Incompetentes en UABJO

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Incompetentes, mediocres u ordinarios jovenzuelos pretenden ingresar como alumnos de la UABJO y según ellos, de acuerdo con la Constitución Política, ser admitidos como estudiantes de sus preparatorias, escuelas y facultades, sin haber alcanzado la calificación mínima de los exámenes de admisión para poder después, en caso de aprobarlos satisfactoriamente, inscribirse; lo que no obsta para algunos que incluso  ni ficha habían obtenido, pero no importa, para ellos y sus líderes, la UABJO debe admitirlos sin requisito alguno, no obstante muchos de estos dizque estudiantes tengan algún tipo de retraso mental, cierta patología, atención dispersa o problemas psicológicos que no los hacen aptos para estudiar, sino para otras cosas, quizás puedan ser excelentes cargadores de tanques de gas, abusivos taxistas, empresarios, comerciantes, plomeros, albañiles o maestros en los muchos de los nobles y dignos oficios que existen y a los que pudieran dedicarse como aprendices y después como expertos, ganando lo suficiente para vivir bien

No todos tenemos el mismo coeficiente intelectual ni el mismo tipo de inteligencia; existen quienes son buenos para las matemáticas, el arte, los deportes, los oficios o la ciencia, porque en la gran diversidad de la especie humana, dependiente siempre de la supervivencia diferencial de los más aptos, unos, quizá los menos, tienen aptitud y talento suficiente para la abstracción de conceptos, la racionalización de ideas, integración de significados diversos, intuición, deducción y lógica, de tal forma que desde los primeros años en la escuela primaria se destacan por su inteligencia, algunos en exceso y son conocidos como “nerds” o “ñoños”, otros son buenos para los deportes y así cada quien según su genética, estimulación temprana, motivaciones e intereses personales, circunstancias y contexto que no aplica para los miles de estudiantes que no logran acreditar y superar la secundaria, el bachillerato y menos una licenciatura, como los mediocres estudiantes que mejor debieran dedicarse a la política o cualquier otra actividad y no pretender ingresar a la UABJO por presión política, excepto que quieran ser alumnos en la escuela de Derecho, donde se sabe que el requisito único es inscribirse y no morirse para recibirse, o quizá ser alumnos de otras licenciaturas donde se dediquen a la grilla, se conviertan en porros, fósiles o líderes y así, sin saber lo indispensable para titularse, puedan medrar y usufructuar todo lo posible el dinero de la UABJO, como sucede con los miles de alumnos que jamás terminan una carrera profesional, tal y como pretenden los rechazados o reprobados, quienes carecen del intelecto suficiente para ser profesionales, aunque les sobre para escandalizar, gimotear y exigir el derecho a ser alumnos de la UABJO, condición que no aplican en el ITO o la Universidad de la Mixteca, donde saben muy bien que su pobre inteligencia no les hace capaces de entender ni el binomio de Newton y menos toda la matemática que se requiere para titularse como ingenieros.