Anarquía en transporte


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Casi mil chatarras de autobuses del transporte urbano generan en Oaxaca Anarquía y caos además de ilegalidad en la prestación del servicio, inseguridad para los pasajeros y peligro inminente para cualquier automóvil o peatón que se aproxime a los póngidos conductores de autobuses de pasajeros, quienes son proporcionales en bestialidad al tamaño de su autobús, y la inmensa mayoría, como dice Juan Diego en su celebérrima columna Con Mayúsculas. “Puro maldito matalote, desertores del arado metidos a choferes que sentados tras un volante, sienten que tienen a Dios de las orejas y cometen mil tropelías en contra de los propios pasajeros y ya no digamos de quienes se atreviesen a su paso”, porque los conductores del infame y pésimo transporte urbano también son consecuencia directa de la falta de autoestima de los oaxaqueños, de carencia de dignidad de sus usuarios y falta de respeto a los ciudadanos de parte del gobierno, porque SEMOVI en contubernio protege intereses de concesionarios de autobuses y dueños de flotillas, incluido el señor Villanueva quien es juez y parte, dejando a la gente humilde, la que no tiene ni un motocarro para transportarse, expuesta también a la brutalidad, bestialidad y abusos de taxistas, primates dispuestos siempre violenta y cruelmente a agredir a quien no los deje pasar en su camino o incluso matar a quien tenga con ellos un incidente, choque vehicular o lo que sea no les guste y en jauría decenas de primates se unen para enseñar los dientes al otro conductor.

Al respecto del servicio de transporte la Secretaria de Inmovilidad anuncia que quizá para fin de año entre el operación el Sistema Integral de Transporte , indicando que las empresas que hicieron propuestas para hacer realidad el proyecto del CITIBUS han sido aceptadas y se llevó a efecto la licitación de la adquisición de refacciones y accesorios para poner en operación 25 autobuses que servirán para poner en marcha pruebas de operación del sistema de transporte integrado, que evidentemente no perimirán funcione nunca los taxistas y camioneros en servicio de la población, porque ellos son dueños de las calles y están acostumbrados a poner de rodillas a funcionarios del gobierno,  así que los 500 pasajero que a diario abordan los mil autobuses en rutas caóticas, desorganizadas y peligrosas para todos, seguirán operando en total impunidad, porque es suficiente para los dueños mandar o invocar a sus choferes con sus destartalados y contaminantes autobuses para que bloqueen la ciudad y causen destrozos, para que de inmediato el gobierno humillado acepte sus condiciones. Así ha sido siempre y así seguirá, porque no existe en Oaxaca una ley que obligue a gobernadores a que después de su sexenio se queden a vivir en Oaxaca, para que reciban reconocimientos o reclamos e indignación de los ciudadanos, ya que todos los gobernadores, una vez que dejan el poder, huyen rápidamente de Oaxaca.