Pienso y hago

Enrique Domville

Vivimos en un mundo de interrelación que es lo que está sucediendo, en mi círculo cercano que me afecta directamente a mí, en cualquiera de sus formas ante esto mi yo, como dijo Martin Buber, le responderá al ello, y esto implica el analizar y tomar una definición del mensaje que quiero dar; utilizamos dos tipos de lenguaje: el hablado y el no verbal, que son las expresiones de nuestro cuerpo, por la cara, la mirada, nuestros movimientos. En esta comunicación tenemos que a veces no existe congruencia entre estos dos leguajes imprescindibles para comunicarnos con otros, consideremos que el mensaje no queda claro y sabemos que estamos siendo juzgados por lo que decimos y hacemos y estos actos son interpretados y es lo que nos cataloga como el tipo de personas que somos. En estas muestras externas de nuestra persona se refleja la motivación para hacerla ya sea positiva o negativa y siempre sujetas a la calificación que otros nos dan.

Tenemos un problema cuando elegimos entre dos caminos, ya que entran en juego muchas variantes y ponemos en primer término el conocimiento, que implica los valores y en qué circunstancias los aprendimos y de quien los copiamos, o de nuestras experiencias previas. Todo este fenómeno no siempre es el mismo pues siendo un mundo cambiante, los momentos, nosotros y en donde sucede pueden ser parecidos pero nunca idénticos. Por lo que nuestras decisiones cambian con el escenario y sobre todo las que reconocemos como decisiones morales.

Investigadores de la Universidad de North Western de Chicago, en un escrito por Daniel Bartels y Douglas Medin sugieren que las decisiones no son simples y las morales son complejas. Sabemos que la manera de tomar decisiones está relacionada a nuestra cultura, núcleo social de las experiencias previas, por lo que cada uno en particular forma sus opiniones y sus respuestas, Confucio, las religiones Católica, Judía y el Islam utilizan como una regla de comportamiento, “No hagas a otros lo que no quieras te hagan a ti”; lleva implícito el beneficio de a mí no me lo harán. Otro investigador, Luke Chang quien expresó que el contexto lo cambia todo como en el caso de la guerra en que todo cambia por lo que se vive. Se hicieron una serie de estudios de resonancia magnética, mientras tenía el grupo que estaba estudiando, tomar decisiones morales conociendo el beneficio real de su elección y se demostraron los cambios entre los diferentes estudios. Queda claro que el beneficio personal y la motivación, juegan un papel importante en las respuestas. Adam Smith (1723-1790) en su obra, La riqueza de las naciones, toca el pensamiento del ser en el contexto de la economía personal y de Estado, estudiando la venganza, la virtud o la justicia y nos dejó una de sus frases que dice así “Una gran ambición, el deseo de superioridad de dirigir y liderar, parece ser algo peculiar del hombre”. Una manera de comunicar algo es sobre la elección del tema y unos de los temas críticos siempre es el juzgar, siendo la doble moral o el actuar con una doble actitud siempre es tema de conversación. Desde siempre, los ejemplos en la historia son claros, y no todas la acciones son transparentes, en el mundo económico existe la actitud dualista, la doble moral, en donde se perfila el egoísmo, un ejemplo son las plantas industriales que sus desperdicios tóxicos los manda sin cuidado a la naturaleza por ser una forma barata de hacerlo. En el contexto social de todos los días lo vemos y no se diga en el político que es una costumbre utilizada. Un sociólogo alemán, Max Weber – autor liberal de acuerdo con la política expansionista de la Alemania previa a la Primera Guerra Mundial – (1864- 1920) nos habla de la clase política que usa con mucha frecuencia doble cara, que su fin es conseguir, no importando el cómo, o el que, sólo ganar, para beneficio de lo deseado. El mundo actual lleno de controversias y las luchas desmedidas dominadas por el egoísmo, ya sea en pequeños círculos, o en países enteros, buscando el contexto de siempre ganar, nos hemos olvidado de que todos, tenemos derechos y obligaciones de que todos merecemos respeto, y somos un fin no un medio (Kant); no meditamos al momento de decidir, la importancia de ser honestos y guiarse con empatía, rectitud y honestidad.

enriquedomville@gmail.com

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