«Yo le avisé mi lic.»

Carlos Morales

Al medio día de aquel día de marzo de 2003, en mi bella oficina de defensor federal adscrito al juzgado octavo de Distrito atendí a Renata. Piel clara, estatura regular, porte distinguido. Usaba una chamarra azul deslavada que realzaba su porte digno y triste. Hablaba con mucha dignidad. No pasaría de los 30 años. Miraba tristemente y la tristeza ocultaba sus rasgos finos. Su segundo apellido me permitía advertir su pertenencia a la vallistocracia, es decir, a las familias del rancio abolengo oaxaqueño. De la mano llevaba dos niñas que interrumpían la conversación.

Me explicó que Ulises era su marido. Yo acababa de asistir a Ulises en su declaración preparatoria por portar un arma larga de fuego de uso exclusivo del ejército. Ulises era moreno intenso, color mugre como yo y la señora era como lo digo sin que suene feo, pues, diferente.

“Lo conocí en Plaza del Valle, en los juegos electrónicos y nos enamoramos –dijo al ver mi sorpresa– dejé la prepa y me fui a vivir con él. Mis padres no lo quisieron, suspendieron toda ayuda. Vivimos en Xoxo con las niñas, no estamos bien económicamente. Siempre sospeché que él hacía cosas malas. Creo que se dedica a robar casas. Y ahora esto”, dijo refiriéndose al proceso de arma de fuego.

Expliqué con seriedad pero con mucho tacto la gravedad del problema. Ulises había confesado ante la Fiscalía haber portado el arma de fuego. Al finalizar el proceso recibiría diez años de prisión. Y que de esa pena debería por lo menos cumplir seis en la penitenciaría de Ixcotel.

El proceso siguió con su inexorabilidad. Ofrecí todas las pruebas posibles: argumenté el error de tipo, la violación al derecho humano a la autoincriminación, violaciones al debido proceso. Lo visitaba cada 15 días en la peni. Conversábamos. La sentencia llegó sin sorpresas. Interpuse la apelación y después el amparo directo. El amparo fue denegado. La pena de diez años de prisión quedó intacta.

A la señora Renata la veía con relativa frecuencia haciendo fila para ingresar al reclusorio. Regularmente acudía a mi oficina para ver cómo iba el asunto de su marido. Comunique a la señora la pena impuesta. Le recordé que debido a los beneficios preliberacionales una pena de diez años se cumplía en seis. Y que estuviera atenta cuando cumpliera cinco años para tramitar la remisión parcial y la preliberación. Su rostro no reflejó tristeza ni alegría. No volví a saber de ella. Las redes sociales no existían y los teléfonos celulares eran artículos de lujo.

La mañana del cinco noviembre del 2003, amaneció nublado y chispeaba. En el mercado de la Colonia Reforma aún olía a flores amarillas. El olor a “muertos” todavía no se dispersaba. En el comedor Rosita desayuné enchiladas verdes. Al final me acerqué al puesto de revistas La palma: El Universal cabeceaba la nota: “Congreso reduce penas a delitos de portación de armas”. 

Compré el periódico. El Universal relataba toda la historia:

En el 99, el Congreso Federal a instancias de Zedillo, para frenar el uso de armas de fuego en todo el país, endureció las penas de manera excesiva: a la portación de una pistola nueve mm. le fijó prisión de cinco a diez años y a la de una carabina 30-30 o un R-15, de diez a quince. Ni más ni menos. Tenía más pena que el delito de violación.

Toda reforma que combate las consecuencias pero no las causas está condenada a fracasar. Los reclusorios del país alojaron a campesinos por portar viejas escopetas y carabinas heredadas de abuelos revolucionarios. Queriendo reprimir delincuentes terminaron encarcelando ejidatarios y comuneros. Ahora, para remediar eso, Vicente Fox, había presentado una contra reforma que el Legislativo había aprobado.

Conseguí el Diario Oficial en la hemeroteca Néstor Sánchez. Me puse feliz. Los años de pena de prisión se redujeron: las de diez pasaron a tener cuatro y las de cinco a tres. La reforma permitía que las personas sentenciadas a diez años podrían obtener su libertad si la pena era reajustada a cuatro. Retorné en chinga, es decir, rápidamente a la oficina. Con Albis Franco, revisamos los expedientes de portación de arma de fuego de uso exclusivo.

El primer expediente que saltó a la vista fue el de Ulises. El viento de la rosa de Guadalupe le golpeó la cara. El delito por el que fue juzgado, que tenía como pena mínima diez años ahora tenía cuatro, es decir, ahora no rebasaba la línea negra. Haciendo el ajuste reductorio podría obtener un beneficio sustitutivo o la condena condicional y salir de la prisión.

Pero había un problema. Recuerden que aún estábamos en la obscura noche del medioevo y las reglas del proceso eran las de viejo sistema escrito e inquisitorial.

En el caso de Ulises ya habíamos agotado todo el proceso, la apelación y el amparo directo. No teníamos un mecanismo para hacer valer la reducción de pena. Puse de cabeza el Código Penal Federal. El artículo 56 apareció luminoso: la aplicación de la ley más favorable. Y me dije “de aquí soy”.

Promoví un incidente no especificado de aplicación de la ley más favorable y solicité la sustitución de la pena por tratamiento en libertad. 20 días después, el juez, sin que le temblara la mano, con valentía y generosidad, declaró procedente el incidente y otorgó el sustitutivo de libertad. El primer beneficiado en el país por la reforma foxiana fue Ulises. Fue el primer incidente de aplicación de la ley favorable en todo el país. Después la SCJN inventó el incidente de traslación de tipo.

Con la resolución encaminé mis pasos a la penitenciaría. Ulises brincaba de gusto. No podía creer que saldría de la cárcel. Se había hecho a la idea de permanecer seis años en prisión y aun no cumplía ni un año. Me dio las gracias y abandoné el residencial Ixcotel. Marqué a la señora Renata: “el número que usted marcó ha sido cambiado”.

El tiempo pasó.

Me olvidé del asunto como lo ordena el mandamiento laico de San Eduardo Couture. La vida siguió. Los feligreses de Simón de Cirene estábamos dispersos en todo el país y las redes aún no se inventaban. Envíe el incidente y la resolución a la superioridad para su difusión. En aquellos años previos a la guerra contra el narcotráfico, el trabajo de un defensor federal se constreñía a defender a portadores de arma de fuego y poseedores de marihuana y de vez en cuando algún servidor público por abuso de autoridad. Aun no se desencadenaba la violencia que hoy vive todo el país.

Pasaron tres años. En marzo del 2006 acudí a la penitenciaría y pedí al boquetero que llamara a las personas de la lista de visita. El boquetero empezó a mencionar los nombres. Lo vi bien. Se me hizo conocido. Abrí los ojos. Lo observé con detenimiento. Estaba flaco y pelón pero si era. Era Ulises. Si. Estaba en el interior de la penitenciaría.

—¿Qué haces aquí? Cuestioné.

Abrió los ojos. Apenado me respondió: Yo le avisé mi lic. Yo le avisé.

—No te entiendo, cuéntame, porque sigues aquí, porqué estás aquí de nuevo.

Ulises jaló aire. No le veía muchas ganas de contarme. Pero insistí. Entonces empezó a decirme:

—Cuando llegó el oficio de mi libertad marqué a Renata. Ella estaba en nuestra casa. Le dije que ya iba saliendo de la cárcel. Que ya me habían dado mi oficio. Me dijo “Estas loco. Saldrás dentro de cinco años. Eso me informó el licenciado Dobleclick.” No me creyó. Firmé el papeleo. Salí de la peni. Caminé respirando el aire frío de la libertad hasta la zona militar. Y desde el teléfono público le marqué de nuevo. A la tarjeta Ladatel, le quedaban 26 pesos.

—Continúa por favor. Le dije intrigado.

—Me contestó Renata. Le dije que escuchara el ruido de los carros, que estaba afuera de la cárcel. Que ya iba para la casa. Ella empezó a reír: “no seas mentiroso, me estás mintiendo”. Fui caminando, despacio, haciendo tiempo. Llegué al estadio de beisbol, volví a marcarle. Ella volvió a decirme que me tranquilizara, que no bromeara con eso. Avisé que llegaría en dos horas. Pero no me hacía caso. Seguí caminando y en la gasolinería Universidad volví a marcar: “ya voy a llegar, estoy por CU”. Escuché que estaba cocinando.

—Ajá y que más. Inquirí.

—Caminaba despacio. Haciendo tiempo. Quería llegar a casa y no quería llegar. Cuando estaba en El tequio volví a marcar. Estoy cerca, le dije. Llegaré en media hora. Molesta colgó el teléfono. Seguí caminando. La libertad me daba angustia y dolor de cabeza. Volví a llamarle: estoy a una cuadra de la casa. Ella me contestó: “deja de estar soñando. Saldrás en cinco años. No estés chingando”.

Ulises tenía un nudo en la garganta. Continúo el relato:

—Quité el alambre que sujetaba la puerta de lámina de Tecate. Y entré a la casa.

—Si, y que pasó. Pregunté compungido. Mientras a Ulises los ojos se humedecían.

—Ahí estaba él. Dijo Ulises —sentado en la cabecera del comedor que yo había comprado, Renata le servía la comida y las niñas jugaban de un lado al otro de la pieza. Era una escena familiar hermosa. Se respiraba la paz del hogar. Renata me miró con sorpresa, luego desprecio y finalmente con terror. El don me miró a los ojos. Yo ya lo sabía mi lic. No hay nada de lo que uno no se entere en este pinche lugar. Yo hasta conocía sus datos generales. Hasta me caía bien ese cabrón. Yo sabía que él las cuidaba, que las procuraba. Yo lo supe lic. Y nunca le dije nada a Renata, no se la hice de jamón. Me mordía uno y me apachurraba el otro. Yo prefería que solamente anduviera con él a que anduviera sola o a que anduviera con varios. Por eso cuando salí de la peni le avisé mi lic para darle tiempo al don que agarrara sus cosas y se fuera. Por eso caminé despacio para darle tiempo a que se fuera. Pero Renata no me creyó. Yo le avisé mi lic.

—Y que pasó, después, pregunté preocupado.

—El señor me pidió que me fuera. Que esa casa ya no era mi casa, que mi mujer ya no era mi mujer y que mi familia ya no era mi familia. De repente me quedé sin nada. Me emperré. Y al ver que yo me enchilaba tomó una pala y me pegó en la espalda, pero yo soy perro viejo mi licenciado. Y le dí a guardar la lezna en el estómago una y otra vez. Con esa lezna costuraba balón. Lo vi como chillaba de dolor y luego se quedó quietecito bien muerto. Se armó un desmadre. Renata gritaba y lloraba y abrazaba al difunto. Me miraba con odio infinito y a él con amor desmesurado. Salí corriendo por la calle Independencia, le pedí a un mototaxista sus servicios, pero me apañó la municipal y me trajeron de nuevo. Solo duré medio día afuera. La vida no es fácil. De Renata no he sabido nada, alguien me dijo que se fue a Chicago.

Tomó mi lista y en el boquete, con la voz quebrada, lo escuché decir:

“Daniel Aguilar Santiago, pasar al locutorio.

José Luis Figueroa, pasar al locutorio.

Yo le avisé mi lic.”

Twitter:

@carlomorales

VISITE:

columnaalmargen.mx

Presentan libro «Litigio estratégico para el cambio social en México»

Edgar Aldair Pérez Ortiz

Santa Úrsula, Tuxtepec.- Ante la presencia de campesinos, pescadores y criadores de mojarra de los pueblos chinantecos y mazatecos, en la agencia de Santa Úrsula, Tuxtepec, Oaxaca, el abogado Carlos Morales Sánchez, presentó su libro “Litigio Estratégico para el Cambio Social en México, algunos casos, algunas reflexiones.”

La explicación del contenido del libro corrió a cargo de Miguel Ángel Vásquez Ortiz, abogado y activista de la Cuenca del Papaloapan. Explicó que, en él se explica la ruta y el camino de las luchas para hacer vigentes los derechos indígenas. Es un mapa y un camino en la lucha por los derechos. Es la prueba palpable de que pueden generarse cambios desde el litigio social.

En el salón de actos del comisariado de Bienes Comunales de Santa Úrsula, pueblo chinanteco, el maestro Carlos Morales Sánchez, relató los testimonios de la defensa en materia penal en favor de personas de los pueblos indígenas desde la perspectiva penal.

Los asistentes fueron muy participativos. En sus miradas aún se siente el dolor por el etnocidio sufrido en el proceso de relocalización por la construcción de la presa Cerro de Oro inaugurada por Carlos Salinas de Gortari en 1992. Muchas familias fueron llevadas a otras partes del país en aras del desarrollo económico que no les benefició.

Hoy levantan la voz: ahora se duelen de la contaminación del río Santo Domingo por la abundante presencia de algas porque indican que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no ha abierto las compuertas de la presa.

“El espesor de las algas acuáticas llega a medir dos metros. La lechuguilla impide la vida de las especies en el río Santo Domingo. La pesca se está acabando. Las especies que antaño abundaban ya no existen. Las algas y los agroquímicos han acabado casi con la totalidad de las especies del río.”

Federico Cohetero Montor, indígena chinanteco narró que con la asesoría de Litigio Estratégico Indígena A.C. ya se promovió la demanda de amparo para rescatar el río Santo Domingo: 

“Nací en 1974, cuando la presa Cerro de Oro estaba construyéndose. La presa no trajo ningún beneficio, pues disminuyó el flujo de nuestro río y ahora ya no hay producción. Por eso acudí con Litigio Estratégico Indígena quienes promovieron el amparo por el rescate de los ríos Salado y Atoyac. Para intentar rescatar el río Santo Domingo, que es un afluente del Papaloapan”

Hay esperanza en el rescate de su río. Esperan que el juicio de amparo tenga éxito. Quieren que la Conagua abra las compuertas de la presa y el agua se lleve consigo la lechuguilla que tanto daño a hecho a las especies acuáticas. 

VISITE:

columnaalmargen.mx

Inauguran primer festival literario Oaxaca 2022

Oaxaca de Juárez, Oax. 12 de agosto del 2022.- El Primer Festival Literario Oaxaca 2022, “Donde el Libro y la Palabra es Canto”, fue inaugurado esta mañana en el Paseo Juárez del Llano, por autoridades del municipio de Oaxaca de Juárez, del gobierno estatal, así como de la vecina entidad de Puebla, invitado especial.

Con más de una treintena de eventos, en donde destacan la presencia de editoriales, conferencias, talleres infantiles y juveniles, el evento que estará hasta este 21 de agosto busca sembrar el placer de la lectura y los valores culturales que el libro representa.

Lizbeth Alicia Zorrilla Cruz, directora de Promoción Artística y Cultural en representación de la Mtra. Karla Villacaña Quevedo, Secretaria de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), destacó la labor que realizan los representantes de la sociedad civil para echar andar este tipo de proyectos.

Celebró la participación de los escritores ganadores de la colección “Parajes 2020” publicados por la Seculta, los cuales dialogaran en este evento sobre cuatro temas importantes: la poseía oaxaqueña, la literatura desde las comunidades, la realidad de la escritura de la lengua indígena y la narrativa desde la perspectiva de género.

Por su parte, Beatriz Meller, directora de Fomento Cultural de la Secretaría de Puebla, invitó a disfrutar de la riqueza editorial de su estado, e invitó a leer y adquirir obras literarias que estarán expuestas en este Primer Festival. 

Adriana Morales Sánchez, Regidora de Gobierno y Espectáculos y de Turismo del H. Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, vaticinó que este evento será el inicio de un gran proyecto, al agradecer el esfuerzo de Janet Martínez y Esteban Ascencio, coordinadores del Festival Literario Oaxaca 2022, para hacer de ello una realidad.

“Oaxaca, es mucho más que la cuna de la gastronomía, artesanías y mezcal de los cuales estamos por supuesto orgullosos, pero nuestra identidad cultural y artística va mucho más allá; tenemos mujeres y hombres y mujeres artistas talentosos que cuentan con obras de gran riqueza igual que nuestro invitado de honor el estado de Puebla”.

Por su parte, Janet Martínez, una de las coordinadoras del Festival Literario Oaxaca 2022, expuso que este evento superó las expectativas.

“El mérito mayor lo dejamos a la gente de la ciudad que en estos días previos al evento fue sumándose al Festival, fueron ellas quienes ayudaron a completarnos con entusiasmo y su entrega incondicional”, dijo.

En la inauguración estuvo presente también Felipe Edgardo Canseco Ruiz, secretario de Gobierno Municipal, en representación de Francisco Martínez Neri, Presidente Municipal Constitucional del Municipio de Oaxaca de Juárez.

VISITE:

columnaalmargen.mx

La memoria fonográfica, también es memoria histórica

Carlos Villalobos

Oaxaca es una tierra de contrastes, mientras por un lado se promueve la preservación de la cultura, o lo que nos dicen que es “cultura”, por el otro lado se pierde a cada segundo la tradición sonora contemporánea, es decir, los artistas y la tradición musical que no lograron entrar a las enormes listas de éxitos, pero que son de manufactura local.

La música local ¡también es cultura! Sin embargo, por la cotidianeidad de la vida y la velocidad a la que vivimos cada vez es más rápida, olvidamos paulatinamente más y contemplamos progresivamente menos.

A pesar de que en el país existen dependencias y entes de gobierno dispuestos a preservar la memoria fonográfica nacional, lo cierto es que la labor es demasiada y los recursos limitados. 

En Oaxaca existe una iniciativa llamada Archivo Sonoro Oaxaca, la cual busca a través de la “Arqueología musical”, rescatar trabajos y producciones relacionadas a la música del estado, sin importar el género musical, el único objetivo que los mueve es la conservación de fonogramas y producciones.

A partir de la presentación de la revista Rapsodia, la cual va a fungir como repositorio impreso de la investigación que realizan, se ha creado una ventana de oportunidad bastante importante que si se logra tendría un éxito de dos bandas; rendir tributo a las y los oaxaqueños que fungieron como parteaguas en la producción musical del estado y el impulso y la difusión de proyectos nuevos que no tienen cabida en medios tradicionales inundados de propuestas que no son endémicas.

Sin importar el género, en sus primeras dos publicaciones, Rapsodia ha abrazado a propuestas electro, garage, punk, regional y sobre todo darle vida y voz, en una era digital, a discos de acetatos que parecían olvidados en bazares del estado.

Es tiempo de que le demos valor, voz y sobre todo medios cobertura a artistas que buscan dejar su legado a través de la música, por ello, iniciativas como la preservación fonográfica es fundamental, no solo para rendir tributo, también para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos; como artistas y como consumidores.

Cuando mis preocupaciones no eran velar por los aumentos de los precios por la inflación o sentir dolores en la rodilla prediciendo lluvias, me hubiese gustado conocer una iniciativa tan ordenada y seria que diera voz a artistas en el estado. Que vengan más para el archivo sonoro de Oaxaca y que se repitan este tipo de iniciativas en el resto del país, la memoria histórica musical, también es parte de nuestro ADN.

Si me lees y no te encuentras en la Ciudad de Oaxaca de Juárez, visita http://www.archivosonorodeoaxaca.com.mx/ para conocer al respecto.

Sígueme en twitter como @carlosavm_

carlosavme@gmail.com

VISITE:

columnaalmargen.mx

Llega primer festival literario Oaxaca 2022, «Donde el libro y la palabra es canto»

Por primera vez se reunirán 30 escritores de Oaxaca

Habrá más de 84 actividades culturales

Oaxaca de Juárez, Oax. 09 de agosto de 2022.- El Municipio de Oaxaca de Juárez a través de la Regiduría de Gobierno y Espectáculos y Turismo anunció el Primer Festival Literario Oaxaca 2022, «Donde el Libro y la Palabra esCanto», que se realizará a partir de este viernes 12 y hasta el 21 de agosto en el Paseo Juárez «El Llano».

En conferencia de prensa, la regidora de Espectáculos y Gobierno y de Turismo, Adriana Morales Sánchez, precisóque las jornadas culturales tienen el objetivo de generar el interés por la lectura y los valores culturales que el libro representa.

Para esta primera edición se tiene como invitado al estado de Puebla, por lo que se contará con una serie de talleristas, escritores, cuenta cuentos entre otras actividades que estarán a cargo de especialistas en la materia, dijo.

«El evento estará conformado con una vasta cartelera de actividades: presentaciones editoriales, conferencias, talleres infantiles y juveniles con destacadas maestras en el arte de contar historias, charlas con escritores. Puebla será el Estado invitado, tendremos la presencia de destacados escritores de aquella entidad», señaló.

Durante la presentación del Primer Festival Literario, Esteban Ascencio, Coordinador del Evento, Adriana Morales regidora de Turismo, así como Deyanira Altamirano, regidora de Igualdad y Género y de la Ciudad Educadora,coincidieron en la importancia de este tipo de actos que no sólo invitan a la lectura, sino que además generan conocimiento.

En la cartelera que abarca del viernes 12 de agosto al 21 de agosto destacan eventos donde se leerá obra poética, como la presentación de: Poemas para Ablandar a las Rocas por Guillermo Vega Zaragoza. La obra “Superpoderes para la vida cotidiana» será presenta por la autora oaxaqueña Mónica García.

«Candidaturas independientes: ¿una meta posible?” de Dario Rosiles F. y Christian Gossler A., que presenta la escritora Ofelia Pérez Sepúlveda, además de la conferencia: «Negritud. Repensar el arte desde la memoria. Unaaproximación sociológica desde la periferia» por el sociólogo Tristano Volpato.

“La narrativa de las comunidades y la oralidad en la literatura” por: Les dibakus y César Rito: Modera Braulio Aguilar. Se presenta la novela del médico oaxaqueño Roberto Molina, denominada: Entre la carne y el alma, que estará a cargo de Janet Martínez y Esteban Ascencio.

Pienso y hago

Enrique Domville

Vivimos en un mundo de interrelación que es lo que está sucediendo, en mi círculo cercano que me afecta directamente a mí, en cualquiera de sus formas ante esto mi yo, como dijo Martin Buber, le responderá al ello, y esto implica el analizar y tomar una definición del mensaje que quiero dar; utilizamos dos tipos de lenguaje: el hablado y el no verbal, que son las expresiones de nuestro cuerpo, por la cara, la mirada, nuestros movimientos. En esta comunicación tenemos que a veces no existe congruencia entre estos dos leguajes imprescindibles para comunicarnos con otros, consideremos que el mensaje no queda claro y sabemos que estamos siendo juzgados por lo que decimos y hacemos y estos actos son interpretados y es lo que nos cataloga como el tipo de personas que somos. En estas muestras externas de nuestra persona se refleja la motivación para hacerla ya sea positiva o negativa y siempre sujetas a la calificación que otros nos dan.

Tenemos un problema cuando elegimos entre dos caminos, ya que entran en juego muchas variantes y ponemos en primer término el conocimiento, que implica los valores y en qué circunstancias los aprendimos y de quien los copiamos, o de nuestras experiencias previas. Todo este fenómeno no siempre es el mismo pues siendo un mundo cambiante, los momentos, nosotros y en donde sucede pueden ser parecidos pero nunca idénticos. Por lo que nuestras decisiones cambian con el escenario y sobre todo las que reconocemos como decisiones morales.

Investigadores de la Universidad de North Western de Chicago, en un escrito por Daniel Bartels y Douglas Medin sugieren que las decisiones no son simples y las morales son complejas. Sabemos que la manera de tomar decisiones está relacionada a nuestra cultura, núcleo social de las experiencias previas, por lo que cada uno en particular forma sus opiniones y sus respuestas, Confucio, las religiones Católica, Judía y el Islam utilizan como una regla de comportamiento, “No hagas a otros lo que no quieras te hagan a ti”; lleva implícito el beneficio de a mí no me lo harán. Otro investigador, Luke Chang quien expresó que el contexto lo cambia todo como en el caso de la guerra en que todo cambia por lo que se vive. Se hicieron una serie de estudios de resonancia magnética, mientras tenía el grupo que estaba estudiando, tomar decisiones morales conociendo el beneficio real de su elección y se demostraron los cambios entre los diferentes estudios. Queda claro que el beneficio personal y la motivación, juegan un papel importante en las respuestas. Adam Smith (1723-1790) en su obra, La riqueza de las naciones, toca el pensamiento del ser en el contexto de la economía personal y de Estado, estudiando la venganza, la virtud o la justicia y nos dejó una de sus frases que dice así “Una gran ambición, el deseo de superioridad de dirigir y liderar, parece ser algo peculiar del hombre”. Una manera de comunicar algo es sobre la elección del tema y unos de los temas críticos siempre es el juzgar, siendo la doble moral o el actuar con una doble actitud siempre es tema de conversación. Desde siempre, los ejemplos en la historia son claros, y no todas la acciones son transparentes, en el mundo económico existe la actitud dualista, la doble moral, en donde se perfila el egoísmo, un ejemplo son las plantas industriales que sus desperdicios tóxicos los manda sin cuidado a la naturaleza por ser una forma barata de hacerlo. En el contexto social de todos los días lo vemos y no se diga en el político que es una costumbre utilizada. Un sociólogo alemán, Max Weber – autor liberal de acuerdo con la política expansionista de la Alemania previa a la Primera Guerra Mundial – (1864- 1920) nos habla de la clase política que usa con mucha frecuencia doble cara, que su fin es conseguir, no importando el cómo, o el que, sólo ganar, para beneficio de lo deseado. El mundo actual lleno de controversias y las luchas desmedidas dominadas por el egoísmo, ya sea en pequeños círculos, o en países enteros, buscando el contexto de siempre ganar, nos hemos olvidado de que todos, tenemos derechos y obligaciones de que todos merecemos respeto, y somos un fin no un medio (Kant); no meditamos al momento de decidir, la importancia de ser honestos y guiarse con empatía, rectitud y honestidad.

enriquedomville@gmail.com

VISITE:

columnaalmargen.mx