¡Edúquese quien pueda!

Pongamos todo en perspectiva con: 

Carlos Villalobos

La docencia y todo lo que conlleva es un misterio para quienes no han estado relacionados con esta situación y desde “las gradas”, aprovechando el periodo mundialista, podría parecer que todo es sencillo, a pesar de que literalmente las y los docentes en el mundo cargamos con el futuro del mundo.

A la escuela y a los docentes, se les ha encomendado la formación de generación tras generación, esto a pesar de que muchos modelos ya son anacrónicos, la realidad nos ha demostrado que hoy por hoy las necesidades personales y laborales en muchas ocasiones ya no se armonizan lo suficiente.

Hoy las escuelas y las aulas no solo se encargan de la preparación académica, actualmente la frase “la escuela es mi segundo hogar” ha cobrado todo el sentido, ya que, debido a los nuevos roles familiares, las exigencias laborales y económicas, así como la incertidumbre frente a un mundo en crisis, ha provocado que muchas y muchos “solo dejen a las bendiciones en la escuela”.

Lo anterior ha impactado directamente a la sociedad y la labor docente, aunado a la extrema burocratización de los entornos educativos, ha llevado al máximo a las y los docentes, quienes preocupados por cumplir con temas administrativos que nada suman a la comunidad, descuidan su labor en el salón.

Esto deja a docentes entrampados en la labor en el aula y “arrastrando el lápiz” para salir avante frente a los procesos administrativos dictados por las autoridades educativas.

Como Andrés Oppenheimer bien lo adelantó en 2014 en su libro “Sálvese quien pueda”, que los robots y las nubes de información se encarguen de compartir conocimiento en bruto, esto ante el anhelo humano de sistematizar y dejar todo en manos de robots e inteligencias artificiales, por ello los docentes tendremos que apuntar a ser facilitadores y a saber gestionar a los educandos frente a sociedades que avanzan más rápido de lo que creemos. 

Hoy quienes vemos en el aula nuestra pasión, tendríamos que plantearnos apuntar más a trabajos afectivos y de vínculo, que lamentablemente, para muchos tecnócratas, no puede asignársele una calificación. 

Como ciudadanos, tomadores de decisiones y representantes populares, urge impulsar mejores contextos en donde los docentes no solo pongan calificación en función de la memorización de datos, apostemos a aulas en donde se promuevan habilidades blandas y a tener alumnos con la suficiente inteligencia emocional para afrontar este caótico presente al que tenemos cara a cara.

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Reforma electoral: “Vamos a darle tormento a la Constitución”

Adrián Ortiz Romero Cuevas

En la vieja tradición priista, uno de sus personajes más entrañables era el cacique potosino Gonzalo N. Santos, también conocido como “El Alazán Tostado”. Político fundador del Partido Nacional Revolucionario y excombatiente en la Revolución, acuñó varias frases que reflejan lo mejor de lo peor de las tradiciones priistas. Una de ellas, decía, era “darle tormento a la Constitución” cuando ésta no se adecuaba a sus caprichos o necesidades… y entonces en lugar de ajustarse a la ley, la reformaban. Es el caso de las dos propuestas de reforma electoral, enviadas por el Ejecutivo federal, y discutidas anoche en la cámara baja del Congreso de la Unión.

En efecto, la tarde de ayer fue subida al Pleno de San Lázaro la iniciativa de reforma constitucional en materia electoral que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador. Dicha reforma consistía en la eliminación del Instituto Nacional Electoral (INE) sustituyéndolo por una figura nueva; la disminución drástica de las prerrogativas para los partidos políticos, así como la desaparición de los organismos públicos electorales locales, entre varios otros temas. Para aprobar la iniciativa presidencial era necesario el voto aprobatorio de dos terceras partes de las dos cámaras —siendo la de Diputados, la de origen— así como la aprobación de la mitad más una de las Legislaturas locales. Como en la cámara de origen la propuesta fue desechada, toda la demás discusión legislativa quedó anulada.

Lo que les quedó fue el Plan B. Esta vía alterna consiste en una violación franca a la Constitución de la República. ¿Por qué? Porque lo que el presidente López Obrador no logró reformar en la Carta Magna, ahora intentará hacerlo en la legislación ordinaria que, si bien es cierto que sería contraria a la Constitución, sí buscaría entrar en vigor y cambiar el estado de cosas en materia electoral en tanto la Suprema Corte resuelve los recursos que eventualmente se presentarían en contra de dicha legislación, hasta declarar su inconstitucionalidad. Así, AMLO pretende cambiar, a fuerzas, el estatus de los principios, las instituciones y las normas electorales para cumplir su objetivo de modificar el panorama para adecuarlo a su visión, intereses y circunstancias políticas, así sea de manera transitoria.

TORMENTO A LA CONSTITUCIÓN 

¿Por qué entonces aseverar que con esta reforma le va a dar “tormento a la Constitución”? Porque pretenden avalar una inconstitucionalidad franca a través de una chicanada legislativa. Modificar la ley secundaria haría entrar al país en una nueva espiral de contradicciones y acusaciones que esencialmente volvería a alimentar a las jaurías de la polarización: quienes están a favor a pie juntillas con el Presidente avalarían la reforma a pesar de que ésta es contraria a la Constitución, bajo el argumento de que la mayoría tiene la razón; los opositores, en cambio, defenderían la legalidad a pesar de que ésta parece ser irrelevante para el sector que dice que como el Presidente tuvo 30 millones de votos entonces tiene la autorización para decidir sobre cualquier cuestión nacional como si fuera un dictador —entiéndase, como alguien que gobierna sin sujeción a la ley. 

Al final, es lamentable el desprecio a la ley. Apuestan a una modificación corrosiva que socave irremediablemente el entramado institucional electoral, para luego impulsar nuevas reformas que medianamente le devuelvan la legalidad al país. Pretenden, además, adecuar la ley a su conveniencia, como si la legislación fuera un traje a la medida y no el punto de referencia de cualquier forma de comportamiento social, como lo dicen los más básicos estándares del contrato social de cualquier nación. 

Los pasos hacia atrás son evidentes y por esa razón es importante que en los equilibrios legislativos se urja a la Suprema Corte a suspender cualquier forma de entrada en vigor de estas potenciales reformas, y a priorizar la discusión relativa a su constitucionalidad. Utilizar estos vacíos y vericuetos legaloides como una forma de burlar y bordear la Ley por parte de la bancada legislativa de MORENA, es tanto como intentar una nueva y más sofisticada modalidad de la ya conocida figura del Fraude a la Constitución, que resulta a todas luces inaceptable. 

EPITAFIO 

Es increíble el nivel de crecimiento de la burocracia estatal en los últimos seis años. Parece ser que hay más de fondo respecto a lo que hasta ahora son suposiciones sobre quién vendió, o al menos otorgó, un número exponencial de plazas durante el gobierno de Alejandro Murat. Por ejemplo: ¿cómo podrán explicar que en el último bimestre del año la nómina de la base trabajadora estatal creció en más de mil plazas? Abundaremos.

@ortizromeroc

@columnaalmargen

AL MARGEN || El reto de Jara: armonizar pluriculturalidad con el desarrollo

Adrián Ortiz Romero Cuevas

Luego de varios meses de relativa prudencia/silencio, ayer Salomón Jara rindió protesta ante el pleno de la LXV Legislatura y luego realizó un evento político en el Auditorio Guelaguetza, de la capital oaxaqueña. Ahí, finalmente, estableció la que dijo que será la hoja de ruta de su administración, estableciendo algunos puntos que vale la pena ser retomados y contrastados durante los primeros meses de su gobierno. De entre todos, sobresale la convicción por privilegiar leyes, acciones y políticas que reconozcan y estimulen la composición pluricultural de la sociedad oaxaqueña, así como acciones tendientes a depurar la administración pública para lograr un verdadero desarrollo para las ocho regiones oaxaqueñas. El reto parece mayúsculo. ¿Por qué? 

En efecto, durante su alocución frente a un Auditorio Guelaguetza prácticamente lleno, el gobernador Jara estableció algunos puntos que, dijo, serán prioritarios para su gobierno y que a todas luces se ubican más en el ámbito de los anhelos y de la delineación de su plan de desarrollo, que de acciones y programas de gobierno en concreto. Retomamos algunos puntos establecidos por el nuevo Mandatario: 

“Nuestro objetivo es transitar de un modelo de estado de derecho monocultural, de perfil occidental y neoliberal, a un nuevo modelo de estado intercultural de derechos. Vamos a sentar las bases para que nuestros pueblos preserven su identidad y, al mismo tiempo, se integren en condiciones de igualdad y con autonomía para lograr la prosperidad y el bienestar que merecen.

“Otra de nuestras guías será la perspectiva de género. En Oaxaca, lamentablemente dos de cada tres mujeres viven en situación de pobreza; condición que, al combinarse con factores como la etnia, escolaridad, edad y violencia, profundizan la brecha histórica de desigualdad. Por esa razón, la transformación de Oaxaca no será real si no se logra la igualdad sustantiva que les permita a las mujeres tener autonomía, mejores oportunidades y una vida libre de violencia (…) mi gobierno no tolerará la violencia feminicida ni permitirá que persista la impunidad”.

Luego, el gobernador Jara estableció una serie de parámetros en materia de corrupción, los cuales se asemejan claramente —igual, en el tono de anhelos— a los principios de la llamada Cuarta Transformación del presidente Andrés Manuel López Obrador: ninguna tolerancia a la corrupción, a la impunidad o a los excesos de los funcionarios, así como fiscalización puntual a los recursos gubernamentales. No estableció cuáles serán los mecanismos o las acciones por implementar, pero prometió “un gobierno popular, humilde, austero, honesto, cercano a la gente y capaz de atender las necesidades de los grupos más desfavorecidos”, sin lujos ni privilegios.

ARMONIZAR EL DESARROLLO 

Sobre los retos relacionados con el desarrollo económico de las regiones, el Gobernador Jara estableció parámetros que, de cumplirse, serán de amplio beneficio para la población desde una perspectiva distinta a la “monocultural” que hasta ahora se había conseguido. Vale la pena recuperar los puntos relativos a ese tema, establecidos en el discurso inicial de la gestión del gobernador Jara Cruz:

“Llegó la hora de implementar un modelo de desarrollo incluyente que, en cada una las distintas regiones, tome en cuenta las necesidades de todos los pueblos y comunidades, y les permita salir de su histórica situación de abandono”.

“Nuestra cultura y la riqueza de nuestros pueblos será la base de un nuevo futuro de bienestar, justicia y desarrollo incluyente.”

“La política de desarrollo económico integral y sustentable en las ocho regiones, la cual buscará promover las vocaciones productivas de cada una de ellas, fortalecer la producción local y colocar los productos oaxaqueños en el mercado nacional e internacional, para convertirnos en el motor económico del sur de México.

“Nuestro gobierno está decidido a convertir a Oaxaca en referente del desarrollo económico nacional. Bajo este eje estratégico están agrupadas las siguientes políticas de desarrollo económico:

“La política para la reactivación y el desarrollo turístico.

“La protección del medio ambiente. las acciones para sanear nuestros ríos, garantizar el abastecimiento y promover la gestión integral de los recursos acuíferos.

“Los proyectos estratégicos del corredor transístmico.

“Las políticas de desarrollo agropecuario”.

Estas —dijo el gobernador Jara Cruz— serán las bases sobre las que se sostendrá el gobierno de la transformación en Oaxaca.

Independientemente del contraste entre anhelos y realidades, vale la pena subrayar y reconocer que, en el esbozo de la visión y acciones de gobierno del gobernador Jara, no están presentes elementos que podrían ser tentadores —por demagógicos— aunque riesgosos —por radicales— para la estabilidad social de una entidad como la nuestra; y que más bien, se plantea una visión ecuánime de la realidad oaxaqueña. ¿De qué hablamos? De que el gobernador Jara no cayó en garlitos, como por ejemplo el de la visión chovinista que sugiere que todo lo malo viene de afuera; o del proteccionismo y la cerrazón frente a los elementos básicos de la economía de mercado, como mecanismos de preservación de lo propio.

Es justo ahí donde se encontrará el mayor reto de esta administración: armonizar las condiciones de mercado y —como el mismo Gobernador la denominó— la visión occidental del desarrollo, con el respeto a la diversidad y a la preservación cultural de las comunidades indígenas en las ocho regiones. 

No es una tarea imposible, pero al menos es una visión que en Oaxaca no había sido delineada —ni en el anhelo— por gobierno alguno, pues más bien todos plantearon encaminar sus acciones hacia procesos que despojaban y aculturizaban a las comunidades y regiones para ser atractivas a los modelos puramente occidentales. 

El reto es mayúsculo y, ojalá, nada de esto se quede únicamente en la promesa o en el discurso. Tendrá que echar mano de todas las herramientas de diálogo y gobernabilidad para lograrlo, porque no sólo se tratará de moderar los efectos y los alcances de la economía pura de mercado, sino también de convencer a las comunidades que son posibles formas alternativas de desarrollo. Proyectos como la conclusión de las autopistas, el tren interoceánico o los parques eólicos, hoy tienen su mayor obstáculo en los recelos mutuos. Generará un antes y un después para Oaxaca, si el gobierno de Salomón Jara logra cambiar esas condiciones.

EPITAFIO 

Dicen que, al final, sí hubo “piñatazo” notarial de final de sexenio. En los nombres y los antecedentes de los supuestos beneficiarios hay muchísimo de las calamidades e intereses que el nuevo gobierno prometió combatir frontalmente. Esa será la primera prueba para ver si la administración entrante tiene convicción de no permitir más excesos, compadrazgos y tráfico de influencias, o si el discurso cuatroteísta es pura demagogia.

@columnaalmargen

@ortizromeroc

AL MARGEN || ¿Qué retos enfrentará Salomón Jara como Gobernador?

Adrián Ortiz Romero Cuevas

Con la toma de protesta del morenista Salomón Jara como Gobernador, hoy inicia una nueva etapa en la vida política de Oaxaca. Sus retos como mandatario serán relevantes en la medida en que esté decidido a modificar la línea de cacicazgos y las inercias de los tradicionales grupos de poder locales. No sólo se trata de la gobernabilidad, de la obra pública o de los problemas sociales, sino también de establecer nuevos parámetros de convivencia entre los grupos políticos y de presión que históricamente han confluido en la entidad.

En efecto, por un lado se encuentra la agenda política tradicional, y por el otro la perspectiva de fundar una nueva clase política. En la primera de las agendas, la Secretaría de Gobierno deberá recuperar el papel fundamental que perdió hace una década en la atención real de la política interna, y su nuevo Titular deberá demostrar que está a la altura de los retos que enfrentará: la conducción de la relación política con el magisterio de la Sección 22 del SNTE, y de las principales organizaciones sociales, así como lo relativo a la no menos conflictiva vida intermunicipal en la entidad. En cada uno de los casos, los desafíos son extraordinarios y todo el gobierno tendrá que contar con una agenda de riesgos actualizada y ajena a la complacencia o el autoengaño. ¿De qué hablamos? 

De que, si bien es cierto que el magisterio oaxaqueño pasa por uno de sus mejores momentos en la relación con el gobierno federal, también lo es que en la entidad ellos no abandonarán su doble posición de grupo sindical y de organización de lucha social. Así lo dejó claro ayer la dirigente magisterial Yenny Araceli Pérez Martínez, quien aseguró en conferencia de prensa que la 22 “no es moneda de cambio” y que marcharán desde el día 1 de la administración jarista, para remarcar que reanudarán la lucha social y el apoyo a causas populares.

En esencia, el magisterio tratará de recuperar su presencia en la palestra estatal no sólo para exigir interlocución con el gobierno, sino también para legitimar ante sus bases a la nueva dirigencia, aun cuando tienen cumplidas por el gobierno federal prácticamente todas sus demandas económicas, salariales y políticas. 

Ahora bien, el gobierno de Salomón Jara enfrentará grandes desafíos en su relación con las organizaciones sociales. Este —y así lo asumen sus propios integrantes— es un régimen emanado de la lucha social. Por ello, desde el inicio la administración jarista tendrá que definir: a) qué tipo de relación entablará con las organizaciones sociales; b) cómo gestionará las demandas y “techos presupuestales” que eternamente han demandado los grupos de lucha social —de los cuales varios de los ahora funcionarios han sido ampliamente beneficiados y; c) qué tanta tolerancia habrá para que los mismos que ahora fungirán como servidores públicos sigan encabezando organizaciones de esta naturaleza. El gobierno de Gabino Cué dejó amplias —y amargas— experiencias al respecto. Y por eso será una cuestión de primer orden definir qué tipo de relación tendrá el nuevo gobierno con las organizaciones sociales. 

¿UNA NUEVA CLASE POLÍTICA?

Parece —porque sólo los hechos lo constatarán— que Salomón Jara tiene la posibilidad de debutar a una nueva clase política. Para ello tendrá que impulsar liderazgos propios pero, además, tendrá que definir qué relación tendrá: a) con los anteriores grupos que gobernaron la entidad desde algunas de las fuerzas políticas que hoy están integradas en Morena; b) qué relación tendrá con la menguada oposición priista; c) qué tanta disposición tendrá para reciclar personajes y grupos a los que la ciudadanía ya reprobó en las urnas y; d) qué tanta capacidad tendrá para articular un grupo político que perdure más allá del final de su administración.

Se puede suponer que es muy temprano para pensar en ello. Sin embargo, el solo reto de dejar atrás las influencias muratistas, ulisistas y gabinistas, se antoja algo por demás relevante para la garantizar estabilidad y supervivencia del grupo jarista no frente a los grupos de poder, sino de cara a la ciudadanía. ¿Por ejemplo, qué tanta influencia tendrá Gabino Cué, a través de Jorge Castillo, en la integración del gabinete en la nueva administración? Ese mismo ejemplo se podría repetir con los demás exgobernadores y sus operadores políticos o financieros, que en el pasado dejaron pésimos antecedentes entre los oaxaqueños.

Al final, Salomón Jara como Gobernador tiene la posibilidad envidiable de tratar de impulsar a toda una nueva clase política. Contará con el apoyo del gobierno federal para culminar obras largamente esperadas por los oaxaqueños, y gozará de las garantías de estabilidad generadas también desde la federación con grupos de presión más determinantes para la entidad. Eso le quitará mucho desgaste y distracciones. Dentro de muy poco, sin embargo, su propio equipo político y de gobierno será puesto a prueba por la propia realidad. Ahí se demostrará si esas mujeres y hombres integrados al gobierno tuvieron la altura de miras suficiente como para ser parte de nuevas estructuras de poder, o si terminaron rebasados por los grupos ya existentes.

Junto a ello, hay muchos otros retos: durante los meses previos a la transmisión de poderes, el gobierno electo no dio mayor pauta de cuáles serán sus ejes o políticas más importantes, ni cuáles serán sus prioridades frente a las calamidades sociales ya conocidas que enfrenta Oaxaca. La oportunidad es proporcional a los retos, y para ello tendrá también que ir dando la pauta de qué tipo de relación entablará con los principales factores de poder en la entidad, incluida la menguada oposición priista.

Así, hoy inicia una nueva era, con una agenda atiborrada de asuntos urgentes y, por qué no decirlo, interrogantes aún sin respuesta. Oaxaca no merece ser presa de un nuevo desengaño. No tienen espacio para ello. 

EPITAFIO 

Triste situación la del sórdido priismo oaxaqueño: contrariados por sus propios atavismos y prácticas cupulares, hoy se duelen de las traiciones y del repudio de gente sin capital, pero que goza de una de sus escasas posiciones políticas. ¿De qué se sorprenden? Si se sirvieron, hasta la ignominia, de una militancia fiel y decidida que vio, una y otra vez, cómo eran preferidos los hijos de los dirigentes frente a cualquier tipo de liderazgo emergente. El mejor ejemplo —aunque no el único— son el gobernador que ayer terminó y buena parte de su gabinete, cuya conformación —igual que el caso de la diputación de la hija de Eviel Pérez— estuvo determinada por una inicua creencia de que existía algo así como un “derecho de sangre” entre priistas. Ahí están las consecuencias.

@ortizromeroc

@columnaalmargen

No es solo un juego: Qatar 2022

Pongamos todo en perspectiva con:

Carlos Villalobos

Estamos a tan sólo un par de días de que ruede el balón en tierras Qataríes y el mundo se prepara para voltear a ver un país que, aunque territorialmente es minúsculo, su influencia en el mundo es gigantesca, y va desde su poder de decisión en la industria petrolera (en donde es uno de los jugadores más importantes en el tablero internacional), hasta en cuestión de moda (sino miremos cuánto dinero qatarí se inyecta a esta industria anualmente).

Para las personas que no sean asiduas y amen el futbol, probablemente este “llamado a misa” mundial pase desapercibido pues “es un juego más”, sin embargo, el mundial es ese momento en donde literalmente el mundo se detiene a ver un balón rodar, o al menos un mil 120 millones de personas que disfrutaron ver la final del mundial pasado celebrado en Rusia en el año 2018.

A pesar de lo anterior, Qatar ha sido y es un mundial que es muy raro. 

Un país que no cuenta con una tradición de fútbol, un país de contrastes en donde por lado viven la bonanza por la extracción de petróleo y gas natural, pero por el otro viven un contexto en donde sistemáticamente se vulneran los derechos humanos, un país en donde quienes fungen como sus “embajadores de marca” por el mundo atacan sistemáticamente a la comunidad LGBT y un sinfín de situaciones que hacen ver a Qatar como una elección rara para albergar la fiesta de futbol.

Sin embargo, si recordamos aquel fatídico 2010, cuando dirigentes como Joseph Blatter, Michel Platini y Jack Warner le hicieran segunda a la postulación de Qatar como sede del mundial del 2022, muchos en aquel momento no prestamos atención a todas las implicaciones que esto tendría, es más, hasta los propios dirigentes de la FIFA en los informes internos veían la postulación como un peligro inminente.

Un país sumamente caliente, que no contaba ni con infraestructura, ni con población para construir los estadios y literalmente tuvieron que importar mano de obra, con tal de decirle al mundo ¡Estamos listos para esta fiesta!

Un mundial en invierno, que además en muchos lugares del planeta, como México, es cada vez más restringido poder disfrutar los juegos en vivo por la voracidad de las empresas por sacar raja hasta del más minúsculo espacio de todo lo relacionado con ver rodar al balón. 

A pesar de ser uno de los años más insólitos para “ver a veintidós personas corriendo tras un balón”, hoy estoy listo para al menos olvidarme por 90 minutos de la inflación en el mundo, de la destrucción de las cadenas de suministros, del escalamiento del conflicto armado entre ucrania y rusia, del calentamiento global y del resto de calamidades que poco a poco acaban con la tranquilidad mundial.

Por el bien del balón, espero que sea una fiesta de goles en donde se construyen historias legendarias en el campo de juego y no pase a ser el mundial que empezó mal y terminó mal, como dicta el refrán, por las acusaciones detrás de la selección de este país como sede del mundial 2022.

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¿Quién se llevó el frío de noviembre?

Pongamos todo en perspectiva con:

Carlos Villalobos

¿Soy sólo yo o esta temporada es atípicamente calurosa? Parece chiste, pero hoy es anécdota, el cambio climático nos está quitando hasta el fresco de otoño.

 ¿A qué viene esto? Hace un par de días comenzó la 27ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), en donde como su nombre lo indica, líderes mundiales, expertos sobre el tema y líderes de sector, se reúnen para discutir los avances, o retrocesos que el mundo ha atravesado el frente a cambio climático.

Aunque mucha bibliografía y comentarios acerca del desbarajuste ambiental en el mundo plantean que el cambio climático ciertamente representa una amenaza para el mundo, lo cierto es que hoy estamos frente un escenario que aún nos ofrece oportunidades para dar marcha atrás a las consecuencias de la emergencia climática, sin embargo, algo es claro ¡Hay que actuar ya!

Dependiendo del área a la que volteemos a ver, las afectaciones son distintas, mientras que en algunos territorios en el mundo se están ahogando por el exceso de lluvias, en otras latitudes se ahogan por falta del vital líquido, cuestión que con el tiempo no ha hecho más que arreciar y por tanto afectar en la calidad de vida de quienes padecen estos desequilibrios ambientales.

El problema del ambiente es generalizado, este año las olas de calor en Asia Meridional cobraron cientos de vidas y además este territorio registró las temperaturas más altas desde que se tiene registro ¡Hace 120 años! Por otro lado, en Europa, territorio que normalmente “nunca sufre”, pasaron el verano más caluroso en ¡500 años!, lo que evidentemente provocó incendios, sequías y por tanto el cobro de vidas humanas.

Pero el calor no fue todo, en agosto Pakistán vivió con un tercio de su territorio bajo el agua debido a las lluvias que golpearon al país, las cuales tuvieron consecuencias devastadoras para su población y su economía. Asimismo, el Huracán Ian en Estados Unidos y el Caribe azotó y devastó.

Estamos al borde del precipicio ya que, de acuerdo a la estimación realizada por el Banco Mundial, a través del estudio “Shock Waves: Managing the Impacts of Climate Change on Poverty” el cambio climático por sí mismo podría empujar hasta 100 millones de personas en el mundo a la pobreza en los próximos 10 años.

Hoy en la COP27 los líderes mundiales no tienen tiempo que perder, se acaban las oportunidades que nos quedan y la humanidad está en riesgo, poniendo en peligro nuestros entornos naturales, nuestra seguridad y por tanto la vida, sin dejar de lado la infraestructura y la economía.

Aunque el Acuerdo de París (alianza mundial que plantea frenar el cambio climático) parezca muy lejos, hoy debemos de poner en perspectiva la relación que tenemos con el medio ambiente, desde nuestros consumos, hasta nuestras rutinas.

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