Graduado en línea


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Entre tantas malas noticias, infaustos acontecimientos y todas las tragedias derivadas de la pandemia que vivimos y durará por algún tiempo mientras no se invente la vacuna que inmunice a la población contra el Covid-19, deberemos vivir y coexistir con las restricciones e innovaciones de la Nueva normalidad, una forma, condición o estilo de vida que exige el aislamiento social, cuarentena, cubrebocas, desinfección constante y sana distancia, por lo que los lugares de tertulia, negocios, comercios, bares, restaurantes o cines donde antes nos conglomerábamos y reuníamos incluso amontonados, ahora deberán guardar su distancia y minimizar el aforo de personas, principalmente en escuelas y universidades donde la gran cantidad de alumnos y profesores en aulas, salones o auditorios deberá evitarse porque primero está la salud y vida de niños y jóvenes estudiantes.

Si los estudiantes o alumnos de diversos niveles educativos no pueden o deben regresar a las escuelas y universidades, la opción es la educación en línea y la alternativa de instrucción virtual por medio de plataformas de internet que, cumpliendo casi la misma función de la presencialidad puedan servir para transmitir conocimientos, enseñar, impartir lecciones, realizar exámenes de conocimientos o admisión e incluso graduar a los pasantes de licenciatura o maestría, como acaba de acontecer en la Universidad Lasalle a nivel de posgrado, donde el pasado viernes 26 de junio se realizó el examen profesional para obtener el grado de Maestría del ahora Maestro en Mercadotecnia Turística, con la investigación de mercado titulada: “El Rebranding Como una Estrategia de Posicionamiento del Souvenir Turístico: Caso Miel JAVE”, presentado por Carlo Deimos Aguilar Chiñas y dirigido por la Maestra Brenda Cartas Santiago, teniendo además del Sínodo la presencia especial del Coordinador Académico Sergio Estuardo García, quienes de manera unánime aprobaron al sustentante, siendo así el “Primer Graduado en Línea de la Universidad La Salle” y Estado de Oaxaca, situación que constituye un hecho histórico y a la vez en inicio de lo que alguna ves fue ciencia ficción y hoy es realidad, porque una vez y como respuesta adaptativa a las nuevas circunstancias que imposibilita la presencia física de alumnos, catedráticos y directivos en escuelas para tomar clase y en instituciones educativas para aprender o examinarse, ya sea para admisión, evaluación o graduación, la opción ideal es la instrucción en línea, ya sea para cursos escolares ordinarios virtuales, videoconferencias, exámenes, seminarios y todas las actividades que puedan realizarse sin presencialidad, ahorrando con telecomunicaciones, los viajes, logística y todo lo que implica la presencia física. Felicidades a la Universidad La Salle por ser los primeros en optimizar la enseñanza adaptándose a nuevos tiempos, a sus directivos y muy especialmente a mi hijo Carlo Deimos por ser el primer graduado en maestría en Línea en Oaxaca.

El voluntariado y sus retos actuales


Nematini Vladimir Acevedo Silva

Hoy en día el que una persona desee volverse voluntario, es un acto de valentía y de amor al prójimo. Valores que poco a poco se han ido perdiendo entre el mar de egoísmo, individualismo y egocentrismo que estamos viviendo en pleno siglo XXI.

Nuestro planeta está pasando por diversas crisis que lo están devastando lentamente. Cada vez hay más pobreza. La hambruna está matando a más familias. Nuestros ríos, mantos acuíferos, selvas y bosques están siendo aniquilados. Diversas especies de animales e insectos han sido extintas o se encuentran a casi nada de desaparecer. Y cada vez la humanidad es inconsciente de ello y no hace mucho por querer cambiar ese status quo.

Son pocas las personas valientes que se están atreviendo y arriesgando en querer lograr cambios positivos en su comunidad. Ya no se trata de una cuestión generacional, sino de un sentido de conciencia. Es cierto, aquella persona que es voluntaria o voluntario no recibe un salario, en ocasiones también no hay un “gracias”. Las y los voluntarios pasan a ser una especie de héroes anónimos.

Sin embargo, esto último no importa cuando a consecuencia de esas acciones realizadas de manera desinteresada, se logra beneficiar a cientos de niñas y niños de escasos recursos con dotaciones de útiles escolares gratuitas para continuar sus estudios.

En asesorar legalmente a comunidades indígenas para que tengan las herramientas necesarias para defenderse ante los abusos de megaproyectos o leyes que pongan en riesgo sus raíces, cultura, identidad y tierras.

O cuando familias enteras que vivián sumidas en la marginación, sin tan siquiera tener un techo digno en el cual vivir, hoy en día disfrutan de aquel añorado hogar. El cual por el simple hecho de ser pobres les fue negado.

También es cierto que muchos voluntarios aportamos de nuestros bolsillos para financiar los proyectos. Esto a consecuencia de que el gobierno pocas veces se interesa en apoyarnos, ya que a ellos solo les importa la foto y no los resultados. 

Más allá de la aportación monetaria que realizamos, también está el tiempo que destinamos, las ideas y los sueños. El camino es largo a través del voluntariado. A veces se logran buenos resultados y en otras ocasiones los efectos no son los esperados. No obstante, este no debe ser motivo para desistir, sino al contrario, debe ser tomado como experiencia y aprendizaje.   

De igual manera, el voluntariado no debe significar un estilo de vida, ya que este va más allá de este concepto. El voluntariado debe centrarse en una filosofía de vida, la cual sirva para generar aquella conciencia colectiva que tanto apremia hoy en día. Sin embargo, esta debe de estar alejada de influencias retrógradas y conservadoras. Pero sí apegada a ser progresista en todos sus aspectos.

A pesar de ello, existen seres humanos que a consecuencia de sus acciones logran desprestigiar este noble movimiento a través de acciones oscuras que tienen tal vez, un fin personal, económico o hasta político. Se ensañan en querer influir el miedo y la desconfianza en la ciudadanía, lográndolo en algunas ocasiones, pero no deteniendo el espíritu inquebrantable del voluntariado.

Busca tu motivo, la razón por la cual desees ser parte del voluntariado. Aléjate de aquellas ideas banales de que este movimiento es una moda o el medio para lograr un objetivo trivial. Que tu causa sea el que exista un bienestar social para todas y todos.

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Pitonisa Gatell


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Frente a las circunstancias políticas, sociales y especialmente de salud pública, el gobierno designo como vocero al ahora popular Dr. López-Gatell para que informara, guiara, respondiera y condujera la política nacional respecto de lo que debía y que no debe hacer la población para evitar contagiarse, enfermar y hasta morir, informar de resultados, moderar contingencias y especialmente comunicar a los medios por medio de Conferencias de Prensa del numero de infectados, descartados, enfermos, en terapia intensiva o con respiradores artificiales así como de los hospitales, disponibilidad de camas, la cantidad de muertos y de todo lo que estuviese relacionado con la pandemia de Covid-19, iniciando el Dr. López-Gatell con todas las expectativas y confianza a su favor, presentando lógicamente declaraciones, argumentando estadística y matemáticamente (según él) y expresándose con claridad y amabilidad, hasta que, la realidad lo rebasó y se convirtió en una especie de astrólogo, pitoniso, adivinador o brujo que acomoda a las circunstancias, cambiando su discurso o números cada día y manejando estadísticas que únicamente él conoce; y obvio, sus datos, “otros datos “convirtiéndose en 90 días, de respetable médico en charlatán locuaz al estilo de las pitonisas griegas.

López-Gatell comenzó sus declaraciones dizque científicas en marzo, afirmando que la pandemia alcanzaría su pico más elevado alrededor del 8 de mayo, para decir después que, debido a variables que no consideraron los analistas, incluida la poca respuesta de la gente a quedarse en casa, no fue así y que el aplanado de la curva ascendente sería a principios de junio si las personas no salían a la calle, después a mediados del mes y ahora para fines de julio, o agosto, quizá septiembre o cuando sea, porque el Dr. Gatell creo se rige por signos zodiacales u oráculos al estilo de las pitonisas, siempre según le vaya conviniendo, de la misma forma que sus pronósticos de contagios y fallecimientos, que en un principio serían 8 mil, después, 10, luego quince mil y ya pasamos 25 mil, creciendo al margen y arriba de las profecías de Gatell el número de infectados; siendo así la actitud, comportamiento y augurios de López-Gatell reflejo de lo que es el gobierno. A diferencia de otros países donde la responsabilidad, seriedad y profesionalismo en asuntos relacionados con la salud, de la que en el caso del covid-19 depende la vida de miles de personas, resulta una infamia que el pitoniso Hugo López-Gatell Ramírez siga siendo el responsable, mejor dicho, irresponsable, de informar a los mexicanos respecto de lo que sucede con la pandemia, porque los únicos que le creen son los devotos de A.M. y su equipo, situación que si fuese de política, economía o electoral, no tendría mayor trascendencia, pero se trata de asuntos de salud en los que está en peligro la vida y salud de millones de mexicanos a quienes López-Gatell no debe seguir vacilando o manipulando con especulaciones y utopías 4T.   

Terremotos que vienen


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Desde que en los años 60 se descubrió la Tectónica de Placas y Deriva Continental explicándose con esta dinámica geológica la causa de sismos y terremotos además de la separación de los continentes a partir de la gran masa de tierra de donde partieron, conocida como Pangea, que asimismo explica la forma del perfil occidental de África y oriental de Sudamérica, que se pueden ensamblar como piezas de rompecabezas, hoy nadie cree que los sismos o terremotos, como la pandemia y cualquier otro fenómeno natural o biológico, incluso problemas personales, sean castigos sobrenaturales o condenas divinas que se puedan solucionar con rezos o peregrinaciones, como solía hacer mi abuela en los años 60 quien en el momento de los terremotos se hincaba a rezar y mi papá tenía que sacarle de la casa cargando a la calle de Bustamante donde vivíamos.

Ocurrió un terremoto muy fuerte el martes pasado que afortunadamente tuvo epicentro y expansión de ondas en una zona casi deshabitada; si hubiera sido más al norte o centro del país hubiera sido devastador, aunque no tanto por haber sido oscilatorio y no trepidatorio, dentro de esa actividad geológica, meteorológica, oceánica y biológica (por la pandemia que vivimos) que determina nada es para siempre, que todo cambia, se modifica, transforma y altera como sucede con la vida e incluso con el cambio climático, que en su primera palabra se refiere al cambio, la impermanencia que es parte del comportamiento de la naturaleza que nos lleva directamente a Carlos R. Darwin, y supervivencia diferencial de los más aptos… a los cambios, del tipo que sea. Pobres, ricos, morenos, rubios, listos o como sea cada quién, animal o persona, a la naturaleza no le importa porque para el universo somos lo mismo que las hormigas donde lo único que vale es el éxito reproductivo y la sobrevivencia, de tal suerte que ante lo que antes calificábamos como castigos de Dios y hoy llamamos desastres naturales, lo único que vale es sobrevivir y reproducirse, todo lo demás son anécdotas o historietas, por lo que hemos sido afortunados, como contingencia natural, que el terremoto a pesar de su magnitud, no haya causado decenas o miles de muertos y hasta el momento hayamos sobrevivido al Covid, pero quien sabe a lo que venga, porque la naturaleza siempre tratara de matarnos y nosotros defendernos de su dinámica, y no porque la naturaleza sea buena mala, porque simplemente ES, y somos nosotros los que la calificamos con juicios de valor, dependiendo así de nosotros mismos nuestra supervivencia y seguridad, previendo lo que haya que hacer para no contagiarse de virus y no morir enterrados en el próximo terremoto o en cualquier otro fenómeno natural como los próximos huracanes de esta temporada que inundarán a unos y beneficiarán a otros, porque todo depende de nuestra perspectiva y supervivencia diferencial de los más aptos, como demostró mi tocayo de quien llevó pundonorosamente su nombre.  

Lo que diga la ciencia


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Comprendiendo y trascendiendo a la ciencia con su método experimental y filosofía como la mejor herramienta o sistema racional que tenemos para entender y comprender al universo, la naturaleza y la vida; sabiendo que gracias a los conocimientos científicos que se sustentan en evidencias y pruebas, no en fe, dogmas o libros que dicen sagrados, es como hemos identificado las causas de fenómenos naturales, explicando ahora que es vital, el origen de enfermedades que antes se consideraban castigos divinos o condenas por impúdicos, explicándose toda enfermedad en función de alteraciones fisiológicas, metabólicas, desórdenes celulares, alteraciones orgánicas o infecciones patógenas por bacterias o virus, por lo que ahora en pandemia es cuando adquiere toda su importancia y valor la ciencia, porque toda la gente del planeta está en la expectativa y a la espera que los científicos logren inventar la vacuna o tratamiento contra el covid, sin que casi nadie espere que seres sobrenaturales, divinidades, peregrinaciones o sacerdotes sirvan de algo.

Callado está el Papa en el Vaticano, oculto el Imán musulmán, escondidos sacerdotes y predicadores de todas las religiones, quienes antes de la pandemia sabían que la población devota en disociación cognoscitiva, por una parte le dan todo el crédito a la ciencia y por otra creen en milagros y prodigios divinos, resultando que excepto unos cuantos, pocos creen que con llevar en peregrinación a una virgen, rezar, implorar o invocar a alguno de sus dioses, evitarán el contagio o curaran enfermos, porque hasta el más fanático religioso, es un hecho que en cuanto sienta síntomas de contagio por Covid-19, de inmediato buscara a un médico científico, acudirá al hospital y pondrá en manos de la ciencia médica, que si para mal no lo sabe todo, la investigación biomédica, bioquímica, molecular, genética, inmunológica y otras disciplinas de la ciencia, serán las que den resultados y pronto se invente la vacuna que proteja a la humanidad

De la misma forma que toda la jerarquía religiosa que hoy calla y hasta implora por la ciencia, a la que condenaba por herética, charlatanes homeópatas, holistas, parapsicólogos, terapistas místicos, chamanes, alternativos, hierberos, curanderos y demás charlatanes de la salud, callados y escondidos están, porque otra de las cosas que cambiarán en la Nueva Normalidad, es la credulidad de pacientes en charlatanes que prometen curar todo a cambio de billetes, sin que curen nada porque para encontrar la cura al covid se requieren conocimientos científicos, estudios experimentales, estadísticos, matemáticos, químicos, bioquímicos y millones de horas de investigación con sofisticados equipos y cerebros altamente calificados. Cuando la vida era normal, los sacerdotes prometían lo que sea, igual que los charlatanes y sin mayor trascendencia, sin embargo ahora, cuando tienen la oportunidad de reivindicar como efectivo lo que dicen, mejor se quedan callados y se esconden sabiendo que sus promesas sustentadas únicamente en la fe religiosa, ahora no aplican ni funcionan para sanar de covid… y menos las estampitas de A.M.   

Inicia verano boreal


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Vivimos convencionalmente como las cuatro estaciones de Vivaldi: primavera, verano, otoño e invierno, dividido el año en cuatro periodos condicionados por dos equinoccios, cuando el Sol alcanza el Ecuador y dos solsticios, cuando el astro dios llega a los trópicos de Cáncer y Capricornio, siendo para los oaxaqueños que habitamos el hemisferio norte este 21 de junio el solsticio de verano, que etimológicamente significa: Sol estable, porque el Sol después de moverse del ecuador a donde estuvo el 20 de marzo, en su aparente desplazamiento en la bóveda celeste rumbo al trópico de Cáncer, cruzo arriba de Oaxaca el día ascio, 8 de mayo y hoy llega al punto donde se estabilizará y luego regresara al Ecuador, terminando en septiembre el verano y comenzando otoño.

El sábado ocurre el solsticio y es también el día más largo del año y la noche más corta porque debido a la inclinación del eje de rotación de la tierra respecto del plano de traslación alrededor del Sol, y al ser toda esta estación la de días más extensos con mayor radiación solar y luz diurna por estar el sol casi en el cenit, la insolación y radiación es mayor, viviendo días calientes y bochornosos, debido a que al estar el Sol en su punto más alto en el norte y calentar más, la evaporación del agua del mar es inmensa, formándose vórtices, remolinos, tormentas tropicales, huracanes y ciclones, fenómenos meteorológicos que traerán miles de kilómetros cúbicos de agua de lluvia a la superficie continental, especialmente a la zona del golfo, istmo de Tehuantepec y Península de Yucatán donde por estar cerca del mar, las lluvias son abundantes, circunstancia que determina para nuestra latitud intertropical, (Oaxaca esta entre el Ecuador y Trópico de Cáncer)  que independientemente nos rijamos oficial o astronómicamente por cuatro estaciones, en Oaxaca únicamente hay dos: una de lluvias y otra de sequía, porque las variaciones de temperatura respecto de las estaciones, que si tienen canadienses, europeos o estadounidenses, son propias de cuatro estaciones, mientras en Oaxaca la temperatura casi siempre es la misma, varía apenas 10 grados en el año, sin vivir nunca nevadas o las clásicas temperaturas otoñales neoyorquinas. 

Iniciamos el verano y con el la estación de lluvias asociada a la temporada de huracanes, que según los meteorólogos serán casi 20 siendo, dos de ellos clase 4, lo que significa que este año, dependiendo del rumbo que tomen, si se mueven hacia Oaxaca, tendremos más lluvias que el año anterior que pudo considerarse seco. Comenzará a llover y con los charcos o depósitos de agua descubiertos proliferaran los zancudos, incrementado la posibilidad de enfermar de dengue y resfriarse o sufrir gripa, dolencias que aterrorizaran a quien comiencen a sentir síntomas por lo parecido de las manifestaciones al covid.