¿Médicos cubanos?

Carlos R. Aguilar Jiménez

La medicina es una disciplina científica de alta especialidad que tuvo que pasar por miles de años de intentos realizados por curanderos, chamanas, yerberos, brujas o barberos-cirujanos inmersos en lo que hoy sabemos eran supersticiones, sortilegios y remedios, incluso alquímicos, para finalmente alcanzar la categoría de ciencia médica, disciplina de la salud dedicada a la prevención, diagnóstico, pronostico y tratamiento de enfermedades o problemas de salud, no únicamente del cuerpo, también de la mente y que, desde tiempos prehistóricos relacionada con creencias religiosas, culturales o ideológicas de cada región, por medio de los médicos han tratado de curar o sanar a los pacientes a tal grado que hoy, entendiendo la complejidad de la vida humana, desde perspectiva anatómica, orgánica, fisiológica, celular, molecular, genética, metabólica, etc., se ha subdividido en especialidades para las que los médicos generales deben estudiar diez o más años y luego toda la vida, utilizando en hospitales todos los recursos de la moderna tecnología biomédica.

México, como todos los países del mundo tiene universidades donde se estudia medicina y se gradúan médicos dedicados de curar enfermos, algunos de manera privada en sus consultorios u hospitales y otros en instituciones de salud pública, requiriendo todos de los más complicados equipos y aparatos para diagnóstico, estudio e investigación, como los hay en México, no así en la isla de Cuba, país arruinado por la dictadura comunista instaurada por Fidel Castro y que continúa, privando a los cubanos la oportunidad de formarse profesionalmente en medicina al nivel de los países capitalistas y poder así competir por exámenes de oposición con otros médicos, porque no superarían ninguna prueba al no contar en sus formación escolar con lecturas indispensables prohibidas por el régimen cubano, no tener internet, tomógrafos, scanner, medicamentos ni aparatos modernos para el diagnóstico o curación, porque Cuba se quedó en los años cincuenta del siglo pasado, así son sus coches arcaicos, sus casas a punto de derrumbarse, su economía controlada por el gobierno, falta de comida, ausencia de libertad y derechos humanos, todo custodiado por Comités de Vigilancia de la Revolución, por lo que, creer que los médicos cubanos son eficientes, competentes y mejores que los mexicanos, es absurdo, los pobres médicos cubanos al no tener acceso libre al conocimiento científico, no tener aparatos modernos ni exigencia de competencia, son casi charlatanes de la medicina, principalmente porque vindican la homeopatía, que es una chifladura de chochos y memoria del agua. México tiene excelentes y capacitados médicos, al nivel de cualquier país desarrollado, lo que no tiene son plazas, no tienen trabajo oficial porque no hay más hospitales, clínicas, ni interés del gobierno por contratar a médicos mexicanos prefiriendo, por la ideología presidencial propia de los años cincuenta, a charlatanes médicos cubanos comunistas, que, si bien hacen su mejor esfuerzo, en medicina científica eso no sirve. México tiene excelentes profesionales especialistas en medicina, lo que no quiere el gobierno de AMLO, es darles contratos de trabajo y pretende quedar bien con el tirano y déspota dictador de la isla de Cuba.    

Visite: 

columnaalmargen.mx

¿Cuándo volverá Gabino Cué a Oaxaca?

Adrián Ortiz Romero Cuevas 

Si la inercia de las preferencias electorales en Oaxaca continúa su curso, no pasará mucho tiempo antes de que veamos el regreso —personal y político— de Gabino Cué Monteagudo. Aunque hoy todos lo disimulan, lo cierto es que indirectamente Cué fue uno de promotores protagónicos de la fundación y crecimiento del ahora partido gobernante denominado Morena. Por eso, de ganar el morenismo la gubernatura, no será raro que en los años siguientes —2024 es el checkpoint electoral más cercano— volvamos a ver al exgobernador incluso regresando a la vida pública y a la política activa. 

En efecto, hasta ahora ni el candidato morenista a la gubernatura del Estado Salomón Jara, ni el propio presidente Andrés Manuel López Obrador pueden negar —y no lo han hecho— que en la entidad el movimiento social convertido en partido político guinda fue estimulado desde el poder oaxaqueño. En aquel entonces —en el año 2014, cuando se fundó Morena— el gobierno y los recursos estatales estaban en manos de Cué Monteagudo como Gobernador, y éste dio su anuencia para que desde la esfera gubernamental se fomentaran los trabajos relacionados con la obtención del registro como partido político. 

De hecho, hoy en día se le ha tratado de cuestionar a Salomón Jara por su gestión como titular de la entonces Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Forestal, Pesca y Acuacultura (Sedafpa) durante los primeros años de la gestión de Cué como Gobernador. Las acusaciones por presuntos desvíos de recursos en Sedafpa durante la gestión de Jara, detectados por los órganos de fiscalización estatal y federal, por un monto superior a mil millones de pesos, se han utilizado más con fines políticos que con verdadero sustento legal.

Y es que independientemente de las intenciones políticas negativas contra Jara —a las que incluso se montó la ex contralora de extracción panista Perla Woolrich Fernández, argumentando que ella renunció a ese cargo cuando el entonces Gobernador Cué le pidió omitir investigaciones en contra del ahora abanderado morenista por el manejo presupuestal en Sedafpa—, lo cierto es que más allá de las acusaciones verbales, hasta el día de hoy ninguno de los candidatos a Gobernador ha podido comprobar que existe aún alguna investigación abierta tanto en el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de Oaxaca, como en la Auditoría Superior de la Federación, que tenga conclusiones incriminatorias en contra de Jara, como posible responsable de la malversación que se acusa.

Y lo cierto es que, tanto desde el oficialismo federal, como de la actual administración estatal, el trato a Gabino Cué ha sido discretamente de privilegio. A pesar del atropellado final de su administración —y de que entre sus propios ex aliados en Oaxaca se le acusa de haber “entregado” a varios funcionarios de su administración, a cambio de que el gobierno de Alejandro Murat no lo molestara a él y a su primer círculo, entre los que figuraban Jorge Castillo Díaz y Alberto Vargas Varela, entre otros—, lo cierto es que durante los cinco años y medio del gobierno que lo sucedió —el actual, que está a escasos meses de terminar—, a Cué no se le ha involucrado en asunto judicial alguno. 

Acaso el único asunto judicial por el que fue llamado a declarar ante el Ministerio Público Federal fue por el operativo de Nochixtlán de junio de 2016; y ello fue consecuencia de la eficaz defensa jurídica de algunas de las víctimas del operativo, pero no de una acción emprendida por la Fiscalía o autoridades del Gobierno del Estado de Oaxaca. Pero fuera de eso, a Cué no se le ha tocado ni con una foja de alguna carpeta de investigación, y se prefirió dejar impune toda su gestión gubernamental, que socialmente sigue siendo por demás cuestionada.

LEALTAD PRESIDENCIAL 

Andrés Manuel López Obrador ha demostrado ser leal con quienes lo ayudaron. Sólo a través de esas lealtades se entiende el empecinamiento presidencial por convertir en Gobernador de Puebla a Miguel Barbosa Huerta, o de impulsar al llamado “toro sin cerca” Félix Salgado Macedonio como Gobernador de Guerrero, e incluso maniobrar para la postulación de su hija cuando la autoridad electoral le retiró el año pasado la candidatura por omitir reportes relativos a sus gastos de precampaña. Si lo vemos con perspectiva, Gabino Cué fue otro de los personajes que, igual que Salgado, Huerta y varios más, respaldaron la creación de Morena cuando pocos creían que AMLO podía recuperar su popularidad y ganar una tercera elección presidencial. Incluso, la relación con Cué va más allá de todo eso. ¿Por qué? 

Porque la relación personal y política de AMLO y Gabino Cué es mucho más añeja que con algunos de los personajes que hoy ha encumbrado el morenismo en varias entidades federativas. Cué perdió su primera elección de Gobernador en agosto de 2004, y comenzó un movimiento de resistencia social en la entidad que hoy es visto como un vestigio arqueológico de lo que luego emprendió López Obrador en 2006 en la capital del país, cuando acusó que Felipe Calderón y el PAN le habían robado el triunfo en la elección presidencial. 

Luego de retirar el plantón que instaló en Paseo de la Reforma y el zócalo de la Ciudad de México como actos de resistencia civil pacífica, López Obrador se refugió durante un largo tiempo en Oaxaca. ¿Qué hizo? Comenzó, acompañado por Gabino Cué, su primera gira por los 570 municipios de la entidad. En aquellos años, eso fue visto desde el arrogante oficialismo ulisista, como una forma compartida de Cué y AMLO de rumiar sus respectivas derrotas. En realidad, uno y otro estaban comenzando el proceso de sembrar comités y representaciones políticas en cada uno de los municipios de la entidad oaxaqueña. Pero esa fue una de las causas primigenias del triunfo electoral arrasador que Cué le asestó al abanderado priista Eviel Pérez Magaña en los comicios estatales de 2010. 

El priismo de aquel entonces —igual que la oposición de ahora— no alcanzaban a entender por qué Cué había ganado de la forma en que lo hizo. Entonces y ahora, el priismo (ahora acompañado del PAN y del PRD) no entendió que el movimiento social que entonces emprendieron fue para decirle a la gente, hasta sus comunidades, que los perdedores de siempre —los campesinos, la gente de las comunidades olvidadas a las que no llegaba ningún servicio ni beneficio social— sí podían ganar, y que podían arrebatarle el poder a quienes los habían utilizado para servirse ellos, haciendo campañas de opulencia en la que sólo se servían del voto verde, del voto popular y de la coacción para ganar ellos a costa de los pobres. En aquel entonces, y ahora, esa es la explicación de los triunfos arrasadores que consiguieron, y que siguen consiguiendo, AMLO y sus aliados a pesar de tener un proyecto de gobierno tan falto de ideas, y tan lleno de contradicciones y extravíos.

Por eso, AMLO nunca ha renegado de Cué y, al contrario, cuando lo ha mencionado en sus conferencias mañaneras lo ha hecho hasta con aprecio y añoranza por las vivencias compartidas. Esa lealtad es la misma que convirtió a Salomón Jara en candidato a Gobernador contra viento y marea. Y por eso nada impide que, una vez colocado Jara en la gubernatura, y enfriados los recelos de Cué por su gestión como Gobernador, lo pueda revivir sin mayor problema como un actor político activo, precisamente como retribución a sus aportes al movimiento, antes y durante su gestión —a través de la Sedafpa con Jara como titular, siendo uno de los fundadores de Morena en la entidad— como mandatario oaxaqueño.

EPITAFIO 

La gobernabilidad es un problema que puede seguir escalando. Debería haber más claridad en qué sucede en realidad entre algunas organizaciones gremiales y sus relaciones con el gobierno. ¿A qué vinieron a Oaxaca varios cientos de elementos de la Guardia Nacional que arribaron la tarde del sábado vía aérea a la capital oaxaqueña? El asunto parece más complejo de lo que se puede ver a simple vista. Abundaremos.

http://columnaalmargen.mx

@columnaalmargen

@ortizromeroc

Un soldado en cada hijo te dio

Carlos R. Aguilar Jiménez

No se trata de si las autoridades policiacas se concentran en dar abrazos en lugar de balazos, como ordena el presidente a las fuerzas armadas del país, al soldado que en cada hijo te dio, sino de la aplicación de la ley que establece se debe utilizar la fuerza con los protocolos correspondientes para someter a delincuentes, porque históricamente sabemos que nunca, especialmente el crimen organizado, con todo el poder, armamento y crueldad que les caracteriza, se someterán a policías “por la buena”, intercambiando en el momento de la detención o arresto, abrazos y besos, no balazos.

Impunidad de 100 por ciento es lo que impera en el país; torpeza, corrupción y extorsión, lo que determina el comportamiento de ministerio públicos, donde las victimas resultan victimas dobles al sufrir la burocracia y prepotencia del MP, que debieran ayudar a ofendidos, de la misma forma que los irresponsables de Derechos ‘Inhumanos’, quienes amparan más a delincuentes que a víctimas, porque en la ideología del presidente de respeto a la vida en general, incluye en el mismo parámetro la de criminales más despiadados y brutales con la de inocentes víctimas, saludando cariñosamente a la mamá del Chapo y liberando a su hijo, al tiempo que desprecia a víctimas de feminicidios, secuestros, asesinatos y extorsión y además, sin que le importe la vida de periodistas durante su gestión, porque para la 4T en el sentido de transformación, primero están los delincuentes antes que las víctimas, y si bien los devotos seguidores del gobierno actual podrán defender esta ideología, esto se deberá a que aún no son víctimas, a que aún no han sufrido extorsión del crimen organizado, secuestro de un familiar, desaparición de un hijo o en último caso a que no tienen nada que perder y su vida no vale nada, sobreviviendo de las dádivas que reparte el gobierno.

 La independencia de México, las Leyes de Reforma que separaron la iglesia del estado, la Revolución y creación de la República Mexicana no se consiguió besando a españoles, abrazando a sacerdotes o acariciando a estadounidenses en el castillo de Chapultepec, sino con el soldado que Dios en cada hijo nos dio, no obstante, ese soldado del que habla el Himno Nacional, en este sexenio no existe, no tiene dignidad ni honor porque son humillados, puestos de rodillas o echados a correr por delincuentes, a quienes les viene como anillo al dedo (igual que le vino la pandemia de la Covid-19, al Presidente) los abrazos oficiales, el apapacho presidencial, dejando en la indefensión a mujeres, comerciantes, empresarios, periodistas y a todos los habitantes de México que no se pueden defender de la delincuencia organizada o desorganizada, que se siente protegida por el abrazador gobierno. Si se comete un delito se debe castigar de acuerdo con la ley y no apadrinar a delincuentes, resultando así esta conducta oficial de abrazos en absoluta corrupción, impunidad, humillación y deshonra a las fuerzas armadas, al soldado, policía, agente de migración o guardia nacional que en cada hijo te dio.

Visite: 

columnaalmargen.mx     

Corrupción y privilegios

Carlos R. Aguilar Jiménez

Todos sabemos que los políticos siempre mienten para ser populares sin que importe la realidad o evidencias en contra de lo que prometen en campañas publicitarias, porque de lo que se trata es ganar las elección como sea, prometiendo, haciendo votos y ofreciendo hasta las perlas del collar de la virgen morena y, lo hacen y buscan desesperadamente porque saben que, una vez que ganen elecciones y asuman el poder, obtendrán toda clase de privilegios derivados del mando omnímodo y supremo, que en Oaxaca a partir de los resultados de las elecciones del 05 de junio, significará ser gobernador del Estado, funcionario estatal, director, secretario o jefe, con todos los privilegiosSaturando, colmando y llenando los medios con su propaganda, uno de los candidatos dice, acabará con la corrupción y privilegios, condenando de lo que ocurre en Oaxaca al pasado, a neoliberales, capitalistas corruptos y gobernantes con privilegios como el los tendrá, soslayando que, le guste o no, el poder político significa e implica privilegios, prerrogativas, beneficios y dispensas porque una vez sean ungidos como autoridad y gobernantes con poderío, desde el más simple regidor hasta el mismo presidente, todos, especialmente quienes nunca han tenido un cargo público, se sienten privilegiados, elegidos por la mano de Dios, iniciando su gestión temporal, estableciendo despótica y altaneramente, con sus privilegios, quien manda, quien es autoridad y jefe de todos, haciendo uso de sus privilegios, obviamente con sus esclavos- empleados de confianza que no tienen defensa, porque con los sindicalizados, si para mal utilizan sus privilegios, lo hacen con cautela y reserva, disfrutando a partir de su nombramiento del generoso salario que se auto pagan y del privilegio de bonos que se asignan en nominas secretas, además de no volver a gastar en gasolina, transporte, contar con guardias de seguridad, viáticos, rentas, casas y todos los privilegios inherentes al cargo, viviendo un mundo de irrealidad y fantasía, que con el transcurso de los meses cambia, porque con el tiempo se dan cuenta que vale más ser amable que déspota con los subordinados. En la experiencia de trabajadores sindicalizados, los funcionarios en general primero se presentan con sus privilegios, despotismo y arrogancia para disfrazar su ineptitud e ignorancia del cargo que ostentan, mostrándose prepotentes y autoritarios, hasta que se dan cuenta que el cargo es temporal y un día lo dejarán, convirtiéndose de nuevo en seres intrascendentes y anodinos, aunque hayan sido directores, secretarios, gobernadores o presidentes, pero con el dinero que la corrupción les haya permitido atesorar sin que se enteren los demás, pero, ya fuera del poder, donde como arrieros se encontraran en el camino con quienes ofendieron, o maltrataron, sin privilegios ni autoridad, como ocurrió recién con funcionarios municipales y presidente Oswaldo García, individuos torpes, ignorantes de la función pública, arbitrarios y buen ejemplo de lo que la 4T hizo en el municipio de Oaxaca de Juárez y, quien sabe qué hará con sus privilegios el próximo gobernante que dice: acabará con los privilegios y corrupción. Seguramente se transportará en un Tusug y vivirá en casa de interés social, sin privilegio alguno. 

Viste:

columnaalmargen.mx

AL MARGEN || Oaxaca: algunas impresiones del debate

Adrián Ortiz Romero Cuevas

La tarde de ayer 15 de mayo se realizó el único debate entre candidatos a la gubernatura de Oaxaca que, dadas las circunstancias, estará en condiciones de realizar el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca. Aunque el ejercicio intentó poner en la picota algunos de los temas sustantivos más importantes para el debate electoral, lo cierto es que tanto la organización del debate, como las propuestas y las posturas de los aspirantes, le quedaron mucho a deber a la ciudadanía oaxaqueña. Veamos algunas impresiones.

  1. El formato. Es cierto que la autoridad electoral tiene el deber de procurar la equidad en los tiempos y las formas en las que participan todos los candidatos. Sin embargo, siguen sin encontrar la fórmula que equilibre un ejercicio de debate en el que no prive la rigidez y el acartonamiento. No hay un debate verdadero, cuando no se ponen las condiciones mínimas para que el contraste de ideas pueda ser sustantivo entre los candidatos, y para que los temas no se desvíen —accidental o deliberadamente— en el intercambio personal entre los aspirantes. La ciudadanía escuchó ataques inopinados entre ellos; fue testigo de más silencios que ideas frente a cuestionamientos sobre propuestas y políticas de gobierno; y los candidatos ofrecieron una cantidad inmensa de lugares comunes con los que intentaron sustituir —y esconder— su falta de proyecto frente a los problemas de la entidad.
  2. La conducción del debate. Fue la periodista Carolina Hernández Solís, de Código Magenta, la encargada de moderar el debate. ¿Lo destacable? Que el formato aprobado por la Comisión Temporal de Comunicación del IEEPCO era tan rígido, que era por demás improbable que hubiera algún imprevisto. Hubo un control estricto —y qué bueno— de las cámaras y los micrófonos frente a los intentos de los candidatos por rebasar los tiempos o las formas de sus participaciones, y por eso en la conducción del debate no hubo sorpresas. ¿Lo cuestionable? La moderadora del debate se equivocó en varias ocasiones al nombrar a los candidatos y no fue capaz de argumentar algo fuera de lo contenido en el guion que previamente le proporcionó la autoridad electoral.
  3. La foránea conducción del debate. Un punto relevante: no es chovinismo ni mucho menos, pero valdría la pena que el IEEPCO considerara la invitación a actores locales —periodistas, académicos, intelectuales, etcétera— para moderar los encuentros entre candidatos. Es increíble que se siga prefiriendo a personas traídas de otras entidades, por ese solo hecho, cuando eso resulta más costoso y no otorga ninguna garantía respecto a que la persona conductora del debate conozca el ambiente, los personajes y el contexto político —tanto de los partidos y candidatos, como de la entidad— del encuentro que va a moderar. Ayer se dio una demostración más de las consecuencias de esa tozudez por preferir a personajes foráneos, frente a una posible oferta local de conducción que no sería nada despreciable.
  4. Los ataques. Alejandra García Morlán y Natividad Díaz Jiménez fueron a jugar su papel de atacantes. Lo hicieron incluso sin que mediara provocación por parte de los candidatos punteros en las encuestas e iban preparadas para eso, más que para debatir ideas y propuestas. Es entendible su postura —mas no justificable— en el contexto de que ambas necesitan alcanzar una votación mínima decente que les permita seguir vivas en sus partidos rumbo a las elecciones federales de 2024 donde buscarán capitalizar lo poco o mucho que puedan hacer aquí. Quién sabe si los ataques vertidos en el debate les reditúen en algo frente a los electores. Pero lo que sí demostraron es su preferencia por el pleito frente a las ideas.
  5. Los “punteros”. Tanto Salomón Jara como Alejandro Avilés, de Morena y el PRI-PRD respectivamente, iban preparados para dar y recibir ataques, pero sobre todo para ser blanco de los candidatos de los otros partidos. Jara se dedicó a esquivar los señalamientos de todos los aspirantes bajo el guion exacto de la 4T: prometer a los oaxaqueños lo mismo que ha dicho siempre el eterno candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, y omitir todos los demás señalamientos y cuestionamientos. Le cuestionaron la presencia de sus hermanos —aspecto que sí debe cuidar si no quiere terminar siendo un émulo de la llamada ‘familia real’ de la UABJO—, los antecedentes de sus operadores políticos y de su trabajo legislativo. Él, incluso en momentos en tono socarrón, sólo esquivó los ataques y sólo en algún momento lanzó un discreto ataque a Avilés. Éste por su parte fue más abierto en los señalamientos a Jara, pero tuvo que resentir las consecuencias naturales del desgaste y los errores del gobierno actual, que le fueron adjudicadas a él por ocupar esa posición tan paradójica de ser el candidato del oficialismo oaxaqueño, que hoy se ve más cargado en la preferencia hacia Morena que hacia el PRI.
  6. Los disparates. Al candidato indígena independiente Jesús López Rodríguez le urge que alguien le dé un curso básico de derecho constitucional, o que al menos le expliquen que: a) la pena de muerte está prohibida expresamente en la Constitución federal y los tratados internacionales de los que el Estado mexicano es parte; b) que por esa prohibición expresa en todo el país, sería imposible volver a legislarla; c) que legislar lo anterior no sería tarea de un Ejecutivo estatal, como lo que él aspira a ser, sino del Congreso; d) que Oaxaca ya es un estado libre y soberano; e) que su sola idea de “independizar” a Oaxaca —idea que nos queda claro que no ha pensado en su dimensión real— es una peligrosa semilla de separatismo que traería mucho dolor y miseria para los oaxaqueños; f) que, independientemente de que lo sepa o no, el artículo 2 de la Constitución federal, garantiza que la nación mexicana es única e indivisible por lo que esa propuesta es, además, un disparate; g) que no está mal que hable de una nueva Constitución, pero lo que es lamentable es que confunda eso con un nuevo Estado oaxaqueño o, aún peor, con un nuevo país. Si no tiene ideas asequibles, y si en él priva la ignorancia, debería asesorarse mejor para no hacer quedar las candidaturas indígenas como una burla para la inteligencia de los oaxaqueños, porque con sus disparates no sólo queda mal él sino esta novedosa —aunque claramente despreciada hasta por la ley— figura democrática.
  7. No hay ganadores. Acaso el más prudente y claro en sus ideas fue el candidato indígena independiente Mauricio Cruz Vargas. Fue el único que no se enganchó en ataques y estableció algunos puntos de referencia, desde la perspectiva del indigenismo y el asambleísmo de los pueblos oaxaqueños, que debían ser considerados por cualquiera que gobierne Oaxaca.

EPITAFIO

En el debate se habría agradecido que los candidatos explicaran temas como las cuentas pendientes en sus respectivas gestiones como servidores públicos; o en qué sanciones administrativas terminaron los faltantes en la Secretaría de Agricultura, o episodios como el del uso de un avión gubernamental por particulares. Se supone que esos señalamientos tuvieron como consecuencia procedimientos administrativos hoy concluidos. ¿De verdad los hubo? ¿O todo fue parte —también— de arreglos políticos? 

http://columnaalmargen.mx

@columnaalmargen

@ortizromeroc

El futuro del internet global sigue en el aire, pero ya toma rumbo

Carlos Villalobos

Hace unos días en un evento multinacional e híbrido, Estados Unidos, los miembros de la Unión Europea y 32 países, se reunieron en Washington D. C. para firmar la “Declaración para El Futuro de Internet”, acuerdo mediante el cual se está buscando poner metas y límites para poder acceder a un “internet libre, que sea una red abierta y que fomente competencia, privacidad y respeto por los derechos humanos”. 

Dentro de las principales propuestas se buscará la protección de derechos, el impulso del flujo libre de la información, una conectividad inclusiva y promover un enfoque de gobernanza de múltiples partes interesadas en beneficio de todas y todos.

Algo en lo que históricamente expertos y autoridades ha coincidido, y que gracias a este acuerdo ha quedado un antecedente, es que se busca que el internet funcione como una red de redes única y descentralizada; todo esto para evitar posibles desequilibrios de poder entre quienes otorgan el servicio, quienes utilizamos el servicio y gobiernos.

El que los principales países en el mundo, entre los cuales México no fue requerido, se sienten a por fin poner un piso parejo para el uso de la red es un gran avance, ya que a partir de un consenso mutuo y general se podrán gestar avances en la materia; priorizando principalmente internet como un lugar seguro, de confianza, libre y que predomine la democracia y el bien de la humanidad.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. Esta declaración es de carácter simbólico, y hasta político si usted lo quiere ver así, ya que dicha declaración no es jurídicamente vinculante, solo es un cúmulo de buenos deseos que los países firmantes se comprometen a compartir en sus territorios de la mano de empresas, organizaciones de la sociedad civil políticos y líderes de opinión.

Evidentemente y al estar en un contexto en donde la guerra en Ucrania ha impulsado que se parta el mundo en polos (Ucrania y el mundo contra Rusia), es claro que esta iniciativa forma parte de la agenda de posicionamiento en contra de Rusia y sus amigos. Tan es así, que, durante la conferencia de prensa de la presentación de la Declaración, se mencionó la “preocupación por la represión de las libertades en internet de ALGUNOS gobiernos autoritarios”.  

Lo cierto es que hoy estamos en un mundo en donde China tiene su propio internet, en donde el gobierno tiene control absoluto en lo que se consume, en el cómo se consume y en él quien lo consume y ejemplos como ese podemos citar a Cuba, Venezuela y el más preocupante para occidente: Rusia, nación que ha amenazado desconectarse parcial o totalmente de la red mundial.

Lejos del discurso, la foto y cualquier tipo de palabrería inocua, un gran acierto es que por encima de cualquier punto está la agenda de derechos humanos y probablemente un punto que está pasando por debajo del radar, es la importancia de la apuesta por un internet global abierta y única.

Es un avance, definitivamente, sin embargo, es solo un avance simbólico. Este tipo de propuestas tendría que ir más allá, antes de que más naciones sigan fragmentando el internet, para que se puedan establecer estándares y prácticas comunes; lo que vendría a ser una especie de tratados internacionales pero en el “ciberespacio”, como dijeran los próceres del internet.

Sígueme en twitter como @carlosavm_

carlosavme@gmail.com

Visite:

columnaalmargen.mx