Tiempo y oportunidades

Enrique Domville

Durante los sucesos que han acontecido en la historia, a muchos les hemos encontrado la causa, hemos estudiado el efecto y las consecuencias de los mismos, como es costumbre del ser humano si no lo demostramos, inventamos ideas que satisfagan a nuestro intelecto, existe un dicho para que una mentira tenga credibilidad, solamente hay que repetirla y difundirla.

Desde tiempos de Heráclito de Éfeso (540 a.C. – 480 a. C.), filósofo griego que mencionó: “No puedes entrar dos veces al mismo rio, porque no dejan de fluir otras aguas”. La teoría es que todo cambia, pensemos en el agua que le conocemos tres formas: la líquida, la gaseosa (el vapor) y la sólida (hielo), las tres formas están ligadas al medio ambiente, y cada estado lo usamos para diferentes usos, si bien es cierto y demostrado ahora, desde tiempo inmemorial lo sabemos; en el inicio de la Revolución Industrial conociendo esto, se desarrollaron las máquinas a vapor, como medio de dar energía a través de esta fuente.

Definición de oportunidad: Circunstancia o medio oportuno para realizar o conseguir algo. Cada momento tiene su tiempo especial, propio, tiempo de nacer, tiempo de morir, todo en el perfecto orden universal, hemos vivido siempre buscando momentos de oportunidad algunas pueden ser internas, personales, como el deseo de ayudar, el vivir de acuerdo a valores, como el respeto y la honestidad, o creando oportunidades personales y con ingenio y creatividad mejorar, en base al conocimiento y el espacio de tiempo creando nosotros una oportunidad.

Como dijo Heráclito, nada es estático, todo puede cambiar, sobre todo pensemos en la evolución de los usos de lo conocido, como el fuego y el agua, la rueda que día con día muestra su utilidad para tener una vida más cómoda. El progreso es palpable y está ligado al conocimiento, a la economía y a las oportunidades generadas individual o colectivamente. El pensamiento individual nos hace ver las cosas de diferente manera; el desierto lo puedo ver como sufrimiento, calor y arena, o como dijera Walt Disney: “Es una oportunidad para encontrar un oasis”.

Lo cierto es que el potencial de nuestra mente se expresa en la siguiente fracción de uno de los poemas de Ramón de Campoamor (1817-1901): “En este mundo traidor/ nada es verdad ni mentira/todo es según el color con que se mira”.

Tenemos la facultad de elegir, vivimos en una era de oportunidades, de cambios avances en todos los campos que podemos utilizar; del conocimiento, solo nos queda la labor individual de quererlo adquirir. Y eso es una oportunidad personal, nadie puede vivir mi vida ni yo la de otros, puedo copiar sus técnicas, aprender, cambiar, pero siempre depende de mí; mi actuar este año se acabó, tengo que pensar que hice positivo y en qué puedo mejorar, como el carácter, la empatía, debo buscar la armonía oculta que existe en mi (creencias religiosas o laicas, lo superficial o lo profundo).

Mi tarea es encontrar esas oportunidades que existen en este mundo y hacer que los cambios positivos ocurran, dar gracias de continuo y buscar fuerzas para generar los cambios, para mí y otros iguales, no tener miedo al fracaso, pues es una oportunidad de comenzar otra vez, aprendiendo de lo no hecho. Recordar como dijo Heidegger, somos un ser emocional con continuos y permanentes cambios. El dintel del templo de Apolo decía: “CONÓCETE A TI MISMO”.

Confucio nos dijo que cada viaje inicia con el primer paso, así como existen cosas que no conocemos, sí conocemos nuestros errores para no repetirlos. Einstein decía que si siempre haces lo mismo obtendrás los mismos resultados.

Es el tiempo de pensar de manera positiva, buscar oportunidades para nuestras necesidades, y buscar remediar males cercanos o lejanos a nosotros, en nuestra planeación anual, dar respeto, inspirar confianza, ser honestos y siempre agradecidos, de continuo buscar oportunidades. Recordemos a Heráclito, nada es estático, la fe en mí mismo es poder y querer. Habrá muchos elementos desconocidos, pero la fuerza interior nos permite encontrar los caminos y no rendirse. Kipling escribió “Si en la lucha el destino te derriba, si todo en tu camino es cuesta arriba, si tu sonrisa es ansia insatisfecha, si hay faena excesiva y vil cosecha, si a tu caudal se contraponen diques, date una tregua pero no CLAUDIQUES.

Email: enriquedomville@gmail.com

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