Home Blog

PLAZA ABIERTA || El tiro está cantado 

0

Ismael Ortiz Romero Cuevas

La noche del 15 de septiembre, en punto de las once de la noche, la presidenta Claudia Sheinbaum dio el grito de Independencia, tal y como es la costumbre. Lo relevante del acto, es que, dentro de sus arengas no hubo una sola que hiciera alusión a la narrativa de la cuarta transformación. En efecto, ahora sí con una postura de estadista. Además, hay que añadir su visita a Guanajuato, donde calmó a la gente que abucheó a la gobernadora panista Libia García Muñoz Ledo y la reunión que sostuvo el sábado de manera privada, con la gobernadora de Chihuahua, también militante panista, Maru Campus y con quien sabemos, no existe (o existía) buena relación. Sumémosle la orden de aprehensión de Amilcar Olán y más acciones que, dan a entender que hay un posible deslinde de todo lo que tenga que ver con su antecesor y líder moral de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Parece que, aunque sea de manera privada, ya se cantaron el tiro. 

Y es que sostener la narrativa oficial y defender el desastre que provocó la pasada administración federal cada vez resulta más complicado. Decir que el sistema de salud está mejor que cómo lo recibió AMLO, el inocultable cataclismo de la Nueva Escuela Mexicana o respaldar las obras faraónicas que solo fueron caras y no funcionan no solo es una falta de respeto, sino una burla a la población. Si es que existe una disyunción de todo lo que según “ha construido” la 4T, ojalá sea para el beneficio del país y no de los políticos en turno. Y debe ser así, pues que la realidad se le estrelle en la cara a la presidenta cada que trata de justificar las ocurrencias del expresidente López Obrador, debe doler y mucho. 

Inteligencia Artificial: la carrera que nadie gobierna

0

Alberto Benítez Tiburcio

Esta semana, la revista TIME dedicó su portada a lo que llamó “El punto de inflexión de la inteligencia artificial”: un reportaje sobre la creciente alarma entre investigadores y directivos de los laboratorios más avanzados. No anuncia una rebelión de las máquinas ni una catástrofe inevitable. Retrata algo más concreto: quienes conocen esta tecnología desde dentro comienzan a reconocer que todavía no saben cómo controlar todo lo que están aprendiendo a construir.

Hasta hace poco, la inteligencia artificial era presentada como una herramienta capaz de responder preguntas, redactar textos o generar imágenes. Hoy comienza a operar mediante agentes que ejecutan tareas autónomas, escriben código, exploran sistemas digitales, se comunican entre sí y toman decisiones sin consultar cada paso con una persona. La diferencia parece técnica, pero es histórica: hemos comenzado a delegar acciones, no solamente cálculos.

En julio tuvimos una demostración inquietante. Durante una evaluación de ciberseguridad, cerca de mil doscientos agentes de OpenAI (ChatGPT), que debían trabajar incomunicados, descubrieron una vía para intercambiar información, construyeron un espacio de comunicación no autorizado, enviaron más de setenta mil mensajes y archivos y comenzaron a repartirse actividades. Aproximadamente setecientos terminaron involucrados en acciones contra la infraestructura de Hugging Face.

Nadie les había encomendado atacar esa plataforma. Algunas tareas eran prácticamente imposibles debido a un error humano y ante la posibilidad de fracasar, los agentes buscaron otra ruta. Compartieron hallazgos, coordinaron ensayos y estudiaron la forma de engañar al mecanismo que calificaba su desempeño. Una investigación independiente encontró, además, intentos de alterar o disimular algunos rastros de lo ocurrido.

El incidente ocurrió en un ambiente controlado y no produjo una catástrofe. Tampoco demuestra que las máquinas hayan adquirido conciencia o voluntad, pero si que un sistema no necesita odiarnos para perjudicarnos. Este incidente, multiplicado por miles de agentes que cooperan a velocidad digital, un error puede convertirse en una amenaza sistémica.

A esta preocupación se sumaron dos testimonios surgidos del interior de Anthropic. Jacob Coxon, quien trabajó en el preentrenamiento de modelos tanto en OpenAI (ChatGPT) como en Anthropic (Claude), renunció el 8 de septiembre y advirtió sobre la posibilidad de la extinción humana antes de que termine la década. Evan Hubinger, responsable de un equipo de alineación en Anthropic, respaldó públicamente la advertencia y afirmó que, en su estimación personal, el riesgo de extinción de la humanidad durante los próximos diez años supera el diez por ciento. También reconoció que aún no existe un método claro para garantizar que una eventual superinteligencia permanezca bajo control humano.

Ante estas advertencias, Dario Amodei, director de Anthropic, propuso reducir deliberadamente el ritmo de avance de los modelos más poderosos para ganar tiempo y mejorar los controles para alinearlos con los intereses humanos. Su llamado recibió el respaldo de figuras tan diversas como Sam Altman, Elon Musk, Bernie Sanders y Steve Bannon. La coincidencia resulta extraordinaria, pero también revela la magnitud del temor.

Asimismo, un editorial reciente de The Economist, titulado “¿Puede detenerse la carrera armamentista de la inteligencia artificial?”, expone la trampa central. Estados Unidos necesita hacer más segura esta tecnología, pero teme que cualquier freno le permita a China tomar la delantera. Desde Washington, el problema no se mira únicamente como una cuestión científica, sino como una disputa por el poder económico, militar y geopolítico del siglo XXI. 

Una tregua únicamente funcionaría si China aceptara limitarse también, pero ello parece improbable, pues  no tiene razones para congelar una competencia mientras permanece en segundo lugar. Así se cierra la trampa: avanzar puede acercarnos a sistemas que no sabemos controlar y detenernos puede entregar una ventaja decisiva a un régimen autoritario. Cada potencia teme más al otro que a su propia imprudencia. Cuando la seguridad depende de que nadie sea el primero en desconfiar, la desconfianza termina convirtiéndose en combustible.

Por eso el problema ha dejado de ser exclusivamente tecnológico. Un grupo reducido de corporaciones está tomando decisiones capaces de transformar el trabajo, la seguridad, la información y la organización del poder de la humanidad. Sus modelos son privados, sus procesos opacos y sus errores pueden alcanzar a sociedades enteras. Sin embargo, buena parte de la deliberación permanece dentro de consejos de administración que no responden ante los ciudadanos y responden más al lucro y a la maximixación del valor de sus acciones.

Las democracias crearon constituciones, tribunales y contrapesos porque aprendieron que todo poder necesita límites, incluso cuando promete utilizarse para el bien. Resulta extraño que apliquemos ese principio a un presidente, pero no a una plataforma capaz de observar, clasificar, controlar y persuadir a millones de personas. Un sistema que conoce nuestros temores, deseos y prejuicios podría fabricar propaganda distinta para cada ciudadano y ya no sería necesario imponer una mentira general; bastaría con diseñar para cada persona la versión de la realidad más eficaz para modificar y controlar su conducta.

Frenar por completo la carrera parece hoy imposible. Intentar gobernarla, en cambio, sigue siendo una obligación. Se necesitan evaluadores independientes con acceso real a los modelos, reportes obligatorios de incidentes, protección a denunciantes, responsabilidad económica por los daños, auditorías técnicas y facultades públicas para detener sistemas que superen determinados umbrales de riesgo. Estados Unidos y China podrían comenzar por compartir información sobre incidentes y avances de seguridad que no otorguen ventajas militares.

México tampoco puede permanecer como espectador. Aunque los modelos se desarrollen en California o China, sus efectos alcanzarán nuestras elecciones, empleos, escuelas y sistemas de seguridad. Necesitamos instituciones capaces de auditar algoritmos, proteger datos y exigir explicaciones cuando una decisión automatizada afecte derechos.

La inteligencia artificial puede acelerar descubrimientos científicos y ampliar el acceso al conocimiento. Precisamente por su enorme potencial merece algo mejor que una carrera gobernada por el miedo a perder.

Tal vez la amenaza inmediata no sea una máquina que despierte, sino una humanidad incapaz de ponerse de acuerdo para establecer límites. Mientras discutimos quién llegará primero, estamos construyendo algo que quizá ningún ganador pueda gobernar después.

————————————————

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

CONTRAFUEGO || Cruzada por la educación

0

Aurelio Ramos Méndez

A medida que bajan las aguas empieza a notarse lo que hay en el lecho del río de las acervas críticas al gobierno federal por la derecha más recalcitrante, hipócrita y vociferante, a propósito de los resultados de la prueba de educación PISA 2025: ocultar la parte de responsabilidad que le corresponde en el desastre.

Como si en el campo educativo los resultados fuesen a corto plazo no de larga maduración, un coro de comentaristas arremetió en contra de la 4T basado en el simplismo de que dicha evaluación refleja una tragedia, porque examinó a la primera generación que ingresó a primaria en el inicio del presente régimen, en 2018.

Que la educación nacional atraviesa una aguda crisis, es algo que con PISA o sin ella ha estado a la vista desde hace décadas y a nadie pareciera preocuparle, cuando constituye un asunto que exige con apremio una genuina cruzada nacional por encima de banderías partidistas.

En modo alguno se trata de restarle responsabilidad al actual gobierno y menos al precedente, tan indolentes ambos como todos los anteriores, por lo menos hasta el inicio de la etapa neoliberal, con Miguel de la Madrid en la Presidencia.

Los niños –hoy de 15 años– ingresaron a la primaria y fueron acogidos por un sistema plagado de calamidades: 

Docentes con bajos salarios, medidos en canastas básicas y en comparación con otros gremios. Ausentismo laboral y sobreprotección sindical a prestaciones abusivas, en perjuicio directo del tiempo en aula.

Maestros sin la preparación indispensable en áreas clave como el uso de las nuevas tecnologías, poco aptos para orientar a los educandos sobre el cabal aprovechamiento de estas herramientas no en entretenimiento sino en estudio e investigación.

Virtual abandono por los padres –ya sea por impreparación o por abducción del entretenimiento en redes u otras ocupaciones–, que le dejan toda la responsabilidad de educar a la escuela.

Ausentismo estudiantil y altos niveles de deserción, debido entre otras causas a la prematura incorporación al trabajo. 

Deficiencias nutricionales de gran parte del alumnado, lejanía geográfica de las escuelas, falta de acceso a bienes culturales, persistente charrismo en el SNTE y sindicalismo de plano pernicioso en la CNTE, entre numerosos factores que impactan el aprovechamiento escolar.

Añádase la vigencia de una descentralización que transfirió la tarea de educar a los estados, sin dotarlos de recursos suficientes ni establecer mecanismos que obliguen al cumplimiento de las responsabilidades por los gobiernos estatales.

Y el infame uso político-electoral del magisterio, operado durante 25 años por la salinista Elba Esther Gordillo.

Da grima ver que entre quienes más atacan a los encargados del actual sistema educativo se hallan varios de los directamente responsables de la catástrofe. Personajes que, para mayor deshonestidad, pretender con artes de prestidigitación hacer creer que la debacle es sólo de México, no global.

De acuerdo con el propio Informe elaborado por la OCDE, las puntuaciones de los 30 países que han participado desde el inicio, hace 25 años, todas bajaron, en un declive perceptible desde 2012. 

La dimensión del problema la da Estados Unidos, primera economía y el país más poderoso del orbe, que ahora obtuvo el peor resultado de su historia en Lectura.

En América Latina la tendencia al retroceso es clara y también desconcertante. Y drástica en los casos de Argentina y Guatemala, en el cabús de la medición.

Uruguay lidera en Ciencia y Matemáticas y en segundo lugar está Chile, que logró el primer puesto en Lectura, seguido de Uruguay. 

El tercer lugar correspondió a Costa Rica, que a contravía de la tendencia mejoró en todo, en particular en Ciencia. Y algo parecido le ocurrió a El Salvador, que subió en Ciencias y se mantuvo en las dos otras materias.

No cayeron –lo dice el Informe, no la 4T– Brasil, México y Colombia. Nuestro país retrocedió en Matemáticas, pero se mantuvo en Ciencia y Lectura. Dato, este último, contrario a lo que el grueso de la comentocracia propala, que hubo caída también en Lectura.

Los números hablan. En 2022, cuando el promedio global en Lectura fue de 476, México obtuvo 415 puntos, 61 menos del promedio. Esta vez, cuando logró 408 –7 menos que en 2022– pero el promedio fue de 461 –15 menos que el promedio anterior, de 476–, se quedó a 53 puntos del promedio. 

Estos datos, faltaba más, no son para alegrar a nadie. Mas su ocultamiento o distorsión dice mucho del empeño opositor por validar la machacona cantaleta de que por cuenta de la malévola 4T México bajó en todo y subió cosita de nada en Ciencia.

Para evaluar con honestidad resultados educativos no basta computar las actas de nacimiento de un periodo determinado –los nacidos en 2013, en este caso– y concluir que la formación escolar de esos niños es deficiente por la educación que ahora reciben.

Si de caricaturizar el problema se tratara, podría decirse que el retrato de la crisis se tuvo el 14 de noviembre de 2016, cuando una niña de ocho años –Andrea– corrigió al secretario de Educación, Aurelio Nuño, haciéndole ver que “no se dice ‘ler’ sino ‘leer’”.

O, cuando Felipe Calderón nombró titular de la SEP a Josefina Vázquez Mota, con lo que la autora de “Dios mío, hazme viuda por favor” se apoltronó en el sillón del autor del Ulises Criollo.

Entre el coro de opinantes fingidamente ignorantes de que el sistema arrastra fallas de gobiernos anteriores, destacó –por el alto cargo que ostentó– Vicente Fox, con una frase entre la estulticia y el cinismo: “Este es el verdadero fracaso de Morena”.

Resaltaron también los exsecretarios de Educación Nuño –quien a la luz de la amonestación de Andrea quizá no aprobaría la prueba PISA– y Otto Granados, ambos en el gobierno de Peña Nieto, y el vocero salinista José Carreño Carlón. Y en el fondo, los acordes de la comentocracia de todos los días y a todas horas, mas todo el aparato que le hace eco.

La crisis data de décadas y ha obedecido al desinterés de los sucesivos gobiernos, expresado en diversos aspectos.

De inicio en su administración, De la Madrid designó titular de la SEP al santón priista Jesús Reyes Heroles, de cuyo paso de 40 meses por esta dependencia se recuerdan sólo sus públicos pleitos con el ex Presidente Echeverría, de cuyo entorno surgió la especie de que al veracruzano le gustaba de empinar el codo: “Es capaz de beberse una botella de coñac en una jornada laboral, sin perder la compostura”.

“Sí, es cierto que bebo; pero wisky, no coñac, que no me gusta. Y sí, me puedo beber una botella completa…”, confesó en un convivio con periodistas, entre otros quien esto escribe.

Se recuerda, asimismo, el olímpico plagio de la denominación de su programa bandera, la Revolución Educativa, idea original de Porfirio Muñoz Ledo seis años antes, la cual nada tuvo de revolución en ningún caso.

De la nula importancia del sector educativo con Salinas de Gortari habla el que fueron cuatro los titulares de la SEP: Manuel Bartlett, Ernesto Zedillo, Fernando Solana –en segunda y tardía época, la primera había sido con López Portillo—y José Anges Pescador Osuna.

Solana y el sinaloense José Ángel Pescador Osuna, justo es decirlo, fueron de lejos los más brillantes funcionarios del ramo en el último cuarto del siglo pasado.

Bajo la presidencia de Zedillo la SEP fue encabezada ¡53 días! por Fausto Alzati, hasta su destitución por decirse doctorado por Harvard sin contar con el grado académico correspondiente. 

En el gabinetazo –se vale reír– de Fox fue secretario de Educación, de paso pusilánime, el químico Reyes Tamez Guerra, y con López Obrador Esteban Moctezuma y Delfina Gómez. Ni fu ni fa.

¿Podría ser otro, con semejante discurrir de la educación nacional, el destino de los niños evaluados por PISA?

BRASAS

Cerrarle las puertas de las elecciones a la delincuencia es otro de los muchos asuntos cuyo éxito requiere la participación de todos los ciudadanos, en especial de los partidos, célula básica de la organización política.

Tiene razón el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños Cacho Cue: nuestro país ya cuenta con el andamiaje jurídico y legislativo necesario para tratar de evitar la infiltración del crimen organizado; pero corresponde a los partidos establecer filtros lo más eficaces posible.

Desde la demarcación más pequeña a lo largo del territorio nacional, a escala de calle, manzana, colonia, municipio o distrito los mexicanos saben quién es quién, y si los partidos se precian de trabajo territorial también lo saben.

No habrá razón entonces para llamarse a sorpresa ante la eventual aparición de mafiosos en el Congreso de la Unión, los congresos locales, alcaldías o gobiernos de los estados.

Cabe por ello el llamado a la asunción de responsabilidades partidistas y la obligación de aplicar la ley por las autoridades.

A final de cuentas el problema no radica en la normatividad, que ahora involucra al INE, el tribunal electoral, la secretaría de Seguridad y otras instancias, sino a la genuina voluntad de sanear la vida política. 

Bolaños Cacho señaló que los cambios a la legislación en la materia han representado un gran avance; mas si alguna insuficiencia hubiere en el curso del proceso, el Congreso deberá actuar para garantizar que no haya infiltraciones.

En la lucha contra el crimen, insistió con toda razón el oaxaqueño del partido verde, no deben prevalecer diferencias políticas, sino la determinación de cerrar filas con el gobierno federal. 

“Vamos al proceso electoral más grande de la historia de nuestro país y yo deseo que se realice con la civilidad y con la altura que el pueblo de México requiere”, expresó.

RESCOLDOS

Hizo bien la Secretaría Anticorrupción en publicar las declaraciones de situación patrimonial y de intereses del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda, y del actual titular de esa dependencia Raymundo Morales Ángeles. Forman parte de un paquete de 69 declaraciones desclasificadas. Están a la vista de quien se interese en revisarlas y mirarlas con lupa. Como diría el clásico, “el que nada debe, nada teme”. Es de esperarse que con esta medida será por fin silenciada la estridente gritería de los adversarios del régimen, que han hecho del exsecretario Ojeda –injustamente, por lo visto– el rey del huachicol fiscal.

aurelio.contrafuego@gmail.com

————————————————

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

PLAZA ABIERTA || Primero el dogma

0

Ismael Ortiz Romero Cuevas

El pasado viernes 11 de septiembre, llegó la presidenta Claudia Sheinbaum a Oaxaca, para rendir su informe regional que la lleva a recorrer las entidades y donde se ha expuesto, incluso, a que le griten. Y que lo haga no es un acto condenable en absoluto, sin embargo, sí lo es que sea cuando la carrera electoral ya comenzó, sumándole los nada alentadores resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), que en nada concuerda con las cifras oficiales, además, de la reprobadota en la prueba PISA 2026 y añadiendo varios estrépitos de sus cofrades, a quienes ha protegido con especial vehemencia. 

En el emblemático Auditorio Guelaguetza del Cerro del Fortín, se dieron cita organizaciones afines a Morena y simpatizantes, pero también, toda la estructura del Gobierno Estatal. Además de diputados, llegaron empleados de confianza, mandos medios y superiores (y algunos otros que su contratación no les deja de otra más que obedecer sin chistar), que, entre otras pintorescas situaciones, nos regalaron escenas memorables de personajes protagonizando pleitos y ridículos bailes. No les importó dejar sin servicio sus dependencias y a la ciudadanía a la deriva, pues no había alguien con la jerarquía para la toma de decisiones a cargo, notándose incluso en el tránsito vehicular, que desde temprana hora ya estaba al grado del colapso en toda la ciudad. Sí, su responsabilidad nada importa cuando se hace el llamado partidista. Entonces, está primero la doctrina, el dogma, la zalamería y mostrar su “fuerza política” con la cantidad de gente que mueven, antes que cumplir con las responsabilidades para las que sí fueron contratados. Sin más, se hace patente el 90% de obediencia y el 10% de conocimiento.

CONTRAFUEGO || La oposición y los empresarios

0

Aurelio Ramos Méndez

Su rivalidad con la 4T y la desesperación por no conseguir de los ciudadanos perdón ni olvido sobre lo que fue su paso de 36 años por el poder, está llevando a la oposición a dinamitar sus vínculos con el sector empresarial, en particular con quienes por convicción o conveniencia simpatizan y hacen negocios con el actual gobierno. Dígalo si no Jesús Chuy Vizcarra.

Este acaudalado empresario y político sinaloense es sólo uno de muchos con los cuales la oposición se ha distanciado, en el empeño de restarle al morenismo respaldo del sector privado, a base de acoso, amenazas y daño reputacional, usándolos como ejemplos de lo que ella es capaz de hacer aun fuera del poder.

Durante medio siglo el veterinario culiacanense que, según su biografía, a los veinte de edad ya era gerente de la empresa familiar Corrales Vizcarra, había estado vinculado de manera estrecha con el poder público estatal y federal sin que nadie haya perturbado su tranquilidad, pese a copiosas y públicas sospechas de conexión con el narcotráfico.

Peor. Sin que nadie haya objetado su desempeño en importantes puestos de gobierno o de elección popular por el PRI, y hasta una candidatura a gobernador de su estado, que perdió ante otro político igualmente señalado de vínculos con la delincuencia, el tránsfuga priista devenido abanderado de un mejunje PAN-PRD-Convergencia, Mario López Valdez, Malova. 

Conforme a versiones de prensa no desmentidas, Vizcarra trabó tempranas relaciones con el narco, en 1976, ¡a los 16!, lo que significa que de ser ciertos los rumores en su contra discurrió con éxito, muy campante, muy Johnnie Walker, los gobiernos de López Portillo, De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón, Peña Nieto y López Obrador.

Ganadero, propietario de la empresa SuKarne y de la organización Salud Digna, que provee de servicios médicos al gobierno morenista, el sinaloense –a decir de periodistas autopercibidos independientes pero obcecados militantes del antigobiernismo– ya trabaja con el IMSS y ha sido visitante frecuente del Palacio Nacional en la presente administración.

El pasado miércoles (2) y como resultado de sus conversaciones con la Jefa del Ejecutivo –difunden con vaya uno a saber qué pruebas esos comunicadores—se reunió con todo el gabinete de Salud, ante el cual propuso la creación de clínicas de diagnóstico del Bienestar y un Centro Nacional de Interpretación Radiológica.

“No ha habido respuesta sobre cuáles proyectos le serán adjudicados, pero la instrucción es que lo incorporen como proveedor importante”, aseguró un columnista afanoso por manchar a la Jefa del Estado, de quien se puede anticipar que de abortar las gestiones de Chuy él se arrogará el mérito y dirá –coartada infalible– que el negocio habría abortado gracias a revelaciones suyas. 

Siete Presidentes surgidos del PRIAN y uno de Morena no movieron un dedo para actuar en contra del presunto narcoempresario, y hasta lo mimaron y le dieron puestos políticos; pero tan pronto se perfiló a coronar un mega negocio con el claudismo la oposición se le atravesó de patas y manos en el camino.

Las versiones de prensa sobre los actuales trámites de Vizcarra denotan, entre otras cosas, que entre quienes patrocinan a la oposición y en el pasado se agandallaban el pastel de la proveeduría al sector Salud –la parentela de Roberto Madrazo, que posee para ello docena y media de empresa, por ejemplo—no parecen dispuestos a soltar la ubre del Estado.

Y que a esos señores no los mueve la ideología, la democracia, el servicio a la comunidad ni el periodismo libre –de nuevo Madrazo y Latinus, su medio de extorsión, como ejemplos– sino el dinero contante y sonante. 

Ya suman decenas los empresarios como Vizcarra espiados por la oposición; algunos rabones y otros colilargos, aunque al parecer el objetivo es amedrentar y escarmentar no sólo a los cercanos del morenismo, sino al mayor número posible de machucones para desalentar coqueteos con la 4T.

El acoso incluye a los beneficiarios del Fobaproa, cuya mayor parte pulula en los predios opositores, a varios de los cuales también los tienen en la mira desde la otra orilla.

Es un error garrafal de los adversarios del régimen el que, llevados por la desesperación y la incapacidad para recuperar la simpatía popular –algo ciertamente difícil dada la magnitud de los agravios en cerca de cuatro décadas—la emprendan en contra de los empresarios para tratar de forzarlos a separarse del gobierno y su partido.

Error, porque parecen ignorar que los hombres del dinero son quienes operan desde la posición de mayor comodidad en la política, encendiéndole una vela a Dios y otra al diablo, y en realidad a cuanto santo lo pida, y ellos en cambio los atacan y exhiben como si nunca más fueran a necesitar de esos adinerados.

Y error, además, porque al señalar a presuntos o verdaderos delincuentes en ese gremio en más de un caso estarán exhibiendo su complicidad o, cuando menos, la hipocresía de delatar a narcos, huachicoleros, secuestradores y extorsionadores, tarde y por conveniencia.

Tan tarde como medio sigo después, tal es el caso de Vizcarra, a quien han puesto bajo los reflectores no por transparencia y asepsia en la proveeduría al Estado, sino porque le comió el mandado al antiguo cartel de proveedores. ¡Embusteros!

BRASAS

Si Televisa, en voz de Enrique Acevedo, o alguno de sus reporteros, dijo que la senadora con licencia Julieta Ramírez “suscribió un acuerdo” para darles a fiscales gringos información sobre presuntos delitos de mexicanos, pero en el documento exhibido como prueba No aparece la firma de la legisladora, la televisora y sus periodistas mintieron. 

De modo voluntario o involuntario, por error o a causa de un engaño, mintieron.

El asunto sobre la real o supuesta colaboración de la legisladora morenista con EU escaló por la lectura que –con todo derecho– el comunicador ha hecho de una imprudente declaración del senador Luis Fernando Salazar en apoyo a su copartidaria, negado tal suscripción.

A juzgar por las hojas que Acevedo mostró en la tele, por ningún lado se ve la firma de la bajaliforniana. Hay fundamento entonces para considerar que la razón le asiste a ella y que a los emisores de la nota no les queda más que reconocer su error. O su infame maniobra. 

El marcador va uno-cero a favor de Ramírez, lo que no excluye la posibilidad de que, al final, EU haga lo que le dé la gana; para eso el suyo es el gobierno más abusivo del orbe.

El conductor ya se retractó a medias. Señaló que nunca dijo que Julieta “firmó” un acuerdo. Y es cierto. Pero en la nota se dijo que suscribió un Proffer Agreement.

Se defendió, además, mediante un editorial en el que se mostró desasosegado por lo que él entendió de esta frase de Salazar: “Vamos a ir tras de ti por vulgar mentiroso”.

Ni con la mayor animadversión puede interpretarse que la advertencia rezuma letalidad, pero es imposible negar que él y sólo él (Acevedo), está en el legítimo derecho de calcular el alcance del irritante enunciado. 

Si el conductor y sus colaboradores fueron engañados, la ética más elemental los obliga a develar la identidad de quien abusó de su confianza, ingenuidad, descuido o lo que haya sido. 

Su función social es cubrir hechos noticiosos, no encubrirlos. No obliguen al respetable a presumir que se trató de un ataque institucional de Televisa.

Y los ciudadanos del común estamos hasta la coronilla de filtraciones mentirosas sin consecuencias y de periodistas que hacen fama, dinero, reputación y respetabilidad a base de patrañas.

Alarma que el asunto haya escalado hasta niveles de una real o supuesta grave amenaza, debido a que opinadores de toda laya –de Lily Téllez a Azucena Uresti, pasando por Loret, Adela, Alazraki y demás yerbas— se acercaron al tema con bidones de gasolina entre las manos.

****

Que Trump está loco de remate, es algo claro para todo el mundo. Pero, así como no hay loco que coma lumbre, él en sus ratos de lucidez llega a tener cabal conciencia de que la era de los combustibles fósiles aún va para muy largo.

Eso explica por qué se está robando el petróleo de Venezuela, quiere el de Irán –aunque todo indica que se quedará como la zorra de la fábula, que nunca alcanzó las uvas–, y ambiciona el de México. 

Esta larga transición energética es algo que muchos analistas no comprenden –o fingen no comprender, con tal de servir intereses gringos—y por lo mismo combaten los esfuerzos de la administración federal para reflotar Pemex, que el prianato intentó chatarrizar.

En su afán de trabajar para EU, esos periodistas consideran que “hay que estar completamente loco” para haberle inyectado a la petrolera 130 mil millones de dólares en los siete años de Morena en el poder, “para que pierda dinero”, y que “el gobierno le va a inyectar otros 85 mil millones de pesos” en 2027.

Los mexicanos “estamos ciegos y nos guían unos locos”, pregonan, añorando la reforma energética que daba a particulares la facultad de sacar petróleo y pagarle “una gratificación al Estado mexicano”.

Según esos comentaristas, antes del reversazo de Amlo “había fila de inversionistas con alrededor de 200 mil millones de dólares para invertir”. Cuentos. Sólo ellos y la elite gobernante vieron las filas y el dinero; y nadie vio ni una gota de petróleo.

RESCOLDOS

¿Qué dirán los integrantes de la oposición mexicana, admiradores hasta la adoración de Donald Trump, ahora que éste ya anunció con descaro la compra de votos para las elecciones de noviembre próximo? ¿Persistirán en su feroz arremetida en contra de los programas sociales de nuestro gobierno, destinados a paliar la pobreza? Porque hay un trecho largo entre ayudar a los pobres y ofrecer –como hizo Trump– la entrega generalizada a los adultos de cinco mil dólares, si el partido Republicano –el del magnate– logra conservar el control del Congreso en esas votaciones. Los momios apuntan a que nuestros curiosos demócratas aplaudirán el cínico anuncio. Lo veremos…

Quienes alharaquean por la falta de libertad de expresión en el actual autoritario gobierno de la 4T, deberían escuchar las sandeces que sobre presuntas adicciones de la presidenta Sheinbaum propala sin pudor ni pruebas la ejemplar periodista Anabel Hernández. ¿Dónde están las organizaciones defensoras del derecho a la información, la libertad de prensa, los derechos humanos y de las mujeres? ¿Se vale degradar el oficio periodístico y ponerlo al nivel del drenaje con semejantes voladas?

aurelio.contrafuego@gmail.com

————————————————

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

El termómetro y el lobo: dos alarmas que nadie quiere oír

0

Ernesto Ruiz

  • “Errar es de humanos, pero convertir el error en política de Estado y además cobrar un sueldo público por ello, eso es puro talento gubernamental”

Vivimos en una época de profundas contradicciones. Por un lado, la ciencia global nos ofrece diagnósticos con una precisión jamás vista sobre el estado del planeta; por el otro, la política electoral y económica insiste en tomar decisiones que ignoran, de forma deliberada, la evidencia científica. En esta semana, dos eventos distintos pero ligados por el mismo hilo conductor, nos recuerdan que el costo de poner el cálculo político por encima del conocimiento técnico puede ser alto.

La primera alarma proviene de las Naciones Unidas y de la Organización Meteorológica Mundial. El más reciente informe sobre el estado del clima global confirma que la temperatura media de la Tierra ya superó en +/- 1.45°C el promedio de la era preindustrial (1850 a 1900), registrando los años más cálidos de los que se tenga memoria instrumental. Más preocupante es que en las superficies continentales el incremento medio ha tocado picos superiores a los 2.0°C, mientras que las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) alcanzaron un récord de aproximadamente 420 partes por millón (ppm), lo que significa un incremento de nivel del 150% superior al de la era anterior a la industrialización.

La advertencia de la ONU no es superflua: cada décima de grado de calentamiento adicional no solo altera las gráficas; se convierte en sequías prolongadas, pérdida de productividad agrícola, incendios de ecosistemas y un ritmo de deshielo en los polos que acelera el aumento del nivel del mar. La ciencia nos está diciendo que la barrera de los 1.5°C dejó de ser un escenario lejano para convertirse en una realidad, un aviso de que ya estamos cruzando el umbral.

Al mismo tiempo que la ONU llama a coordinar la supervivencia colectiva, desde Washington se gira el timón en la dirección opuesta. La administración del presidente Trump ha ordenado revisar y flexibilizar el estatus de protección del lobo gris mexicano (Canis lupus baileyi), abriendo la puerta para su cacería en favor de las demandas del sector ganadero.

El caso del lobo mexicano es un paradigma. Este fue casi erradicado por completo a mediados del siglo XX debido a campañas sistemáticas de envenenamiento y cacería, la especie logró ser salvada de la extinción total gracias a la Ley de Especies en Peligro de 1973. A partir de apenas siete ejemplares capturados y mantenidos en cautiverio, con un gran esfuerzo biólogos de ambos lados de la frontera lograron criar y reintroducir una población que hoy ronda apenas los 319 individuos en libertad en E.E.U.U. y una cifra similar en México.

La especie enfrenta un grave problema genético que la mantiene al borde de la fragilidad, ya que su descendencia es equivalente a estar emparentando entre hermanos. En lugar de invertir más en su viabilidad genética, hoy el argumento político para autorizar su abatimiento es el supuesto impacto económico en las granjas. Sin embargo, los propios datos oficiales del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos desmienten el mito: los informes del USDA confirman que la depredación por lobos representa menos del 0.2% (e históricamente menos del 1%) de las pérdidas totales de ganado en ese país, siendo las causas más graves, por mucho, las provocadas por enfermedades, condiciones meteorológicas extremas, problemas en el parto e incluso ataques de perros domésticos.

Permitir la cacería de una especie en recuperación evidencia que se ignoran los datos de las propias agencias gubernamentales, como consecuencia se destruyen décadas de inversión biológica y se rompe la conectividad ecológica en la Sierra Madre Occidental y el suroeste de E.E.U.U.

Tanto en la crisis climática como en la gestión de la biodiversidad, la lógica dominante parece ser la misma: la ciencia y las agencias técnicas aportan datos duros para la sostenibilidad a largo plazo, pero la agenda política dispone de atajos inmediatos para complacer a un grupo de intereses económicos o electorales.

No podemos seguir gestionando el planeta con la miopía del calendario político. Cuando la toma de decisiones ignora la evidencia científica, el resultado no es un desacuerdo ideológico más, sino la destrucción irreversible del patrimonio natural que sostiene la vida humana. Si permitimos que el interés del momento aplaste el conocimiento acumulado, no habrá discurso político que nos proteja de las consecuencias.

————————————————

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

Realiza Infonavit brigada de promoción y servicios en Huajuapan de León

0

● La atención se brindará el martes 8 y miércoles 9 de septiembre, para asesorar a las y los trabajadores sobre las opciones crediticias y soluciones de pago que ofrece el Instituto.
● También se brindará información sobre el Programa de Vivienda para el Bienestar y la aplicación de INFONAVIT Solución Integral para los créditos que eran impagables.

El INFONAVIT instalará un módulo de atención en Huajuapan de León, Oaxaca, con el objetivo de acercar sus diferentes productos de financiamiento, además de ofrecer alternativas de pago a quienes enfrentan dificultades para cubrir sus mensualidades.

La atención se brindará el martes 8 de septiembre, de 10:00 a 19:00 horas, y el miércoles 9 de septiembre, de 09:00 a 15:00 horas, en el estacionamiento del Soriana, ubicado en la calle 5 de Febrero, colonia Tepeyac.

Las y los asistentes también podrán:
• Recibir asesoría sobre los créditos para comprar vivienda nueva o existente, así como para adquirir un terreno.
• Solicitar un financiamiento para construir, reparar y mejorar su patrimonio o para pagar una hipoteca bancaria.
• Recibir asesoría sobre los diferentes apoyos que tiene el Instituto para las personas que tengan dificultades para pagar su crédito.
• Obtener una reestructura para poner al corriente su financiamiento.

Las personas que tengan un crédito que era impagable recibirán información sobre los beneficios que obtuvieron con la implementación del programa INFONAVIT Solución Integral, los cuales van desde reducciones importantes al saldo, la tasa de interés o la mensualidad, hasta la liquidación completa del financiamiento.

Además, los interesados también podrán recibir información acerca del Programa de Vivienda para el Bienestar, impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el cual permite adquirir vivienda a trabajadores que ganan entre uno y dos salarios mínimos, tienen al menos seis meses de antigüedad laboral y no cuentan con un crédito hipotecario.

Es importante que las y los derechohabientes actualicen sus datos personales: teléfono, correo electrónico y dirección, en Mi Cuenta INFONAVIT (www.micuenta.infonavit.org.mx) o en los Centros de Servicio del Instituto. En el INFONAVIT todos los trámites son gratuitos y sin intermediarios, bajo la premisa de que la vivienda es un derecho, no una mercancía.


Tecnofascismo

0

Alberto Benítez Tiburcio

Durante siglos, uno de los principales problemas de la política fue bastante fácil de identificar: siempre alguien tenía demasiado poder. Lo tuvieron los reyes, las aristocracias, el clero y los señores feudales y, después los caudillos, los dictadores y los partidos únicos. Cambiaron las justificaciones y los instrumentos, pero permaneció el problema: quien acumula suficiente poder siempre enfrenta la tentación de abusar de él para conservarlo y acrecentarlo.

Buena parte de la historía política de la humanidad puede entenderse como el lento aprendizaje de esa lección. Al monarca se le opusieron parlamentos y límites; al gobierno, constituciones; al presidente, congresos y tribunales e incluso a las mayorías, derechos fundamentales. Con el paso del tiempo descubrimos algo elemental: el poder sin límites termina produciendo abusos, incluso cuando comienza con buenas intenciones.

El constitucionalismo se ha encargado de poner límites al poder para garantizar derechos y nos enseñó que no basta preguntarnos quién gobierna, sino cuánto poder tiene, qué puede hacer con él y quién puede detenerlo. La democracia agregó otra pregunta: ante quién rinde cuentas. Gobernar dejó de ser un derecho del poderoso para convertirse, al menos idealmente, en una función temporal concedida por los ciudadanos.

Resulta paradójico que, después de siglos construyendo mecanismos para contener el poder, contemplemos con relativa naturalidad algunos de los poderes privados más grandes de la historia. Empresas capaces de moldear la opinión pública a conveniencia, almacenar cantidades extraordinarias de información y preferencias personales, desarrollar inteligencia artificial y decidir mediante algoritmos buena parte de la información que recibimos.

Gil Durán advierte sobre este fenómeno en The Nerd Reich: Silicon Valley Fascism and the War on Democracy. Lo llama tecnofascismo y la describe como una corriente surgida alrededor de una parte de las élites tecnológicas que considera a la democracia demasiado lenta, ineficiente e irracional, y que imagina sociedades administradas mediante estructuras privadas, tecnológicas y corporativas con la eficiencia con la que se dirige una empresa.

Conviene evitar la caricatura. Silicon Valley no es ideológicamente homogéneo y sería absurdo presentar a la tecnología como enemiga de la democracia. Internet democratizó el conocimiento y la inteligencia artificial puede ampliar enormemente nuestras capacidades. El problema comienza cuando riqueza, información y capacidad de influencia se concentran hasta transformarse en poder político sin los controles que normalmente exigimos a quien lo ejerce.

La democracia tiene algo particularmente incómodo para quienes están convencidos de saber más que los demás: parte de una noción de igualdad que cuenta personas, no capacidades. El voto de un multimillonario vale lo mismo que el de un desempleado, por tanto inguna superioridad económica, intelectual o tecnológica concede el derecho a gobernar a los demás.

Desde la lógica tecnoempresarial, semejante sistema puede parecer desesperante. Hay que convencer, negociar, formar mayorías, así como tolerar oposiciones y críticas. La democracia es lenta porque hemos decidido que ejercer poder debe ser difícil. El poder absoluto suele ser mucho más eficiente y expedito, pero también mucho más peligroso.

El problema aparece cuando una parte de esas élites ya no se limita a imaginar alternativas a la democracia. Algunos líderes tecnológicos participan directamente en el poder político. Peter Thiel y una red de empresarios tecnológicos financiaron el ascenso de JD Vance al centro del poder estadounidense. La frontera entre poder tecnológico y poder político comienza así a volverse menos clara.

Pero la influencia puede ser todavía más sutil. Cambridge Analytica utilizó datos obtenidos de millones de usuarios de Facebook para construir perfiles de votantes y dirigir publicidad política de manera individualizada con miras a influir en elecciones democráticas. El precedente es inquietante: no hace falta alterar las urnas si se puede intervenir antes en la información y en los mensajes con los que cada ciudadano toma decisiones electorales.

Ahí aparece una nueva vulnerabilidad democrática. Plataformas que conocen nuestros intereses, temores y hábitos pueden influir en qué información vemos, qué asuntos consideramos importantes y qué mensajes políticos llegan a nosotros. El ciudadano conserva formalmente su voto, pero las condiciones en las que forma su preferencia electoral pueden estar siendo moldeadas e influidas por actores privados con agenda propia.

Así entra a escena una de las virtudes de la representación política. Podemos criticar a nuestros diputados, partidos y gobiernos, muchas veces con razón, pero un representante democrático puede ser removido. Un presidente termina su mandato, un diputado puede perder una elección y un partido puede ser expulsado del gobierno. La representación no garantiza buenos gobernantes; garantiza algo quizá más importante y eso es que nadie tenga un derecho permanente a gobernar.

La pregunta se vuelve entonces incómoda. ¿Cómo destituye una sociedad al propietario de una infraestructura digital de la que depende buena parte de su conversación pública? ¿Ante quién responde una empresa capaz de conocer sobre millones de ciudadanos más de lo que cualquier gobierno habría podido imaginar hace apenas unas décadas? Esos poderes fácticos siguen pobremente regulados y su rendición de cuentas es bastante limitada.

La respuesta no consiste en combatir la tecnología. Necesitamos inteligencia artificial, empresas innovadoras y mejores herramientas digitales. Una sociedad que le tenga miedo al futuro terminará perdiéndolo. El siguiente desafío del constitucionalismo será hacer con el poder tecnológico lo que antes hicimos con otros poderes: reconocerlo, transparentarlo y ponerle límites.

Así llega la verdadera advertencia del tecnofascismo. Una democracia puede conservar sus elecciones, sus congresos y sus libertades formales y, sin embargo perder poco a poco el control sobre las condiciones en las que sus ciudadanos deciden. 

————————————————

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

CONTRAFUEGO || Atisbos de violencia electoral

0

Aurelio Ramos Méndez

Inquietantes indicios de desestabilización e incluso de física violencia, a base de espolear al narcotráfico y otras expresiones de delincuencia organizada, se observan en el ambiente preelectoral con miras al 2027, y tempraneramente el 2030, señales éstas que imponen la pregunta de hasta dónde están dispuestos a llegar los antagonistas del régimen en el lance de intentar regresar por sus fueros.

La pregunta no es descabellada a la luz de una serie de hechos de violencia ocurridos durante días previos al II Informe de la presidenta Sheinbaum, de los cuales los más elocuentes fueron la explosión de un coche-bomba frente a una estación de policía municipal, en Ojocaliente, Zacatecas, y el apagón que dejó ocho horas sin electricidad a cuatro estados del sureste.

Doscientos kilos de explosivos fueron utilizados presuntamente por el Cartel Jalisco Nueva Generación en el acto de narcoterrorismo, corolario de una sucesión de hechos de alto impacto sucedidos en un estado donde, a decir de autoridades estatales y federales, la violencia se ha reducido de manera drástica.

Entre 2021 y 2026 los homicidios dolosos pasaron de 4.5 a 0.2, pero a pocas semanas del informe presidencial extrañamente se exacerbó la violencia a base del uso de explosivos. 

En Villa García fue detonada una motocicleta, en el municipio de Tabasco patrullas de la policía estatal fueron atacadas con dinamita, y a finales de julio diez cuerpos sin vida –empresarios, funcionarios, políticos—aparecieron colgados en diversos puntos del estado.

No se requiere perspicacia y menos perversidad para intuir que tales hechos pudieron tener relación con la inminencia del II Informe, sobre todo si se reparara en la absoluta incredulidad con que la oposición ha recibido los datos sobre el estado que guarda la nación.

La estrategia es simple: se descree de la acción gubernamental y en el páramo informativo se arremete contra la autoridad a punta de mentiras y aun mediante la comisión de actos violentos, que luego les son adjudicados a manos anónimas y malintencionadas, cuando no al propio gobierno.

Un comentarista de tardía vocación libertaria escribió que el Informe “fue una catarata de cifras inverificables y de frases hechas en el anterior sexenio, puestas en interdicho por las noticias del día. Por ejemplo, la soberanía energética quedó enmarcada en un megaapagón que oscureció cuatro estados del sureste. La presumida seguridad pública tuvo como telón de fondo las llamas de otro coche-bomba…”.

Tan claras son las cifras sobre baja de la violencia en Zacatecas y el país en general, que lo dicho por el periodista aludido semeja el grito “¡al ladrón…!”, cuya finalidad apunta a cubrir el contraescape del verdadero delincuente.

Añádase que, aquejado de aguda amnesia, el comentarista de marras criticó el estado ciertamente deplorable de la educación, en especial “la lluvia de becas” para estudiantes y el registro de medio millón de alumnos menos –por causas multifactoriales– en primaria.

Omitió que la educación nacional está como está entre otras cosas por el pernicioso cacicazgo instaurado en el sector educativo por su patrón vitalicio Carlos Salinas, que duró ¡un cuarto de siglo!, con la hoy expresidiaria Elba Esther Gordillo –imputada de lavado de dinero y delincuencia organizada—como tosco monigote.

Si extraño fue el recrudecimiento de la violencia en Zacatecas, no menos raro resultó el apagón del sureste, que la CFE atribuyó en principio a actos vandálicos bajo investigación.

¡Vandalismo es grafitear puentes peatonales o incluso romper vidrieras comerciales! Dañar la infraestructura eléctrica, subestaciones o torres de alta tensión, habla de otra cosa. 

El daño que dejó sin energía a 750 mil usuarios en Yucatán, Campeche, Chiapas y Quintana Roo, a horas del Informe, afectó a dos líneas de transmisión de alta tensión de 400 kilovoltios. ¡Que vándalos tan oportunos!

Estos y otros hechos en apariencia imponderables, que dejan entrever quién o quiénes verdaderamente tiene conexiones y mando sobre la delincuencia y pueden manipularla a conveniencia, imponen a las autoridades la obligación de mantenerse ojo avizor de cara a los comicios.

Tranquiliza el que, entre el cúmulo de datos y frases esperanzadoras del II Informe, destacó la notificación al 70 por ciento de mexicanos satisfechos con el gobierno, en el sentido de que “somos parte del proyecto de la Cuarta Transformación de la vida pública.

“¡Que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos; lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad!”.

Porque entre quienes podrían estar atizando la violencia se cuentan los que interpretan como rompimiento la ausencia de referencias al expresidente López Obrador en el mensaje presidencial…

Omisión que, en realidad, fue elemental estrategia política dado el vendaval generado por la omnipresencia del tabasqueño en el Informe Uno. Algo acordado en clave de José Alfredo: “Si te acuerdas de mí, no me menciones”.

BRASAS

De simuladores está infestada la política. Por más que no se ha percatado de ello la oposición, mangoneada por lo más maloliente del panismo y el priísmo. O ésta, más que simuladora, es cínica.

Con inusitada ira los voceros mediáticos de la oposición le exigen a Morena y la 4T que expliquen las razones por las cuales pasaron del apoyo al abandono en condición de paria al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

El cambio de actitud, en efecto, se produjo tan pronto el mandatario dio por finalizada su licencia y regresó inopinada y fugazmente al cargo.

Los rivales de la 4T consideraron ese lance prueba indiscutible de rompimiento y reto del expresidente y la corriente más radical del partido en el poder –proveniente ésta, ¡uy nanita!, del comunismo– con la jefa del Estado. 

Si esto no es así, si no hay desafío, aducen los antagonistas del régimen, que los cuatroteístas expliquen tal cambio frente a Rocha. Y concluyen: “No lo hacen porque son unos simuladores”. 

Está claro. Buscan partir en dos, o mejor, pulverizar al morenismo, y para ello satanizan a los “radicales” acaudillados –se entiende– por El Peje. 

Esto, pese a que la concepción pejista del ejercicio de gobierno ya no es porvenir sino cosa del pasado, y sin pizca de comunismo.

“Hace algunos años, no muchos, los comunistas abandonaron su ideal de la dictadura del proletariado y se pasaron del lado del ideal democrático.

“Muy bien, pero nunca dijeron por qué.

“No le dieron explicaciones a nadie y así llegaron al poder en México.

“Hoy todavía hay algunos asombrados por el giro dictatorial que toma el país con la destrucción de las instituciones del Estado democrático-liberal”.

Tanto como la delirante y trasnochada clasificación de Amlo y sus “radicales” como comunistas, sorprende la amnesia –o el cinismo– de los anti 4T.

Ninguno de los voceros mediáticos de la actual oposición les pidió explicaciones a los falsos priistas de mediados de los 80.

Mediante simulación, dinero a carretadas y fraudes electorales, aquellos farsantes se quedaron tres décadas en el poder.

En aquel tiempo, el abanderado de “la nueva derecha” en nuestros pagos, Carlos Salinas, se montó en el PRI y a base de fingimiento causó un cisma que obligó a la línea más progresista poner tienda aparte.

Disfrazado de revolucionario llegó al poder a privatizar a precio de regalo el patrimonio nacional, profundizar la desigualdad social y forjar una élite corrupta y desnacionalizada hoy aun pataleante.

¡Simuladores de marca!

****

Debemos darle gracias a la naturaleza o las deidades que corresponda por la justicia inmanente que se ha cernido sobre el ultraderechista británico Milo Yiannopoulos, comentarista del Breitbart News. 

Hicieron justicia y, además, demostraron aquello de que “cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde”. 

Yiannopoulos es racista, xenófobo, misógino, y promotor y defensor de Trump y su homicida política anti inmigratoria. Hace un año demando “inmunidad total” para los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el ejercicio de sus funciones. 

En 2019 entró legalmente a EU, pero su visa caducó y él se quedó allá; ahora fue detenido, torturado y deportado por el ICE. 

Ya en Gran Bretaña, declaró:

“No entendía realmente la realidad física de lo institucionalizada que está la brutalidad en Estados Unidos. La manera en que te arrestan: te ponen grilletes, te encadenan las manos y los pies, todo junto. Duele mucho más de lo que parece en televisión. Lloré como una anciana durante una hora”.

****

Estados Unidos es un país admirable en el cual coexisten lo más excelso y lo más degradado del género humano. Premios Nobel y artistas insignes conviven con políticos desquiciados y renombrados mafiosos. 

Por ello sería injusto e injurioso decir que allá sólo hay drogadictos, delincuentes sexuales, científicos locos y asesinos seriales. 

Como ofensivo y de ignorantes resulta decir –como hizo el anencefálico Donald Trump– que México sólo tiene para exportar tamales picantes y tomates. 

Que alguien desasne a este ignaro, oportunista y esquizofrénico, y le diga que el gringaje le compra a México petróleo, automóviles, hortalizas y centenares de productos, tanto que el intenso comercio bilateral ha obligado al rediseño de la política arancelaria de EU.

Y le diga, además, que a causa de la asimetría económica el desarrollo de EU no se explicaría sin la aportación de la fuerza de trabajo de 11 millones de mexicanos y 30 millones más de descendientes de mexicanos, cuyo voto él corteja hasta la humillación.

Este interés electorero está detrás de las flores y ditirambos de esquizofrénico a la presidenta Sheinbaum, que por lo visto ella ni en sueños los toma en serio.

RESCOLDOS

Menos de un año duró el relanzamiento del PAN apostándole a sus siglas sin apoyo del PRI. Jorge Romero y Alito Moreno ya relanzaron el concubinato entre ambos partidos. Irán juntos en los comicios de 2027.  En Chihuahua el campechano pronosticó que por sí solo el PAN no ganará en ese ni otros estados, y Romero consintió el ayuntamiento: “Vamos a hacer lo que tengamos que hacer para lograr tener esos espacios”, dijo. Y se olvidó de la martingala de octubre de 2025: “Comenzamos hoy una nueva era en donde el futuro de Acción Nacional no depende ni dependerá de ninguna alianza partidista ni pasada ni presente ni futura.”

aurelio.contrafuego@gmail.com

————————————–

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

De 1988 a la Reforma Sustantiva de la LGEEPA desde la visión biocultural de los pueblos mexicanos.

0

Ernesto Ruiz

«La tutela efectiva del medio ambiente en el siglo XXI no se debe construir desde la abstracción de los escritorios centrales, sino desde el reconocimiento pleno del patrimonio biocultural y la autodeterminación de los pueblos sobre sus bienes comunes.»

 En 1988, la LGEEPA representó un parteaguasindispensable para la implementación institucional de la política ambiental en México. No obstante, si la observamos con detenimiento desde la complejidad actual, su diseño se originó a partir de un modelo centralizado y desprovisto de un enfoque integrador de derechos humanos en la gobernanza de la naturaleza. Hoy, a cuatro décadas de su vigencia, la iniciativa promovida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, bajo la dirección de la Dra. Alicia Bárcena, no se debe entender como un ajuste adjetivo o una mera actualización administrativa, sino como una oportunidad histórica de justicia distributiva y procedimental.

 El núcleo de esta reforma radicará en trascender la visión conservacionista tradicional para situar en el centro a los verdaderos guardianes de la biodiversidad: las comunidades indígenas, los pueblos afromexicanos, así como las y los comuneros y ejidatarios de nuestro país. En un estado como Oaxaca, en donde aproximadamente el 73.3% del territorio se rige bajo sistemas de gobernanza basados en sistemas normativos internos y según datos del Registro Agrario Nacional ~81% de la propiedad de la tierra es social, es de vital importancia reconocer que son estas comunidades quienes, a través de formas comunitarias de manejo, han preservado los ecosistemas continentales y marinos frente al avance de la degradación ambiental. Una reforma ambiental que no reconozca formalmente la posesión, el conocimiento ancestral y los derechos territoriales de la propiedad social está destinada a nacer muerta.

 El pilar del Convenio 169 de la OIT y la Consulta Previa

La incorporación de los sujetos de derecho social e indígena no puede ser testimonial. En congruencia con el Artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales, cualquier modificación legislativa o marco reglamentario derivado que incida sobre la gestión de sus bienes patrimoniales, el ordenamiento ecológico local o la creación de áreas de conservación exige la implementación rigurosa de la Consulta Previa, Libre e Informada. Este mecanismo formal, coordinado procesalmente en conjunto con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, no debe constituir un trámite secundario, sino un estándar convencional obligatorio cuya inobservancia vicia de origen la validez de las determinaciones públicas.

Alineación con el Marco Convencional Internacional

La trascendencia de esta renovación legislativa se mide por su capacidad para armonizar el ordenamiento interno con las normas internacionales que México ha ratificado soberanamente. Esta reforma debe tejerse muy finamente bajo el amparo de los siguientes instrumentos de observancia obligatoria:

1. Acuerdo de Escazú: El Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe representa la columna vertebral procesal. Exige garantías en la divulgación de información culturalmente adecuada, precisa, clara y oportuna, participación efectiva en la toma de decisiones con impacto ambiental y protección reforzada a las y los defensores del territorio.

2. Convenio sobre la Diversidad Biológica: Específicamente en el mandato de su Artículo 8(j), que obliga al Estado a respetar, preservar y mantener los conocimientos, innovaciones y prácticas de las comunidades indígenas y locales que incluyan estilos tradicionales de vida pertinentes para la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica.

3. Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal: Cuyas metas globales para 2030 demandan el reconocimiento explícito de los territorios indígenas y tradicionales como categorías clave de conservación, supeditando la expansión de áreas protegidas al respeto de los derechos de tenencia comunitaria de la tierra.

4. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales: En cuya lectura jurisprudencial se consagra el derecho humano a un medio ambiente sano como presupuesto indisoluble para la dignidad, la salud y la vida misma.

5. Acuerdo de París bajo la CMNUCC: Que impone la integración de la mitigación y adaptación al cambio climático con un enfoque de equidad intergeneracional, justicia climática y respeto a las poblaciones en situación de vulnerabilidad.

Por una deliberación pública, incluyente y rigurosa

El anuncio de las fases de participación pública y la apertura del anteproyecto a través de las plataformas de la SEMARNAT, así como los próximos ejercicios de Parlamento Abierto en el Congreso de la Unión, convocan de manera urgente a la academia, a los colegios de especialistas, a los organismos de la sociedad civil y a las autoridades comunitarias a articular propuestas sustantivas. La rigidez de las categorías de manejo ambiental vigentes debe abrir paso a esquemas flexibilizados de coinversión comunitaria, prevención rigurosa de pasivos ambientales y mecanismos procesales expeditos frente a la impunidad ecológica.

La actualización de la LGEEPA no es solo una tarea legislativa pendiente; es el pacto social y normativo que definirá la seguridad jurídica de nuestras regiones y la supervivencia de nuestros ecosistemas para las próximas décadas. Garantizar la presencia de comuneros, ejidatarios, pueblos originarios y afromexicanos en la redacción de esta nueva normaes la única ruta posible hacia un desarrollo verdaderamente equitativo y sustentable.