Catalina Mendoza Arredondo y el legado fundado para el bienestar integrativo

Carlos Villalobos

En un mundo en donde servir al prójimo ha pasado a segundo plano, apabullado por el interés personal y el éxito en lo inmediato, el recuerdo y el legado de Catalina Mendoza Arredondo es el fiel ejemplo que se puede servir y atender a quienes más lo necesitan, trabajando en equipo, teniendo la templanza como valor fundamental para la mejora del contexto de todas y todos.

Catalina Mendoza, quien en vida fuese enfermera y pilar fundamental en la materialización del sueño “Congregación Mariana Trinitaria” (por sus siglas CMT), en su momento edificó la estructura necesaria para demostrar que para ayudar sólo se necesita disposición y atender palmo a palmo las necesidades sociales que se tienen, en sus propias palabras a propósito de CMT en alguna ocasión mencionó lo siguiente:

 “Hemos recogido las necesidades en las palabras de cada uno de los que hemos escuchado. Hemos recogido las lágrimas de cada uno de ellos y, grano a grano, hemos formado montañas, y con las lágrimas hemos hecho enormes cascadas con la que hemos podido regar campos para alimentar el espíritu»

 La presidenta eterna de CMT comprendió que fuera de discursos y aspavientos, sólo con acciones, las carencias de la gente se podrían atender a partir del entendimiento de estas.

 Con el equilibrio justo entre templanza y ternura, logró cimbrar a presidentes, gobernadores, legisladores, empresarios y líderes de opinión; quienes con gusto aceptaron sumarse a su gran sueño en marcha, el mejoramiento del bienestar para las familias mexicanas.

A 3 años de su partida, Catalina Mendoza, sigue siendo recordada por su destacada labor en el mundo académico, social, el buen trato a todas y a todos; pero, sobre todo, la gran familia que logró formar a su alrededor.

Para clases presenciales, indispensable contar con escuelas dignas

Carlos Villalobos

Aunque el regreso a las aulas es un hecho, el fantasma de un modelo híbrido (el cual plantea actividades presenciales y en entornos digitales) sigue vigente. Ante este panorama, las escuelas mexicanas tendrán una labor titánica para continuar con el trabajo de formación de estudiantes alrededor del país.

La importancia de contar con escuelas dignas, con una pandemia encima, hoy se vuelve el motor que tendría que mover a autoridades de los tres órdenes de gobierno, ya que el estado de aulas y los entornos de aprendizaje determinarán el futuro de todas y todos aquellos que continúan sus estudios a pesar del actual ambiente. Cabe recordar que tan sólo en el primer año de la pandemia, al menos 5.2 millones de estudiantes abandonaron las aulas en México.

El mejoramiento de la infraestructura educativa, además, promoverá que las y los docentes cuenten con un impulso extra para brindar más y mejores clases, creando un círculo virtuoso en donde el objetivo a cumplir será siempre el bienestar.

En la práctica, de acuerdo con el “Research on the Impact of School Facilities on Students and Teachers”, se ha comprobado que la mejora de instalaciones impulsa considerablemente el rendimiento de quienes acuden a la escuela, esto en un marco en donde se atiendan necesidades contextualizadas y que aborden las problemáticas que cada una de las escuelas padecen.

Por ello, Congregación Mariana Trinitaria (CMT), a través de su Ecosistema de Bienestar, brinda subsidios para el mejoramiento de infraestructura educativa, para que alumnas, alumnos, personal docente y administrativo eleven las condiciones de su contexto y mejoren los resultados que se obtienen día con día.

Aunado a que no se ha dominado la pandemia y que el modelo híbrido de educación continúa latente, CMT también pone a disposición de autoridades educativas el Programa de Tecnología y Conectividad, para que “llueve, truene o relampaguee” la educación no se vea afectada y esta sea el impulso que se necesita para el mejoramiento de todas nuestras comunidades.  

La inversión pública y social, como motor de bienestar: CMT

Carlos Villalobos

Aunque históricamente el gobierno ha fungido como el principal inversor en el bienestar, las constantes crisis económicas y el aumento de demanda en servicios públicos, como: infraestructura carretera o infraestructura de salud (a propósito de la pandemia en la que nos hemos visto inmersos), ha provocado que nuevos actores coadyuven en la mejora de las condiciones de todas y todos.

 Para fines prácticos podemos acudir a la definición de inversión que propone México ¿Cómo vamos?…  “Inversión es la suma de recursos que se utilizan para adquirir capital fijo con el fin de aumentar producción y/o productividad”, con ello tenemos que lo que se busca es mejorar el entorno y así generar mayores resultados, provocando la mejora de las condiciones de vida de una forma generalizada.

 Por tanto, si se crean condiciones para que la economía crezca, se pueden generar empleos y fuentes de ingresos que, impulsados en un entorno de competitividad económica justa y ética, fomentan proyectos que son rentables para la población.

 Ante esta encrucijada, en donde el Estado se ha visto rebasado por la cantidad de demanda de servicios, la labor de organizaciones de la sociedad civil, como Congregación Mariana Trinitaria (CMT), ayuda a impulsar el bienestar para todas y todos aquellos que lo necesiten.

 De esta forma, a través su vertiente de Inversión Pública y Social (IPS) se fomenta la colaboración de la ciudadanía con el gobierno para hacer más acciones públicas sin tener que hacer ajustes presupuestales. Así, las comunidades puedan tener mejores condiciones y así acelerar el desarrollo social y continuar con el permanente combate a la pobreza.

 Todo esto se realiza mediante un proceso de coinversión, en donde a través de donativos se generan mayores y mejores acciones sociales, así como la ampliación de metas presupuestadas.

 De esta manera se cumple que, actores públicos, sociales y privados puedan colaborar de la mano. Por su parte, CMT, a través de la IPS, otorga donativos del 10 al 30% adicionales al total del proyecto presupuestado, garantizando de esta forma impactar a una cantidad mayor de personas y comunidades, con el mismo presupuesto.

Los caminos rurales promueven el bienestar a través de la comunicación terrestre: CMT

Carlos Villalobos

Aunque los caminos rurales únicamente se visualizasen en el imaginario popular como accesos precarios y que denotan marginación, lo cierto es que en México representan una luz al final del túnel.

 Ahora, el desarrollo de caminos rurales y el impacto que tienen en las comunidades que los adoptan, no sólo representa poder tener acceso a movilidad geográfica, también implica poder tener acceso a servicios (desde salud, hasta bancarios), poder acceder a centros de conocimiento y poder acercarse de mejor manera a un ejercicio pleno y al goce de sus derechos humanos.

 El desarrollo de las comunidades no sólo transita por la conexión a través de carreteras o caminos rurales, de punto “A” a punto “B”, pasa también por la calidad y la cantidad de kilómetros que lleguen a conectar, ya que el que un municipio por fin se conecte de alguna manera con un centro urbano, propicia que el resto de los municipios a la redonda también gocen de ese desarrollo a partir de infraestructura carretera.

 De ahí la importancia, en un primer momento, del impulso al desarrollo de caminos rurales en un entorno como el de la República Mexicana, en donde representan el acceso de 210 mil localidades de todo el país.

 De ahí que, Congregación Mariana Trinitaria (CMT) ha impulsado un programa enfocado ampliar la cobertura de estas vías básicas de comunicación, que va del diez al 30% adicional a la construcción y mantenimiento de caminos rurales y, así, armonizar lo que el propio Instituto Mexicano del Transporte pide en el sentido de que se priorice la construcción de más y mejores caminos rurales.

 La asociación oaxaqueña sin fines de lucro coadyuva en la labor de mejorar las condiciones de todos aquellos municipios que ya cuenten con recursos enfocados a la construcción de este tipo de caminos, para que de esta forma todas y todos, puedan mejorar sus condiciones de vida, al mismo tiempo que puedan elevar sus niveles de bienestar.

Combate a la brecha digital indispensable para la mejora de vida de todos: CMT

Carlos Villalobos 

La desigualdad de acceso a dispositivos inteligentes, así como a la red, es la Brecha Digital y este fenómeno no discrimina por edad, aún cuando se piense que las nuevas generaciones nacieron con el internet.

La brecha digital en México, no solamente es alimentada por la desigualdad que continúa permeando a comunidades mexicanas en pleno siglo XXI, además de claro la infraestructura deficiente e insuficiente para poder llevar acceso a internet a todos y cada uno de los rincones del país, a todo esto habría que sumarle la actual crisis de chipsets a nivel mundial, lo cual provocará un aumento en los precios de dispositivos inteligentes generalizado, provocando el encarecimiento de la tecnología que de por sí era difícil de acceder.

Esta falta de acceso, o de la menos contar con dispositivos que den acceso a internet, no solo provocan desconexión de una realidad cada día más interconectada, provocan también la pérdida de oportunidades de trabajo o simplemente no poder acceder a información para tomar decisiones tan rutinarias como el precio de los productos de la canasta básica, por ejemplo.

Ante este panorama poco esclarecedor, Congregación Mariana Trinitaria, por sus siglas CMT, ha implementado el Programa de Tecnología y Conectividad, con el cual busca que todas y todos puedan acceder a la red, así como a dispositivos inteligentes y de esta forma contar con mejoras en su vida, desde lo económico, hasta lo personal.

Dicho programa plantea que CMT brindará hasta el 80% del costo total de planes de datos y telefonía móvil de todos los beneficiarios, así como la dotación de un subsidio de hasta el 30% para la adquisición de dispositivos inteligentes. 

Cuentas claras, bienestar para todos

Carlos Villalobos

Para quienes conocen la labor que ha llevado a cabo Congregación Mariana Trinitaria (CMT) durante casi 25 años, saben que, desde su fundación, su principal objetivo es elevar las condiciones de vida de todas y todos aquellos que lo necesiten, a través de donaciones, coinversiones y participaciones con autoridades de los tres órdenes de gobierno, pero principalmente con la ciudadanía.

La Alianza Felicidad, desarrollada en conjunto por CMT y el gobierno de Puebla, fue un esfuerzo titánico que necesitó de la disposición, tanto del gobierno estatal y toda su estructura, así como de la organización no gubernamental oaxaqueña. Dicho esfuerzo, incluso sin haber tomado posesión como gobernador Miguel Barbosa, generó bastantes resultados reflejados en entregas de apoyos y recursos a comunidades de muy alta marginación en Puebla.

Tal fue el esfuerzo que, dicha alianza contempló también a un buen número de municipios sin importar la filiación partidista, dejando en claro que el único objetivo que se perseguía era el de mejorar y elevar los niveles de bienestar de las y los poblanos.

Sin embargo, por parte de algunos órganos del gobierno del Estado de Puebla se empezó a descuidar y a perder el rumbo de inicio, por lo cual CMT, a pesar de buscar con la mejor disposición posible y por todos los métodos que había a la mano, tuvo que dar por terminada la Alianza Felicidad. Dicho cierre se vería reflejado en una carta finiquito entregada por la misma Secretaría del Bienestar, encabezada por Lizeth Sánchez, su titular.

Al mismo tiempo, de acuerdo a diversos reportes, se detectó que desde la propia Secretaría del Bienestar empezaron a existir malos manejos y a exigir aportar para apoyos a autoridades municipales, mismos que nunca llegaron y que provocarían que el nombre de CMT se viera envuelto en polémicas que no le competían.

Por ello, el pasado lunes 3 de octubre a través de una carta a la opinión pública, de forma muy clara, la asociación oaxaqueña dejó en claro que ya no forma parte de esta alianza y que cualquiera que promueva supuestos apoyos a nombre de CMT estaría mintiendo. 

CMT reitera que su único fin es el de apoyar a todos los que lo necesiten sin importar su filiación partidista, religioso ideológico, en un entorno de transparencia y de participación ciudadana.