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10 Km

Mariano Estrada Martínez

Andanzas en bici por Oaxaca.

Era un camino sin asfaltar. 

Una rodada polvorienta.

Un pasaje solitario y en apariencia bastante fácil. En mi bici soy un rey incógnito de una pequeña república dominada por la voluntad de avanzar un kilómetro más, una dependencia análoga al sufrimiento y fundadas sospechas de masoquismo más que de pertinencia del ejercicio. 

No había recorrido ni cinco kilómetros según el contador del celular y ya sentía un cansancio y un agotamiento irregular. Iba solo porque no me gusta atrasar a los demás ciclistas. Tras los matorrales a lo lejos se divisaban las montañas de San Bartolo. Era una de esas tierras bajas de Oaxaca, en la que abundan hileras kilométricas de plantas con espinas en las orillas. Aquí y allá se escuchan perros y cánticos de viento apagándose paulatinamente al compás de mi cansada respiración. Una ligera bajada apareció y me sentí aliviado contemplando en silencio los distintos tonos de verdes y el humo de las casas en los campos.  

– ¿Te acompaño? – Me preguntaron.

– ¿Quién eres? – Al mismo tiempo que exhalaba fuertemente e intentaba meter todo el aire que podía en un suspiro. 

No voltee ante la voz, sabía que era mi mente quien indecisa me iba recordando mi accidentada edad, el dolor de la artritis, la incomodidad de dos hernias, el triste espectáculo de mi historial médico y la fatiga casi jadeante ya desde la primera pedaleada. 

Sólo le atiné a decir:

-¿Podré llegar hasta la salida al pueblo?

-¿Es usted el dueño de esas rodillas que van sonando tan feo?

-Pues quien mas si no- Atiné a decir ya que yo solito  me había  metido en ese camino a ratos barroso, a ratos polvoriento y despoblado. 

-Lo acompaño- Me volvió a decir. 

Mi cabezota se ha dado a la encomienda de advertirme que mi traqueteada vida ya ha recortado grandes rebanadas de juventud y que aquella mañana no era excepcional. 

-Sólo quiero llegar a los 10 kilómetros. – Le dije envalentonado y decidido a mantenerme firme en mi súplica: 

-La tarde está pacible, y este viejo criado – Le dije señalando a mi corazón- Todavía aguanta.

-¿Qué haces? – Me reclamó y me lanzó una punzada en la espalda baja. 

Aquellos ejidos parecen extenderse hasta el infinito y el recto camino dividía en dos unos sembradíos de mazorcas ya cargadas de elotes octubrinos y por abajo se arrastraban cultivos de calabaza y de frijol. 

Con la mirada perdida en el infinito del camino me detuve. En un instante que se prolongó por unos minutos mi cerebro cogió una navaja y empezó a cortarme las muñecas. 

-¿Qué haces? – Le reclamé al mismo tiempo que con una mano apretaba fuerte mis articulaciones, era lo único que ya no me dolían, ahora las muñecas ya se habían rebelado al rey. Maldita seas… dije. 

Salí precipitadamente con la misma rabia y sensación de angustia. Cambié las velocidades de la bici y pedaleé con fuerzas hasta la salida al pueblo sin escuchar nada, sordo, rabioso, irritado y cansado. 

  • ¡¿Qué te pasa?! – Me dijo la voz, como queriendo salir de un peligro inminente.

Ya no quería hablar mas con ella. De nuevo la aplicación del celular se escuchó: 

     -Meta alcanzada 10 kilómetros.  

Me cansé mucho y sólo fueron 10 kilómetros, sufrí todos los fastidios de mi mente y los achaques de mi cuerpo, pero logré mis 10 grandes kilómetros. Era el día de mi cumpleaños número 50. Estaba feliz. Regresando a casa, me llevaron de urgencia al hospital y me intervinieron una hernia. 

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Potencia el camino rural, programa de CMT

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Carlos Villalobos

El impulso de las comunidades en México depende en gran medida de las oportunidades de conexión entre los centros productivos y las zonas rurales. Por ello, el impulso de los caminos rurales en gran medida detonaría el desarrollo de mejores condiciones para todos y cada una de las personas que utilicen dichos caminos.

Ante esta situación, Congregación Mariana Trinitaria (CMT), como desde hace más de 24 años, pone manos a la obra a través del Programa Para Infraestructura Carretera CMT, con el objetivo de ayudar a que gobiernos puedan mejorar las condiciones de los caminos rurales en el país.

CMT a través de la multiplicación de fondos federales públicos y locales enfocados en la infraestructura básica y la comunicación terrestre, busca conectar a pueblos y comunidades rurales para potenciar el bienestar al que pueden ser beneficiados ya que en ocasiones la dispersión poblacional y la mínima inversión al mejoramiento de caminos. 

El contar con caminos rurales dignos se relaciona directamente con la posibilidad de ahorrar tiempos, modernizar el campo mexicano y poder llevar mayores y mejores materias primas para incrementar la plusvalía de los productos agrícolas. 

Hoy, este tipo de caminos no cuentan con accesibilidad digna, entre los problemas que se observan son caminos poco cuidados, que no son atendidos y que de no ser planeados dañan el ecosistema alterando los procesos productivos. 

De ahí la importancia de los caminos rurales como motores de bienestar para las comunidades y el campo mexicano.

¿Objeción de conciencia?

Carlos R. Aguilar Jiménez

Cuando, no obstante, se adquiere la profesión de médico general o especialista luego de superar intelectualmente los requisitos exclusivamente científicos que exige esa noble profesión, algunos médicos que se supondría, conocen conceptos básicos de evolución darwiniana, fisiológicos, bioquímicos e incluso el concepto que explica: la ontogenia refleja la filogenia, por lo que se entiende la vida es el resultado máximo de la expresión de las leyes de la naturaleza, que nos relaciona con animales y todas las especies que han existido en este planeta y que viven por el ADN del que compartimos más del 98 por ciento con chimpancés, por ejemplo, y no somos un capricho divino que insufló a un muñeco de arcilla  o un antojo sobrenatural como indican algunos libros supuestos sagrados, es difícil entender porque algunos médicos siguen creyendo en la existencia del alma o espíritu como entes sobrenaturales responsables de la vida humana exclusivamente, y no de las demás especies, objetando en consecuencia, para no practicar abortos antes de las doce semanas (la ontogenia refleja la filogenia) la objeción de conciencia.

Los seres humanos y todos los animales reproducimos en la gestación todos los procesos evolutivos que vivieron nuestros ancestros, pasando por las distintas etapas de formación que nos llevaron por selección diferencial de los más aptos a lo que somos ahora: humanos, caballos, perros, simios, águilas o el ser vivo que sea, de tal forma que un feto que aun no llega a las doce semanas no ha adquirido aún la categoría biológica de ser humano, obviamente, si se entiende y acepta la evolución darwiniana, porque si se cree en almas, fantasmas o hálitos divinos, entonces sí, para los devotos cristianos opositores al aborto, desde la concepción, esas células son un ser humano, sin embargo, desde la publicación del Origen de las Especies en 1859 y la posterior en 1871 del Origen del Hombre y la Selección en Relación con el Sexo, más de un siglo después, hoy sabemos que no somos ángeles caídos ni descendientes de una figura de arcilla condenados por el pecado capital, sino que somos antropoides erguidos; monos desnudos que evolucionamos de mamíferos y primates, por lo que la decisión de la Suprema Corte y el pleno de 64 legislatura en Oaxaca que por ley establece: “Hospitales y médicos están obligados a practicar abortos gratuitos”, en función de la reforma a la Ley Estatal de Salud con el fin de garantizar a las mujeres la atención médica gratuita para la interrupción del embarazo hasta las doce semanas de gestación, es un avance importante y trascendente que tendrá significativas implicaciones sociales, económicas y educativas para las mujeres que voluntariamente decidan interrumpir su embarazo, no obstante la Iglesia Católica y los creyentes en hálitos divinos, almas, espíritus, duendes, ángeles, querubines o elfos, se indignen y los integrantes de la Cofradía de la Vela Perpetua se ofendan desgarrando sus sotanas y la Congregación de los Santos Clavos de la Cruz, excomulgue a los médicos científicos y maldiga a las madres que aborten.  

“Ciencia popular”

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Carlos R. Aguilar Jiménez

Mientras el país, luego de tres años de gobierno, sigue igual que antes porque en ninguno de los aspectos sociales, económicos o políticos de los que se prometió transformación, se nota algún cambio, al tiempo que la nación se desmorona entre violencia extrema de cárteles, feminicidios, inseguridad, impunidad, ocurrencias y la misma corrupción que como tradición sujeta a casi todos las instituciones, el gobierno a través de la Fiscalía General de la República (FGR) embiste ahora con un ataque penal contra científicos y exfuncionarios del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) y su desparecido Foro Consultivo Científico y Tecnológico, A.C. que canalizaba fondos de investigación a proyectos emanados de académicos y de la sociedad, porque para la actual directora de CONACyT, María E. Álvarez Buylla quien se inventó una “ciencia popular” para ajustar la ideología populista actual de austeridad, se ha dedicado a despedir empleados, investigadores, cancelar becas e interrumpir proyectos de investigación.

La nueva Ley de “Ciencia Popular” del CONACyT instituida en 2019 prohibió la transferencia de fondos al Foro Consultivo y estableció una demanda judicial contra el anterior director de CONACyT,  llegando la denuncia hasta la Corte, donde la resolución de magistrados fue que en su momento los acusados habían actuado de acuerdo a la ley, pero la demanda siguió llegando a la FGR donde configuraron que los científicos son delincuentes que manejaron recursos de procedencia ilícita y forman parte del crimen organizado, pidiendo la FGR ordenes de aprehensión contra 31 científicos, académicos e investigadores que deberán cumplir prisión forzosa en un penal de máxima, al estilo de las purgas de Stalin, encarcelamientos de Mao o los confinamientos de Castro para eliminar a quienes piensan diferente, ya sean: científicos, artistas, periodistas, intelectuales y todos aquellos que no se someten a la ideología del gobierno, abrazando a narcotraficantes y encarcelando a científicos con la política de “abrazos no balazos”, porque hasta la fecha luego de tres años de gobierno no se ha presentado en ninguna ocasión alguna  querella, denuncia o demanda contra narcos, pero si contra 31 científicos a quienes el gobierno acusa de delincuencia organizada, luego de cancelar el presupuesto de 109 fideicomisos de ciencia, para destinarlos a una refinería de petróleo que en menos de una década será obsoleta ante el avance y comercialización a bajo costo de los nuevos automóviles eléctricos, bajo esa dinámica de culpar al pasado de todo, pero reivindicando arcaicas ideologías marxistas: castristas, industrias y procedimientos del pasado petrolífero, sin entender con la miopía de la Ciencia Popular que la ciencia no es un gasto, es una inversión, una inversión profunda, como la educación o la salud, agrediendo el gobierno a todo el sector de ciencia, investigación, academia y cultura. 

4T contra la ciencia

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Carlos R. Aguilar Jiménez

Fiscalía de la federación a cargo de funcionarios leales a la supuesta 4T van por nueva orden de aprehensión contra científicos mexicanos, investigando a 31 investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) y del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, este último, organismo autónomo que durante dos décadas presentó propuestas de políticas públicas y apoyo a institutos de investigación e incluso a la Noche de las Estrellas, acusándolos por peculado, lavado de dinero y delincuencia organizada, tras negativa de juez, pretendiendo de nuevo la Fiscalía General de la República (FGR) otro intento para encarcelarlos.

El gobierno que acusa de toda la corrupción actual y anterior al pasado incluido el devónico y jurásico, busca imputar a los científicos por delitos de peculado, uso ilícito de atribuciones, lavado de dinero y delincuencia organizada ya que, según la FGR, los científicos recibieron millones de pesos  de forma ilegal por parte de CONACyT , por lo que se pidió se arrestaran y encarcelara, pero un juez federal lo negó por considerar que no se presentaban elementos suficientes y consistentes, otorgando quince días para subsanar deficiencias y meter a prisión a los investigadores acusados al estilo de la inquisición cristiana, siendo esto un ejemplo más, de cómo se publicó en un foro de ciencia: “ Quizás algunos no se pan, pero el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, ha sido aliado de muchas de las ferias científicas y tecnológicas que de manera gratuita se organizan en todo el país, Desde que entró la nueva dirección  se ensañó con el Foro quitándole los recursos que tenia por ley, al grado que hoy a desaparecido. Y ahora resulta que sus directores y personal están acusados de delitos, siendo que quizá su único delito fue ser críticos” Y en otra opinión. “Siendo lamentable, porque a muchos de los que lo advertimos desde el inicio no se nos cree y muchos de los ahora acusados apoyaron esta “transformación” porque creyeron ingenuamente en las promesas que visiblemente no se iban a cumplir. Estamos ante una situación muy peligrosa, vean la historia de las grandes dictaduras; lo primero que han hecho siempre es acallar o encarcelar a los artistas, científicos, escritores y pensadores que no son afines. Se quedan únicamente con la borregada que les sigue por hambre. No creo que firmar peticiones sirva contra lo que están haciendo por llevar al país hacia una dictadura. Mas bien hay que tomar conciencia …les aseguro que vienen tiempos muy difíciles” Y así ocurre porque al gobierno actual lo que menos interesa es la ciencia, cultura o arte, porque los investigadores, artistas o creadores son críticos y escépticos de transformaciones políticas, dado que toda transformación únicamente se logra gracias a quienes piensan, investigan y trabajan, no por políticos cuya misión es. “mentir para ser populares”. Cualquier político que se presente a un foro intelectual de discusión en ciencia, arte o cultura, lo único que hará es mentir, falsear y dar sus propios datos, mientras los científicos, artistas y creadores deben mostrarse atentos de la realidad, en desventaja contra imposturas, persecuciones, descalificaciones y resentimiento propio de la cultura del gimoteo y de culpar al pasado de todo.

Ojalá solo lloviera en el campo de Oaxaca

Carlos Villalobos

Llegó la etapa de huracanes y con ello el que Oaxaca esté inundada, principalmente el Istmo y la Costa. Como si no fuera ya una tradición propia de estas fechas, casas, negocios y el patrimonio de toda una vida, familias enteras ven como el agua se las lleva.

Tomar nota y aprender de las derrotas es algo que los tres órdenes de gobierno no han entendido que tienen que llevar a cabo para mejorar las condiciones de nuestras comunidades, o al menos contar con planes de protección civil lo suficientemente robustos para evitar tragedias como las que años con año, sufren municipios como Juchitán o Unión Hidalgo.

Comunidades incomunicadas, sin medios de comunicación, pero sobre todo sin sustento diario, en plena pandemia, es algo importante a considerar en la proyección de planes anuales o al menos trimestrales.

¡Vamos! Que, si ya sabemos que en septiembre, o un poco antes, las lluvias en el estado aprietan, desazolves, desfogues escalonados de presas y monitoreos de ríos y lagos, tendría que ser prioridad. Los huracanes a diferencia de los sismos, que también son desastres naturales, se pueden prevenir de una manera más efectiva.

Algo a considerar también, es que lo que se propone desde este texto, no es solo el otorgamiento de presupuesto para la reconstrucción de las comunidades (lo cual es necesario), también se debe de partir de campañas de concientización enfocadas a los posibles desastres naturales que azotan las regiones en las que se focalicen los trabajos.

Realizar el ejercicio de gobierno, no solo se finca en realizar magnas obras o negociar con grupos de poder, el fin ultimo de gobernar es que se priorice la vida y de ahí todas las posibles acciones y actividades tendrán un correcto cause.

Hemos normalizado a tal punto la desolación y el sufrimiento de nuestras comunidades, que hoy en día la nota no es que los municipios estén bajo el agua, la nota son los memes de aquel señor necio en Juchitán que trato de ganarle al flujo de agua, causando que su camioneta se quedara varada y tuvieran que rescatarlo.

A manera de apología, es justo mencionar que el problema actual no se le puede cargar a las presentes administraciones, sin embargo, la gestión de la crisis y es ahí donde se tiene que hacer especial énfasis. 

Ya no es tiempo de discursos, hoy necesitamos de funcionarios que den la cara y que pongan sobre la mesa soluciones que sean concretas y realizables en el corto plazo, que tiendan la mano cuando todas las cámaras y micrófonos se hayan ido, que se hagan presentes con acciones.

De cara al proceso electoral, es tiempo de identificar que no todos los políticos son iguales, pero tampoco todos deben de ser santos de nuestra devoción. Las acciones se deben ver en la elaboración de reglamentos y leyes, así como en campañas de concientización; con el fin de minimizar los daños; y llegado el momento la suficiente sensibilidad para atender a todas y todos aquellos que lo necesiten.

Ojalá que solo lloviera en el campo para que el maíz creciera y así nuestras ciudades no se inundaran. Ojalá algún día se priorice la protección civil y la concientización ciudadana, sin banalizar ejercicios como los simulacros o la puesta en marcha de albergues durante emergencias.

Ojalá.

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Ha llegado el dominio del ‘streaming’ (y el ocaso de la televisión)

Ismael Ortiz Romero Cuevas

Es por todos ya conocido, que el pasado domingo 19 de septiembre se realizó la entrega número 73 de los premios EMMY, que reconoce a lo mejor que se ha hecho en materia de televisión en el año y que tiene alcances internacionales y este 2021, siguió siendo una ceremonia que fue sorpresiva en varios aspectos, pues regresaron a una gala presencial, en una fiesta en la que dominó el estilo, la elegancia y el buen gusto. 

Sin embargo, la sorpresa no era esa, sino que en esta edición, las producciones televisivas nominadas en su mayoría eran producciones de las plataformas en ‘streaming’, siendo Netflix la que acumulaba más candidaturas a la recepción de preseas con sus estupendas realizaciones: “Gambito de dama” y la portentosa “La corona”. No era de extrañarnos entonces, que esta última fue la gran ganadora de la noche al acumular siete estatuillas que incluyeron la de “Mejor serie dramática”; “Mejor actriz para una serie dramática” donde la gran Olivia Colman se llevó el premio y el de “Mejor actor para una serie dramática” que ganó Josh O’Connor por su brillante interpretación del príncipe Carlos. 

Y las nominaciones dominaron además con producciones de Apple TV; HBO Max; Hulu; Amazon Prime y Disney +, entre algunas otras, dejando en segundo plano las que nos ofrecieron empresas dedicadas a la producción televisiva desde hace años como FX; ABC o HBO en su versión de televisión por cable. Y eso, nos habla precisamente de la evolución inminente de la distribución de productos de entretenimiento que como vemos, ahora es dominado por el internet. 

https://www.youtube.com/watch?v=5YFEDSVCk2s

Hace un tiempo, evidentemente antes de la pandemia, comentábamos en una intervención que tuve en la radio, sobre la apremiante evolución que debían tener las empresas televisoras para mantener al público interesado en sus producciones y es que, si hacemos memoria, cada vez menos gente es capaz de sentarse a ver un programa de televisión a determinada hora, justamente por las diversas ocupaciones que tenemos a lo largo del día, migrando desde hace un tiempo, a ver en el momento en que lo decidamos o cuando el tiempo nos dé, documentales, series y hasta películas en la computadora, el teléfono celular o la tableta electrónica, acción que sí nos permite una plataforma en ‘streaming’ y no un canal de televisión. Por ello, producciones que fueron un gran éxito en canales de televisión abierta o de cable, tuvieron una explosión de popularidad en años más recientes cuando llegaron a las plataformas y como ejemplo menciono a “Breaking Bad”; “Gotham”; “El exorcista” o algunas clásicas como “Los Soprano”; “La niñera”; “Friends” o “El príncipe del rap”, pero también, los servicios de ‘streaming’ comenzaban a presentar sus propias producciones que resultaron en diversas ocasiones ser mucho mejores y fastuosas que las que se exhibían en las empresas televisoras, siendo Netflix y Amazon Prime, las pioneras en manufacturas, producidas de forma magistral y presentadas a gran escala por ejemplo: “Orange Is The New Black”; “Stranger Things”; “Dark”;  “La casa de papel”; “The Witcher”; “Mozart In The Jungle” o “The Horror”, por citar algunas, lo que sin duda marca una tendencia de que los espectadores prefieren, desde hace relativamente poco tiempo, la programación que nos ofrecen las plataformas que nos permiten, entre otras cosas, administrar el tiempo y forma de ver un programa de televisión a diferencia de lo que nos tienen acostumbrados las empresas televisoras convencionales, los días y agendas pre establecidas por el horario estelar o bien, al gusto de patrocinadores que poco saben de la preferencia de la audiencia. Y dicho sea de paso, a un costo menor que el servicio de cable. 

El dominio de las plataformas en ‘streaming’ en la ceremonia del EMMY, donde se reconoce lo mejor de la televisión a nivel internacional, habla de una evolución en el comportamiento del público y sobre todo, en la forma de disfrutar producciones televisivas, pero también de que estamos viviendo y siendo testigos lo que en algún momento se pensó imposible: los últimos días de la televisión como la conocimos. Las plataformas en ‘streaming’, de la empresa que sea, han ido en aumento y nos ofrecen productos cada vez mejores, con producciones enormes y actuaciones prodigiosas. Así, podemos entender que el estancamiento de la televisión se debe a que, hasta este momento, no ha entendido (como empresa) que debe evolucionar, pues no está siendo propositiva con de los nuevos mercados, no piensa en su audiencia ni mucho menos, está acorde con los tiempos modernos. Estamos ante lo que puede ser el inminente ocaso de la televisión.  

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Thalía, la del barrio

Mariano Estrada Martínez

En 1992 me fui de provincia a vivir al entonces Distrito Federal. Era la primera noche que pasaría en un pequeño cuarto del sexto y último piso de un viejo edificio en Santa María la Ribera. Venía saliendo de la Normal, cerca del metro San Cosme. Traía hambre, cansancio y un par de monedas. La avenida atiborrada de comercios antiguos, cafés de chinos, muchas estéticas donde atendían chicos que parecían chicas, viejos tendejones, locales vacíos de cortinas grafiteadas y edificios añejos con perritos de piedra en las fachadas. Entrada la tarde, a medida que me acerco a mi edificio observo un pequeño grupo de gente en la puerta y justo a sus pies yace un joven boca abajo, se retuerce, no grita solo gime. Mueve un poco una de sus piernas mientras que el resto de su cuerpo no le responde. Tal vez se encuentra desmayado, pienso. Vuelvo a sentir cansancio y hambre y ahora también fastidio y preocupación. Llega un policía, sabe lo que pasó, con su bota lo mueve: – ¡Eh tú como te llamas!, -le grita, el joven no responde, solo gimotea.  Le sigue moviendo sin tocarlo con las manos, sólo lo mueve con la bota. Hace una palanca entre la puerta y el joven y lo voltea: ¡Horror!, un charco de sangre le baña todo su pecho y la banqueta. Tenía delante de mi no un vivo, sino un muerto. Nunca había visto uno.  

Resulta que un vulgar ejecutor de una joyería le dio alcance, había intentado asaltarlo y éste le disparó en el mero pecho, todavía pudo caminar unos diez pasos y se desplomó frente a mi edificio. La gente le miraba en silencio mientras él dejaba de existir, sin una sábana, sin una veladora, sin santos óleos, como si la justicia humana no se avergonzase ante esa sentencia condenatoria. 

Una calle adelante se escuchan muchos gritos, la gente corre hacia un Grand Marquis negro. ¡Es Thalía!, gritan. El Grand Marquis se detiene frente al 153. Una veintena de admiradores y curiosos rodean el carro. Yo avanzo una cuadra mas, lo único singular que pude observar era eso: La gente en un extraño paroxismo, en un clima de excitación y euforia gritaba y se arremolinaba en torno al Grand Marquis. Un muchacho con ombliguera y maquillaje rudimentario era el que mas gritaba mientras brincaba y movía sus manos: ¡Thalía te amo!, lloriqueaba, se mordía los labios. Traía sandalias y sus uñas pintadas de colores, una panza lombricienta asomaba por su ombliguera. Volvía a gritar: ¡Thalía mírame!  Yo no vi a Thalía, parece ser que bajó muy rápido y ya la esperaban porque la maniobra duró un segundo y medio. Pero la gente no se quitó, esperó como se espera algo grande y ahí se esperó porque sabía que iba a volver a salir y aparecer otro segundo y medio.  Yo tenía hambre, cansancio, aborrecimiento y ahora curiosidad. 

Volví a pasar por mi edificio. Había una patrulla y una camioneta blanca. Entre dos judiciales subieron al joven en la batea, como cualquier costal, como para causar espanto a los demás delincuentes. No lo depositaron con cuidado, lo aventaron balanceándolo, contando hasta tres.  Mis tripas crujían mas que mi corazón agujereado por la escena. Me moría de hambre. En la esquina vi que vendían unos pambazos de esos bañados en salsa roja y sancochados en aceite, creo que tenía dos pesos de papa adentro, quizás menos porque no me sabían a nada de eso. Comí de tres bocados el pambazo sin nada para pasármelo, no tenía mas dinero. Pensaba en el condenado, pensaba en mi cuarto, pensaba en Thalía y en el joven estilista de uñas pintadas y sandalias que gritaba gárrulamente. 

La puerta del 153 se abrió y una gran exclamación me sacó de mis pensamientos. El Grand Marquis inició su camino y advertí como iban detrás del carro gritando y agitando las manos. El joven de la ombliguera quedó en la banqueta de rodillas, lloraba y pareciera que se enterraba sus uñas en sus propias manos. 

Con un sinfín de sensaciones regresé a mi edificio, la portera lavaba con agua y jabón el charco de sangre. No había ministeriales, ni cintas amarillas de “escena del crimen”. Ahí no pasó nada.  La camioneta blanca seguía ahí, con el joven boca abajo, ellos fumaban y tomaban una coca cola, terminándola se fueron dejando tras de si la materia prima de la vida en Santa María la Ribera, una cantidad enorme de sustancias pletóricas de ciudad: humedad, sangre, agobio, agua y jabón, perfiles de delincuentes y de divas, admiración e indiferencia, exceso de morbos extraños, la vida de los famosos y la de los desgraciados. 

Esa tarde no conocí a Thalía, pero sí al “Thalía, el del barrio” y un poco del corazón o más bien, del hígado y del páncreas de la Ciudad de México. 

SEPTIEMBRE DE 1993

SANTA MARÍA LA RIBERA. 

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El caballero de la noche

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Adrián Ortiz Romero Cuevas

Recuerdo cuando hace 32 años —era 1989 y yo tenía cinco años de edad—, mi mamá me llevó al estreno de Batman. En aquel entonces, yo no sabía que aquel personaje había sido creado en 1939 por Bob Kane. Ignoraba que esa era la primera cinta sobre el Murciélago que se rodaba en más de veinte años, y que ese film se convertiría —junto con el gran Tim Burton, su director— en una película de culto para los fanáticos y para la industria cinematográfica internacional.

El Batman de Burton se estrenó en una época en la que no era común el cine de súper héroes, en la que la desesperanza por el potencial triunfo del mal no era la moneda corriente en un país como México, y en la que un estreno cinematográfico se demoraba en llegar a una ciudad del interior de la República, hasta dos meses luego de haber sido estrenada en la capital del país. Era el ocaso de los años ochentas, en el que muchos —como yo— nos topamos por primera vez con un personaje que, a diferencia de casi todos los conocidos, carecía de súper poderes, pero contaba con las habilidades, valores e inteligencia suficientes para derrotar al mal en todas sus vertientes. 

Así, a los cinco años, y desde los cinco años, yo siempre elegí ser Batman. Lo fui en los juegos de la infancia con mis primos, en las batallas inacabables de las máquinas de video, y cuando decidí forrar mi libreta de Civismo, en segundo año de secundaria, con un gran recorte del Murciélago que encontré en una revista del estanquillo. Batman, bien lo sabemos, es parte de una ficción. Es tan ficticio como pudiéramos serlo cualquiera de nosotros. Por eso, cuando pasaron los años, decidí seguir evocando a mi héroe de la niñez. Y entonces me atrincheré para luchar civilizadamente —como muchos, miles de mexicanos silenciosos que están aquí y allá— en contra del mal, ahora denominado corrupción, impunidad, envenenamiento, simulación y engaño. 

Ese fue el legado de lo que, más que una historia o una película, se convirtió en un ideal. Al volver a ver, veinte años después, el Batman de Tim Burton, puede uno darse cuenta que los efectos especiales ya no parecen tan reales, que el traje usado por Michael Keaton necesitaba muchos arreglos, y que el Guasón de 1989 —interpretado magistralmente por Jack Nicholson— es una caricatura si se le compara con cualquiera de los criminales actuales.

Sin embargo, nuestro Batman sigue intacto justamente porque los valores no cambian. En 2008, la cinta El Caballero de la Noche nos mostró a un personaje mucho más perfeccionado que, sin embargo, se enfrenta prácticamente solo a feroces bandas criminales, a políticos timoratos y calculadores, a una policía corrupta y desmoralizada, y a un enemigo directo, el Guasón de Heath Ledger, que nunca antes había estado tan a la altura de sus más esmerados esfuerzos. Por eso, al final, Batman siempre vuelve, en medio de una clandestinidad resignada y aceptada, a la oscuridad de la noche. 

Así, cuando en México abundan las noticias sobre lo violenta e interminable que es la lucha contra el crimen organizado, cuando la corrupción y la impunidad nos muestran su feo rostro, y cuando parece anidarse en nosotros el miedo y la desesperanza, nunca falta un loco, nunca, que cada noche mira fijamente al horizonte, como esperando que en cualquier momento aparezca la batiseñal para que las cosas cambien.

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Avanza Congregación Mariana Trinitaria en el combate a la brecha digital 

Carlos Villalobos

En México, la brecha digital es tangible. Ante tal escenario, CMT combate la brecha digital.

A 15 días de la liberación del Programa de Aportación Solidaria para la Conectividad y la Tecnología, Congregación Mariana Trinitaria (CMT) avanza en el combate a la brecha digital con subsidios directos que superan el 80% en el coste que las familias realizan mensualmente por este servicio indispensable. De esta forma promueven el que mexicanas y mexicanos, de toda la república, tengan acceso a tres ejes fundamentales: salud, productividad y educación; todo esto sin salir de casa.

En diversas entrevistas en medios nacionales, el director general de CMT, David Leyva, ha reiterado la intención de llegar a todos y cada uno de los municipios que estén dentro del espectro radioeléctrico, para que, de esta manera, cada vez más personas cuenten con un internet móvil digno y telefonía que mejoren sus condiciones de vida de una manera integral.

Derivado de la pandemia por COVID-19, muchos aspectos cotidianos se han volcado a procesos que se realizan en internet y, ante el encarecimiento de los servicios, el programa Conecta2 es una alternativa necesaria para quienes lo requieran.

La manera de acercarse a esta iniciativa es a través de la página https://cmt-global.org/es/programas/conectividad o a través de las redes de la asociación sin fines de lucro oaxaqueña.