+ Todas las formas de lucha, potencialmente enlazadas
La situación crítica que vive el país, por los diversos y varios brotes de violencia, no debe tomarse como un asunto a la ligera; del mismo modo, en este contexto es hasta insuficiente, y hasta riesgoso, tomar todos estos asuntos como temas aislados que no tienen conexiones entre sí. Si en Oaxaca el propio régimen reconoce que al interior del magisterio de la Sección 22 pudieran existir grupos ligados a organizaciones insurgentes, y si éstas son quienes de diversas formas están llamando a la organización popular para responder a las acciones del Estado, entonces el panorama es mucho más complejo de lo que parece. Es necesario analizar el contexto para ver la dimensión de esta crisis.
En efecto, en Oaxaca no es nueva ni desconocida la relación entre el magisterio democrático y organizaciones como el Ejército Popular Revolucionario. Históricamente, esa cercanía se ha explicado a partir del estrecho contacto social que tiene un gremio como el magisterial con las más precarias condiciones sociales de pobreza, marginación e injusticias que existen en las zonas rurales alejadas de los centros urbanos, y de la conciencia social de los profesores para buscar las formas (incluso las violentas) de combatir esas injusticias sociales. Así puede explicarse, en términos simples, el surgimiento de líderes guerrilleros como Lucio Cabañas o Genaro Vásquez. Y quizá también esa explicación pudiera ser parcialmente útil en la relación existente entre sectores magisteriales y grupos guerrilleros en la entidad.
Ya en el pasado reciente, los movimientos armados en México dieron señales de que sus movimientos habían dejado de ser los propios de organizaciones con presencia rural, para demostrar que podían tomar acciones en centros urbanos. La cúspide de esas demostraciones la dieron en 2006 cuando el EPR envió a un número indeterminado de sus militantes para participar en la revuelta magisterial y popular de aquel año en Oaxaca –como ellos públicamente lo han aceptado- en su calidad de “luchadores sociales”.
Por eso, y por muchas otras razones, antecedentes, señales y demostraciones, hoy en día en Oaxaca es imposible tanto para el régimen gobernante, como para las instituciones federales de seguridad, negar que organizaciones armadas como el EPR, tienen presencia e influencia en algunos de los sectores magisteriales más radicales de la Sección 22 del SNTE, que en los meses recientes hicieron presencia en la Ciudad de México en el plantón masivo que instalaron contra la reforma educativa, y que eran quienes incitaban a la toma de acciones radicales para la toma de centros estratégicos para la capital, como para los enfrentamientos con las fuerzas policiacas federales y del Distrito Federal que intentaban contenerlos.
Por eso, aún cuando el magisterio democrático de Oaxaca (que representa el 80 por ciento de la membresía total de la CNTE) distendió sus acciones en la capital del país, no pudo evitar que sobre ellos se centrara la atención respecto a sus ligas con organizaciones armadas, y que temas como esos que ya eran conocidos en Oaxaca, fueran difuminados por la prensa de la capital del país, generando nuevas preguntas sobre la forma en cómo actúa el magisterio, y sobre lo que pudo llegar a pasar si en la Ciudad de México no se hubieran impuesto los sectores moderados de la CNTE sobre los radicales, y si la policía y los gobiernos capitalino y federal no hubieran actuado con la prudencia y tolerancia que demostraron ante las acciones magisteriales.
LOS LLAMADOS
Desde agosto el magisterio hizo presencia en la Ciudad de México, y uno de los temas que fue colateral al proceso de desgaste que les indujo el gobierno federal, fue el de sacar a relucir sus presuntas conexiones con grupos armados. Fuera ese o no un tema importante, lo cierto es que la CNTE demostró disciplina, capacidad de movilización y eficacia en el cumplimiento de sus objetivos a ras de tierra.
Éstos regresaron a Oaxaca. Pero por cuerda separada comenzaron a ocurrir otros hechos aparentemente inconexos. Los más relevantes son los ocurridos este fin de semana en Michoacán. Pero podrían ser también otros “accidentes” que últimamente han ocurrido en instalaciones de Petróleos Mexicanos en varias entidades de la República. E inusualmente, el EPR ha emitido dos comunicados, en un lapso sorprendentemente corto de tiempo, en el que hace llamados concretos que pudieran explicar algunas de las relaciones existentes entre hechos aparentemente desligados.
¿Cuál pudiera ser la conexión? En un primer comunicado fechado el 21 de octubre y firmado por la Comandancia General del EPR, consignan: “Ante la escalada de la violencia contra el pueblo el principio de la justicia popular es legítimo, necesario e imprescindible; a organizar y generalizar la autodefensa popular, hagamos efectivo el principio de la justicia popular, ningún crimen de Estado debe quedar impune; que la acción política de masas atruene en todo el país y confluya en una acción política conjunta multisectorial a nivel nacional contra el régimen. Cada quien en su sector y trinchera de lucha, a ubicar a los enemigos del pueblo y a actuar en consecuencia. A nuestros militantes y combatientes, ¡Atención! Activen todos los mecanismos de autodefensa.”
Y luego, en otro comunicado fechado el 28 de octubre, y emitido por el Comité de Prensa, el EPR dice: “Esta es una lucha de todos donde se debe defender escuela por escuela, padres, alumnos y maestros resistiendo y rechazando todas las imposiciones que implica la privatización de la educación (…) ante la represión que cada quien proceda atendiendo al principio de la defensa de los derechos del pueblo. Para lo cual es inaplazable: la unidad popular nacional entorno al movimiento magisterial-popular en lucha; los trabajadores de la educación en resistencia a constituirse en una sola representación nacional; llevar la lucha jurídica al plano internacional; y a retomar el corazón político-económico de la República.”
SEGURIDAD, EN VILO
Nada es casualidad en un asunto como éste. Queda claro que, o los grupos armados tienen una presencia relativamente importante en cada uno de los movimientos que están intentando enfrentar al Estado en diversas partes del país, o está buscando acuerpar y unificar, así como dar contenido político y sustento ideológico a lo que otros están haciendo, quizá con diversos métodos, pero estableciendo que en la búsqueda de los mismos fines que ellos.
Cuando escuchamos frases cómo “solo hay que echarle ganas” y “los pobres son pobres porque quieren”, normalmente se está haciendo referencia a la meritocracia, un término, que desde su aparición en 1973, ha provocado esta falsa idea de que los logros se consiguen en función de buenos deseos, ilusiones y no parar de ser productivo.
La meritocracia, desde su concepción, nos plantea un error de enfoque, ya que su premisa inicial es que todos, absolutamente todos los que habitamos este planeta tierra, contamos con oportunidades similares, si no es que las mismas y por tanto todos podemos aspirar a lo mismo, desafortunadamente, siendo más críticos, una característica principal de nuestro mundo, es la desigualdad y la falta de dichas oportunidades. Quienes cuentan con mayores privilegios, principalmente monetarios, van a tener acceso a un sin fin de opciones con respecto a quienes se encuentran en el fondo de la pirámide social.
La educación, teniendo como punto máximo asistir a una universidad, representa una puerta al conocimiento y a otra manera de ver la vida, sin embargo, hoy en día ya no es indicador de éxito(o de al menos garantizar la subsistencia), debido a que a partir de mi generación y a las que vienen en camino, nos enfrentamos y enfrentaremos a un mercado laboral incierto, quebrado, en el que no se pagan prestaciones (si es que te pagan a tiempo) y donde el acceso a servicios se ha vuelto cada vez más difícil.
El “éxito”(lo que sea que esto signifique) depende de muchas características, sin embargo quienes son “exitosos” creen que quienes no logran sus mismos resultados se quedan en el camino porque no quieren, cuando en realidad aunque tuviesen mayores y mejores habilidades, muchas veces no tienen acceso a educación, a literatura especializada, a viajes o incluso a vivencias que potencien sus conocimientos y a la postre su actuar.
La meritocracia, forma parte de este gran problema actual llamado polarización, por un lado los ganadores, se encumbran y se idealizan, mientras que los perdedores son señalados y se dejan fuera de la conversación, aun cuando de la derrota se tiende a aprender más.
¿Entonces deberíamos eliminar la meritocracia? Técnicamente no, porque lo que sí nos brinda es el método, es la constancia, es la manera en que deberíamos trabajar para conseguir objetivos, lo que sí se debería de eliminar, es la visión totalizadora del “son pobres, porque quieren” cuando en realidad lo que sucede es una reacción a debilidades institucionales.
La pobreza monetaria no se elimina romantizando el éxito, pero tampoco regalando dinero, con la puesta en marcha de planes en donde todos contemos con similares oportunidades y acceso a servicios, se podría echar a andar a la meritocracia como estilo de vida, mientras tanto, debes contextualizar cada uno de los casos de los que se hablen.
El pasado martes 29 de junio llegó a México y Latinoamérica la esperada plataforma HBO Max, que se ha distinguido entre otras cosas, en contener dentro de su catálogo producciones que han sido laureadas a nivel mundial y por el selecto y aclamado cine con el que también cuenta. Sin embargo, al llegar el fin de semana el gran público comenzó a suscribirse a la plataforma para disfrutar de su contenido y mientras unos estaban felices con lo que veían, había otros, como los que nunca faltan, que se quejaban de la lista que ofrecía, sin decir en concreto qué era lo que realmente les molestaba.
Si ya te suscribiste a HBO Max, sabrás que el contenido era algo que más o menos teníamos conocimiento que contendría y evidentemente, poco a poco se irán aumentando producciones en su contenido. Pero por lo pronto, hoy martes a una semana de su llegada, te presento cinco propuestas interesantes y que no son “Game Of Thrones” o “Liga de la Justicia de Zack Snyder”, tanto de cine como series, para disfrutar en la plataforma:
1.- “Chernóbil” (Miniserie de cinco episodios)
Protagonistas: Jared Harris; Stellan Skarsgård y Emily Watson
Creador: Craig Mazin
Productoras: Sister Pictures; The Might Mint; Word Games; Sky Television y HBO Original Series
https://www.youtube.com/watch?v=5YFEDSVCk2s
Una de las mejores series de las que se tenga memoria, es precisamente “Chernóbil”, no solo por su minuciosa y estupenda producción, sino porque nos adentra en uno de los más grandes secretos y dramas de la historia moderna: la explosión de la central nuclear ubicada en Chernóbil, Ucrania, perteneciente a la entonces Unión Soviética. La serie a lo largo de sus cinco episodios que en realidad son como cinco mini películas, nos envuelve en una atmósfera llena de intriga, mentiras, suspenso y encubrimientos, aderezados con escenarios lúgubres y tristes que, sin lugar a duda, nos hacen pensar en un ambiente post apocalíptico. Una producción que no se van a arrepentir de ver.
2.- “Patria” (Una temporada)
Protagonistas: Elena Irureta; Ane Gabarain; Loreto Mauleón; Eneko Sagardoy; Susana Abaitua; Mikel Laskurain; José Ramón Soroiz; Íñigo Aranbarri y Jon Olivares
Creador: Aitor Gabilondo
Productora: Alea Media y HBO España
https://www.youtube.com/watch?v=fTEngvMtiTs
Basada en la novela del mismo nombre, escrita por Fernando Aramburu, “Patria” es una aclamada serie española que describe el impacto de los actos terroristas de ETA en la población y que, en este caso, nos muestran el drama de dos familias en donde dos mujeres, mantenían en el pasado una amistad inquebrantable, hasta que sucede un acto que las separa. Y es que “Patria”, nos muestra en cierto sentido, la relación que parte de la población del País Vasco, mantenía con el grupo terrorista, ya sea como sus víctimas o manteniendo vínculos afectivos dentro de ella. “Patria” consta de ocho episodios y es una serie, digna de maratón.
3.- “Watchmen” (Una temporada)
Protagonistas: Regina King; Don Johnson; Tim Blake Nelson; Yahya Abdul-Mateen II; Andrew Howard; Jacob Ming-Trent y Tom Mison
Creador: Damon Lindelof
Productoras: Warner Bros. Television; Paramount Television y DC Entertainment
La serie transcurre 34 años después de los acontecimientos que sucedieron en la novela gráfica creada por Alan Moore y Dave Gibbons y que es aclamada, por contener una de las tramas más complejas y apasionantes del mundo de los súper héroes y las historietas. Esta serie narra acontecimientos que suceden dentro de la misma realidad alterna de los cómics en la que los súper héroes siguen siendo perseguidos como delincuentes, pero ahora, haciendo una crítica social con respecto a la segregación racial, gracias a que se encuentran las cartas de Rorschach. Sin duda, una trama policíaca, apasionante y extraordinariamente bien producida.
4.- “El halcón maltés” (1941)
Director: John Huston
Protagonistas: Humphrey Bogart; Mary Astor; Peter Lorre y Gladys George
Producción y distribución: Warner Bros.
Son pocos los casos en los que la novela y la película se convierten en piezas culturalmente apreciadas tanto en el círculo literario como en el cinematográfico y justamente eso, ha pasado con “El halcón maltés”, una cinta que es un referente obligado para todo amante del cine. Y es que la pieza de cine negro es considerada “cultural, histórica y estéticamente significativa” y se encuentra preservada en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el ‘National Film Registry’. En ella, Humphrey Bogart realiza además una de las actuaciones más icónicas de su carrera. Una cinta, imperdible.
5.- “Todos los hombres del presidente” (1976)
Director: Alan J. Pakula
Protagonistas: Robert Redford; Dustin Hoffman; Jack Warden; Jason Robards; Martin Balsam; Hal Holbrook y Jane Alexander
Productora: Wildwood Production
Distribución: Warner Bros.
Ganadora de cuatro premios de la Academia, esta es otra película que está considerada como “cultural, histórica y estéticamente significativa” y se encuentra preservada en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el ‘National Film Registry’. Y es que el trepidante relato que da origen al libro y a la película, narra la investigación periodística que descubrió el llamado “Watergate” que derivó en la dimisión de Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos. Una película vibrante y que sin duda, te hará pasar un rato de lo mejor.
Ojalá estas sugerencias te hagan pasar emocionantes momentos y sacarle provecho a esta plataforma que se está estrenando en nuestro país.
No podemos dejar de hablar de todo lo que realiza Manolo Caro en el mundo del cine y de las series, no por algo, se ha convertido en uno de los directores más innovadores del séptimo arte nacional, aún con toda la influencia que Pedro Almodóvar representa en su cine. Es original, no podemos negarlo, pero aún la falta un largo camino para convertirse en el “Almodóvar mexicano”, como intenta que se le llame.
Y justamente por lo refrescante que resultaban sus historias, fue que llegó a Netflix como parte de sus creadores latinos y en 2018, a todos nos sorprendió con la serie “La casa de las flores”, una especie de culebrón cursi y melodramático que exponía de manera un tanto burlesca, los clichés que las telenovelas habían impuesto. Incluso, el que Verónica Castro protagonizara la primera temporada, hacía más enfática esa especie de remedo, haciéndonos reír al por mayor con las desgracias que aquejaban a la familia De la Mora y conociendo, además, al personaje que robó cámara desde el primer minuto del primer capítulo: Paulina de la Mora, interpretada de manera estupenda por Cecilia Suárez.
La serie funcionó bien, es un hecho. Aún con todas sus altas y bajas, la inclusión de nuevos personajes, que se alejó de la historia original y hasta la salida de Verónica Castro, no fueron impedimento para que el gigante del ‘streaming’ produjera tres temporadas y un episodio especial y la serie, nos siguiera entreteniendo aún con todo lo predecible que resultaba, siendo siempre la gran cereza Paulina, María José / José María (Paco León) y Bruno (Luis de la Rosa) teniendo incluso, en el final oficial de la serie nada menos que a Miguel Bosé en una actuación muy especial. Y sí, se hubiera quedado hasta ahí, pues pienso no había necesidad de alargar una historia que había complacido al gran público.
Pero fue justamente durante el confinamiento por la pandemia derivada de la Covid-19, que, a Manolo Caro y a los ejecutivos de Netflix, se les ocurrió una idea “brillante”: traer de regreso a los personajes que protagonizaron una de las series en español más exitosas, pero ahora en una película y con una historia aún más ‘kitsch’ que la serie. De verdad, ¿por qué? No había necesidad en absoluto de continuar algo que había tenido un final que si bien, no fue lo que México esperaba, sí dejó a sus seguidores satisfechos en el sentido de que se pudo resolver el conflicto de cada personaje. Y pareciera que la iniciativa que deriva del ocio, en este caso necesario por la cuarentena, no siempre resulta en algo brillante y eso justamente pasó con el concepto de “La casa de las flores: la película”, una historia que se queda a la mitad de nada y con un argumento pretencioso que no termina de consolidar lo que plantea; con la pena, en ocasiones pareciera una especie de rutina boba al más puro estilo de “Chespirito”, de esas que más que cómicas eran desesperantes.
Están la mayoría de los personajes y nuevamente hay un conflicto que se nota, enredaron a la fuerza para poder entretejer la historia. Pretendieron hacer una comedia de detectives del estilo de “La pantera rosa”, pero que resultó en una rutina pobre de Viruta y Capulina. “La casa de las flores: la película” no es divertida, no es emotiva, no es sorpresiva, no atrapa con ningún elemento y los musicales montados, parecen ser copiados de aquellas películas sin sentido de Gloria Trevi en los noventa; vamos, a mi gusto, la película no funcionaría ni siquiera como un capítulo de larga duración de la serie que conquistó a millones de usuarios de la plataforma.
La expectación por el estreno de la cinta fue grande, por ello, el día del estreno fue de lo más visto en la plataforma, pero poco a poco, los comentarios de decepción fueron en aumento y es que, el público que se volvió fan de los personajes coincidió en que no merecían, ni había necesidad de alargar una historia que había concluido de manera digna. En fin, cuestión de gustos.
El siglo 21 que nos está tocando contemplar dista mucho de la realidad que, diversos autores, expertos y hasta nosotros mismos, planteamos que viviríamos. Imaginamos una sociedad avanzada que sería democrática y que nuestra principal herramienta de desarrollo iba a ser la tecnología como si fuese una especie de espada del augurio. Sin embargo, vaya que la realidad dista mucho de esa utopía.
Hoy en día con todo y la pandemia, con la que hemos tenido que aprender a coexistir, el show tiene que continuar. En la actualidad, pero sobre todo en momentos inciertos como el presente, tenemos que dejar en claro una frase que rige nuestro contexto “la mentira limita la libertad”.
Curiosamente con el avance de las tecnologías de la información y la comunicación, es una realidad que podemos acceder, de acuerdo a nuestras posibilidades, a una gama de información casi infinita y que necesitamos de vidas enteras para poder navegar en al menos el 1% de ellas. Sin embargo, esto genera un mal, la sobreexposición de la información.
Si bien es cierto que, hace unos años, las fake news se dispararon haciendo que las elecciones presidenciales de México y Estados Unidos estuvieran manchadas por escándalos, mentiras, teorías de conspiración extremadamente locas y demás sandeces que apelaban a sentimientos polarizantes, también existieron plataformas para la desmitimificaicón de tales mentiras que circulaban en la red. Desafortunadamente tales esfuerzos han sido poco a poco desplazados en la agenda pública, tal y como le está sucediendo a todos los temas de transparencia en México, lo que nos ha enseñado que la importancia de la participación y la necesidad de ciudadanos para colaborar en la arena pública es fundamental, ya que los poderes fácticos (políticos o empresariales) siempre van a buscar un rédito a su favor.
Aunque en el pasado los medios de comunicación tradicionales, normalmente tenían acuerdos comerciales con ciertos actores de poder, había confianza en el método de generación de información, hoy desde cualquier punto del mundo, con acceso a internet y un poco de conocimiento en informática, se pueden destruir carreras profesionales a un click de distancia y el público aceptaría sin más el veredicto, ya que internet se ha vuelto un lugar en donde la información solo se consume y no se produce.
Para el caso méxicano, este problema aumenta, ya que la polarización del debate público en temas pocos relevantes y el encubrimiento de prácticas poco éticas, fomenta las condiciones ideales para que la desinformación cubra más terreno y cree realidades alternas a partir de mentiras.
La mentira en los medios de comunicación no es nueva, esta ha existido desde que existe el hombre, sin embargo, la mentira tiende a ser más transparente hoy, porque es más fácil detectarla, en un escenario ideal, porque en la realidad una vez que una mentira se ha incrustado en el imaginario público está es imposible de refutar, aunque se cuenten con datos o evidencias de que ha sucedido lo contrario.
La información falsa ha cobrado relevancia por la redes sociales, por su facilidad de difusión y porque hoy, gracias a la democratización de los medios, somos difusores.Tan es así que la familia ha sido desplazada como la fuente primigenia de información, hoy acudimos primero al celular, sin consultar fuentes fidedignas y damos por hecho lo que nos dictan nuestros teléfonos inteligentes.
La solución a todos los males expuestos en este texto, pareciera que son sencillos, pero no lo son, la realidad polarizada, la facilidad con que se difunden noticias falsas, el problema de confianza serio que existe a nivel mundial hacia las instituciones y un sin fin de problemáticas sociales más, a pesar de ello parten de de un punto, la investigación seria, sistematizada y digerible es el arma idónea para combatir, en un primer momento, para mitigar las noticias que son falseadas y que tanto daño le hacen a nuestra sociedad.
La década de los ochenta será recordada por la moda estrafalaria, y porque también ya se gozaban de ciertas libertades culturales y se luchaba más abiertamente por otras; fue emblemática por sinfín de elementos, pero sobre todo por la increíble música de grandes artistas que conquistaron el mercado en esos años, citando a Michael Jackson en la etapa en que se convirtió en leyenda; a Madonna cuando surgió o agrupaciones como Bon Jovi o Scorpions entregando trabajos alucinantes.
Y para recordar esa década, hoy les invito a que recordemos cinco temas clásicos ya en este tiempo, pero que fueron ‘one hit wonders’ de los artistas, pues muchos de ellos, no volvieron a tener un éxito similar al de estos ‘tracks’. Aclaro nuevamente, que el orden no tiene nada qué ver en la calidad, sino que son posiciones arbitrarias:
1.- “Tainted Love”
Artista: Soft Cell
Álbum: Non-Stop Erotic Cabaret (1981)
Autor: Ed Cobb
Productor: Mike Thorn
Discográfica: EMI
La canción fue escrita originalmente para Gloria Jones y grabada por primera vez en 1964 y fue 17 años después, es decir en 1981 que fue regrabada por el dúo británico llamado “Soft Cell” y que representó su mayor éxito hasta nuestros días. Con este tema, la agrupación alcanzó el puesto número uno en los charts de Canadá, Alemania, Australia, Bélgica y Reino Unido y la posición número ocho en el Billboard Hot 100. Marilyn Manson también versionó el tema y se basó en lo realizado por “Soft Cell” y no en la grabación original. A pesar de los intentos del dúo en revivir su carrera con más álbumes, nunca pudieron superar el éxito de “Tainted Love” y el último conato que tuvieron por hacer resurgir su carrera fue en 2001, pero no pasó a más. Un ‘one hit wonder’ que es un clásico del pop.
2.- “Take On Me”
Artista: A-Ha
Álbum: Hunting High And Low (1985)
Autores: Magne Muruholme; Morten Harket y Paul Waatkaar-Savoy
Productores: Alan Taney y Tony Mansfield
Discográfica: Warner Music / Rhino
La banda noruega de new wave y pop, lanzó su álbum debut en 1985 teniendo como primer corte promocional un bombazo de canción: “Take On Me”. En realidad, el corte no se pensaba ni incluir y menos comercializarse como ‘single’ del disco, pues había tenido una versión previa que se lanzó en 1984 y que tuvo una recepción moderada en países como Noruega y Suecia, sin embargo, los productores para completar el ‘tracklist’ del primer disco de “A-Ha”, decidieron hacer una nueva versión que es justamente el que se convirtió en el mayor éxito de su carrera. “Take On Me” alcanzó el puesto número uno en Estados Unidos, Noruega y otros doce países más, lo que derivó en ventas millonarias a nivel mundial de este material hoy icónico, de la década de los ochenta. Y aunque “A-Ha” tiene una carrera sólida en la música europea, el grupo no ha vuelto a tener un éxito del tamaño de “Take On Me”.
3.- “Maniac”
Artista: Michael Sembello
Álbum: Bossa Nova Hotel (1983)
Autores: Dennis Matkosky y Michael Sembello
Productor: Phil Ramone
Discográfica: Warner Music / Warner Bros. Records.
Un tema infaltable en las fiestas temáticas de los ochenta, pero que además, se ha convertido en un clásico indiscutible de la música, pues incluso estuvo en el puesto número uno del Billboard Hot 100 durante cuatro semanas en 1983. Muchas personas creen que la canción fue escrita expresamente para la cinta “Flashdance” estrenada ese mismo año, pero no, el tema fue pensado desde su concepción para estar en el disco debut de Sembello que se llamó “Bossa Nova Hotel” y después fue incluido en la cinta; pero la popularidad de “Maniac” se debe en efecto, al gran éxito de “Flasdance” y a que el corte también fue incluido en la banda sonora, siendo ‘single’ tanto del material de Sembello al mismo tiempo que del ‘soundtrack’ de la película. Michael Sembello será eternamente recordado por esta gran canción, misma que él no pudo superar.
4.- “I Want Candy”
Artista: Bow Wow Wow
Álbum: The Last Of The Mohicans (1982)
Autores: Bert Berns; Bob Feldman; Jerry Goldstein y Richard Gottehrer
Productor: Kenny Laguna
Discográfica: RCA / Sony Music
Esta canción se convirtió en un indispensable del sonido “new wave” a pesar de que no fue un gran éxito al momento de su lanzamiento, ya que solo alcanzó el puesto número 86 en la lista de Billboard Hot 100 y el 143 en el Billboard 200, sin embargo, en los Estados Unidos se posicionó a tal grado, que la agrupación sigue siendo motivo de culto incluso entre los mismos artistas, por ejemplo, los “Red Hot Chili Peppers” que han mencionado en más de una ocasión a “Bow Wow Wow” como una de sus grandes influencias. “I Want Candy” es todo un himno de positividad y buenas vibras y el ‘track’ es quizá uno de los más famosos de la industria, apareciendo en un gran número de bandas sonoras de películas, comerciales, listas de reproducción y hasta en desfiles de moda. Sin duda, “I Want Candy” es un ‘one hit wonder’ insuperable.
5.- “Come On Eileen”
Artista: Dexys Midnight Runners
Álbum: Too-Rye-Ay (1982)
Autores: Kevin Rowland; Jim “Big Jim” Paterson y Billy Adam
Productores: Clive Langer y Alan Winstanley
Discográfica: Mercury Records / Universal Music
No podemos negar que en cuanto comenzamos a escuchar las primeras notas de este tema con el violín celta, sabemos que estamos a punto de escuchar uno de los grandes clásicos ochenteros y el buen humor recorre nuestras entrañas; “Come On Eileen” es sin duda una gran canción y que ha trascendido al tiempo como una de las mejores piezas grabadas en la década de los ochenta. La agrupación británica llamada “Dexys Midnight Runners”, alcanzó la primera posición en las listas con este tema en países como Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Países Bajos, Irlanda, Bélgica y Austria por mencionar algunos y ha significado el mayor éxito de la agrupación en su historia. Un ‘track’ que es querido y conocido en prácticamente cada rincón del planeta.
Espero que este recorrido les haya traído recuerdos o bien, conocer más de estos clásicos de la música que fueron, por obvias razones, el único pero gran éxito de sus intérpretes.
No sé ustedes, pero el martes por la tarde cuando me enteré de los invitados que tendrá Metallica en el relanzamiento del “Black Album” por su aniversario, estuve con un sinsabor tremendo porque esperaba que para homenajear a ese disco que fue referente de inicios de la década de los noventa, merecía tener artistas que fueran identificados por su calidad más que por el valor comercial. Aún con eso y con todo lo que eso provocó no solo en mí, sino en un gran número de fanáticos, tengo confianza en que la agrupación hará que esos artistas, a quienes invitó, suenen como nunca.
Y recapitulando ese acontecimiento, recordé que hace unas semanas un amigo muy querido de la adolescencia, me preguntaba si me gustaba (a lo que respondí que sí inmediatamente) la cantante originaria de Países Bajos llamada Sharon Kovacs, y que es conocida internacionalmente únicamente por su apellido: Kovacs y que de verdad, ha sorprendido desde hace poco más de un lustro, cuando inició su carrera, por su calidad interpretativa, por sus arreglos oscuros y elegantes, por sus influencias en la música y porque nos recuerda justamente, lo mejor de la pasada década de los noventa con su imagen y estilo. Sí, sin duda hubiera sido una gran invitada (y hasta laureada) del nuevo disco de Metallica. ¡Lástima! Eso no pasó ni creo que pase.
Cuando vemos a Kovacs no podemos evitar hacer una referencia, la artista lleva un estilo similar a Sinèad O’Connor, la artista que conquistó al mundo con el ‘single’ “Nothing Compares 2U” en 1990, la mirada melancólica de O’Connor y su música un tanto lúgubre y afligida nos remontaban a estados de ánimo que a veces teníamos reprimidos, una imagen que, aunque para muchos de los amantes de la música de la vieja guardia nos parece familiar, no deja de ser impactante y con buenas referencias con respecto a Kovacs. El otro recuerdo que evoca Kovacs es el de Amy Winehouse, pues las modulaciones de voz que realiza son también muy similares; “¿A caso su productor, Oscar Holleman, hizo que imitara a Amy?” me pregunté la primera vez que escuché el tema “50 Shades Of Black”, un tema que sin temor a equivocarme, nos recordará la gran Winehouse, pero que poco a poco va tomando una personalidad y estilo propios. Y quiero ser honesto con ustedes, queridos lectores, Kovacs se ha convertido al paso de sus pocos años de trayectoria, en una de las voces más respetadas y poderosas de la industria, siendo ya un referente en lo que respecta al nuevo estilo del jazz y pop-gótico.
Hay que escuchar a Kovacs por un sinfín de razones y todas, excelentes. Primero, porque posee una calidad, estilo y habilidad vocal que históricamente ha sido únicamente asociado a las grandes divas de la música; y de ahí deriva la segunda razón: la influencia de Nina Simone o Ella Fitzgerald se notan cabalmente en sus interpretaciones e incluso son referenciadas en el ‘track’ “Diggin’”; el paso de notas altas y bajas haciendo con su voz prácticamente lo que desee, nos pone de manifiesto que Whitney Houston; Mariah Carey y Celine Dion (la llamada “Trinidad del canto”) también forman parte de sus inspiraciones y dejando claro que David Bowie, a quien hace referencia en el corte “My Love”, también forma parte importante como cimiento de sus creaciones. La siguiente razón es que su disco debut, “Shades Of Black”, editado en 2015 sigue poseyendo esa genialidad que la gran mayoría de materiales pierden al paso de los años y nos ha regalado los momentos musicales más seductores y eminentes que, al menos yo, no había escuchado en mucho tiempo.
En agosto del año pasado, Kovacs, presentó el ‘single’ llamado “Mata Hari” (su portada nos recuerda a la gran Björk) y nos dejó en espera de un nuevo álbum que ya queremos tener y escuchar. Y a pesar de que muchos cantantes consagrados tratan de conquistar a nuevos mercados grabando estilos no acordes con el suyo, existen algunos otros de esta generación que nos demuestran que aún hay talentos que apuestan por la música genial y con gran calidad. Si no has escuchado a Kovacs, ¿qué demonios esperas?
Aunque pareciera que el título del presente texto es un eufemismo, hoy en día parece necesario recordarlo. Como parte de la polarización extrema (colocar a todos en un espectro donde o eres o no eres algo) de nuestra sociedad, la opinión pública, el quehacer político y la vida en general, pareciera que hoy el país queda relegado a apoyar al gobierno o ser un conservador.
En pleno siglo 21 tendría que ser inaudito este proceso de extremo en el que nos vemos inmersos, por el contrario debería reinar la suficiente participación en temas y actividades que merecen la pena, como el caso de la discusión que se generó en torno al Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, donde expertos en el tema y sociedad organizada al detectar que se vulnerarían derechos humanos, se movilizaron y agotaron hasta el último recurso para congelar (hasta el momento) tal iniciativa, en contraste con la consulta a juicios a expresidentes que hoy pareciera un “acierto”, pero en realidad es todo lo contrario ya que la ley no se consulta, solo se ejecuta.
Los espacios de participación ciudadana, de un tiempo a la fecha (al menos en el discurso) han quedado relegados a solo ejercer el voto que en un entorno de descalificaciones y guerra sucia donde la gente, pareciera que, solo tiene la opción de votar por la “continuidad del presidente” o votar por quién le pega más fuerte a MORENA.
Por otro lado, también los espacios ciudadanos han quedado relegados a “expertos y líderes de opinión” que abusan del lenguaje rimbombante y complicado para apantallar y dejar sin oportunidad de entendimiento a todas y todos aquellos interesados en colaborar en beneficio de nuestras comunidades. Ese tipo de lenguaje rebuscado, y a veces fuera de lugar, es lo que provoca principalmente el desinterés de quienes tienen que salir todos los días a trabajar y generan la apatía de quienes en plena pandemia debemos de sobrellevar nuestra rutina diaria.
Es cierto, el trabajo de analistas y de academia son fundamentales, pero hoy hace falta que se relaje el lenguaje, en donde se debe provocar que la información pública se libere de manera entendible y digerible, sin llegar a extremos donde con frases extremadamente coloquiales se desvirtúe la información. Crear puentes para educar de una manera más asertiva a nuevas generaciones para que, a través de mecanismos institucionales, puedan mejorar las condiciones respondiendo a las necesidades propias que se palpan a ras de suelo y poner los pies en la tierra, desde Ciudad de México, o de las principales capitales.
Bajemos dos rayitas, impulsemos la participación en temas prioritarios, invitemos, pero sobre todo pongamos contexto suficiente para que quienes están fuera del entorno de la arena pública puedan tener herramientas suficientes para participar y de esta forma lograr avances en función de lo que sucede en nuestras distintas realidades, ya que la centralización en la toma de decisiones que vivimos hoy está desarmando a comunidades, a cadenas productivas y a esfuerzos ciudadanos, dejándolos completamente a su suerte y cortando de tajo los resultados (muchos o pocos) que están, han obtenido y muy probablemente obtendrían.
Representantes, estén listos, porque mientras el sistema lo permita, existiremos muchas y muchos quienes seguiremos promoviendo desde cada una de nuestras trincheras la apertura de la agenda pública a temas de relevancia central para las y los mexicanos.
Es tiempo de las y los ciudadanos, es tiempo de ti que me lees y de mí, quién escribe esta columna justo antes de empezar la semana. Es nuestro tiempo.
Tenía yo, quizá 15 o 16 años la primera vez que vi “La flor de mi secreto”, una cinta escrita y dirigida por Pedro Almodóvar que fue una de las representantes de la llamada etapa social del director en 1995. Aquella vez, que veía esa cinta salida de la mente genial y un tanto ensortijada del director manchego, quedé prendado de la fotografía que acompañaba a la película, además de que Marisa Paredes me cautivó de sobremanera después de haberla visto en un papel completamente opuesto en “Tacones lejanos” de 1991 y que también dirigió Almodóvar.
En los años de adolescente, pude alquilar esa película en el Video Centro que se encontraba no tan lejos de mi casa en el descontinuado formato VHS y que tomé de la sección de “Cine internacional” junto con una o dos películas hollywoodenses más que realmente pasaron desapercibidas, es más, no recuerdo si en aquella ocasión vi la otra u otras películas que renté junto con “La flor de mi secreto”, lo que sí tengo presente es que el trabajo de Almodóvar lo divisé dos veces en aquella ocasión, sin imaginar lo que el cineasta mostraba dentro de esa producción.
No es inusual que un cineasta forme una especie de universo donde sus personajes convivan y en cierto modo, se conecten. Y aquí es donde “La flor de mi secreto” comienza a construir su genialidad que no pudimos asociar hasta el paso de los años. Fue hasta 1999, cuando se estrenó “Todo sobre mi madre”, quizá la gran película de Almodóvar, que una escena se tornó familiar; y es que la dramatización para la concientización de donación de órganos se hace presente nuevamente en la primera escena de “Todo sobre mi madre”, tal y como sucede en “La flor de mi secreto”; descubrimos que la mejor amiga de Leo (Marisa Paredes) es quien coordina esas actuaciones y la actriz de esos ejercicios que también es enfermera lleva por nombre Manuela; en efecto, Almodóvar nos mostraba a otras de sus heroínas y de quienes conoceríamos su historia años mas tarde en “Todo sobre mi madre”.
Y así, el universo ‘almodovaresco’ va tomando forma en “La flor de mi secreto”. Leo es una escritora de novelas rosas que firma con el pseudónimo de Amanda Gris, y que tiene un contrato con una editorial que le obliga a entregar cinco libros al año para publicar, sin embargo, la última no es del agrado de los editores encargados porque argumentan que carece del estilo característico de Amanda Gris. “Es una novela rosa, pero me sale negra. Y conforme avanzan las páginas, más negra se vuelve” objeta Leo quien escribió la historia de un asesinato, donde el cuerpo es escondido en un frigorífico. En efecto, la ficción que más de una década después vimos en el cine protagonizada por Penélope Cruz y Carmen Maura con el nombre de “Volver”, en 2006.
Y poco a poco, el director manchego nos va dando pauta en la creación de una realidad donde todos sus personajes cohabitan; así, en ese mundo alrededor de Leo, están Manuela de “Todo sobre mi madre” y Raymunda de “Volver”, pero eso no es todo; “Hable con ella”, también se hace presente. En una escena, podemos ver un personaje similar a la torera Lidia (Rosario Flores), una de las protagonistas de “Hable con ella” y que dentro de “La flor de mi secreto” es solo un extra, pero ahí está. La más grande referencia llega al final de la cinta, con los créditos, cuando el tema “Tonada de luna llena” interpretado por Caetano Veloso suena y para ese momento, sabemos que no es una casualidad la escena en “Hable con ella” donde también Veloso nos enchina la piel con su versión de “Cucurrucucú paloma” y podemos ver a las heroínas de “Todo sobre mi madre” sentadas al lado de los protagonistas de “Hable con ella”; historias que sin duda, tuvieron su origen y sus guiños en “La flor de mi secreto”.
“La flor de mi secreto” es una película entretenida, que nos cuenta la historia de Leo, una escritora con problemas de concentración y atormentada por sus contrariedades conyugales. Es una cinta que nos muestra el lado más sensible y empático de Almodóvar en la dirección, nos entrega una fotografía estupenda de Madrid y algunos otros puntos que visita en las locaciones, además, de que vemos un trabajo de actuación de Marisa Paredes impecable y emotivo, sin menospreciar a la deliciosa cereza en el pastel que, sin duda, la pone la inolvidable Chus Lampreave, que pronuncia frases hoy icónicas del cine en español: “¡cállate, cara de ladilla!”; “me voy al pueblo, que en mi casa hasta el culo me descansa” o “esta filósofa se va al lavabo que está muy estreñida; ¡si no me pongo supositorios de glicerina, no cago!”, por citar algunas .
Siempre tuve presentes esas referencias y el gran publico seguidor del director también, sin embargo, por el paso de los años no las recordaba con detalle pues, aunque “La flor de mi secreto” es una de las cintas más aclamadas de Almodóvar, se hacía difícil poder disfrutarla actualmente, pues no está disponibles en nuestro país en los formatos caseros como el Blu Ray o DVD y tampoco se encontraba tan fácilmente en alguna plataforma. La buena noticia es que este mes, Amazon Prime Video la incluyó en su catálogo; Apple TV también la puso disponible en su colección llamada “Almodóvar” y YouTube Premium ya la tiene disponible también para venta y renta. Así, que no hay pretexto para disfrutar de una de las más reconocidas obras del gran Pedro Almodóvar y ser testigos, de como surge y converge su universo de personajes pintorescos y heroínas inspiradoras.
Desde que se inventaron las religiones con dioses machos vengativos, la humanidad ha tenido que vivir, porque así educa la familia religiosa, creyendo en mundos sobrenaturales, el Más Allá, la Santa Gloria, Nirvana, Mictlán o Valhala, lugares a donde irían después de muertos si comportan según exigían los sacerdotes o, se irían al infierno si no pagaban diezmo y sometían a lo que establecía el clero de la religión en turno, hasta los tiempos de Enrique VIII y Lutero que se revelaron contra la religión católica en tiempos del Renacimiento cuando la humanidad comenzó a pensar en si misma, en la vida actual de carne y sangre, no en incierta vida en ultratumba, sino en sus propias e intuimos creencias, su propia fe, reivindicando la importancia de la humanidad por encima de religiones y políticas que exigían sufrimiento y pobreza (austeridad) para acceder al habitáculo de Dios y todos sus elegidos y, en caso de problemas o dudas, pagando generosas indulgencias.
En el Renacimiento nació el concepto que el hombre debe ser el centro de las preocupaciones humanas, como Protágoras dijo: “El hombre es la medida de todas las cosas”, pues una vez que el hombre renunciaba al poyo que le otorgaba o prestaba el clero, Rey o gobierno y se dedicaba a trabajar y producir riqueza para si mismo y su familia, comenzaba a tener éxito al conseguir un capital, obteniendo así, con dinero o bienes, confianza y seguridad debido a los valores que conseguía, lo que ahora se entiende como economía capitalista, sistema económico en que las riqueza del individuo, familiar, social o nacional la hacen quienes trabajan y producen, no y nunca los gobiernos, (que administran o roban) porque son los campesinos, agricultores, herreros, artesanos, carniceros, hoteleros, restauranteros, empresarios, industriales, comerciantes, científicos, inventores y todos los que cada día se levantan para trabajar produciendo, quienes generan dinero, cañital, y lo hacen circular, no es el gobierno y menos los políticos, que si bien pertenecen a la burguesía extrema al vivir en opulencia y boato, incluso en el Palacio Nacional, con sueldos todos que exceden los 150 mil pesos mensuales, lo cierto es que creer o decir que los adinerados o las clases medias son perversas y nefastas es un desatino. Son los capitalistas, desde el que tiene un puesto de tacos al bolero o industrial automotriz quienes generan la riqueza del país, los políticos únicamente se lo roban o reparten lo que no es de ellos a quienes les conviene para que voten por su partido.
El hombre es la medida de todas las cosas, incluyendo obvio, la mujer, y de su trabajo, su capital, sus bienes y lo que hacen para tener más y mejor, depende la estabilidad y futuro de las naciones. Los pueblos que no trabajan y los sectores sociales que se acostumbran a vivir de dádivas son los que se arruinan, porque así como se perdieron miles de cerebros pensantes durante las guerras religiosas, ahora sucederá lo mismo al no reprobarse a ningún alumno en la escuela, no apoyar la ciencia o cultura y despreciar a quienes triunfan en el capitalismo, desde la clase media a la alta, excepto los burgueses políticos que ganan millones de pesos al año y viven en palacio nacional.
“Hay se va, como sea, Me vale, luego lo arreglo, Mañana se lo entregó, En un ratito está, Ya Dios Dirá, A mí me ordenaron hacerlo”: son algunas de las variopintas expresiones y evasivas más acostumbradas en el comportamiento de la mayoría de mexicanos a la hora de realizar un trabajo o cumplir con una obligación pactada e incluso contratada, porque la desidia, indolencia y falta de compromiso es una conducta que se tolera abiertamente, en lugar de condenarse, comenzando con la impuntualidad de la inmensa mayoría que jamás nunca llega a las citas o fiestas a la hora acordada, sino a la hora que a cada quien se le antoja, por lo que hablar de responsabilidad, puntualidad y compromiso entre mexicanos es casi imposible y, menos entre gobiernos y políticos (acostumbrados siempre a mentir) quienes sabiendo que su puesto es efímero, tratan con imposturas, simulaciones y fingimientos todo lo que hacen, lamentablemente también en obras e infraestructuras de alto riesgo, ocurriendo en algunos casos tragedias como la de la Línea 12 del Metro donde hubo muertos.
Luego de análisis estructurales realizados por expertos noruegos de la empresa DMV encargados por gobierno de CDMX, se revelan según el peritaje, deficiencias estructurales en la construcción de la Línea 12 del Metro que determinó el colapso de un tramo de la línea elevada fue provocado por una falla estructural asociada al menos a seis deficiencias en el proceso de construcción de la obra, lo que significa que el hoy canciller Marcelo Ebrard cuando construyó la línea, independientemente de otras fallas que dilataron su inauguración, lo que más le urgía era concluirá y ponerla en servicio como fuera para quedar bien política y socialmente en ese momento, apresurando procedimientos, alterando fórmulas, manipulando sistemas y utilizando malos materiales o menos de lo que determinaban los planos y esquemas, desde luego, no él directamente, pero sí por sus órdenes y urgencia, tal y como se ha demostrado hoy, por ejemplo, en el número de remaches y pernos de trabes y estructuras, lo que significa que, si en ese tramo existen esas deficiencias, lógicamente, deben estar en toda la línea, porque al hoy canciller Marcelo le urgía que la obra se concluyera e inaugurara cuando ordenaba para abonar su reputación y carrera política, hasta que la línea se derrumbó, lo que no exime tampoco de responsabilidad y culpa a los siguientes gobernantes de CDMX hasta la actual Claudia, por omisión y desdén, dado que es un hecho que el Metro es un desastre, es inhumano, inseguro y maloliente, un transporte pésimo que ahora sabemos es peligroso en toda la línea 12, dado que aunque vuelvan a ponerlo en servicio, las deficiencias no se ven y podría volver a ocurrir otra tragedia mortal, pero ahí se va, no hay responsabilidad ni culpa de nadie, son cosas de la vida, Ya Dios o AMLO Dirá, Al ratito lo compongo, dele una chaineada maistro, Como sea, Me vale, al fin que no es una tragedia, fue simplemente un Incidente.