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Plaza sin examen

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Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con la abolición de ley de educación establecida hace seis años por el presidente de México, Lic. Enrique Peña Nieto, derogadas por AMLO para beneficiar al magisterio, especialmente a la CNTE de Oaxaca, Michoacán y Chiapas, perjudica a los niños pobres, escolares de menores recursos y a la población paupérrima, beneficiando a escuelas privadas y haciendo más grande la distancia en conocimientos y aptitudes de escolares egresados de instituciones educativas privadas, ante niños que de nuevo serán instruidos, no educados, por profes egresados de las escuelas normales que no requerirán de ningún examen, evaluación o escrutinio para obtener una plaza de trabajo como profes encargados de escuelas públicas.

Cuando los médicos egresan titulados de facultades de medicina, como médicos generales, si pretenden realizar una especialidad, deben acreditar un exigente y difícil examen de conocimientos, habilidades y aptitudes para especializarse en ginecología, pediatría, cardiología o alguna de las otras ramas de medicina especializada que requerirán pacientes o enfermos para recuperar la salud, por lo que es indefectible que sus conocimientos sean adecuados y precisos además de actualizados para que sus diagnósticos y tratamientos sean los que se necesitan, siendo su responsabilidad la salud y vida de quienes los consultan, ya sea en hospitales privados o públicos, y así debiera ser también con la instrucción escolar, estableciendo en primer nivel el interés superior de los niños por su educación, sin embargo, con las modificaciones a modo a las leyes secundarias de la Reforma Educativa de AMLO, a partir del año escolar próximo, cualquier profe egresado de escuelas normales, sea inepto, analfabeto funcional, inculto, iletrado e incompetente o agresivo, podrá dar clases y estar frente a niños humildes que pretenden aprender para así, con instrucción escolar aspirar a una mejor calidad de vida, pero no, no será así porque si fueran médicos ineptos, los pacientes enfermarían más o morirían, pero al ser profes normalistas, los daños y perjuicios no son evidentes de inmediato para una reclamación o demanda, sino posteriores y paulatinos, en una dinámica de mediocridad que hará se hunda aún más la educación escolar pública e incremente el número de escuelas privadas y aumente la cantidad de instituciones educativas particulares, porque ningún padre o madre de familia en su sano juicio y con posibilidades económicas, enviaría a sus hijos a escuelas donde los profes sean egresados de escuelas normales, y si bien en los pueblos, aldeas y caseríos no hay alternativa, en las ciudades si y en consecuencia, cuando los niños humildes pretendan ingresar a universidades o tecnológicos, no superaran el examen de admisión y, su opción será ser soldados, policías o… normalistas, donde no se exige ningún conocimiento o habilidad para ingreso y tampoco para obtener una plaza, sin que importe para nada el interés que debiera ser superior, de los niños, por una excelente educación.

Censo a 3,500 ambulantes

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Carlos R. Aguilar Jiménez.

De acuerdo con el último censo realizado por autoridades municipales, existen 3,500 puestos en la vía pública, la mayoría funcionando de manera irregular, invadiendo todo espacio público, desde jardines hasta banquetas y ahora todo el andador turístico, convirtiendo el Centro Histórico en extendido grotesco mercado desde el pañuelito junto a Santo Domingo hasta el mercado de Abasto, porque sin excepción todas y cada una de las calles en ese recorrido están infestadas de puestos de vendedores ambulantes, además de pordioseros, narcomenudistas, vendedores de piratería, cosas robadas a camiones de transporte, faltando únicamente mototaxis y vacas sagradas para que Oaxaca se compare con Calcuta o Bombay.

La plaga nociva de vendedores ambulantes no es únicamente responsabilidad del gobierno municipal actual, es una padecimiento social y económico que se remonta al siglo XX, cuando la inacción y torpeza de pasados ayuntamientos, por compromisos políticos o manejos sociales, incluso por amenazas de grupos de resentidos sociales y colectivos en resistencia, argumentando tener cualquier cosa, en multitud sometieron y pusieron de rodillas a expresidentes municipales o en contubernio con ellos, consiguieron permisos para instalar, primero tianguis y luego puestos donde quisieron y, si finalmente se logró liberar de esa plaga nociva al jardín Conzatti, el Llano y la calle anexa al Jardín Labastida, la invasión de ambulantes desde el año pasado se cambió a calles del Centro Histórico, Alameda, zócalo, Bustamante, las Casas, Alcalá y, las que sigan, porque se consideran intocables al decirse pertenecer a la mafia de la CTM, Antorcha Campesina, comunidad indígena de triques, zapotecos y si pueden hasta de marcianos o venusinos defendidos por la Comunidad Planetaria en resistencia.

 Instalar un puesto ambulante en la calle no es problema: es suficiente ser pariente o amigo de algún líder venal o de alguien que ya tenga un puesto, para instalarse junto o enfrente, sabiendo que será defendido por los demás vendedores, y si afirma ser de un sindicato, asociación, colectivo o del magisterio, como funcionan los autobuses piratas del magisterio ,no hay problema, porque la ilegalidad y abuso es lo que impera en Oaxaca, limitando a las autoridades para extirparlos como plaga maligna, porque de inmediato se quejaran con sus líderes, con la Secta 22 del magisterio vendrán los secuestros de oficinas, marchas, plantones y, lógico es que ninguna autoridad quiera ser calificada como represora o déspota, prefiriendo dejar las cosas como están o peor, porque ningún gobernante en su sano juicio ha de querer confrontarse con grupos de gente que no tiene nada que perder y son capaces de lo peor con tal de defender sus intereses y sin que les importe, co o delincuentes, la ley y respeto a los demás. 

¡Terremoto hoy!

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Carlos r. Aguilar Jiménez.

Se cumplen hoy aniversarios del terremoto de 1985 que devastó la cdmx y del de 2017 que en la misma fecha también causo daños y perjuicios no únicamente a los habitantes de la capital del país, sino también del istmo y otras regiones de México, por lo que se han organizado para hoy simulacros y estrategias de seguridad y protección civil para que en el caso altamente probable de que en cualquier momento de este año o de los próximos, vuelva a ocurrir otro terremoto, estemos mejor preparados, sepamos que hacer, como conducirnos durante las vibraciones telúricas y así las pérdidas de vidas humanas sean mínimas.

Todos los años ocurren por lo menos mil sismos que prácticamente no sentimos y únicamente registran sismógrafos, suceden 100 que apenas se sienten si esta uno tranquilo y sensible, acontecen 10 que todos sienten y causan daños, manifestándose en el promedio de esta estadística cada 30 años, terremotos que exceden los 8 grados Richter y causan graves daños estructurales y miles de muertos, no siempre en el mismo lugar pero si en cualquier zona donde las vibraciones y liberación de energía telúrica de las fallas y separaciones de la corteza terrestre, cuando chocan o deslizan hacen vibrar suelo y subsuelo, porque la deriva continental y tectónica de placas de la corteza terrestre que flota sobre el manto, se mantienen en una dinámica que constantemente hace el suelo bajo se mueva, sin que a la fecha exista la menor posibilidad de predecir y anticipar cuando y donde ocurrirá un terremoto, pudiendo suceder cuando sea y sin que nadie absolutamente pueda saberlo, así que la única opción que tenemos para minimizar daños, heridos y pérdida de vidas en escuelas, hospitales, edificios públicos y construcciones donde se concentre mucha gente, es mediante protocolos de seguridad sísmica, ensayos de comportamiento con simulacros, pero sobre todo reforzando estructuralmente edificios y casas, construyendo toboganes, salidas de emergencia y todo tipo de sistemas que faciliten la gente pueda salir de cualquier lugar a zonas seguras, no en minutos, sino en segundos, porque las alarmas sísmicas tienen un rango de seguridad de minutos, en lo que llegan las ondas sísmicas que viajan lentas ante la velocidad de la luz que utilizan los sismógrafos de las costas que nos dan esa mínima ventaja.

 Hoy habrá simulacros de sismos, pero debiera haber también protocolos de vialidad en sismos, porque la ciudad de Oaxaca carece de carriles de emergencia ante desastre para ambulancias o bomberos y, cuando ocurren terremotos, todos salen en sus carros a buscar familiares taponando calles, evitando que los servicios de seguridad se puedan desplazar rápidamente. En 1999 ocurrió un fuerte temblor en Oaxaca, salí de mi casa que está en Talixtac a buscar a mi hijo, únicamente pude llegar a Ixcotel, el embotellamiento era inmenso, deje mi carro y corrí varias calles viendo como era imposible circular en vehículos y una ambulancia estuvo detenida sin posibilidad de moverse.

El amor actual por la década de los ochentas

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Ismael Ortiz Romero Cuevas

No sé si ustedes lo han notado, pero en este momento tanto las series, como las películas y hasta la música, han tenido un amor profundo hacia la década de los ochentas, produciendo series que han sido un éxito tanto en televisión como en plataformas en streaming, además de que muchas estrellas de la música editan sus mas recientes materiales discográficos en formato de vinilo y parece, se revivirá el casete, volviendo a las producciones que contienen únicamente diez u once canciones para poderlos incluir en las espacios que admiten a lo más seis tracks por lado. 

https://www.youtube.com/watch?v=2V0ZozHkRwE

Y este amor por la década de los ochenta es justamente porque es quizá una década en la que en la industria del entretenimiento, se reinventaba o evolucionaba para convertirse en las formas modernas que se encuentran en la actualidad. Recuerdo que fue en la década de los ochentas, quizá yo con unos cinco o seis años de edad, que vi en el cine la película “Tiburón” en un reestreno en tercera dimensión, cuando los lentes que nos proporcionaban en las salas eran de cartón con un lado más oscuro que otro. En efecto, la clasificación de las películas en aquellos años, quizá 1985 u 86, no era algo tan estricto, pues me dejaron pasar la sala sin ningún problema, eso sí, fui con mi madre. Fue una experiencia alucinante ver por primera vez para mí, una cinta en tercera dimensión y más siendo, aquella mítica obra ya en esos años, de Steven Spielberg.

No es extraño decir que actualmente se tiene un gran afecto por esa década, y las evidencias son completamente palpables. En el cine por ejemplo, hemos visto el reboot de películas como “Cementerio de mascotas”, “Los cazafantasmas”, “Mad Max”, “Blade Runner” o “Chuky: el muñeco diabólico”, además de que algunas otras películas van a estar ambientadas en aquella década, por ejemplo: “Mujer Maravilla 84”, que estará situada justamente en aquella década y en ese año, para que Diana se enfrente a los rusos en plena guerra fría. Asimismo, se dice que Sony Pictures, ya cuenta con adelantos importantes para la nueva historia de “Los amos del universo” incluyendo al actor Noah Centineo, quien personificará al poderoso héroe de Eternia. Esa historia fue creada por juguetes Mattel a principios de la década de los ochentas y la llamó “He-Man y los amos del universo” y que justamente en esa década, tuvo también su gran auge con una línea de figuras de acción y una serie de televisión de dibujos animados, con todo y su spin-off: “She-Ra, la princesa del poder”. Fue tal el éxito de “He-Man y los amos del universo” que en 1987 tuvimos una película ‘live action’ del héroe hoy propiedad de DC Cómics, con Dolph Lundgren interpretando a He-Man y con Courtney Cox en un personaje que no acabó de convencer antes de convertirse en súper estrella por ser una de las protagonistas de la serie “Friends”. Sí, esa cinta fue un rotundo fracaso en taquilla y en crítica, tanto, que no tuvo una secuela. 

La admiración y nostalgia por esa década, derivó también en que el guión para la primera parte de las nuevas cintas basadas en la novela de Stephen King “Eso”, fuera justamente en 1989 y no en los cincuentas como en la novela original. Esa idea, se rescató de Cary Fukunaga, director y guionista que en un primer momento, dirigiría las adaptaciones al celuloide del payaso bailarín, pero su historia contenía elementos sumamente violentos y referencias sexuales prácticamente explícitas, por lo que Warner optó por contratar a Andy Muschietti para que ocupara la silla de director; aunque Fukunaga, sí es acreditado como uno de los guionistas. 

Las series no se quedan atrás y así, vemos dramas en streaming que cuentan con escenarios ambientados en aquella década. “Stranger Things” de los hermanos Duffer es una irrefutable prueba; además de que la serie alemana “Dark” creada por Baran Bo Odar, tiene una de sus líneas temporales justamente en 1986. Asimismo, vemos series como “Glow”; “Snowfall” de Fox o  “Narcos” también de Netflix. Sin duda, la añoranza y lo que representó esa década, ha sido crucial para entender el entretenimiento de hoy en día. 

https://www.youtube.com/watch?v=MqUwS_Gp-q0

¿Y qué decir de la música? ¿Cuántos materiales en vinil de artistas de ésta época hemos visto ser editados?, desde Daft Punk, pasando por Justin Bieber, Drake, Ed Sheeran Dua Lipa, Adele y hasta consagrados como Justin Timberlake, Madonna o Mariah Carey, de quienes sus compañías discográficas han editado sus nuevos materiales y reeditado algunos emblemáticos de sus carreras en el nostálgico y socorrido formato del LP. 

La década de los ochentas no solo ha representado adelantos tecnológicos, científicos o políticos, sino que como vemos, constituye también un punto medular en la concepción del entretenimiento que tenemos en este momento. Así que millennials, si no entienden la grandeza de piezas como “Should I Stay Or Should I Go” de The Clash; “Like A Prayer” de Madonna, “Live Is Life” de Opus o “Billie Jean” de Michael Jackson y por qué nos emocionamos cada que una imagen que se remonta a aquellos años es sonorizada con cualquiera de estas u otras piezas, por favor, absténganse de opinar y déjennos emocionarnos y revivir momentos. El amor por los ochentas, es un amor auténtico.  

https://www.youtube.com/watch?v=xnPxIS6Ut90

Independencia

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Carlos R. Aguilar Jiménez.

Celebramos el Día de la Independencia, de la libertad política respecto de España que desde la Conquista y Colonia se mantuvo sobre todos los pueblos de la Nueva España, naciendo hace 209 años lo que ahora es México, nombre derivado de los mexicas o aztecas, que podo o nada tiene que ver con zapotecos, mayas o tlaxcaltecas, enemigos entonces del imperio azteca, que ha impuesto su nombre al resto del país, y del que no nos hemos independizado ni tampoco del abuso y exigencia de lo que ahora es la CDMX, urbe considerada capital del país que sangra, extrae y exprime a todo el territorio nacional para mantener y alimentar a 25 millones de habitantes que nada producen o generan, excepto leyes e impuestos federales, porque en cdmx no se cultiva nada para su propia alimentación, no generan un voltio de electricidad, no tienen su propia agua ni absolutamente ninguno de todos los materiales o insumos que requieren para su operación y funcionamiento.

Todo lo que consume la ciudad de México depende del resto del país: agua, electricidad, metales, alimentos, gasolina, automóviles, madera, frutas, plásticos y casi todo lo que se nos ocurra debe ser importado de otro estado o país y, obviamente, pagado con los impuestos de industriales, empresarios, ganaderos, agricultores y obreros del resto de la nación mexicana, más o menos como en época del Imperio azteca, cuando todo lo que ahora es México debía pagar impuestos, gravámenes, tributos y ofrecer prisioneros para sus sacrificios a sus dioses.

 En época del Imperio azteca que sojuzgaba a las demás naciones, lo que ahora es la cdmx no hubiera crecido ni prosperado sin la guerra; hoy ya no es así, no obstante, con gravámenes e impuestos el resto del país mantiene los grandes y costosísimos servicios públicos que ahí  funcionan: metro, aeropuerto, sistemas de agua potable, vialidades, autopistas, industrias, transportes, entretenimiento, infraestructura urbana, arte, universidades y muchas otras cosas más que se pagan con los impuestos y trabajo de toda la gente que no vive en México, así que, si nos independizáramos de cdmx y dejáramos de suministrar lo que consumen 25 millones de habitantes de esa zona, el resto del México mejoraría y prosperaría evitando los gastos y excesos que ahí se realizan a expensas de todo México, porque los pescados, frijoles, maíz, café, trigo, leche, verduras, carne, gasolina, electricidad, metales, cristales .papel, dulces, tortillas y todo lo que consume la cdmx es un tributo, una enorme carga e impuesto al resto del país, así que si ya nos independizamos de España, bueno sería para el resto del país, independizarnos ahora de cdmx, dejando así de mantener a 20 millones que únicamente viven de la producción e impuestos y tributos del resto del país, comenzando con el presidente de los mexicanos, no de los mayas, zapotecos o mixtecos, quien lleva décadas viviendo del trabajo de los demás, igual que todos los políticos.   

“Eso: Capítulo II”: Con sentimientos encontrados

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Ismael Ortiz Romero Cuevas

Se me hace increíble que una historia que tiene más de 30 años en el mercado, siga estremeciendo y conquistando a los fanáticos más sectarios y no tanto de Stephen King. Así, “Eso” es un libro tan bizarro como espeluznante, sin embargo, es una historia que sigue siendo vendida en las librerías y tiendas departamentales, yaciendo como una de las más buscadas por todo el público. Esa situación, derivó en que se haya pensado en hacer una película que fuera mucho más oscura y terrorífica que la versión televisiva de 1990, donde Tim Curry, personificaba a Pennywise, el macabro payaso bailarín. 

Y cómo fue la tendencia esta semana, pues me fui al cine a ser testigo del escalofriante capítulo final de “Eso” en la versión dirigida por el argentino Andrés “Andy” Muschietti dejándome con un cúmulo de sentimientos encontrados. No puedo decir que la cinta es mala, al contrario, se centra en detalles cautivadores y elementos sustantivos de la novela. Sin embargo, el ritmo de la cinta muchas veces es tan circunspecto que estuve a nada de quedarme dormido, aclaro, no por aburrida, sino porque me parecía que se centraba en demasiados detalles a fin de justificar la actitud de “El club de los perdedores” y que bien, pudieron obviarse como generalmente se hace en un guión cinematográfico. Otro punto que a mi juicio pudo no estar presente porque en definitiva, minimiza las escenas con alto dramatismo fue la injustificada y a veces, involuntaria comedia que se utiliza en la cinta (pienso que a petición del estudio más que por decisión del director); pasando por alto, algunas situaciones tan dramáticas y que son decisivas dentro de la historia, como el suicidio de Stan (Andy Bean) o la visita de Beverly (Jessica Chastain) a su antigua casa. Esas situaciones que deberían asustarnos de sobremanera y sostener un argumento enteramente más dramático, son opacados de manera innecesaria por los chistes que se cuentan o las actitudes de los personajes, o bien la música que no tiene concordancia con lo que vemos, como cuando Eddie (James Ransone) se enfrenta al leproso en la botica. 

Pero no nos quedemos con lo malo y también hablemos de lo bueno, o más bien, de lo que yo en mi humildísimo punto de vista, considero que son los puntos rescatables de esta segunda entrega que sin temor a equivocarme son más que los que mencioné anteriormente. Algo de lo mejor de la cinta es tener a dos actores de método y que son reconocidos por su capacidad histriónica encabezando el elenco, y me refiero a James McAvoy (Bill Denbrough) y Jessica Chastain (Beverly Marsh); solo sus nombres nos dicen que estamos ante una cinta que se tomará en serio lo que nos cuenta, y en efecto, no decepcionan; presentando a personajes que se enfrentan a su pasado con el más profundo brío y convencidos de que si no dominan esos miedos hacia Pennywise y a lo acaecido, no podrán enfrentarlo; tanto McAvoy como Chastain representan ese punto delicioso de la actuación bien lograda y la autoridad interpretativa para encabezar al elenco de una cinta con tantas expectativas como lo es “Eso: Capítulo II”, sin ningún problema. La denuncia y la crítica hacia la homofobia es otro elemento que hay que aplaudirle a “Eso: Capítulo II”, pues la película comienza con una escena tan terrorífica como llena de emotividad denunciando los asesinatos por homofobia que aún se viven no solo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo. En esa escena, vemos la primera aparición de Pennywise tan terrorífico, tan bizarro, tan magistral. El actor sueco Bill Skarsgärd es nuevamente el encargado de interpretar al maléfico payaso, en la película, con participaciones dosificadas pero pujantes y osadas; sin duda, el joven actor es otro gran acierto de la cinta. 

Pero hay un actor que se roba las escenas sin ningún problema: Bill Hader quien interpreta la versión adulta de Richie Tozier. Era muy complicado encontrar a un actor que tuviera el peso y carisma necesario que el actor canadiense Finn Wolfhard le había impreso al personaje de niño; y Muschietti lo encontró. Hader es un actor de comedia pero tan convincente en este papel, que logra opacar en dos ocasiones al mismísimo James McAvoy. Y eso, ya es hablar en palabras mayores. Otro estupendo acierto fue la contratación de Jay Ryan para interpretar a Ben y aunque la escena para que muestre su estómago de lavadero se me hizo forzada, no puedo dejar de mencionar que su actuación es apasionante y convincente, además de que hace justicia a todos los gorditos, deshaciéndose del cliché en el que el cine hollywoodense ha encasillado a los personajes con sobrepeso. 

“Eso: Capítulo II” es una película que sin duda nos da lo que nos prometió: un espectáculo visual y un enfrentamiento final colosal. La cinta cuida perfecto su edición de sonido, su iluminación, las actuaciones pero sobre todo, algo que muchos siguen aplaudiendo a esta versión de Muschietti, es la fidelidad hacia muchos elementos de la novela escrita por King (de quien por cierto, vemos un cameo) en 1986. No es una cinta que nos arrancará sustos al por mayor, se toma su tiempo y nos hace adentrarnos en los traumas y la psicología de cada personaje, haciendo que en la batalla final, conozcamos ya a los personajes casi de una manera fraterna, enalteciendo que la amistad y los lazos verdaderos, pueden hacer sucumbir al mal tome la forma que tome. Esta vez, los perdedores fueron unos héroes a la altura.  

Rotten Tomatoes y su intento de aniquilar a “Joker”


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Había decidido no hablar ni escribir más de la película “Joker” hasta su estreno en las salas de cine comerciales, pues ya he hablado de suficientes especulaciones y teorías tanto en este espacio, como en algunos de radio e incluso en la sección “CineDebate” de www.libertad-oaxaca.info que tengo el privilegio de comentar. Y lo había decidido hacer también porque ya de por sí la cinta dirigida por Todd Phillips está dando mucho de qué hablar por su paso en los festivales y el reconocimiento que ha tenido tanto de críticos como del público que ya ha tenido la oportunidad de verla. 

Me llenó de esperanzas que Warner y DC volvieran a sus más puros orígenes presentándonos una cinta oscura y mucho más elaborada que lo planearon hacer con el fallido DCEU, que pretendió ser una copia de esas cintas pueriles, coloridas, sin complicaciones, ligeritas y con muchas explosiones que nos presentaba Marvel Studios. DC, siempre se distinguió por presentar películas más maduras y más oscuras y la coronación de esa visión la hizo Christopher Nolan con su trilogía de “El caballero de la noche”. 

Y todo pinta excelente para “Joker”, pues ganó el León de Oro en el festival de cine de Venecia y hay muchas expectativas ahora que se presente en Toronto, además de que se espera, en octubre sea una de las cintas con más taquilla en el fin de semana de estreno comercial; no dudo que así lo sea. En un principio las críticas positivas llovieron e incluso Rotten Tomatoes, la página más influyente de crítica cinematográfica la tenía apreciada con un 90% de aprobación, también se tenían serias posibilidades de que alcanzara una puntuación mayor, colocándola quizá en un 95% de calificación. Si eso hubiera sucedido, se hubiese colocado con una calificación mayor a “El caballero de la noche” y “Mujer Maravilla”, que son hasta el momento, las cintas de Warner-DC mejor evaluadas por la influyente página. Sin embargo, ayer me llegó una notificación a mis cuentas de redes sociales con una alarmante nota sobre “Joker” y era que la calificación estaba bajando por un cúmulo de críticas negativas. 

Nuevamente las especulaciones sobre la parcialidad de los críticos de quienes Rotten recopila los comentarios se puso en debate por cientos de usuarios. Y es que muchos de ellos comenzaron a comentar que la cinta contiene demasiada violencia y que carece de empatía hacia las personas; Leah Greenblatt de la revista “Entertaiment Weekly” calificó a “Joker” como “una cinta volátil y demasiado aterradora, pues las personas no serán capaces de distinguir la violencia real de la ficticia creada por un hombre blanco y enfermo que puede ser un ciudadano cualquiera de los Estados Unidos”; o sea, como si el público fuera idiota. 

Pero la polémica no para ahí. De tener 90% de aprobación, “Joker” bajó su calificación hasta un 77% de aprobación, ahora con muchos más comentarios negativos que al principio. Sin embargo, nuevamente las apostillas de los conocedores menos apasionados del séptimo arte han comentado que hay cintas de Marvel con el mismo puntaje que ahora ostenta la historia del príncipe payaso del crimen de Ciudad Gótica y que tienen el tan ansiado “Certificado de frescura” de la crítica. Otra vez, las observaciones a cerca de que si Disney influye o no en la calificación de la crítica se pone sobre la mesa, generando las suspicacias de que la empresa del ratón  Mickey mete la mano para boicotear una cinta que sería mil veces mejor que las suyas, carentes de argumentos y que además, se pronostica pueda tener una taquilla bastante buena el fin de semana de su estreno. 

La calificación de Rotten Tomatoes a una cinta, se traduce muchas veces en el número de copias con que se distribuirá e incluso, tiene qué ver con las ganancias en taquilla y patrocinios que pueda tener el fin de semana de su estreno; por ello la preocupación de todo el equipo de producción e incluso de algunos críticos por conservar la puntuación que en un principio se le había dado a la película, pues es de gran ayuda para tener un estreno realmente de impacto. Buena o no, nuevamente los melindres por la preferencia de Rotten hacia Marvel, vuelve a ponerse sobre la mesa. La credibilidad de la página de críticas más respetada del planeta, queda en tela de juicio pues de comprobarse lo que siempre ha sido evidente haría que su tambaleada credibilidad ahora sí se esfumara, y es que siempre ha sido más que evidente que aunque la cinta de Marvel sea tremendamente mala, como “El hombre hormiga y la avispa” o “Thor Ragnarok”, siempre las ha calificado con una estupenda puntuación. 

13 razones y ni una sola para disfrutarla


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hay que ser honestos. La primer temporada del drama de Netflix, “13 Reasons Why” que se estrenó en 2017 fue algo sin precedentes. Los capítulos estaban plagados de pistas y de un ritmo tan bestial que era prácticamente imposible dejar de verla. Cada episodio correspondía a una de las cintas que había dejado Hannah Baker (Katherine Langford) y cómo cada uno de los personajes tenía cierta responsabilidad en su suicidio. La primer temporada tampoco fue tersa y fácil de asimilar; todo lo contrario. El misterio y la atmósfera solitaria y fría daban a cada suceso un toque de belleza combinado con desesperanza. Incluso, aquél tan polémico, cuando Hannah decide quitarse la vida y que nos llenaba de advertencias por si lo veía un adolescente a solas, o bien, para poder orientar si es que conocíamos a alguien en una situación tan desesperada. Hay que decirlo, la primera temporada nos sorprendió de manera cómo, al menos a mí, hacía mucho tiempo no me pasaba; hay que aceptarlo también, la primer temporada fue tremendamente buena. 

https://www.youtube.com/watch?v=VVX3ow-wKJg

A decir verdad, pienso que Netflix debió haber dejado hasta ahí la emisión, puesto que el libro escrito por Jay Asher culmina más o menos similar a cómo concluyeron el drama televisivo. Pero fue tal el impacto, que por ello se aventuraron a realizar una segunda temporada que resultó terriblemente aburrida pese a que prácticamente todo el elenco estaba de vuelta, incluyendo a Hannah. Así, vimos que la polémica nuevamente acompañó a historia, pero porque ahora parecía que estábamos viendo una serie sin rumbo, con personajes enmarcados en el cliché y aportando quizá nuevas características a los personajes, reivindicando incluso a algunos a quienes Clay (Dylan Minnette) había dejado al descubierto como responsables directos de la decisión de Hannah y la decepcionante exoneración del gran villano de la historia: Bryce Walker (Justin Prentince). Aún con eso, la segunda temporada en realidad poco tuvo qué ver con esos capítulos perfectamente realizados en la primera. En pocas palabras: fue decepcionante. 

La tercera temporada entonces no era un producto tan necesario. Vamos, ni siquiera era como de las más esperadas en la plataforma, hasta que Netflix decidió que sí y se atrevieron a lanzar la “esperadísima” tercera parte. Nuevamente centrados en un asesinato, pero ahora del personaje de Bryce Walker, la historia que desarrollan es una completamente ajena a la planteada originalmente. Y mientras en la primera entrega, la serie nos generaba pensamientos de que acontecimientos así podrían estar sucediendo en realidad, ésta vez parece que estamos siendo testigos de uno de los más acalorados dramas juveniles que producía Emilio Larrosa en Televisa en la década de los noventas. Así es, a eso ha decaído, a una telenovela juvenil espeluznantemente macabra. 

Todos los personajes estaban ahí. Vemos nuevamente a Clay al lado de sus amigos: Jessica (Alisha Boe); Tony (Christian Navarro); Justin (Brandon Flynn); Zach (Ross Butler); Alex (Miles Heizer); Tyler (Devin Druid) y esta vez Ani (Grace Saif), quien se convierte en la protagonista femenina; eso sí, todos los actores rebasando de forma gloriosa a los personajes ahora escritos de manera desordenada y con ocurrencias; el elenco juvenil y su trabajo es de lo poco que ahora vale la pena. No falta ningún personaje, el problema es que la historia no tiene relación con la primera hasta los últimos episodios, eso sí, siempre y cuando no te aburra antes y dejes de seguir la emisión ahí por el capítulo cinco o seis. 

Los episodios de esta tercera entrega si bien, nuevamente están perfectamente cuidados estéticamente hablando, lo cierto es que se vuelven innecesariamente largos, lo que hace que la historia se prolongue demasiado con tal de que vuelva a tener los emblemáticos 13 capítulos. Pudieron hacer algo épico y hacernos pensar que en efecto, era necesaria una temporada tres. Al contrario de eso, las razones para verla cada vez se agotan más y aunque dejaron algunos cabos sueltos para continuar la historia, hay que saber retirarse a tiempo y respetando su propio producto, sería mejor que la dejasen hasta ahí; antes de que termine siendo algo tan ridículo, que no sea recordada ni por sus mejores tiempos, sino por más bien, poetizar ya de últimas de una forma vergonzosa, el más puro amarillismo en una historia que ya no tiene razón de ser. 

“Entrevista con el vampiro”: 25 años de la extravagante fantasía gótica


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Corría la década de los noventas y gracias al trabajo de Francis Ford Coppola al dirigir la aclamada “Drácula de Bram Stoker”, fue que los vampiros revivieron en las pantallas de los cines, aunque por su “naturaleza”, en realidad nunca debieron haber muerto; convencidos entonces en lo redituable que podía ser la reinvención del género, otros cineastas se arriesgaron a realizar versiones de cintas donde estos seres oscuros y muertos en vida eran los protagonistas. Así en 1994, el cineasta irlandés Neil Jordan se aventuraba a adaptar y dirigir la primera novela de la serie llamada “Crónicas vampíricas” de Anne Rice: “Entrevista con el vampiro”. 

Así como Coppola, Jordan contaba ya en ese entonces, con una gran reputación en la industria del cine hollywoodense, incluso había ganado el Oscar a Mejor Guión Original y obtuvo la nominación a Mejor Director dos años antes por su trabajo en la cinta “Juego de lágrimas”, así que la Warner realizó un gran trabajo de convencimiento para que el prestigiado cineasta accediera a realizar la cinta de los vampiros. Las condiciones de Jordan para aceptar fue la total libertad creativa y que fuera la misma Rice quien escribiera el guión, pues en la novela hay pasajes que no se podían filmar por las leyes cinematográficas. Así, arrancó el proyecto. 

Fue Jordan (por sugerencia de David Geffen), el responsable de contratar a Brad Pitt para interpretar al vampiro Louis, personaje que le dio la fama y la popularidad con la que Pitt cuenta hasta este momento, a pesar de haber participado en películas tremendamente notorias y exitosas como “Thelma y Louise” y “Mundo Cool” y ese fue un acertado y glorioso fichaje. Pero vinieron más; Antonio Banderas en ese entonces ya con una gran fama y trayectoria por sus trabajos en cintas de gran éxito a nivel internacional como “Matador” y “¡Átame!” de Pedro Almodóvar o “Philadelphia” y “La casa de los espíritus” se unía al elenco para interpretar al experimentado y misterioso vampiro Armand. Christian Slater gozaba de una gran notoriedad desde la década de los ochentas como ídolo adolescente, aunque su contratación fue de manera emergente, pues para su personaje se había contratado ya a River Phoenix, pero murió unos meses antes de iniciar el rodaje. Christen Dunst fue otro acierto indiscutible y entonces venía la gran sorpresa. Había un actor misterioso a quien nunca se le dejaba ver en filmaciones y mucho menos caracterizado; eso se podía hacer hace un cuarto de siglo cuando las redes sociales no tenían ni rastro de existencia. Días antes del estreno nos enteramos de que era nada menos que Tom Cruise, para ese momento, la carta más fuerte de la historia y de quien no se pensaba que Pitt le fuera a robar tanta cámara como finalmente sucedió. 

Sin embargo, el comportamiento de Cruise en las filmaciones se debieron a que la súper estrella del celuloide no se sentía del todo cómodo con el maquillaje y menos con el banquito que tenía que usar para estar a la altura de Pitt, pues es por lo menos diez centímetros más bajo que él. Así, pidió que la filmación fuera lo más privada posible y se montó una especie de túnel donde los actores y equipo de producción pasaban cuando el actor ya estaba caracterizado. Y todo para cuidarle, al fin, se trataba Tom Cruise ¿quién no quería cumplirle sus caprichos? Asimismo, la actitud de Tom hacia Brad no fue la más amigable que digamos; es decir, Tom le hacía sentir a la novel figura, quién era la verdadera estrella. Fue tal el descontento de Brad Pitt que en dos ocasiones llamó a David Geffen, productor ejecutivo de la cinta y quien además es su amigo personal, para presentarle su renuncia al proyecto. Geffen tuvo que hacer una labor titánica de convencimiento, pero nunca llamaron la atención a Cruise. Por cierto, a Anne Rice nunca le pareció correcta la elección de Cruise para interpretar a Lestat. 

Otro punto que vale la pena mencionar de esta cinta hoy de culto, es que cuando Anne Rice escribía el guión, ella y Neil Jordan se plantearon que el personaje de Louis podría ser Louise y las actrices consideradas para ese papel fueron Anjelica Houston y Cher ¿se imaginan eso?

La cinta siempre se vio envuelta en la polémica sobre la vida sexual de los vampiro, pues la forma de alimentarse de Lestat y la sensualidad del mismo personaje (aunque yo no considero un gran actor a Tom Cruise) siempre provocó una especie de suspicacias hacia su orientación sexual, sin embargo, es el personaje de Claudia el que representó una complejidad mucho mayor. En el libro, Claudia es una niña de entre cuatro y cinco años y que al paso del tiempo se enamora de Louis al su mente madurar pero su cuerpo no; eso también sucede en la cinta. Lo que fue cambiado en un primer momento fue la edad del personaje a doce años, pues se consideró que los diálogos eran demasiado densos para una niña de esa edad; pero también muchos pasajes de índole sexual fueron completamente omitidos para que la cinta pudiera ser exhibida en todo el mundo. Aún así, la cinta fue clasificación “R” o “C” en nuestro país, por la cantidad de sangre que se utiliza. 

En su momento, “Entrevista con el vampiro” no fue bien recibida por la crítica pero sí un éxito en taquilla, cuestionando a Neil Jordan la calidad de este trabajo. Sin embargo, al paso de los años, se ha convertido en uno de los cuentos góticos más queridos por el público de todo el mundo. 

Informe de Gobierno

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Carlos R. Aguilar Jiménez.

Siempre con datos que le convienen, porque normalmente tiene reseñas diferentes de los que compilan instituciones autónomas, en las que el gobierno difícilmente puede intervenir, como las estadísticas científicas o controladas del INEGI, el presidente de México publicó su primer informe a la nación, aunque los datos de El dicen es el tercero, informando a los ciudadanos mexicanos que el país esta cambiando, que ya está erradicando la corrupción, que la moral de los ciudadanos es mejor que antes, y aunque no hay recesión económica y el país no creció en calidad de vida nada este año, para el y sus seguidores estamos mejor que antes, porque ahora los ninis y adultos mayores reciben su dádiva mensual, los expresidentes no tienen pensión, canceló la construcción de un aeropuerto que únicamente utilizarían los ricos que viajan en avión; los mayas tendrán su tren y se construye una refinería en Tabasco que en breve será obsoleta ante la próxima e inminente utilización de vehículos híbridos y eléctricos que sustituirán los de gasolina.

Se informó a la población de acciones que dice el presidente son la 4 transformación, en su afán protagónico propio del desconocimiento historiográfico de la población con bajo nivel académico respecto de sucesos importantes ocurridos en este país desde hace siglos, sin embargo, lo cierto es que, como ejemplo: no ha bajado el precio de la gasolina, no se ha vendido el avión presidencial que cuesta muchísimo dinero la renta diaria del hangar donde se guarda, nuca fue digno para defenderse las instrucciones que le dio Trump para detener a migrantes centroamericanos, no han crecido los empleos, se acabó el poco apoyo que había para cultura, ciencia y tecnología, el desabasto de medicinas en hospitales es maligno, la falta de apoyo a niños con  cáncer es criminal, la seguridad está peor que nunca por el incremento en crímenes, asaltos, secuestros y todo lo que dijo se acabaría en su sexenio, tampoco hay más oportunidades para los jóvenes excepto por sus dádivas que les sirven para comprar sus six de ocho o caguamones, no obstante, lo que ha dicho la primera ministra de Alemania es una sentencia lapidaria: “Los presidentes no heredan problemas. Se supone que los conocen previamente, por eso se hacen elegir para gobernar con el propósito de corregir dichos problemas y culpar a los antecesores, es una salida fácil y mediocre”, por lo que culpar de todo a Peña, Calderón o Fox y Salinas, es un argumento pobre frente a los resultados después de casi un año de gobierno de desencanto, excepto para los que reciben sus dádivas del dinero de los impuestos de la gente que trabaja y promueve la economía nacional, porque el gobierno no crea riqueza, solo la distribuye para convertirla en pobreza, y es que como todos sabemos, según las leyes de Murphy, lo que mal empieza, mal acaba, porque hasta hoy únicamente han empezado bien las promesas, no los resultados esperados y el tiempo pasa muy rápido…