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Primer concurso biocultural del Maguey-Maíz FCA UNAM-Oaxaca

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El pasado 20 de noviembre, se realizó el Primer Concurso Biocultural del Maguey-Maíz UNAM Oaxaca, que busca aplicar el marketing en organizaciones empresariales y sociales para impulsar el desarrollo de la agroindustria mediante la creación de proyectos innovadores que fortalezcan el talento joven universitario de Oaxaca, inquietud y compromiso que fomentan rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, el director de la Facultad de Contaduría y Administración, Armando Tomé González y el Coordinador General, Miguel Ángel Flores Huerta.

Los proyectos presentados mostraron la relación entre los seres humanos el medio ambiente y la conservación de la biodiversidad, la preservación de las culturas y nuestras costumbres, En el marco de la la materia de Fundamentos de Mercadotecnia, incluida en la currícula de tercer semestre de la licenciatura en Administración y que imparte el mercadólogo Carlo Deimos Aguilar Chiñas, se busca fomentar los negocios, el emprendimiento y la mercadotecnia al mismo tiempo que se conserva el uso sostenible, respetando, valorizando y generando conocimientos y practicas culturales de las comunidades. 

La convocatoria estuvo dirigida a los jóvenes universitarios que tuvieran inquietud por desarrollar proyectos con un valor agregado enfocado a lo sostenible lo sustentable y a la interconexión entre la biodiversidad y la diversidad de la tierra oaxaqueña.

Los proyectos finalistas fueron evaluados por un grupo de expertos, empresarios, promotores culturales gastronómicos, académicos, que de manera desinteresada y altruista, fueron claves para evaluar, aconsejar y guiar cada uno de los proyectos y que estuvo conformado por:

  • Mtro. Miguel Ángel Flores Huerta
  • Dr. Quetzalcoátl Orozco Ramírez
  • Lic. Claudia Alejándrez Ortiz
  • Lic. Edrei David López Estrada.
  • Lic. Joshua Abimael Raymundo López
  • Ing. Rosita Ríos Jiménez
  • Mtro. Eduardo Elías Gómez Agustín
  • Mtro. Alejandro Villalobos Vivas

Dicho concurso emana de la Facultad de Ciencias Administrativas de la máxima casa de estudios del país y que tiene una sede en la ciudad de Oaxaca ubicada en Carretera Internacional esquina con calle al Panteón Jardín, donde antes estaba ubicado el IEEPO.

Fue así que se creó un espacio donde académicos y empresarios dictaminaron a los tres primeros lugares ganadores de este Primer Concurso Biocultural del Maguey-Maíz FCA UNAM Oaxaca y los cuales fueron: 

Primer lugar:   Villa Agroecológica Coatlanes

Segundo lugar: Petlani Joyería

Tercer lugar:   Repostería Niño Choclo

Fundación Appleseed México otorga el Reconocimiento a la Trayectoria “Robert Herzstein” a Litigio Estratégico Indígena A. C.

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La asociación civil oaxaqueña fue reconocida por su trabajo de litigio por el cambio social a favor de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, de las mujeres privadas de la libertad, y de las niñas y niños.

Ciudad de México, Méx., 21 de noviembre de 2024.- La Fundación Appleseed México otorgó el Reconocimiento a la Trayectoria Pro Bono “Robert Herzstein” 2023 a Litigio Estratégico Indígena A. C., por su trabajo a favor del cambio social y defensa de los derechos humanos.

Maru Cortázar, directora ejecutiva de la Fundación Appleseed México, y Leopoldo Hernández Romano, presidente de Consejo de la Fundación, informaron que la asociación civil oaxaqueña fue reconocida por su trabajo por hacer vigentes los derechos que establecen el artículo 2o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En particular, por su defensa de los derechos de los integrantes de los pueblos y comunidades indígenas, así como los derechos de las mujeres privadas de la libertad, y de las niñas y niños.

“Sabemos que su postulación fue para el Reconocimiento al Mérito Pro Bono, sin embargo, debido a su trayectoria y experiencia y con base en el análisis de la documentación enviada, el Comitpe Pro Bono tomó la decisión de considerar su postulación para el reconocimiento a la Trayectoria Pro Bono”.

Maru Cortázar y Leopoldo Hernández destacaron la misión de las organizaciones de la sociedad civil por hacer efectivo los derechos que la Constitución y los tratados internacionales de los que México es parte, otorgan a las y los integrantes de los pueblos y comunidades indígenas, mediante el litigio, la construcción, estudio y análisis sistemáticos de las problemáticas indígenas, generando un cambio social.

“Por lo anterior, le rendimos el más sincero agradecimiento por haber dedicado su trabajo y talento a cada uno de dichos proyectos y actividades pro bono”.

Mariana Yáñez y Carlos Morales, recibieron el reconocimiento y agradecieron a Appleseed el reconocimiento que les permite visibilizar el trabajo de Litigio Estratégico Indígena.

Secretaría de in-movilidad

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Carlos R. Aguilar Jiménez

Parece que para la Secretaria de Movilidad, la Tierra, nuestro planeta no gira, y si lo sabe su secretaria, Claudina de Gyves Mendoza, no le importa, porque para los policías viales y el gobierno, lo único que vale es el dinero, todo el caudal que puedan obtener de propietarios de vehículos de motor, extorsionando con verificaciones vehiculares y asaltando con póngidos en operativos, y señalo que, para los póngidos viales el planeta no rota porque ignoran supinamente que, al girar el planeta y calentarse el aire en latitudes tropicales, se generan los vientos alisios, que desplazan el aire de la superficie llevando y dispersando, disipando los gases de la atmosfera.

Oaxaca está ubicada en la parte más angosta de Norteamérica, en la estrechez del istmo, por lo que permanentemente, de este a oeste, los vientos alisios se llevan todo gas o humo que se emita, limpiando constantemente la atmosfera; condición meteorología y geográfica, que no ocurre en CDMX, donde se manifiestan inversiones térmicas al no moverse el aire por estar en una cuenca u oquedad geológica a dos mil 200 metros sobre el mar y en una región más lejana del Atlántico y Pacífico.

La Tierra y su atmosfera giran y puesto que es un mundo sólido, la superficie del ecuador se desplaza más de prisa que latitudes superiores. Existe cierta fricción entre el suelo y la atmosfera que arrastra el aire junto con la superficie, de modo que los vientos que soplan hacia el ecuador son dejados atrás por la superficie en rotación, afectada por el Efecto Coriolis, que influye sobre cualquier cosa que se mueve sobre una esfera en rotación, dicho de otra forma, es entender que los oaxaqueños y la ciudad de Oaxaca estamos girando a casi un mil 200 kilómetros por hora a través de la atmosfera y, los vientos alisios son como el aire que nos impacta cuando viajamos veloces en moto.

Fueron estos vientos alisios que soplan en Oaxaca, los que impulsaron a Colon de Europa a América, y son, los que diariamente, limpian el aire de la ciudad de tal forma que la extorsión de la Secretaria de Movilidad, que supone la Tierra no gira y no existen los vientos de la zona intertropical de convergencia, se basa únicamente en arbitrariedad y abuso, siendo así, un robo a automovilistas porque no existe sustento para argumentar contaminación atmosférica, excepto la del humo, aun sin dispersar, que sale por los tubos de escape directo a medidores de emisiones que, en contubernio con Secretaria de Movilidad, extorsionan y roban.

Habrá que pagar y pasar verificación vehicular, pero antes es recomendable acudir con un mecánico para que ajuste la inyección electrónica, que aunque el coche pierda potencia, pase sin problemas la verificación y, después volver con el mecánico para que lo ajuste a normalidad, funcione a todo gas y las emisiones se las lleve el viento, los alisios, donde las absorberán las plantas y lluvias.

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista.  

CONTRAFUEGO || Federalismo mezquino

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Aurelio Ramos Méndez

¿Qué tal si, como sociedad, vamos buscando la manera de que la entidad gobernada por Enrique Alfaro pueda resarcirle a la nación, en dinero contante y sonante –bien que por lo visto para el mandatario entraña el valor supremo–, el daño irreparable que el cartel Jalisco Nueva Generación le ha causado a nuestro país en términos de pérdida de vidas humanas, deterioro moral e institucional, problemas de salud pública, imagen internacional y riesgos para la soberanía?

En una de esas, el pago del perjuicio tan sólo por este concepto bastaría para reintegrarles al gobernador y sus adeptos el numerario que –según ellos– la Federación les escamotea a la hora del reparto de recursos presupuestales participables a las entidades federativas.

Es pertinente la propuesta de cobrarle a la tierra del mariachi el importe del quebranto que representan las operaciones del CJNG –presencia en 28 de las 32 entidades, más negocios transnacionales–, debido a que Alfaro, ya doblando la cuesta y con el sol a la espalda, tuvo la ocurrencia de revivir y atizar la artificial disconformidad de sus paisanos con el monto de recursos que les son devueltos por la Federación.

Hizo malabares para sacudirse la responsabilidad de aparecer como el promotor –lo es– de una desbandada del Pacto Fiscal, pero al final este frustrado presidenciable dejó clara su noción de República y Federalismo.

Nítido se perfila el pensamiento del emecista, que no del pueblo jalisciense. 

México no es para él una confederación de estados solidarios, comprometidos a apoyarse de manera recíproca con el fin de superar sus dificultades y desarrollarse con equidad y en armonía.

Por el contrario, se trata –según su ideario—de una asociación de entidades mezquinas, en la que cada integrante se tiene que rascar con sus propias uñas y cuyas contribuciones a la Federación son aportadas con criterio de inversión, recuperable en el menor tiempo y con la mayor rentabilidad.

Debe decirse, sin embargo, que Alfaro no es el único gobernante que usa los supuestos desequilibrios e injusticias del Pacto Fiscal como burladero para ocultar su incompetencia, sacarle el cuerpo a los problemas y eludir sus responsabilidades.

El más aventajado en este escape es otro expresidenciable, el neoleonés Samuel García, supremacista convencido de que sus coterráneos son seres superiores, dotados de enorme capacidad de trabajo, genio financiero y honradez a toda prueba. “Hicimos producir al desierto”, es su discutible divisa.

Aptitudes todas éstas que hacen contrastar con la idiosincrasia de los oriundos de las entidades más pobres y menos desarrolladas; Oaxaca, Chiapas, Guerrero y en general el sur y sureste: constitutivamente flojos, indolentes, atenidos, negligentes y desde luego deshonestos… 

Con independencia de signos partidistas, los políticos neoleoneses históricamente han escondido una realidad demostrable: su estado es rico porque el sur del país es pobre.

Nuevo León es asiento de los principales grupos financieros y muestra alto nivel de desarrollo gracias al trato preferencial de la Federación en diversos aspectos, gordas partidas presupuestales, beneficios fiscales, infraestructura construida con petropesos en tiempos de vacas gordas, energía eléctrica subsidiada, ferrocarriles gratis y a la puerta… 

Otro tanto puede decirse de la tierra del tequila, la birria y el CJNG, con el agravante de que esta entidad ha sido desde hace medio siglo asiento de poderosas organizaciones de narcotraficantes, que le han reportado incalculables perjuicios a nuestro país y cuyo combate ha absorbido montañas de recursos del presupuesto nacional.

Es cosa de recordar que desde mediados de los 70 Guadalajara y su zona metropolitana acogieron a las más renombradas familias de narcos sinaloenses, que preservaron su terruño como espacio para el cultivo de estupefacientes y eligieron Jalisco como zona habitacional.

Los capos Miguel Ángel Félix Gallardo, Ernesto Fonseca, Don Neto, y Rafael Caro Quintero, fundaron el Cartel de Guadalajara. El temible Cochiloco, Manuel Salcido, murió en 1991, abatido de 50 balazos en las calles de Zapopan. 

Caro Quintero protagonizó un romance épico con Sara Cossío, hija del secretario de Educación jalisciense y sobrina del gobernador Guillermo Cosío Vidaurri. 

Ignacio Nacho Coronel, tío de la esposa del Chapo, Emma Coronel Aispuro, fue muerto en 2010 en un operativo militar en Zapopan. 

Y, en el aeropuerto de la capital tapatía, en mayo de 1993, fue asesinado en una balacera entre narcos el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

Inmensas cantidades de dinero de todos los mexicanos ha insumido el combate a los carteles con asiento en Jalisco. Entidad que, en cambio, recibe gruesas tajadas del producto del tráfico de drogas.

A la luz de semejante historial, ¿no le convendría a la mayoría de los mexicanos tomarles la palabra y hacerles cuentas a Alfaro, García Sepúlveda y otros promotores del replanteamiento por “injusto” del Pacto Fiscal? ¿Valdría la pena hacer la prueba?

Corresponde a los gobernadores, sobre todo de los estados más depauperados, en particular Salomón Jara y Evelyn Salgado, así como al electo Eduardo Ramírez –Rutilio Escandón está a dos semanas de dejar el cargo– atajar las pretensiones de mandatarios que, de manera absurda, suponen que sus gobernados mantienen a flote las entidades más pobres. 

Es de esperarse que tengan la bravura necesaria para hacerlo.

BRASAS

La Presidenta Claudia Sheinbaum está en mora de explicarles a los mexicanos las razones por las cuales su gobierno se ha abstenido de investigar las fundadas sospechas de complicidad de Felipe Calderón con el narcotraficante Genaro García Luna. 

Viene a colación este señalamiento debido a que la omisión de la mandataria ha envalentonado a tal punto al expresidente, que no sólo se muestra indiferente a los reclamos de explicaciones, sino que ya maniobra para intentar regresar por sus fueros.

Desde los cuatro puntos cardinales, en todos los tonos y en los más diversos foros, vox populile ha pedido al jefe de García Luna que detalle de qué tamaño fue la rebanada del pastel que a él le tocó, producto de las andanzas delictivas de su protegido.

Los mexicanos del común hemos percibido que eso le ha sido demandado a Calderón en las tribunas legislativas, los corrillos políticos y sitios públicos –del Metro a la cola de las tortillas y las salidas de misa—, y no se diga en las mesas de debates de radio y televisión.

Con un oído mucho más fino que el del común de los ciudadanos, Calderón oye otra cosa. Oye que la gente le pide a gritos que regrese a la arena política, de ser posible con un partido de su propiedad.

La misma música al parecer escucha Margarita Zavala, quien a pesar de abrumadores indicios de complicidad de su cónyuge con el narco que compurga ¡38 años de cárcel! en Estados Unidos, ella no ha tenido la decencia de dejar su curul, como correspondería a quienquiera que tenga una mínima noción de la responsabilidad política.

Con inigualable cachaza Calderón embistió a esa otra mancuerna unida por la complicidad, Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, a quienes les recriminó la denegación en 2020 de registro como partido al membrete México Libre.

Con el tono de quien no está en sus cabales, sino en un estado alterado de conciencia por la ingesta de algún brebaje intoxicante, el michoacano, por medio de X, llenó de piropos al expresidente del INE: mentiroso, prejuiciado, falso demócrata… 

Córdova le recordó que el registro fue denegado porque fue utilizado “un mecanismo de financiamiento que impedía identificar quiénes eran sus aportantes”.

Y, le clavo la puntilla:

“Es lamentable cómo nuestros políticos, de uno y de otro lado, siempre buscan justificar sus errores y desaseos endilgándole las faltas a otros; nunca es su culpa ni su responsabilidad, ¡patético! Eso evidencia el poco apego con la democracia y la legalidad de la clase política”.

De nuevo: ¿Qué esperan Sheinbaum y las instancias del Ejecutivo para investigar a Calderón y sus allegados? 

***

Si, por la razón que sea, quienes fueron los más cercanos colaboradores de Felipe Calderón se consideran habilitados políticamente y aptos para contender por puestos públicos, las autoridades están en la obligación de atajarlos y ponerles los pies en la tierra. 

De algún modo ellos comparten, si no la muy probable responsabilidad penal por complicidad, sí al menos la responsabilidad política derivada de haber trabajado durante seis años con Genaro García Luna, sin –supuestamente– haberse percatado de la clase de alimaña que es el exsecretario de Seguridad, hoy preso por narco en Estados Unidos.

Es el caso de quien fue secretario particular del expresidente, Roberto Gil Zuarth, furibundo opositor de la reforma judicial, que sin embargo ya se postuló a un mullido y esponjoso sillón ergonómicos de la Corte. “Son las reglas del juego”, justificó su oportunismo.

Político cuyo descaro es comparable con el de su exjefe, Gil tiene el agravante de un grueso expediente de antecedentes penales, con sentencia y todo, por delitos de violencia por él cometidos en España, en 2006.

Picapleitos cuyo despacho lleva la defensa de lindas personas como delincuentazo exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier Cabeza de Vaca, juega en doble pista. 

Junto con otros amigazos de García Luna, como Ernesto Cordero y Javier Lozano Alarcón, busca además conformar un partido político, en el cual pueda recalar el calderonismo por ahora deambulando apestado en la arena política.

Convengamos en que la responsabilidad política, es sólo eso, política, y se castiga apenas con la separación del puesto, un tirón de orejas y las muecas de repugnancia del entorno. Gil Zuarth, sin embargo, es un convicto.

La Constitución exige de los aspirantes a ministros gozar de buena reputación. No es el caso de Gil, quien despide penetrante olor a corrupción; su postulación es improcedente por donde se mire, a menos que la cercanía de personajes como Cabeza de Vaca reporte beneficios reputacionales. 

En todo caso, ¿consentirán las autoridades que abogados de la calaña de quien fue secretario particular del jefe de García Luna tenga un asiento en la primera Corte reconfigurada con fines de saneamiento y depuración?

RESCOLDOS

Con el aplomo de quien ha perdido la vergüenza, Guadalupe Acosta Naranjo va por el registro de una nueva Pyme electoral, falazmente considerada partido político. A sido dos veces diputado federal y en ambas ha dejado huella por su nepotismo y su adicción al dinero público. Ahora llevará como abanderada a Xóchitl Gálvez, la hidalguense que constituyó empresas y forjó una fortuna con la venta de gelatinas…

Si México no tuviera que “cargar” con Guerrero, Oaxaca y Chiapas sería un país de desarrollo medio y potencia emergente. Eso dijo hace cinco años el federalista Gabriel Quadri, quien hoy está de nuevo siendo lapidado en las redes sociales. Lo pillaron tramitando su Pensión Bienestar de adulto mayor. Sí, la misma que ha combatido con tanta enjundia como tontería. ¡Cinicazo!

aurelio.contrafuego@gmail.com

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

¿Qué tienen que ver el Toro y Harp?: nada

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Renato Galicia Miguel

Dos cosas horribles han sucedido en las últimas semanas: una, el fallecimiento del enorme pícher mexicano Fernando el Toro Valenzuela; y dos, la publicación del libro Vivir y morir jugando beisbol, del exbanquero de origen libanés disfrazado de altruista Alfredo Harp Helú. Por eso escribimos estas líneas.

De haber sabido que en el año 2024 el exbanquero vuelto supuesto filántropo Alfredo Harp Helú —primo hermano de Carlos Slim  Helú y tío de Susana Harp Iturribarría—, sería el dueño de los Diablos Rojos del México, los Pingos no habrían sido nunca mi pasión cuando tenía nueve años.

Si a esa tierna edad, Nostradamus o ya de perdis Monhi Vidente me hubiesen advertido que el dueño —a presión o güevo, como dirían en el barrio— de cuanto inmueble en el centro de la ciudad de Oaxaca también le iban a dar en comodato, un fraude disfrazado de altruismo, un espacio para que en la deportiva Magdalena Mixhuca construyera su parque de beisbol en la Ciudad de México, jamás mis castos oídos se habrían pegado a un radio de transistores para escuchar toda la ruta de un Diablos-Tigres con la narración del Rápido Esquivel.

A pesar de mi corta edad, de saber que el exdueño de Banamex que fue rescatado por el atraco del siglo XX llamado Fobaproa, iba  a construir un parque  de “nivel mundial” para los Guerreros de Oaxaca para seguir usufructuado el estadio Eduardo Vasconcelos a su antojo, serían inexistentes en mi vida mis ídolos el Diablo Montoya, Enrique Romo y el Abulón Hernández —después creador de la Anabe, una combativa liga que buscó enfrentar a los mafiosos de la Liga Mexicana de Beisbol.

Pero nunca supe de eso y feliz jugaba beisbol primero con pelota de esponja y a puño pelón en el pavimento de la Segunda Cerrada de la Calle 8, en la colonia Granjas San Antonio, en los años setenta perteneciente a delegación Ixtapalapa, y después, ya con guante y pelota de veras, aunque con un bate de palo de encino, en el Xitle, en Tlalpan, entre los terrenos del Ajusco medio, con una bola de cabrones de entre los que salió Ricardo, el Cenizo, un veracruzano que era una madre para el beisbol y el futbol, y quien terminó jugando como cácher precisamente en los Pericos del Puebla.

También disfruté a lo bestia el jugar como shortstop y primer bate y haber sido campeón con la novena de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, así como con los Gallos de Santa Rosa en Xochimilco —al que me llevó el Cenizo, precisamente—, un equipo de El Bajío, bravo como la chingada, cuyos jugadores vivían en la unidad AMSA, la que está en el cuadrante de Periférico y avenida Xochimilco, en la Ciudad de México.

Aunque, pensándolo bien, no creo que cambiaría esas etapas de mi vida por nada, aunque hubiese sabido que Alfredo Harp Helú iba a pasar por un promotor del beisbol, siendo un depredador financiero de cuanto se le ponga enfrente.

Menos sabiendo ahora que después de esas etapas de mi niñez y adolescencia iba a surgir el pícher Fernando el ToroValenzuela, por cuyo fallecimiento me pongo a llorar.

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista.  

CONTRAFUEGO || Réquiem por la oposición

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Aurelio Ramos Méndez

Suena a exageración, pero en modo alguno lo es: la oposición ya no existe; lo puso de relieve el forcejeo por la presidencia de la CNDH. Indujo a Morena responder el ponzoñoso emplazamiento de ¡quién manda aquí!, planteado con intención de “demostrar con hechos” que no manda la presidenta Sheinbaum sino el expresidente López Obrador. El lance le resultó desastroso.

La estrategia opositora fue revelada por Alejandro Alito Moreno, títere consentido de Claudio X. González, el jueves 7, una semana antes de la votación sobre este asunto en el Senado. “Veremos ¡quién manda aquí!”, le dijo a un grupo de periodistas.

A partir de ese momento, la frase –que delataba rendición y renuncia al debate en aras de la estridencia mediática– comenzó a ser repetida como santo y seña de una banda de cacos. 

De modo coincidente, tal requerimiento también empezó a ser usado por “las plumas de Claudio”, un puñado de columnistas de a tanto la línea, que operan de manera concertada al servicio del “junior tóxico”.

El plan fue contraproducente. Condujo a que el debate público y legislativo en torno a la CNDH se diera no entre el gobierno y su partido con sus adversarios sino en el seno del partido guinda, con los antagonistas naturales de éste ausentes de la discusión formal, ruidosos únicamente en medios.

Quedó de manifiesto con ello que en lo político nuestro país está como en los años 50, con membretes que podían verse en la calle pero que como partidos no representaban realidades sociológicas, con principios, programas, líderes…

Se trataba de organizaciones montadas desde el poder –el PPS en 1948 y el PARM seis años después—para dar la apariencia de pluralidad y rejuego democrático.

La actual carencia de oposición es, asimismo, comparable con la tanatosis que los adversarios del régimen debieron ensayar para sobrevivir en 1976, a finales del sexenio de Luis Echeverría, cuando José López Portillo corrió sin competidor rumbo a la Presidencia. Tan bocabajeado estaba el PAN y la derecha toda, que se abstuvo de postular candidato.

O, como en los 80, cuando parte de la oposición también fue articulada desde el gobierno, con el sinarquista partido del gallito (PDM), cuyos candidatos presidenciales fueron Ignacio González Gollaz (1982) y Gumersindo Magaña (1988)

Por aquellos mismos años, el PST –más tarde partido del ferrocarril, PFCRN– era igualmente parte de una oposición ficticia, cuyo abanderado a la grande, en 1982, fue Cándido Díaz Cerecedo, y su líder más conspicuo Rafael Aguilar Talamantes; RATA, para sus allegados.

Hundida hasta el cogote en la corrupción, esta vez la oposición no ha temido que hacerse la muertita: fue un cero a la izquierda en la confrontación en torno de la ombudsperson, y al final dio muestras de que está aniquilada, muerta y sepultada.

El debate se produjo entre los propios morenistas, aunque no está claro si debido a genuinas diferencias de criterio y legítimos intereses políticos, o como maniobra para soslayar la oposición, dejarla vociferante fuera de la jugada.

Lo mismo ocurría todavía en los albores del neoliberalismo, en tiempos de Miguel de la Madrid, poco antes de que Carlos Salinas se comportase como Jalisco, que cuando pierde, arrebata. Hubo debates memorables entre senadores del PRI en la LII Legislatura.

Uno, la ruda confrontación que desde la tribuna libraron sobre economía Víctor Manzanilla Schaffer y Hugo B. Margáin, al término del cual, no obstante, ambos copartidarios se abrazaron a la mitad del salón de sesiones como dos buenos camaradas. “Somos Víctor y Hugo y acabamos de hacer Los Miserables”, justificó ante los presentes el ocurrente yucateco.

Es de lamentarse el actual vacío en la casilla de la oposición. De más está decir que una democracia saludable requiere de una oposición vigorosa, bien anclada en la sociedad, leal, honesta y nacionalista. 

Las objeciones para que una u otra de las aspirantes ternadas accediese a la presidencia de la CNDH corrieron por cuenta de –según dichos de panistas– legisladoras morenistas. Algunas de las cuales se quejaron porque su coordinador de bancada les pidió atender “la línea de López Obrador” y votar no por la candidata de Sheinbaum –Nashieli Ramírez– sino por Rosario Piedra.

Estos dichos, de segunda mano, fueron recogidos por el periodismo y con base en las notas de prensa así producidas –tercera mano—las plumas de Claudio se encargaron de tejer chismes de cuarta que saturaron la atmósfera. 

La patraña sirvió para tratar de disimular la nula presencia de los contradictores de la 4T en Reforma 135, su capitulación, su opción por el escándalo mediático.

Galones de tinta y horas de radio, televisión y redes insumió el desenlace, la ratificación de Piedra en los términos que había profetizado Claudio X. y propalado su evangelista Alito. Aquí no manda la Presidenta, manda el expresidente. 

Sheinbaum, difundieron nuestros más agudos, famosos e informados periodistas, fue humillada, aplastada por sus propios senadores; quedó relegada a la condición de observadora inanimada de las maniobras del expresidente, actriz de reparto en la película de terror que vive el país.

Más aún –dijeron– todos se doblaron ante la voluntad de quien, en los hechos, sigue siendo el Presidente. 

Con base en sus falacias y conjeturas, concluyeron que la CNDH está muerta, que para tratar temas importantes es un error acudir a Palacio Nacional, pues lo procedente es buscar la bendición de Amlo.

Afirmaron que la relección de Piedra fue una batalla de fuerza real entre la Presidenta y su predecesor para saber quién manda, hoy en día, en México. Que El Peje tiene teléfono rojo en su rancho y su departamento, y camionetas blindadas y más de un centenar de escoltas a su servicio.

Peor, que la Presidenta tiene un poder prestado y carece de equipo propio, mismo que el tabasqueño se lo quitará cuando él decida.

Y que, con mayoría calificada en el Congreso, el tabasqueño puede quitar a la Presidenta cuando así lo considera, y –¡horror!– regresar al Palacio en unos dos años, entre vítores de su servidumbre política.

Al leer o escuchar semejantes sandeces resulta imposible evitar preguntarse ¿qué se puede hacer con alguien que en el ejercicio de su oficio pierde la razón y es capaz de decir babosadas como éstas, que algunos incautos toman muy en serio?

Lo natural debería ser que la ínfima y atolondrada oposición estuviera dichosa porque la CNDH, supuestamente, quedó en manos de una persona desafecta a Sheinbaum, pero no lo está.

¿Hasta cuándo los antagonistas de la 4T se darán cuenta de que sus patrones los tienen a dieta de sapos y camote? 

Porque batracios y tubérculos se pusieron a deglutir sin hacer gestos, por ejemplo, los panelistas de Tercer Grado cuando uno de ellos –sonó la flauta–, Leo Zuckerman, les formuló la más obvia de las preguntas:

“Si los senadores tienen libre albedrío, ¿cómo pudo ser posible, de qué herramienta, arte, poción o sahumerio se valió el mesías tropical para imponer disciplina y hacer que 87 de ellos votasen en el sentido que él ordenó? Silencio absoluto.

BRASAS

El embajador gringo Ken Salazar ha empezado a metamorfosearse de diplomático en traficante de armas. 

Travestido en trumpista, busca elevar las ventas a nuestro gobierno de la costosa y pavorosa parafernalia bélica para combatir al narcotráfico.

La semana pasada Ken levantó polvo con declaraciones que, como si se tratara de una selfi, ofrecen de él la imagen de una persona de lento aprendizaje.

Durante tres años respaldó la ciertamente fallida estrategia de la 4T contra la inseguridad; pero, ahora, más cerca del zaguán que de la sala, salió con el chorro de babas de que tal estrategia representó un fracaso.

No fue esto lo más grave de su declaración, sin embargo. También criticó la austeridad republicana, de la cual dijo que no sirve contra la inseguridad.

Lo más importante para hacerle frente a este problema –dijo– es contar con los recursos adecuados; “se tiene que invertir”.

Traducción: Ahora que está siendo confeccionado el Presupuesto 2025, el gobierno mexicano debe reservar ingentes cantidades de dinero para comprarles a Estados Unidos –o a sus aliados, como Israel— ametralladoras, fusiles de asalto, lanza cohetes, aviones, radares, submarinos, lanchas rápidas, visores nocturnos…

Además, bazucas, granadas, transportes blindados, instrumentos de inteligencia, equipos de escucha, cómputo y comunicaciones…

¿Puede un país pobre como el nuestro, con una montaña de problemas sociales, disponer del dinero que se necesita para semejante armamento y equipo, destinados en última instancia a atender un problema –el altísimo consumo de drogas—que no es de México sino de Estados Unidos?

¡Enójense Trump, Biden y Ken, hay prioridades! 

RESCOLDOS

Los Yunes, padre e hijo, ya fueron expulsados del PAN, algo que sólo pudo aconsejar la estulticia. ¿La causa? Su respaldo a la reforma judicial. Pillazos ambos Migueles, están sin embargo protegidos por la Constitución. Los echaron con rudeza estaliniana, pero la Carta Magna consagra la inviolabilidad de los legisladores. Veremos si el tribunal electoral dice otra cosa.

Lily Téllez ya les tomó la medida a los periodistas. Gana espacio en medios a punta de escándalos y acciones efectistas. Ahora le arrojó monedas a su colega senadora Cinthya López Castro, indignada porque esta priista chapulineó a Morena. Téllez les queda debiendo a los mexicanos explicaciones de cuánto dinero se embuchacó ella al haber sido fichada por el partido guinda y cuánto por la traición que la catapultó al PAN…

¿Confiscador Amlo y el venezolano Maduro? Nones. ¡Confiscador el argentino Milei! Sin previo trámite legislativo, le quitó su pensión a Cristina Kirchner. La consideró muy elevada, de privilegio. Y, puede que lo sea, pero… ¿se vale en un estado de Derecho despojar de su patrimonio a las personas? Después de esto, ¿están seguros en Argentina el capital y las inversiones de empresas y machucones como Slim o Elon Musk?

Herido de legitimidad llega Jorge Romero a la presidencia del PAN. Hasta las piedras le gritan que es un delincuentazo, jefe del cartel inmobiliario…

aurelio.contrafuego@gmail.com

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

Perder territorio

Carlos R. Aguilar Jiménez

México, que hoy ya no es república desde la liquidación de los tres poderes, perdió territorio anexado a Estados Unidos en 1850, cediendo millones de kilómetros cuadrados que ahora forman parte de EE. UU.  y que, de no haberse anexado, seguirían siendo parte de México y, en vez de ser de primer mundo, desarrollados, prósperos, industrializados y ricos, como Houston o Los Ángeles, por ejemplo, seguirían siendo parte de México, del tercer mundo, pobres, miserables, inseguros, devaluados y dominados, anexionados por el crimen organizado, como Sinaloa, Chihuahua, Sonora, Guanajuato, San Luis Potosí, Zacatecas, y  muy pronto Oaxaca y todos los estados que, el actual gobierno mexicano, ha perdido o entregado y ahora controlan y dominan los cárteles.

Luego de la independencia de EE. UU., nuestro vecino del norte que veía bien la emancipación de Latinoamérica, con intención de que fueran ellos quienes dispusieran de todo el continente: “América para los americanos” y México, que es frontera fue y es un punto de interés vital, iniciando desde el gobierno de Iturbide tácticas para la anexión de Texas, con el posterior desacuerdo respecto de los límites de la frontera, llevó a la invasión estadounidense entre 1846 y 1848 cuando Estados Unidos se anexionó además, territorios que comprenden ahora California, Kansas, Nuevo México y otras regiones que, desde 1850 y hasta ahora se habían mantenido tal y como se acordó en un tratado territorial fronterizo, porque desde que comenzó la ideología de “abrazos, no balazos, los criminales comenzaron a anexarse territorio mexicano para imponer su ley y absoluto control, como en su tiempo hizo Estados Unidos.

El Estado mexicano, el gobierno federal con su actual ineptitud, ideología populista, corrupción, nepotismo y aniquilación de la República al anexionarse el Poder Legislativo y Judicial, convirtiendo a México en país de poder absoluto, facilita en exceso la operación impune y despiadada de delincuentes organizados en carteles o bandas de póngidos para extorsionar, secuestrar, intimidar, amenazar, masacrar, asesinar o bombardear, en síntesis, aplicar tácticas del terrorismo para imponerse como ley suprema y máxima autoridad en los territorios anexionados por el crimen organizado, sometiendo o comprando a gobernadores, presidentes municipales y a todas las autoridades legalmente instituidas y que pierden su autoridad.

Política y geográficamente México sigue dividido en sus estados o municipios desde 1850, pero en la realidad actual debiera indicarse que, si bien nuestro país es el mismo en mapas, casi la mitad de su territorio ya no lo controla el gobierno federal, sino delincuentes que se han anexionado ciudades y estados. Primero perdimos territorio con EE. UU., ahora se pierde con delincuentes, que, con balazos, masacres, extorsión o amenazas de muerte imponen su ley, sin que el gobierno intervenga en beneficio de los ciudadanos, y, de la misma forma que perdimos territorio geográfico, ahora se pierde territorio político y administrativo a sangre y fuego.     

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista.   

CONTRAFUEGO || Corte de tinterillos

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Aurelio Ramos Méndez

Si tuvieran al menos una leve noción de la vergüenza, los siete ministros de la Corte derrotados en su obcecación de frenar la reforma judicial hubieran renunciado en el acto, tan pronto se terminó la sesión del máximo tribunal en que exhibieron de fea manera la fragilidad ética y aun la complicidad que los hermana.

Ante la falta de grandeza de esos togados para hacer mutis por el foro, sería una irresponsabilidad suprema de los dos otros poderes del Estado, Ejecutivo y Legislativo, consentir su permanencia en el Judicial los próximos nueve meses.

Todos excepto uno de estos ministros, dejarán vacantes sus puestos en agosto próximo, por efecto de renuncias ya presentadas como condición para tener derecho a regios, estratosféricos haberes de retiro. 

Es razonable, por ello, la perceptible exigencia social de que estos juristas se vayan a casa cuanto antes, si no por voluntad personal motivada por el pudor, sí por la acción de las ramas del poder obligadas a tomar cartas en el asunto.

Se antoja obvia la observación predictiva sobre el grave daño que personajes de la catadura moral de estos ministros podrían causarle al país en el plazo de la gestación de un bebé. 

Resulta pertinente, además, demandar la indagación rigurosa del desempeño de cada uno de ellos, en justificada búsqueda de cochupos consumados durante el tiempo que han estado en su encargo.

Las impugnaciones a la reforma fueron desestimadas gracias a que el ministro Alberto Pérez Dayán fue valientemente consecuente con su trayectoria judicial.

Opositor como los siete a la reforma, él sin embargo honró la congruencia de sus votaciones, lo cual lo separó del veleidoso combo, pero a la vez lo expuso a la ruindad de ser considerado desleal y traidor. 

Implosionado el bloque antirreforma, modificada la correlación de fuerzas en el tribunal constitucional, lo que los mexicanos vimos en la sesión no fue un debate intelectualmente honesto, con discrepancias ideológicas o de interpretaciones jurídicas; con congruencia, respeto y apego a la Constitución… 

Vimos la acción concertada de una banda de maleantes capaces de cualquier cosa.

Se pudo constatar el absoluto descaro con que hicieron acrobacias retóricas para violar la Constitución y ajustarla a su conveniencia, lo cual tornó axiomática la fama de corruptos que envuelve a la mayoría de ellos.

Si hubo quienes dudaron de que en ese pelotón hay huizacheros que le han torcido el pescuezo a la Carta Magna con tal de liberar a grandes delincuentes, esto es algo que ya no requiere demostración, sino que merece ser creído a pie juntillas.

Si alguien presumía transas en la eternización de juicios y la condonación de impuestos por decenas de miles de millones de pesos a evasores como Ricardo Salinas Pliego, ya puede descartar la duda.

Y, si tan sólo se sospechaba que en las devoluciones archimillonarias de impuestos a empresarios sinvergüenzas había suculentos negocios, ya es factible pasar de la suposición a la certeza. 

Los siete ministros despojados de su hoja de parra son Norma Piña Hernández, Juan Luis González Alcántara, Javier Laynez, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Luis María Aguilar, Jorge Pardo Rebolledo y Margarita Ríos Farjat.

En la discusión sobre la reforma sólo quien no quiso no vio a estos rábulas tratar con absoluto cinismo de hacer de las suyas.

Con desprecio por una larga historia de fallos en idéntico sentido en casos de controversias constitucionales, esta vez –¡al diablo la jurisprudencia!—, debido a claros motivos políticos, mutaron su criterio con la facilidad de quien cambia de calcetines.

“Cambiar de criterio no está prohibido”, alentó la feria de chaquetazos la presidenta Piña Hernández, en uno de sus muchos momentos de desesperación y capitulación ética. 

Con madruguetes y leguleyadas desdeñaron fases de definitividad de la reforma, con el argumento de que ellos –¡lástima, Margarito!— habían cerrado temprano la etapa de trámite de los recursos y estaban ya en fase resolutiva.

Luego hicieron hasta lo imposible para negarle rango constitucional a la reforma y considerarla en cambio una mera ley federal electoral, y le regatearon al Congreso la condición de constituyente permanente para dejarlo en simple poder reformador.

Es decir, buscaron despojarlo de sus facultades para realizar modificaciones constitucionales de gran calado. 

Al escuchar a esos adalides del Derecho fue inevitable preguntarse dónde estaban cuando Peña Nieto concretó los llamados cambios estructurales.

O, cuando Salinas, carente de pueblo atrás –se había robado la Presidencia—, con la complicidad del PAN hizo algunos de los cambios más profundos del total de 500 que ha sufrido desde su expedición la Carta Fundamental.

Develaron los siete sus intenciones no sólo obstruccionistas sino francamente golpistas cuando el ponente, González Alcántara, señaló que en el trámite legislativo de la reforma no hubo vicios ni violaciones legales o reglamentarias…

Haciendo con sus manos la figura de dos tarántulas, Piña Hernández apuntó entonces tenebrosa, como anticipando la enmienda del dictamen de su conchabado, de ser necesario: “bueno, eso dice el proyecto…”.

En el colmo del ánimo golpista y la determinación de tumbar la reforma, indiferentes al hecho de que la nación entera podía estar viendo sus desfiguros, los ministros recurrieron a la marrullería de pretender modificar la aritmética.

Intentaron establecer que las dos terceras partes de once son seis, con lo cual aspiraban tirar a la basura la reforma por voluntad de sólo seis picapleitos…

No seamos ingenuos. Una corte de tinterillos dispuestos a todo tiene que ser sustituida sin demoras.

BRASAS

Al celebrar su amplia victoria en la elección presidencial, el desquiciado misógino y antiinmigrante Donald Trump agradeció con especial vehemencia el apoyo de la migrante eslovena, Melanija Knavs. 

“Gracias a mi fantástica mujer Melania, la primera dama”, le dijo besándole la mejilla. No era para menos su gesto de gratitud.

A lo largo de la campaña la exmodelo y empresaria que ha sufrido toda suerte de agravios de su marido, despreciable convicto de gruesos delitos, le dio respaldo irrestricto aun en momentos en que parecía inminente la perspectiva de hacer visitas conyugales en una prisión.

Consideraciones debidas a su condición de exmandatario eximieron al amigo y admirador del golfista Arnold Palmer –de quien ha elogiado con elocuencia su constitución física: “Por Dios, ¡eso es increíble!”– de jurar como el presidente 47 en una celda y con uniforme anaranjado.

Lo más lamentable, sin embargo, es que Trump consiguió su triunfo en las urnas en parte gracias a inmigrantes desclasados –muchos de origen mexicano—, a quienes él aborrece.

Y, lo peor, que no únicamente allende el Bravo tiene adeptos mexicanos sino también en nuestro territorio. El grueso de la oposición, por ejemplo.

Díganlo si no el abstruso dirigente del PAN, Marko Cortés y un puñado de políticos, intelectuales y periodistas que presionan a nuestro gobierno con la finalidad de que admita la tipificación como terrorismo de la barbarie del narco.

O el cretino columnista de Reforma y la revista Etcétera, Pablo Majluf, quien obnubilado por el odio publicó lo siguiente:

“Ojalá, como anticipan algunos, Trump perjudique seriamente a nuestra dictadura bananera. Lo veo difícil e incluso creo que se pueden acomodar y beneficiarse mutuamente. Pero amarremos navajas como se pueda. Veo tres ideas de cajón para la resistencia mexicana: 1. Promover la clasificación de narcos como terroristas (que lo son). 2. Apalancarnos contra la agenda woke acá, ya parte central del régimen. 3. Utilizar Starlink y plataformas similares para eludir las garras del régimen en Internet y el sistema fiscal”.

En modo alguno puede decirse de estos desnacionalizados que no saben lo que hacen. Al contrario.

Presionan a sabiendas de que, por esa vía, podrían propiciar la aplicación unilateral y extraterritorial de leyes gringas, las cuales, so pretexto de perseguir al terrorismo, autorizan al Tío Sam meter las narices en todas partes. 

A estas alturas de la historia, ya está claro que nada haría más feliz a la derecha mexicana que forzar la intromisión diplomática e incluso una eventual intervención militar gringa en nuestro territorio.

¡Ni modo entonces de no colgarle el título de vendepatrias!

RESCOLDOS

La sentencia de 38 años de cárcel a Genaro García Luna indujo a Felipe Calderón Hinojosa emprender una campaña mediática preventiva para salvar su pellejo. Se reunió en España con el publicista Carlos Alazraki, quien ahora propala que el usurpador de la Presidencia está en la inopia. Que se moviliza en bicicleta, habita un departamento modesto de 70 metros, carece de dinero y vive del producto de sus conferencias y menguantes ahorros. Así, con ayuda del publicista venal a quien el PRIAN le llenó de oro las alforjas cuando la corrupción estaba en buenas manos, Calderón quiere verles cara de estúpidos a los mexicanos…

“¡No estamos en un mitin!”, le recriminó el tono a su colega Lenia Batres,  el ministro Luis María Aguilar en la histórica sesión de la Corte, el martes 5. Sólo para que, minutos después, él mismo exhibiera su talante mitinero. Megáfono en mano, salió a la calle para agradecerles a los trabajadores paristas su arrojo boicotero. “Son ustedes el alma del Poder Judicial”, les dijo, sin reparar en que exhibía un almario vacío. Porque ninguno de esos trabajadores dio señal jamás de sospechar siquiera de la ductilidad ética de la mayoría de ministros, muchos de ellos sus jefes directos o parientes.

aurelio.contrafuego@gmail.com

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del 

El jefe Willy y el periodismo oaxaqueño

Renato Galicia Miguel

Primero el amigo. A las dos de la madrugada,  el jefe de información del periódico ´Tiempo de Oaxaca´, el querido Willy López, confesó lo siguiente: “lo único que me duele como periodista es no haberme quedado como reportero nacional en Notimex”.

Pero no lo expresó con pesar, sino entre las carcajadas que lo caracterizaban ya tomado, las mismas que soltó cuando me cargó pila luego que conté mi anécdota sobre unas vacaciones en Paraíso, Tabasco, que se volvieron un infierno porque terminaron en el penal de ese municipio.

Willy era joven y venía cubriendo como corresponsal en Oaxaca de esa agencia de noticias la  caravana de protesta que realizó Andrés Manuel López Obrador de Tabasco a la Ciudad de México. Por su buen trabajo, su jefe le había prometido ya el puesto, pero éste murió o fue despedido imprevistamente y el sueño se acabó.

Esas veladas periodísticas en “Los Combinados”, un bar disfrazado de fonda ubicado en la colonia Reforma que nunca cierra, son de las que atesora uno para siempre. Aunque íbamos varios luego del cierre de edición, por lo común en quincena, los asiduos éramos Willy,  Raúl Jiménez, el jefe de diseño; Mary Menina, gran ‘disoñadora’; el Nacho Gómez mientras estuvo, un talentoso diseñador y dibujante, y yo mero, que por ese tiempo editaba el suplemento cultural ‘Cronos’.

Me quedo con la alegría ébrica por la vida de Willy López y su imagen con su camisa desabrochada como padrote de burdel y medio despeinado. Estando él siempre salían mil y una anécdotas, chistes, bromas, pláticas diversas, pero nunca con poses intelectuales o literarias, sino como somos una buena cantidad de periodistas: desmadrosos a la hora del trago.

Luego el periodista. El periodismo oaxaqueño es como todos los demás del país, pero con sus lastres acentuados, parafraseando al escritor Fernando Lobo, quien alguna vez comentó que en Oaxaca pasa lo mismo que en todo México, pero de forma exagerada.

Willy prácticamente estuvo en todas las áreas periodísticas, fuera de medios informativos u oficinas de prensa institucionales. Sabía todo lo que tiene que saber un periodista hecho. Era talentoso, dominaba el oficio a placer, conocía las historias personales de los políticos y personajes diversos, leía, escribía poesía y cuento, redactaba como todo reportero debe hacerlo: rápido y bien. Acaso habría que reprocharle que le hiciera las “entradas” incluso a los informadores veteranos o que reescribiera toda una crónica que se publicaba con Gloel crédito de alguna novel reportera. No por nada lo llamaban el jefe Willy.

Lo triste es que, como tantos otros colegas, haya tenido que ejercer en un contexto periodístico tan corrupto, falso y decadente como el oaxaqueño, con medios donde los dueños son políticos o empresarios por completo reaccionarios, alineados con una clase social que siempre ha explotado indiscriminadamente a Oaxaca,  ya no la otrora “vallistocracia” —un concepto tramposo— sino esas “colonias extranjeras” asentadas en la entidad desde por lo menos el siglo XIX.

Periódicos o medios electrónicos cuyos directores son capaces de torcer la información a tal grado que el lector termine entendiendo lo contrario de lo que era la noticia original. Reporteros que en los portales del zócalo escriben su nota para que, además de su sueldo —si es que lo tienen, porque el entramado es tal que el director les permite publicar y que ellos negocien sus ‘chayos’—, reciban 200 pesos del señor diputado.

Mercenarios de la información disfrazados de periodistas que han estado al servicio del poder desde tres horas después de cubrir su primera nota y hasta el final de sus días, y que pasan como “la vieja guardia”. Jefes que, en lugar de apoyar a la informadora, pegan el grito en el cielo porque la reportera del diario hizo la pregunta adecuada al gobernador en turno y éste se quejó. Editoras que mandan tomar la foto en la cantina al dueño de un diario rival para “quemarlo”, pero que pueden formar parte del jurado de prestigiado premio nacional. Y un largo etcétera.

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Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

Supremacistas

Carlos R. Aguilar Jiménez

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, oficialmente instituida en 1917 para regir la vida política de los mexicanos desde su establecimiento, ha sido modificada en repetidas ocasiones para adecuarse a los cambios y tendencias mundiales de respeto, igualdad, derechos humanos y justicia, sin que en esencia haya perdido su espíritu o atributos fundamentales de libertad, igualdad o equidad, funcionando como base legal de los tres poderes de la nación: ejecutivo, legislativo y judicial, cada uno independiente, soberano y autónomo, contrapesándose respectivamente para evitar abusos de poder, despotismo, autoritarismo o supremacismo.

Supremacismo es en cualquier circunstancia, una ideología que defiende la preeminencia de un sector de la sociedad por encima del resto, que se cree o asume ser superior del resto o de la oposición, generalmente por creencias o ideologías de superioridad de raza, sexo, origen, nacionalidad o, como en México ahora, de partido político, siendo supremacista todo aquel individuo defensor o partidario de la supremacía de un grupo, y, en el caso del partido oficial, quienes se identifican y defienden por su filiación política e ideología de: “por el bien de todos, primero los pobres” o “abrazos, no balazos”, sustentando doctrinas y comprando conciencias, por un puñado de pesos que reciben sus militantes o defensores cada mes, asumiéndose inherentemente supremacistas, superiores a los inferiores, léase: conservadores, fifís, adversarios o cualquier nombre que minimice, desprecie o descalifique, porque los supremacistas defienden que deben tener el control sobre los otros. Todo el poder, sin posibilidad de contrapesos políticos y, menos el obstáculo del poder judicial.

La supremacía constitucional, si bien es “legal· y postula ubicar sus artículos constitucionales por encima, jerárquicamente arriba de toda ley u ordenamiento jurídico, considerándose ley suprema de una nación, es un hecho que no es perfecta y se podría modificar, pero ya no, porque a partir de que los supremacistas decidieron blindarla de todo cambio, impugnación o amparo, a partir de ahora y porque así lo han decidido, es irrefutable, irrebatible y categórica, como un dogma o artículo de fe, sin que haya posibilidad legal alguna de cambiarla, para bien o para mal.

Dominado el país por supremacistas “morenos”, que dicen 30 millones votaron por ellos, frente a 100 millones que no, los demás, los inferiores, los malos,  tendrán que acatar lo que determinen autoritariamente diputados y senadores a su capricho supremacista, sin que funcione ninguna, amparos, derechos humanos, quejas, impugnaciones o demandas, porque ellos son superiores y los demás, los opositores o adversarios son corruptos, aspiracionistas, explotadores, flojos, ladinos, infieles y traidores a la patria. Esperemos que los nuevos supremacistas, como el Ku Klux Klan (KKK), cabezas rapadas o camisas pardas, no se les ocurra cambiar la constitución aboliendo la propiedad privada o el voto de la mujer, porque pueden hacer lo que quieran argumentando supremacías.   

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