Magisterio y guerrilla: mezcla, hoy, de riesgo para el Estado

 

+ Autodefensas: su aliento no está en inseguridad

 

El magisterio guerrerense dio un paso arriesgado al admitir que dentro de sus acciones inminentes podría estar la creación de grupos de autodefensa para respaldar su lucha en contra de la reforma educativa. Esto, de nueva cuenta, prende las luces de advertencia sobre la violencia derivada de las acciones magisteriales, pero ya no sólo por las ligas históricas de los profesores (en Guerrero y en Oaxaca) con la guerrilla, sino ahora frente a todas las implicaciones que tienen esos grupos.

En efecto, este es un asunto de Estado. Es así porque si bien la de los maestros en Oaxaca y Guerrero es una lucha eminentemente política, entre ellos nunca han dejado de estar presentes otro tipo de organizaciones que, buscando fines similares, intentan llegar a ellos a través de la vía violenta. La diferencia entre la guerrilla y las autodefensas, es que las primeras tuvieron motivaciones eminentemente políticas basadas en la búsqueda de cambios sociales. Y es claro que las autodefensas tienen motivaciones más cercanas al del enrarecimiento social impulsado desde la delincuencia. Por eso, este es un asunto de Estado.

Vayamos a las ligas del magisterio con la guerrilla. La referencia más cercana que existe es la del conflicto magisterial y popular de 2006 ocurrido en la capital oaxaqueña, aunque lo cierto es que el magisterio de la Sección 22 nunca ha podido desligarse de distintas células de la guerrilla en nuestro país. En diversos episodios del conflicto ocurrido hace casi siete años, quedó claro que o en la lucha política del magisterio había células de la guerrilla, o que el conflicto magisterial en realidad fue un conjunto de acciones orquestada desde los movimientos armados. Varias son las razones para asegurarlo.

Una de esas razones se encuentra en el hecho de que, en 1996, el dirigente en funciones de la Sección 22 al inicio del conflicto magisterial, Enrique Rueda Pacheco, fue detenido en una casa de seguridad del EPR, y en posesión de armas y elementos propagandísticos pertenecientes a esa agrupación armada. A otros ex dirigentes, y corrientes políticas al interior de la Sección 22 (como la UTE), también se les ha señalado reiteradamente por tener ligas con organizaciones de ese tipo.

Otra de esas razones se encuentra en el hecho de que, públicamente, el EPR aceptó que dos de sus militantes, que fueron aprehendidos y desaparecidos en Oaxaca en mayo de 2007, habían tenido participación en el conflicto magisterial y popular ocurrido un año antes en su calidad de luchadores sociales. Incluso, una de las versiones más aceptadas respecto a la participación de los desaparecidos en el conflicto, apunta a que ambos participaban en las labores de organización de las movilizaciones populares, y que particularmente la tarde-noche en que fueron detenidos y desaparecidos en inmediaciones del Hotel del Árbol, se dirigían al Hotel del Magisterio, a donde habitualmente sostenían reuniones y donde recibían protección y alojamiento.

Incluso, desde entonces y hasta la fecha el tema del conflicto popular es uno de los más recurrentes para diversas organizaciones armadas. Todas sostienen, con razón, que el movimiento magisterial es uno de los de mayor influencia en la vida de los oaxaqueños y del sureste del país, y por esa razón toman posiciones respecto a sus actividades, sus aciertos, sus errores y las causas y luchas políticas en que se involucran.

 

GUERRILLA, NO AUTODEFENSAS

Circunstancias, planteamientos políticos e ideológicos y momentos que involucran al magisterio y la guerrilla, existen en abundancia en Guerrero y Oaxaca. Los dos grandes guerrilleros que son iconos de la CNTE, y que incluso sus rostros aparecen en su bandera, fueron maestros rurales de Guerrero, y respondieron a los nombres de Genaro Vásquez Rojas y Lucio Cabañas Barrientos. El profundo contacto social entre el profesor y las necesidades sociales más profundas, pues, hacen indisoluble la relación entre el magisterio y la guerrilla en ambas entidades federativas.

Sin embargo, es indispensable entender esta primera relación con la del magisterio y las autodefensas. La guerrilla, como hemos apuntado antes, tiene profundas motivaciones políticas y sociales, y está planteada para conseguir un cambio de régimen, de orden jurídico y de relación entre las fuerzas políticas predominantes de una sociedad. La autodefensa, sin embargo, tiene motivaciones mucho menos elevadas, mucho menos sociales y, al contrario, prácticamente desprovistas de causas justificadas e incluso de legitimidad entre la sociedad.

En algunas comunidades las autodefensas surgieron como consecuencia de la inseguridad. Sin embargo, está plenamente documentado que específicamente en Guerrero, muchos de esos grupos nacieron a partir del interés de grupos relacionados con la delincuencia organizada por desestabilizar, por terminar de tomar el control de regiones enteras, o simplemente por demostrar su capacidad de fuego, el temor que pueden infligir, o su influencia entre quienes habitan esas comunidades.

Por eso la relación entre el magisterio y las autodefensas, tiene poco o nada de similar que su relación con la guerrilla. La primera está plenamente justificada por las circunstancias y, aunque eso no la aleja de su marco de ilegalidad, es una de las características fácticas que más historia tienen dentro tanto del movimiento magisterial como de los movimientos armados. Sin embargo, la segunda es francamente riesgosa, porque entonces acerca al magisterio a otra vertiente de la ilegalidad que más bien tiene que ver con la protección de cuestiones del orden criminal, y con una nueva mimetización entre los intereses y las luchas sociales, y los intentos de los grupos armados por tomar lugar en los temas relevantes de una nación.

 

DELITOS ELECTORALES

Al inicio de la semana, un noticiero radiofónico de audiencia meramente testimonial convocó a un foro en la UABJO, en el que participaron dirigentes partidistas y el secretario General de Gobierno, Jesús Martínez Álvarez. Todos, incluido el funcionario, no perdieron momento para lanzar loas a los gobiernos de coalición, y a alianzas como la que PAN, PRD y PT conformaron para este proceso electoral. A pesar de que el halago en boca propia es vituperio, todos, juntos, festinaron sus acciones al margen del IEEPCO que, de nuevo, queda como la burla de todos… por no poder, ni querer, frenar los flagrantes delitos electorales que, como ese, se cometen a la vista de todos, y a plena luz del día.