Armonización educativa, va para ningún lado

Congreso y Sección 22: el choque irremediable

A pesar de los supuestos consensos iniciales, la Sección 22 del SNTE está enviando señales de lo que irremediablemente terminará ocurriendo: el rechazo a la iniciativa de Ley Estatal de Educación, por no ajustarse incondicionalmente a su programa político. El primer signo claro es el rechazo anticipado a los foros a los que convocó el Congreso, como parte del proceso para la elaboración de la iniciativa. Sólo pueden estar pasando dos cosas posibles: o los poderes están tratando de impulsar la iniciativa en el total desorden, o están dispuestos a chocar con la Sección 22. No hay más.
En efecto, hace apenas unos días la Diputación Permanente de la LXII Legislatura aprobó el acuerdo para realizar los foros denominados “Diálogos por la educación para la atención legislativa al pueblo de Oaxaca en materia de educación”. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Alejandro Avilés, dijo que en estos foros el Congreso convocará a padres de familia, profesores, ciudadanía y expertos, para que expongan sus inquietudes y propuestas relacionadas con la nueva norma educativa.
Todo iba muy bien, hasta que recibieron el rechazo frontal de la Sección 22 del SNTE, que en voz de su vocero, desconoció y no avaló los foros a los que convocó la LXII Legislatura, debido a que en la declaración política que firmaron en conjunto con el Gobierno y el Congreso del Estado el 10 de marzo pasado, sólo se estableció el compromiso de los 37 foros que ya se realizaron y que fueron organizados por la 22 los cuales, dice, también estuvieron abiertos a toda la ciudadanía.
Incluso, dijo que el Poder Legislativo no cumplió con enviar a un representante ni a la mitad de los foros educativos organizados por la Sección 22, y que por tanto “se sacó de la manga” la realización de estos nuevos foros, ya que dijo que hay un documento firmado (la declaración política), el cual existe un compromiso específico para la construcción de la norma, y que el Congreso incumple ahora que está organizando foros al margen de esos compromisos.
¿Cuál es uno de esos dos escenarios posibles que puede estar ocurriendo? Que en el gobierno estatal, ni en el Congreso, existe una conducción comprometida con los compromisos que ellos mismos firmaron en la declaración política con la Sección 22, y que por eso ahora están tratando de impulsar acciones que no estaban contenidas en dicho documento. En ese sentido, es probable que en su momento hayan aceptado y firmado esa declaración política únicamente con los puntos y las condiciones dictados por la Sección 22 (incluso sin leer o analizar el documento) bajo la premisa de no contradecir o provocar la ruptura con el magisterio, y meterlo en una dinámica de construir la norma en conjunto antes que chocar con ellos y generar condiciones de inestabilidad que pusieran en peligro la continuidad del régimen.
Así pues, es muy posible que el gobierno y el Congreso se hayan plegado a las exigencias de la 22 sin reparar en la necesidad de hacer un consenso más allá de los solos requerimientos políticos del magisterio, y que ahora que se ven en la necesidad de llevar a cabo más acciones para la construcción de la ley, sea la misma Sección 22 quien les reproche sus decisiones (cuestiones a las que mal que bien los dos poderes se comprometieron), y con “fundamento” en el documento que contiene la declaración política, desconozca todas aquellas acciones que se apartan de lo que concretamente firmaron en conjunto el 10 de marzo pasado, para construir la iniciativa de Ley Estatal de Educación.

EL DESCONOCIMIENTO QUE VIENE
Desde hace tiempo veíamos venir el rechazo final de la Sección 22 a la propuesta de Ley Estatal de Educación, y así lo apuntamos el 13 de mayo pasado, cuando decíamos que en el caso de la Ley de Educación, la Sección 22 sí avaló el procedimiento, sí está participando en la elaboración de las iniciativas, y parcialmente se verá obligado a respaldar dicho proyecto, aunque éste termine siendo la reglamentación obligatoria a la Constitución federal en la que parte que le corresponde.
“En ese sentido, la Sección 22 –decíamos– tendrá que preparar dos escenarios. El primero, que será inédito (aunque creemos que poco probable) será el de encontrar la forma de aceptar que la nueva Ley Estatal de Educación, que según surgió de su consenso y de sus foros regionales que ahora mismo se realizan, sea en realidad –y en los temas torales- una mera reglamentación de lo que dice la Constitución de la República y las leyes federales en materia educativa. Sería algo así como la entreveración entre sus postulados políticos y académicos, con los temas que le interesa regular a la federación, relacionados específicamente con la evaluación y todo lo que ahora fue incorporado al nuevo artículo tercero constitucional.
“Esto no parece probable. La razón es simple: por cuestiones políticas, la Sección 22 difícilmente respaldará algo que no esté ajustado a su programa político. Y en este caso sería inédita la forma en que fundamente el hecho de que sí está de acuerdo con dicha norma, y que reconozca que sus postulados son concordantes y compatibles con lo que establece la legislación federal. Eso sería el resultado de que los foros y la ley la hicieran ellos. Pero sería también una forma de reconocer que todo lo que dijeron estaba mal y que ahora están apoyando una norma que dice y dicta lo que sus adversarios dicen.
“El otro escenario es más simple y puede también ocurrir: si el gobernador Gabino Cué asegura que la nueva ley estará aprobada antes de que inicie el nuevo ciclo escolar, entonces es posible que la iniciativa sea presentada en el mes de junio y discutida antes de que termine el periodo de sesiones correspondiente. Es decir, entre el mes de julio y agosto próximos. ¿Qué puede hacer la 22? Rechazar la ley, como ya lo hizo cuando el gobernador Cué instruyó que se conformara una iniciativa de reforma a la Ley General de Educación, la cual hicieron conjuntamente abogados del gobierno estatal con gente de la Sección 22 pero que al final el magisterio terminó rechazando la propuesta por no ajustarse a su programa político.

LAS SEÑALES
El escenario que prepara el magisterio es ese: el de rechazar la norma. Ellos van por todo, y no aceptan ninguna vacilación. El primer argumento a favor del rechazo que viene, ya se los dio el Congreso con esta cuestión de forma. Luego vendrán los temas de fondo, que también rechazará la 22 de la Ley Educativa. Ninguna buena noticia, pues, para Oaxaca.