Sección 22, ¿ya sabe cómo procesar su segunda derrota?

 

+ Ruta, armonización; ¿Y el premio de consolación?

 

Faltan menos de dos semanas para el inicio del ciclo escolar, y sigue llamando la atención que la Sección 22 del SNTE sigua sin presentar, y sin conocer, el anteproyecto de Ley Estatal de Educación por el que tanto están luchando en las calles de Oaxaca. Esta cuestión toma una dimensión trascendental cuando el ofrecimiento del gobierno, el Congreso y el propio magisterio se centra en tener una ley educativa consensada antes de la cuarta semana de agosto. ¿Qué se esconde tras esos titubeos?

En efecto, dentro de los compromisos signados por el Gobernador del Estado, el secretario General de la Sección 22, Rubén Núñez Ginez y el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Jesús López Rodríguez, se encuentran tres que son cruciales hoy en día, porque explican —o deberían hacerlo— la aparente premura de todas las partes firmantes por contar a la brevedad con un proyecto de ley educativa que permitiera desahogar el procedimiento legislativo que establece la Constitución del Estado. Y es que aunque todos reconocen que el anteproyecto es urgente porque contar con una ley educativa armonizada lo es aún más, nadie parece —y menos la Sección 22— tener preocupación por desahogar este punto de inmediato.

¿A qué se comprometió específicamente la Sección 22 en la Segunda Declaración? Esto se encuentra detallado en los compromisos tres, cuatro y cinco, que a la letra dicen: “3. Se reitera el compromiso conjunto de intensificar los trabajos de la Comisión Redactora, reincorporándose en su seno la representación de las fracciones parlamentarias representadas en el Congreso local. 4. Se acuerda que la Comisión Redactora presente un informe periódico de avance del proceso de construcción del Anteproyecto de Iniciativa de la nueva Ley Estatal de Educación. 5. Establecieron como fecha para la conclusión del Anteproyecto de Iniciativa de Nueva la Ley Estatal de Educación, el 30 de julio de 2014; a partir de esa fecha, la Comisión Redactora dispondrá de 5 días hábiles para hacer entrega del documento al Titular del Poder Ejecutivo Estatal, en un acto protocolario”.

Hoy podemos ver que ninguno de esos compromisos se ha cumplido. Pero también, y sobre todo, debe distinguirse que el cumplimiento de esos acuerdos se encuentra fundamentalmente en el espacio de la Sección 22, que es la encargada de encabezar la Comisión Redactora; que la Asamblea Estatal de la 22 es la primera facultada para conocer del anteproyecto de ley, y que hasta ahora lo único que ha manifestado son apremios a la Comisión Redactora para que presente avances; que fue la Sección 22 quien se comprometió a presentar —hace ya varios días— el proyecto de iniciativa de ley; y que finalmente, al reconocer la voluntad del gobierno y del Congreso, y aliarse a ella, la Sección 22 tampoco está en condiciones para seguir jugando a dar ellos un albazo, o de ponerse a exigir condiciones que no sean las mismas de equilibrio que tácitamente le han puesto los diputados locales y el Gobernador del Estado.

En esas condiciones, vale la pena seguirse preguntando qué sigue para el magisterio luego de que se les agote el tiempo que aparentemente están ganando con la dilación de la presentación del anteproyecto de iniciativa de ley, y si están preparándose —y cómo— para anunciar la derrota que les espera.

 

LA RETIRADA

La Sección 22 fue derrotada por primera vez el año pasado, cuando por estas mismas semanas pero de 2013 se fueron a la Ciudad de México a establecer un plantón en contra de la emisión de la nueva legislación secundaria en materia educativa, que establecía normas como la del Servicio Profesional Docente, que le ponía fin a los privilegios que ellos habían acumulado en décadas de lucha.

Fueron a la capital del país, pero no pudieron ni frenar la aprobación y promulgación de las nuevas normas; ni consiguieron hacer que las razones de su protesta permearan en la sociedad para que les brindara apoyo; y ni siquiera pudieron resistir una incursión policiaca que los alejó del corazón de la Ciudad de México y los arrinconó en el Monumento a la Revolución, en donde hasta hoy mantienen un plantón que ya constituye sólo una protesta testimonial de la lucha contra la reforma educativa.

Cuando eso pasó los profesores decidieron regresar a Oaxaca para encabezar desde aquí la segunda etapa de su resistencia contra las reformas. Cuando eso pasó anunciaron que la lucha la darían desde Oaxaca, impidiendo que se concretara una norma educativa local acorde con los nuevos lineamientos federales, y empujando la posibilidad de que los Poderes del Estado en Oaxaca elevaran a rango de ley su Plan para la Transformación de la Educación en Oaxaca. En realidad, eso es lo que los profesores han intentado en todos los meses de lucha que llevan. Pero lo cierto es que ni siquiera decretando un segundo no inicio del ciclo escolar, podrán detener lo irremediable.

¿Qué es lo irremediable? Que, como lo afirmó el diputado Alejandro Avilés —quién sabe si con plena convicción, aunque sí con la presión que le genera el brete de la ley educativa y los chantajes de la Sección 22— no queda otro camino más que armonizar en el ámbito educativo. ¿Qué significa eso? Que así sea que la Ley Estatal de Educación remita todos los temas espinosos para la Sección 22 a la legislación federal, este proceso es irremediable y de todos modos tendrá que ocurrir porque de lo contrario únicamente se estaría maquillando una situación que ocasionaría más problemas para Oaxaca.

Entendiendo lo anterior, ahora lo que parece es que el famoso anteproyecto de ley educativa —el que sería viable para ser aprobado— no es tan complejo como parecen estarlo pintando los profesores de la Sección 22, y más bien lo que pareciera es que, mientras, todos ganan tiempo para una negociación que sea algo así como el “premio de consolación” para que la dirigencia magisterial justifique el próximo fin de las acciones de lucha y tenga algo qué llevarse en las manos cuando de todos modos sea derrotado en las cuestiones de fondo de este proceso.

 

¿HAY RUMBO?

Por esa razón la Asamblea Estatal de la Sección 22 está únicamente dando largas. Si leemos con atención el documento de Acuerdos, Tareas, Pronunciamientos y Plan de Acción emitido este fin de semana, no se logra apreciar un rumbo claro del movimiento. Es decir, no saben bien cuál es el escenario siguiente, y se resisten a aceptar que lo que va a pasar, para ellos, es irremediable.