La elección oaxaqueña debe resolverse en las urnas, no en tribunales

TEEO

+ TEE: su decisión marca pauta de respeto a lo que diga la ciudadanía


Este sábado, el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca (TEEO) resolvió que son legales las candidaturas de los tres principales contendientes a la gubernatura del estado. Esta decisión —salomónica para algunos, pero también necesaria para la democracia— establece un parámetro en el que ahora todos los abanderados de los partidos deben dedicarse a conquistar el voto de la ciudadanía. En el fondo, el mensaje es que los partidos y sus candidatos no deben seguir apostando a que ganar en los tribunales lo que no quieran —o puedan— conseguir de cara a la ciudadanía.

En efecto, el sábado el TEEO resolvió sendos recursos de apelación sobre el registro de los candidatos. En el caso del candidato de la coalición PRI, Partido Verde y Nueva Alianza, el TEEO determinó que Alejandro Murat cumple con los requisitos de elegibilidad previstos la Constitución Política Federal y Local, así como con los requisitos previstos en el artículo 156, del CIPPEEO.

De acuerdo con información de Quadratin, en el caso del candidato por el PT, Ángel Benjamín Robles Montoya, los magistrados del TEEO declararon infundados los agravios al estimar que Robles Montoya no participó de manera simultánea en los procesos de selección de candidatos del PRD y PT. Lo anterior, debido a que ambos partidos firmaron un convenio para ir en coalición en la elección de Gobernador del Estado y el PT sólo emitió una convocatoria sin que llevara a cabo actos materiales de un proceso de selección interna de candidatos, ya que la selección del candidato a Gobernador del Estado se le delegó al PRD.

Por su parte, en el caso del candidato de la coalición “Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca”, José Antonio Estefan Garfías, el TEEO declaró infundados los agravios respecto a que utilizó recursos públicos en la precampaña y rebasó el tope de gastos. Específicamente, en relación a los actos anticipados de precampaña, el TEEO estableció que éste ya había sido sancionado; y por lo que respecta a la utilización de recursos públicos dicha conducta no le fue acreditada a su persona, toda vez que en las constancias, se advierte que en los Procedimientos Especiales Sancionadores respectivos, se determinó que los infractores de la normativa electoral fueron los ediles de Soledad Etla, Pinotepa Nacional, y Trinidad de Zaachila.

Así, lo que técnicamente hizo el Tribunal Electoral fue una especie de restablecimiento de las condiciones de igualdad en la que deben terminar de desahogarse las campañas, sin la limitación del cuestionamiento sobre la legitimidad de las respectivas candidaturas. Pues se supone que toda campaña —ésta no es la excepción— arranca con el impulso de las decisiones que toman los partidos al postular a sus candidatos, pero se resuelven con la decisión de la ciudadanía al elegir a uno de ellos para que ocupen las responsabilidades del Estado. En Oaxaca había un intento por tirar a los candidatos señalando vicios de origen, aunque evidentemente eso no era ni útil ni conveniente para la tímida democracia de nuestra entidad.

URNAS O TRIBUNALES

En la víspera del arranque de las campañas electorales, apuntábamos algo que vale la pena retomar. Es muy grave —señalábamos en nuestra entrega del 18 de marzo— que, de entrada, el ánimo de al menos dos de los tres aspirantes principales a la gubernatura sea el de descalificar a sus adversarios incluso antes de que inicien los trabajos de promoción del voto. Aunque pudieran existir causales aparentemente acreditadas para acudir a los tribunales, es clara la forma en que se revela un interés voraz ya no por ganar el voto ciudadano, sino por descalificar al adversario antes incluso de que comience la medición electoral, primero en las campañas, y luego en las urnas.

En el fondo, decíamos en esa ocasión, todos los candidatos enfrentan diversas situaciones comunes, que se resumen en el hecho de que como todos tienen cuestionamientos de fondo, todos pueden ser impugnados ante los tribunales. Y la defensa de uno, puede ser exactamente igual a la de sus pares. Así, si se exonera a uno implícitamente se hace eso mismo con todos, y ante el castigo, cualquiera de ellos podría utilizar exactamente el mismo argumento o defensa que el que pudiera usar cualquiera de sus adversarios. Por esa razón, la elección debe resolverse en las urnas y no en los tribunales, como tempranamente intentan hacerlo —en contra de sí mismos— algunos de los participantes en este proceso electoral.

Frente a todo esto, queda claro que la decisión tomada por el TEEO respecto a las tres principales candidaturas al gobierno de Oaxaca, pasa por la legalidad de las postulaciones de los partidos, pero también parece ser una decisión en la que influyó la racionalidad para considerar que, una vez salvados los parámetros legales fundamentales, todos deben hacerse a un lado de las ruidosas estrategias de descalificación previa, para ofrecerle a la ciudadanía las propuestas de gobierno en las que, lamentablemente, sigue habiendo un muy marcado ayuno de ideas.

ELECCIÓN UNIVERSITARIA

Esta semana será decisiva para el rumbo político de la UABJO: al finalizar la semana habrá formalmente candidatos, y entonces todo se cerrará a la disputa entre Eduardo Bautista, candidato de los Martínez, y Silviano Cabrera, que parece haber logrado capitalizar el agotamiento del abrahamismo. Ya lo veremos.