A pesar del ruido, la Sección 22 sigue perdiendo en la arena de la evaluación

 

OAXACA

+ Quisieron inhibir carrera magisterial, y fallaron; ahora les ocurre lo mismo


Podrá decir misa la Sección 22 del SNTE, pero es claro que en la arena sustantiva sigue perdiendo batallas. Esa ha sido la constante al menos en la última década, en la que a pesar de que reiteradamente gana las calles y deja sin clases a los niños y jóvenes oaxaqueños, no ha logrado frenar el tránsito de cada vez más profesores, de la resistencia a la aceptación de los procesos de evaluación docente. Así, aún cuando el fin de semana desquició nuevamente a Oaxaca, la Sección 22 volvió a perder en la arena de la evaluación docente.

En efecto, en acciones paralelas la Sección 22 protestó y bloqueó la circulación vial en las más importantes carreteras de la entidad, pero aún así la Secretaría de Educación Pública aplicó la evaluación docente que ellos trataron de impedir. En lo relativo a las protestas, la 22 aplicó cierres carreteros durante dos días consecutivos, como un acto de presión directa al Gobierno del Estado para que gestionara la regularización automática de los beneficiarios de las plazas normalizadas mediante el acuerdo del 7 de diciembre del año pasado.

Sin embargo, a pesar de ello un poco más de mil profesores de Oaxaca participaron en la evaluación de desempeño convocada por el Servicio Profesional Docente. De acuerdo con un reporte de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la jornada de evaluación para el caso de Oaxaca y Chiapas, se llevó a cabo durante el fin de semana pasado, el Servicio Profesional Docente, junto con las autoridades educativas de la Ciudad de México, Puebla y Tabasco, dispusieron de 34 sedes de aplicación en apoyo al desarrollo de este proceso, para facilitar la realización exitosa y eficiente. En el caso de Chiapas, se presentaron mil 091 profesores y en Oaxaca, mil 124, mientras que en Michoacán, 653, para un total de dos mil 868 docentes, quienes dijeron sí a las evaluaciones.

De entrada, habría que ver de forma relativa la confronta entre dos cifras: por un lado, el IEEPO y la Sección 22 han asegurado que son tres mil 699 plazas regularizadas, y por el otro la SEP informa que fueron un mil 124 docentes los evaluados. Aunque de entrada esta no parece ni la tercera parte del total de plazas recientemente otorgadas, lo que habría que ver con más detenimiento es hasta dónde esas tres 699 corresponden al mismo número de personas.

Nos explicamos: hay docentes a los que se les regularizaron horas de trabajo, ubicación, niveles salariales o alguna cuestión que no necesariamente significaba la apertura de una nueva plaza de trabajo. Por eso, resultaría relativo y hasta engañoso asegurar que sólo se evaluaron mil 124 de los tres mil 699 nuevos docentes. Por eso, en la confronta real de los números, podrá verse —cuando el IEEPO finalmente informe el estatus real de ese proceso— hasta dónde permeó el llamado de la Sección 22 a sus nuevos agremiados —muchos de los cuales sí tenían meses, y hasta años, sin cobrar su salario y que a partir del acuerdo del 7 diciembre comenzaron su proceso de normalización laboral y salarial— a no evaluarse, y con ello poner en riesgo su reciente y provisional incorporación al servicio docente. Pues se supone que, justamente, esta evaluación tenía como objeto continuar con los trámites para hacer definitiva su plaza de trabajo.

FALLAS REITERADAS

La Sección 22 intentó, desde el año 2008 —cuando el presidente Felipe Calderón Hinojosa firmó la Alianza por la Calidad de la Educación con la dirigencia nacional del SNTE que entonces encabezaba la maestra Elba Esther Gordillo— impedir los procesos de evaluación, para el programa que hasta entonces fue conocido como Carrera Magisterial, y que a partir de la firma de la Alianza, quedó supeditado a ciertos procesos de estimación del desempeño docente, como punto de referencia para el otorgamiento de beneficios salariales para los profesores del país.

En aquel tiempo, la Sección 22 tenía el control total de la estructura administrativa del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, y entonces le fue relativamente fácil frenar los procesos de evaluación de la Carrera Magisterial, no porque antes no se aplicaran diversos tipos de exámenes a los profesores que accedían a participar en ese proceso, sino más bien por el establecimiento de la posición política de rechazar el acuerdo entre el SNTE —que ha sido su adversario sindical histórico— con el gobierno del presidente Calderón, al que también consideraban como espurio —según ellos— por haberle robado el triunfo en la elección presidencial, al entonces candidato presidencial perredista Andrés Manuel López Obrador.

Así, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación frenó por años la aplicación de las pruebas relacionadas con la Alianza por la Calidad de la Educación. En aquel entonces, la dirigencia magisterial no encontró rechazo por parte de los profesores afectados, ya que como la Sección 22 mantenía el control absoluto de la estructura administrativa del instituto educativo oaxaqueño, entonces los profesores a los que se les frenó la evaluación no tenían forma de oponerse por la posibilidad de que eso fuera considerado como una traición al movimiento sindical, y entonces sufrir mayores consecuencias en su ubicación laboral, salario o condiciones de trabajo.

Aún así, al final la Coordinadora perdió porque con todo y su oposición, la reforma educativa del gobierno actual trajo como consecuencia la implementación de los procesos de evaluación que se han llevado cada vez con más regularidad. Aunque continúa habiendo oposición, es claro que cada vez más profesores acceden a participar, a partir de que: a) de no hacerlo, corren el riesgo de perder sus condiciones salariales y de ubicación; y b) de que a pesar de la virulencia con la que sigue actuando la dirigencia de la Sección 22, ésta ya no tiene todos los hilos del control administrativo de los trabajadores de la educación, y por esa razón tampoco puede aplicarle a los maestros las mismas sanciones que antes acostumbraba para todo aquel que se insubordinara a sus posiciones políticas.

Hoy, a pesar de la forma en la que la 22 sigue ganando las calles, queda claro que esta fue una nueva derrota, pues ni su más reciente clientela hizo eco de los llamados a no participar en la evaluación. En el fondo, continúa el “estira y afloja” en la relación política entre la Sección 22 y el gobierno de Oaxaca, que intentan establecer los parámetros de su propia sinergia utilizando la evaluación de los profesores como pretexto. Pero de manera concomitante a ello, queda claro que en el terreno de lo sustantivo, la 22 sigue acumulando derrotas porque no hay forma de frenar la determinación de cada vez más profesores por acceder a la evaluación independientemente de los temas políticos que envuelven la compleja relación entre el sindicato y el Estado en Oaxaca.

¿SER AMIGOS?

¿Quiénes habrán sido los ilusos al interior del régimen que pensaron que podían ser amigos de las organizaciones sociales, que no tienen palabra de honor, ni escrúpulos, ni más amigos que sus propios intereses? El enfrentamiento del domingo entre pobladores de Zaachila con integrantes de la organización 14 de junio, no es sino la secuela de una historia más profunda: la de personas afines al nuevo régimen, tratando de ganar la gracia de esas organizaciones —desde la CTM hasta la 14 de junio, pasando por la CNP, el Sindicato Libertad, y otras— como una forma de clientela electoral. Quizá en su momento lo lograron. Sin embargo, hoy todos esos grupos se asumen con una impunidad directamente proporcional al daño que le causan a Oaxaca. ¿Ahora resultará que nadie tiene responsabilidad?