Visita cometa Oaxaca

Carlos R. Aguilar Jiménez.

 


En el transcurso de la vida de cada persona es posible observar hasta diez cometas, de estos dos o tres son visibles a simple vista y los otros a través de telescopios por ser pequeños o no acercarse suficiente a nuestro planeta. De todos los cometas el más espectacular ha sido el Halley que se vió en Oaxaca varios meses en 1986 y volverá luego que complete su órbita alrededor del sol en 2063, siendo visibles en Oaxaca desde entonces, el Hale Boop, Hyakutake y otros no menos brillantes pero espectaculares hasta este verano 2018 cuando se observará el cometa C/2017 descubierto con magnitud 22 por el sistema de vigilancia robótico Pan Starrs desde Hawai. Este cometa que visita la Tierra y será visible telescópicamente, no a simple vista porque se espera únicamente alcance magnitudes de observación que no ven los ojos podría ser especialmente brillante para finales de julio y principios de agosto.

Así como los planetas giran alrededor del Sol, todos en el mismo sentido, siguiendo trayectorias elípticas situadas casi en el mismo plano, como dentro de un disco, los cometas viajan de manera desordenada; siguen órbitas excéntricas o alargadas, que están en planos muy diferentes entre sí y de los planetas. Además, en cuanto a su dirección, hay cometas que van en sentido directo y otros retrógrado. El nombre de los cometas deriva del griego y significa cabellera, no muy grande por cierto, presentando siempre un aspecto difuso, fantasmagórico, espeluznante, que generalmente se alarga en un solo sentido, formando una cola luminosa.

En la antigüedad se creía que los cometas eran meteoros luminosos formados por emanaciones de gases terrestres que recorrían la atmósfera. Como idea emitida por Aristóteles, fue aceptada como cierta hasta la edad moderna y, por ello desde aquellos tiempos existía la creencia de que influyen en la vida de las personas, presentándose cuando sucedía algún desastre o morían personajes. También se creía que anunciaban pestes, guerras, hambre o incendios. No es extraño, entonces que en las antiguas crónicas se les califica de horribles y espantosos, no obstante, también hubo pueblos, como los griegos, que consideraron a los cometas como feliz augurio, cómo podríamos nosotros, si fuéramos supersticiosos, relacionar este cometa con las perspectivas políticas y sociales que ahora tiene México y en especial Oaxaca a partir del año próximo, cuando nuevas autoridades, directores y gobernantes asuman sus cargos, cambiando la política de corrupción, abuso y arbitrariedad que muchos directores actuales consideran normal, dado que se desempeñan abusivos y prepotentes, así que más allá de supersticiones, lo cierto es que el cometa C/2017/ S3, sin nombre porque no lo descubrió una persona, sino un sistema robótico, viene a visitar Oaxaca donde será visible a través de telescopios y como todos los cometas observados en Oaxaca, presentando un aspecto fantasmagórico pero espectacular contra el fondo de estrellas fijas, destacando su majestuoso desplazamiento espectral telescópico,