Evangélicos políticos


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Evangélicos piden derechos políticos, quieren ocupar cargos públicos y formar partidos. La Confraternidad de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice), pide eliminar la restricción constitucional para que ministros de culto de ser votados para ocupar cargos públicos y asociarse con fines políticos, con lo que se abriría la puerta a que puedan formar partidos y ser militantes, al estilo de países fundamentalistas islámicos, en los que el fanatismo religioso y las creencias sin evidencia que sirven para engañar a la gente, ahora podrían servir en nuestro país para manipular no únicamente con promesas de premiación y castigo eterno en el más allá, el habitáculo de Dios y sus elegidos o el infierno, sino en “el más acá”, en la Tierra, exactamente en México, como sucedía hasta las Leyes de Reforma promulgadas por don Benito Juárez, que separaron la Iglesia del Estado y expropiaron al Clero inmensa riqueza y canceló el poder que ejercían despóticamente y… que ahora quieren recuperar.

México es un país laico en el que hoy cada quien puede creer o no lo que quiera, se puede ser ateo, agnóstico, evangélico, luterano, cuáquero o evangélico, sin que sea requisito determinado credo para hacer trámites legales o tratar asuntos personales, no obstante, si los evangélicos llegan a conseguir poder político y los curas o pastores pueden ser elegidos para cargos públicos, lo cierto es que a partir de esa posibilidad legal, intentaran agrandarla para poder recuperar el poder que tuvieron durante la Inquisición, las Cruzadas o los tiempos de evangelización que tanto daño han hecho a la humanidad, incluidos los mexicanos que, de creer devotamente en Tonatiuh, luego de ser dado de baja como Dios por la iglesia católica, ahora casi todos los mexicanos creen en un Dios del medio oriente ya sea Jesucristo, Jehová o la Virgen Morena, y no Alá, Zoroastro, Ganesha o Tlaloc.

 Las religiones son instituciones que prometen la esperanza más grande que pueda existir: ¡que uno no muere!, simplemente desencarna y el alma sale del cuerpo para ir a ultratumba, o lo que sea signifique eso, de tal forma que casi todos los seres humanos encantados se apropian de esa creencia que promete inmortalidad para vivir eternamente en el Cielo, y si de prometer y mentir se trata, se puede hacer también con los vivos a través de la política, como han hecho sacerdotes, pastores y  papas, individuos que se autonombran representantes de Dios en la Tierra, pero dispuestos siempre a involucrarse en política para aumentar su riqueza y poder, excepto en México, donde no pueden porque Juárez prohibió legalmente que los sacerdotes se involucren en decisiones de gobierno y dediquen únicamente a su negocio de promesas sobrenaturales en el más allá, haciendo de México una nación donde se aplica como sentencia: A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.

No reelección notarial


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Firmó AMLO ante notario público un documento en el que certifica no se reelegirá al finalizar su sexenio como presidente, acción que debe reconocerse si es circunspecto y serio, porque ante el casi infinito poder presidencial, un documento notarial o cualquier compromiso público o personal, no significa absolutamente nada dado que ante nuevas circunstancias o contingencias que estén por venir o sean programadas, los mandatarios argumentando condiciones extremas pueden hacer lo que quieran, incluso impugnar que es por el bien de todos, del país o de la humanidad en general, porque los tiranos y déspotas así actúan, como se demuestra histórica, y actualmente en Venezuela o Cuba, no obstante, si se trata de un compromiso moral auténtico y una promesa honesta, entonces un documento notarial no es preciso.

Si uno se sabe digno, es auténtico y honesto ante cualquier declaración personal u oficial, no hacen falta documentos, porque lo que uno es lo será siempre. La honestidad y respetabilidad de cada persona no se compra ni hace alarde de ella; simplemente se tiene y actúa en consecuencia, así que firmar un documento notarial para decir que no se reelegirá, parece declaración de alguien que supone sus palabras no son fidedignas y su discurso no político no es creíble y tiene que demostrarlo con documentos, actos de fe o firmas notariales, como si el primer ministro de Inglaterra, Suecia o Alemania, el presidente de España o Francia tuvieran que firmar documentos para asegurar a los ciudadanos de sus países que no se reelegirán, y no lo hacen porque respetan sus leyes y constitución sin necesidad de propaganda política, sabiendo que aunque quisieran no se pueden reelegir porque los ciudadanos de esos países son cultos, educados y respetuosos individual y socialmente, así que sería innecesario, superfluo y políticamente incorrecto que en el Parlamento inglés el primer ministro llamara a los medios para que publicaran la firma de un documento notarial para asegurar lo que es obvio y axiomático en su legislación, excepto que esté considerada constitucionalmente como en EU, donde Donald Trump si se puede reelegir o firmar un documento para decir que no lo hará. Lo que es obvio en todo contexto no se tiene que decir porque todo estamos conscientes que así será; en los juegos, competencias, escuela, familia, con amigos, trabajos y cargos públicos todos sabemos que se debe hacer y que no, así que en un partido de beisbol por ejemplo, no se requiere que los jugadores firmen que jugaran limpio, en buena lid y las hostilidades deportivas terminarán exactamente al cumplirse el tiempo pactado, no antes ni después, así que ¿cuál es la necesidad de firmar un acta notarial si se supone que preside limpio y trabaja en buena lid?…a menos que no sea así y nos espere una sorpresa como en Venezuela o Cuba.

Nuevo mercado central


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Si bien la construcción y utilización a mediados del siglo pasado del Mercado de Abasto en lo que entonces era la periferia del ciudad, se hizo con la intención de desconcentrar o eliminar de la ciudad el sábado de mercado que se extendía días antes y después, proporcionando a vendedores y conexos un lugar donde pudieran abastecerse de materia prima, comercializar, distribuir y vender sus productos, poco tiempo duró ese intento porque de los dos mercados del centro, Benito Juárez y 20 de noviembre paulatinamente se hizo una conexión con el de Abasto a través de la calles de las Casas y Trujano, y que ahora se está extendiendo a través de la calles de Alcalá, donde encontramos todo tipo de vendedores ambulantes y fijos en todo el trayecto del Andador Turístico Gurrión y Allende, el Pañuelito y Labastida, convirtiéndose en un andador-mercado ininterrumpido de comerciantes ilegales, alternativos y piratas desde el Mercado de Abasto hasta Alcalá y Humboldt, sin que exista la menor intención del gobierno por controlar el incremento abusivo de vendedores ambulantes y pordioseros, que convierten al Centro Histórico en grotesco y sucio mercado.

No hay ni habrá control de ambulantes, porque la intención de la 4t es de tipo comunistoide, apoyada por clases sociales pobres, clases sociales que yo no invente, porque ya existían cuando nací y  que ahora el presidente llama fifis y chairos, defendiendo populistamente a chairos por ser quienes votaron por su Él, con mayúscula como si fuera Él mesías, y en Oaxaca repitiéndose la estrategia, ninguna autoridad impedirá que profieren los vendedores, dado que una vez se instala uno, luego se trae a algún pariente para que se ubique a un lado, después a otro y, si además logran el amparo de algún líder venal de sindicatos mafiosos, jamás se quitarán y al contrario, aumentarán, porque en Oaxaca el comercio informal es intocable y goza de impunidad, a diferencia del comercio establecido, a quien si se aplican las leyes y ordenanzas, exigiendo todo tipo de requisitos, equipos e impuestos, siendo esta situación ejemplo de corrupción, porque existen leyes y reglamentos que el gobierno no cumple para no interferir en las políticas públicas populistas de apoyo y solidaridad, ilegal o indebida a los que se dice menos tienen, aunque violen las ordenanzas y leyes, porque de lo que trata la 4t para gobernar es no interferir con nadie, evitando así se les llame represores o abusivos; claro está que si lo que hoy hace el gobierno, lo hubiera hecho Peña, durísimas y despiadadas serían las críticas, no obstante como lo hace Él Mesías y a Él lo siguen corderos sumisos, sin análisis u objeción, pronto el Mercado de Abasto se extenderá todo el Centro Histórico hasta el llano, como las ciudades-mercado de Nairobi, Kenia o Calcuta y pronto Oaxaca de Juárez.  

Revertir el andador turístico


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Construido con esa intención, la calle de Macedonio Alcalá se convirtió en el primer andador de la ciudad de Oaxaca; contra toda la oposición y resistencia de comerciantes y vecinos del rumbo (incluida la de mi padre dueño de la relojería CRONOS que se encontraba en esa vía vehicular), al final se habilitó como andador, una vía peatonal exclusiva para transeúntes que pudieran disfrutar plenamente del paisaje, entorno y arquitectura colonial urbana sin automóviles estacionados o en circulación, transformando una calle vehicular en un Andador para distracción, esparcimiento, convivencia familiar y social con resultados exitosos para los oaxaqueños y turistas que caminaban felizmente entre el zócalo y santo domingo… hasta que se convirtió en un grotesco mercado.

A finales del siglo pasado la intención del andador turístico cambió, cuando comenzó a convertirse en un mercado plagado de vendedores ambulantes, puestos fijos y semifijos de artesanos en competencia desleal con negocios del mismo giro bien establecidos, además de pordioseros, niños mendicantes, madriguera de cristaleros, raterillos y carteristas, transformando progresivamente el Andador en grotesco mercado que ha lastimado el ambiente de tranquilidad que tenía hasta hace un par de décadas, por lo que para evitar continúe creciendo la degradación del Andador Turístico y en unos años sea intransitable y convierta en extensión del mercado de abasto a través de las calles de las casa o trujano, mejor sería se revirtiera su uso y convirtiera otra vez en calle de circulación vehicular y andador, como García Vigil donde circulan automóviles y peatones imposibilitando ubicación de puestos de pacotilla, comida insalubre, artesanías chinas y cosa robadas. Ya sea por la violencia y amenazas de lideres venales a autoridades que ponen de rodillas con intimidación de protesta o cierre de calles, ya que el estado de derecho no existe en Oaxaca porque la corrupción es mayor o porque en eso consiste la 4t –”t” con minúscula–, lo cierto es que el aspecto de ciudad patrimonio de la humanidad que esperan encontrar los turistas o la que quisiéramos tuviera los residentes de Oaxaca, lo que lamentablemente vemos es grotesco porque el Centro Histórico se ha convertido en lugar exclusivo para turistas, indígenas y resentidos sociales, la buena noticia es que existe alternativa como centros comerciales, bancos, cafés, bares y calles para caminar en la colonia Reforma o Jalatlaco, donde damos gracias que aun no invaden ni irrumpen con sus risibles mercados los ambulantes, aunque tengan una vez a la semana un tianguis de cosas robadas, piratería y baratijas que sus residentes promueven porque les compran y en esa dinámica de desgobierno, pronto los invadirán mototaxis; con malhechores a bordo o cualquier negocio ilegal amparado por membretes de luchadores, sociales, indígenas o comunistas.     

Folclore al extremo


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Estamos de Guelaguetza, en la que se considera la mayor fiesta de los oaxaqueños, y quizá de México, o así se debería decir en plan de marketing, porque efectivamente eso es, la máxima presentación de la idiosincrasia, tradiciones y usanzas de Oaxaca a través de la música, danza, rituales y sistemas de gobierno basados en “abusos y malas costumbres”, incluyendo hábitos que actualmente son política y humana incorrectos, como la presentación de un ritual y danza de la virginidad por parte de una delegación del istmo, en una dinámica que sirve para regodearnos del pasado y remoto pretérito de pueblos, aldeas y caseríos desde que se inventó la Guelaguetza, fiesta que pretenden relacionar con celebraciones prehispánicas de las que poco se sabe y que no tienen correlación con la actual Guelaguetza, pero como sea, con antecedentes prehispánicos no, lo cierto es que la Guelaguetza nos define como un pueblo costumbrista, conservador, regionalistas, tradicionalista y reaccionario a todo lo que sea innovación, cambio, progreso, mejora y desarrollo, regodeándonos con lo que hicieron nuestros antepasados en sus orígenes y no por lo que podríamos hacer nosotros con perspectiva de futuro, los oaxaqueños actuales, excepción quizá de los que nacieron este siglo, del año 2 mil en adelante, quienes probablemente no piensen que todo tiempo pasado fue mejor y discurran que lo mejor está por venir.

Es un hecho de que toda tradición es una traición al progreso, lo saben los pueblos europeos, asiáticos y especialmente los estadounidenses, quienes con tradiciones y rituales mucho más antiguos que los mesoamericanos, equilibran y balancean sus costumbres ancestrales y rutinas atávicas con innovación, ciencia y tecnología para el progreso, coexistiendo idealmente costumbres ancestrales con una visión futurista, interesándose siempre tanto por lo que hicieron sus antepasados, como por lo que hacen los contemporáneos y por lo lo que harán sus descendientes, conservando su arquitectura y defendiendo zonas arqueológicas y arte medieval o más antiguo, como Roma, Londres, Florencia, Paris o Toledo, ciudades más antiguas que Oaxaca pero con perspectiva de futuro y renovación, que es lo que no tenemos ni nos interesa en Oaxaca, donde única y exclusivamente nos importa lo antiguo, el pasado remoto,  arquitectura, artesanías, la historia, leyendas y tradiciones, sin que los gobernantes, arquitectos, líderes sociales, intelectuales, políticos e incluso estudiantes, piensen en la innovación y cambio, procurando que Oaxaca sea o siga como en el siglo XIX o antes, festejando al máximo y al extremo la Guelaguetza, celebración que nos identifica en el país y atrae miles de turistas beneficiando la economía de todos, pero no la visión progresista e innovadora que también deberíamos tener y equilibrar sin caer en el folklore extremos, aunque también usamos tecnología como pantallas de led o los drones en Guelaguetza…

Multi Guelaguetzas piratas


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Por considerarse una fiesta popular, tradicional y pública, suponiendo se trata de un festejo o jolgorio del pueblo y para el pueblo, la Guelaguetza como representación máxima del folclore Oaxaqueño, fantaseando que se remonta a tiempos prehispánicos y otras quimeras que se inventan los del Comité de Autenticidad al gusto del gobernante y autoridades en turno, (como quieren innovar  ahora con Guelaguetza todo el mes) lo cierto es que es una fiesta que se está vulgarizando, acorrientando y comercializando en extremo, porque como usanza popular se presenta libremente y sin control en todos lados y cualquier lugar, ya sea en restaurantes, centros comerciales y todos los pueblos alrededor de Oaxaca, incluida la Guelaguetza de la Gestapo del magisterio y su secta 22.

De la Guelaguetza por ser fiesta oficial de origen popular que cuando llegó al gobierno el nefasto Gabino Cue aún incluía el Lunes del Cerro, convivencia popular y familiar que se realizaba en las colinas del cerro del fortín alrededor y arriba del Auditorio, que fue cancelada absolutamente prohibiendo el acceso con amenazas policiacas a todo individuo o familia que quiera subir al Cerro los lunes de Guelaguetza, suprimiendo también la instalación de puestos de comida y en general una tradición que por décadas reunió decenas de miles de oaxaqueños en los Lunes del Cerro, que desde Gabino Cue no existen más, excepto en las escaleras del Fortín donde aún turistas y oaxaqueños pueden comer deliciosos antojitos en las fondas instaladas junto a las escalinatas que llevan el nombre del ilustre cronista de la ciudad: Don Rubén Vasconcelos Beltrán, porque el gobierno del estado favorece a compañías refresqueras y cerveceras o telefónicas, para que ellos sean los únicos que vendan y hagan negocios y publicidad, motivando ahora que ante la imposibilidad de asistir a la Guelaguetza oficial con sus elevados costos y excesivo mercantilismo, miles asistan a alguna de las decenas de Guelaguetzas alternas realizadas en la mayoría de pueblos del valle y sin costo alguno, con más autenticidad, realidad y naturalidad autóctona de sus integrantes, dejando la Guelaguetza oficial y las presentaciones piratas para turistas y amigos de funcionarios, facilitando una dinámica de proliferación de Guelaguetzas alternas por no existir derechos de autor, marca registrada o patentes y  reglamentos que limiten o exijan determinados requisitos para presentarse públicamente, ya sea con danzantes autóctonos o con grupos folclóricos invitados, perdiéndose así paulatinamente entre tanta Guelaguetza: oficiales, piratas, alternativas, aparentes o improvisadas el sentido y propósito de la Guelaguetza para convertirla en una multi Guelaguetza de la que pronto pocos sabrán cual es la auténtica o genuina porque todo lo que no tiene control ni regulación oficial o institucional al final se ultraja y diversifica a tal grado que nadie sabe de que se trata, como próximamente sucederá con la Guelaguetza que será popular solo en pueblos y aldeas, porque la del Fortín pertenecerá, como ya sucedió una vez, a empresas trasnacionales a las que se le concesiona la fiesta que se supone es de los oaxaqueños y no de la Corona, Telmex, pepsi o coca.