Rotten Tomatoes y su intento de aniquilar a “Joker”


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Había decidido no hablar ni escribir más de la película “Joker” hasta su estreno en las salas de cine comerciales, pues ya he hablado de suficientes especulaciones y teorías tanto en este espacio, como en algunos de radio e incluso en la sección “CineDebate” de www.libertad-oaxaca.info que tengo el privilegio de comentar. Y lo había decidido hacer también porque ya de por sí la cinta dirigida por Todd Phillips está dando mucho de qué hablar por su paso en los festivales y el reconocimiento que ha tenido tanto de críticos como del público que ya ha tenido la oportunidad de verla. 

Me llenó de esperanzas que Warner y DC volvieran a sus más puros orígenes presentándonos una cinta oscura y mucho más elaborada que lo planearon hacer con el fallido DCEU, que pretendió ser una copia de esas cintas pueriles, coloridas, sin complicaciones, ligeritas y con muchas explosiones que nos presentaba Marvel Studios. DC, siempre se distinguió por presentar películas más maduras y más oscuras y la coronación de esa visión la hizo Christopher Nolan con su trilogía de “El caballero de la noche”. 

Y todo pinta excelente para “Joker”, pues ganó el León de Oro en el festival de cine de Venecia y hay muchas expectativas ahora que se presente en Toronto, además de que se espera, en octubre sea una de las cintas con más taquilla en el fin de semana de estreno comercial; no dudo que así lo sea. En un principio las críticas positivas llovieron e incluso Rotten Tomatoes, la página más influyente de crítica cinematográfica la tenía apreciada con un 90% de aprobación, también se tenían serias posibilidades de que alcanzara una puntuación mayor, colocándola quizá en un 95% de calificación. Si eso hubiera sucedido, se hubiese colocado con una calificación mayor a “El caballero de la noche” y “Mujer Maravilla”, que son hasta el momento, las cintas de Warner-DC mejor evaluadas por la influyente página. Sin embargo, ayer me llegó una notificación a mis cuentas de redes sociales con una alarmante nota sobre “Joker” y era que la calificación estaba bajando por un cúmulo de críticas negativas. 

Nuevamente las especulaciones sobre la parcialidad de los críticos de quienes Rotten recopila los comentarios se puso en debate por cientos de usuarios. Y es que muchos de ellos comenzaron a comentar que la cinta contiene demasiada violencia y que carece de empatía hacia las personas; Leah Greenblatt de la revista “Entertaiment Weekly” calificó a “Joker” como “una cinta volátil y demasiado aterradora, pues las personas no serán capaces de distinguir la violencia real de la ficticia creada por un hombre blanco y enfermo que puede ser un ciudadano cualquiera de los Estados Unidos”; o sea, como si el público fuera idiota. 

Pero la polémica no para ahí. De tener 90% de aprobación, “Joker” bajó su calificación hasta un 77% de aprobación, ahora con muchos más comentarios negativos que al principio. Sin embargo, nuevamente las apostillas de los conocedores menos apasionados del séptimo arte han comentado que hay cintas de Marvel con el mismo puntaje que ahora ostenta la historia del príncipe payaso del crimen de Ciudad Gótica y que tienen el tan ansiado “Certificado de frescura” de la crítica. Otra vez, las observaciones a cerca de que si Disney influye o no en la calificación de la crítica se pone sobre la mesa, generando las suspicacias de que la empresa del ratón  Mickey mete la mano para boicotear una cinta que sería mil veces mejor que las suyas, carentes de argumentos y que además, se pronostica pueda tener una taquilla bastante buena el fin de semana de su estreno. 

La calificación de Rotten Tomatoes a una cinta, se traduce muchas veces en el número de copias con que se distribuirá e incluso, tiene qué ver con las ganancias en taquilla y patrocinios que pueda tener el fin de semana de su estreno; por ello la preocupación de todo el equipo de producción e incluso de algunos críticos por conservar la puntuación que en un principio se le había dado a la película, pues es de gran ayuda para tener un estreno realmente de impacto. Buena o no, nuevamente los melindres por la preferencia de Rotten hacia Marvel, vuelve a ponerse sobre la mesa. La credibilidad de la página de críticas más respetada del planeta, queda en tela de juicio pues de comprobarse lo que siempre ha sido evidente haría que su tambaleada credibilidad ahora sí se esfumara, y es que siempre ha sido más que evidente que aunque la cinta de Marvel sea tremendamente mala, como “El hombre hormiga y la avispa” o “Thor Ragnarok”, siempre las ha calificado con una estupenda puntuación. 

13 razones y ni una sola para disfrutarla


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hay que ser honestos. La primer temporada del drama de Netflix, “13 Reasons Why” que se estrenó en 2017 fue algo sin precedentes. Los capítulos estaban plagados de pistas y de un ritmo tan bestial que era prácticamente imposible dejar de verla. Cada episodio correspondía a una de las cintas que había dejado Hannah Baker (Katherine Langford) y cómo cada uno de los personajes tenía cierta responsabilidad en su suicidio. La primer temporada tampoco fue tersa y fácil de asimilar; todo lo contrario. El misterio y la atmósfera solitaria y fría daban a cada suceso un toque de belleza combinado con desesperanza. Incluso, aquél tan polémico, cuando Hannah decide quitarse la vida y que nos llenaba de advertencias por si lo veía un adolescente a solas, o bien, para poder orientar si es que conocíamos a alguien en una situación tan desesperada. Hay que decirlo, la primera temporada nos sorprendió de manera cómo, al menos a mí, hacía mucho tiempo no me pasaba; hay que aceptarlo también, la primer temporada fue tremendamente buena. 

A decir verdad, pienso que Netflix debió haber dejado hasta ahí la emisión, puesto que el libro escrito por Jay Asher culmina más o menos similar a cómo concluyeron el drama televisivo. Pero fue tal el impacto, que por ello se aventuraron a realizar una segunda temporada que resultó terriblemente aburrida pese a que prácticamente todo el elenco estaba de vuelta, incluyendo a Hannah. Así, vimos que la polémica nuevamente acompañó a historia, pero porque ahora parecía que estábamos viendo una serie sin rumbo, con personajes enmarcados en el cliché y aportando quizá nuevas características a los personajes, reivindicando incluso a algunos a quienes Clay (Dylan Minnette) había dejado al descubierto como responsables directos de la decisión de Hannah y la decepcionante exoneración del gran villano de la historia: Bryce Walker (Justin Prentince). Aún con eso, la segunda temporada en realidad poco tuvo qué ver con esos capítulos perfectamente realizados en la primera. En pocas palabras: fue decepcionante. 

La tercera temporada entonces no era un producto tan necesario. Vamos, ni siquiera era como de las más esperadas en la plataforma, hasta que Netflix decidió que sí y se atrevieron a lanzar la “esperadísima” tercera parte. Nuevamente centrados en un asesinato, pero ahora del personaje de Bryce Walker, la historia que desarrollan es una completamente ajena a la planteada originalmente. Y mientras en la primera entrega, la serie nos generaba pensamientos de que acontecimientos así podrían estar sucediendo en realidad, ésta vez parece que estamos siendo testigos de uno de los más acalorados dramas juveniles que producía Emilio Larrosa en Televisa en la década de los noventas. Así es, a eso ha decaído, a una telenovela juvenil espeluznantemente macabra. 

Todos los personajes estaban ahí. Vemos nuevamente a Clay al lado de sus amigos: Jessica (Alisha Boe); Tony (Christian Navarro); Justin (Brandon Flynn); Zach (Ross Butler); Alex (Miles Heizer); Tyler (Devin Druid) y esta vez Ani (Grace Saif), quien se convierte en la protagonista femenina; eso sí, todos los actores rebasando de forma gloriosa a los personajes ahora escritos de manera desordenada y con ocurrencias; el elenco juvenil y su trabajo es de lo poco que ahora vale la pena. No falta ningún personaje, el problema es que la historia no tiene relación con la primera hasta los últimos episodios, eso sí, siempre y cuando no te aburra antes y dejes de seguir la emisión ahí por el capítulo cinco o seis. 

Los episodios de esta tercera entrega si bien, nuevamente están perfectamente cuidados estéticamente hablando, lo cierto es que se vuelven innecesariamente largos, lo que hace que la historia se prolongue demasiado con tal de que vuelva a tener los emblemáticos 13 capítulos. Pudieron hacer algo épico y hacernos pensar que en efecto, era necesaria una temporada tres. Al contrario de eso, las razones para verla cada vez se agotan más y aunque dejaron algunos cabos sueltos para continuar la historia, hay que saber retirarse a tiempo y respetando su propio producto, sería mejor que la dejasen hasta ahí; antes de que termine siendo algo tan ridículo, que no sea recordada ni por sus mejores tiempos, sino por más bien, poetizar ya de últimas de una forma vergonzosa, el más puro amarillismo en una historia que ya no tiene razón de ser. 

“Entrevista con el vampiro”: 25 años de la extravagante fantasía gótica


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Corría la década de los noventas y gracias al trabajo de Francis Ford Coppola al dirigir la aclamada “Drácula de Bram Stoker”, fue que los vampiros revivieron en las pantallas de los cines, aunque por su “naturaleza”, en realidad nunca debieron haber muerto; convencidos entonces en lo redituable que podía ser la reinvención del género, otros cineastas se arriesgaron a realizar versiones de cintas donde estos seres oscuros y muertos en vida eran los protagonistas. Así en 1994, el cineasta irlandés Neil Jordan se aventuraba a adaptar y dirigir la primera novela de la serie llamada “Crónicas vampíricas” de Anne Rice: “Entrevista con el vampiro”. 

Así como Coppola, Jordan contaba ya en ese entonces, con una gran reputación en la industria del cine hollywoodense, incluso había ganado el Oscar a Mejor Guión Original y obtuvo la nominación a Mejor Director dos años antes por su trabajo en la cinta “Juego de lágrimas”, así que la Warner realizó un gran trabajo de convencimiento para que el prestigiado cineasta accediera a realizar la cinta de los vampiros. Las condiciones de Jordan para aceptar fue la total libertad creativa y que fuera la misma Rice quien escribiera el guión, pues en la novela hay pasajes que no se podían filmar por las leyes cinematográficas. Así, arrancó el proyecto. 

Fue Jordan (por sugerencia de David Geffen), el responsable de contratar a Brad Pitt para interpretar al vampiro Louis, personaje que le dio la fama y la popularidad con la que Pitt cuenta hasta este momento, a pesar de haber participado en películas tremendamente notorias y exitosas como “Thelma y Louise” y “Mundo Cool” y ese fue un acertado y glorioso fichaje. Pero vinieron más; Antonio Banderas en ese entonces ya con una gran fama y trayectoria por sus trabajos en cintas de gran éxito a nivel internacional como “Matador” y “¡Átame!” de Pedro Almodóvar o “Philadelphia” y “La casa de los espíritus” se unía al elenco para interpretar al experimentado y misterioso vampiro Armand. Christian Slater gozaba de una gran notoriedad desde la década de los ochentas como ídolo adolescente, aunque su contratación fue de manera emergente, pues para su personaje se había contratado ya a River Phoenix, pero murió unos meses antes de iniciar el rodaje. Christen Dunst fue otro acierto indiscutible y entonces venía la gran sorpresa. Había un actor misterioso a quien nunca se le dejaba ver en filmaciones y mucho menos caracterizado; eso se podía hacer hace un cuarto de siglo cuando las redes sociales no tenían ni rastro de existencia. Días antes del estreno nos enteramos de que era nada menos que Tom Cruise, para ese momento, la carta más fuerte de la historia y de quien no se pensaba que Pitt le fuera a robar tanta cámara como finalmente sucedió. 

Sin embargo, el comportamiento de Cruise en las filmaciones se debieron a que la súper estrella del celuloide no se sentía del todo cómodo con el maquillaje y menos con el banquito que tenía que usar para estar a la altura de Pitt, pues es por lo menos diez centímetros más bajo que él. Así, pidió que la filmación fuera lo más privada posible y se montó una especie de túnel donde los actores y equipo de producción pasaban cuando el actor ya estaba caracterizado. Y todo para cuidarle, al fin, se trataba Tom Cruise ¿quién no quería cumplirle sus caprichos? Asimismo, la actitud de Tom hacia Brad no fue la más amigable que digamos; es decir, Tom le hacía sentir a la novel figura, quién era la verdadera estrella. Fue tal el descontento de Brad Pitt que en dos ocasiones llamó a David Geffen, productor ejecutivo de la cinta y quien además es su amigo personal, para presentarle su renuncia al proyecto. Geffen tuvo que hacer una labor titánica de convencimiento, pero nunca llamaron la atención a Cruise. Por cierto, a Anne Rice nunca le pareció correcta la elección de Cruise para interpretar a Lestat. 

Otro punto que vale la pena mencionar de esta cinta hoy de culto, es que cuando Anne Rice escribía el guión, ella y Neil Jordan se plantearon que el personaje de Louis podría ser Louise y las actrices consideradas para ese papel fueron Anjelica Houston y Cher ¿se imaginan eso?

La cinta siempre se vio envuelta en la polémica sobre la vida sexual de los vampiro, pues la forma de alimentarse de Lestat y la sensualidad del mismo personaje (aunque yo no considero un gran actor a Tom Cruise) siempre provocó una especie de suspicacias hacia su orientación sexual, sin embargo, es el personaje de Claudia el que representó una complejidad mucho mayor. En el libro, Claudia es una niña de entre cuatro y cinco años y que al paso del tiempo se enamora de Louis al su mente madurar pero su cuerpo no; eso también sucede en la cinta. Lo que fue cambiado en un primer momento fue la edad del personaje a doce años, pues se consideró que los diálogos eran demasiado densos para una niña de esa edad; pero también muchos pasajes de índole sexual fueron completamente omitidos para que la cinta pudiera ser exhibida en todo el mundo. Aún así, la cinta fue clasificación “R” o “C” en nuestro país, por la cantidad de sangre que se utiliza. 

En su momento, “Entrevista con el vampiro” no fue bien recibida por la crítica pero sí un éxito en taquilla, cuestionando a Neil Jordan la calidad de este trabajo. Sin embargo, al paso de los años, se ha convertido en uno de los cuentos góticos más queridos por el público de todo el mundo. 

Informe de Gobierno


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Siempre con datos que le convienen, porque normalmente tiene reseñas diferentes de los que compilan instituciones autónomas, en las que el gobierno difícilmente puede intervenir, como las estadísticas científicas o controladas del INEGI, el presidente de México publicó su primer informe a la nación, aunque los datos de El dicen es el tercero, informando a los ciudadanos mexicanos que el país esta cambiando, que ya está erradicando la corrupción, que la moral de los ciudadanos es mejor que antes, y aunque no hay recesión económica y el país no creció en calidad de vida nada este año, para el y sus seguidores estamos mejor que antes, porque ahora los ninis y adultos mayores reciben su dádiva mensual, los expresidentes no tienen pensión, canceló la construcción de un aeropuerto que únicamente utilizarían los ricos que viajan en avión; los mayas tendrán su tren y se construye una refinería en Tabasco que en breve será obsoleta ante la próxima e inminente utilización de vehículos híbridos y eléctricos que sustituirán los de gasolina.

Se informó a la población de acciones que dice el presidente son la 4 transformación, en su afán protagónico propio del desconocimiento historiográfico de la población con bajo nivel académico respecto de sucesos importantes ocurridos en este país desde hace siglos, sin embargo, lo cierto es que, como ejemplo: no ha bajado el precio de la gasolina, no se ha vendido el avión presidencial que cuesta muchísimo dinero la renta diaria del hangar donde se guarda, nuca fue digno para defenderse las instrucciones que le dio Trump para detener a migrantes centroamericanos, no han crecido los empleos, se acabó el poco apoyo que había para cultura, ciencia y tecnología, el desabasto de medicinas en hospitales es maligno, la falta de apoyo a niños con  cáncer es criminal, la seguridad está peor que nunca por el incremento en crímenes, asaltos, secuestros y todo lo que dijo se acabaría en su sexenio, tampoco hay más oportunidades para los jóvenes excepto por sus dádivas que les sirven para comprar sus six de ocho o caguamones, no obstante, lo que ha dicho la primera ministra de Alemania es una sentencia lapidaria: “Los presidentes no heredan problemas. Se supone que los conocen previamente, por eso se hacen elegir para gobernar con el propósito de corregir dichos problemas y culpar a los antecesores, es una salida fácil y mediocre”, por lo que culpar de todo a Peña, Calderón o Fox y Salinas, es un argumento pobre frente a los resultados después de casi un año de gobierno de desencanto, excepto para los que reciben sus dádivas del dinero de los impuestos de la gente que trabaja y promueve la economía nacional, porque el gobierno no crea riqueza, solo la distribuye para convertirla en pobreza, y es que como todos sabemos, según las leyes de Murphy, lo que mal empieza, mal acaba, porque hasta hoy únicamente han empezado bien las promesas, no los resultados esperados y el tiempo pasa muy rápido…

Millones de becas


Carlos R. Aguilar Jiménez.

El presidente promocionando su primer informe de gobierno en todos los medios, anuncia pomposamente que ha cumplido con su promesa de campaña y ha entregado millones de becas o mejor dicho, dádivas, porque las becas son para quienes se las ganan estudiando o cumpliendo con ciertos requisitos, y las dádivas se dan a cualquiera, repartiendo dinero de los impuestos de gente que trabaja, del sector productivo, empresarial, comercial, industrial y hasta burocrático, incluido mucho dinero que se paga por comprar por medio del IVA y otros gravámenes, pulverizando miles de millones de pesos que podrían utilizarse en infraestructura, ciencia, cultura o educación.

Cuando el dinero no es de uno, cuando no se gana con esfuerzo, transpiración y dedicación, lo de menos es repartirlo, pulverizarlo y convertirlo en dádivas o becas como las califica el presidente quien con espíritu socialista – comunista, al estilo de Cuba o Unión Soviética, entregará cada cierto tiempo una ración, cuota o asignación a los ninis para que de esta forma aunque no trabajen ni estudien tenga al menos con que pasarla bien, y si bien la intención con las dádivas a jóvenes es que con ese dinero tengan oportunidad de aprender un oficio o continuar estudios, lo cierto es que la inmensa mayoría no los utiliza con esa intención porque no están acostumbrados a ser disciplinados, trabajar con horario fijo, responsabilidad y compromiso, ajenos a las directrices y obligaciones que se tienen en comercios y empresas con sus empleados asalariados con cierta experiencia y responsabilidad, de tal forma que los propietarios de empresas o dueños de negocios, difícilmente se atreven a aceptar jóvenes que generen desconcierto, descomposturas, atrasos e inconformidad, porque es un hecho que las relaciones laborales son complejas y, cualquier cambio donde surja alguien incompetente, conflictivo, torpe,  desobligado o inepto, como generalmente ocurre con los jóvenes, genera intrigas y confabulaciones, siendo así que los miles de millones de pesos de los impuestos de gente productiva, convertidos en dádivas se van a ir a los depósitos de caguamones, pagos de servicios de internet, antros o entretenimiento y cualquier cosa que se les ocurra comprar a quienes nunca han sabido obedecer ordenes de trabajo ni cumplir con disciplinas laborales, obviamente con las excepciones de siempre, que en este caso serán extraordinarias y trascendentes porque habrá quienes si las aprovechen y sirvan para que concluyan estudios o aprendan un oficio, así que con el beneficio de la duda, lo real es que miles de millones de pesos de dinero que debería servir para impulsar al país rumbo al desarrollo científico y tecnológico, se atomizara convirtiéndolo en crédito telefónico, servicios de internet, caguamones, entradas al cine, a tugurios, pero no a talleres, empresas con prestigio o negocios donde lo que se exige a empleados y trabajadores es experiencia, compromiso y dedicación en el trabajo a cambio de un sueldo.