Plaza sin examen


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con la abolición de ley de educación establecida hace seis años por el presidente de México, Lic. Enrique Peña Nieto, derogadas por AMLO para beneficiar al magisterio, especialmente a la CNTE de Oaxaca, Michoacán y Chiapas, perjudica a los niños pobres, escolares de menores recursos y a la población paupérrima, beneficiando a escuelas privadas y haciendo más grande la distancia en conocimientos y aptitudes de escolares egresados de instituciones educativas privadas, ante niños que de nuevo serán instruidos, no educados, por profes egresados de las escuelas normales que no requerirán de ningún examen, evaluación o escrutinio para obtener una plaza de trabajo como profes encargados de escuelas públicas.

Cuando los médicos egresan titulados de facultades de medicina, como médicos generales, si pretenden realizar una especialidad, deben acreditar un exigente y difícil examen de conocimientos, habilidades y aptitudes para especializarse en ginecología, pediatría, cardiología o alguna de las otras ramas de medicina especializada que requerirán pacientes o enfermos para recuperar la salud, por lo que es indefectible que sus conocimientos sean adecuados y precisos además de actualizados para que sus diagnósticos y tratamientos sean los que se necesitan, siendo su responsabilidad la salud y vida de quienes los consultan, ya sea en hospitales privados o públicos, y así debiera ser también con la instrucción escolar, estableciendo en primer nivel el interés superior de los niños por su educación, sin embargo, con las modificaciones a modo a las leyes secundarias de la Reforma Educativa de AMLO, a partir del año escolar próximo, cualquier profe egresado de escuelas normales, sea inepto, analfabeto funcional, inculto, iletrado e incompetente o agresivo, podrá dar clases y estar frente a niños humildes que pretenden aprender para así, con instrucción escolar aspirar a una mejor calidad de vida, pero no, no será así porque si fueran médicos ineptos, los pacientes enfermarían más o morirían, pero al ser profes normalistas, los daños y perjuicios no son evidentes de inmediato para una reclamación o demanda, sino posteriores y paulatinos, en una dinámica de mediocridad que hará se hunda aún más la educación escolar pública e incremente el número de escuelas privadas y aumente la cantidad de instituciones educativas particulares, porque ningún padre o madre de familia en su sano juicio y con posibilidades económicas, enviaría a sus hijos a escuelas donde los profes sean egresados de escuelas normales, y si bien en los pueblos, aldeas y caseríos no hay alternativa, en las ciudades si y en consecuencia, cuando los niños humildes pretendan ingresar a universidades o tecnológicos, no superaran el examen de admisión y, su opción será ser soldados, policías o… normalistas, donde no se exige ningún conocimiento o habilidad para ingreso y tampoco para obtener una plaza, sin que importe para nada el interés que debiera ser superior, de los niños, por una excelente educación.

Censo a 3,500 ambulantes


Carlos R. Aguilar Jiménez.

De acuerdo con el último censo realizado por autoridades municipales, existen 3,500 puestos en la vía pública, la mayoría funcionando de manera irregular, invadiendo todo espacio público, desde jardines hasta banquetas y ahora todo el andador turístico, convirtiendo el Centro Histórico en extendido grotesco mercado desde el pañuelito junto a Santo Domingo hasta el mercado de Abasto, porque sin excepción todas y cada una de las calles en ese recorrido están infestadas de puestos de vendedores ambulantes, además de pordioseros, narcomenudistas, vendedores de piratería, cosas robadas a camiones de transporte, faltando únicamente mototaxis y vacas sagradas para que Oaxaca se compare con Calcuta o Bombay.

La plaga nociva de vendedores ambulantes no es únicamente responsabilidad del gobierno municipal actual, es una padecimiento social y económico que se remonta al siglo XX, cuando la inacción y torpeza de pasados ayuntamientos, por compromisos políticos o manejos sociales, incluso por amenazas de grupos de resentidos sociales y colectivos en resistencia, argumentando tener cualquier cosa, en multitud sometieron y pusieron de rodillas a expresidentes municipales o en contubernio con ellos, consiguieron permisos para instalar, primero tianguis y luego puestos donde quisieron y, si finalmente se logró liberar de esa plaga nociva al jardín Conzatti, el Llano y la calle anexa al Jardín Labastida, la invasión de ambulantes desde el año pasado se cambió a calles del Centro Histórico, Alameda, zócalo, Bustamante, las Casas, Alcalá y, las que sigan, porque se consideran intocables al decirse pertenecer a la mafia de la CTM, Antorcha Campesina, comunidad indígena de triques, zapotecos y si pueden hasta de marcianos o venusinos defendidos por la Comunidad Planetaria en resistencia.

 Instalar un puesto ambulante en la calle no es problema: es suficiente ser pariente o amigo de algún líder venal o de alguien que ya tenga un puesto, para instalarse junto o enfrente, sabiendo que será defendido por los demás vendedores, y si afirma ser de un sindicato, asociación, colectivo o del magisterio, como funcionan los autobuses piratas del magisterio ,no hay problema, porque la ilegalidad y abuso es lo que impera en Oaxaca, limitando a las autoridades para extirparlos como plaga maligna, porque de inmediato se quejaran con sus líderes, con la Secta 22 del magisterio vendrán los secuestros de oficinas, marchas, plantones y, lógico es que ninguna autoridad quiera ser calificada como represora o déspota, prefiriendo dejar las cosas como están o peor, porque ningún gobernante en su sano juicio ha de querer confrontarse con grupos de gente que no tiene nada que perder y son capaces de lo peor con tal de defender sus intereses y sin que les importe, co o delincuentes, la ley y respeto a los demás. 

¡Terremoto hoy!


Carlos r. Aguilar Jiménez.

Se cumplen hoy aniversarios del terremoto de 1985 que devastó la cdmx y del de 2017 que en la misma fecha también causo daños y perjuicios no únicamente a los habitantes de la capital del país, sino también del istmo y otras regiones de México, por lo que se han organizado para hoy simulacros y estrategias de seguridad y protección civil para que en el caso altamente probable de que en cualquier momento de este año o de los próximos, vuelva a ocurrir otro terremoto, estemos mejor preparados, sepamos que hacer, como conducirnos durante las vibraciones telúricas y así las pérdidas de vidas humanas sean mínimas.

Todos los años ocurren por lo menos mil sismos que prácticamente no sentimos y únicamente registran sismógrafos, suceden 100 que apenas se sienten si esta uno tranquilo y sensible, acontecen 10 que todos sienten y causan daños, manifestándose en el promedio de esta estadística cada 30 años, terremotos que exceden los 8 grados Richter y causan graves daños estructurales y miles de muertos, no siempre en el mismo lugar pero si en cualquier zona donde las vibraciones y liberación de energía telúrica de las fallas y separaciones de la corteza terrestre, cuando chocan o deslizan hacen vibrar suelo y subsuelo, porque la deriva continental y tectónica de placas de la corteza terrestre que flota sobre el manto, se mantienen en una dinámica que constantemente hace el suelo bajo se mueva, sin que a la fecha exista la menor posibilidad de predecir y anticipar cuando y donde ocurrirá un terremoto, pudiendo suceder cuando sea y sin que nadie absolutamente pueda saberlo, así que la única opción que tenemos para minimizar daños, heridos y pérdida de vidas en escuelas, hospitales, edificios públicos y construcciones donde se concentre mucha gente, es mediante protocolos de seguridad sísmica, ensayos de comportamiento con simulacros, pero sobre todo reforzando estructuralmente edificios y casas, construyendo toboganes, salidas de emergencia y todo tipo de sistemas que faciliten la gente pueda salir de cualquier lugar a zonas seguras, no en minutos, sino en segundos, porque las alarmas sísmicas tienen un rango de seguridad de minutos, en lo que llegan las ondas sísmicas que viajan lentas ante la velocidad de la luz que utilizan los sismógrafos de las costas que nos dan esa mínima ventaja.

 Hoy habrá simulacros de sismos, pero debiera haber también protocolos de vialidad en sismos, porque la ciudad de Oaxaca carece de carriles de emergencia ante desastre para ambulancias o bomberos y, cuando ocurren terremotos, todos salen en sus carros a buscar familiares taponando calles, evitando que los servicios de seguridad se puedan desplazar rápidamente. En 1999 ocurrió un fuerte temblor en Oaxaca, salí de mi casa que está en Talixtac a buscar a mi hijo, únicamente pude llegar a Ixcotel, el embotellamiento era inmenso, deje mi carro y corrí varias calles viendo como era imposible circular en vehículos y una ambulancia estuvo detenida sin posibilidad de moverse.

El amor actual por la década de los ochentas


Ismael Ortiz Romero Cuevas

No sé si ustedes lo han notado, pero en este momento tanto las series, como las películas y hasta la música, han tenido un amor profundo hacia la década de los ochentas, produciendo series que han sido un éxito tanto en televisión como en plataformas en streaming, además de que muchas estrellas de la música editan sus mas recientes materiales discográficos en formato de vinilo y parece, se revivirá el casete, volviendo a las producciones que contienen únicamente diez u once canciones para poderlos incluir en las espacios que admiten a lo más seis tracks por lado. 

Y este amor por la década de los ochenta es justamente porque es quizá una década en la que en la industria del entretenimiento, se reinventaba o evolucionaba para convertirse en las formas modernas que se encuentran en la actualidad. Recuerdo que fue en la década de los ochentas, quizá yo con unos cinco o seis años de edad, que vi en el cine la película “Tiburón” en un reestreno en tercera dimensión, cuando los lentes que nos proporcionaban en las salas eran de cartón con un lado más oscuro que otro. En efecto, la clasificación de las películas en aquellos años, quizá 1985 u 86, no era algo tan estricto, pues me dejaron pasar la sala sin ningún problema, eso sí, fui con mi madre. Fue una experiencia alucinante ver por primera vez para mí, una cinta en tercera dimensión y más siendo, aquella mítica obra ya en esos años, de Steven Spielberg.

No es extraño decir que actualmente se tiene un gran afecto por esa década, y las evidencias son completamente palpables. En el cine por ejemplo, hemos visto el reboot de películas como “Cementerio de mascotas”, “Los cazafantasmas”, “Mad Max”, “Blade Runner” o “Chuky: el muñeco diabólico”, además de que algunas otras películas van a estar ambientadas en aquella década, por ejemplo: “Mujer Maravilla 84”, que estará situada justamente en aquella década y en ese año, para que Diana se enfrente a los rusos en plena guerra fría. Asimismo, se dice que Sony Pictures, ya cuenta con adelantos importantes para la nueva historia de “Los amos del universo” incluyendo al actor Noah Centineo, quien personificará al poderoso héroe de Eternia. Esa historia fue creada por juguetes Mattel a principios de la década de los ochentas y la llamó “He-Man y los amos del universo” y que justamente en esa década, tuvo también su gran auge con una línea de figuras de acción y una serie de televisión de dibujos animados, con todo y su spin-off: “She-Ra, la princesa del poder”. Fue tal el éxito de “He-Man y los amos del universo” que en 1987 tuvimos una película ‘live action’ del héroe hoy propiedad de DC Cómics, con Dolph Lundgren interpretando a He-Man y con Courtney Cox en un personaje que no acabó de convencer antes de convertirse en súper estrella por ser una de las protagonistas de la serie “Friends”. Sí, esa cinta fue un rotundo fracaso en taquilla y en crítica, tanto, que no tuvo una secuela. 

La admiración y nostalgia por esa década, derivó también en que el guión para la primera parte de las nuevas cintas basadas en la novela de Stephen King “Eso”, fuera justamente en 1989 y no en los cincuentas como en la novela original. Esa idea, se rescató de Cary Fukunaga, director y guionista que en un primer momento, dirigiría las adaptaciones al celuloide del payaso bailarín, pero su historia contenía elementos sumamente violentos y referencias sexuales prácticamente explícitas, por lo que Warner optó por contratar a Andy Muschietti para que ocupara la silla de director; aunque Fukunaga, sí es acreditado como uno de los guionistas. 

Las series no se quedan atrás y así, vemos dramas en streaming que cuentan con escenarios ambientados en aquella década. “Stranger Things” de los hermanos Duffer es una irrefutable prueba; además de que la serie alemana “Dark” creada por Baran Bo Odar, tiene una de sus líneas temporales justamente en 1986. Asimismo, vemos series como “Glow”; “Snowfall” de Fox o  “Narcos” también de Netflix. Sin duda, la añoranza y lo que representó esa década, ha sido crucial para entender el entretenimiento de hoy en día. 

¿Y qué decir de la música? ¿Cuántos materiales en vinil de artistas de ésta época hemos visto ser editados?, desde Daft Punk, pasando por Justin Bieber, Drake, Ed Sheeran Dua Lipa, Adele y hasta consagrados como Justin Timberlake, Madonna o Mariah Carey, de quienes sus compañías discográficas han editado sus nuevos materiales y reeditado algunos emblemáticos de sus carreras en el nostálgico y socorrido formato del LP. 

La década de los ochentas no solo ha representado adelantos tecnológicos, científicos o políticos, sino que como vemos, constituye también un punto medular en la concepción del entretenimiento que tenemos en este momento. Así que millennials, si no entienden la grandeza de piezas como “Should I Stay Or Should I Go” de The Clash; “Like A Prayer” de Madonna, “Live Is Life” de Opus o “Billie Jean” de Michael Jackson y por qué nos emocionamos cada que una imagen que se remonta a aquellos años es sonorizada con cualquiera de estas u otras piezas, por favor, absténganse de opinar y déjennos emocionarnos y revivir momentos. El amor por los ochentas, es un amor auténtico.  

Independencia


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Celebramos el Día de la Independencia, de la libertad política respecto de España que desde la Conquista y Colonia se mantuvo sobre todos los pueblos de la Nueva España, naciendo hace 209 años lo que ahora es México, nombre derivado de los mexicas o aztecas, que podo o nada tiene que ver con zapotecos, mayas o tlaxcaltecas, enemigos entonces del imperio azteca, que ha impuesto su nombre al resto del país, y del que no nos hemos independizado ni tampoco del abuso y exigencia de lo que ahora es la CDMX, urbe considerada capital del país que sangra, extrae y exprime a todo el territorio nacional para mantener y alimentar a 25 millones de habitantes que nada producen o generan, excepto leyes e impuestos federales, porque en cdmx no se cultiva nada para su propia alimentación, no generan un voltio de electricidad, no tienen su propia agua ni absolutamente ninguno de todos los materiales o insumos que requieren para su operación y funcionamiento.

Todo lo que consume la ciudad de México depende del resto del país: agua, electricidad, metales, alimentos, gasolina, automóviles, madera, frutas, plásticos y casi todo lo que se nos ocurra debe ser importado de otro estado o país y, obviamente, pagado con los impuestos de industriales, empresarios, ganaderos, agricultores y obreros del resto de la nación mexicana, más o menos como en época del Imperio azteca, cuando todo lo que ahora es México debía pagar impuestos, gravámenes, tributos y ofrecer prisioneros para sus sacrificios a sus dioses.

 En época del Imperio azteca que sojuzgaba a las demás naciones, lo que ahora es la cdmx no hubiera crecido ni prosperado sin la guerra; hoy ya no es así, no obstante, con gravámenes e impuestos el resto del país mantiene los grandes y costosísimos servicios públicos que ahí  funcionan: metro, aeropuerto, sistemas de agua potable, vialidades, autopistas, industrias, transportes, entretenimiento, infraestructura urbana, arte, universidades y muchas otras cosas más que se pagan con los impuestos y trabajo de toda la gente que no vive en México, así que, si nos independizáramos de cdmx y dejáramos de suministrar lo que consumen 25 millones de habitantes de esa zona, el resto del México mejoraría y prosperaría evitando los gastos y excesos que ahí se realizan a expensas de todo México, porque los pescados, frijoles, maíz, café, trigo, leche, verduras, carne, gasolina, electricidad, metales, cristales .papel, dulces, tortillas y todo lo que consume la cdmx es un tributo, una enorme carga e impuesto al resto del país, así que si ya nos independizamos de España, bueno sería para el resto del país, independizarnos ahora de cdmx, dejando así de mantener a 20 millones que únicamente viven de la producción e impuestos y tributos del resto del país, comenzando con el presidente de los mexicanos, no de los mayas, zapotecos o mixtecos, quien lleva décadas viviendo del trabajo de los demás, igual que todos los políticos.   

“Eso: Capítulo II”: Con sentimientos encontrados


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Se me hace increíble que una historia que tiene más de 30 años en el mercado, siga estremeciendo y conquistando a los fanáticos más sectarios y no tanto de Stephen King. Así, “Eso” es un libro tan bizarro como espeluznante, sin embargo, es una historia que sigue siendo vendida en las librerías y tiendas departamentales, yaciendo como una de las más buscadas por todo el público. Esa situación, derivó en que se haya pensado en hacer una película que fuera mucho más oscura y terrorífica que la versión televisiva de 1990, donde Tim Curry, personificaba a Pennywise, el macabro payaso bailarín. 

Y cómo fue la tendencia esta semana, pues me fui al cine a ser testigo del escalofriante capítulo final de “Eso” en la versión dirigida por el argentino Andrés “Andy” Muschietti dejándome con un cúmulo de sentimientos encontrados. No puedo decir que la cinta es mala, al contrario, se centra en detalles cautivadores y elementos sustantivos de la novela. Sin embargo, el ritmo de la cinta muchas veces es tan circunspecto que estuve a nada de quedarme dormido, aclaro, no por aburrida, sino porque me parecía que se centraba en demasiados detalles a fin de justificar la actitud de “El club de los perdedores” y que bien, pudieron obviarse como generalmente se hace en un guión cinematográfico. Otro punto que a mi juicio pudo no estar presente porque en definitiva, minimiza las escenas con alto dramatismo fue la injustificada y a veces, involuntaria comedia que se utiliza en la cinta (pienso que a petición del estudio más que por decisión del director); pasando por alto, algunas situaciones tan dramáticas y que son decisivas dentro de la historia, como el suicidio de Stan (Andy Bean) o la visita de Beverly (Jessica Chastain) a su antigua casa. Esas situaciones que deberían asustarnos de sobremanera y sostener un argumento enteramente más dramático, son opacados de manera innecesaria por los chistes que se cuentan o las actitudes de los personajes, o bien la música que no tiene concordancia con lo que vemos, como cuando Eddie (James Ransone) se enfrenta al leproso en la botica. 

Pero no nos quedemos con lo malo y también hablemos de lo bueno, o más bien, de lo que yo en mi humildísimo punto de vista, considero que son los puntos rescatables de esta segunda entrega que sin temor a equivocarme son más que los que mencioné anteriormente. Algo de lo mejor de la cinta es tener a dos actores de método y que son reconocidos por su capacidad histriónica encabezando el elenco, y me refiero a James McAvoy (Bill Denbrough) y Jessica Chastain (Beverly Marsh); solo sus nombres nos dicen que estamos ante una cinta que se tomará en serio lo que nos cuenta, y en efecto, no decepcionan; presentando a personajes que se enfrentan a su pasado con el más profundo brío y convencidos de que si no dominan esos miedos hacia Pennywise y a lo acaecido, no podrán enfrentarlo; tanto McAvoy como Chastain representan ese punto delicioso de la actuación bien lograda y la autoridad interpretativa para encabezar al elenco de una cinta con tantas expectativas como lo es “Eso: Capítulo II”, sin ningún problema. La denuncia y la crítica hacia la homofobia es otro elemento que hay que aplaudirle a “Eso: Capítulo II”, pues la película comienza con una escena tan terrorífica como llena de emotividad denunciando los asesinatos por homofobia que aún se viven no solo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo. En esa escena, vemos la primera aparición de Pennywise tan terrorífico, tan bizarro, tan magistral. El actor sueco Bill Skarsgärd es nuevamente el encargado de interpretar al maléfico payaso, en la película, con participaciones dosificadas pero pujantes y osadas; sin duda, el joven actor es otro gran acierto de la cinta. 

Pero hay un actor que se roba las escenas sin ningún problema: Bill Hader quien interpreta la versión adulta de Richie Tozier. Era muy complicado encontrar a un actor que tuviera el peso y carisma necesario que el actor canadiense Finn Wolfhard le había impreso al personaje de niño; y Muschietti lo encontró. Hader es un actor de comedia pero tan convincente en este papel, que logra opacar en dos ocasiones al mismísimo James McAvoy. Y eso, ya es hablar en palabras mayores. Otro estupendo acierto fue la contratación de Jay Ryan para interpretar a Ben y aunque la escena para que muestre su estómago de lavadero se me hizo forzada, no puedo dejar de mencionar que su actuación es apasionante y convincente, además de que hace justicia a todos los gorditos, deshaciéndose del cliché en el que el cine hollywoodense ha encasillado a los personajes con sobrepeso. 

“Eso: Capítulo II” es una película que sin duda nos da lo que nos prometió: un espectáculo visual y un enfrentamiento final colosal. La cinta cuida perfecto su edición de sonido, su iluminación, las actuaciones pero sobre todo, algo que muchos siguen aplaudiendo a esta versión de Muschietti, es la fidelidad hacia muchos elementos de la novela escrita por King (de quien por cierto, vemos un cameo) en 1986. No es una cinta que nos arrancará sustos al por mayor, se toma su tiempo y nos hace adentrarnos en los traumas y la psicología de cada personaje, haciendo que en la batalla final, conozcamos ya a los personajes casi de una manera fraterna, enalteciendo que la amistad y los lazos verdaderos, pueden hacer sucumbir al mal tome la forma que tome. Esta vez, los perdedores fueron unos héroes a la altura.