Las pretensiones de Pantera Negra

A principios del mes pasado, se anunció una nueva categoría en el Oscar: Mejor Película Popular, que honestamente a muchos quienes todavía vemos con cierto respeto esa entrega de premios, se nos hizo una especie de payasada y ganas de quedar bien con alguien y para premiar cintas expresamente dirigidas a las masas; también para que los llamados blockbusters de verano, no quedaran fuera de alguna de las nominaciones importantes, pues se limitaban a premios tecnológicos y de efectos especiales. Para ser más precisos, se me hizo que la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, quiso quedar bien con el emporio Disney, quien es dueño de Marvel y que desde hace una década, pone en pantalla por lo menos una historia de superhéroes con guiones mediocres y efectos a la orden del día, en esa época del año.

A diferencia de 2001, cuando se otorgó por primera vez el premio a Mejor Película Animada y que fue Shrek de DreamWorks quien se llevó esa estatuilla, también teníamos claro que era una especie de categoría para beneficiar a las cintas animadas también hechas por Disney. Y como fue, la gran ganadora hasta la fecha en esa terna ha sido la compañía del ratón Mickey, ya sea con Pixar o sola, pero es quien más preseas se ha llevado a lo largo de la relativamente poca historia en lo que a esta condición se refiere. En ese momento, a nadie le pareció extraño, vamos, era hasta justo pues La Bella y la Bestia había competido en la terna a Mejor Película en 1992, perdiendo ante El Silencio de los Inocentes.

Y precisamente de eso se trata. Ninguna de las películas de las llamadas bluckbuster ha competido nunca por la estatuilla a Mejor Película aún cuando en la historia reciente, ha habido cintas que lo merecen y como ejemplo podríamos citar a El Caballero de la Noche (Warner Bros.), Logan (20th Century Fox), Mujer Maravilla (Warner Bros.), El Hombre Araña 2 (Columbia Pictures) o Harry Potter y el Prisionero de Azkaban (Warner Bros.), que además de ser películas que reventaron la taquilla, tenían grandiosos elementos cinematográficos que las hacían dignas de competir en la máxima categoría del Oscar, pero ojo, ninguna de estas, es de Disney / Marvel.

Sin embargo, me queda claro que quienes integran el comité de entrega de los Óscares, ha abierto esta categoría con el afán de que Pantera Negra se vaya con uno de las distingas grandes y no se limite a tener premios por efectos especiales, maquillaje, vestuario, edición de sonido o cualquiera de los llamados galardones técnicos. No cabe duda que Pantera Negra es una de las mejores películas que ha entregado Marvel pese a lo limitado y elemental de las historias que acostumbran exhibir. Y mientras la crítica y mucha gente del público quedamos contrariados por lo risible del guión de Thor Ragnarok, Pantera Negra nos dio un grato giro a las historias demasiado descafeinadas de estos súper héroes. Pero de eso, a celebrar que le hayan creado una categoría para que se lleve un premio, al menos a mí, me hace dudar ya de la credibilidad del Oscar, cuando ha habido películas blockbusters, que lo han merecido mucho más que la del oriundo de Wakanda.

A todo esto, Chadwik Boseman, quien interpreta al súper héroe afro, ya desdeñó el premio a Mejor Película Popular al afirmar que nadie de quienes trabajaron en la película, ni los ejecutivos se conformarían con un galardón que según él, solo reconoce la popularidad de una película y no sus elementos fílmicos, por lo que el pasado domingo aseveró que todos desean competir en todas las entregas de premios pero en la terna a la Mejor Película (se vale soñar). Pero vamos, si El Caballero de la Noche no lo hizo y que además lo merecía, no creo que T’Challa vaya a ser considerado un héroe de ese tamaño y compita por el más grande de los premios.

Y aunque físicamente, Pantera Negra se parece a Batman, pues no lo es. Así que entre la polémica, gustos y disgustos, ya veremos qué nos ofrecen las entregas de premios 2019. Por lo pronto y para que no digan que las películas elementales se quedan fuera de los premios, ya les crearon uno.

 

Los súper héroes que salvaron a M. Night Shyamalan

+Ismael Ortiz Romero Cuevas


Esta semana en serio que quedé gratamente sorprendido por la presentación del póster oficial de Glass (que se traduce como Vidrio); la secuela de Fragmentado, película que contaba la historia de Kevin Wendell Crumb, interpretado de manera magistral por James McAvoy y que nos presentaba un complejo personaje con 23 personalidades distintas, derivado del trastorno de identidad disociativo que padecía por ser víctima de abusos infantiles.

Todo transcurría como un thriller que nos mantenía al borde del asiento y con ganas de ver qué es lo que el personaje hacía con las personalidades de las que era víctima. Hasta la escena final, cuando vimos a Bruce Willis observar la noticia que hace referencia a la captura del enmarañado psicópata. Mucha gente se sorprendió en el cine hace más de un año cuando Fragmentado estaba en la sala; otros más no supimos qué era lo que pasaba con esa extraña aparición (yo estaba en ese grupo). Supuse que se trataba de una especie de cameo importante para la historia, pensando que esto se debía a la continuación de la cinta; y sí y no. Sí, porque jamás asocié con Fragmentado una película de Shyamalan que vi en mi época de universitario llamada El Protegido, que en inglés se llamó Unbreakable, es decir, irrompible que honestamente tiene mucho más que ver con la historia ese nombre que el que decidió ponerle la distribuidora en español; entonces, el personaje que aparecía al final de Fragmentado era David Dunn, interpretado por Willis y estelar de El Protegido. Lo que Fragmentado hacía referencia es que David Dunn, un personaje a quien no se le rompen los huesos se enfrentará al alter ego más poderoso de Kevin (McAvoy), es decir, La Bestia y no, porque la referencia era entendida solamente para quienes tenían muy buena memoria para recordar con precisión al personaje de Willis o más difícil aún, recordar El Protegido, que en su estreno hace 18 años, pasó prácticamente desapercibida.

Para ser más precisos, yo tenía como mayor referente a Shyamalan por películas grandiosamente malas. Grandiosas por todo el derroche de tecnología y efectos especiales que utilizaban y malas porque simplemente eran un desastre. “La Dama en el Agua”, “El fin de los tiempos”, “El último maestro del aire” o “Después de la Tierra” dejan constancia de que Shyamalan era un director que podía hundir la carrera de un gran actor por haber aparecido en una de sus malísimas películas, vean a Will Smith y a su hijo Jaden o a Paul Giamatti. Lejos quedaban sus años de gloria de cuando dirigió “El sexto sentido” o “Señales”. Pero nadie, en serio nadie, se acordaba de El Protegido, quizá su obra con más posibilidades y la más querida para el cineasta.

Pronto, supe que tanto Kevin como David Dunn y Elijah Price /Mr. Glass, formaban parte del mismo universo y que al fin, después de casi 20 años, el cineasta podría terminar su tan ansiada trilogía de súper héroes poco convencionales. Para que esto pudiera ser posible, evidentemente tuvo que ver la gran recepción que Fragmentado tuvo en las salas de cine, pues de inmediato, conquistó a un sinnúmero de fanáticos fieles a la historia y a otros que nos tuvo buscando El Protegido hasta que la encontramos y yo, pude revivirla (¡bendito seas Netflix!), además de que fue recibida bastante bien por la crítica especializada, siendo su película mejor calificada desde “El Sexto Sentido”.

La cinta Glass, reunirá a los tres súper humanos presentados por Shyamalan en El Protegido y Fragmentado, es decir a David Dunn, Elijah Price / Mr. Glass y a La Bestia, ahora supongo centrándose en la grandiosa y manipuladora mente de Mr. Glass a quien además, Samuel L. Jackson vuelve a interpretarlo.
Sin duda, estamos a punto de ver la reivindicación de un director que muchos pensábamos, se dedicaba únicamente a hacer ridículas películas para Hollywood. Yo, tengo muchas ansias de ver ya Glass, esperando también las extraordinarias tomas que asemejan una viñeta de comic y esos movimientos de cámara tan vertiginosos, que hicieron de El Protegido y Fragmentado, películas aclamadas y hoy, queridas.

Las más grandiosas bandas sonoras

Ismael Ortiz Romero Cuevas


Hace algunas semanas, en tertulia con los amigos, a alguien se le ocurrió preguntar (y aclaro porque no sólo a mí, sino fue como una pregunta que se puso sobre la mesa), qué banda sonora considerábamos de las más simbólicas dentro del cine mundial. Obvio, entre todos mencionaron algunas que merece la pena no pasarlas desapercibidas, sin embargo hay que aclarar algunos puntos:

Cuando hablamos de banda sonora, hablamos de la que comúnmente llamamos música incidental o música de fondo. Y aunque algunos de quienes estábamos en la mesa, mencionaron temas como Over The Rainbow de El Mago de Oz; Beauty And The Beast de La Bella y la Bestia, I Just Call To Say I Love You de La Chica de Rojo o As Time Goes Bye de Casablanca, esas son canciones y no banda sonora. Obviamente entré al juego a mencionar algunas canciones, sin embargo, creo que no es por demás destacar algunos de los más grandes compositores de bandas sonoras, es decir, de partituras originales o lo que en inglés llaman Score y aquí trataré de poner algunas de las canciones y algunos de los compositores, obviamente estimados lectores, esperando también puedan mencionar a alguno que se me haya pasado o que consideren también, valdría la pena citar.

Creo que comenzaré con nada menos que Ennio Morricone, músico, compositor y director de orquesta italiano. Sin él, no concebiríamos el cine y algunos clásicos. Desde cintas que han marcado toda una época como “El Bueno, El Malo y El Feo” de 1966, de donde se desprenden quizá dos de las partituras más famosas en la historia del séptimo arte, el tema que da nombre a la película y el extraordinario The Ecstasy Of Gold, que los mismísimos grupos Metallica o The Ramones la utilizaron para abrir y cerrar sus conciertos respectivamente. Incluso, Metallica fue nominado a un Grammy por su versión de esta gran composición.

Sin Morricone, no entenderíamos la grandeza del cine, pues su música no solo ha contextualizado, sino que ha embellecido más la pantalla de plata. Otras grandes cintas que ha musicalizado son “Días de Gloria”, “Cinema Paradiso”, “Lolita” y “¡Átame!”, por citar algunas (y que quede claro el “algunas”). Morricone recibió su primer Oscar honorífico hasta 2006 y el segundo, por la partitura de “Los 8 Más Odiados”, en 2016.

Otro grande las partituras y créanme, de quien cuesta trabajo elegir una sola, igual que con Morricone es nada menos que Henry Mancini, que aunque por el apellido, muchos piensan que es italiano no lo es; es estadounidense. Mancini le puso música a cintas de gran influencia como “Desayuno con Diamantes” o “Victor Victoria”, pero sin duda, es “La Pantera Rosa”, hecha para la película de 1963, por la que Mancini será eterno.

Si hay una banda sonora que al menos a mí, me emociona hasta la médula es la que compuso el gran Nino Rota para la que es, para gusto de muchos (y me incluyo), la mejor película de todos los tiempos: “El Padrino”. Coppola le encargó este score a Rota dándole indicaciones precisas sobre la personalidad y sonido con el que Don Corleone debía identificarse, quedando un vals nostálgico, elegante y oscuro. Rota fue nominado al Oscar por esta memorable partitura, pero no lo ganó sino hasta la segunda parte.

Hablemos de John Williams. “Tiburón”, “La guerra de las galaxias”, “E. T. El extraterrestre”, “Superman”, “Indiana Jones”, “Parque Jurásico”, “Salvando al Soldado Ryan”, “La lista de Schindler”, “Mi pobre angelito” o la saga de Harry Potter. Todas un icono de la música y el cine. ¿Cuál les gusta más?

La banda sonora más terrorífica es sin duda para “Psicosis”, esta cinta de Alfred Hitchcock y que arregló Bernard Herrmann. Y aunque el compositor también le puso música a películas perpetuas como “El Ciudadano Kane”, “Fascinación”, “El hombre que vendió su alma” o “Taxi Driver”, pienso que por “Psicosis”, se ha ganado un lugar no solo en el cine, sino en la historia.

Las películas de superhéroes siempre han tenido un lugar especial para la música incidental o partituras, pero creo que “El Caballero de la Noche”, merece una mención especial, por esa partitura llamada “Why So Serius?”, y que acompañó a El Guasón interpretado por Heath Ledger. Hans Zimmer es el responsable de esa espeluznante e insólita composición, tocando el cello nada menos que con navajas de afeitar para lograr el característico sonido.

Ya sé estimados lectores que faltaron muchos compositores, muchas partituras y muchas películas, pero dejémoslo hasta aquí por esta entrega. Prometo hacer una segunda y hasta una tercera parte hablando de la música en el cine, pero también me gustaría saber su opinión, así que ojalá puedan dejar un comentario.