¿Por qué Madonna? ¡¿Por qué?!


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Que Madonna haya decidido grabar un dueto con Maluma de verdad que es una tragedia. Cierto, no me gusta el reggeaton aunque luego me tachen de intolerante o de cerrado a algunos género musicales. Pero para todas esas personas que me han dicho eso cuando hablo pestes del reggeaton quiero decirles con todo respeto y cariño que tengo una razón muy válida para que no solo no me guste ese género, sino lo deteste: denigra a las mujeres de una manera como nunca se ha hecho en ningún otro género musical; vamos, ni siquiera aquella mítica canción llamada “Peso sobre peso” de Chava Flores (aquella que reza: “Mira Bartola, ahí te dejo estos dos pesos…”) es tan irreverente con las mujeres como cualquier canción reggeatonera que ahora los millennials andan cantando como si se tratara de algo completamente normal. No es para presumir ni mucho menos, pero en otros ámbitos de mi trabajo, he hecho labor por el respeto a los derechos de las mujeres en todos los sentidos, vamos, me enorgullece decir que fui criado por una madre feminista; entonces, cualquier intento de humillarlas en cualquier sentido no solo se me hace reprobable, sino asqueroso.

Que me guste todo lo que ha hecho Madonna en sus últimos años de carrera, tampoco me ha parecido una gloria, es más, no ha sido ni la sombra de lo que lograba en los años ochentas y noventas con discos gloriosos como “Like A Virgin”; “True Blue”; “Like A Prayer”; “Erotica”; “Bedtime Stories” o “Ray Of Light”; materiales que sin temor a equivocarme marcaron una época y eran vanguardia en todo sentido, había una gran producción detrás, grandes creadores, canciones que verdaderamente eran una pieza de arte y una artista que valía y defendía la controversia que generaba en cada tema; desde hacer pop un tema español y tener a Benicio del Toro de extra en “La isla bonita”, grabar un video completamente desnuda, hacer el amor con un santo de piel negra insinuando que podría ser San Martín de Porres o salir a hacer un espectáculo victoriano sin precedentes con el tema “Vogue” contenido en la banda sonora de “Dick Tracy” en la entrega de premios MTV en 1990, donde en tan solo seis minutos y medio enloqueció y detuvo al mundo, y no lo digo de manera figurada. Solo Madonna tenía licencia de hacerlo, solo ella podía forjar ese tipo de escándalo que nunca puso ni siquiera en duda su arte, su delantera y su concepto. En algún momento, fue simplemente única y por eso se le nombró la reina del pop.

Creo que no va a haber nunca una artista de la talla de Madonna. Siempre evolucionando y marcando pautas. Su cambio de Warner Music a Interscope Records en 2012, significó una caída en la calidad de sus entregas según los críticos, pues fue entonces cuando llevada por la moda, la artista dejó de ser innovadora para realizar trabajos que más bien estaban guiados por el sonido comercial y de moda desde esos años. Y aunque no ha sido un fracaso del todo su paso por ese sello propiedad de Universal Music, la Madonna propositiva, desvergonzada, creadora y poco convencional ha quedado atrás para convertirse en una cantante menos elaborada, quizá para que las nuevas generaciones la entiendan; sin embargo, su público duro, el que siempre la hemos seguido y admirado sí extrañamos sus arriesgadas propuestas que nos sorprendían, a veces las despreciábamos, pero siempre terminábamos reconociendo la calidad de su música.

Hoy, no pretendo decir que lo que ha hecho con Maluma sea malo, simplemente que no concebimos, o al menos yo, que una artista de su tamaño se rinda y se entregue a un ritmo insulso y sin sentido, que sea contaminado por zafiedades como el intento de artista que es el colombiano. Es más, pienso que al menos su público más devoto, le hubiera perdonado más rápido un dueto con Justin Bieber que con Maluma.

Así, que no nos queda de otra más que brindar hoy por temas de Madonna como “Like A Virgin”, “La isla bonita”; “Papa Don’t Preach”; “Express Yourself”; “4 Minutes”; “Music”; o verdaderas piezas de arte como “Vogue”; “Rain”; “Bad Girl”; “Take A Bow”; “Frozen”; o “The Power Of Godbye”. Porque hay mucho, pero mucho más de Madonna que sí vale la pena y mucho que material para desecho. De hecho, pienso que lo único de desecho que ha realizado, es justamente “Medellín”. ¿Por qué nos hiciste esto Madonna? Antes eras ‘chida’.

Cuando Batman se hizo púrpura


Ismael Ortiz Romero Cuevas

El pasado domingo 21 de abril, se cumplieron tres años del fallecimiento de uno de los cantautores más prolíficos de la década de los 80 y 90: Prince. Aquél quien nos dejara patente de su magnífico talento y genialidad en más de 30 álbumes, todos pasando por la sofisticada y compleja forma de componer así como de interpretar del cantante, también famoso por su gran rango vocal.

Sin embargo, permítanme recordarlo hoy con uno de sus discos quizá más criticados, pero que no le quitaban mérito a su inventiva y la forma prodigiosa de componer: la banda sonora de “Batman” de 1989, a propósito también de que este año, la cinta dirigida por Tim Burton llega a las tres décadas de existencia.

El disco llevó por título únicamente “Batman” y contenía nueve temas, todos compuestos por el mismo Prince, excepto uno, llamado “The Arms Of Orion”, que coescribió al lado de Sheena Easton. El material se grabó por un acuerdo entre su casa discográfica de aquél entonces, Warner Bros. Records y WB Pictures, conviniendo con Prince que fuera una banda sonora compuesta e interpretada por un mismo artista en lugar de hacer una especie de recopilatorio o juntar varios cantantes para el contenido. Se dice, que ese álbum lo grabó en menos de tres semanas, recurriendo a composiciones que ya tenía previamente y que solo adaptó para que encajaran en el disco: “Scandalous”; “Electric Chair” y Vicki Waiting”. Asimismo, la discográfica y el estudio cinematográfico, le dieron acceso a diálogos que se contenían en la película sobre todo de El Guasón (Jack Nicholson); Batman / Bruce Wayne (Michael Keaton) y Vicki Vale (Kim Basinger) para que formaran parte de las pistas musicales.

La crítica especialista en el lejano 1989, recibía con comentarios demoledores el trabajo hecho por Prince para la cinta del hombre murciélago, argumentando que el cantante no se alejaba de su estilo rebuscado y que no entendía la oscuridad y seriedad con la que debía ser tratado un héroe como el caballero de la noche. Otros decían que las canciones sonaban demasiado solemnes y elaboradas para una cinta de fantasía y de un personaje sumido en la tragicomedia, quizá esperando que la entrega fuese algo así como un reflejo de la serie de 1966 con Adam West y Burt Ward. Lo cierto es que la crítica (especializada y demás calificativos que evoquen su conocimiento en la materia) nunca entendió el trabajo que Prince presentaba para enmarcar la primera gran súper producción con la que el encapotado de Ciudad Gótica llegaba a las pantallas de cine. Al paso del tiempo, el álbum “Batman”, hecho por Prince, se ha convertido en una especie de pieza de culto y muy complicado de conseguir de manera física. Nuevamente, por eso agradecemos a plataformas como iTunes y Spotify que lo tengan integro en su catálogo y que muchos nostálgicos (como su servidor) o nuevas generaciones tengan senda para escuchar un material que aunque la crítica vapuleó, fue un éxito avasallador entre los fanáticos y además, fue de gran ayuda para promocionar la película, pues ya en esos años, Prince gozaba de una gran reputación como músico, productor, arreglista y cantante, es decir, por eso sabíamos que no iba a poner su nombre en cualquier producto.

“Batman” fue el último disco que Prince grabaría en la década de los ochentas, y es una especie de material conceptual, pues se supone que aunque él interpreta todas las canciones, los vocalistas principales son los personajes protagónicos de la cinta, además de que el narrador es “Gemini”, un alter ego que el cantante presentó para este material, para el cual, se maquillaba con la mitad de la cara pintada de blanco y los labios rojos como El Guasón y la otra mitad con traje negro y el logo amarillo de Batman. La primera pista del disco es el tema “The Future” que acredita como vocalista principal a Batman; sigue “Electric Chair” que menciona a El Guasón como su intérprete; continúa “The Arms Of Orion” a dueto con Sheena Easton (tercer single) y que son Bruce Wayne y Vicki Vale quienes la cantan; prosigue “Partyman”, segundo single del álbum y que interpreta El Guasón; la quinta pista es “Vicki Waiting”, un tema en el que el vocalista principal es Bruce Wayne; continúa “Partyman” que interpreta El Guasón; el track número siete es “Lemon Crush” cantado por Vicki Vale; continúa el cuarto single del álbum y mi tema favorito llamado “Scandalous” mismo que Prince compuso al lado de su padre John L. Nelson y que canta de nueva cuenta el mismo Batman. El disco culmina con “Batdance”, primer single del álbum y tema que junta tanto a Batman, El Guasón, Vicki Vale, Bruce Wayne y a Gemini como narrador, además de samplear el tema compuesto por Neal Hefti para la serie de los sesentas. “Batdance” alcanzó el primer puesto de la lista de Billboard Hot 100 por cuatro semanas; además de que por esta canción, Prince consigue el Grammy en 1990 a la Mejor Interpretación Masculina R&B.

El soundtrack fue incomprendido en su momento y gran parte de la crítica negativa se le debe a Tim Burton, quien dijo que para “Batman” realmente tuvo muy poca libertad creativa y que aunque se declaraba fan de Prince, no le había gustado ni el tono de las canciones, ni como fueron utilizadas en la película. Reconoció que gran parte de la expectativa y comercialización de la historia fue responsabilidad del álbum de Prince, pero que no estaba del todo contento. Asimismo, los derechos del personaje son tan complejos, que al presentar este disco como parte de la narrativa de Batman, la figura legal del estudio y del súper héroe, le impidieron al cantautor tocar los temas, aunque hayan sido creaciones suyas, en cualquier concierto, presentación o recopilatorio de éxitos si no se tenía permiso especial por parte de Time Warner, Warner Bros. Pictures y DC. A Prince nunca le interesó hacer el papeleo de derechos para incluir cualquier tema de este soundtrack en su repertorio o recopilatorios. Después de todo, tenía muchos más éxitos y emblemas de la música.

Siempre es bueno rendir homenaje a cualquier artista con un talento indiscutible, recordando alguno de sus trabajos y para mí estimados lectores, uno que me parece memorable (que además tiene muchísimos más) es este disco de Prince. Incomprendido hace 30 años y hoy, vuelto una pieza de culto. A tres años que el príncipe púrpura dejara este mundo, no está por demás recordar cuando pese a la oscuridad con la que Batman fue retratado en aquella cinta, no podemos dejar de añorar el tono violeta con el que Prince lo enmarcó.

¡Shazam!: Haciendo justicia al verdadero Capitán Marvel


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Todos quienes son seguidores de las historietas, saben que en la década del 40, Whiz Comics inventó un personaje a quien llamó Capitán Marvel, un súper héroe que reunía un sinnúmero de habilidades y súper poderes que lo hacían muy parecido a Superman. De hecho, en aquellos años, Capitán Marvel fue mucho más popular en las viñetas que el mismísimo hombre de acero, hasta que DC compró Whiz Cómics e integró al Capitán Marvel a su universo.

Este súper héroe, reunía la inteligencia de Salomón; la fuerza de Hércules; los conocimientos y entereza de Atlas; los poderes de Zeus; la valentía de Aquiles y la velocidad y rápido vuelo de Mercurio. Así, este súper héroe es prácticamente un titán todopoderoso capaz de vencer a cualquier villano. Sin embargo, Marvel Cómics al registrar el nombre de su editorial, exigió a DC que desapareciera este personaje de sus historietas. En 1968, Marvel gana el nombre, pero DC conserva al personaje a quien solo le cambiaron el nombre, bautizándolo con las iniciales de los personajes de quienes el capitán tenía sus habilidades, dando como resultado: Shazam (Salomón, Hércules; Atlas, Zeus, Aquiles y Mercurio); a pesar de la popularidad que el personaje tuvo en aquellos años, tal parece que DC, lo condenó al olvido hasta algunas apariciones de las películas animadas de la Liga de la Justicia (de la cual es miembro) y algunas series de televisión de los 70’s que no tuvieron tanto éxito.

Este año, los Capitanes Marvel se enfrentaron en taquilla, rebasando en ganancias por mucho, el personaje de Marvel Studios, “Capitana Marvel” interpretado por Brie Larson, a pesar de ser una película excesivamente lenta, enredada, aburrida y con personajes encajados a la fuerza; y eso que nos estaban presentando al personaje más poderoso del MCU. Es obvio también que la taquilla fue muy generosa con “Capitana Marvel”, por ser la antesala de “Avengers: Endgame”, pues ya vimos el zafarrancho que fue la preventa de los boletos. Dos semanas más tarde, llegó a las salas de cine “¡Shazam!”, película del personaje que fue el Capitán Marvel original de la mano de WB y DC; y debemos ser honestos también, nadie tenía confianza en esta película por ser un personaje relegado por la misma editorial y estudio que tiene los derechos. Pero la sorpresa llegó, “¡Shazam!” es una cinta que me asombró en varios sentidos y tiene lo que no tuvo nunca “Capitana Marvel”. “¡Shazam!” es una película llena de sorpresas. De entrada, la química que hay entre los actores principales Zachary Levi (Shazam / Billy Batson); Asher Angel (Billy Batson adolescente) y Jack Dylan Grazer (Freddy Freeman) es tan buena, que una vez más aplaudimos la selección del elenco por esta combinación de talentos que resulta prácticamente perfecta. Otra gran sorpresa ( o al menos para mí), fue saber que esta cinta es dirigida por el cineasta sueco David F. Sandberg, el mismo que dirigió la primer cinta de la muñeca diabólica “Anabelle” y de quien que por cierto, podemos ver en una especie de cameo.

“¡Shazam!” es una cinta que cumple lo que promete. Tiene escenas de acción muy bien logradas, es emotiva, es graciosa, los villanos (al fin) no se ven con un CGI demasiado obvio y las actuaciones son convincentes, naturales y grandiosas. Pienso también que Mark Strong, quien personifica a Thaddeus Sivana el villano de la historia, merece una mención al menos para mí, muy especial. Debo confesar que Strong es un actor a quien considero muy talentoso pero que no ha tenido la oportunidad de poder mostrar sus dotes histriónicos a pesar de haber estado en cintas de gran calidad como “El código enigma”; “Syriana”; “La noche más oscura” y es su segunda incursión para WB-DC, pues interpretó también a Sinestro en la más que mala “Linterna Verde”; la conjunción de su trabajo tanto con Levi como con el elenco de niños también resulta grandiosa, por lo que no me extrañaría que después de “¡Shazam!”, le pueda llegar un personaje en el que pueda demostrar toda su calidad histriónica. ¿Una sorpresa más? Pues sí la hay, vemos a Djimon Hounsou interpretando al gran mago Shazam, al talentoso actor nuevamente lo vemos aparecer en una película de DC al mismo tiempo que en una de Marvel (donde tanto en “Guardianes de la Galaxia” y “Capitana Marvel” interpretó a Korath El Perseguidor), además de que también lo vimos en “Aquaman” como el Rey Fisherman.

Rotten Tomatoes ha calificado a “¡Shazam!” con un 90% de aprobación y certificado de frescura, siendo la segunda cinta mejor apreciada del DCEU, solo debajo de “Mujer Maravilla” que obtuvo 94% de anuencia. Se que no es bueno comparar porque todos tenemos nuestras cintas y súper héroes favoritos; sin embargo, lo que quisieron hacer en cuanto a historia con “Capitana Marvel” no se logra en lo absoluto y sí lo hace “¡Shazam!”. La taquilla sin embargo, fue mucho más benévola con la historia que protagonizó Brie Larson pero por los motivos que expuse al principio, pues la misma Rotten Tomatoes le dio solo el 70% de calificación positiva y los mismos fanáticos de Marvel se quejaron de lo parsimoniosa que resultó. Y pues es obvio, le verdadero Capitán Marvel, vuelve a hacerlo de nuevo y “¡Shazam!” le hace justicia a un personaje olvidado, pero resucitado de una manera espectacular.

La despedida de la novia del feeling


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Tener 88 años de edad y pensar en una gira de despedida para una carrera extraordinaria, solo puede ser idea de la grandiosa Omara Portuondo, aquella cantante cubana que tuvo sus orígenes interpretando algunas canciones conocidas como “estándares del jazz” al lado nada menos que de otro grande la música: César Portillo de la Luz y con José Antonio Méndez y Frank Emilio Flynn con quienes conformó el primer grupo al que perteneció más o menos a la mitad de la década del 40 y al que llamaron “Loquibamba Swing”.

Después, formó un cuarteto vocal junto a su hermana Haydée, Elena Burke y Moraima Secada, grupo al que llamaron “Las d’Aida” y que grabaron un solo disco para la compañía RCA Víctor. Con este cuarteto que formaron aproximadamente en 1952, Omara  y compañía compartieron escenario con Edith Piaf, Benny Moré, Pedro Vargas, Rita Montaner y fueron teloneras nada menos que de Nat King Cole cuando él se presentó en el legendario cabaret “Copacabana” en la isla de Cuba.

Hablar de la carrera de Omara en realidad nos llevaría un sinfín de letras, de anécdotas y de canciones, sin embargo, siempre se ha mantenido en activo al considerar que la música es parte de su vida y ha sido testigo fiel de acontecimientos musicales, culturales e históricos en todos los ámbitos. Como aquél de 1997, cuando al lado de enormes exponentes del son y más ritmos latinoamericanos, conformaron el grupo llamado “Buenavista Social Club”, en honor a aquél lugar donde muchos de ellos se reunían a cantar y bailar en sus años más gloriosos. En ese, año, el Buenavista (como lo conocimos de cariño) de verdad que enloqueció al mundo, presentándose en con su formación original en Amsterdam y Países Bajos, además de que se filmó un documental que fue nominado al Oscar en 1998. Y aunque la popularidad de muchos de los integrantes de esa formación original (Compay Segundo; Manuel “Puntillita” Licea; Ibrahim Ferrer; Rubén González y Pío Leyva) fue efímera por su pronto deceso, otros se mantuvieron activos hasta hace pocos años como Eliades Ochoa; Manuel “Guajiro” Mirabal; Ry Cooder; Papi Oviedo; Juan de Marcos González y obviamente, Omara, quizá la más popular de todos. Y lo es no porque fuera la voz principal de aquella agrupación que cautivó al planeta entero, sino porque su sentimiento al cantar, convierten cada trozo musical en una pieza llena de arte y sentimiento.

Y cuando, nadie esperábamos ya noticias de la admirada Portuondo por su avanzada edad, esta semana nos ha sorprendido con el anuncio de que hará una gira mundial (sí, de veras mundial) para despedirse ya definitivamente de los escenarios. Una decisión complicada sin lugar a dudas para alguien que considera la música, el jazz, el bolero y el son cubano parte de su vida. Porque ¿quién no ha experimentado sentimientos grandiosos escuchando a la gran diva cubana? A la diva del Buena Vista Social Club y a la intérprete que marcó una época y traspasó la barrera generacional, desde la época dorada del son cubano, boleros, cabaret, centros nocturnos, discos en acetato y discos compactos, hasta la progenie que escucha música en plataformas digitales. Omara Portuondo ha sido pieza fundamental en cualquiera quien se jacte de que le guste la música.

La novia del feeling, anuncia que su gira iniciará el próximo 19 de abril en Los Ángeles, California y tiene conciertos programados en Nueva York, Chicago, Holanda, Hungría, Singapur, Corea del Sur, Canadá y Francia, entre otros países, en algunos de los cuales se presentará por última vez. Para el mes de noviembre, tiene previstas actuaciones en América del Sur en escenarios de Argentina, Chile y Uruguay. La gira se extenderá además, hasta el año 2020, cuando la gran Omara esté a punto de llegar a los 90 años. Su repertorio estará conformado por canciones clásicas que ha interpretado a lo largo de más de 70 años de carrera, incluyendo los que cantó con Buena Vista Social Club. Con más de 30 discos en su haber y muchas colaboraciones grandiosas y casi históricas, el espectáculo llevará por nombre “Omara es Cuba” y se dice, tendrá una duración de más de dos horas.

Por todo lo que representa y por los años que vio pasar y que ella hizo suyos con su música, su canto y su sentimiento, no nos queda más que ofrecer un aplauso de pie esperando ser testigos del histórico adiós de una de las cantantes más queridas y legendarias de la música en español. De la gran Omara Portuondo.

Tim Burton: de idolatrado a paria


Ismael Ortiz Romero Cuevas

El fin de semana pasado, se estrenó la cinta “Dumbo”, en versión live action que es a lo que la casa Disney ha estado apostando cuando parece que las ideas para historias originales se les han agotado. La versión del elefante volador fue dirigida por Tim Burton, un director que en los inicios de su carrera, fue admirado por la estética oscura y los personajes sombríos que presentaba.

Lejos quedaron esos años del Burton que nos traía historias increíblemente aterradoras y bellas como “Beetlejuice: el súper fantasma”; “Batman”; “El joven manos de tijera”; “Batman Regresa”; “El extraño mundo de Jack”; “Big Fish”; sus remakes de “Charlie y la fábrica de chocolates” y hasta su extraña versión de “El planeta de los simios”; en verdad, lo que Burton lograba era belleza pura en la gran pantalla. Fue admirado por todos aquellos que seguían el movimiento dark e incluso se dice, que es el responsable en cierta medida de crear el movimiento “emo” en el mundo a mediados de la década pasada.

Pero, ¿qué ha pasado con Tim Burton?, hace casi 10 años que su trabajo dejó de enloquecernos a casi todo el mundo. ¿Será que su visión pasó de moda?, ¿dejó de ser novedosa? ¿dejaron de gustarnos los retratos oscuros por cambiarnos a los insulsos súper héroes? ¿qué demonios pasó con un director que bien pudo haber pasado a la historia como una especie de Hitchcock, Fellini, Kubrick o Kurosawa? Pienso que su labor comenzó a ser tan igual, que dejó de sorprendernos y la gente, desertó de adorar sus películas. Es más, había un chiste cuando estrenó la versión “Alicia en país de las maravillas” que decía que todos sus guiones comenzaban: “Había una vez Johny Depp en…”

Y cuando había grandes expectativas para la versión de personajes reales de “Dumbo”, sobre todo porque sabemos que Disney casi siempre le apuesta a lo seguro y siendo su cuarta película para la poderosa productora, pasó lo que muchos temíamos. La historia emotiva, con un elenco espectacular y con una cinematografía muy al estilo del director simplemente no conquistó a la taquilla. Quizá porque se estrenó el mismo día de la preventa de la película “Avengers: Endgame” y la gente se volcó a comprar sus boletos y no entrar al cine a ver otras propuestas o simplemente, ya el solo nombre de Tim Burton, no resulta atractivo para llenar una sala como pasaba hace unos años. Así es; podemos decir que casi pasó de ser un aclamado cineasta a un director del montón; casi-casi un paria.  

Y es justamente el fracaso tanto en taquilla como de crítica que ha recibido con “Dumbo”, que la cinta que ahora está a nada de ser cancelada, es la esperadísima y cantadísima secuela de “Beetlejuice”. Se dice, que Burton ya tenía apalabrados por lo menos a los actores principales, pues Michael Keaton y Winona Ryder regresarían a los papeles que los hicieron célebres, sin embargo, desde el estreno de “Dumbo”, cuando la prensa le cuestionó al director sobre los avances de la secuela, se limitó a contestar “no hay nada. Nada”. Se le cuestionó si algún día vería la luz y también solo contestó: “no lo sé. Lo dudo”. Lo que al menos a mí, por suspicaz y no por conocedor me hace pensar que a él mismo no le gustaron los resultados ni la dirección que tomó “Dumbo”, y seamos honestos también, sabemos que muchas veces, sobre todo los enormes como Disney, Paramount o Warner, imponen visiones o acciones al guión que se contraponen a las visiones de los directores y eso, termina no gustando a los cineastas que acaban detestando sus propias obras; más o menos lo que pasó con “Liga de la Justicia” o “El hombre hormiga y la avispa”, donde los directores simplemente se dedicaron a aparecer en las fotos, cobrar y olvidar esos trabajos.

Seamos conscientes también en otra situación, desde que produjo aquella película tan extraña llamada simplemente “9” y con “Alicia en el país de las maravillas”, algo ha pasado con las cintas de Burton, que simplemente han dejado de tener la magia que tenían en años anteriores. No cabe duda que todos los refranes son sabios, y ese de que “renovarse o morir” aplica perfecto con él. Al menos, yo tengo confianza en que más pronto que tarde, llegará una cinta con la que el otrora visionario, arriesgado, vanguardista, oscuro y genial Tim Burton, regrese como los grandes.

Roger Taylor: aprovechando el renacimiento


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Siempre que sucede algo con éxito no hay que desaprovecharlo y los integrantes de la banda “Queen”, lo saben. Desde hace unos meses que se estrenó la película “Bohemian Rhapsody”, la gran popularidad que los británicos volvieron a tener ahora con la generación millennial y con sus antiguos fanáticos, que dicho sea de paso nunca dejaron de seguirlos, aumentó a grado tal que a finales del año pasado, la música de los legendarios músicos se posicionó en el primer sitio en reproducciones en Spotify y iTunes, cosa que agradecimos por cierto porque los ‘chavitos’ dejaron de escuchar las insustanciales canciones de moda y las llamadas ‘playlist’ que contenían canciones de la banda, fueron en aumento.

Obviamente, la cosecha de nominaciones y premios que la película obtuvo en el recorrido por la temporada de reconocimientos al cine no podía ser desaprovechada por Roger Taylor y Brian May, quienes ya anunciaron una gira de “Queen” en conjunto con el cantante Adam Lambert, sí, el mismo que cantó con ellos las desangeladas versiones de “We Will Rock You” y “We Are The Champions” en la entrega número 91 del premio Oscar en febrero pasado, la cual llevará por nombre “Rhapsody”, que recorrerá las principales ciudades de Canadá y los Estados Unidos.

Y es gracias a ese nuevo reconocimiento, ayer miércoles amanecimos con la noticia de que el mítico Roger Taylor, el baterista, ha lanzado un nuevo tema, no sabemos si para un material solista o algo relacionado con “Queen”; misma que lleva por título “Gangsters Are Running This World” (Gánsters ejecutando este mundo), haciendo una especie de crítica social al hablar de la situación sobre todo política por la que atraviesa el mundo y que según, el baterista de “Queen” nos tiene hundidos en la miseria.  

Nadie discute la calidad de la canción y mucho menos, desfavorece las palabras y composiciones hechas por Taylor, sin embargo, mientras “el video” ya acumula más de 180 mil reproducciones en el canal YouTube (al momento en que terminé de escribir este artículo, en este momento ya debe tener muchísimas más), que es donde se estrenó una especie de presentación en Power Point con la letra y la música, la crítica no ha sido benevolente con la creación. Aunque todos reconocen lo arriesgado de la composición y de la letra, hablan también de lo plana y poco comercial que resulta la pista de Taylor, sonando poco a “Queen” y más a “Gorillaz en versión descafeinada”, decía una de ellas. Otra de ellas mencionaba que siendo Taylor co-autor de temas icónicos de la banda como “Radio Ga Ga”; “A Kind Of Magic” o “I’m Love With My Car”, tratara de hacer una crítica a las políticas mundiales con una canción pop y con un sonido demasiado “dulce”.

Y esa, fue la opinión de la crítica especializada, algo que honestamente al público le viene guango, pues cuando quiere hacer éxito alguna canción lo hace aunque se diga que es sumamente mala. También, creo queridos lectores, que no fui el único que se emocionó ayer en la mañana cuando escuché por primera vez “Gangsters Are Running This World” y no es porque la canción hiciera una crítica social, porque fuera una canción pop o porque fuera un tema contundentemente filosófico o descomunal; es simplemente porque se trataba de Roger Taylor, su solo nombre nos hace estremecernos porque simplemente es una leyenda. Punto.

Es completamente natural que se quiera aprovechar el éxito de la película “Bohemian Rhapsody” para intentar hacer más música y obviamente dinero, sin embargo, el solo nombre de “Queen” hace que cuanta creación salga, la escuchemos con una inusitada alteración. El tema es diferente al sonido de la banda porque además de evolucionar al sonido comercial actual, nos hace suponer que podría tratarse del quinto material en solitario de Taylor, quien empezó su carrera en 1977, cuando todavía pertenecía a “Queen”. Su más reciente trabajo como solista fue “Fun Of Earth”, publicado en 2013, antes de ese extraordinario ‘revival’ que tuvieron con la película.

Por cierto, en enero pasado, Brian May también publicó un tema solista después de 20 años que tituló “New Horizons (Ultima Thule Mix) que por cierto es espectacular, en homenaje a una misión espacial de la NASA que llevó el mismo nombre y la cual, está destinada a explorar Plutón, sus satélites y como rumor, se dice que también podría explorar parte del Cinturón de Kuiper. Cabe hacer mención, que este tema no resultó tan popular como esta creación de Roger Taylor que en un solo día, acumuló cientos de comentarios positivos y negativos, pero comentarios al fin.

La música hecha por “Queen” y cualquiera de sus integrantes, siempre será noticia por el nivel de leyenda que representan y porque, sabemos que prácticamente todo lo que hagan, será de una calidad excepcional. Así, que, vamos a disfrutar de esta creación del onceavo mejor baterista de la historia de la música y ustedes dirán si les gusta o no. Por lo pronto yo les digo que al momento de escribir estas líneas, ya la había yo escuchado por lo menos doce veces… y contando.