El gobierno cambia el SUNEO… por nada

 

+ Visión errónea; no fortalecen universidades

 

Con las recientes reformas a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, se dispuso expresamente que el control del Sistema de Universidades Estatales de Oaxaca lo tendrá la Coordinación General de Educación Media Superior, Superior, Ciencia y Tecnología. La administración estatal, en reiteradas ocasiones ha fustigado el alto costo que tiene dicho sistema para las arcas estatales. Sin embargo, el riesgo que se corre con ese cambio de autoridad, es alto si se observa a la luz de la poca claridad en el proyecto actual sobre la educación superior estatal, y sobre todo del olvido que el propio gobierno continúa profesando a los demás sistemas de educación superior en el Estado.

En efecto, el Suneo es un sistema oneroso y elitista. Solamente en el estricto sentido económico, el secretario de Finanzas, Gerardo Cajiga Estrada ha manifestado en diversas ocasiones que “…es necesario revisar el Suneo, porque por cada peso que aporta la Federación al mismo el estado pone cinco, lo que no sucede en ninguna otra institución educativa en el país…”; que “…además presentan otras características poco favorables, como, por ejemplo, la relación alumno-maestro es inverosímil. ‘En algunas instituciones del Suneo por cada maestro de tiempo completo hay cinco alumnos’”; o que “en el caso del Suneo heredaron una estructura en donde por cada peso que está dando la Federación, ‘el estado pone cinco y desde luego nos interesa mucho la calidad educativa y queremos que esta se fortalezca’”. Es decir, que en la visión del gobierno estatal, el Suneo tiene un costo demasiado elevado para los resultados que ofrece.

Posiblemente no están equivocados. De hecho, además del alto costo de dicho sistema de universidades, sobre éste han pesado otros cuestionamientos, como el relativo a la verticalidad, y la absoluta discrecionalidad, con la que su rector, el doctor Modesto Seara Vásquez, ha manejado, por más de dos décadas, a la institución.

Sobre el Suneo, además, pesan otros puntos oscuros, como el relativo a la poca sensibilidad y tolerancia que existe en éste respecto a las costumbres y cultura de su población estudiantil más abundante, que es la indígena. Se dice, incluso, que los métodos utilizados por el Suneo son, en algún modo, etnocidas y aculturizadores de quienes tienen raíces indígenas.

El problema es que nada de esto es por lo que el gobierno estatal está preocupado. Éste, al parecer, lo que busca es generar condiciones para disminuir el gasto que se genera en ese sistema de universidades, y quizá hasta cobrar una afrenta al doctor Seara por sus excesos, por su cercanía a los regímenes anteriores, y por la imagen que construyó de “dueño” y de rector vitalicio de ese sistema de universidades.

Esa parece ser la lógica que siguió la reforma a la Ley Orgánica, en la que lejos de establecer cualquier parámetro de autonomía, o de eliminación de la discrecionalidad que existe respecto a la permanencia de las autoridades de ese sistema, se estableció que el Suneo quedará en manos de la Coordinación que encabeza José Antonio Carranza Palacios. Esto, frente a algunos ejemplos dados por este mismo gobierno, entraña diversos riesgos. ¿Cuáles?

El principal de los riesgos, es que en dicha Coordinación, algunos funcionarios estatales, o ciertos personajes influyentes, vean en el Suneo la posibilidad de disponer de los cargos de primera importancia, y comiencen a sustituir a las actualidades autoridades de cada una de las universidades (nombradas, claro, según el criterio del doctor Seara; pero un criterio que, lo acepten o no, ha podido mantener la excelencia académica) con un juicio clientelar, de cuotas o para satisfacer intereses que no son los que ha buscado preservar dicho Sistema de Universidades Estatales.

 

ALTERNATIVAS NULAS

Modificar el esquema del Suneo, sólo para disminuir su costo, o para eliminar la huella y las disposiciones del doctor Seara, equivaldrá a tanto como dar la pauta para el fin de esa historia que, de nuevo, les guste o no, es de excelencia académica, así sea a un costo muy elevado. Y eso no es lo peor. Pues ante esta decisión inminente, la pregunta sería: ¿Qué alternativa tiene el Gobierno del Estado frente a su ánimo por disminuir los costos y el elitismo del Suneo?

La respuesta es clara: ninguna. Y es así porque mientras pretenden hacer todo lo que ya se ha señalado con ese sistema, por las razones que también ya fueron apuntadas —y por otras más que incluso desconocemos—, lo cierto es que en esta administración no existe un proyecto claro sobre el impulso que se debe dar, desde el Estado, a la educación superior en alguno de sus diversos frentes. Todo esto es evidente.

Y es que el Gobierno del Estado no tiene ningún gran proyecto alternativo con la UABJO, ni con ningún otro sistema federal o local. Independientemente del trabajo coordinado habitual de algunas dependencias estatales con esa y otras instituciones, es claro que no existe mayor interés por intervenir en los demás sistemas de educación superior. Y eso se convierte en un problema, ante el hecho de que se quiere minar lo único bueno que existe en la educación superior, sin tener una alternativa para compensar lo que se pretende disminuir.

Por eso, toda esa discusión debiera hacerse no sólo a la luz del costo económico que implica, sino también al impacto que cada una de las universidades tiene sobre la vida pública de los oaxaqueños, y el aporte que hace a la sociedad en que subsiste. Porque es claro que dicho sistema debe cambiar. Pero el cambio debe ser para mejorar. Y en eso la autoridad debe tener un criterio más allá de lo económico.

Debiera asumir, por ejemplo, que si el Suneo tiene pocos alumnos no es sólo porque éste sea un sistema “difícil” o elitista, sino porque el problema de la educación pública en Oaxaca es grande y grave a todos sus niveles, y que un remedio real y de fondo debiera tocar no a una, sino a todas las universidades, y no a un nivel, sino a todos los involucrados en la educación de los niños y jóvenes oaxaqueños. Ojalá que a la larga, no termine siendo más costoso el remedio que la enfermedad.

 

CANIBALISMO

En la UABJO debieran tener una visión no encaminada al canibalismo. Ellos, gustosos, quisieran ver el fin del Suneo. Sin embargo, con todas sus diferencias, lo que debieran estar defendiendo es la educación pública de calidad. Porque nadie, ni ellos ni Seara, son dueños de ésta, y porque la UABJO justamente ha sido la más golpeada por ese tipo de embates.