Perelló y su inaceptable justificación de la misoginia y la violencia contra las mujeres

 

Perelló

+ No sólo Radio UNAM: todos debemos asumir lo crítico del problema


Estamos acostumbrados a ver la violencia contra las mujeres como algo normal, y en muchos casos los varones asumimos el rol de propalar y justificar esa violencia a partir de una engañosa perspectiva de hombría. Es paradójico que mientras se intentan redimensionar prácticas comunes —y tradicionalmente aceptadas— como la del piropo, en general haya una explosión brutal de violencia física en contra de las mujeres. No se trata de ser políticamente correctos sino de ver la dimensión de este problema que lamentablemente no distingue condiciones sociales, culturales, académicas ni económicas. Un caso por demás aberrante es el reciente del académico de la UNAM y ex líder del movimiento estudiantil del 68, Marcelino Perelló.

En efecto, la semana pasada un grupo de intelectuales y periodistas de la capital del país pidieron a la Universidad Nacional Autónoma de México que actuara frente a las expresiones misóginas que se habían vertido en el programa Sentido Contrario que era parte de la parrilla de programación de Radio UNAM. La indignación se replicó luego de que algunos medios difundieran algunos de los dichos de Perelló en la transmisión del 28 de marzo, y se lanzaran llamados a la Universidad Nacional para que considerara la posibilidad de cancelar el mencionado programa, además de exigir que Perelló ofreciera una disculpa pública no sólo por el lenguaje que normalmente utilizaba en los programas sino sobre todo por el menosprecio y el escarnio mostrado en contra de las mujeres que han sido víctimas de alguna agresión sexual, al afirmar incluso que a varias de ellas les habían gustado tales agresiones.

Por ejemplo, en una nota del portal electrónico de la revista etcétera, se daba cuenta de algunos de los dichos de Perelló en la citada transmisión. “Perelló dijo que introducir un objeto o los dedos en la vagina de una mujer no es una violación, pues para que este delito se consuma ‘tiene que haber verga’ (…) hizo mención de la violación cuando retomó el caso de Daphne Fernández, quien acusa a cuatro jóvenes veracruzanos de haberla violado a principios de 2015, y a los cuales se les ha identificado con el mote de ‘Porkys’. Previo a mencionar el dictamen del juez (de quien dijo que consideró a Daphne como “metible”) refirió que ‘tampoco eso (…) de que te metan los dedos es para armar un desmadre estrepitoso’. (http://bit.ly/2pqHQZw).

Evidentemente, todo eso provocó la reacción de indignación que ya se ha mencionado. Por ello, el 7 de abril, la UNAM informó que debido a las expresiones realizada por Marcelino Perelló en el espacio “Sentido Contrario” en Radio UNAM sobre el caso Porkys de Veracruz, se cancelaba de manera inmediata.

En un comunicado, la máxima casa de estudios indicó que las palabras hechas en el espacio radiofónico atentan contra el espíritu de Radio UNAM al normalizar la violencia, y al oponerse a los conceptos de equidad e igualdad de género. “De forma inmediata se cancela el programa Sentido Contrario debido a que las expresiones del conductor titular de este espacio en Radio UNAM atentan contra el espíritu de esta emisora y de la Universidad Nacional Autónoma de México, al normalizar la violencia y oponerse al concepto de equidad e igualdad de género”, indica.

La Universidad Nacional agregó que además del lenguaje misógino y sexista utilizados por Perelló, el discurso se opone a los valores promovidos por esa casa de estudios. La UNAM indicó que en ese centro se promueve los valores universitarios y reiteró su compromiso con la libertad de expresión a favor de la equidad y contra la violencia de género.

¿QUÉ MÁS DIJO PERELLÓ?

Muchos se dijeron satisfechos de la cancelación del programa… pero habría que ver la dimensión de las expresiones de Perelló no sólo para celebrar su salida de Radio UNAM sino para reconsiderar con seriedad hasta qué punto una persona que se asume como líder de opinión, que es articulista de uno de los periódicos más importantes del país (el Excélsior), y que se presenta como una de las figuras máximas del movimiento estudiantil del 68, y de los académicos de la Universidad Nacional, puede ofender y denigrar a las mujeres.

Pues el sitio web laquearde.org —que tiene como misión promover los derechos de las mujeres— hizo una reseña mucho más amplia de todo lo que dijo Perelló en esa misma transmisión. Las palabras de Perelló que al parecer no se mencionaron en ninguna de las notas con las que se resaltó el hecho, resultan todavía más aberrantes, inaceptables y repugnantes. En cuanto a la normalización de la violencia sexual contra las mujeres, dijo por ejemplo: – “No me negarás que en los juegos sexuales está implícito la violación, el golpeo…” (sic) (…) – “El placer que implica el ser forzado, pero especialmente el de ser forzada. El placer del sometimiento.” (…) – “Eyacular en grupo en la cara de la mujer. Gozan los que eyaculan, pero goza también la mujer en la que eyaculan. Y es una humillación. Hay un placer en ser humillado.” (sic).

¿Uno más? Esto dijo Perelló sobre el piropo: “– “A ver, piropos vulgares: (Javier Plata ríe) “¡En esa cola sí me formo!”. Javier Plata: “Vamos a ponerle la peluca a Koyak” (carcajadas de los dos) “¡A huevo, sí!”, retoma el catedrático: “En mi juventud no era común depilarse, entonces muchas chavas llevaban las piernas velludas, y cuando eran muy velludas se les decía ‘Si así es el pueblo, cómo estará la capital?’ ‘Si así está el camino, ¿cómo estará el ranchito?’ (los dos ríen a carcajadas) Javier Plata interrumpe para decirle a “Laberinto”: ‘¡Di algo pues, no hagas caras, nomás así!’. Laberinto (incómoda): “Nunca me gustó que me piropearan en la calle, pero no iba yo a meter al bote por eso. Y eso que me dijeron cosas muy irrepetibles”. Marcelino: “En fiiiiin… ¡lo que es irrepetible es lo que dijo ‘Lady Guapa’ (la periodista Tamara de Anda en respuesta al acoso de un taxista)! ‘es que estoy harta de que me anden diciendo guapa por la calle’ ¡Ah, hija de tu puta, modesta y recatada madre! ¿Se dan cuenta? La tipa es una locutora de televisión que quiere hacer carrera en los medios. Entonces, obviamente se trata de una maniobra para salir en la tele. (…) Entonces dice: ¿cómo le hago para salir en la tele? ¡pus me chingo al primer taxista que vea! Incluso vean el video que la están filmando (sic), dice “¡ay, permítanme arreglarme el pelo!”. (…) Como la chava esa a la que le levantaron la falda en la Condesa (Andrea Noel): (hace expresiones de burla) Ayyy, no mames. Ayyy, no mames, te levantaron la falda. ¿Para qué andas usando faldas cortas, pues! ¿Pa’ que se te vean o pa’ que no se te vean las piernas? ¡La próxima vez que salgas a la calle, ponte armadura, hija de la chingada! O vete…” (lo interrumpe Laberinto) – “¿O sea, que tienes que vestirte de acuerdo a como te permita qué se yo quién para no faltarte al respeto?”-. Responde Marcelino: “¡No, no, no, no, la palabra respeto aquí no viene al caso! (…) ¡Las mujeres quieren gustar, quiere decir que quieren atraer! (…) Y entonces, claro, ¡llegaremos al resultado de que los hombres vendrán con un masking tape en la boca y las mujeres vestidas de monjas! Una chava cuero que se pone minifalda ya sabe que va a despertar la libido de los güeyes. ¡Pus para eso se la pone! O qué, ¿para qué? ¿nomás porque hace calor? Nooo…”  –“Pero…”- intenta disentir Laberinto… Marcelino la interrumpe: “¡Y ése es el deseo de la mujer, despertar el deseo del macho! Por el amor de dios, no nos hagamos pendejos! Ahora bien, hay reglas de convivencia, ¡pero es que ya empieza a ser pedo que la miren! ¿Qué le ves?, dice el güey. ¡Pus las nalgas, cabrón!”. (sic).

SIN MÁS, ESTO ES INACEPTABLE.

@ortizromeroc