Corral, un Gobernador que repudia las bases del federalismo en México

En enero pasado, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, denunció que el gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, le estaba reteniendo recursos económicos al gobierno que encabeza, señalando que esto constituía una especie de represalia por perseguir a su antecesor en el gobierno chihuahuense, César Duarte Jáquez. Aunque su denuncia parecía estar revestida de un complejo fondo político, lo cierto es que todo lo resolvió cuando convirtió su inconformidad en un chantaje, y convino con el gobierno federal que dichos recursos le fueran transferidos a cambio de no continuar sosteniendo que esta era una acción política. Hoy, Corral es nuevamente noticia por su afán de seguir confrontando al ámbito federal respecto a la actuación y las disposiciones del Poder Judicial Federal.

En efecto, en enero pasado Corral acusó al gobierno federal, y en específico al presidente Enrique Peña Nieto y al secretario de Hacienda, Antonio González Anaya, de tratar de amedrentar a su administración mediante la retención de financiamiento para el estado debido a la prisión preventiva por un año que se le dictó al exsecretario general adjunto del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, así como Investigaciones que realiza la Fiscalía local sobre hechos de corrupción.

En aquella ocasión, Corral afirmó que días antes se había reunido personalmente con el secretario de Hacienda, Antonio González Anaya, quien le dejó ver el descontento del gobierno federal sobre las investigaciones que realiza el gobierno de Chihuahua y la detención del Gutiérrez Gutiérrez.

En ente sentido, dijo que el pasado 14 de diciembre, en Palacio Nacional, se firmaron diversos convenios que consistían en el otorgamiento por parte del gobierno federal de 44 millones 777,000 pesos por concepto de desarrollo regional en el estado; 35 millones 334,000 pesos por motivo de fortalecimiento a la gestión legislativa y 700 millones más por fortalecimiento financiero correspondientes al ejercicio fiscal 2017, los cuales dijo no se entregaron en el mes de diciembre como se pactó.

Ante este hecho, Corral relató que había solicitado a Gustavo Madero, coordinador de su gabinete, en el contexto de su buena relación con el secretario de Hacienda, que se comunicara con éste último para saber las razones del por qué no se habían destinado los recursos. El gobernador indicó que en la conversación sostenida, González Anaya arguyó que la recaudación fiscal se había caído por lo que se estaban “teniendo problemas para el cierre” del ejercicio fiscal 2017. No obstante, añadió Corral, la única entidad que no recibió recursos de apoyo federal fue Chihuahua.

De esta forma inició una disputa en la que Corral anunció que presentaría una controversia constitucional para obligar al gobierno federal para que le entregara los recursos que les correspondían, independientemente de cualquier criterio político. Hacienda respondió que no existía ningún criterio relacionado con la persecución judicial a César Duarte para limitar la entrega de los recursos.

Y una semana después, todos hicieron gala de las ilegalidades que ya no deberían existir en México: mediante una negociación de la que no hubo detalles, el gobernador Corral y el Secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, anunciaron de manera conjunta que existía el compromiso federal de entregar los recursos que eran motivo de la disputa, a cambio de que el Gobernador se diera por satisfecho. ¿Dónde quedó la legalidad, y sobre todo, dónde quedó la supuesta convicción de llevar un asunto como este ante el control constitucional que ejerce la Suprema Corte? Quedó, evidentemente, en el olvido.

DESACATO

Por ese mismo periodo hubo otro caso. En diciembre del año pasado, ocurrió la detención de Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, quien presuntamente operó en un desvío de recursos públicos hacia campañas del PRI el año pasado.

“He sido informado por la Fiscalía Gral. del Edo. que el día de hoy se llevó acabo el cumplimiento de una orden de aprehensión dictada por juez competente en contra de Alejandro Gutierrez Gutierrez, en un operativo conjunto de la Policía Federal y de la Policía Estatal de #CHIH”, publicó Corral en Twitter. En aquella ocasión, el diario Reforma citó el testimonio de Jaime Herrera Corral, ex secretario de Hacienda de Chihuahua en el Gobierno de César Duarte, respecto a una presunta triangulación de recursos públicos, que habría sido avalada por la Secretaría de Hacienda Federal, cuando Luis Videgaray era su titular.

Según apuntaba ayer el periodista Raúl Rodríguez en su columna Gran Angular, tras el encarcelamiento de Gutiérrez y otros funcionarios, su defensa promovió que la PGR atrajera el caso por tratarse de un delito federal (el desvío, mediante empresas fantasma, de fondos entregados por la Secretaría de Hacienda para programas educativos de Chihuahua). En seguimiento, se operó para que los acusados fueran trasladados a un penal de la Ciudad de México, lo que el gobernador Corral interpretó como una maniobra de protección a los acusados, en coincidencia con la de demorar la extradición del ex gobernador César Duarte.

Fue así que el juez federal Gerardo Moreno García ordenó el traslado al Reclusorio Norte de la Ciudad de México de los tres imputados. La Fiscalía de Chihuahua respondió que no era posible porque enfrentan otras seis causas del fuero común que deben resolverse ante un juez de control de la entidad. Esta controversia de competencias entre la justicia local y la federal llegó hasta el Décimo Tribunal Colegiado de lo Penal, que finalmente dio la razón al juez federal Moreno García y confirmó la resolución de trasladar de Chihuahua a la CDMX a los acusados.

Rodríguez apuntaba que en esa ocasión llegaron agentes federales a tratar de hacer cumplir la determinación del juez federal, pero no se los permitieron. Y entonces, en un mensaje televisado, el gobernador Corral acusó al juez Gerardo García de acatar una consigna del gobierno de la República para excarcelar y garantizar la impunidad de Gutiérrez y coacusados, y dijo que “ya son muchas las tracaladas” de la justicia federal.

Luego de todo esto, ayer la Corte desechó por notoriamente improcedente un recurso de revisión promovido por Corral, contra la orden de que los casos de Gutiérrez y otros procesados sean conocidos por un juez federal en la Ciudad de México. La Corte indicó al gobierno de Corral que contra la determinación de los tribunales colegiados en conflictos competenciales no existe recurso alguno, por lo que son inatacables y los procesados debían ser recluidos en un penal federal en la capital del país, tal y como lo ordenó el juez de distrito Gerardo García.

DESPRECIO

Esto revela el profundo desprecio que Corral le tiene no sólo a la ley, sino al sistema competencial y a la división de poderes y ámbitos de gobierno establecidos en la Constitución. Es un signo más, de los muchos que existen, de por qué en este país la justicia y la legalidad están sometidas a una tóxica presión permanente, a manos de quienes deberían ser sus primeros garantes y defensores.

Lleva Poder Judicial del Estado capacitación a los abogados

A través de la Escuela Judicial realiza en el Istmo el Programa Regional de Actualización Jurídica

Como parte de las diversas acciones de capacitación, difusión, implementación y actualización en materia jurídica que realiza el Poder Judicial del Estado de Oaxaca a través de la Escuela Judicial, se realiza el Programa Regional de Actualización Jurídica en Juchitán de Zaragoza.

El objetivo del Programa Regional es realizar reuniones con impartidores de justicia para generar y proponer soluciones en las diferentes áreas del derecho, que permitan contribuir al mejoramiento de la administración de justicia, así como la capacitación y actualización constante de la comunidad jurídica de la entidad, en este caso de la región del Istmo.

Así, la tarde de este miércoles, con la participación de abogados y representantes de los medios de comunicación de la zona ístmica se realizó la Simulación de Audiencia Preliminar del Proceso Oral Mercantil, en la Sala de Oralidad, del Instituto de Estudios Superiores del Istmo. Ahí, la Juez Familiar de Matías Romero, Gabriel Aguayo Olivas; la Jueza Segundo Familiar de Salina Cruz, Gabriela Prieto Allende; la Jueza Civil Familiar de Juchitán, Concepción Cruz Santiago y la Secretaria del Juzgado Familiar de Matías Romero, Edith Hernández Ortiz dieron a conocer las bondades de la Oralidad Mercantil que entró en operación en todo el país en enero de este año.

Entre las ventajas del Juicio Oral Mercantil se pueden mencionar la rapidez en que se dicta sentencia, la presencia y participación activa del juez, la demostración de pruebas y de manera especial, la participación directa de la víctima y el imputado, lo cual brinda transparencia al proceso.

Concluida la Simulación de Audiencia, se realizó el Taller en materia de Derechos Humanos, impartido por el Jefe de Departamento de Seguimiento a Quejas y Recomendaciones de la Dirección de Derechos Humanos del Poder Judicial de Oaxaca, Aarón Chong Campos.

La Jornada Regional de Capacitación 2018 continuará este jueves en Juchitán con el encuentro entre magistrado y jueces en el Sistema Acusatorio Penal, con la participación del Magistrado Gerardo Carmona Castillo, de la Segunda Sala Penal; Magistrado Crescencio Martínez Geminiano, de la Primera Sala Civil y Magistrado Arturo León de la Vega, de la Tercera Sala Penal.

Además de un taller de actualización en materia penal impartido por el decano de los magistrados, Crescencio Martínez Geminiano, para concluir mañana viernes con la capacitación y asesoría para alcaldes, a cargo del Juez Civil de Tehuantepec, Eduardo Enríquez Martínez.

Después de la elección del 1-J, ¿será el principio del fin de los partidos en México?

La falta de claridad y congruencia en los planteamientos y decisiones básicas de los partidos políticos en México, contribuye a la gestación de una crisis que podría ser de dimensiones mayúsculas. Independientemente de la efervescencia electoral, y de la forma en que se están confrontando los candidatos en busca de la conquista del voto popular, lo cierto es que los partidos y las ideologías atraviesan por una crisis profunda de identidad y de credibilidad. ¿Será que después de la elección presidencial veremos desaparecer a los partidos actuales y, quizá, el surgimiento de nuevas organizaciones políticas?

En efecto, en todo el país hay una situación bipolar entre partidos y candidatos: mientras los primeros agonizan en sus respectivas crisis de legitimidad y de congruencia, los candidatos parecen ser los primeros contribuyentes a esa crisis de fondo. Es cierto que la elección presidencial crea un clima artificial de ánimo y revitalización de las fuerzas políticas, gracias a las campañas y al enorme derroche de recursos —públicos— que éstas traen aparejado.

No obstante, después de la jornada electoral, cuando se sepa quién ganó y quiénes perdieron la elección presidencial, y cómo se compondrá el nuevo mapa legislativo y de los gobiernos de las entidades federativas, de manera irremediable ocurrirá el cobro de facturas y las purgas al interior de los partidos, que bien podrían terminar —cada una en su propio contexto— con la desaparición de las fuerzas actuales.

Afirmar lo anterior tiene su fundamento en la crisis moral que enfrentan los partidos hoy en día, así como en los ajustes de cuentas internos que ocurren cuando se gana, pero sobre todo cuando se pierde el poder político. Si repasamos la situación actual de los partidos, veremos que, en sus respectivas circunstancias, no distan mucho unos de otros. Veamos.

El Partido Revolucionario Institucional, por un lado, vive una crisis profunda basada en que, primero, no tiene un candidato propio; segundo, en que está pagando por los excesos cometidos por muchos priistas —el Presidente, funcionarios federales, gobernadores, legisladores, etcétera— durante este breve retorno al poder presidencial; y tercero, porque no ha sido ajeno a la profunda crisis ideológica que afecta a todos los partidos, lo que reiteradamente lo sujeta a vaivenes respecto a la forma en que concibe y enfrenta problemas y temas sensibles frente a la ciudadanía, máxime con su candidato que parece más cercano a la derecha, que a las posiciones de centro izquierda, de las que se supone que el PRI ha sido garante durante décadas.

De hecho, como marca frente al reconocimiento de la gente, el PRI está padeciendo los resultados de gestiones gubernamentales desastrosas, así como también de no haber comprendido que el ejercicio del poder público no podía ser el mismo en la actualidad, que como fue en los años del régimen de partido hegemónico, en donde la ciudadanía tenía una participación limitada, y en donde había una suerte de resignación sobre la forma en que la clase política ejercía sus funciones incluso excediéndose, sin que eso impactara en cuestiones electorales, que también eran controladas por el aparato gubernamental.

Ahora bien, el Partido Acción Nacional vive un desmoronamiento material que ahora no se ha podido ver en una dimensión real, también gracias a que el proceso electoral ha sido una especie de analgésico frente a una infección que lo tiene amenazado de muerte. ¿Por qué? Porque, por un lado, el PAN nunca pudo estabilizarse luego del ajuste de cuentas interno derivado de la pérdida de la Presidencia de la República en 2012. Más bien, del pleito entre panistas salió beneficiado un vivales (Ricardo Anaya) que con traiciones y acuerdos cupulares se quedó con la dirigencia nacional del partido, y luego lo alió con sus adversarios para esta elección presidencial.

Evidentemente, no se puede hablar de la crisis panista sin tocar la que particularmente vive el PRD. Ambos partidos están totalmente desnaturalizados gracias a que trabaron una alianza pragmática, sin principios y sin derroteros definidos. Su candidato presidencial común, Anaya, dice que está en contra de temas como la legalización de la mariguana o los matrimonios igualitarios, con lo que formalmente pisotea la ideología de su aliado. Lo más lamentable es que el PRD está políticamente desfondado (gracias a Morena y a Andrés Manuel López Obrador), e ideológicamente está vacío, ya que luego de ser el principal garante de la izquierda en México, hoy son una comparsa vil de sus contrapartes, en una elección en la que, ni siquiera ganando, podrían conseguir algo de supervivencia frente a sus inconsistencias de fondo que la ciudadanía les viene cobrando desde hace varios años.

EN MORENA TAMBIÉN

Está equivocado quien crea que no va a ocurrir un cisma al interior de Morena, incluso ganando la elección presidencial. Si el resultado es derrota, ese partido quedará desfondado si Andrés Manuel cumple la promesa de no volver a ser candidato presidencial —lo cual es posible por la sola cuestión de la edad—, pues en Morena nada tiene más valor y en nada están mejor anclados que en la figura del tabasqueño. Sin él, quién sabe si el destino y la aceptación de ese partido siga siendo la misma en los siguientes años.

¿Y si ganan la elección? Andrés Manuel ha reiterado sostenidamente que todos los acuerdos que ha ido trabando tienen como objetivo el 1 de julio. Después, ha dicho, todos los que se incorporaron a Morena pueden regresarse a sus partidos y filiaciones políticas de origen. ¿Qué significa eso? Que no habrá una cohesión política donde tampoco existe ninguna otra identidad más que la de ganar una elección. Al final, eso abre la posibilidad tanto a que esos espacios se mantengan a partir de la búsqueda de intereses comunes —lo cual es posible—, como también a que exista un proceso de segregación de los aliados actuales, o de desencanto al interior de Morena.

Ocurrirá, si ganan la elección presidencial, que Andrés Manuel no querrá compartir el poder que llegaría a tener, porque es una condición casi natural del poder político la concentración y la resistencia a dividirlo. Menos en una persona como Andrés Manuel. Por eso, es también posible que aún en la victoria, Morena sufra desagregaciones importantes en el corto o mediano plazo, y que también se vaya clarificando el hecho de que no es un partido de izquierda, de que su principal figura política tampoco tiene convicciones respecto a ello, y que por eso haya quienes decidan irse a buscar —o a fundar— otras opciones políticas en las que sí exista identidad.

CRISIS COMPARTIDA

Al final, queda el hecho de que casi independientemente de cómo se resuelva la elección presidencial, a partir del día siguiente todos los partidos vivirán momentos de incertidumbre, porque entonces es cuando iniciará la resaca de su pragmatismo, de su desarraigo, y de la falta de identidad que los tiene, a todos, al borde del colapso.

Convien la ignorancia

Carlos R. Aguilar Jiménez.


No lo podemos negar, la ignorancia le conviene, va bien a todo aquel que consigue un poco de conocimiento, porque con lo que sabe o conoce puede manejar o manipular a los demás, dado que todos evolutivamente siempre buscamos, primero entre las mujeres a la que sabe, después entre los hombre a quien nos guíe e, incluso en el mundo de la magia y religión siempre el Dios supremo es el más sabio, omnisciente y sabelotodo, así que es innegable que a todos nos conviene que haya ignorantes, aunque nosotros también seamos uno en medio de la cadena de ignorancia y sabiduría.

A todos conviene que haya ignorantes, no obstante a quienes más conviene es a los políticos y gobernantes, principalmente en tiempos de campañas electorales, como en estos días cuando necesitan del voto de ciudadanos para encumbrarse en el poder y llenarse de dinero, porque sabiendo que la mayoría de la gente es ignorante (todos lo somos) aunque el mayor porcentaje además es crédulo, manipulable, incauto y sin escepticismo informado o crítica razonada, le pueden decir lo que sea, especialmente lo que quieren escuchar, sabiendo que no habrá refutaciones razonadas, salvo el hartazgo por corrupción o enojo por impunidad, siendo así que su voto no será por análisis, razonamiento o lógica, sino por sentimiento, por enojo o indignación, no por intelecto o razonamiento, porque en ignorancia se busca la violencia, agresión o venganza, no el diálogo, consenso o análisis.

A todos conviene la ignorancia y no solo en política. Antes afirmaba que a las religiones les va muy bien que la gente sea ignorante para que se crean los cuentos de dizque libros sagrados o promesas en el más allá de sacerdotes; indicaba que también convenía la ignorancia a políticos para engañar a potenciales electores, pero ahora digo también que conviene muy bien a dueños de canales de televisión para embrutecer más a la gente y, especialmente ahora a los de radio, porque grande fue mi sorpresa al escuchar a charlatanes que se dicen parapsicólogos unidos, que en la XEOA, la mexicana, tienen un programa de radio, del que la estación se deslinda de lo que dicen porque es programa pagado, en el que engañan a radioyentes, diciendo todo tipo de barbaridades sin que COFEPRIS o Secretaría de Salud intervenga al respecto, porque es cierto que a todos conviene la ignorancia y, con argumentos místicos, diciendo que la ciencia no sabe todo, que los médicos son ignorantes, todo charlatán, político, parapsicologo, vidente, astrólogo, ovniolatra, homeópata o quien sea sepa un poco, se aprovecha en su beneficio de los demás, así que: alabada sea la ignorancia porque sin ella, ¿quién con juicio o escepticismo votaría? ¿quien con cultura científica consultaría a un charlatán parapsicologo? Nadie, porque estaría al tanto de las falsedades y, es que de la ignorancia depende el éxito de políticos, pseudo médicos y empresarios de los medios, lo demás, son anécdotas…