¿Trabajo infantil?


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Los tiempos cambian, las circunstancias sociales o familiares conforme transcurren períodos o ciclos, son diferentes; la moral decimonónica no es la misma que la nuestra y cada generación trata de ser diferente de la anterior, porque los hijos no quieren ser iguales que sus padres y menos que sus abuelos a quienes consideran no solo viejos, sino obsoletos, en una dinámica social en la que lo que hoy es correcto y aceptable, después será condenable o execrable, como sucede con la  costumbre de fumar que hoy es abominable y a los fumadores se les trata como leprosos, sucediendo lo mismo ahora con el Trabajo Infantil, que antes era digno, útil para la economía familiar y hoy es: detestable.

Fieles a los cambios sociales y generacionales, los padres y políticos de este siglo condenan el Trabajo Infantil y establecen únicamente estudien o diviertan con su teléfono, y bien así sea para familias pudientes, no obstante, existen muchas familias de escasos recursos donde el trabajo infantil es necesario y preciso, desde que cuiden borregos como hizo Juárez, vendan dulces o lo que sea permita apoyar económicamente a su familia y a sí mismos, ocupación que hoy es condenable con los niños y lo que se busca es diviertan con natación, futbol o cualquier actividad lúdica, antes que aprender un oficio o función les permita en el futuro tener alguna opción económica de vida, porque excepto vayan a recibir generosa herencia, lo cierto es que si no concluyen una licenciatura, ingeniería, por ejemplo, salvo sean buenos para los negocios, si no saben un oficio: carpintería, plomería, mecánica o lo que sea permita instalar un taller y su propio negocio, probable es terminen como albañiles, obreros de staff, repartidores de refrescos, cargando tanques de gas, botellones o manejando mototaxis, haciendo el resto de su vida actividades que no les gustan, pagan poco y trabajan como esclavos, por lo que, si bien para los que tienen dinero y pueden pagar actividades lúdicas para sus hijos es políticamente incorrecto el Trabajo Infantil, para personas humildes es indispensable, a no ser que con dadivas o becas que otorga el gobierno pretendan trascurrir su infancia sin aprender oficios, esperando la edad adulta cuando tendrán que hacerse cargo de sus vidas y destino sin preparación, sin saber un oficio y sin vocación para ser dueños, propietarios de talleres o negocios, y no empleados explotados que deben trabajar día y noche como cautivos para conseguir unos miserables pesos, excepto busquen lo fácil, el menor compromiso y emigren a EU, donde aunque ganen dólares, vivirán en ambientes donde serán discriminados y apartados de la calidad de vida que tienen los estadounidenses, distinta de migrantes que tienen que vivir como minorías aisladas, lejos de su tierra, de sus familias o hijos porque nunca aprendieron un oficio, al ser condenable hoy el trabajo infantil, eliminando así a discípulos, meritorios, principiantes o aprendices de dignos oficios o habilidades para el comercio o la cocina…