EPR: desaparici贸n de sus militantes y la vigencia del conflicto magisterial

Date:

+ Gobierno federal: a eperristas, los ignoran pero les temen

Hoy se cumplen tres a帽os de la desaparici贸n de los militantes del EPR, Gabriel Alberto Cruz S谩nchez y Edmundo Reyes Amaya. Este es un asunto trascendental que, independientemente de que lo acepten o no, cada a帽o cobra vigencia no s贸lo por el hecho mismo, sino porque tambi茅n deja ver no s贸lo la importancia nacional que tiene el pasado reciente de Oaxaca, sino tambi茅n la afrenta que a煤n significa el conflicto magisterial de 2006 para los grupos que participaron en 茅l; y la obtusa petulancia de un gobierno que s贸lo voltea a ver su negro historial, cuando no comprende desde qu茅 frente es atacado.

A煤n hoy existen varias circunstancias que pareciera que no quedan claras. Fue desde junio de 2007, apenas unos d铆as despu茅s de la denuncia sobre la desaparici贸n de los dos eperristas, cuando la Comandancia General de ese grupo armado dej贸 en claro varios puntos: Reyes Amaya y Cruz S谩nchez desaparecieron desde la noche del 24 de mayo de 2007; no estaban hospedados y tampoco fueron aprehendidos en el operativo militar ocurrido en el Hotel del 脕rbol al d铆a siguiente, pero s铆 desaparecieron por ese rumbo. El EPR, adem谩s, acept贸 expresamente que esos dos, y muchos m谩s de sus integrantes, participaron en el movimiento magisterial y popular del a帽o previo, en su calidad de luchadores sociales. Incluso, desde entonces, dejaron clara la corresponsabilidad tanto del gobierno de Oaxaca, como el federal, por ese hecho que, tres a帽os despu茅s, sigue sin ser aclarado y los desaparecidos sin ser presentados.

As铆, es claro que el hecho se bifurca en por lo menos tres vertientes: la primera, es la que tiene que ver con el brutal cuestionamiento sobre la subsistencia de la pr谩ctica de las desapariciones forzadas; la segunda, tiene que ver esencialmente con la preponderancia que todav铆a hoy tiene el conflicto magisterial y popular de 2006 en Oaxaca 鈥攁煤n cuando los gobiernos estatal y federal pretenden hacerlo pasar como un cap铆tulo cerrado鈥; y una tercera apunta a la enorme irresponsabilidad 鈥攐 la aceptaci贸n de su culpabilidad鈥 por parte del gobierno federal al resistirse a atender y resolver este asunto, y m谩s bien utilizar a la guerrilla como un fantasma. Pero vayamos por partes.

En el primero de los puntos, aunque el gobierno federal desestima los se帽alamientos del eperrismo, es evidente que, en el mundo, ninguna naci贸n que se jacta de ser democr谩tica y garantista de los derechos y libertades fundamentales, tiene asuntos pendientes o cuestionamientos por la desaparici贸n forzada de personas.

Lo acepte o no, el caso de los eperristas resulta ser el m谩s emblem谩tico de los casos recientes de persecuci贸n y desaparici贸n, aunque no el 煤nico. Por esa raz贸n, el propio EPR ha buscado algunos mecanismos de denuncia y solidaridad 鈥攃omo los pronunciamientos de organismos internacionales de derechos humanos, y la conformaci贸n de una Comisi贸n de Mediaci贸n, a la que acept贸 pero no ha atendido el gobierno federal鈥, con el objeto no s贸lo de elevar la protesta, sino tambi茅n de esparcirla y darla a conocer en el mayor n煤mero posible de foros y organismos relacionados con derechos humanos, en el 谩mbito internacional.

En este marco se inscribe el cese unilateral de cualquier acci贸n de sabotaje, que hace m谩s de un a帽o decretaron mientras la Comisi贸n de Mediaci贸n realizaba las gestiones correspondientes ante el gobierno federal para localizar a los desaparecidos. A pesar de la aparente 鈥渢ibieza鈥 que algunos perciben en esa tregua que a煤n se mantiene, es evidente que con acciones y decisiones pol铆ticas como esas, el EPR logr贸 catapultar la denuncia respecto a las desapariciones, pero tambi茅n sobre su capacidad de fuego y organizaci贸n (que ya demostr贸 en la voladura de ductos de Pemex en 2007) y su voluntad por la paz.

OAXACA EN EL 2010

No obstante, junto a la importante acci贸n pol铆tica que hoy realiza el EPR respecto a sus desaparecidos y la suerte de ofensiva no violenta que libra contra el gobierno federal, no debe desestimarse todo lo relativo al conflicto magisterial de 2006. Aquella afrenta contin煤a hoy cobrando vigencia no s贸lo por el proceso electoral que ahora mismo ocurre en Oaxaca 鈥攅n el que los distintos partidos en competencia pretenden ubicarse como los 鈥渂uenos鈥 y 鈥渕alos鈥 de aquel episodio, desatendiendo la responsabilidad conjunta que todos tienen en 茅l鈥, sino porque Oaxaca sigue siendo hoy un paradigma de la lucha social por los cambios democr谩ticos que a煤n no ocurren.

El 12 junio de 2007, 19 d铆as despu茅s de la desaparici贸n de los dos eperristas, en un comunicado emitido por la Comandancia Militar en Hidalgo, estableci贸 lo siguiente: 鈥淟a detenci贸n-desaparici贸n de nuestros compa帽eros Edmundo y Raymundo se da en el contexto de la militarizaci贸n y opresi贸n pol铆tica que ejerce el Estado mexicano en contra del pueblo de Oaxaca y sus organizaciones sociales y populares. Ellos como otros de nuestros militantes participaron desde la base en el movimiento magisterial-popular de Oaxaca motivados por su conciencia de clase y alta sensibilidad humana. Ese ser铆a el 煤nico 鈥榙elito鈥 por el cual se efectu贸 su ilegal detenci贸n y se les impone un castigo de lesa humanidad.鈥

Ante ello, 驴c贸mo no dimensionar la trascendencia del conflicto de Oaxaca, cuando en 茅l participaron desde los ciudadanos desorganizados, hasta la m谩s impenetrable de las organizaciones beligerantes que existen en el pa铆s? Esto, sin duda, s贸lo pudo ocurrir en medio de un episodio extraordinario de la vida nacional, que no ser谩 comprendido mientras todo se siga viendo desde la 贸ptica obtusa de la lucha entre buenos y malos.

驴Y qu茅 decir de las reacciones del gobierno federal ante hechos como la desaparici贸n del abogado panista Diego Fern谩ndez de Cevallos? De inmediato, voltearon a ver al EPR como un fantasma. Especularon sobre su probable responsabilidad. Y esa sospecha, en realidad, emergi贸 no de datos corroborables, sino de la incertidumbre que el mismo gobierno federal abreva sobre los dos desaparecidos que cargan en la conciencia. El gobierno de Oaxaca, mientras, se hace cada vez m谩s amigo del silencio.

AGRESI脫N

La noche del domingo, dos gorilas protegidos por el edil de Xoxocotl谩n, Argeo Aquino Santiago, golpearon y despojaron de sus equipos de trabajo, a los compa帽eros fot贸grafos Luis Cruz y Mario Mart铆nez. 驴Qu茅 la autoridad actuar谩 s贸lo cuando hechos como esos culminen en desgracia? 驴O vale m谩s seguir protegiendo los excesos de un abominable priista como Aquino? Los hechos hablar谩n.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Share post:

Subscribe

spot_img

Popular

More like this
Related

50 a帽os despu茅s, sigue siendo de alto impacto

Par茅ntesis  M煤sica. Cine. Entretenimiento. Tendencias.  Ismael Ortiz Romero Cuevas  La pel铆cula 鈥淓l...

CONTRAFUEGO || El camino de Marcelo

Aurelio Ramos M茅ndez Marcelo Ebrard est谩 a punto de resolver...

M谩s all谩 del pasaje, una oportunidad para el transporte en Oaxaca de Ju谩rez

Pongamos todo en perspectiva con: Carlos Villalobos En medio del...

La sombra de Tadzio

Par茅ntesis M煤sica. Cine. Entretenimiento. Tendencias.  Ismael Ortiz Romero Cuevas  Comenzar la columna...