Cuatro a帽os de crisis magisterial, y Oaxaca carece de una agenda legislativa para la transici贸n

Date:

+ Juanito, ahora priista; 驴Esperan ganar algo con lastres?

Han pasado exactamente cuatro a帽os, desde que el gobierno estatal realiz贸 aquel fallido operativo de desalojo, que desat贸 la furia magisterial y provoc贸 un conflicto social y pol铆tico de grandes magnitudes en Oaxaca. Para mal de todos, la oportunidad de cambio que signific贸 aquella crisis, se perdi贸 en medio de una cadena interminable de intereses que, en conjunto, buscaban el inmovilismo. Sin embargo, esa pasividad no podr谩 ser eterna, y desde ahora, quienes aspiran a cargos p煤blicos, deben entenderse no s贸lo como representantes populares, sino como potenciales agentes pol铆ticos de cambio.
驴De qu茅 hablamos? De que, dejando de lado los simplismos, parece claro que el conflicto magisterial y popular de 2006 signific贸 no s贸lo la escalada de violencia y choque entre grupos pol铆ticos, sino tambi茅n una oportunidad inmejorable, a partir de la cual se pudieron haber sentado las bases de un cambio s贸lido en las estructuras jur铆dicas y sociales en que se fundamenta el ejercicio del poder.
Sin embargo, 茅ste 煤ltimo parece un tema vedado entre quienes hoy buscan cargos p煤blicos en la entidad. Todos, hoy, en medio del proceso electoral se lanzan rec铆procas acusaciones respecto a la responsabilidad por el conflicto magisterial, por las escaladas de violencia, y por los desmanes y destrozos que se provocaron al calor del enfrentamiento; todos, en realidad cargan con la responsabilidad de los cambios pol铆ticos y jur铆dicos que se negaron a provocar en Oaxaca.
Si se recuerda, hace cuatro a帽os, los grupos que encabezaron la revuelta, exigieron al gobierno federal, y al de Oaxaca, el cese de las pr谩cticas antidemocr谩ticas, del ejercicio excesivo del poder, de la opacidad en el manejo de los recursos, y de la falta de rendici贸n de cuentas; y argumentaron, tambi茅n, que era urgente la necesidad de que las leyes locales contemplaran mecanismos m谩s eficaces para controlar al poder y los gobernantes, y para hacer m谩s democr谩ticas y consensadas las decisiones gubernamentales que afectar铆an a la mayor铆a. Eran, en resumen, banderas que exig铆an democracia, equilibrios, transparencia, rendici贸n de cuentas, y causas m谩s espec铆ficas, como la inclusi贸n del refer茅ndum, el plebiscito y otras figuras de control, en el marco jur铆dico local.
Todos esos cambios democr谩ticos bien pudieron haber ocurrido al calor del 2006. Fue entonces, como nunca antes, que la sociedad no s贸lo oaxaque帽a, sino de todo el pa铆s, se encontraba altamente concientizada sobre la urgencia de esos cambios democratizadores en una entidad tan atrasada como la nuestra.
Habr铆a sido ese el momento perfecto para que los grupos que encabezaban la revuelta social, se lanzaran tambi茅n a consolidar esos cambios en el marco jur铆dico, y dejarlos no s贸lo como la consolidaci贸n de un triunfo presente, sino tambi茅n como un legado trascendental para el futuro.
Incluso, el propio grupo gobernante en Oaxaca pudo haber sido el impulsor real de algunas de estas banderas. Y si algo como eso hubiere ocurrido, se habr铆a consolidado en la entidad una suerte de transici贸n democr谩tica, que no necesariamente tendr铆a que haber pasado 鈥攑orque no es una regla, y tampoco es un requisito indispensable鈥 por la alternancia de partidos en el ejercicio del poder.
Lamentablemente, este no fue el inter茅s real del conflicto magisterial y popular de 2006. A pesar de todos los argumentos de la Secci贸n 22, 茅ste sindicato se repleg贸 una vez que consigui贸 sus demandas salariales; la APPO nunca tuvo el potencial como para articular una propuesta seria de reformas legales; y el gobierno estatal no hizo m谩s que tomar la bandera para 鈥渃umplirla鈥 s贸lo en el marco de lo aparente.
Hoy, la llamada 鈥渞eforma del Estado鈥 no es s贸lo m谩s que una apariencia dizque democr谩tica, a trav茅s de la cual el grupo gobernante simplemente congel贸 la discusi贸n sobre los cambios necesarios. Sin embargo, como lo apuntamos al principio, el inmovilismo no puede ser eterno. Y por eso, si los hoy aspirantes a diputados desean adquirir un compromiso verdadero con Oaxaca y dejar de lado la demagogia que los envuelve, deber铆an tener en su conciencia algo m谩s que las propuestas fatuas de siempre.

驴POSIBILIDAD DE CAMBIO?
Salta a la vista, el predominante bajo perfil de quienes aspiran a integrar la pr贸xima Legislatura del Congreso del Estado. Se ha vuelto una pr谩ctica com煤n, que casi en la totalidad de los casos, los partidos pol铆ticos prefieren los liderazgos sociales a los cuadros preparados, en el momento de plantear sus postulaciones. Salvo unas cuantas excepciones de candidatos ordenados y bien preparados, el Poder Legislativo del Estado corre el riesgo de continuar siendo una entidad gobernada por los asesores, por las injerencias del Poder Ejecutivo, y por las estruendosas reyertas entre diputados, que son escandalosas, pero que aportan nada al verdadero debate legislativo.
Ese parece ser el caso del priismo, que tendr谩 mayor铆a en la pr贸xima Legislatura. Porque al hacer la revisi贸n puntual de cada uno de sus 25 candidatos a diputados locales, podremos encontrar que, salvo uno o dos casos, los abanderados tienen poqu铆simas posibilidades de aportar seriedad y altura al Poder Legislativo.
Seguramente, los dos polos se encuentran en C茅sar Rivera Beltr谩n y Mart铆n Mathus Alonso; porque mientras el primero tiene una dudos铆sima reputaci贸n, y una carrera pol铆tica basada en la compra de cargos y postulaciones, el segundo es, sin duda, un s贸lido cuadro priista 鈥攅l 煤nico de los candidatos con grado de doctor, y vasta experiencia en el sector p煤blico鈥 que ha hecho una campa帽a ordenada y basada en propuestas. Seguramente, ambos llegar谩n al Congreso aunque con distintos grados de conciencia sobre la importancia de su labor legislativa.
Todos deber铆an tener claridad sobre su potencial como agentes de cambio. Es lamentable que el Legislativo sea un poder domado, carente de propuesta y sentido, y predominantemente entendido como un 贸rgano de 鈥渓evantadedos鈥. En ellos est谩 la responsabilidad de generar las condiciones de una transici贸n. 驴Tendr谩n conciencia, o seguir谩n siendo parte, todos, de la demagogia? Pronto lo sabremos.

LAMENTABLE
驴A qui茅n se le habr谩 ocurrido el disparate de traer a Rafael Acosta 脕ngeles, Juanito, a pronunciarse a favor del PRI y su candidato a Gobernador? Un personaje exhibido, obtuso y vilipendiado, para nadie decoroso es una buena compa帽铆a. No se ayudan.
almargen@tiempoenlinea.com.mx
almargenoaxaca.wordpress.com

1 COMMENT

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Share post:

Subscribe

spot_img

Popular

More like this
Related

Solo un priista puede acabar con el PRI

Pongamos todo en perspectiva con: Carlos Villalobos Desde las 煤ltimas...

AL MARGEN || Los pozoleros: 鈥楥uando la perra es brava, hasta a los de la casa muerde鈥︹

Adri谩n Ortiz Romero Cuevas聽 Viernes 26 de mayo de 2023 驴Cu谩nto...

Adi贸s a la reina del rock: Tina Turner en datos

Ismael Ortiz Romero Cuevas Ayer mi茅rcoles 24 de mayo, una...

Del mal gusto a lo rid铆culo

Par茅ntesis M煤sica. Cine. Entretenimiento. Tendencias.  Ismael Ortiz Romero Cuevas聽 Tengo que aceptar...