Cotaipo: con facturas falsas recetan opacidad a la transparencia

Cotaipo borroso

+ Urge renovación del Consejo General, para rescatar credibilidad

 

Si hoy la Cotaipo carga con un fuerte descrédito debido a la incapacidad de los integrantes de su Consejo General para otorgarle a la institución fuerza moral y credibilidad frente a la ciudadanía, hoy el manejo interno de la Comisión es otro de los temas que deben apurar no sólo la reintegración del órgano, sino una revisión a fondo sobre su actuación y manejo administrativo en los últimos dos años.

En efecto, desde su nombramiento y hasta la fecha, los Consejeros de la Cotaipo no lograron acuerdos entre ellos para dar resultados. Sus rencillas derivaron en una enfermiza dinámica por las partidas presupuestales, que además de ser utilizadas para fines que no se reflejan en una mejor transparencia, sí fueron torpemente justificadas a través de maniobras legaloides que no fueron lo suficientemente sofisticadas como para evitar las sospechas.

Y es que hoy es público que Esteban López José ha intentado hacer dicha comprobación a través de empresas fantasmas, tratando de cubrir con ello comilonas por montos de varios miles de pesos, transportación de empleados en vehículos de lujo, consumibles que nunca llegaron a su destino, remodelaciones inexistentes, asesorías contables para ayudarles a salir librados de la auditoría que exigieron los diputados, y hasta una supuesta plataforma tecnológica que permanece trunca, además de contrataciones de espacios a medios de comunicación de sus allegados, rubros a los que se destinaron varios millones de pesos por servicios sin beneficios palpables.

Y es que apenas dos años después, el fracaso de este órgano autónomo es evidente, a pesar de que su operación anual cuesta a las arcas estatales más de 33 millones de pesos. De acuerdo a su propio informe, en el capítulo administrativo y financiero, los gastos más representativos devengados en el año se refieren a las partidas presupuestales denominadas: material, útiles y equipos menores de oficina; equipos menores de tecnologías de la información y comunicaciones; y combustibles y lubricantes, lo que abasteció a Direcciones y Unidades Administrativas de la Comisión, aparentemente para el desarrollo de sus programas y actividades.

No obstante, a raíz del escándalo de las facturas apócrifas, producto de una investigación de un diario nacional (Reforma) en su edición del 25 de febrero de este año, se supo que la Cotaipo comprobó recursos con facturas de empresas fantasmas. Según este diario el domicilio de uno de sus proveedores, Comercializadora de bienes y servicios Kadxo S. A. de C. V., es un terreno baldío.

Con la factura electrónica 87, emitida el 5 de diciembre de 2013, la Cotaipo compró a esta compañía 15 sets de escritorios metálicos con un valor unitario de mil pesos; y un millón de cuadernillos. Además el comprobante fiscal indica que Kadxo tiene su domicilio en la calle Miguel Hidalgo número 112, en la agencia municipal de ejido Guadalupe Victoria, en donde se localiza un terreno baldío y ningún vecino tiene conocimiento del funcionamiento de alguna empresa en esa dirección.

Otros cuatro proveedores contratados por los comisionados de transparencia dieron un domicilio falso y hasta la fecha ni Esteban López José, ni Eréndira Fuentes Robles, y mucho menos Gema Sehyla Ramírez Ricárdez, han dado la cara a los oaxaqueños ni han explicado nada sobre el tema.  Se trata de Comercializadora de bienes y servicios Burana S. A. de C. V.; Carpatos comercializadora S. A. de C. V.; Comercializadora de bienes y servicios Kiria S. A. de C. V.; Distribuidora de bienes y  servicios Parvana S. A. de C. V.

Los cuatro negocios tienen como dirección el Andador Plutón número 11, manzana E, de la unidad habitacional Infonavit Primero de Mayo, en Oaxaca domicilio que corresponde a una vivienda de interés social. El 16 de noviembre de 2013 estas compañías emitieron facturas que amparan compras por más de 400 mil pesos, de acuerdo con las copias de los documentos que dio a conocer Reforma.

 

RESPONSABILIDAD, ¿DE QUIÉN?

Frente a todo esto, surge una primer interrogante: ¿quién autorizó esas compras en la Cotaipo? De acuerdo al Acta de Sesión Ordinaria S.O./04/2014, celebrada el cinco de febrero 2014, se integró un Comité de Adquisiciones de Bienes y Servicios de la Cotaipo.

Para la integración correspondiente se propuso “como Presidente: Al Consejero Presidente, Lic. Esteban López José, quien tiene el manejo ejecutivo en la Comisión; como Secretaria Técnica; la Licenciada Luz María Romero Margarito, en su carácter de Directora de Administración, quien tiene a su cargo la administración de los recursos materiales y financieros de esta Comisión; de los dos vocales; como vocal primero la Consejera licenciada Gema Sehyla Ramírez Ricárdez; como vocal segundo la licenciada Consejera María de Lourdes Eréndira Fuentes…”, dice el acta de sesión. Así que ahí está la respuesta a las incógnitas que los propios consejeros no han querido responder sobre el manejo presupuestal de la Cotaipo y las responsabilidades en el uso de facturas falsas para tratar de comprobar los gastos ejercidos.

Así, los esfuerzos por pactar con algunas fuerzas políticas y convencer a ciertos actores que han recibido beneficios, no bastará para acallar las múltiples voces que piden a gritos la renovación. Por eso mismo, es necesario que se realice una auditoría a fondo, al margen de intereses partidistas y de grupo que controla la Comisión, para aclarar si de verdad hubo malversación de fondos, desvío de recursos, conflictos internos, acoso laboral, violación de derechos humanos, así como las prácticas corruptas que corroen a un organismo de noble propósito.

 

URGE LA RENOVACIÓN

Dado todo lo anterior los Consejeros de Transparencia no sólo carecen de legitimidad ante la ciudadanía, sino de calidad moral para garantizar la transparencia de los tres poderes y de los municipios. Si les importara algo la institución que representan, y a la cual se proponen “sanear con el despido de más trabajadores”, saldrían por propio pie antes de ser echados por los diputados locales que ya urgen a emitir la convocatoria para seleccionar a los nuevos consejeros que respondan cabalmente al bono democrático con el que serán designados. Con la desastrosa experiencia de la Cotaipo, ojalá los partidos se abstengan de meter las manos en la selección de los mejores perfiles, y se conforme un organismo fuerte a la altura de las expectativas de Oaxaca, y del país.