QUIEN NADA DEBE

Carlos R. Aguilar Jiménez


Quien nada debe, quien se comporta ética y honestamente, quien de forma individual en familia y sociedad es integro, justo, no miente y su comportamiento es honrado, no tiene nada que temer o inquietar por donde esconderse, porque su conducta y actuar es intachable. Quizá pueda preocuparse de alguna injusticia, accidente, deslealtad o ilegalidad, pero siempre sabrá que es inocente. Quien por el contrario a los hombres y mujeres justas, es alguien corrupto, ilegal, tramposo, mentiroso y falso, siempre tendrá que temer, vivirá con miedo y preocupación por no saber dónde esconderse cuando se descubran sus engaños e imposturas, como ocurre en general con los políticos y desde hace dos décadas con los profes de la SS22, a quienes aunque ya lo sabíamos, ahora se están exhibiendo, al publicarse, su excesiva corrupción y fraudes al interior del IEEPO.

Sección 22

Los políticos o profes que cumplen con su deber, que acatan la ley y se conducen con probidad, honradez y escrupulosidad, no tienen nada que temer de auditorías o averiguaciones, porque saben que están limpios y pueden dar la cara en cualquier lugar a donde se presenten o se exija demuestren que hacen en su desempeño, como ocurre con algunos profes que siempre han cumplido con su obligación docente, que pueden dignamente enfrentar cualquier pesquisa o examen, no obstante, quienes no tienen escrúpulos, los que nacieron corruptos, los profes que se dedicaron a engañar, violentar, secuestrar, amenazar a los niños e intimidar a los ciudadanos, los que si deben, ahora pagarán, porque el transfigurar el IEEPO y retomar el estado la autoridad correspondiente, se está descubriendo quienes son los corruptos, revelándose para sí mismos, para sus hijos y familiares, que en realidad son personas infames, perversos, retorcidos y malignos, y aunque le digan a su familia o a los demás que no es cierto, que les imputan lo que no son, aunque quieran engañarse a sí mismos, quieran mentirle a Dios o las nuevas autoridades, a la sociedad ya no la pueden engañar más y ahora sabemos que tan corruptos y perversos son.  Tendrán que regresar a su trabajo y trataran de mentirle a quienes estén cerca, a sus alumnos, a la autoridad municipal, a sus hijos, pero de nada servirá porque en su subconsciente saben que son falsos, que siempre lo serán y esa es la peor condena que alguien puede tener, aunque si son psicópatas o fanáticos no lo sufrirán.