¿Cuántos profesores normalistas presentaron evaluación en Oaxaca?

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+ Por plaza automática, egresados de normales manchan antecedentes


Un dato que debiera rescatar el IEEPO, es cuántos de los profesores que hace algunas semanas realizaron la primera evaluación docente en la entidad, son egresados de las escuelas normales de educación, y cuántos tienen otro perfil profesional. Otro dato interesante sería saber cuántos de los que hicieron la ya conocida evaluación, son “herederos” de su plaza magisterial; cuántos la ganaron como forma de contratación automática, y cuántos la consiguieron de algún otro modo. En esa estadística hay mucho de lo que hasta ahora no se entiende hacia fuera del gremio magisterial, pero que le está provocando una fuerte corrosión en las relaciones entre los propios trabajadores de la educación.

En efecto, desde hace algunas semanas, los normalistas oaxaqueños que exigen que el Estado les asigne una plaza automática, como ocurría hasta el año pasado, han realizado diversas movilizaciones en la entidad buscando la atención del gobierno estatal y federal. Contrario a lo que ocurría en el pasado, hoy los normalistas ya no se movilizan bajo el cobijo de la Sección 22, y ésta tampoco se ha referido a la lucha de los normalistas por un espacio de trabajo.

¿Qué ocurrió ahí? Según parece, la 22 ha venido retirando el apoyo a los normalistas porque éstos dejaron de ser ya la carne de cañón que ellos podían utilizar, bajo el gancho o la coacción de que su participación en las actividades sindicales eran fundamentales para que, una vez contratados, fueran asignados en comunidades no tan lejanas a los centros urbanos, o para que rápidamente les mejoraran sus condiciones laborales, salariales o de ubicación en sus áreas de trabajo. Por eso, de un tiempo a la fecha la 22 ha relegado completamente las exigencias relacionadas con los normalistas; y a éstos hoy se les ve movilizarse solos, pero ya sin el respaldo que en otros tiempos tuvieron del sindicato magisterial.

Esto es significativo, y a la vez indicativo de otras cuestiones que también deben ser consideradas. Entre los trabajadores de la educación en activo, existen otras diferencias que paulatinamente saldrán a la luz, entre quienes —aún con el ignominioso método de la contratación automática— técnicamente se ganaron su plaza, y quienes la heredaron o la adquirieron por otros métodos. Esa diferencia irá saliendo a partir de los resultados de las evaluaciones, y del cruce de éstos con los antecedentes de los evaluados.

Pues resulta que se habla poco de eso, pero entre los trabajadores de la educación hay egresados de las normales superiores como personas con otros perfiles profesionales —y muchos más sin ningún perfil académico— que en los hechos realizan las mismas funciones. Hoy en día, entre ellos se marcan diferencias no sólo por su origen sino sobre todo por su capacidad de adaptación al trabajo docente que realizan, y por su desempeño reflejado en una evaluación tan básica como la que les realizaron hace algunas semanas.

Quien entiende lo que ocurre al interior del gremio magisterial sabe que, incluso por su origen, entre los trabajadores de la educación hay confrontaciones fuertes. En el fondo, y a pesar de todo, los egresados de las normales superiores que sí están ejerciendo labores docentes frente a grupo, son los que de mejor modo han ido asimilando las transformaciones y los requerimientos que hoy impone la nueva realidad educativa, cuestión que no ocurre con quienes accedieron a una plaza magisterial por otra vía.

Por esa razón, del resultado de esta primera evaluación, también saldrá un balance del futuro que tienen los diferentes tipos de trabajadores docentes. No habrá duda que los que mejor podrán enfrentar ese reto, son los que tienen como antecedente el normalismo en Oaxaca. ¿Entonces por qué insistir en la contratación automática como una forma de chantaje?

DEMANDAS QUE DESACREDITAN

Los normalistas oaxaqueños insisten en tener la agenda de la 22. Evidentemente, la reforma educativa les afecta porque impide que todos sean contratados independientemente de la necesidad de nuevos profesores que pudiera tener el sistema educativo estatal. La evaluación, y el concurso por las plazas, finalmente los pondrá a competir entre ellos, pero también contra los egresados de otros centros educativos, que también pueden tener un perfil de docente. ¿De verdad ven un panorama tan sombrío como para continuar insistiendo en la contratación automática, o es ésta una consigna para continuar la lucha de un sindicato que los dejó solos?

Pues en el fondo parece más una necedad que una necesidad, el continuar insistiendo en lo relacionado con la contratación automática. Quienes protestan no han calculado que el normalismo es quien podría dejar en mejor posición todo lo relacionado con la evaluación. A pesar de no contar con estadísticas precisas, puede desde ahora preverse que los que en mayor cantidad acudieron a la evaluación, son los que tienen ese origen.

Y nada impide suponer que pudieran ser los que mejor resultados obtuvieran de la evaluación. Si a pesar de eso siguen insistiendo en lo de la contratación automática, y en las consignas políticas de la Sección 22, entonces ellos mismos estarán menospreciando su potencial, y los que protestan y se manifiestan en las calles, se estarían confirmando como los incompetentes que por eso insisten en conseguir por la vía política, lo que no pueden lograr a través de un concurso.

En el fondo, es muy lamentable que a los normalistas nadie les brinde la información necesaria para que ellos mismos se revaloricen como profesionales, y dejen de insistir en su faceta de radicales provocadores de disturbios. En las condiciones actuales no pueden decir que las circunstancias los orillan a algo como eso. Es su empecinamiento por la prebenda fácil y por la consigna política lo que los hace tomar esa postura. Aunque con eso desdeñen los posibles logros que se puedan desprender del nuevo rasero que se les intenta aplicar para medir sus capacidades.

UN CONOCEDOR

Ayer designaron a Javier Jiménez Herrera como subsecretario de Gobierno, que estaba vacante luego de que su antiguo titular, Carlos Santiago Carrasco, fue ascendido a secretario de Gobierno. Hay muy pocas personas que conozcan tan bien la política interna del Estado, y que por tanto tiempo se hayan desempeñado con tanta pasión y vocación en esas tareas, como Jiménez Herrera, que estaba ya en la Segego, pero ahora ocupa de nuevo una tarea relevante. Enhorabuena.