CCCO, en Santa Lucía. Un acierto a destiempo

Benito Juárez

+ Que el cambio dé respuesta a obras pendientes


 

Es acertada la decisión de construir el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca en el espacio que hoy ocupa el estado de futbol “Benito Juárez”. Lo es, porque de ese modo el gobierno estatal cumplirá con su propósito de al menos encaminar la construcción de ese complejo, lejos de los cuestionamientos que generó el intento de construirlo en el cerro del Fortín y sin la duda del conflicto de interés con funcionarios estatales. Algo, que debiera ser igualmente importante, es que esa decisión despeje las incógnitas sobre la construcción de otras obras que siguen pendientes y que nadie sabe para cuándo se concluyan.

En efecto, el gobernador Gabino Cué Monteagudo aseguró que el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca (CCCO), tiene amplias probabilidades de que se construya en el lugar donde se ubica el estadio de futbol “Benito Juárez”, una vez que este sea derribado al concluirse el nuevo espacio a un costado del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO). El Mandatario indicó que este sitio es adecuado pues no está muy lejos del Centro de la capital, además, el terreno es propiedad del gobierno, por lo cual se analizan detalles mínimos para iniciar su construcción.

Dicho anuncio pudo haber ocurrido hace por lo menos un año y hoy el CCCO estaría verdaderamente encaminado como una obra de la actual administración. Sólo que el empecinamiento oficial, y la idea de que eso entrañaba un claro conflicto de interés, dilataron en gran parte la posibilidad de que hubiera, desde el inicio, un espacio consensado y aceptado por la ciudadanía no sólo para la construcción de una obra de beneficio, sino también como una forma de rescate de un espacio abandonado, y la inutilización de una edificación peligrosa, como lo es la zona de Ciudad de las Canteras, y el estadio de futbol Benito Juárez, que aunque es utilizado permanentemente, en Oaxaca son ampliamente conocidos los riesgos que implica para sus usuarios por las fallas estructurales que presenta la construcción.

En esa lógica, lo primero que salta a la vista es la utilidad que traerá para toda la zona de Ciudad de las Canteras e Ixcotel, la decisión de construir en esa zona el CCCO. Actualmente, ese es un espacio que no sólo se encuentra en el completo abandono y en la inutilidad, sino que además toda esa zona se encuentra completamente abandonada por el propio gobierno que no ha manifestado ningún interés en atender dicho espacio, que en algún tiempo fue el más popular de la capital oaxaqueña.

Hace algunos lustros, Ciudad de las Canteras fue construido como un parque de grandes extensiones, que ofrecía diversas formas de esparcimiento en un área visualmente atractiva, y que también tenía la versatilidad para fungir como un foro abierto para las expresiones culturales de la ciudadanía. Eso duró pocos años, pues con el abandono oficial se convirtió en una zona de cierto riesgo para sus visitantes, y luego algunas zonas fueron invadidas por el ambulantaje, el pandillerismo y hasta la prostitución. Ciudad de las Canteras llegó al punto de “albergar” cadáveres que en varios momentos fueron arrojados impunemente a las lagunas que ahí existen.

El primer paso para el rescate de la zona fue la construcción de la Ciudad de los Archivos, que ocupa una parte de Ciudad de las Canteras, pero que será un espacio cerrado y delimitado. Y lo que parecía es que la construcción de esa Ciudad de los Archivos no sería suficiente para un rescate integral de la zona, cuestión que sí ocurrirá si finalmente se decide que el CCCO sea construido ahí.

Ello, por si fuera poco, traería también aparejada la necesidad de rescatar toda la zona de Ixcotel para hacerla funcional y permitir que ese complejo pueda contar con los accesos, la movilidad, los servicios y las zonas de recreación necesarias para un funcionamiento correcto, y también para hacerla más atractiva para quienes deseen utilizarla como espacio para sus encuentros de trabajo o los diversos usos que puede tener un centro de convenciones.

 

OTRAS RESPUESTAS

Dice además el Gobernador que el CCCO comenzaría su construcción a partir de la demolición del estadio de futbol Benito Juárez. Esto hará necesaria la culminación del nuevo estadio en los campos deportivos del Instituto Tecnológico de Oaxaca, que ha sido un sueño largamente acariciado por la afición oaxaqueña, y una necesidad para los empresarios que han invertido durante varios años en la manutención de un equipo de segunda división (Primera “A”, dice el característico eufemismo mexicano, aunque es en realidad una segunda división), y a quienes les fue prometido un nuevo estadio como forma de traer al equipo Alebrijes a Oaxaca.

¿Cuándo se culminará el estadio? Es una pregunta que viene junto con otras: ¿Cuándo será también terminado el llamado Polideportivo que lleva varios años en construcción en los terrenos aledaños al estadio Venustiano Carranza, allá por los rumbos de la colonia América de la capital oaxaqueña? ¿Cuándo podrán finalmente ver la luz esas obras que son previas a la idea de construcción del CCCO y que hasta ahora siguen siendo promesas pendientes de cumplir? Estas son cuestiones que seriamente deben ser vistas por quienes han contribuido a que esas obras dilaten más tiempo del proyectado originalmente para su construcción, y que son finalmente la única referencia que se puede tener de una obra de tal envergadura como la construcción de un Centro de Convenciones.

Al final, sólo trae saldos positivos la decisión de construir el CCCO en la zona de Santa Lucía del Camino. Al menos de esa manera el gobierno estatal se verá obligado a revisar la cuestionada gestión del edil Galdino Huerta Escudero, y a suplirlo en el cumplimiento de demandas tan básicas de los ciudadanos de ese municipio, como la seguridad pública y las vialidades, y otras que son igual de importantes como el freno a los giros negros o a las innumerables vejaciones de que, sus elementos policiacos o de vialidad, hacen objeto a ciudadanos que caen en sus redes por la comisión de alguna infracción de menor, que ellos cobran en cantidades exorbitantes.

 

CÓMPLICES

Por cierto, ahora que el Congreso está aprobando las leyes de ingresos de los municipios, ¿habrá revisado la de Santa Lucía del Camino, que establece multas increíblemente altas casi para todos los servicios e infracciones? En el fondo, lo que se asoma son las complicidades.