PJEO cumple con la ley general de archivos

La institución es referente por su experiencia en la clasificación de archivos históricos

El Poder Judicial del Estado de Oaxaca (PJEO) se consolida como una institución transparente y avanzada en el cumplimiento de la Ley General de Archivos, al tener una clasificación archivística que es referente dada la experiencia de guardar documentos de alto valor histórico.

Lo anterior lo señaló el Comisionado del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Oaxaca (IAIP), Juan Gómez Pérez, durante una reunión realizada en la Sala de Juntas de la Dirección de Planeación del PJEO el viernes pasado, donde participaron el integrante de la Primera Sala Familiar, Magistrado José Luis Reyes Hernández; la directora de Planeación e Informática, Lic. Gloria Lourdes Rojas Gutiérrez; el director de Contraloría Interna, Lic. Román Vicente García Pujol y el Jefe del  Departamento de Transparencia y Unidad de Enlace, Lic. Miguel Ángel Castro Franco.

El Comisionado de Transparencia expuso que la Ley General de Archivos fue publicada el 15 de junio, pero se cuentan con dos años para su implementación y el Poder Judicial de Oaxaca se encuentra dentro de los cinco sujetos obligados, de un total de 675, que cumplen con la normatividad en el manejo de archivos con un significativo avance con respecto al resto.

Por su parte, el Magistrado José Luis Reyes Hernández, comentó que “se abordará un plan de capacitación para que los juzgados envíen versiones públicas de sentencias para evitar el retraso de información, a la par de organizar los archivos para proteger los datos personales, todo conforme a las normativas que marque la Suprema Corte de Justicia de la Nación”.

Durante la reunión el Jefe de Departamento de Transparencia y Unidad de Enlace del PJEO, Miguel Ángel Castro Franco, mostró al comisionado Gómez Pérez, el Gestor de Contenidos de la institución, el cual concentra la información de cada área y se publica en la página electrónica, todo con el fin de hacer eficiente y real la transparencia de todas las actividades realizadas.

Con estas acciones, el Poder Judicial se prepara para la evaluación del primer semestre del 2018 que realizará el IAIP de agosto a octubre del presente año, la cual comprende 1600 criterios a tomar en cuenta en temas de transparencia que permiten identificar las debilidades y fortalezas en la materia.

El hackeo ruso es mucho más que una leyenda urbana… y varios mexicanos lo han comprobado

Estamos en la víspera de los comicios en México, y una de las historias que hemos escuchado con insistencia durante todo el año —el periodo electoral comenzó desde finales de 2017— es la de los llamados ‘hackers rusos’ que podrían estar maquinando noticias falsas y manipulación digital para influir en el resultado de las elecciones, igual que como se acusa que ocurrió en la elección estadounidense que en 2016 ganó el republicano Donald Trump. Quién sabe si eso sea totalmente cierto, pero lo que sí está muy documentado es otro tipo de intervención rusa, que más bien tiene que ver con el robo de información. Y varios mexicanos han sido blanco de ello.

En efecto, a finales de 2017 Monserrat Oliver fue víctima de algún hacker que filtro sus fotos intimas con su novia llamada Yaya Kosikova Son fotografías en las que se ve a la pareja en momentos íntimos y privados que fueron difundidas en las redes sociales. Monserrat al ver sus fotos en las redes por medio de su cuenta de Instagram compartió un mensaje para todos apenándose y disculpándose con lo sucedido y expresaba que una de esas fotos está editada.

Luego, apenas en la segunda semana de junio, se filtró a redes sociales un video en el que aparece el ex futbolista mexicano Luis Roberto Alves “Zague” mostrando su miembro viril. Luego de horas de bromas respecto al video, Zague tuiteó lo que pasó, según él. El exfutbolista se declaró una víctima más de los hackers. Según su versión difundida también en redes sociales, los ciberdelincuentes “son cada vez más creativos”, y ahora el comentarista de Azteca “tendría que soportar”, además de las burlas en redes sociales, a Luis García y Christian Martinoli, según dijo en su perfil de Twitter.

Hubo un tercer caso, muy similar. La conductora mexicana Patty López de la Cerda causó furor en las redes sociales por una secuencia de fotos subidas en Instagram, y ahora dejó impactados a todos con un video pornográfico el cual comenzó por WhatsApp, según diversos medios. El supuesto video fue filtrado la semana pasada junto con fotos íntimas de las sexy analista deportiva de Azteca Deportes, que actualmente se encuentra cubriendo el mundial de Rusia 2018.

Esos tres casos tienen algo en común, independientemente del morbo y el escándalo que despiertan en ciertos sectores de la sociedad: los hackers rusos como protagonistas del robo de información contenida en teléfonos celulares, ipads, tabletas electrónicas y computadoras de gente que viajó a Rusia para cubrir los eventos deportivos que actualmente se desarrollan por el torneo mundial de futbol. Parece que, en el caso de los mexicanos, nadie les advirtió de los riesgos que corrían al llevar aparatos electrónicos a aquel país, y someterlos sin ningún a conexiones no seguras que en realidad podrían haberles “drenado” esa y más información sensible, como datos de tarjetas de crédito, contactos y todo lo que es posible almacenar en un teléfono inteligente, computadora o tableta.

LA OTRA TRAMA RUSA

En un interesante texto publicado esta semana en El Universal, Javier Tejado Dondé advierte algunas coordenadas de esta bien elaborada trama rusa. En un artículo denominado “cómo hackearon a Zague y a otros en este Mundial” (https://bit.ly/2IsArBK), apunta que previo al inicio del Mundial de Rusia 2018, las agencias de inteligencia y contraespionaje de Estados Unidos y del Reino Unido alertaron a todos sus ciudadanos que iban al Mundial a que fueran cuidadosos con sus equipos electrónicos (celulares, computadoras y iPads) para evitar hackeos. Incluso, recomendaron no llevar equipos electrónicos.

Por el lado de Estados Unidos, William Evanina, director del Centro de Contraespionaje y Seguridad Nacional (National Counter Intelligence and Security Center) alertó que la información contenida en aparatos electrónicos —sobre todo la información personal— sería accesada por el gobierno ruso o por cibercriminales. Incluso, recomendó sólo llevar el mínimo de aparatos electrónicos, tratar de que fueran nuevos para que no tuvieran información personal, como fotos o tarjetas bancarias, además de quitarles la pila o apagarlos cuando no estuvieran en uso.

Por el de Reino Unido, el National Cyber Security Centre mandó una alerta a todos sus ciudadanos que viajaban a Rusia para el Mundial, titulada: “Evita que te metan un ciber gol este verano”. En esta comunicación, disponible en ncsc.gov.uk, también recomiendan acciones para minimizar riesgo de hackeos.

Todo apunta a que los cibercriminales en Rusia acceden a los datos e imágenes en dispositivos electrónicos por dos vías: a) infiltrando un virus (como troyanos, malware o ransomware) a los routers —dispositivos que permiten la conectividad a nivel de red— de hoteles, centros comerciales, y por esta vía bajan la información; y, b) instalando dispositivos para dar internet, que se asemejan a los reales, en sitios públicos (parques, restaurantes, tiendas, hoteles, estadios) y a la hora de que los usuarios se conectan a estas redes en búsqueda de señal WiFi, los piratas informáticos bajan toda la información de los equipos electrónicos. Con cualquiera de estas dos formas le dieron “baje” a toda su información, incluidas imágenes y videos, a Montserrat, Zague y otros.

En México, nos hemos desde escandalizado, hasta reído y apenado por estas imágenes. Más allá del mal rato que han vivido las tres personas y sus familias, el tema que no se debe de ignorar es que, a diferencia de otros países, aquí ninguna autoridad —ni la Cancillería, el Instituto Federal de Telecomunicaciones o la Policía Federal— alertó a los más de 40 mil mexicanos que están en Rusia sobre el riesgo al que están expuestos y las precauciones que deben tomar. Sirva esta columna para ello.

Pero, ¿qué se puede esperar en un país en el que no hay política alguna en materia de ciberseguridad y en donde hasta al Banco de México (y otros bancos) los hackers le roban cerca de 800 millones de pesos y nada más no pasa nada?

Los riesgos del hackeo y de la ciberdelincuencia están ahí. Desde el robo de millones vía transferencias ilegales, hasta el robo de información, pasando por la mercantilización de imágenes privadas. Nada en el mundo digital es seguro, por lo que además de ciertos cuidados, desde luego se recomienda prudencia con lo que uno guarda en sus dispositivos electrónicos.

INTIMIDAD VULNERADA

Quizá después de esto, en general se deba tomar en serio aquella previsión de evitar las conexiones públicas a internet o la permisividad en los controles de los aparatos electrónicos. Evidentemente, este es un juego de morbo, aunque sólo en lo superficial. Luego de eso hay otras cuestiones más de fondo como el ciber robo o los ataques masivos. Algo para pensarse.

Votar ‘5 de 5’, a favor del partido que sea, es un riesgo para nuestra débil democracia

En el último tramo de las campañas proselitistas, las principales coaliciones y partidos que participan en la carrera por la Presidencia de la República, intensificaron el llamado a que los ciudadanos votemos “cinco de cinco”, el día de la jornada electoral. Dicha frase implica que la ciudadanía emita su sufragio por el mismo partido o coalición en las cinco papeletas electorales que recibirá el día de los comicios, para elegir Presidente de la República, Senadores, Diputados federales, Diputados locales y Presidentes Municipales. Las fuerzas políticas lo hacen por una conveniencia concreta. Sin embargo, ¿qué tanto le conviene a la democracia ese salto al vacío?

En efecto, desde el mes de marzo pasado el candidato presidencial de la coalición Morena-PES-PT, Andrés Manuel López Obrador cambió radicalmente el sentido de su discurso, y dejó de orientarlo al llamado “proyecto alternativo de nación” o a su figura en específico, para centrarlo en el voto a los candidatos a diputados federales, senadores y cargos locales (diputaciones y alcaldías) de su partido.

En alguna lectura política, ese cambio se interpretó como parte de la confianza del tabasqueño sobre su fortaleza y posible triunfo; aunque también, y sobre todo, eso fue tomado como la preocupación del tabasqueño por la aparente imposibilidad de romper la inercia de la pluralidad en la integración de las cámaras federales, y con ello ver frenados —frustrados, quizá— los objetivos de su gobierno.

Y es que desde hace tiempo, López Obrador se ha asumido como un candidato robusto que ya no necesita seguir alimentando el ego de la imagen, y que más bien debe comenzar a preparar las condiciones para su gobierno. En esa lógica, lo que en un inicio pudiera verse como un desplante o un acto de soberbia, en realidad parecería estar más encaminado a generar las condiciones que hacen falta para poder consolidar un gobierno cómodo que le permita los márgenes para cumplir con su polémico y contradictorio programa de gobierno, y con las promesas concretas que también ha lanzado.

Si a Andrés Manuel le queda claro que aún en una democracia incipiente como la nuestra, sería imposible gobernar por decreto, entonces le debe preocupar sobremanera no ganar los suficientes espacios en el Congreso. Esa misma preocupación hoy es compartida por los demás candidatos presidenciales y fuerzas políticas, ya que tanto en la coalición PRI-Partido Verde-Nueva Alianza, como en la alianza PAN-PRD-Movimiento Ciudadano, han compartido el llamado a que los ciudadanos votemos el 1 de julio por los candidatos de los mismos partidos en todas las boletas electorales.

Todos quieren, en esencia, ganar no sólo la Presidencia sino la mayoría de los espacios en disputa. El sentido y la trascendencia de este llamado, es la misma que la del tabasqueño: romper la pluralidad de fuerzas políticas en el Congreso, porque eso implica un proceso más complejo y tortuoso de negociación entre partidos para sacar adelante casi cualquier reforma.

Paradójicamente, hoy que la sociedad está más polarizada y que el resultado electoral es particularmente incierto, resulta que todos le apuestan al ‘5 de 5’ como una fórmula de brincarse la impronta de la pluralidad que ha tenido nuestra democracia desde hace más de 20 años.

GOBERNAR CÓMODOS

¿Por qué quieren votos ‘5 de 5’? Van algunas razones:

López Obrador ha dicho que de llegar a ser Presidente podría tomar decisiones del tamaño de la cancelación de la obra del nuevo aeropuerto en la Ciudad de México, la venta del avión presidencial, la cancelación de las reformas educativa y energética, y la modificación de los esquemas de combate a la corrupción y de nombramiento de los integrantes de órganos del Estado a los que la Constitución federal ya les reconoce plena autonomía, y sobre los que señala que su nombramiento es potestad del Congreso y no del Ejecutivo.

A AMLO le debe quedar claro que habría algunas decisiones que sí podría tomar y procesar como Presidente sin romper la división de poderes, pero que habría otras sobre las que simplemente no podría actuar. En el caso de la cancelación del nuevo aeropuerto o la venta del avión presidencial, tendría que establecer innumerables condiciones no sólo relacionadas con las acciones del Ejecutivo, sino también con la forma en que el propio Estado procesa los compromisos que contrae de forma institucional.

No obstante, todo cobra mayor complejidad cuando se asume la sola posibilidad de que el tabasqueño quisiera cancelar la reforma educativa o la energética. En ambos casos, la implementación y seguimiento de las reformas se encuentra en manos de órganos constitucionalmente autónomos —el INEE, en el caso de la reforma educativa; y la Comisión Nacional de Hidrocarburos, entre otros órganos no dependientes ni de Pemex ni de Hacienda, en el caso de la reforma energética— y no del Ejecutivo, como para que él quisiera encabezar los trabajos de desmantelamiento de dichas reformas.

Más aún: el propio Andrés Manuel sabe que en el caso de reformas como la educativa, tendría que ser su obligación no sólo la de impulsar la derogación de las disposiciones actuales, sino también y sobre todo, la de suplir esas normas por otras. Sería imposible pensar que podría derogar la reforma educativa —con todo el entramado legal que eso implica— para simplemente dejar todos los temas educativos en la situación en que se encontraban antes de la reforma. El principio constitucional y convencional de progresividad de las normas que contienen derechos humanos —y el derecho a la educación es uno de ellos— impedirá una derogación lisa y llana, y le terminará imponiendo la obligación de quitar una reforma educativa para impulsar otra.

Todo eso debe estarle preocupando a Andrés Manuel, a partir de una cuestión bastante concreta: está entendiendo que a pesar de la autocracia de su partido y de la verticalidad de las decisiones en el partido político que él comanda, al país no podrá administrarlo de la misma forma. Habrá diversos contrapesos a los que se tendrá que sujetar, y tendrá también que someterse al desgaste ciudadano que implicará el hecho de que deje de ser el líder opositor para convertirse en el presidente en turno.

COMODIDAD COMPARTIDA

Por esa razón, Andrés Manuel y todos los demás candidatos presidenciales, hoy están preocupados por impulsar el voto para sus demás candidatos, como una forma de allanarse el camino de su posible gobierno, pero también de salvarse —al menos parcialmente— del implacable juicio de los ciudadanos que ya están enojados, y que aún con el triunfo de cualquiera de los candidatos, seguirán molestos como hasta ahora cuando se den cuenta que las promesas de campaña son más fáciles de decir que de cumplir. Por eso el ‘5 de 5’ representa más riesgos que beneficios para nuestra democracia.

Oaxaca de Juárez, mucho ruido y muy pocas propuestas a favor de la ciudad

Estamos a punto de ver el final del periodo de campañas, y dentro de las cuestiones que ya se pueden prever, es que la ciudad de Oaxaca de Juárez seguirá perdida en el limbo de los caprichos y los recelos, y de la falta del proyecto sólido de ciudad que necesita Oaxaca, pero que seguirá sin tener para los próximos años. Las campañas proselitistas de la mayoría de los candidatos fueron de humo y dádivas, que evitaron al máximo posible diseccionar los problemas reales de la ciudad, y plantear soluciones para ello.

En efecto, las campañas para las alcaldías son las más cortas de todo el proceso electoral y, según los hechos, han sido también las más vacías. En el caso de la capital oaxaqueña, los candidatos de las tres principales coaliciones y partidos políticos han sido incapaces de delinear un verdadero proyecto para la ciudad. Lejos de eso, se han dedicado a la guerra sucia, a los ofrecimientos fáciles y la sustitución de las verdaderas propuestas por dádivas y el reparto de dinero, como si con eso buscaran la conquista de un premio y no encabezar las responsabilidades de la ciudad.

Oaxaca de Juárez, queda claro, es una ciudad llena de problemas generados en gran medida por la falta de un proyecto sostenible de ciudad, que en otros momentos le hubiera permitido contener y resolver algunos de los problemas que hoy se encuentran desbordados. Sus gobiernos municipales han sido incapaces de cumplir con las atribuciones que el artículo 115 constitucional establece como de competencia exclusiva de la autoridad municipal.

Por eso, temas como el manejo de los desechos (basura), el control de la vía pública y el ambulantaje, la seguridad pública, las vialidades, el agua potable y varios más, son motivo permanente de crisis y no de atención a la ciudadanía. Aún así, con esos problemas supurando y viéndose a flor de piel, resulta que los candidatos decidieron evadirlos y mejor hablar de propuestas abstractas, o simplemente evadirlos y sustituir la construcción de propuestas con la bruma de una campaña, en la que se impone el eslogan o el jingle sobre el planteamiento preciso frente al problema concreto.

En esa lógica, resulta que la mayoría de los candidatos no tuvieron la claridad de abordar esos problemas planteándole soluciones al ciudadano. Lejos de eso, los abanderados de las principales fuerzas políticas se fueron por el discurso fácil y por los ataques mutuos (ahí está, por ejemplo, la guerra panfletaria de acusaciones personales en la que se encuentran literalmente trenzados los candidatos de la coalición PAN-PRD-MC, el juchiteco Samuel Gurrión Matías, y el Candidato de Morena, Oswaldo García Jarquín), en lugar de hacer planteamientos más concretos con relación a la ciudad que pretenden gobernar.

De hecho, pareciera que en el caso de esos tres candidatos (Manuel de Esesarte del PRI; Samuel Gurrión de la Coalición por México al Frente, y Oswaldo García Jarquín por Morena-PES-PT), la conquista de la alcaldía de la capital oaxaqueña es el fin, y no el mecanismo para trabajar por la ciudad. Eso es verdaderamente lamentable, ya que Oaxaca de Juárez es un espacio que está urgido de las respuestas y los proyectos que hasta el momento no han sido considerados seriamente por ellos. Incluso, pareciera que la lucha por la alcaldía citadina es una especie de capricho, que intenta ser satisfecho con dinero y descalificaciones, pero sin ninguna intención de fondo.

¿Y LAS CAMPAÑAS?

Dentro de ese mar de señalamientos, acusaciones mutuas, compra de votos y simpatías, y derroche de recursos económicos, se ha evitado al máximo recurrir al sentido inicial de las campañas proselitistas. Poco se ha hablado de lo que la ciudad necesita, de las soluciones que demanda, y de los proyectos que debiera tener una capital tan importante como la nuestra, que no sólo es el asiento de los poderes públicos de una entidad federativa, sino que en los ámbitos cultural, histórico y turístico, es una de las principales capitales de México y, acaso, del mundo.

A pesar de ello, Oaxaca tiene problemas muy serios con sus vialidades; se encuentra en medio de un conflicto permanente por el manejo de la basura; está asolada por el ambulantaje que sigue creciendo sin control, a pesar de que las autoridades han hecho diversos esfuerzos para tratar de contener esta situación; la seguridad pública sigue siendo un rubro pendiente.

Y ni qué decir respecto a temas como la conservación de su Centro Histórico; de sus zonas de relevancia cultural y social; y de los elementos que le permitieron recibir la distinción de Ciudad Patrimonio Mundial. Sobre eso, no ha habido una sola línea rescatable por parte de los tres candidatos antes citados, que pareciera que pretenden llegar a la Presidencia Municipal de la capital para ejercer una especie de “gerencia”, en la que sólo administrarán los recursos y los beneficios pero sin procurar el avance cualitativo que tanto demanda y necesita la ciudad.

En medio de todo eso, el único candidato que demostró conocer a fondo la ciudad, tenerle amor genuino, y estar preocupado por delinear propuestas con sentido práctico y posibilidades de ser cumplidas, fue el candidato de Nueva Alianza, Raúl Castellanos Hernández. Por mucho, fue el único de los aspirantes a la alcaldía citadina que evitó chapalear en el lodo de las acusaciones y la guerra sucia que predominó en las estrategias de campaña de Morena y la coalición PAN-PRD, para dedicar su tiempo a recorrer las colonias y barrios de la capital con propuestas y planteamientos concretos a favor de la ciudad.

Al final, lo que parece quedar claro es que la ciudad seguirá siendo el espacio de las mezquindades, y no de las oportunidades. Difícilmente habrá forma de ver sinergias constructivas entre el gobierno estatal y el municipal, y lo que se espera es que continúen los recelos y las disputas, que han sido comunes entre las autoridades municipales y estatales en turno. Eso es lo que ha impedido que la ciudad avance y tenga proyectos de relevancia. Y es lo que se espera, cuando lo que vemos es una guerra tóxica entre candidatos, y una lejanía previsible —al grado de la disputa— entre casi cualquiera de los que pudiera ganar la alcaldía, y las autoridades estatales.

Con eso, queda claro que la ciudad deberá esperar a otro momento para conseguir ese gobierno decidido y con posibilidades de trabajar en firme a favor de ella, y no de las mezquindades e intereses políticos.

VAN SOLOS

Curiosos casos: Martha Alicia Escamilla como candidata a diputada federal por el distrito 08, y Daniel Constantino como candidato a diputado local por el distrito 14, hicieron campaña solos. En el caso de la diputación federal, Benjamín Robles, el candidato morenista, no hizo ni un intento de proselitismo, y prefirió mantenerse en el tren lopezobradorista para que su destino lo marque la inercia. Gabriela Olvera renunció a su candidatura, y Rocío Melchor sólo llenó el espacio pero sin ganas —ni forma— de hacer campaña. En el caso de Daniel Constantino, aprovechó bien el pasmo de Leslie Jiménez y la disputa por la candidatura entre Luis Alfonso Silva y Heliodoro Caballero. Ambos, a pesar de ir solos en sus distritos, no dejaron un solo día sin hacer proselitismo. Ojalá que la ciudadanía les corresponda en las urnas.

A partir de hoy, serán las estructuras electorales, y no las encuestas, lo que defina el rumbo del país

Llegamos al tramo final de la carrera por la Presidencia de la República, y a partir de ahora habrá que comenzar a pensar en qué tan real es todo lo que hemos visto sobre las encuestas y las preferencias electorales. La semana previa, el propio candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador lanzó un llamado —con cierta desesperación— para ejercer el voto útil a favor de los candidatos de su partido. También se reforzó la percepción —común en los tiempos actuales— de que en realidad el termómetro de las preferencias electorales podría no ser tan preciso. De entre todo eso, vale la pena entender que en México son las estructuras electorales, y no las encuestas, lo que define el rumbo de las elecciones. Esta podría no ser la excepción.

En efecto, conforme nos acercamos a la fecha de la jornada electoral vale la pena repasar algunas de las coordenadas que seguramente serán fundamentales para comprender el resultado de la elección presidencial. Es cierto que López Obrador parece tener una ventaja importante en las preferencias ciudadanas. Sin embargo, también lo es que en México esa no es la única variable que determina el triunfo o la derrota de un candidato en una elección abierta. Aquí también juegan las estructuras y las alianzas. Y por esa razón vale la pena considerar algunas cuestiones que hasta el momento parecen no estar consideradas entre quienes ya dan por hecho un resultado electoral en la jornada del 1 de julio.

Repasemos primero el caso panista, para luego ir a las variables que jugarían a favor del PRI. Aunque para muchos pareció sorpresiva la “adhesión” del Gobernador de Michoacán (PRD) Silvano Aureoles a José Antonio Meade, lo cierto es que esto era algo anunciado dada la forma en que el PAN y el PRD procesaron la candidatura presidencial de Ricardo Anaya.

En esa lógica, vale la pena releer algunos apuntes hechos en este espacio. En octubre de 2017, cuando aún era brumosa la posibilidad de una alianza PAN-PRD, pero ya era visible la intención de Anaya de hacerse de la candidatura presidencial a cualquier costo, aquí apuntamos: “Margarita Zavala se fue sola, y dejó al PAN en manos de un Ricardo Anaya que ha demostrado ser un político sin honor, sin palabra y sin capacidad de interactuar con quienes no están de acuerdo con él ni se pliegan inopinadamente a su voluntad. A partir de eso, es cierto que Margarita tendrá que comenzar desde cero la construcción de su propia plataforma política y su estructura electoral, y que eso no le resultará nada fácil. Mientras, Anaya seguirá controlando al Partido (que desde hace años tiene una militancia elitista, que tiene varios lustros sin crecer ni renovarse) y quizá pueda conseguir su codiciada candidatura presidencial. El quiebre vendrá cuando se acerque el momento de la jornada electoral. ¿Por qué?

“Porque si el PRI impulsa a José Antonio Meade como candidato presidencial, éste tendrá como misión natural fungir como una bisagra entre el priismo y el panismo que gobernó en los años previos —con él en los gabinetes legales y ampliados, en los tres sexenios—, y como un factor de estabilidad para el sistema político, del cual son actores centrales los gobernadores de todos los partidos. Ahí es donde Anaya se enfrentará a los demonios que está creando: sin embargo, ya para entonces será muy complicado que logre hacer permear —él, o quien sea su candidato presidencial— una imagen de certeza, inclusión y cumplimiento de compromisos —aspectos que sí garantiza Meade— en medio de la historia a partir de la cual se habría de la candidatura presidencial a través de actos de segregación, de exclusión y de porrismo al interior de su partido.

“Por eso, será ahora el panismo quien se enfrente al dilema del voto útil: votar a favor de Meade que representa un punto de equilibrio entre las dos fuerzas, y ofrece certeza en el cumplimiento de los compromisos, y no de un liderazgo anodino y totalitario como el que hasta ahora ha representado Ricardo Anaya. Ese será el verdadero punto de rompimiento de las estructuras panistas, y muy probablemente esa sea la ruta a partir de la cual se desmorone la ‘estructura electoral’ que ahora mismo dice Ricardo Anaya que no se fue con Margarita Zavala.” (Al Margen 10.10.2017).

EL CASO PRIISTA

En otro momento, el 9 de enero, hablamos sobre la urgencia de Meade de generar consensos entre los gobernadores, y es exactamente lo que está haciendo. En aquel entonces dijimos: “¿hoy valdrán más las supuestas lealtades a muerte de algunos gobernadores y figuras políticas de primer con Osorio Chong, que la necesidad de generar consensos con José Antonio Meade? ¿Deberían ser los Gobernadores los impulsores de esos acuerdos, o tendría que ser el propio candidato presidencial quien los busque y construya?

“Parece claro que hoy la actitud proactiva de búsqueda y construcción de consensos con esos factores reales de poder, debería estar más en el candidato presidencial que en los gobernadores. Finalmente, los primeros ya tienen su cargo y el segundo no. Y es evidente que los acuerdos deberían apuntar a construir futuro juntos, antes que nutrirse de imposibles —como que Osorio pudiera ser un candidato sustituto— o de lealtades inamovibles, que bien sabemos que en la política mexicana hace mucho que no existen.

“Por esa razón, el destino de la carrera presidencial en el PRI no puede explicarse a partir de las apuestas y de las lealtades, sino de los consensos y las conveniencias mutuas. Meade es el candidato presidencial y es él quien debe buscar generar las sinergias que le permitan mantener la suma inicial de los gobernadores priistas, y éstos deben encontrar en su candidato presidencial la mejor opción —y el eco suficiente a sus propios proyectos políticos—, antes que preferir la negociación con el adversario. Ahí se construirá la candidatura real, y el triunfo priista. Las demás, son cavilaciones que no alcanzan una explicación de fondo para todo lo que veremos en los meses siguientes.”

Todo esto cobrará sentido dentro de pocos días. Ahora mismo, comienza a verse como una posibilidad real el no-triunfo —la derrota, pues— de Andrés Manuel López Obrador a partir de que los consensos reales para la definición presidencial, pasa por diversos sectores más allá de la población. Los Gobernadores y sus intereses, por un lado, y las estructuras electorales que puedan generar los partidos —rubro en el que el PRI ha dado reiteradas muestras de eficacia—, por otro, son parte de esa larga explicación que podría tener un triunfo imprevisto de un candidato distinto, al que hasta ahora han perfilado todas las encuestas.

¿SORPRESAS?

Deberíamos estar también preparado para ellas. El mundo ha demostrado que las sorpresas ocurren, y que en ello se explican triunfos inesperados como el del Brexit, Donald Trump y varios más, que ocurrieron a pesar de que las encuestas preveían lo contrario. México puede ser otro escenario similar. Puede ser.

Poder Judicial capacita a los alcaldes de la costa

Cierra Jornada Regional de Capacitación con sesiones de actualización a los funcionarios municipales de la región

Durante cuatro días, abogados litigantes, jueces y juezas del Poder Judicial del Estado de Oaxaca (PJEO) participaron en la Jornada Regional de Capacitación 2018, realizada en Puerto Escondido del 19 al 22 de junio, a cargo de la Escuela Judicial.

Durante los dos últimos días de la Jornada de Capacitación, en un hotel de ese municipio costeño, los jueces del Sistema Acusatorio Penal sostuvieron una reunión con el Magistrado Crescencio Martínez Geminiano, de la Primera Sala Civil; con el Magistrado Gerardo Carmona Castillo, de la Segunda Sala Penal y el Magistrado Arturo León de la Vega,  de la Tercera Sala Penal, quienes abordaron los avances y retos en la implementación del sistema de justicia.

En un segundo encuentro se sumaron agentes del ministerio público y defensores en el Sistema Acusatorio Penal, quienes dialogaron con los magistrados sobre las necesidades que surgen durante la implementación del sistema, además de compartir experiencias que generen un proceso eficiente sin dilación en la impartición de justicia en beneficio de los justiciables.

En tanto, el Licenciado Aquiles Fausto Mendoza García, Juez del Segundo Juzgado Primero Mixto de Puerto Escondido, encabezó la Capacitación y Asesoría para Alcaldes Municipales, en la cual participaron autoridades de Puerto Escondido, Huatulco, Juquila, Pochutla, Jamiltepec y Pinotepa Nacional.

En esta actividad, Mendoza García explicó las facultades, obligaciones y límites de competencia que tienen los alcaldes, así como las diligencias judiciales donde ellos tienen una participación importante, como es el caso del apeo y deslinde, trascendente para el reconocimiento de los límites territoriales de las comunidades.

Además de presentarles el Manual del Alcalde, diseñado por la Escuela Judicial, el cual señala que los servidores públicos municipales tienen la obligación de auxiliar a los tribunales, jueces del Estado y la federación, en las actividades necesarias o convenientes para que se imparta debida justicia.

Con la realización de la Jornada de Capacitación Regional en la Costa, el Poder Judicial sostiene el trabajo de compartir el conocimiento y capacitar a la comunidad jurídica del estado, a fin de fortalecer al implementación de justicia, así como fortalecer el trabajo con otras autoridades para que la ciudadanía tenga un mejor acceso a la justicia.