‘Octavio Paz me ayuda en la cárcel’: Flavio


Antonio G. SUMANO/Énfasis oaxaca

(3ª y última parte)


La charla con Flavio Sosa Villavicencio se dio en su oficina de Comuna, ahí frente a dos vasos de agua, rodeado de pinturas y de objetos que le recuerda su pertenencia con Oaxaca sobresale una carta que el extinto maestro Francisco Toledo le envió, como apoyo solidario, en su estadía en Almoloya.

Hoy concluimos la entrevista con al activista, el defensor de su tierra, el poeta y político que está, sigue en su cotidianidad…


La cárcel y los pensamientos


‘En la cárcel tenía un letrero sobre mi mesa que decía ––en un triángulo de papel que yo mismo hice— “El dolor, el miedo y la muerte son intrínsecos a los seres humanos”.

‘Entonces estás en la cárcel eres mortal eres humano, cualquiera puede estar en la cárcel, no pasa nada”.

Añade que criticar a un movimiento social es muy fácil, “...pero meterse al polvo, a la confrontación es muy difícil, se cometen errores muchos, son experiencias. Sin embargo, estos pequeños arroyos, procesos sociales, las organizaciones todos aportaron a una transformación de Oaxaca.

Son procesos que corren paralelos.



¿Por ejemplo?

Por ejemplo, las radios comunitarias, la defensa de los territorios indígenas, la comunidad que se da y ve en los distritos de la Sierra Norte y Mixe, defensa pueblos negros, medio ambiente son luchas que siguen por aparte el camino que tiene la cuarta transformación.

Cuénteme más de su encarcelamiento…

—Bueno no hay mucho que contar. Salvo que el gran poeta que me ayuda en la cárcel se llama Octavio Paz. No comparto muchas de sus posiciones políticas, tengo críticas… Pero me ayuda a entender mejor el mundo, el momento y la circunstancia que vivo porque así lo quiso el destino.

Cierto día –evoca– al pasar el carcelero que lleva los libros –de los 25 que nos ponían a disposición– veo un libro “Obras completas de Octavio Paz, tomo número III.”

— Me puede prestar ese libro— le dije.
—Pídelo para la próxima semana— fue la contestación.

A la siguiente semana pido el libro, y a la posterior le digo; “me puede traer el otro tomo?” Y así me adentre en su obra.

Me volví ferviente lector de su poesía de Octavio Paz, me marca.

Pero –aclara– Pablo Neruda es el poeta más excelso que ha tenido el mundo. Me pueden criticar porque quizá digo una barbaridad, porque hay otros excelentes autores como José Emilia Pacheco o Jaime Sabines, entre otros. Pero a mi juicio ¡Neruda es excelso!


¿Salsa, cumbia o chacha cha?


—Salsa, sin duda. Salsero de corazón y antes que me lo preguntes te diré que Rubén Blades, es el mayor salsero de la historia y gran poeta. Es el músico más completo del mundo.

A través de la salsa Blades les enseña que se puede hacer música y poesía. Pedro Navaja es una pieza que demuestra la hechura de literatura, es una micronovela. Pedro Navaja es el parteaguas al poner al descubierto el género del retrato urbano dentro de la salsa. Me quedo con Blades, sin duda.


Finalmente, la curul que obtuvo ¿fue una concesión?


Cuando salgo de la cárcel me incorporo a mis actividades normales. Y fíjate que recibí muchas críticas, el por qué participé en las elecciones, que porque fui diputado, que me habían regalado la diputación. No, nada de eso.

Ejemplo del 2008 que es cuando salgo al 2010 hay dos años de diferencia, simplemente había que participar porque se cambia la lucha civil por la lucha electoral. Los movimientos se van a las acciones electorales; transformación, ejemplos hay varios Bolivia y Nicaragua, por citar dos.

¿Qué tenemos luces y sombras en el trayecto? por supuesto, somos los hombres quienes hacemos la historia, no somos dioses ni santos, ángeles mucho menos, somos seres humanos. Pero retomo la pregunta, ¡la diputación la ganamos, nunca fue una graciosa concesión!


De colofón, ¿tiene usted influencia en la LIV Legislatura local?

Injerencia en el Congreso, ¿en sus decisiones? En lo absoluto, tengo amigos en muchas partes, pero no decido nada. Todos saben mi relación con Horacio Sosa (Presidente la de Junta de Coordinación Política), con Elisa (Zepeda) y Magaly (López) son diputados cercanos a Comuna, pero son tres, cuántos conforman el congreso? 42 y 26 es la fracción de morena, crees que puedo incidir?

Es cierto que charlo frecuentemente con ellos y confío en la experiencia de cada quien. A ellos, como a mí, será la historia quien ponga a cada quien en su lugar.


Y ahí entre alebrijes, artesanías y pinturas, destacando la misiva del maestro Toledo, dejamos a Flavio Sosa Villavicencio en su cotidianidad.

Flavio, vete de Oaxaca ¡te quieren desaparecer!



Antonio G. SUMANO/Enfasis Oaxaca

(2ª de 3 partes)


En algún punto de la ciudad, cerca del zócalo de la capital oaxaqueña, Flavio Sosa escucha las palabras de su madre:

—¡Hijo vete, huye de Oaxaca, te quieren desaparecer, quieren matarte!
—Y usted cómo sabe, quién le dijo— replicó.

Nunca se desoyen los consejos de una madre y… Sosa Villavicencio inicia un peregrinar entre domicilios, curatos y casa de monjas que le cuidan y dan resguardo…

A salto de mata…


Flavio Sosa, la figura visible de la Asamblea Popular de pueblos de Oaxaca relata:

‘En esos años tenía dos posibilidades; celebro que finalmente estuviera en la cárcel, la otra era estar muerto.

‘Había la intención, la orden de Ulises Ruiz de desparecerme. Más de una ocasión se le dio la instrucción a los guardias, a los policías de buscarme y desaparecerme. Pero a nosotros nos cuidó la gente. Todo el tiempo nos protegió.

Es decir ¿siempre a salto de mata?

—Prácticamente muchas noches dormí en el zócalo, de hecho durante meses ahí viví, dormí en casa de monjas, de compañeros, como clandestino. En la carretera huyendo hacia la ciudad de México, en el plantón de la capital del país. Es más hasta en iglesias y curatos donde nos dieron refugio; también dormí en la casa que alberga a los indocumentados que está en el periférico, por división oriente, dormí en muchos lugares donde me protegían.

Por ejemplo –continua– la noche previa a la batalla del 2 de noviembre dormí en la casa de monjas que amablemente me cobijaron y me dieron chocolate caliente, un pan exquisito y una cena deliciosa. Te preguntas, cómo siendo yo un perseguido las monjas me acogieron en su casa con todo cariño.

¿Cómo se entera que buscan desaparecerlo?

—En alguna ocasión mi madre me alertó de eso. Imagínate, lo que son las cosas.
Cierto día se acercan unos compañeros y me hacen el comentario “Dice tu mamá que te espera cerca del zócalo”.

Y se da el diálogo:

—Mañana y pasado salte de Oaxaca, porque te buscan para matarte.
—¡Mamá! ¿Tienes sistema de inteligencia o qué?
—Fíjate que una ahijada que trabaja en tal oficina, me dijo que escucho de la señora Lizbeth Cañada Cadeza dio la instrucción, por órdenes de su jefe, de desaparecerte, donde te encontraran…


Lo comente con el consejo de vigilancia de la APPO y me dijeron “muévete, no pasa nada”.

Fue así como nos dimos cuenta
–prosigue– que durante dos días hubo super operativo buscándome

‘¡Ah chinga! me dije, “ahora sí sé quien maneja la inteligencia. ¿Mi mamá, no?”


Así como esos detalles curiosos, muchas veces me advirtieron, me sacaban a las tres de la mañana, me movían constantemente. La noche que balearon las antenas de televisión, es anoche nadie salió del zócalo. En la madrugada éramos setenta y tantos, y los rumores eran terribles y tremendos. Cuatro horas después ya eran miles de gente, “salieron a defender las antenas y tomar radiodifusoras.”

No fue algo diseñado, la espontaneidad de la gente, la experiencia de otras luchas, de otros liderazgos iban dando pie a la protección del movimiento.



Parecía que ustedes iban un paso adelante de lo que hacía el gobierno…

‘La APPO tenía ojos y oídos en todas partes, nos daban tips de todo lo que sucedía en Oaxaca y su gabinete. Inclusos los guaruras de funcionarios gobernantes estaban con nosotros y nos cuidaban, Pero también hubo polarización. Pese a ello la gente nos cuidó, pese a ello, y llegamos vivos a Almoloya.

La primera madrugada que pasé en Almoloya me dije: “¡uff estoy vivo!”

En la cárcel, Flavio se reencuentra, se fortalece, ¿qué le sucede internamente?

—Lo que hago es comunicarme con muchos amigos, vía cartas, la lectura la poesía me ayudan a sentirme vivo, puedo dialogar conmigo mismo. Mi primer pensamiento fue “¡Estoy vivo, no me mataron, voy a sobrevivir!“. El segundo “Esto es el infierno.”

Efectivamente era el infierno, estamos hablando de la cárcel de máxima seguridad, en la zona de máxima seguridad.

Por un momento pensé que en diciembre me sacarían. Me encarcelan el 4, pienso que quizá por navidad, las fiestas decembrinas me sacarían, que van a llegar a un acuerdo con la dirigencia la sección 22. Al recordar a la sección irónica sonrisa le aflora a Sosa Villavicencio.

Prosigue: Después me entero que sacan a todos los que son maestros y nos quedamos los que no somos maestros.

¿Fueron moneda de cambio?

—No lo sé, pero mis compañeros, los de mi organización, siguen presos; Nacho, en Cosolapa, César Mateos, Jorge Sosa, Horacio Sosa en Amoloya; Erik Sosa, en Matamoros Tamaulipas, solo por citar a algunos. Tres hermanos presos, imagínate.
El caso que nos quedamos encarcelados. Mi encarcelación dura más. Salgo hasta mayo del 2008, es decir; pasé preso la navidad 2006 y 2007.


¿No hubo intentos de acuerdos antes?

— A ver te cuento:
Me ofrecieron que firmara desistimiento y había la propuesta de mandarme a Francia, gastos pagados, beca y mi familia. “están pendejos”, reviré mentalmente, no acepte nada.

Cuando las autoridades se dan cuenta que les iba a tumbar todo, que no iban a poder sostener con más trampas mi encarcelamiento. Además, venía el movimiento de la Sección 22 y temieron que otra vez la movilización creciera estando yo en la cárcel.


Me sacaron antes, para evitar pretextos de movilizaciones, salí libre por desvanecimiento de datos.


Una de las condiciones, aparte de que por dinero no había problema, era que no regresara hasta que pasaran las elecciones de 2010.

No acepte ofertas ni tratos, simplemente deje que los abogados hicieran su trabajo y salí libre, sin condiciones con todos los cargos agotados.

Por ello, saliendo me incorporo a mis actividades normales y…

Continuara

14 años a la distancia


Antonio G. SUMANO/Enfasis Oaxaca

+ La cárcel era mejor, no lo ideal, a estar desaparecido por orden gubernamental,
Flavio Sosa


++ Hay decepciones, pero cada quien que hable por sí; no soy juez para calificar otras conductas, afirma.


(1ª de 3 partes)


En su vida, Flavio Sosa Villavicencio ha tenido aciertos y malos cálculos políticos, decepciones y luchas, sin embargo de lo que está más que convencido es que: ‘…en la explosión social del 2006, Oaxaca consolidó una conciencia colectiva y de transformación. “Eso lo generó la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO) y nadie lo puede negar”.


Cinco lustros a la distancia ––prácticamente— Flavio Sosa vilipendiado por unos, estimado por otros, nos ofrece una entrevista desde parte de sus inicios en la lucha social hasta la evolución de llegar a los partidos, incluido su paso por la cárcel de alta seguridad, Almoyola de Juárez.


Flavio, ¿ave de tempestades?

Eso podría ser una definición, sin embargo, me considero un hombre de lucha, forjado en la lucha popular, en la demanda de mejorías sociales para los pueblos. Esa es mi formación.


Sin embargo, para muchos naces en el 2006…


—Eso fue un tema coyuntural, tú me conoces desde tiempos anteriores. El caso del 2006 nos sublevamos contra Vicente Fox cuya administración sostuvo y defendía a un régimen opresor y corrupto como el de Ulises Ruiz Ortiz.


¿Cómo se convierte Flavio en figura principal de ese movimiento que empezó como una demanda de la Sección 22 y se transformó en rebelión?


—Lo que pasa es que había muchos liderazgos, cien dirigencias, se convirtió en movimiento asambleario que se regía como asamblea de las asambleas. Por ejemplo, te doy el nombre de tres grandes gremiales, la Sección XXII, el STEUABJO y el Sindicato 35 de Salud y muchos más, pequeños que hacían una gran alianza. Había, en todos, liderazgos fuertes.

En todas las discusiones y debates, ahí estaba yo presente, empecé a tener una participación más activa. Y la mayoría de los compañeros que participaban ante del consejo empezaron a convencerse que yo tenía mayor facilidad para comunicar los acuerdos de la asamblea, así que me dieron la confianza de ser vocero de nuestros acuerdos o resoluciones.

Así se me fue conociendo mucho, incluso se me estigmatizó.


Sosa Villavicencio hace un alto y aclara: ‘Yo no empecé en el 2006, empecé la lucha social desde mucho antes.

‘En la explosión social del 2006, en esa revuelta popular, no había líderes, pero yo era una persona más vista por los medios a los cuales se les hizo fácil hablar conmigo.

¿Pero lo que se vivió en el 2006 fue difícil no?

–—Por supuesto que en ese momento fue un proceso difícil, al interior de la APPO se daban debates fuertes, se perdían debates de proyectos de grupo, predominaban las mejores propuestas, aunque no fueran tuyas, los acuerdos se cumplían. Incluso muchas veces las propuestas salieron de las personas que llegaban a fortalecer el movimiento. Varios acuerdos se tomaron en la radio.


¿Qué rescatas de esa rebelión?

—Pues que ese movimiento le da a Oaxaca –al día de hoy– un espíritu crítico y de izquierda, es la conciencia colectiva de Oaxaca.

Ahí fue donde verdaderamente derrotamos al PRI. Pues si observas, al partido Revolucionario Institucional (PRI) en el 2006, 2010, 2012 y 2018, los derrotamos. Sin embargo, todo eso se ha venido construyendo desde hace años. Pero En el 2016 se consolidó una conciencia colectiva y de transformación, esa conciencia la generó la APPO.


¿Sufrió decepciones dentro de la APPO?

—Muchas decepciones, pero no tiene caso mencionar nombres, personas, que cada quien hable por sí. ¿Quién soy para cuestionar, para ser juez?

Y agrega: Rueda (Enrique RuedaPacheco) siempre fue un traidor, desde que inicio el movimiento estuvo en contacto con el gobierno. Estuvo trabajando en el gobierno, ahí está su actuar.

Yo salgo a la calle con la frente en alto, no hay nada que puedan reprocharme, ni los de uno u otro lado.


A todo esto, se le acusa de ser incendiario…

—¿Qué yo fui culpable de lo que pasó en Oaxaca? Uy soy un héroe entonces, que yo preparé esto, que me puse a planear en un escritorio nos vamos a sublevar, que primero ataquen al Noticias, al gobierno y luego siembren muertos, desalojen a los maestros, que capacidad la mía.

Satiriza su respuesta y agrega: Esto fue una sublevación historia, estallamiento social, rebelión popular. Oaxaca exploto ante decenas de años de corrupción de cuestionamientos. La gente se rebeló porque tumbaron los laureles, por la imposición de parquímetros, por las obras del Fortín, el cambio de la cantera del zócalo, protestó por todo ¡la gente estaba hasta la madre!

Un ejemplo es cuando en las primeras movilizaciones la gente salía a aplaudir, cuando acompañamos la primera megamarcha, me dije ¡Ah chingaos, algo está pasando! Esto no es normal. Las marchas de los maestros eran enormes pero, cuando se unió el pueblo a la demanda de juicio político todo se desbordó, incluso caricaturizaron a Ulises Ruiz de todas las formas posibles con el rostro de la corrupción y autoritarismo

En el 2006 se consolidó la conciencia colectiva de Oaxaca

Flavio Sosa

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Flavio, después del 2006 bloqueos en afán de justicia social, ahora esta situación permea de manera cotidiana, no se prostituyen o devalúan los movimientos, ¿industria del chantaje?

Todos los movimientos evolucionan o involucionan. La historia no es lineal, nunca es lineal. A mí me tocó estar en las calles, tomas de palacios carreteras bloqueos, huelga de hambre, enfrentamientos con la policía. Tlacolula, Zaachila, Xoxo, San Jacinto tienen historia de lucha. Buscando cambios contra el PRI y contra la corrupción.

Pequeños arroyos que buscan cauce y empujan de ahí que llegamos a la etapa de partidos, ahí con eso tienes que jugar. Todo movimiento social, es para transformar. Entonces hay que ingresar a los partidos, la lucha en las urnas, no con guerrillas ni revoluciones, hay que transformarlo por la vía electoral.


Recibí muchas críticas, por qué participé en las elecciones, que por qué fui diputado, que me habían regalado la diputación.


No es cierto, del 2008 al 2010 hay dos años de diferencia. La vía electoral también es la oportunidad de transforma nuestro entorno.

¿Y la cárcel?

Mejor estar en la cárcel que desaparecido por orden gubernamental…

Continuara…

Vive industria restaurantera episodio catastrófico: Fematur


Antonio G. SUMANO/Enfasis Oaxaca

La contingencia demandará en la nueva normalidad capacitación de personal en el manejo de covid-19

Los economistas proyectan una tremenda crisis económica, en todos los sectores. Sin embargo, la industria restaurantera considera vivir un ¡episodio catastrófico!

En entrevista, el presidente estatal de la Federación de Asociaciones Turísticas (Fematur), Onésimo Bravo Hernández, destaca que después de 60 días del cierre parcial y total de empresas restauranteras, no pueden cuantificarse las pérdidas económicas y supresión de empleos, “pues esto aún no ha terminado”.

‘Sin duda, ––prosigue— todos los sectores han contraído su economía, por lo tanto, una primera estrategia será elaborar un nuevo plan financiero “adecuado a la
actualidad y trabajando en protocolos muy específicos, enfocados para brindar seguridad en higiene y sanitización bajo los lineamientos que la autoridad y la misma contingencia demandan. Además, capacitando al personal en el manejo de covid-19; reestructurando cartas”.

––¡Considera que las autoridades no visualizaron el problema que tenían enfrente?


‘No lo hicieron. Hubo una gran falta de responsabilidad ante una crisis de salud mundial que como gobernantes no previeron las consecuencias que hoy enfrentamos. Y con esa insensibilidad que mostró el gobierno en contra de los empresarios, la situación del país es de un panorama de incertidumbre económica y desempleo que hasta este momento las autoridades no asumen hablar con la verdad.


––¿Mantiene usted su plantilla de trabajadores?


‘Sí, con todos los inconvenientes que la situación me ha presentado. Porque cuando bajas las cortinas en la incertidumbre de no saber cuándo volverás, es difícil decirle a tus colaboradores “Ya no hay trabajo” sintiéndome con la responsabilidad de generar confianza; aunque a veces ni siquiera yo tengo certeza de nada.

El también ex dirigente de Canirac – Oaxaca precisa que con ingenio y colaboración de los 250 trabajadores que tiene en sus empresas, va sorteando esta crisis que los tiene en un estado catastrófico. ‘Hemos tenido que sortear las dificultades, siempre mostrando respeto primero por la salud de mis colaboradores y de la sociedad en general’.

Para finalizar, Bravo Hernández, comenta: ‘si bien es cierto que estamos atravesando tiempos difíciles, somos los ciudadanos quienes debemos sacar adelante a nuestro México pensando y haciendo las cosas diferentes porque es momento de actuar, pero visualizando un beneficio colectivo, no personal’.