¡Shazam!: Haciendo justicia al verdadero Capitán Marvel


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Todos quienes son seguidores de las historietas, saben que en la década del 40, Whiz Comics inventó un personaje a quien llamó Capitán Marvel, un súper héroe que reunía un sinnúmero de habilidades y súper poderes que lo hacían muy parecido a Superman. De hecho, en aquellos años, Capitán Marvel fue mucho más popular en las viñetas que el mismísimo hombre de acero, hasta que DC compró Whiz Cómics e integró al Capitán Marvel a su universo.

Este súper héroe, reunía la inteligencia de Salomón; la fuerza de Hércules; los conocimientos y entereza de Atlas; los poderes de Zeus; la valentía de Aquiles y la velocidad y rápido vuelo de Mercurio. Así, este súper héroe es prácticamente un titán todopoderoso capaz de vencer a cualquier villano. Sin embargo, Marvel Cómics al registrar el nombre de su editorial, exigió a DC que desapareciera este personaje de sus historietas. En 1968, Marvel gana el nombre, pero DC conserva al personaje a quien solo le cambiaron el nombre, bautizándolo con las iniciales de los personajes de quienes el capitán tenía sus habilidades, dando como resultado: Shazam (Salomón, Hércules; Atlas, Zeus, Aquiles y Mercurio); a pesar de la popularidad que el personaje tuvo en aquellos años, tal parece que DC, lo condenó al olvido hasta algunas apariciones de las películas animadas de la Liga de la Justicia (de la cual es miembro) y algunas series de televisión de los 70’s que no tuvieron tanto éxito.

Este año, los Capitanes Marvel se enfrentaron en taquilla, rebasando en ganancias por mucho, el personaje de Marvel Studios, “Capitana Marvel” interpretado por Brie Larson, a pesar de ser una película excesivamente lenta, enredada, aburrida y con personajes encajados a la fuerza; y eso que nos estaban presentando al personaje más poderoso del MCU. Es obvio también que la taquilla fue muy generosa con “Capitana Marvel”, por ser la antesala de “Avengers: Endgame”, pues ya vimos el zafarrancho que fue la preventa de los boletos. Dos semanas más tarde, llegó a las salas de cine “¡Shazam!”, película del personaje que fue el Capitán Marvel original de la mano de WB y DC; y debemos ser honestos también, nadie tenía confianza en esta película por ser un personaje relegado por la misma editorial y estudio que tiene los derechos. Pero la sorpresa llegó, “¡Shazam!” es una cinta que me asombró en varios sentidos y tiene lo que no tuvo nunca “Capitana Marvel”. “¡Shazam!” es una película llena de sorpresas. De entrada, la química que hay entre los actores principales Zachary Levi (Shazam / Billy Batson); Asher Angel (Billy Batson adolescente) y Jack Dylan Grazer (Freddy Freeman) es tan buena, que una vez más aplaudimos la selección del elenco por esta combinación de talentos que resulta prácticamente perfecta. Otra gran sorpresa ( o al menos para mí), fue saber que esta cinta es dirigida por el cineasta sueco David F. Sandberg, el mismo que dirigió la primer cinta de la muñeca diabólica “Anabelle” y de quien que por cierto, podemos ver en una especie de cameo.

“¡Shazam!” es una cinta que cumple lo que promete. Tiene escenas de acción muy bien logradas, es emotiva, es graciosa, los villanos (al fin) no se ven con un CGI demasiado obvio y las actuaciones son convincentes, naturales y grandiosas. Pienso también que Mark Strong, quien personifica a Thaddeus Sivana el villano de la historia, merece una mención al menos para mí, muy especial. Debo confesar que Strong es un actor a quien considero muy talentoso pero que no ha tenido la oportunidad de poder mostrar sus dotes histriónicos a pesar de haber estado en cintas de gran calidad como “El código enigma”; “Syriana”; “La noche más oscura” y es su segunda incursión para WB-DC, pues interpretó también a Sinestro en la más que mala “Linterna Verde”; la conjunción de su trabajo tanto con Levi como con el elenco de niños también resulta grandiosa, por lo que no me extrañaría que después de “¡Shazam!”, le pueda llegar un personaje en el que pueda demostrar toda su calidad histriónica. ¿Una sorpresa más? Pues sí la hay, vemos a Djimon Hounsou interpretando al gran mago Shazam, al talentoso actor nuevamente lo vemos aparecer en una película de DC al mismo tiempo que en una de Marvel (donde tanto en “Guardianes de la Galaxia” y “Capitana Marvel” interpretó a Korath El Perseguidor), además de que también lo vimos en “Aquaman” como el Rey Fisherman.

Rotten Tomatoes ha calificado a “¡Shazam!” con un 90% de aprobación y certificado de frescura, siendo la segunda cinta mejor apreciada del DCEU, solo debajo de “Mujer Maravilla” que obtuvo 94% de anuencia. Se que no es bueno comparar porque todos tenemos nuestras cintas y súper héroes favoritos; sin embargo, lo que quisieron hacer en cuanto a historia con “Capitana Marvel” no se logra en lo absoluto y sí lo hace “¡Shazam!”. La taquilla sin embargo, fue mucho más benévola con la historia que protagonizó Brie Larson pero por los motivos que expuse al principio, pues la misma Rotten Tomatoes le dio solo el 70% de calificación positiva y los mismos fanáticos de Marvel se quejaron de lo parsimoniosa que resultó. Y pues es obvio, le verdadero Capitán Marvel, vuelve a hacerlo de nuevo y “¡Shazam!” le hace justicia a un personaje olvidado, pero resucitado de una manera espectacular.

Tim Burton: de idolatrado a paria


Ismael Ortiz Romero Cuevas

El fin de semana pasado, se estrenó la cinta “Dumbo”, en versión live action que es a lo que la casa Disney ha estado apostando cuando parece que las ideas para historias originales se les han agotado. La versión del elefante volador fue dirigida por Tim Burton, un director que en los inicios de su carrera, fue admirado por la estética oscura y los personajes sombríos que presentaba.

Lejos quedaron esos años del Burton que nos traía historias increíblemente aterradoras y bellas como “Beetlejuice: el súper fantasma”; “Batman”; “El joven manos de tijera”; “Batman Regresa”; “El extraño mundo de Jack”; “Big Fish”; sus remakes de “Charlie y la fábrica de chocolates” y hasta su extraña versión de “El planeta de los simios”; en verdad, lo que Burton lograba era belleza pura en la gran pantalla. Fue admirado por todos aquellos que seguían el movimiento dark e incluso se dice, que es el responsable en cierta medida de crear el movimiento “emo” en el mundo a mediados de la década pasada.

Pero, ¿qué ha pasado con Tim Burton?, hace casi 10 años que su trabajo dejó de enloquecernos a casi todo el mundo. ¿Será que su visión pasó de moda?, ¿dejó de ser novedosa? ¿dejaron de gustarnos los retratos oscuros por cambiarnos a los insulsos súper héroes? ¿qué demonios pasó con un director que bien pudo haber pasado a la historia como una especie de Hitchcock, Fellini, Kubrick o Kurosawa? Pienso que su labor comenzó a ser tan igual, que dejó de sorprendernos y la gente, desertó de adorar sus películas. Es más, había un chiste cuando estrenó la versión “Alicia en país de las maravillas” que decía que todos sus guiones comenzaban: “Había una vez Johny Depp en…”

Y cuando había grandes expectativas para la versión de personajes reales de “Dumbo”, sobre todo porque sabemos que Disney casi siempre le apuesta a lo seguro y siendo su cuarta película para la poderosa productora, pasó lo que muchos temíamos. La historia emotiva, con un elenco espectacular y con una cinematografía muy al estilo del director simplemente no conquistó a la taquilla. Quizá porque se estrenó el mismo día de la preventa de la película “Avengers: Endgame” y la gente se volcó a comprar sus boletos y no entrar al cine a ver otras propuestas o simplemente, ya el solo nombre de Tim Burton, no resulta atractivo para llenar una sala como pasaba hace unos años. Así es; podemos decir que casi pasó de ser un aclamado cineasta a un director del montón; casi-casi un paria.  

Y es justamente el fracaso tanto en taquilla como de crítica que ha recibido con “Dumbo”, que la cinta que ahora está a nada de ser cancelada, es la esperadísima y cantadísima secuela de “Beetlejuice”. Se dice, que Burton ya tenía apalabrados por lo menos a los actores principales, pues Michael Keaton y Winona Ryder regresarían a los papeles que los hicieron célebres, sin embargo, desde el estreno de “Dumbo”, cuando la prensa le cuestionó al director sobre los avances de la secuela, se limitó a contestar “no hay nada. Nada”. Se le cuestionó si algún día vería la luz y también solo contestó: “no lo sé. Lo dudo”. Lo que al menos a mí, por suspicaz y no por conocedor me hace pensar que a él mismo no le gustaron los resultados ni la dirección que tomó “Dumbo”, y seamos honestos también, sabemos que muchas veces, sobre todo los enormes como Disney, Paramount o Warner, imponen visiones o acciones al guión que se contraponen a las visiones de los directores y eso, termina no gustando a los cineastas que acaban detestando sus propias obras; más o menos lo que pasó con “Liga de la Justicia” o “El hombre hormiga y la avispa”, donde los directores simplemente se dedicaron a aparecer en las fotos, cobrar y olvidar esos trabajos.

Seamos conscientes también en otra situación, desde que produjo aquella película tan extraña llamada simplemente “9” y con “Alicia en el país de las maravillas”, algo ha pasado con las cintas de Burton, que simplemente han dejado de tener la magia que tenían en años anteriores. No cabe duda que todos los refranes son sabios, y ese de que “renovarse o morir” aplica perfecto con él. Al menos, yo tengo confianza en que más pronto que tarde, llegará una cinta con la que el otrora visionario, arriesgado, vanguardista, oscuro y genial Tim Burton, regrese como los grandes.

80 años de Batman, el súper héroe que todos los súper héroes quieren ser


Ismael Ortiz Romero Cuevas

¿Qué les puedo decir de Batman que no sepan ya? Su historia ha sido retratada, copiada, llevada a diferentes universos en los comics y ha tenido versiones buenas, grandiosas y malas en el cine. Seamos honestos, Batman es más que un súper héroe, es toda una inspiración; alguien que nos enseña que podemos sacar fortaleza de la tragedia y el miedo.

Su fatídica historia ha sido uno de los acontecimientos más oscuros de las viñetas y del cine y es justamente el séptimo arte, el que ha vuelto al murciélago, alguien tan estimulante y aterrador que todas las cintas de súper héroes (aunque lo nieguen), tratan de emular sus hazañas y sus logros. Y es que ningún héroe salido de las historietas, ninguno, ha podido llegar a ser tan legendario y descomunal como Bruce Wayne en el traje del murciélago.

Fue en 1939 cuando apareció por primera vez en aquellas historietas llamadas Detective Comics (siglas de DC Comics). A lo largo de los años, el personaje sin embargo, se ha ido puliendo de una manera hasta como lo conocemos hoy en día. Por ejemplo, en un principio, Batman sí asesinaba a sus enemigos. Los escritores pensaban que al presentar un súper héroe sin poderes, debía cometer asesinatos para que la gente no pensara que era un justiciero inútil; sin embargo, esto se contraponía con su apatía de utilizar armas de fuego, pues fue una la que le arrebató a sus padres e hizo infeliz su infancia.

También, es sabido que en las ilustraciones, cada héroe tiene su antítesis. Así, en una compleja historia llevada a cabo en una realidad alterna, existe “Owlman” (hombre Búho), que es la versión maligna del encumbrado murciélago, miembro de la organización contraria a la Liga de la Justicia, el Sindicato del Crimen. De hecho, existe una teoría hecha por fanáticos que afirman que la serie “Gotham”, en realidad cuenta los orígenes de Owlman y no de Batman, pues en esa serie, Bruce Wayne (David Mazouz), crea empatía con algunos de los villanos y en algún capítulo de la tercera temporada, el chico afirma que su animal favorito es el búho. Esto, reforzó más la teoría sin embargo, no ha sido ni confirmada ni desmentida por WB Televisión ni Fox, la cadena que la emite en los Estados Unidos.

Otro dato curioso de mi héroe favorito es que en la serie de Detective Comics número 241, el tradicional traje gris con morado o negro del murciélago cambia y se convierte en una especie de Batman Arcoíris, ya que utiliza trajes de colores provocadores pero por una razón muy humana. En esa versión de los cómics, Robin es herido en uno de sus brazos al grado de que estuvo a punto de perderlo; por ello, Batman decide llevar trajes llamativos para que los villanos centren su atención en él y no en el joven maravilla.

En 1981 y 1995, en las historietas hubo un crossover DC-Marvel, cosa que esperamos que en el cine no suceda ¡por piedad!; sin embargo, eso sí pasó en los comics. En el primero, Batman derrota a Hulk (no podía ser de otra forma), cuando el Guasón convence al verde vengador de que Batman es su enemigo, derivando en una batalla cuerpo a cuerpo donde obviamente, la estrategia y la inteligencia resultan vencedoras, pero además, Batman también persuade a Hulk que no son enemigos. En el segundo cruce de universos, Batman hace equipo con el Hombre Araña para derrotar al Guasón y a Carnage. Aunque como siempre, Batman primero patea traseros y también lo hizo con ‘Spidey’, después concluye de que tienen que unir fuerzas para derrotar al enemigo.

Uno de los eventos más conocidos y que la verdad, sí deseamos ver en el cine es la versión de “Flashpoint Paradox”, donde Flash, que también tiene la habilidad de viajar en el tiempo, regresa al pasado para evitar que su madre sea asesinada por Reverse Flash. Sin embargo, este acontecimiento provoca muchos contrasentidos que alteran la realidad como la conocemos. Una de ellas, fue que en el mítico callejón del crimen, es Bruce Wayne de niño quien fue asesinado; induciendo esto a que Thomas Wayne, se convierta en Batman, pero además, siendo un vigilante mucho muy sanguinario con los enemigos y Martha Wayne, al no soportar la muerte de su hijo, pierde la razón convirtiéndose en el Guasón. ¿A poco no suena tentadora esta historia para un giro del casi extinto DCEU?

Y en las viñetas, Batman se ha convertido en el dios de la sabiduría y ha muerto 12 veces a lo largo de los diferentes giros argumentales y universos creados a partir de los súper héroes. Eso, es algo que hace que no se nos olvide que ante todo, Batman es un humano. Y por eso, estoy seguro, que todos los súper héroes (y muchos mortales) quisieran ser Batman. Y creo queridos lectores que me han faltado más de mil datos sobre este fascinante personaje que nos ha cautivado a más de uno, así que si se saben más, no duden en compartirlos; por lo pronto no nos queda más que decir: ¡Felices 80 al súper héroe de todos los súper héroes!

Horror hecho en México II


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Continuamos con nuestra lista de cintas de horror con manufactura nacional. Y ya en la primera parte, vemos que hay varias que valen la pena. Aquí continua nuestro estimulante conteo:

6.- “Veneno para las hadas” (1984). Director: Carlos Enrique Taboada (sí, otra vez).- Algo que a Taboada le encanta en su cine, es centrar el terror en personajes que pueden ser tiernos. Y “Veneno para las hadas” no es la excepción. Una película aclamada por la crítica y amada por los fanáticos del cine de este género. “Veneno para las hadas” es hasta este momento, una de las cintas más macabras presentadas en nuestro cine, además con una novedosa forma de presentar a los personajes, pues las tomas en plano perspectiva, nos da la sensación de tener la estatura de un niño, pues las cámaras siempre son colocadas a esa altura, además, porque a los personajes adultos, no se les ve el rostro salvo en contadas escenas. La historia se centra en Verónica (Ana Patricia Rojo) quien, alentada por las historias de su nana (Carmela Stein), dice ser una auténtica bruja; Verónica involucra en su fantasía a su amiga Flavia (Elsa María Gutiérrez), al decirle que es ella es quien provoca algunas situaciones siniestras en su casa y en su entorno, gracias a sus conocimientos de brujería. Así, Verónica convence a Flavia que la invité a pasar unos días a la casa de campo de sus padres donde preparará un veneno para las hadas. El de esta película, es uno de los finales más tenebrosos del cine nacional.

7.- “La tía Alejandra” (1979). Director. Arturo Ripstein.- Ésta, no es una cinta de horror de forma estricta, pero transmite tal inquietud que mucha gente no es capaz de verla completa. La película juega y hace referencia a cultos, brujería, maldiciones, magia negra y satanismo, que sin ser explicita en estas actividades, los logra retratar increíblemente bien, siendo tan sugerente que nos imaginamos lo peor. La mayor ovación en esta cinta se la lleva sin duda la primerísima actriz Isabella Corona, quien con su endeble figura y físico desvalido, logra hacer una interpretación de la Tía Alejandra en verdad amenazadora. La historia se centra en una familia de cinco integrantes, con quienes un día, llega a vivir la Tía Alejandra. Poco a poco, ella les comienza a enseñar cultos a sus pequeños sobrinos, con quienes hace rituales. Al ellos rechazarla, no le queda más que asesinarlos. El trabajo tan espeluznante en La Tía Alejandra, no hubiera sido posible sin la calidad histriónica de Isabella Corona y la complicidad con el director. Y sí, “La Tía Alejandra” es una extraordinaria película, pero que no todo el público, tolera ver y menos disfrutar.

8.- “La invención de Cronos” (1993). Director: Guillermo del Toro.- Aquí comienza la historia de Del Toro y sus personajes aterradores y entrañables. Con referencias claras al vampirismo pero sin mencionarlo nunca dentro de la película, “La invención de Cronos” se centra en la historia de un alquimista que en 1535, inventa un mecanismo que le hace tener vida eterna. Más de 450 años después, revela su secreto, lo que provoca una persecución intensa por obtener el objeto. Seamos honestos también, “La invención de Cronos” hubiera sido monumental, de no ser por el desprestigio que tenía en ese momento el cine fantástico en nuestro país y por no creer lo suficiente en un director que tenía algo glorioso entre las manos, pero que el haber salido de las filas de Televisa, no le ayudaba mucho. Nunca imaginamos que algún día Del Toro, ganaría un Oscar. También es la primera vez que Guillermo del Toro, trabaja con dos de sus actores talismanes: Federico Luppi y Ron Perlman.

9.- “El espejo de la bruja” (1962). Director: Chano Urueta.- Brujas buenas y profanadores de tumbas es lo que tenemos en esta película. Un interesante planteamiento en una de las películas mejor logradas en México, pero también de las que pocos conocen. Isabella Corona vuelve a interpretar a una bruja que posee un espejo que le dice el futuro, sí, muy a lo Blanca Nieves. Con él, le dice a su patrona, Elena (Dina de Marco) que su esposo Eduardo (Armando Calvo) está próximo a matarle para casarse con otra. La bruja de nombre Sara entonces, intenta proteger a Elena con un conjuro, sin embargo, Eduardo logra salirse con su cometido. Así, con la ayuda de la bruja, Elena emerge del espejo para tomar venganza. Por ello, “El espejo de la bruja”, se ha convertido en una de las cintas de horror más aclamadas, pero poco vistas por el gran público.

10. “El escapulario” (1968). Director: Servando González.- Una película muy innovadora en su tiempo. Fue de las primeras cintas en utilizar la corrección de color, además, utiliza las tomas subjetivas que eran poco conocidas en esos momentos, dichas tomas nos permiten ver “a través de los ojos del personaje”, además utiliza otro tipo de tomas que hasta ese momento, no se habían experimentado en nuestro país; asimismo, la iluminación tan detallada y precisa, juega un papel fundamental dentro de la narrativa de “El Escapulario”. La historia inicia con una anciana moribunda, María Pérez viuda de Fernández (Ofelia Guilmain), quien manda a llamar a un sacerdote, el Padre Andrés (Enrique Aguilar) para confesarse y le dé los santos oleos. Es entonces, cuando la moribunda mujer le confiesa que posee un escapulario capaz de proteger la vida de quien lo posea; le dice que salvó la vida de sus hijos, pero que quien lo tenga y no crea en su poder, morirá. Con esta película, se pone de manifiesto que no es necesario ni un elemento de exorcismo, brujería o personajes fantásticos para crear una buena cinta de horror y un ambiente angustiante en verdad. Arte puro.

Así, concluimos este especial de Horror hecho en México, donde nos queda claro que en nuestro país, también se generan productos dignos de admirarse y de ser exhibidos a nivel internacional. También queda de manifiesto que no solo en el cine de este género, sino en todos, la verdadera estrella siempre será el guión. Espero de todo corazón queridos lectores, que les haya gustado.

Horror hecho en México (I)


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Cuando se trata de cine de horror, nos remontamos más a películas del género que no fueron hechas en nuestro país. Hacemos referencia a cintas como “El bebé de Rosemary”, “El exorcista”, las sagas de “Viernes 13” o “Halloween”; pero poco lo asociamos con el cine nacional. Si bien es cierto, el cine fantástico y de este género no ha sido muy bien realizado en México, sin embargo, sí hay historias que merecen la pena que recordemos y que son reconocidas como clásicos de horror. Aquí les invitamos a recordar diez emblemáticas cintas de este cautivador género en dos partes.

Primera parte:

1.- “Alucarda, la hija de las tinieblas” (1978). Director: Juan López Moctezuma.- Una película que presenta referencias al cine gore hecha en México y además, muy bien realizada. Basada en la novela corta de Sheridan Le Fanu llamada “Carmilla” y estelarizada por Tina Romero, “Alucarda” cuenta la historia de dos huérfanas que escapan de su encierro uniéndose a una especie de comunidad itinerante de gitanos. Con ellos, realizan rituales que tienen que ver con brujería, aquelarres, asesinatos y mucha, pero mucha sangre. Algo sin precedentes en nuestro cine y que tiene la calidad en el guión y producción, de cinta de culto.

2.- “El Vampiro” (1957). Director Fernando Méndez.- Uno de los mejores intérpretes del Conde Drácula en el mundo, es sin dudarlo, nuestro querido Germán Robles; un actor con todo el porte y elegancia que el personaje de la época requería. Esta película es emblema del cine con temática vampírica y clara referencia en América y Europa, colocando al Maestro Robles, como un claro ejemplo del arte llevado a otro nivel. Su actuación es tan enigmática y aterradora, que sigue siendo recordada y es influencia a más de medio siglo de haberla hecho. La película cuenta la historia de Martha (Ariadne Welter), quien viaja a ver a su tía en un tren donde conoce a Enrique (Abel Salazar), en una carretera oscura y tenebrosa, esto en una escena visiblemente inspirada en el libro escrito por Bram Stoker (algo que no se hizo en esa época en el cine internacional, solo en el nuestro), continua su viaje en una carreta que transporta un misterioso ataúd que llegó de Hungría. Cuando llega a casa de su tía, descubre que ella no solo está enferma, sino muerta y se queda en su casa a pesar de la horda de vampiros que la acechan. Esta película es reconocida por su valor y apego al libro, a nivel mundial.

3.- “El libro de piedra” (1968). Director: Carlos Enrique Taboada.- ¿Horror gótico en México? Pues sí, y de qué forma. Filmada en Amecameca, Coyoacán y la Ciudad de México, “El libro de piedra” es una película de las más aterradoras filmadas en nuestro país, teniendo qué ver con escenas sobrenaturales, brujería y cambios de personalidad de una niña, que esconde en su ternura el más horripilante de los secretos. La película se centra en el personaje de Julia Septién (Marga López) una reconocida institutriz que es contratada para cuidar a Silvia (Lucy Buj), la hija del millonario Eugenio Ruvalcaba (Joaquín Cordero). Al comenzar una relación cercana, Silva comenta a Julia que tiene un amigo llamado Hugo, y que habla con él. Le cuenta también que Hugo es hijo de un poderoso hechicero que realiza magia negra y que escribió un libro, el cual tiene el secreto de revivir a los muertos. Por eso, el hechicero ha dejado a Hugo al cuidado del libro hasta que él resucite. Poco a poco, hechos aterradores y sobrenaturales comienzan a atormentar a la familia Ruvalcaba. “El libro de piedra”, está basada en la novela “The Turn Of The Screw” de Henry James. Un clásico de horror de nuestro cine que sigue asustando a poco más de medio siglo de haberse estrenado. En 2008 se hizo un remake con Ludwika Paleta como protagonista, sin embargo, no tuvo el éxito esperado. Meterse con un clásico y más de ese tamaño, siempre es arriesgado.

4.- “Más negro que la noche” (1975). Director: Carlos Enrique Taboada.- Una casa embrujada, cuatro atormentadas mujeres y un gato negro: un cliché. Y a pesar de eso, nuevamente Taboada nos regala una obra inigualable. La tía Susana (Tamara Garina), muere y deja de herencia la casa a su sobrina Ofelia (Claudia Islas); la única condición es que cuide a su gato llamado Becker. Ofelia llega a la casa con sus amigas Aurora (Susana Dosamantes), Pilar (Helena Rojo) y Martha (Lucía Méndez) para vivir ahí y cumplir con la encomienda. Inexplicablemente, un día Becker, el gato, aparece muerto un día y cosas espantosas comienzan a suceder. Una película misteriosa y de lo mejor del género en nuestro país, pese al mediocre remake hecho en 2014.

5.- “Hasta el viento tiene miedo” (1967). Director: Carlos Enrique Taboada.- Así es, podría decirse que Taboada merece una mención especial aquí. El tema del internado y de las señoritas encerradas podría nuevamente decir que es un cliché, sin embargo, la maestría del director para adentrarnos en la atmósfera terrorífica es de reconocerse mucho. El suicidio y acontecimientos sobrenaturales han hecho de “Hasta el viento tiene miedo”, una de las cintas de culto del género en nuestro país, además, de que su actriz fetiche, Marga López, estelariza la cinta.

Continuará…

Pantera Negra compitiendo como Mejor Película en el Oscar, pero ¿por qué?


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Las películas de súper héroes no son que digamos las consentidas en la entrega del Oscar. Hace unos meses, se anunciaba que habría una categoría que se llamaría Mejor Película Popular y que reconocería a las cintas que iban dirigidas al segmento comercial y hacia grandes masas. Inmediatamente, quienes conocen las intenciones de La Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, comenzaron con especulaciones sobre que esa sería una categoría creada especialmente para “Pantera Negra”, película considerada algo así como de la nueva generación del movimiento “blaxplotation”, al ser actuada por actores afroamericanos en su gran mayoría. Se creó la polémica porque los elementos a considerar para competir en la malograda categoría, casi eran los que presentaba la cinta dirigida por Ryan Clooger.

Y es que si La Academia consideraba una cinta de súper héroes y evidentemente de fantasía para contender en la máxima categoría como finalmente sucedió; la mayoría tanto de críticos como de fanáticos de ese género se preguntaban, ¿por qué entonces los Óscares nunca tomaron en cuenta a películas como “Logan” (2017); “Mujer Maravilla” (2017); “Deadpool” (2016); “El caballero de la noche” (2008); “El hombre araña 2” (2004) o “Harry Potter y el Prisionero de Azkaban” (2004) para ser nominadas, siendo abismalmente mejores que “Pantera Negra”? La razón es muy simple, ninguna de las películas anteriores es producción de Marvel Studios, propiedad de la casa Disney. Aunque “El hombre araña”, “Logan” y “Deadpool” son personajes de Marvel, sus películas fueron producidas por Sony Pictures y 20th Century Fox respectivamente, que no se nos olvide eso.

Siempre ha sido muy evidente la condescendencia con la que el comité del Oscar trata a la todopoderosa casa del ratón Mickey, premiándola con diversos galardones técnicos, a sus guiones y a sus canciones, incluso, aunque compitan con piezas mucho mejores, que además, ya lo mencioné en la entrega pasada sobre “Grandes canciones que debieron llevarse el Oscar”. Y no es que “Pantera Negra” fuera una película mala, lo relevante es que dentro del género, no representó ni un logro técnico, artístico o cinematográfico como sí lo hicieron “El caballero de la noche”, “Logan”, “Mujer Maravilla” o “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, que marcaron pauta en la realización de tomas, en fotografía, efectos visuales, en diseño de vestuario, edición e incluso, en darle personalidad y madurez a toda una franquicia como fue el caso de Cuarón con su adaptación de la novela de J. K. Rowling. Lo que vimos en “Pantera Negra” fue un experimento que quienes somos amantes del cine, sabemos perfecto que ya se hizo hace más de 40 años, cuando Sidney Lumet dirigió la película “El Mago” en 1978, versión “blaxplotation” de “El Mago de Oz”, estelarizada por Diana Ross, Michael Jackson y Nipsey Russell, además con música de Quincy Jones.

Es cierto, sí hemos visto películas de súper héroes compitiendo en ciertas categorías del Oscar y ganado algunas estatuillas, pero nunca en la máxima. Recordemos que “Batman” de 1989, ganó la presea a Mejor Dirección Artística y todos esperábamos la nominación de Jack Nicholson como Mejor Actor (recordemos que en aquella cinta, Nicholson lleva el primer crédito y no Michael Keaton que interpretó a Batman), pero eso no sucedió; “Dick Tracy” se llevó en 1990 tres premios: Mejor Dirección Artística, Mejor Maquillaje y Mejor Canción; asimismo, “El hombre araña 2”, se coronó con el premio a Mejores Efectos Visuales en 2005 y “Escuadrón Suicida” lo obtuvo por Mejor Maquillaje en 2017. La cinta de personajes emanados del cómic que ha logrado hasta la fecha, uno de los máximos galardones, ha sido “El caballero de la noche”, cuando Heath Ledger obtuvo el Oscar póstumo a Mejor Actor de Reparto por su desquiciada y magistral interpretación de El Guasón, además del Oscar a Mejor Edición de Sonido. Incluso, se supo entre algunos periodistas especialistas en cine, que “El caballero de la noche”, había pasado varios filtros y estuvo en el grupo de pre nominadas para Mejor Película, sin embargo, fue descartada por estar basada precisamente en un personaje de comic. Y así, este año, “Pantera Negra” rompió esa regla y se coló en la máxima categoría, evidentemente sin posibilidades de ganar, pero el mérito fue competir con películas tremendas producidas este año como “El infiltrado del kKK”; “La favorita”, “Nace una estrella” o “Roma”.

Otro punto interesante es que La Academia podría utilizar esta nominación a “Pantera Negra” para en años posteriores, crear su deseada categoría a Mejor Película Popular que este año se le cayó. Y eso, también ya lo hizo cuando en 1991, “La bella y la bestia” competía en la terna de Mejor Película, siendo derrotada por obvias razones por “El silencio de los inocentes”; pero eso sirvió de preámbulo para que se fuera trabajando la terna a Mejor Película de Animación, estrenada una década después, en 2001, donde “Shrek” se convertía en la primer cinta de animación en obtener esa estatuilla. Y otro punto que no deberíamos pasar por alto es que la ceremonia en los Estados Unidos se transmite por la cadena de televisión ABC, propiedad también de Disney ¿coincidencia?