La conquista del príncipe payaso

Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace unas semanas escribía en este espacio con respecto a Batman y al día que todos sus fanáticos le dedican para rendirle homenaje al héroe que les inspira un sinnúmero de buenas emociones. Pero vamos a ser bastante honestos también, Batman no podría ser el personaje que representa sin sus enemigos y ahí, es donde cobra importancia el que quizá es el villano más carismático y elaborado de los cómics y el cine: el Guasón, concebido originalmente como The Joker. El personaje apareció desde la primera época del comic “Batman” editado en 1940 y fue creado por Bill Finger, Jerry Robinson y Bob Kane. El Guasón se ha distinguido siempre por su llamativa personalidad y compleja psicología, convirtiéndolo en un antagonista con mucho qué explorar aún y al que se le puede sacar jugo en infinidad de situaciones.

Hace menos de una semana, nuevamente El Guasón se ha vuelto tendencia en prácticamente todos los portales de noticias de espectáculos y generales, así como en las redes sociales y medios de comunicación por la aparición de las imágenes de la película de origen del personaje que se estrenará el año que viene. Joaquín Phoenix ahora se pone en la piel del príncipe payaso que se llamará Arthur Fleck, y nos ha entregado imágenes perturbadoras y un video filtrado por la mismo director de la cinta, como una prueba de que estamos hablando de una película seria, oscura y dramática a más no poder. La nueva historia de origen del desequilibrado personaje llegará a las pantallas en octubre de 2019 y es dirigida por Todd Phillips, director de la saga “¿Qué pasó ayer?” y “War Dog”; la naturaleza de este cineasta al menos a mí, me hizo pensar en la cinta del Joker como una especie de comedia negra o sarcástica, sin embargo, Martin Scorsese que funge como productor ejecutivo ha dicho que es algo más como Taxi Driver. Eso me da esperanzas.

La caracterización de Phoenix en las imágenes presentadas, muestran a un tipo vestido de payaso de fiestas, desaliñado y con una mirada extraña. Me queda claro que DC y Warner desean a más no poder, se nos borre de la mente esa mediocre interpretación que hizo Jared Leto en “Escuadrón Suicida”, pues para esa cinta lo cacaraquearon demasiado y nos entregaron algo así como un personaje de relleno. Pero pareciera también, que quieren una elucidación que sea igual de memorable que la de Heath Ledger en “El caballero de la noche”. A simple vista, pareciera que la personalización de Phoenix es un claro homenaje a los Jokers presentados en las diferentes cintas y series de televisión. Así, vemos unos labios muy parecidos a los de César Romero que lo interpretó en la serie de los sesentas, el cabello similar al de Ledger en la cinta de Nolan y la vestimenta fusionada entre la de Jack Nicholson de Batman en 1989 y la de Cameron Monaghan, quien interpreta a los hermanos Valeska en la aclamada serie “Gotham”, donde Jerome Valeska da pie para que su hermano Jeremiah se convierta en el desquiciado payaso. Por cierto, Cameron Monaghan sin demasiado alarde, se ha llevado muchos reconocimientos por su trabajo en “Gotham”, pues la crítica ha estimado que su actuación se encuentra incluso a la altura de la de Ledger, considerando al joven histrión, uno de los mejores intérpretes del príncipe payaso.


Joaquín Phoenix

Con la película de el Guasón, Warner Brothers y DC buscan iniciar un nuevo universo, a ver si con este sí les va un poco mejor que las de los súper héroes, llamado DC Dark, donde contará la historia de los villanos más memorables de sus historias. Se dice también que se está cocinando una película sobre las sirenas de ciudad Gótica, es decir, el origen de Hiedra Venenosa, Gatúbela y Harley Queen.

La nueva cinta del Joker, aunque con polémica y todo, me llena de esperanzas y pienso, puede ser una película que encumbre al personaje que de por sí le robaba cámara a Batman. Me gusta la idea de que Joaquín Phoenix lo interprete y es que, sin el afán de parecer fan ni mucho menos, pienso que él no solo es uno de los más grandes actores de su generación, sino en uno de los más grandiosos de todos los tiempos, pues es capaz de transmitir un cúmulo de emociones con sus trabajos, desde conmovernos como en “Her”, odiarlo como en “Gladiador” o transformarse en el mismísimo Johny Cash; es un actor camaleónico, de los llamados de método y que además, no elige un personaje sin que represente un reto para él en muchos aspectos. Otra de las situaciones que me llena de esperanzas con esta película, es que Robert De Niro está en el elenco. Sin duda, está será la más grande conquista del perturbado arlequín.

A propósito del â€œBatmanday”

Ismael Ortiz Romero Cuevas


El pasado sábado, cuando estábamos en vísperas de celebrar el grito de independencia en nuestro país, las redes sociales y portales de entretenimiento se inundaban con mensajes por el llamado Batmanday o Día de Batman. Resulta que desde el 2014, por el 75 aniversario del súper héroe, cada 15 de septiembre se le dedica este día al vigilante de Ciudad Gótica organizado por la editorial, los fanáticos y por lo que Batman significa para la vida de muchos, con motivo de que la revista del encapotado apareció en el mercado por primera vez el 15 de septiembre de 1939. “Bats” es un súper héroe medio amargado, sombrío y triste, pero que con astucia, grandes dotes físicas, armamento de primer nivel y sobre todo, mucha, pero mucha inteligencia combate el crimen en su ficticia ciudad de origen. Nos inspira que alguien haya podido sobreponerse de tal forma al que seguramente es el mayor evento traumático para un niño: quedarse sin sus padres y sobre todo, ser testigo de su asesinato. La tragedia es el gran motor para que Bruce Wayne se vista de murciélago y combata el crimen.

A través de los años, Batman ha sido plectro para mucha gente. Es el ideal de firmeza, es un justiciero que no teme enfrentarse a juicios morales, miedos o compasión para cumplir su tarea, es un héroe que no mata; es el ser humano más peligroso en la Tierra según el mismo Superman; y aunque su principal motivo como vigilante es que Batman podría ser cualquier persona, creo que no podría ser “alguien demasiado común”.

Así, a través del cómic el personaje se hizo muy popular a grado tal que no creo que haya alguien en el mundo que no sepa quién es Batman. Y del cómic pasó al cine en los seriales de los años 40, después a la televisión en 1966 y posteriormente al cine en 1989, bajo la dirección de Tim Burton y con Michael Keaton elegido como el primer Batman del celuloide, elección que fue demasiado polémica pues los fanáticos no concebían que un tipo de mediana estatura y conocido por hacer comedias, se enfundara en el traje del murciélago; les tapó la boca y volvió a encarnar al héroe oscuro en Batman Returns de 1992. Luego vinieron dos películas no tan afortunadas que dirigió Joel Schumacher y que mejor la dejamos ahí. En 2005, Christopher Nolan retomó a Batman y lo encumbró con las tres más grandiosas películas de súper héroes que se hayan realizado. A partir de ahí Warner y DC quisieron extender ese universo y llevar a todos estos personajes a la gran pantalla y así estrenaron El Hombre de Acero en 2013, cinta con la que iniciaría todo este ambicioso proyecto que coordinaría Zack Snyder, el mismo que llevó a Watchmen a la pantalla e hizo una obra de arte con la adaptación de esa novela gráfica. Y con los proverbiales personajes de DC, pues nada más no resultó.

En 2016 llegó Batman vs. Superman: El origen de la justicia, donde al fin, Batman y Superman se enfrentaron en una batalla y eso, fue el acabose. A la película no le fue nada bien con la crítica que argumentaban tenía un guión poco lógico y personajes sin estructura, se rieron del villano y Ben Affleck fue la burla por romper con el estereotipo del súper héroe delgado. Sin embargo, en taquilla fue un gran éxito y muchos fanáticos defendieron la cinta que, según ellos, contenía muchos elementos del cómic original y que solo los más puristas seguidores conocían. La película en realidad aporta buenos abecés cinematográficos así como valores de producción y está destinada, pienso yo, a convertirse en una película de culto al paso de los años, tal y como pasó con historias como “Sexto sentido” o “La guerra de las galaxias IV: Una nueva esperanza”, que la crítica laceró al momento de su estreno y el tiempo se encargó de ponerlas en su sitio.

Es cierto, BvS es risible sobre todo por lo idiota que resulta la resolución del conflicto entre los encapotados, tanto que salí cantando del cine esa canción de José María Napoleón que reza: “ella se llamaba Martha, ella se llamaba así…”, sin embargo, es la atmósfera que logra inspirada en el cine negro de los años cincuentas y el interesante desarrollo de los personajes lo que hace que poco a poco vaya conquistando más fanáticos y críticos que ahora entienden la naturaleza de esa película, reconociendo que no es en absoluto mala, tal y como la prensa especializada conquistada por las inocentes cintas de Marvel habían afirmado que lo era; muchos dijimos lo mismo quizá por dar razón a las masas, pero resulta que no, BvS es una película que vale la pena disfrutar y que seguramente, será reconocida al paso de los años. Seamos conscientes también de algo, Chris Nolan dejó un estándar demasiado alto para las cintas de Batman y eso, fue quizá el lastre más pesado que la obra de Snyder tuvo que cargar, pues esperábamos un Batman más humano y no un personaje de fantasía, como en su naturaleza debe ser.

Batman representa astucia, inteligencia, aprendizaje y los altibajos de la naturaleza humana. Es detective antes que héroe. Siempre gana, pero lo hace de una manera justificada, enalteciendo las necesidades de las personas antes que cualquier otra cosa y eso es lo que simboliza y lo que quizá, lo hace más poderoso y fuerte que todos los demás súper héroes: su condición humana. Por eso inspira superación, decisión y justicia. Por eso Batman, es Batman.

Cuarón y el orgullo nacional

Ismael Ortiz Romero Cuevas


El sábado pasado, se entregó el prestigiado León de Oro del festival de cine de Venecia. Se le premiaba a la mejor película a Roma, dirigida y escrita por el cineasta Alfonso Cuarón, una producción nacional que el director ganador del Oscar llevará de la mano con Netflix. Se dice que Roma, es su película más introspectiva y personal. Es una película con la que nos identificaremos. Es una película que fue ovacionada. Es una película con la que quizá, por fin México gane el Oscar a Mejor Película en Idioma Extranjero.

Por supuesto que desde el 29 de agosto que Roma fue estrenada podríamos decir que de manera oficial en el festival, muchos estuvimos al pendiente de su desempeño y de saber qué opinaría la crítica a la nueva entrega del visionario director después de que hace cinco años, nos dejara literalmente sin aliento con “Gravedad”. Las criticas eran estupendas y el sábado, se llevó el máximo premio del Festival como mejor película. En lo personal, Alfonso Cuarón me parece un director más arriesgado, visionario e inteligente que los otros dos mexicanos que triunfan en el cine mundial (Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro), y no porque ellos no sean extraordinarios, sino que siempre quién ha abierto las puertas y propuesto cinematografía distinta en inovado en cuanto a historias y técicas, ha sido Cuarón. Por algo, fue el primer cineasta mexicano en ganar un Oscar como Mejor Director en 2013 y el pasado fin de semana, le dio a México, su primer León de Oro.

La filmografía de Cuarón a mi gusto, siempre ha estado plasmada de imágenes creativas e historias que nos generan sentimientos, el que sea, desde aquella lejana “Sólo con tu pareja” de 1991, con Tomás Tomás, Silvia Silva, Mateo Mateos y los jalapeños caseros Gómez, para que soples mientras comes. La ópera prima de Cuarón contó con ese reconocimiento nacional e internacional que hicieron que filmara su segunda película ya en Hollywood en 1995: “La princesita”, un cuento de hadas trágico y mágico que sin duda, y en una apreciación muy personal, sirvió de preámbulo para que años mas tarde hiciera “Harry Potter y el prisionero de Azkaban” y Del Toro se inspirara para hacer “El laberinto del fauno”, véanla y díganme si no.

Y podemos ir recorriendo cada película de su filmografía y encontrarnos con elementos no solo grandiosos, sino de un valor artístico notable, puesto que su forma de dirigir ha creado escuela en otros cineastas que lo toman como referencia. Fue Cuarón, el primer director que experimentó con la toma de plano secuencia, es decir, cuando se filma de tal forma que pareciera que la película no tiene cortes, como si fuera una sola toma. Cuarón experimenta el plano secuencia en casi todas sus películas, pero lo vemos hacerlo ya de una manera más recurrente en “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, perfeccionarlo en “Niños del hombre” y entregarnos 16 minutos de una toma espectacular y bellísima al inicio de “Gravedad”. Justamente el uso de un solo plano secuencia, sirvió de inspiración a Alejandro González Iñárritu en “Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia”, donde prácticamente toda la película se filma con esta técnica perfeccionada y embellecida por Cuarón. También, la forma de filmar escenas ubicadas en el espacio exterior y que nos entregara en “Gravedad”, influenciaron a Christopher Nolan en “Interstellar”, no me digan que no notaron la escuela de Cuarón en esa película que me dejó con una depresión post filme como de tres días.

Alfonso Cuarón es sin duda, uno de los artistas mexicanos más reconocidos a nivel mundial por la forma tan innovadora y vanguardista de hacer cine. Tengan por seguro que siempre van a ver una cinta de dimensiones épicas cuando la dirija él. No nos queda más que aplaudirle a este cineasta y seguirlo teniendo de orgullo, para que nos siga sorprendiendo cada vez que filma. Gracias a Cuarón, el universo cinematográfico de Harry Potter se convirtió en lo que fue. Gracias a la escuela de Cuarón, se hace buen cine en todo el mundo.

Las pretensiones de Pantera Negra

A principios del mes pasado, se anunció una nueva categoría en el Oscar: Mejor Película Popular, que honestamente a muchos quienes todavía vemos con cierto respeto esa entrega de premios, se nos hizo una especie de payasada y ganas de quedar bien con alguien y para premiar cintas expresamente dirigidas a las masas; también para que los llamados blockbusters de verano, no quedaran fuera de alguna de las nominaciones importantes, pues se limitaban a premios tecnológicos y de efectos especiales. Para ser más precisos, se me hizo que la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, quiso quedar bien con el emporio Disney, quien es dueño de Marvel y que desde hace una década, pone en pantalla por lo menos una historia de superhéroes con guiones mediocres y efectos a la orden del día, en esa época del año.

A diferencia de 2001, cuando se otorgó por primera vez el premio a Mejor Película Animada y que fue Shrek de DreamWorks quien se llevó esa estatuilla, también teníamos claro que era una especie de categoría para beneficiar a las cintas animadas también hechas por Disney. Y como fue, la gran ganadora hasta la fecha en esa terna ha sido la compañía del ratón Mickey, ya sea con Pixar o sola, pero es quien más preseas se ha llevado a lo largo de la relativamente poca historia en lo que a esta condición se refiere. En ese momento, a nadie le pareció extraño, vamos, era hasta justo pues La Bella y la Bestia había competido en la terna a Mejor Película en 1992, perdiendo ante El Silencio de los Inocentes.

Y precisamente de eso se trata. Ninguna de las películas de las llamadas bluckbuster ha competido nunca por la estatuilla a Mejor Película aún cuando en la historia reciente, ha habido cintas que lo merecen y como ejemplo podríamos citar a El Caballero de la Noche (Warner Bros.), Logan (20th Century Fox), Mujer Maravilla (Warner Bros.), El Hombre Araña 2 (Columbia Pictures) o Harry Potter y el Prisionero de Azkaban (Warner Bros.), que además de ser películas que reventaron la taquilla, tenían grandiosos elementos cinematográficos que las hacían dignas de competir en la máxima categoría del Oscar, pero ojo, ninguna de estas, es de Disney / Marvel.

Sin embargo, me queda claro que quienes integran el comité de entrega de los Óscares, ha abierto esta categoría con el afán de que Pantera Negra se vaya con uno de las distingas grandes y no se limite a tener premios por efectos especiales, maquillaje, vestuario, edición de sonido o cualquiera de los llamados galardones técnicos. No cabe duda que Pantera Negra es una de las mejores películas que ha entregado Marvel pese a lo limitado y elemental de las historias que acostumbran exhibir. Y mientras la crítica y mucha gente del público quedamos contrariados por lo risible del guión de Thor Ragnarok, Pantera Negra nos dio un grato giro a las historias demasiado descafeinadas de estos súper héroes. Pero de eso, a celebrar que le hayan creado una categoría para que se lleve un premio, al menos a mí, me hace dudar ya de la credibilidad del Oscar, cuando ha habido películas blockbusters, que lo han merecido mucho más que la del oriundo de Wakanda.

A todo esto, Chadwik Boseman, quien interpreta al súper héroe afro, ya desdeñó el premio a Mejor Película Popular al afirmar que nadie de quienes trabajaron en la película, ni los ejecutivos se conformarían con un galardón que según él, solo reconoce la popularidad de una película y no sus elementos fílmicos, por lo que el pasado domingo aseveró que todos desean competir en todas las entregas de premios pero en la terna a la Mejor Película (se vale soñar). Pero vamos, si El Caballero de la Noche no lo hizo y que además lo merecía, no creo que T’Challa vaya a ser considerado un héroe de ese tamaño y compita por el más grande de los premios.

Y aunque físicamente, Pantera Negra se parece a Batman, pues no lo es. Así que entre la polémica, gustos y disgustos, ya veremos qué nos ofrecen las entregas de premios 2019. Por lo pronto y para que no digan que las películas elementales se quedan fuera de los premios, ya les crearon uno.

 

Los súper héroes que salvaron a M. Night Shyamalan

+Ismael Ortiz Romero Cuevas


Esta semana en serio que quedé gratamente sorprendido por la presentación del póster oficial de Glass (que se traduce como Vidrio); la secuela de Fragmentado, película que contaba la historia de Kevin Wendell Crumb, interpretado de manera magistral por James McAvoy y que nos presentaba un complejo personaje con 23 personalidades distintas, derivado del trastorno de identidad disociativo que padecía por ser víctima de abusos infantiles.

Todo transcurría como un thriller que nos mantenía al borde del asiento y con ganas de ver qué es lo que el personaje hacía con las personalidades de las que era víctima. Hasta la escena final, cuando vimos a Bruce Willis observar la noticia que hace referencia a la captura del enmarañado psicópata. Mucha gente se sorprendió en el cine hace más de un año cuando Fragmentado estaba en la sala; otros más no supimos qué era lo que pasaba con esa extraña aparición (yo estaba en ese grupo). Supuse que se trataba de una especie de cameo importante para la historia, pensando que esto se debía a la continuación de la cinta; y sí y no. Sí, porque jamás asocié con Fragmentado una película de Shyamalan que vi en mi época de universitario llamada El Protegido, que en inglés se llamó Unbreakable, es decir, irrompible que honestamente tiene mucho más que ver con la historia ese nombre que el que decidió ponerle la distribuidora en español; entonces, el personaje que aparecía al final de Fragmentado era David Dunn, interpretado por Willis y estelar de El Protegido. Lo que Fragmentado hacía referencia es que David Dunn, un personaje a quien no se le rompen los huesos se enfrentará al alter ego más poderoso de Kevin (McAvoy), es decir, La Bestia y no, porque la referencia era entendida solamente para quienes tenían muy buena memoria para recordar con precisión al personaje de Willis o más difícil aún, recordar El Protegido, que en su estreno hace 18 años, pasó prácticamente desapercibida.

Para ser más precisos, yo tenía como mayor referente a Shyamalan por películas grandiosamente malas. Grandiosas por todo el derroche de tecnología y efectos especiales que utilizaban y malas porque simplemente eran un desastre. “La Dama en el Agua”, “El fin de los tiempos”, “El último maestro del aire” o “Después de la Tierra” dejan constancia de que Shyamalan era un director que podía hundir la carrera de un gran actor por haber aparecido en una de sus malísimas películas, vean a Will Smith y a su hijo Jaden o a Paul Giamatti. Lejos quedaban sus años de gloria de cuando dirigió “El sexto sentido” o “Señales”. Pero nadie, en serio nadie, se acordaba de El Protegido, quizá su obra con más posibilidades y la más querida para el cineasta.

Pronto, supe que tanto Kevin como David Dunn y Elijah Price /Mr. Glass, formaban parte del mismo universo y que al fin, después de casi 20 años, el cineasta podría terminar su tan ansiada trilogía de súper héroes poco convencionales. Para que esto pudiera ser posible, evidentemente tuvo que ver la gran recepción que Fragmentado tuvo en las salas de cine, pues de inmediato, conquistó a un sinnúmero de fanáticos fieles a la historia y a otros que nos tuvo buscando El Protegido hasta que la encontramos y yo, pude revivirla (¡bendito seas Netflix!), además de que fue recibida bastante bien por la crítica especializada, siendo su película mejor calificada desde “El Sexto Sentido”.

La cinta Glass, reunirá a los tres súper humanos presentados por Shyamalan en El Protegido y Fragmentado, es decir a David Dunn, Elijah Price / Mr. Glass y a La Bestia, ahora supongo centrándose en la grandiosa y manipuladora mente de Mr. Glass a quien además, Samuel L. Jackson vuelve a interpretarlo.
Sin duda, estamos a punto de ver la reivindicación de un director que muchos pensábamos, se dedicaba únicamente a hacer ridículas películas para Hollywood. Yo, tengo muchas ansias de ver ya Glass, esperando también las extraordinarias tomas que asemejan una viñeta de comic y esos movimientos de cámara tan vertiginosos, que hicieron de El Protegido y Fragmentado, películas aclamadas y hoy, queridas.

Las más grandiosas bandas sonoras

Ismael Ortiz Romero Cuevas


Hace algunas semanas, en tertulia con los amigos, a alguien se le ocurrió preguntar (y aclaro porque no sólo a mí, sino fue como una pregunta que se puso sobre la mesa), qué banda sonora considerábamos de las más simbólicas dentro del cine mundial. Obvio, entre todos mencionaron algunas que merece la pena no pasarlas desapercibidas, sin embargo hay que aclarar algunos puntos:

Cuando hablamos de banda sonora, hablamos de la que comúnmente llamamos música incidental o música de fondo. Y aunque algunos de quienes estábamos en la mesa, mencionaron temas como Over The Rainbow de El Mago de Oz; Beauty And The Beast de La Bella y la Bestia, I Just Call To Say I Love You de La Chica de Rojo o As Time Goes Bye de Casablanca, esas son canciones y no banda sonora. Obviamente entré al juego a mencionar algunas canciones, sin embargo, creo que no es por demás destacar algunos de los más grandes compositores de bandas sonoras, es decir, de partituras originales o lo que en inglés llaman Score y aquí trataré de poner algunas de las canciones y algunos de los compositores, obviamente estimados lectores, esperando también puedan mencionar a alguno que se me haya pasado o que consideren también, valdría la pena citar.

Creo que comenzaré con nada menos que Ennio Morricone, músico, compositor y director de orquesta italiano. Sin él, no concebiríamos el cine y algunos clásicos. Desde cintas que han marcado toda una época como “El Bueno, El Malo y El Feo” de 1966, de donde se desprenden quizá dos de las partituras más famosas en la historia del séptimo arte, el tema que da nombre a la película y el extraordinario The Ecstasy Of Gold, que los mismísimos grupos Metallica o The Ramones la utilizaron para abrir y cerrar sus conciertos respectivamente. Incluso, Metallica fue nominado a un Grammy por su versión de esta gran composición.

Sin Morricone, no entenderíamos la grandeza del cine, pues su música no solo ha contextualizado, sino que ha embellecido más la pantalla de plata. Otras grandes cintas que ha musicalizado son “Días de Gloria”, “Cinema Paradiso”, “Lolita” y “¡Átame!”, por citar algunas (y que quede claro el “algunas”). Morricone recibió su primer Oscar honorífico hasta 2006 y el segundo, por la partitura de “Los 8 Más Odiados”, en 2016.

Otro grande las partituras y créanme, de quien cuesta trabajo elegir una sola, igual que con Morricone es nada menos que Henry Mancini, que aunque por el apellido, muchos piensan que es italiano no lo es; es estadounidense. Mancini le puso música a cintas de gran influencia como “Desayuno con Diamantes” o “Victor Victoria”, pero sin duda, es “La Pantera Rosa”, hecha para la película de 1963, por la que Mancini será eterno.

Si hay una banda sonora que al menos a mí, me emociona hasta la médula es la que compuso el gran Nino Rota para la que es, para gusto de muchos (y me incluyo), la mejor película de todos los tiempos: “El Padrino”. Coppola le encargó este score a Rota dándole indicaciones precisas sobre la personalidad y sonido con el que Don Corleone debía identificarse, quedando un vals nostálgico, elegante y oscuro. Rota fue nominado al Oscar por esta memorable partitura, pero no lo ganó sino hasta la segunda parte.

Hablemos de John Williams. “Tiburón”, “La guerra de las galaxias”, “E. T. El extraterrestre”, “Superman”, “Indiana Jones”, “Parque Jurásico”, “Salvando al Soldado Ryan”, “La lista de Schindler”, “Mi pobre angelito” o la saga de Harry Potter. Todas un icono de la música y el cine. ¿Cuál les gusta más?

La banda sonora más terrorífica es sin duda para “Psicosis”, esta cinta de Alfred Hitchcock y que arregló Bernard Herrmann. Y aunque el compositor también le puso música a películas perpetuas como “El Ciudadano Kane”, “Fascinación”, “El hombre que vendió su alma” o “Taxi Driver”, pienso que por “Psicosis”, se ha ganado un lugar no solo en el cine, sino en la historia.

Las películas de superhéroes siempre han tenido un lugar especial para la música incidental o partituras, pero creo que “El Caballero de la Noche”, merece una mención especial, por esa partitura llamada “Why So Serius?”, y que acompañó a El Guasón interpretado por Heath Ledger. Hans Zimmer es el responsable de esa espeluznante e insólita composición, tocando el cello nada menos que con navajas de afeitar para lograr el característico sonido.

Ya sé estimados lectores que faltaron muchos compositores, muchas partituras y muchas películas, pero dejémoslo hasta aquí por esta entrega. Prometo hacer una segunda y hasta una tercera parte hablando de la música en el cine, pero también me gustaría saber su opinión, así que ojalá puedan dejar un comentario.