Home Blog Page 12

DICEN QUE… ||  La salud mental es un lujo

Juan Carlos Salamanca

Dicen que la salud mental es un lujo.

Algo para quien tiene tiempo. 

Para quien puede pagar terapia.

Para quien no tiene “problemas reales”.

¡Pero no es cierto! 

Sentir no es un lujo. 

Es parte de estar vivo.

Y al menos una vez al día, deberíamos preguntarnos con sinceridad:

¿Cómo me siento hoy?

Porque lo que sentimos nos cambia el día, y también cambia cómo tratamos a quienes nos rodean.

Nuestras emociones se cuelan en todo: 

En la ropa que elegimos, en lo que comemos, en cómo respondemos, en lo que callamos y hasta en la música que escuchamos. 

No reconocer lo que sentimos no lo hace desaparecer, por el contrario, lo esconde… pero lo esconde mal, ahí sigue, saliendo en forma de enojo, ansiedad, insomnio, cansancio, culpa o distanciamiento con nuestros seres queridos. 

¡No, no es un lujo hablar de salud mental!

Es una necesidad, es una forma de cuidarnos para poder cuidar, es ponerle nombre a lo que nos pasa, para que no nos controle desde nuestro interior. 

Dicen que la salud mental es un lujo.

Pero en realidad, es la base para vivir con dignidad.

Empieza por ti. 

Pregúntate hoy: ¿cómo me siento?

—————————————————————-

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

CONTRAFUEGO || Salinas Pliego, ¡a pagar!

0

Aurelio Ramos Méndez

En mes y medio, con la entrada en funciones de una nueva Suprema Corte de Justicia, los mexicanos quizá podamos empezar a ver el derrumbe del imperio económico y mediático de Ricardo Salinas Pliego, quien a querer o no deberá pagarle al Estado 74 mil millones de pesos por impuestos e intereses acumulados durante tres lustros.

Tan descomunal monto, inconcebible para el hombre de la calle, representa un golpe demoledor para un potentado cuya causa de vida ha sido la acumulación de dinero bienhabido o del otro, pues se quedará con el ego abollado, como en la más horrorosa pesadilla, fuera del club de megáricos.

En dólares el adeudo asciende a la friolera de 4 mil millones. Poco más de la mitad de la fortuna que –infladita para fanfarronear y apantallar al respetable o negociar indemnización si procede– este magnate de proverbial atrevimiento y desvergüenza dice tener.

Fortuna forjada mediante la ilegal utilización para beneficio particular –masiva publicidad de las empresas de Grupo Salinas– de la concesión de un servicio televisivo propiedad de todos los mexicanos.

El jueves pasado, mientras fuera de sí profería insultos soeces, machistas y discriminatorios en contra de tres periodistas mujeres y pretendía tomarle la medida a la presidenta Sheinbaum, al concesionario de TV Azteca se le apareció el cachudo.

En declaraciones al periodista Rolando Ramos, de El Economista, el inminente nuevo presidente de la Corte, el oaxaqueño Hugo Aguilar Ortiz, les ofreció a los empresarios plena seguridad jurídica para sus inversiones.

A renglón seguido, sin embargo, silbando bajito pa no espantar, deslizó advertencias que calzaron perfecto en la situación de Salinas Pliego:

“Si se cumple con la normatividad (los empresarios) van a tener certeza jurídica, vamos a hacer los pronunciamientos que sean necesarios para que estas inversiones continúen. Hay que reconocer que en el esquema actual de organización y de vida de la sociedad mexicana ellos juegan un papel importante en la economía de México y van a estar aseguradas las inversiones”.

Si, en cambio, hubiera violaciones a la norma, si –por ejemplo– no se cumplieran las reglas ambientales, no habría forma de sostener tal compromiso de certeza, dijo, y recalcó:

“Si hay negocios, contratos, convenios, concesiones, autorizaciones que da el gobierno, que cumplen con la ley, no veo bajo qué argumento podamos anular, obstaculizar o impedir esas inversiones”.

Pero –prosiguió el mixteco que a partir del primero de septiembre encabezará el Poder Judicial– “si hay un aprovechamiento de la concesión sin cumplir los requisitos legales, sin cumplir el derecho social…”. 

Más claro no canta un gallo. Malas noticias para el empresario televisivo que ni con calzador encaja en la clasificación de concesionarios y causantes cumplidores pergeñada por Aguilar Ortiz.

Y la pila de amparos, descaradas leguleyadas interpuestas para dilatar litigios a la espera de ministros… condescendientes, digamos, no será resuelta –¡lástima Margarito!– por la muy amiguera Corte cuyos integrantes ya están más cerca del zaguán que de la sala.

Les corresponderá a los nuevos ministros –prueba del ácido– acometer con celeridad el añoso pleito. Desatar la pita del empolvado expediente, darle a éste veloz lectura, escuchar alegatos, allegarse la información que requieran e intimar luego al Tío Richie, a lo Laura Bozo: ¡Que pase el desgraciado!

Intuye el concesionario de TV Azteca que, ahora sí, está con el santo de espaldas. No se explica de otro modo el que haya azuzado a sus periodistas de bolsillo, el estentóreo Javier Alatorre por delante, para desempeñarse de escuderos.

Ni que la exdiputada y exsenadora Ninfa Salinas haya tenido que salir en apoyo a su padre, así lo haya hecho de modo tan desatinado que resultó salpicada por la coprolalia de su progenitor.

A los gritos, Alatorre dijo que la televisora del Ajusco no ataca al gobierno sino que se concreta a informar sobre la realidad, en especial la atroz violencia desatada por los traficantes de drogas.

Curiosa ética la de este empleado de TV Azteca, tan presto hoy para informar de la barbarie del narco y tan tardo para develar la censura expresa que sobre la fallida guerra antinarco rigió en esa televisora en tiempos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. 

Dígalo si no Adriana Delgado, colaboradora de Salinas Pliego encargada entonces de exigirles de manera explícita a comentaristas, reporteros, conductores y hasta comediantes, abstenerse de mencionar siquiera el desangre nacional causado por aquella guerra absurda y contraproducente, cuyas consecuencias todavía sufre nuestro país.

Por lo que atañe a la presidenta del Consejo Directivo de Fundación Azteca, Ninfa Salinas, habla bien de ella el que haya asumido la misión imposible de defender aun con mentiras a su padre.

Como Rosita en la tira cómica Educando a Papá, que durante medio siglo narró las peripecias de un archimillonario súbito renuente a abandonar sus guarradas de rastacuero, la exlegisladora no intentó civilizar a Ricardo Benjamín. Simplemente dio la cara por él, quizá con vergüenza ajena.

“En México se está perdiendo el derecho a disentir, el derecho a cuestionar y en general la libertad de expresión”, escribió en X, respaldando sin restricciones la boca de basurero de su progenitor.

Con insolencia suprema y lenguaje soez, que deplorablemente impactó en su hija, Salinas Pliego insultó hasta donde quiso a Sabina Berman, Denise Dresser y Vannesa Romero, quienes tuvieron el arrojo de criticarlo con pertinencia y corrección, en uso de su libertad de expresión.

A Berman le correspondió la peor parte de la inmundicia expelida por el despreciable ricachón. Resulta indelicado reproducir el lenguaje penitenciario con que la ofendió, pero es insoslayable hacerlo para entender la catadura del bocón y constatar que dinero y buena educación no marinan.

“Oye perra do-Berman y qué tienes que decir del asesinato de estas 3 niñas que murieron abrazadas y ejecutadas. ¿Es culpa de Calderón? Estoy esperando tu columna sobre el gobierno y su cruel indiferencia, me etiquetas cuando la escribas hdtrpm cara de Ozzy Osbourne versión lencha”.

No tuvo Berman que afanarse para responderle con altura a la hija del autor de esa oda:

“Hoy es un DELITO insultar, humillar y descalificar REITERADAMENTE en los medios digitales. @NinfaSalinas. Tu padre @RicardoBSalinas lo ha cometido reiteradamente y durante AÑOS con varias mujeres”, escribió en X.

Mal no le fue a Ninfa con Berman, pero sí con los internautas. Uno de ellos le preguntó si en la mesa, a la hora de la comida, su padre suele decirle “alcánzame el pan, hdtrpm”, o si reserva la brutal abreviatura para algún otro miembro de tan linda familia. Enigma. El interrogante se quedó flotando en la nube.

Está claro, la irritabilidad del concesionario de TV Azteca denota que ya siente a la justicia respirándole en la nuca.

BRASAS

Un periodista a quien dada su propensión a “volar” la información su director lo motejó “el jumbo de los reporteros”, llamó de manera tácita e irresponsable, a no sólo acosar –escrachar– sino agredir físicamente al médico Hugo López Gatell.

En una columna que tituló “Baje del avión al Doctor Muerte”, dijo que quien fue Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud durante la pandemia está a punto de tomar el avión a Ginebra, pero “no debe hacerlo”.

De modo textual, escribió:

“Hugo López-Gatell, que enfrenta acusaciones penales en México por el manejo de la pandemia de Covid-19, está a punto de tomar el avión que lo lleve a Ginebra. La presidenta Claudia Sheinbaum le inventó un puesto y lo enviará como enlace de la representación de México en los organismos técnicos de las Naciones Unidas, ante la Organización Mundial de la Salud. No debe hacerlo”.

¿Cómo está eso de ‘baje del avión’ porque viajar a Ginebra López Gatell ‘no debe hacerlo?

Estamos ante un llamado abierto a las audiencias del aludido columnista. Procede por ello preguntar de qué manera él espera que alguien “baje del avión” al exfuncionario, y si hay forma de hacerlo sin tocarlo, levantarlo en vilo o a empellones.

No nos dejemos engañar. Los ataques no son al ahora representante de México ante la OMS, sino al gobierno federal todo. 

Y detrás están los desplazados tiburones, proveedores y contratistas del sector salud, entre quienes destacan Roberto Madrazo Pintado y su pandilla, y empresarios periodísticos.

Un infame coro mediático se ha encargado de hacerle a López Gatell, injustamente, peor fama que a Caín. 

Se le acusa de haber atendido con negligencia o corrupción la epidemia de covid19, inédito problema global respecto del cual nadie en el mundo, ni siquiera en los países más desarrollados, tenía ni la menor idea de cómo enfrentarlo.

A partir de suposiciones, el columnista le atribuyó al exsubsecretario todo un catálogo de delitos, en especial decesos “probablemente” por “sabotaje”, al abstenerse de autorizar importaciones de vacunas.

En la ruin campaña la cosa ha sido de manual. Se sesga la información y luego se editorializa sobre la versión distorsionada, y el aparato que hace eco se encarga de propalar la infamia, hasta darle carta de naturalización.

¿Pruebas al canto? Así ocurrió con la declaración de López Gatell respecto a que el Presidente de la República no era agente de contagio, o que lo era tanto como cualesquiera de quienes lo acompañaba a sus giras.

“La fuerza del presidente es moral, no es una fuerza de contagio, en términos de una persona, un individuo que pudiera contagiar a otros”, dijo el funcionario. Cantera de insumos para la calumnia.

En los medios se volvió estupidez. “El Presidente no contagia, es una fuerza moral”.

Nadie disoció el aspecto estrictamente técnico de que López Obrador contagiaba o no como cualquier ser humano portador o no del virus, por una parte, y por otra el pleno derecho de que alguien considere a su jefe una fuerza moral, un líder político gigantesco, un héroe invencible, un rock star o un dios.

Algo así como que el columnista de marras haya considerado verdaderas deidades a sus patrones de turno, de Carlos Ahumada a Emilio Azcárraga y Juan Francisco Ealy Ortiz, digamos…

RESCOLDOS

En manos de la altamente negociable justicia gringa, Ovidio Guzmán ya empezó a decir vía su abogado lo que el Tío Sam quiere escuchar. Empezó con la babosada de que la Presidenta Sheinbaum es brazo del Mayo Zambada. Y seguirá con embustes para propiciar el incesante intervencionismo, so pretexto del narcotráfico. Allá quien quiera tomar sus dichos como la verdad revelada…

aurelio.contrafuego@gmail.com

————————————————————–

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

Extorsión por derecho de aire

Carlos R. Aguilar Jiménez

El gobierno federal luego del fracaso de la ideología de abrazar a delincuentes al no aplicar la ley, y en especial castigos por extorsión por derecho de piso, finalmente, la presidenta, dijo, enviará al Congreso una iniciativa para que la extorsión se persiga de oficio y así  implementaran operativos locales que debieron haberse aplicado hace años, antes de que creciera desmesuradamente y ahora a casi toda actividad comercial se le extorsione, siendo la iniciativa contra la extorsión una buena intención en la medida que sea real y no como acostumbran con declaraciones en la mañana que no dan resultados trascendentes en la “lucha contra el crimen organizado”, y que, siendo optimistas ojala y funcione y se haga extensiva a los gobiernos estatales que con su policía vial y centros privados de verificación, extorsionan impunemente con 540 pesos para enriquecer a concesionarios y políticos, extorsionando con el pretexto que si no lo hacen se acabara el oxígeno y moriremos asfixiados. 

Actuar contra la extorsión como dice el gobierno federal, de ser cierto, debe extenderse a gobiernos estatales y municipales que ávidos de obtener dinero, actúan como los delincuentes que cobran derecho de piso, aunque ahora sea derecho de aire, argumentando, sin ninguna evidencia o prueba científica, que el aire de Oaxaca es contaminado con gases venenosos que enfermarán o matarán a todos: pretexto insostenible analizado geográfica, estadística y meteorológicamente, pero sustentado con autoritarismo y abuso prepotente y cruel, como actúan los policías, que deben tener algún retraso mental, porque obedecen ordenes sin cuestionar, a diferencia de lo que haría una persona inteligente. Si me dijeran que debo matar personas, jamás nunca lo haría, por ética, educación, respeto al derecho a la vida de quien sea y por principios morales, pero un policía o soldado si lo hace, porque no piensan, no analizan y menos cuestión al ser bajo su IQ.

Establecer verificación vehicular y cobrar 540 pesos es extorsión por derecho de aire, abuso impune apoyado en leyes aprobadas por diputados sumisos, quienes igual que policías o soldados, alienados, alineados y humillados, tienen que aprobar iniciativas como ordenen sus lideres de bancada o comisión, porque en política no hay dignidad ni respeto a los demás, procurándose durante el tiempo que duren en el cargo todo el dinero que sea posible para asegurar riqueza a ellos mismos, sus hijos y hasta sus tataranietos, mintiendo para ser populares y entendiendo que, ante la carencia de cultura científica del 99% de la población, argumentos apocalípticos, leyes ecologistas y propaganda de fundamentalismo verde, dará buen resultado asustar, porque según la moda actual el mundo se va a acabar si no lo cuidamos, pero antes, en Oaxaca moriremos asfixiados por el humo de los coches este fin de año. Son 540 pesos de extorsión por “Derecho de Aire”.   

 ——————————————-  

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

DICEN QUE… || Los jóvenes no se interesan por nada

Juan Carlos Salamanca

Dicen que los jóvenes no se interesan por nada. Que viven distraídos, pegados al celular, sin compromiso, sin rumbo, que no luchan, que no escuchan, que nada les importa.

Pero no es cierto…

Los jóvenes de hoy están creciendo en un mundo completamente distinto al de sus padres. Uno donde hay crisis climática, guerras que se sienten cerca, sistemas que se caen, trabajos que no alcanzan y oportunidades que parecen escasas.

Y aun así, ahí están creando, cuestionando, marchando, cuidando su salud mental, alzando la voz, reinventando lo que no les gusta.

¡No es que no se interesen! 

Es que sí se interesan pero con otras formas, en otros tiempos, con otros lenguajes.

A muchos nos cuesta entenderlo…

Pero la juventud no está perdida. 

Está despertando. Está buscando su lugar en un mundo que muchas veces no les escucha, que exige sin apoyarles, que les etiqueta sin conocerles.

Y aún así, ahí siguen, con la chispa encendida, prestos para encender muchas más.

Dicen que los jóvenes no se interesan por nada… Pero nuestra juventud sí puede cambiarlo todo.

Confiemos. Escuchemos. 

Y si eres joven: levántate, habla, actúa.

—————————————————————-

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista.

CONTRAFUEGO || Programas sociales y cine terror

Aurelio Ramos Méndez

En el colmo de la desesperación pero ahora con un nuevo recluta, el multimillonario Carlos Slim, la microscópica oposición abrió una suerte de festival de cine terror, dedicado a pronosticar un inminente desastre económico y propagar miedo respecto a la dizque inevitable eliminación de los programas sociales gubernamentales.

El presidente de Grupo Carso levantó polvo y también sospechas de distanciamiento de la 4T, al instar a empresarios combatir la pobreza “no sólo dando dinero sino capacitando a la gente para dar empleo y generar bienestar”.

Habló el Día del Ingeniero y, en efecto, se refirió al sector privado; pero en los medios de opinión esa frase fue interpretada como una indirecta muy directa, mediante la cual le envió al gobierno su nueva ubicación política, muy cerca de los detractores de los programas insignia de la 4T.

Slim, no obstante, sigue siendo visitante frecuente del Palacio Nacional, donde se prodiga abrazos y deferencias con la presidenta Sheinbaum y sus funcionarios. Fiel a su formación de ingeniero civil, hasta construye puentes de entendimiento con los hombres de negocios. 

Junto con las gestiones de otros adinerados, a su capacidad de persuasión y mano izquierda se debió el encuentro del jueves pasado de la Presidenta con los empresarios más prominentes, quienes se comprometieron a “motorizar” sus planes económicos que han avanzado a paso de mula.

Cualquiera que sea el punto en que el GPS de la política ubique a Slim, su dicho sobre los programas sociales dejó en muchos la impresión de que ya no comparte la estrategia de darles dinero, becas, insumos agrícolas y otros apoyos a adultos mayores, estudiantes en la inopia, campesinos, madres solteras…

El hombre que ha propalado el cuento chino de que empezó a forjar su fabulosa fortuna desde niño, vendiendo dulces en un puestecito bajo las escaleras de su casa, en las fiestas familiares, podría estar ya al lado de la derecha más rancia.

Derecha para la cual el dinero de los programas públicos no constituye la última esperanza de la enorme masa de pobres para salir de la postración y conjurar con ello un estallido social, sino populismo, paternalismo, clientelismo, dilapidar impuestos, alentar la holganza y desconocer la meritocracia.

¡Ah, la meritocracia…! Glorificada, convencida de que cuna no es destino, pues quien nace en un entorno de pobreza puede fácilmente (ajá) remontar su condición; que las desigualdades se explican no por estructuras sociales injustas sino por un designio divino. 

Y que basta con desearlo fervientemente para salir de la indigencia, como si de verdad las grandes fortunas se hubieran amasado vendiendo gelatinas, no mediante influencias, trafiques y cochupos con el poder político.

A la par de la enigmática sugerencia de quien llegó a ser considerado el hombre más rico del mundo, otras voces se alzaron alertando sobre la “segura” supresión de los programas sociales, consecuencia de la crisis económica atizada por Donald Trump. Y, naturalmente, por el mal manejo de la economía doméstica.

En ese coro se inscribe la escandalosa manipulación del Informe sobre la Situación Financiera y Riesgos 2024-2025 del IMSS entregado al Congreso de la Unión, publicada por Reforma el viernes (05).

Una somera revisión de ese documento confiere por entero la razón al director de ese Instituto, Zoé Robledo, respecto a que hay suficiencia financiera garantizada hasta 2037. 

El Informe describe la necesidad de prever retos y soluciones, planear y anticipar escenarios y tendencias, tales como el envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y otros desafíos de los sistemas de salud a escala global.

No contiene ni la más remota referencia a que el Seguro “tiene los días contados” y solvencia económica garantizada únicamente hasta 2033, como publicó el diario en cuyo pecado original se esconde el despojo por Alejandro Junco de la Vega –su fundador y mandamás—de la fortuna de su padre. Tal como lo saben hasta las piedras, gracias a balconeadas de destacados regios, entre otros el exgobernador Jaime Rodríguez, El Bronco.

Más directo, pero a la vez más novelero y mendaz, Héctor Aguilar Camín tiró línea contra la continuidad de los apoyos a los grupos más necesitados.

En dos columnas tituladas ¿En riesgo los programas sociales? y El tope de los programas sociales, contrariando el criterio dominante entre la derecha, señaló que estas acciones constituyen “el único bien tangible, contante y sonante, que la llamada 4T le ha dado a los mexicanos”; pero que con su mal desempeño económico el gobierno podría ponerles freno.

Extraña y mentirosamente, como si acabara de llegar de Venus y jamás hubiera escuchado los discursos de dirigentes, diputados, senadores y candidatos a puestos de elección del panismo y el priismo torpedeando los programas bandera del gobierno, derramó sobre estos copiosos elogios:

“Son ya patrimonio de los mexicanos. Están inscritos en la Constitución y no hay fuerza política que pueda cambiarlos. De hecho, no hay ninguna fuerza política que quiera acabar con ellos o siquiera limitarlos.

“(…) el único riesgo de incumplimiento de los programas sociales viene del gobierno, de su mal manejo de las finanzas públicas, de sus malos resultados económicos, de su ineficiencia y sus inversiones catastróficas, todo lo cual podría crear una crisis fiscal y dejarlo sin dinero para los programas”.

Resulta inexplicable la metamorfosis opositora frente a la política social, si se atiende a las cifras sobre combate a la pobreza en que el ideólogo Aguilar Camín basa la voltereta.

Entre 1994 y 2018 –sostiene– la pobreza extrema en México bajó del 21.4% al 7%. Pero, a partir de 2018, “con el gobierno de ‘primero los pobres’, se interrumpió la tendencia y la pobreza extrema volvió a crecer”. Con López Obrador –dijo– la pobreza extrema aumentó del 7% al 7.1%. 

Destilando nostalgia, añadió: “Quizá el actual gobierno podría darse una vuelta por lo hecho antes de 2018 y repetir la fórmula exitosa de aquel México contra la pobreza extrema”.

Así, con la oposición devenida defensora de la distribución de dinero a los pobres y la proyección de un espantoso escenario de catástrofe económica, se inició una nueva acometida contra el gobierno. Tenacidad digna de mejor causa.

BRASAS

Rebasa la mera libertad de expresión, los cánones periodísticos, la honradez intelectual o la pura benevolencia y se inscribe en la franca complicidad, la bizarría con que ¡todavía hoy!, desde ciertos medios de comunicación, se defiende al meganarco Genaro García Luna.

Capo éste a cuyo sometimiento a la justicia sus defensores de oficio atribuyen la acusación gringa de lavado de dinero contra Vector casa de bolsa, del exjefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo.

Lo protegen con arrojo aun cuando los sistemas judiciales de dos países, México y Estados Unidos, investigaron y lo hallaron culpable de una ringlera de graves delitos, al punto de que le han impuesto penas singularmente severas.

Frente a la tan gallarda persistencia de sus defensores de oficio, se imponen preguntas obvias:

¿Se habrá notado en instancias gubernamentales, en especial las de procuración de justicia, la fervorosa exculpación que de este capo hacen famosos comunicadores?

¿Tomarán cartas en el asunto las autoridades o mirarán para otro lado por temor a ser tildado de gobierno censor?

Y, ¿de qué tamaño habrán sido las obvenciones que el ex secretario de Seguridad Pública repartió como para que periodistas curtidos y reputados sagaces experimenten en su olfato periodístico trastornos que les impiden percatarse de la calaña de quien fue frecuente contertulio de ellos?

El señalamiento del Departamento del Tesoro de EU en contra de las instituciones financieras CIBanco, Intercam y Vector ha sido oportunidad para que allegados del delincuente lo victimicen sin pudor ni miedo a la justicia, y lancen interpretaciones sobre qué propició la acción estadunidense y cuáles son sus motivaciones.

Un columnista –el más claramente conchabado con García Luna– para quien la realidad es irrelevante, publicó que el expresidente López Obrador utilizó percepciones en contra de quienes consideraba sus enemigos; pero hoy apura una taza de su propio chocolate.

Sostiene que, sin prueba alguna y sólo por percepciones y acusaciones de delincuentes resentidos, el capo fue sentenciado a 38 años de cárcel y condenado junto con su esposa a pagar 2,488 millones de dólares.

Detalló que la acusación contra Vector derivó de la denuncia que en 2019 interpuso en Miami el entonces jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, en contra de quien fue brazo derecho de Felipe Calderón, acusándolos de robo al erario por 250 millones de dólares.

El dinero, detalló el columnista y virtual abogado del capo, supuestamente procedía de contratos asignados por la administración de Peña Nieto a empresas de prestanombres de García Luna. 

Y el Tesoro norteamericano señaló que desde Vector se hicieron transferencias por más de 40 millones de pesos a una empresa controlada por el extitular de la SSP.

Rebosante de dicha, el periodista dijo que ahora, en el campo de las “percepciones” y dada la relación Amlo-Romo, “hay una relación directa entre el expresidente y el Cártel de Sinaloa”.

RESCOLDOS

En el sistema carcelario gringo únicamente los caimanes son insobornables. Así lo reconoció Donal Trump, de modo tácito, el martes pasado, al inaugurar la prisión Alligator Alcatraz. El penal, construido en una zona pantanosa de Florida, tiene capacidad para tres mil trabajadores migratorios. Y, para realmente ser a prueba de fugas, no será custodiado por celadores corruptos, sobornables –como la totalidad del sistema—sino por unos 200 mil aligatóridos que infestan el Parque Nacional de los Everglades.

aurelio.contrafuego@gmail.com

————————————————————–

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

Verificación y CO2

Carlos R. Aguilar Jiménez

Para el establishment o statu quo cualquier idea en contra de lo establecido es, si trata de política, traición; si es contra religiones, herejía y, si es contra teorías científicas de difícil comprobación por experimentación, como la meteorología, hipótesis de aficionados, como ocurre con el calentamiento global que inició el fin de la última Era Glacial hace 12 mil años, y que ahora es bandera de ecologistas o ambientalistas y, especialmente fuente de ganancias por extorsión para el gobierno que  culpa del CO2 a vehículos para extorsionar a sus dueños obligándolos a verificar sus motores, requisito que se puede evitar ajustando la inyección electrónica para que baje el rendimiento, pase la verificación y luego regresarlo a rendimiento normal.

No existe duda que el CO2 produce efecto invernadero, deja pasar toda la radiación electromagnética del sol pero detiene la infrarroja, elevando la temperatura, no obstante no es asunto de décadas el efecto para que sea perceptible y demostrable, no se pueden hacer experimentos ni valen todas las predicciones que algunos dicen son verdades, en ciencia no existe la “verdad”, únicamente los hechos, así que, es cuestión de siglos para saber quién tiene razón y es impredecible lo que resulte, que, en principio es mejor que el mundo se caliente y no que se enfríe.

Si fuéramos rumbo a la siguiente glaciación sería mas terrible que el calentamiento, porque el calor es vida, exuberancia, abundancia, plenitud. El frio es muerte, El calentamiento es real, señala Freeman Dyson en su libro “El científico rebelde”, causando que las zonas frías sean mas calientes, y no tanto que las zonas cálidas sean más calientes. Expresar este calentamiento local dando la media global es un procedimiento equívoco, ya que dicha media global es solo una fracción de grado.

Asimismo, los cambios locales en la pluviosidad suelen ser más importantes que los cambios de temperatura, pues los efectos bilógicos de CO2 se ponen de manifiesto en el rápido crecimiento de plantas y, en la proporción entre raíces y brotes, y estos efectos que son benéficos producen a su vez incrementos en las comunidades de microbios, insectos y animales que dependen de los vegetales, porque las plantas con más CO2 en el aire crecen más o menos en proporción a la raíz cuadrada de la cantidad de CO2, lo que significa que un incremento de este gas tendría como resultado un incremento positivo en las reservas alimentarias del mundo, como se ha demostrado en experimentos realizados en invernaderos donde se incrementa la cantidad de C02.

Como sea, lo cierto es que desde hace 12 mil años, el planeta se calienta y eso es bueno para las plantas y la vida en general y es también magnífico, pero injustificado pretexto, para que el gobierno justifique, dizque ecológicamente, su extorsión, abuso y atraco con la verificación vehicular, que no sirve para nada, igual que el “un día sin auto”, excepto para que tengan más dinero los políticos. 

———————————————-

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

CONTRAFUEGO || ¡Totalitarismo, cárcel para todos!

0

Aurelio Ramos Méndez

Si por milagroso designio el recién fallecido dueño del periódico Excelsior, Olegario Vázquez Raña, se hallase sólo en estado de catalepsia e intentase salir de su ataúd, se volvería a meter aterrorizado ante la sola perspectiva de obtener el contrato para construir y administrar las cárceles para albergar un potencial de ¡60 millones de mexicanos!

Sería, desde luego, un compromiso incumplible que a cualquiera le infundiría pavor, dada la cifra –producto de la frondosa imaginación del escritor Héctor Aguilar Camín— de candidatos a sanción judicial, económica o penal, eventuales víctimas de “la batida contra la libertad de expresión que baja del gobierno en México”.

Según el chetumaleño ideólogo de la derecha más recalcitrante, los casos de censura y amenazas de censura se están propagando, ahora con dos estrategias oficiales novedosas; una, “abusar de la ley para callar al crítico” y otra “imponer penas a ciudadanos que se expresan en las redes sociales”.

Advierte que la vía del silenciamiento no se dirige sólo a los críticos profesionales, los periodistas, sino a los ciudadanos en general. Y que mientras la primera estrategia entraña un proceder dictatorial, la segunda, dirigida a los ciudadanos, “es una vía totalitaria: oprime a todos”. 

O sea, la libertad de expresión de 99 millones de mexicanos –los inscritos en el padrón electoral– está en serio peligro.

La semana pasada la prensa militante en la oposición arreció sus ataques al gobierno federal con el embuste del gravísimo peligro que corre la libertad de expresión, a partir de polémicos casos judiciales y de modificaciones legislativas dañinas no sólo para el periodismo sino para los ciudadanos comunes. 

Decenas de voces se sumaron al coro cuyos líderes, como si pedaleasen sobre una bicicleta tándem, operan con asombrosa coordinación.

De hecho, en su artículo sobre este asunto en Milenio, Aguilar Camín bordó en torno a la paráfrasis de un lema del gobierno, forjada por Jesús Silva Herzog Márquez, virulento antagonista de la 4T que escribió en Reforma: “Por el bien de todos, cállense la boca”.

A decir del también colaborador de Latinus, Silva Herzog, los críticos ahora corren el riesgo de ser denunciados penalmente, acusados de violencia de género o de propalar odio, y terminar en la cárcel.

“(…) ¡ay de quien se atreva a criticar al poder, de quien suelte la burla de los gobernantes, quien denuncie sus tropelías y abusos!”, se dolió el columnista, y añadió:

“No se trata, hay que advertirlo, solamente de una amenaza a los profesionales del periodismo, a los medios de comunicación. Se pretende eliminar el derecho democrático de reírnos de quienes nos gobiernan. Criticar al poder se ha convertido en atrevimiento de altísimo riesgo”.

Afirmó que “la mujer de palacio” –así alude Silva a la jefa del Estado– insiste en que vivimos en el país más democrático del mundo y celebra que en México no hay censura.

Pero, “mientras lo dice, invita al comisario de la inteligencia financiera para que ataque públicamente a sus críticos, las fiscalías abren investigaciones a los periodistas y los jueces se apresuran a condenar a reporteros y medios”.

Convengamos sólo por conversar, que así ocurre. ¿Está en aptitud este portentoso analista de precisarle a su audiencia a cuál comunicador, empresario periodístico, anunciante, directivo, concesionario, político o funcionario público financiador de medios le han ocurrido semejantes represalias? 

Al glosar a Silva, Aguilar Camín adhirió a sus argumentos y concluyó que la venganza totalitaria, con sanción aun de cárcel, se cierne sobre todos, todos los mexicanos. 

De los 99 millones de empadronados, vale detallar, deben ser descontados los 36 millones de sufragantes por la presidenta Sheinbaum, morenistas, petistas y verdes. Con lo cual queda un guarismo aterrador: ¡64 millones de potenciales reos!

En este saco va la totalidad de adversarios de la 4T. Lo mismo quienes votaron por el PRI, PAN y PRD, que quienes lo hicieron por MC, los que anularon su voto o eligieron a no registrados, y hasta quienes prefirieron darse vuelta en la cama y seguir durmiendo en vez de acudir a votar. La vía totalitaria oprime a todos.

Llevado al extremo, el temor obliga a pensar en las crujías necesarias para confinar a tanto inocente que podría ser sancionado, encarcelado, por la malvada 4T. Y es aquí donde se levanta la figura de Vázquez Raña y la fundada suposición de que preferiría seguir en su féretro.

El propietario de Excelsior combinó su condición de empresario periodístico con la de constructor y administrador de penales gubernamentales, entre muchos negocios.

En tiempos de Felipe Calderón y el PRIAN, cuando la corrupción estaba en buenas manos, junto con otros empresarios obtuvo de manera directa, sin licitación, vía Genaro García Luna, contratos por cerca de ¡270 mil millones de pesos! para administrar por más de veinte años nueve reclusorios.

Al también dueño del Hospital Ángeles le correspondió la administración de los Centros Federales de Readaptación Social de Michoacán y Durango.

En los nueve ceferesos el promedio de gasto por interno fue de ¡3,500 pesos diarios!, si bien en el de Oaxaca, asignado al cuñado de Carlos Salinas de Gortari, Jerónimo Gerard Rivero, el gasto per cápita se fijó en 3, 297 pesos diarios.

Basta imaginar la montaña de dinero que implicaría la construcción y administración de tales cepos para comprender el espanto que causaría el asumir semejante compromiso. En esta hipótesis quizá lo mejor sería cercar parte del territorio nacional para encerrar ahí a los desafectos del régimen…

A pedalear en tándem con el embuste de la libertad de expresión en riesgo se sumaron Héctor de Mauleón, Leo Zuckerman, Gabriela Warkentin y muchos más…

Destacó, sin embargo, la voz de Salvador García Soto, quien –según sus propios dichos—otra vez fue víctima de represalias desde el poder, ahora en El Heraldo de México. Antes lo había sido en Radio Fórmula y TV Azteca, con sus programas La Chuleta y el Empujón.

Los propietarios del diario parte de Grupo Andrade, corporación proveedora de vehículos por millares y por montos de varios miles de millones de pesos a la 4T, lo despidieron de su noticiario radiofónico “con argumentos de comercialización”.

El periodista, no obstante, públicamente les expresó a sus empleadores agradecimiento y reconocimiento por el respeto que tuvieron por su trabajo, aunque deslizó una acusación que merece precisión de su parte y aclaración de los vendedores de autos y empresarios periodísticos.

“Entiendo, porque algo he aprendido en el tiempo que llevo en esta profesión, que las empresas tienen intereses y que esos intereses en muchos casos tienen que ver con el gobierno con el que tratan de evitar problemas”.

¿Es este el caso? ¿Resintieron los socios de Grupo Andrade presiones de la Presidencia u otras instancias del gobierno?

Y, ya que estamos, ¿Grupo Andrade ha usado a manera de chantaje las virulentas y sesgadas críticas de sus conductores de radio y tv para forzar adquisiciones archimillonarias de vehículos por el gobierno?

Los empresarios que a la vez son  grandes editores –los de El Heraldo y todos los demás—están ante el deber de abandonar la pretensión de sortear el vendaval callados y agachaditos.

De dejar el mutismo y hacer uso de su libertad de expresión para ayudar a despejar la atmósfera enrarecida por no pocos de los medios que ellos sostienen. 

BRASAS

Victoria pírrica o la chambonada del siglo. Algo así fue lo que protagonizó Estados Unidos con el bombardeo a instalaciones nucleares de Irán.

Los búnkeres atacados con más de 200 toneladas de bombas –Fordo, Isfahan y Natanz– no guardaban armas nucleares, y ni siquiera uranio suficientemente enriquecido, a más de 60 por ciento, para producirlas.

Si en aquellos sitios hubo tales armas, éstas fueron oportunamente escondidas en otros lugares, sin que el Tío Sam se percatase de dónde quedó la bolita.

El patente fracaso gringo, que ahora se intenta disfrazar a punta de propaganda, no impidió que, fiel a su talante patrañudo, Donald Trump iniciara la celebración antes de que terminara el partido. 

Con escalofriante autoritarismo desmintió a media docena de altos funcionarios de su gobierno que le advirtieron que Irán no tenía artefactos nucleares, y afirmó con necedad de beodo que aquellas instalaciones fueron enteramente destruidas.

Haciendo el paseíllo por el estadio y vía el representante republicano Buddy Carter y otros lambiscones, reclamó para sí el Premio Nobel de la Paz. ¡Como si el fallido lance bélico pudiese ocultar la barbarie de su gobierno!

Por ejemplo, la persecución de migrantes como animales, la deportación de familias completas, la separación de niños de sus padres, el bloqueo de universidades a estudiantes extranjeros… 

Y la denegación de entrada a EU a nacionales de tres decenas de países, el terrorismo comercial a punta de arancelazos, el firme respaldo a la agresión sionista a Palestina al costo de decenas de miles de vidas humanas, gran parte de niños.

En la guerra desatada por Trump contra Irán, con Israel como títere, no hubo ganadores, pero unos perdieron más que otros.

Israel ya no es el temible Israel, ahora asusta a muy pocos. La guerra se libró en su territorio –en la capital, Tel Aviv– no en tierras lejanas; el Domo de Hierro no resultó hermético, sino un frágil colador que permitió una lluvia de misiles iraníes, y Netanyahu… bueno, seamos misericordiosos…

El mundo entero pudo ver con pena ajena el trato no desconsiderado sino humillante, deshonroso, que el aspirante a Nobel –¡qué desfachatez!– le dispensó al abyecto ejecutor de la Operación León Ascendente contra la nación persa.

El principal perdedor, sin embargo, fue Estados Unidos con su operación Martillo de Medianoche, que tan sólo en Fordo descargó doce bombas de 15 toneladas cada una; en total de 180 toneladas de material explosivo. Y 30 toneladas más sobre Isfahan, amén de centenares de misiles en Natanz.

Bombas, cabe decir, trasladadas en enormes mantarrayas aéreas, los nueve aviones B-2, que sólo EU tiene, cuyo valor ronda los 2 mil 100 millones de dólares cada uno. Casi 20 mil millones de dólares en el aire… para que el uranio del mal no apareciera por ninguna parte. 

Está por verse si Trump, tan proclive a cobrar en dinero contante y sonante el apoyo estadunidense en seguridad y desarrollo a otras naciones, acabará exigiéndole resarcimiento a Netanyahu. 

Porque, en ese caso, al pobre monigote judío no le alcanzará la vida para pagarle a su padrino desalmado.

RESCOLDOS

“Mis pleitos son por dinero, a mi no me están sacando pruebas de estar coludido con el narcotráfico”. Esto escribió en X el inefable Ricardo Salinas Pliego para golpear a Morena. Usó su libertad de expresión para mentir descaradamente. Desde hace 32 años ha sido señalado de nexos con traficantes de drogas, vía Raúl Salinas de Gortari. En 1998 el hermano incómodo de Carlos Salinas fue acusado de narco por el gobierno de Suiza. Cinco años antes, en 1993, el narco Raúl Salinas le prestó a Ricardo Salinas –así nomás, por puro crédito a la palabra– 29.7 millones de dólares para adquirir Imevisión, hoy TV Azteca.

aurelio.contrafuego@gmail.com

—————————————————-

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

EL LABERINTO DE LA JUSTICIA || Hugo Aguilar Ortiz y la justicia mexicana desde la intimidad indígena

0

Antonio Gutiérrez

¿De verdad quieren los partidos y los grupos políticos enemistarse con los pueblos indígenas de México?

La pregunta no es menor, y viene a cuento porque Hugo Aguilar Ortiz —ex Coordinador General de Derechos Indígenas del INPI y hoy Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación— a todas luces, encarna la intimidad profunda de los pueblos indígenas de Oaxaca, su tierra natal. Intimidad que, lejos de ser un caso aislado, refleja también la de otros pueblos originarios de México.

Esa intimidad se manifestó con fuerza y sorprendió a muchos hace apenas unos días, cuando los pueblos indígenas, afromexicanos, y las ciudadanas y ciudadanos orgullosos de su origen salieron a votar de forma mayoritaria para nombrarlo como su representante ante el máximo tribunal de la nación.

El diccionario define “intimidad” como el espacio espiritual más profundo y reservado de una persona o de un grupo, especialmente de una familia. 

Pero en el contexto actual, de dimes y diretes sobre la elección de jueces, ministros y magistrados, esta definición sólo nos sirve como destello de luz que aún no alcanza a desplegar todo su esplendor para ver la cruda realidad que han experimentado, Hugo Aguilar y sus electores para llegar donde ahora están.

Incluidos, desde luego, quienes dudaron y no votaron, ya sea porque no se han sacudido los estereotipos occidentales sobre la inferioridad del indio, o porque siguen siendo presa de añejos prejuicios que, como niguas, se han enquistado en medio mundo, (sobre todo de los pueblos conquistados) al grado que, dichos contenidos producen picazón y úlceras graves en la piel y duelen hasta el alma; y que por eso les resulta imposible pensar que los pueblos indígenas han conservado leyes orales y costumbres que les permiten sistemas de gobierno estables.  

En fin, volviendo al punto, la definición de intimidad, decíamos, que lejos de aclararnos todo lo que Hugo Aguilar representa para los pueblos indígenas, sólo nos sirve como una leve linternita y nos deja una sensación helada y una inquietud creciente que pone la piel de gallina: ¿qué tanto sabemos realmente de esa intimidad indígena que hoy se presenta firme en el corazón del poder judicial?

Hugo Aguilar ha repetido que tomó la decisión de participar porque vio “una oportunidad histórica para los pueblos indígenas”; y al parecer, sino no se equivocó, se debe a que primero habló con los pueblos y entró en sintonía con ellos; hablaron, a veces en español, a veces en mixteco, en zapoteco, en náhuatl, en mixe, y así sucesivamente. 

De modo que él y los pueblos vieron en su candidatura no sólo una vía para ejercer su derecho al voto, sino que también vieron la posibilidad de llevar su palabra y su visión de justicia a un espacio históricamente ajeno a ellos, como lo ha sido por cientos de años la Suprema Corte de Justicia Nación; pero, ya no más. 

Es costumbre de los pueblos indígenas de México reunirse en asamblea para nombrar autoridades, hablar, dialogar, escuchar, convivir, confirmar, y luego, elegir; y en la elección reciente, lo mismo hicieron, porque al enterarse de la candidatura de Hugo Aguilar percibieron la oportunidad de entrar en sintonía con él, y porque no sólo lo conocen, sino que, además, lo identifican como integrante de su misma gente que puede interactuar incluso con los teóricos de la conquista y del derecho occidental que también él ha estudiado.   

Por eso, a diferencia de sus pares, la llegada de Hugo Aguilar como presidente de la Corte, se explica aparte. 

Él no sólo se auto adscribe como indígena, sino que, además, porta con naturalidad y sencillez la vestimenta que contiene los signos y significados que recrean vestigios de las culturas milenarias de México. 

Conoce las instituciones de los pueblos, las formas de organización comunitaria, las normas orales y escritas, los sistemas de cargos, las instituciones de impartición de justicia; y los rituales indígenas. En las redes sociales abundan testimonios de los actos rituales que las comunidades del país le dispensaron a Hugo Aguilar durante su apresurada y acotada campaña, de escasos dos meses. Un día, el ahora Ministro, podría compartirnos los motivos de los contenidos íntimos que le transmitieron las mujeres indígenas que le hicieron las limpias.

No sólo habla español y mixteco; sino que, cuando no habla alguna de las 68 lenguas que se hablan en México, lejos emitir una opinión anticipada y sin información suficiente, se hace acompañar de un traductor. 

De modo que no acostumbra renunciar a la identidad para darse a entender, y tampoco acostumbra elogiar o descalificar para ser aceptado o para ocupar un cargo. Aguilar Ortiz no adoptó poses para ser candidato, simplemente actuó como siempre lo ha hecho. 

De modo que lejos de repetir irreflexivamente opiniones largamente expresadas y oídas, siguiendo la lógica de los buenos abogados, procura siempre emitir juicios fundados y razonados. De ahí la convicción de sus palabras para atraer voluntades. 

Como ciudadano de a pie, como litigante y también como servidor público, Aguilar Ortiz encarna esa intimidad porque siempre ha caminado a la par de los pueblos indígenas, quienes lo eligieron y ahora le exigen que los represente para ejercer suderecho a estar presentes —con voz propia— en el centro mismo de la justicia mexicana.

—————————————————————-

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

Basura espacial

Carlos R. Aguilar Jiménez                                 

Prefiero escribir: ¿quién sabe con qué intención?, porque parece que ahora si expreso lo que pienso podría meterme en problemas, así que, ante el anuncio oficial que el gobierno de México demandará a la empresas Space X de Elon Musk por la basura espacial que desde la atmosfera se precipita en el mar frente a Tamaulipas, lo cierto es que, si bien o mal, según las perspectivas y proporciones, todo lo que sea parte de una nave espacial, desde el Sputnik I con el que inicio la era espacial, los Apolo, Transbordadores y hasta las últimas naves de Jeff Bezos y Elon Musk, incluidas las de la Agencia Espacial Europea, rusas, chinas, japonesas y la India, no son basura, son fragmentos importantes, valiosos, históricos que, ojala en Oaxaca y todo el mundo, en cualquier escuela, en algún museo o incluso en mi propia casa, tuviéramos un fragmento.

Tener un fragmento de cualquier cosa que venga del espacio exterior, un meteorito, un rayo cristalizado, una caja negra, una pieza del Espíritu de San Luis, un fragmento del Escuadrón 20, sería un privilegio para quien sepa apreciar y valorar, como las naves espaciales recuperadas que se encuentran en el Museo Smithsoniano de Nueva York o en el Sapace Center de Houston, piezas que, cualquier coleccionista o conocedor, jamás nunca consideraría basura, incluso una tabla de los aviones de los hermanos Wright o de un avión derivado durante la II Guerra Mundial, por lo que considerar basura espacial a estos fragmentos es… mejor me abstengo de mi opinión y únicamente describo.

Si las piezas y fragmentos de las naves espacial, admitiendo fueran basura, que lo son para ciertas personas, la cantidad que representa su masa o volumen, en proporción a, por ejemplo, la basura, detritus y desechos que tiran al mar los barcos cruceros atiborrados de turistas, los derrames de drenajes y petróleo o los miles de toneladas de bazofia que a diario producen en Tampico, lo que viene del espacio es nada, porque en general son objetos huecos, tanques de propergoles vacíos de grosor mínimo, pero de aleaciones costosas, no son de lámina galvanizada ni plástico de tinaco, son materiales especiales y espaciales que en México no existe tecnología ni fabrica alguna que los fabrique, así que, basura no son, aunque puede ser para algunos, como unos fósiles del Cámbrico que tengo y que alguien me dijo que eran piedras del diablo, impresiones demoniacas para desacreditar el Genesis bíblico, basura.

En síntesis, la carencia de cultura científica, el desconocimiento de que todo lo que es parte de la astronáutica, navegación espacial, investigación científica o exploración del mundo y universo, como tener un fragmento del Beagle donde Viajo Darwin, el Endeavor del Capitán Cook, la Trinidad de Magallanes o incluso un fragmento del Titanic, o del Challenger, no son basura, pero, obviamente, todo depende de la perspectiva, contexto o interés ideológico de cada quien, en quizá, disociación cognitiva.  

—————————————————————-

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista. 

Abusos y malas costumbres

Carlos R. Aguilar Jiménez

La mayoría de municipios de Oaxaca, sustentando sus gobiernos pueblerinos o de aldeas y caseríos en el sistema de “abusos y malas costumbres”, pretextando acuerdos de asamblea ejidal o comunal, segregan, discriminan y excluyen a quienes, no obstante paguen impuestos y extorsiones como cooperaciones “voluntarias” para la fiesta religiosa del santo del que lleva el nombre el pueblo, celebración del barrio, tequio o lo que se les ocurra, en contra de todas las tendencias mundiales de inclusión, integración y no al racismo o segregación, consideran avecindados o intrusos a quienes les vendieron un terreno en esos pueblos, permitieron construcción de casas y ya habitadas las convierten en fuente de extorsión y despojo, violando leyes estatales, federales y acuerdos mundiales, sin rendir cuentas, entregar recibos y violando derechos humanos o de libre circulación.

El primer ejemplo de extorsión y abuso sustentando en abusos y malas costumbres, es San Felipe del Agua, donde por acuerdos de comuneros, únicamente los racistas indígenas que se dicen dueños del Parque Estatal de San Felipe, impiden el paso de personas a los cerros, de la misma forma que Calpulalpan e Ixtepeji, donde hasta por llevar mascotas cobran y, ahora Tlalixtac, quienes cobran por intentar caminar en el Sendero de Juárez pagado y construido por el gobierno federal, incluidos los pasos peatonales violando el artículo 11 de la Constitución, que permite a cualquier mexicano entrar, salir, viajar y cambiar de residencia dentro del país sin necesidad de permisos especiales, salvoconductos o pasaportes..

Abusos y malas costumbres es la forma correcta como se debe clasificar su forma de mandar, que incluye obligar a sus propios habitantes a desempeñar trabajos sin recibir estipendio alguno por su desempeño, igual que esclavos y, como además las aldeas no producen nada, ni generan riqueza o abundancias por no existir propiedad privada de terrenos, se aprovechan de cualquier atractivo interesante, ya sea natural o artificial para extorsionar a quien se pueda o sumisamente pague.

Así como los pueblerinos y aldeanos cobran hasta por entrar a sus feos pueblos, como el de Tierra Colorada, recíprocamente debiera cobrarse a los pueblerinos de San Felipe del Agua y otras aldeas por entrar a la ciudad de Oaxaca, por venir a disfrutar de los atractivos de la ciudad. Eso sería justo; si los aldeanos cobran por circular, entrar o salir de senderos, montañas o ríos nacionales, cobrarles por entrar a la ciudad sería correcto, porque no son de aquí, son intrusos, avecindados que se indignan porque a sus paisanos los discriminan en Estados Unidos y lo mismo hacen a los mexicanos que quieren entrar a sus pueblos y aldeas a disfrutar de la naturaleza que es de todos, excepto si eres racista pueblerino educado para ser abusivo, arbitrario, excluyente y racista indígena.

 ——————————————-  

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura o el pensamiento de “Al Margen”. La empresa periodística se deslinda de cualquier comentario o punto de vista emitido en este texto, ya que estos corresponden al criterio personal del articulista.