Llama la atención lo que está ocurriendo nuevamente en el PRI. Sin mayor turbulencia, la dirigencia priista decidió postular al ex secretario de Salud en el gobierno de Ulises Ruiz, Martín Vásquez Villanueva, como abanderado a la presidencia municipal de la capital. Ello ha generado una serie de movimientos no sólo en el PRI sino en todos los partidos.
Existe un falso debate respecto a la autonomía de los municipios, porque éste intenta llevarse al plano de la extraterritorialidad o de que éstos son totalmente inmunes frente a los ámbitos de gobierno estatal y federal. No sólo no debería ser así, sino que, en el propio marco del respeto a la división de poderes, y a las obligaciones constitucionales del Ejecutivo estatal, no deberían permitirse muchos de los excesos que diversos gobiernos municipales cometen en contra de los ciudadanos.
La capital, los habitantes, y los amantes de la capital oaxaqueña, sabemos que el costo por pagar en el ejercicio de la política es siempre alto. Han pasado políticos de prácticamente todos los partidos políticos por la presidencia municipal, pero la ciudad capital sigue sosteniendo sus carencias y debilidades que se agravan a cada momento. Acaso la mayor de ellas es la inseguridad, aunque hoy igualmente podría ser la basura, el ambulantaje, la informalidad y la excesiva permisividad de la autoridad frente a todos aquellos que pretenden pasar por encima del orden público.