La beligerancia de la 22, esconde malos manejos de la SNTE

Fondos
Mal uso de fondos en el SNTE y la lucha a favor de los adversarios.

+ ¿Es, entonces, la Sección 22, la tonta útil de sus adversarios?

 

En nuestro país estamos acostumbrados a ver sólo la realidad en blancos y negros y, por ende, a evitar los matices. Esa falta de claridad en el análisis cotidiano, provoca que en muchos casos perdamos la capacidad de entender integralmente lo que ocurre, y confundamos los términos de lo que vemos. Es lo que pasa con la Sección 22 y la CNTE, que encabezan la revuelta magisterial nacional en contra de la reforma educativa, y con el casi invisible silencio de su contraparte, la dirigencia formal del SNTE.

En efecto, hoy cabe una pregunta: ¿El hecho de que sean la Sección 22 y la CNTE quienes encabezan la cruzada nacional en contra de la reforma educativa, significa en automático que “los buenos” son los profesores del SNTE, que en casi todo el país aparentemente han acatado voluntariamente las nuevas reglas de la educación? Esa pregunta es básica, porque aunque en apariencia eso es lo que define al bando de los buenos, y al de los malos, en realidad lo que ocurre es que la beligerancia de unos está escondiendo el incumplimiento subrepticio de los demás. ¿De qué hablamos?

De que, por un lado, a Oaxaca se le ha tachado de ser la entidad discordante en la reforma educativa, porque el magisterio democrático de la Sección 22 ha presionado con todo al gobierno federal para sentarlo a negociar los términos de la claudicación de las nuevas normas en materia educativa; y porque, mientras, el gobierno de Oaxaca ha preferido mantener la conveniencia del pragmatismo a través de una alianza irrompible con la Sección 22, que a su vez le permite tener más o menos a salvo la gobernabilidad del Estado, aún a pesar del descrédito social que esto le provoca, y los señalamientos federales de que apoya a los incumplidos.

Pero, ¿qué pasa en el otro lado? Casi nada. Pues resulta que según los resultados de la Cuenta Pública 2013 dados a conocer por la Auditoría Superior de la Federación, Oaxaca —la supuesta piedra en el zapato de la reforma educativa— no sólo no encabeza la lista de los señalamientos más graves sobre el uso indebido de los recursos federales relacionados con la educación pública, sino que incluso no es de los estados más incumplidos en ese rubro. ¿Qué ocurre entonces?

Que en la revisión al ejercicio 2013, la ASF detectó un mal uso de 11 mil millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica (FAEB), que equivalen a 20% de los 56 mil 525 millones de pesos que presentaron irregularidades en ese ejercicio fiscal (http://bit.ly/1DWVy8G). Entre las anomalías encontradas en la fiscalización del fondo educativo, que recibió 325 mil millones de pesos, destacan pagos irregulares a docentes comisionados al sindicato, pagos de prestaciones, compensaciones, bonos y estímulos derivados de las negociaciones entre los gobiernos estatales y las secciones sindicales, así como pagos a personal sin ninguna relación con la educación básica.

De esos pagos irregulares, la ASF señala que de todas las entidades que ejercieron incorrectamente los recursos, la mayor proporción se presentó en Michoacán, Colima, Veracruz, Chiapas, Zacatecas, Sinaloa, Tamaulipas, Baja California Sur y Quintana Roo. Y de esos nueve estados con más anomalías en el gasto con dinero del FAEB, Michoacán es el único que usó de manera irregular 20 de cada 100 pesos que recibió del gobierno federal, entidad que además destaca por su rechazo a la Reforma Educativa y el predominio de la Sección 18 de la CNTE en la toma de decisiones de la política educativa.

Esto significa, en términos sencillos, varias cuestiones: primera, que Oaxaca no es el caso más preocupante de utilización indebida de recursos en el ámbito educativo; segundo, que en varios de los estados en los que aparentemente no hay oposición de los maestros a la reforma, son los que a su vez tienen más señalamientos sobre la malversación de recursos para el pago de nómina educativa; y tercero —que es lo más paradójico—, que Oaxaca (la CNTE, el gobierno, y la propia federación, que con los maestros de nuestra entidad está negociando los términos de la rendición de la reforma educativa) es quien a su vez se está comiendo todo el descrédito que existe en este ámbito, y que encabezan sus adversarios internos del SNTE.

 

TONTOS ÚTILES

Según se dice popularmente, el tonto útil es una expresión política que describe a personas que al luchar por un ideal pueden transformarse en instrumentos de otros grupos políticos. Se refiere además a personas que colaboran involuntariamente con los intereses creados de terceros. Esto es exactamente lo que le pasa a la Sección 22 frente a la reforma educativa, pero también frente al SNTE, que ha sido su adversario histórico. ¿Por qué?

Porque por un lado, se supone que el SNTE aceptó todos los términos de la reforma, y la está aplicando. Por el otro, se encuentra la 22 y la CNTE, que se oponen a ella, y encabezan un movimiento que a pesar de ser exitoso, ha generado mucho repudio entre la ciudadanía por el hecho de que el magisterio democrático no está dejando piedra sobre piedra en aras de la preservación de sus conquistas y privilegios. ¿Por qué son los tontos útiles? Porque frente a la sociedad, son ellos quienes voluntariamente están encabezando la claudicación de una reforma educativa que, en el fondo, le conviene más al SNTE que a ellos.

La respuesta clara se encuentra en los datos antes expuestos. Pues dice la ASF que la mayoría de las irregularidades se encuentran en pagos irregulares a docentes comisionados al sindicato, pagos de prestaciones, compensaciones, bonos y estímulos derivados de las negociaciones entre los gobiernos estatales y las secciones sindicales, así como pagos a personal sin ninguna relación con la educación básica. Y que todas estas conductas ocurren en entidades que, salvo dos (Michoacán y Chiapas), no tienen presencia de la CNTE entre sus maestros.

 

LE HACEN LA CHAMBA AL SNTE

¿Entonces? Lo que parece es que en realidad la CNTE le está haciendo el trabajo sucio al SNTE. Si el gobierno federal claudica —como parece inminente— en la aplicación de la reforma educativa con la Coordinadora, entonces por equidad también tendrá que hacerlo con el SNTE (y si no lo hace, ésta podría copiar las tácticas de presión de la Coordinadora). Sólo que a la CNTE ya la exhibió y la presentó como la beligerante. Y quien más se beneficiaría de esa decisión es la SNTE, que hasta ahora se ha venido presentando como la buena de este cuento.