Segob va a perder todo tratando de agradar a la Sección 22

Seccion 22 en contra
Causas de lucha infinitas para la CNTE

+ Agenda magisterial, cargada de temas; imposible de agotar

Ayer, la dirigencia de la Sección 22 del CNTE confirmó que la Secretaría de Gobernación (Segob) autorizó que 920 plazas para maestros sean entregadas a normalistas recién egresados de Oaxaca, sin la aplicación de exámenes y los ascensos de ocho maestros de secundaria. Esto lo informó el vocero de la Sección 22, Mohamed Otaki Toledo. Esta es una muestra más del error en que está incurriendo el gobierno federal tratando de dar todo a la CNTE, sin considerar que ésta nunca se va a dar por satisfecha.

En efecto, ayer el vocero magisterial anunció la claudicación federal que ya se preveía. “Nosotros acordamos con la Secretaría de Gobernación —dijo— que prácticamente nosotros como Sección 22 vamos a sostener ese proceso administrativo independientemente de lo que esté manejando el INEE (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación), independientemente de lo que esté manejando el propio gobierno del Estado de Oaxaca”.

Esto lo dijo Mohamed Otaki Toledo respecto al otorgamiento de las 920 plazas que desde el año pasado exigían para los estudiantes recién egresados de las normales estatales, pero también a los ascensos otorgados hace algunos días a varios directivos, a partir de su participación en actividades sindicales y sin considerar las cuestiones relacionadas con su desempeño docente.

Dijo además que la Sección 22 ya acordó que el pago de salarios atrasados de los profesores se realizará a través de la conformación de una nómina complementaria, y dijo que las escuelas normales sólo regresarán a clases cuando se plasmen por escrito los acuerdos a los que se supone que ya llegaron. El problema es que si alguien pudiera considerar que con estos acuerdos la Sección 22 de Oaxaca se dirá satisfecha, está equivocado.

Esto porque la Sección 22 tiene infinidad de temas a los que Gobernación ya les abrió la puerta para seguir negociando, sin considerar que el magisterio oaxaqueño concibe su existencia no sólo como organismo gremial, sino también como grupo de lucha social, y que en esa lógica su cartera de temas para continuar negociando es infinita, y cada uno de los temas le sirve para no darse por satisfecha con las respuestas oficiales, y continuar presionando para seguir ganando terreno.

¿Por qué lo decimos? Porque la Sección 22 dijo que ahora, a partir del próximo 10 de marzo, a las 12 del día, se realizará una nueva mesa de diálogo para atender el tema de los presos políticos, donde estarán presenten funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR). Y concretamente, lo que ahora van a tratar de negociar —y habría que ver si se los da el gobierno federal— es la liberación de esos que la 22 considera como presos políticos, pero que en realidad fueron participantes en el secuestro de los sobrinos del Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani.

La Sección 22 ha insistido en que esos son presos políticos, y así como desde hace muchos meses no ha quitado el dedo del renglón respecto al otorgamiento de las 920 plazas para los normalistas, que ya consiguieron, tampoco ha dejado de insistir en negociar, en una mesa de trabajo política, la liberación de esas personas que están acusadas de participar en el secuestro de tres menores.

 

ESTRATEGIA EQUIVOCADA

Es muy probable que el gobierno federal esté pensando que la negociación que acaban de cerrar con la Sección 22 les permitirá el tránsito a la reforma educativa. El problema es que aún suponiendo eso, la lógica que seguirá el magisterio en los años próximos, es la de repetirle la dosis que el gobierno federal ya demostró que sí fue útil para sentarlos a negociar. En su lógica, el magisterio tiene la idea de nunca ir en reversa. Y ese será el principal dolor de cabeza del gobierno federal en los próximos años.

Y es que es preocupante que sin mayor aspaviento, el gobierno federal haya improvisado un esquema paralelo (de excepción) de relación laboral con profesores oaxaqueños, suponiendo que esto puede ser temporal. Los profesores de la Sección 22, a todos nos ha quedado claro, son de los que no ceden, no retroceden y no disminuyen la intensidad de sus acciones cuando lo que está en medio es el intento por ganar espacios políticos o laborales.

¿Qué es lo previsible entonces? Que al margen de la presión que puedan seguir ejerciendo este año, el siguiente van a tratar de incrementar su presencia en la capital del país, para asegurar la contratación de más normalistas, la cesión de más plazas, la permanencia de más privilegios, en todos los ámbitos en los que ya cedió hoy en día el gobierno federal para tratar de quedar bien con ellos.

Pues a diferencia de lo que pueda considerar el gobierno federal, la 22 no ve las cesiones como logros sino como reivindicaciones. Es decir, que les están dando algo de lo que el Estado les debía, y que por ende ahora deben seguir luchando para obtener más. Esta es la lógica que han aplicado en su lucha de más de tres décadas en el estado de Oaxaca, y es la narrativa que les ha permitido siempre tener una nueva causa gremial o social por la cual seguir luchando, y no ceder frente a la posibilidad de continuar negociando siempre con el gobierno.

Así, esta es una pésima noticia para Oaxaca, porque entonces resulta que nada de lo que se ha hecho, se haga, o se pueda hacer, va a detener esta dinámica en la que todo se negocia desde la capital del país, y todos los demás somos rehenes. En esta condición queda la ciudadanía, que ahora menos puede hacer algo para tratar de frenar las acciones magisteriales; así queda el gobierno de Oaxaca a quien están terminando de ningunear en el manejo de esa relación entre la federación y el magisterio. Y así quedan incluso las nuevas autoridades educativas nacionales (el INEE) que también quedaron desacreditados por esta insistencia de la Secretaría de Gobernación.

 

NO PASA NADA

Ese es el mensaje que envía reiteradamente el gobierno federal. Por eso a pesar de sus promesas hoy le da todo a la Sección 22. Por eso mismo la insistencia de continuar privilegiando a sus cuates en los espacios del gobierno y las candidaturas a las diputaciones federales. Es la misma lógica en la insistencia de la postulación de Eduardo Medina Mora como candidato a Ministro de la Corte, sólo porque es amigo de Peña Nieto. Al final, parece que a ellos no les preocupa el país sino —como siempre— la inmediatez de los cuatro años de gestión que les falta, y que los problemas de fondo los resuelva “el que venga”.