En el PRI, los futurismos rumbo a 2016 están más desatados que nunca

Sarabia

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Un escenario electoral tan complejo como el de 2016 en Oaxaca, puede hacer tambalear hasta al político más experimentado, y desbocar a los bisoños. Desde hace tiempo, los distintos grupos priistas en la entidad han tenido la percepción de que el desgaste del régimen gobernante y la división al interior de los partidos que formaron la coalición PAN-PRD-PT, puede ser su llave de retorno al gobierno estatal. Eso ha despertado todo tipo de pasiones y ambiciones, incluso las más inverosímiles. Tal es el caso del diputado federal electo, Carlos Sarabia, que sin haber asumido su cargo actual, es de los que ya piensa en el 2016.

En efecto, esta semana ocurrió el cambio de dirigencia en el Movimiento Territorial (MT) del PRI en Oaxaca. El MT, es una organización adherente al Partido Revolucionario Institucional que según sus propias bases busca “vincular la participación ciudadana con las tareas de combatir la desigualdad y pobreza, y promover la calidad de vida nacional”. Hasta la semana pasada, la dirigente fue la tristemente célebre Margarita Liborio Arrazola, quien siendo diputada federal saltó a la fama al golpear e insultar, frente a las cámaras de televisión, al ya extinto legislador panista Guillermo Zavaleta Rojas. Ello le valió para recibir todo tipo de críticas, descalificaciones, y hasta apodos. Pero desde entonces se refugió en el Movimiento Territorial como una forma de mantenerse dentro de los cargos de dirigencia del priismo en la entidad.

El relevo de Margarita Liborio Arrazola ocurrió esta semana en un marco de cierta discreción. Pues sin hacer mayor aspaviento, el cambio en la representación del Movimiento Territorial en Oaxaca fue negociado en la Ciudad de México por el grupo del ex gobernador Ulises Ruiz, a través del senador Eviel Pérez Magaña, y avalado sostenidamente por el dirigente estatal, Héctor Anuar Mafud Mafud, que cada vez oculta menos su simpatía por la pervivencia de ese grupo político al interior del PRI oaxaqueño.

En ese sentido, resulta que el sigilo con el que hicieron todos los movimientos para lograr la sustitución de Liborio, y el nombramiento de Sarabia, se debió a que intentaron llamar lo menos posible la atención para evitar acciones de oposición por parte de los grupos contrarios de priistas locales. Y evidentemente, este movimiento no tenía como intención ser un premio para Sarabia, sino un paso más —según el ulisimo— en la construcción de la segunda candidatura a gobernador del senador Pérez Magaña.

¿Pero qué pasó? Que la aparente eficacia de la operación política realizada por el ulisismo oaxaqueño ante la dirigencia nacional del Movimiento Territorial, fue muy contrastante con el desbocamiento de su nuevo dirigente estatal. Quienes atestiguaron la toma su protesta de Sarabia como coordinador estatal del MT, sostienen que sin ningún pudor reconoció públicamente que desde esa posición él será uno de los que busque la candidatura a Gobernador del PRI el año siguiente.

Esa afirmación les causó risa a muchos de los asistentes —que independientemente de su experiencia política, entienden que lograr una candidatura a Gobernador reviste una complejidad mucho mayor a la de ganar un distrito o a ser un militante ferviente—, pero fue una verdadera sorpresa para quienes operaron su designación. A Sarabia, según parece, nadie le explicó que había sido ubicado en esa posición para ayudar al senador Pérez a reconstruir las posibilidades de su candidatura. Pero al mismo tiempo pareció que a Eviel Pérez Magaña nadie le dijo a qué clase de persona estaba apadrinando y, demostrando su ingenuidad, no le externó con qué razón operaba su nombramiento.

Al final el asunto no quedó sino en una de esas perlas del anecdotario priista, a pesar de lo bien que revela que las ambiciones y los futurismos se desatan sin ningún control en todos los niveles.

SARABIA

Carlos Sarabia no era el favorito para ser candidato a la diputación federal por el distrito 11, correspondiente a Santiago Pinotepa Nacional. En sus haberes políticos únicamente existía el antecedente de haber sido presidente Municipal de Pinotepa Nacional. Pero cuando fue ungido como candidato, también por la mediación del ulisismo, varios de los factores políticos priistas de aquella región se dijeron inconformes. ¿Quiénes? El ex diputado federal Antonio Yglesias Arreola, y el ex diputado local David Mayrén Carrasco, principalmente.

¿Qué hizo para ganar? Evidentemente utilizó la habilidad. Pues si bien Pinotepa Nacional es un municipio importante de la región de la Costa oaxaqueña, es claramente insuficiente para ganar. Por eso, por un lado afianzó una alianza con el diputado local Freddy Gil Pineda Gopar, que es líder natural de un sector amplio en la región chatina de su distrito; y para asegurar una participación electoral nutrida en la parte del distrito que corresponde a la sierra sur, y la zona de Puerto Escondido, buscó conquistar a las actuales autoridades municipales a través de la conquista de sus flancos débiles.

¿Qué hizo? Sarabia buscó poner como su suplente en la candidatura a la diputación federal al hijo de alguna de las autoridades municipales. Intentó hacerlo con los líderes políticos de San Pedro Mixtepec, a pesar de que hoy el PRI es oposición; pero finalmente lo logró enganchando al hijo del Manuel León, presiente Municipal de Santa Catarina Juquila. En el fondo, en aquella región reconocen que fue por la combinación de esos dos factores (Freddy Gil y su innegable liderazgo en la región, por un lado; y Manuel León, interviniendo en la campaña para evitar que su hijo debutara en la política local, perdiendo una elección) que pudo ganar la diputación federal, pero no porque realmente él fuera un factor de liderazgo real en la región.

Así, menuda situación a la que se enfrentará el PRI ahora, con personajes como Carlos Sarabia que, ante el descontrol de su dirigencia, y su propia incapacidad para ubicarse en su contexto real, será uno más de los factores de división y no de suma para ese partido que sólo acumula incertidumbres rumbo al proceso electoral del año siguiente.

RETIRO VOLUNTARIO

El gobierno estatal le está dando una vuelta más a la tuerca de la segregación del magisterio: ayer Moisés Robles anunció que hay posibilidades de establecer un programa de retiro voluntario para los que no quieran regresar, o continuar, en labores frente a grupo. Están siguiendo, paso a paso, el “librito” utilizado en la extinción de Luz y Fuerza del Centro.