El chico malo del pop y su innecesario pero sorprendente álbum navideño


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Ha llegado la época, en la que vamos a escuchar en cuanto lugar se nos ocurra, canciones navideñas interpretadas por grandes artistas. Y con motivo de las fiestas navideñas, Mariah Carey por ejemplo, ha sido tendencia mundial desde hace más o menos tres semanas, ya que se cumplen 25 años de que salió al mercado su icónico material “Merry Christmas” y de que la canción “All I Want For Christmas Is You” se convirtiera en una especie de villancico moderno. Sin embargo, este fin de semana algo le quitó los reflectores al festejo de la diva neoyorkina. 

Robbie Williams había anunciado desde hacía unos meses que, para estas fiestas lanzaría su primer álbum navideño; cosa que no es de extrañeza, pues es casi una costumbre que cada año, grandes cantantes nos pillen con sus trabajos alusivos a la temporada. Así, el pasado sábado por fin apareció en Spotify, “The Christmas Present”, el anunciado material y que dejó sorprendidos tanto al público como a la crítica por su impecable producción, su concepto y por supuesto, por el gran talento de Williams que desde 2001, cuando presentó su disco llamado “Swing When You’re Winning”, dejó patente que no solo es un gran cantante de rock y pop, sino que también puede con el swing de una forma estupenda. En ese año, muchos dijeron que el “chico malo del pop” podría ser el heredero de Sinatra sin problemas. Eso fue antes de que Michael Bublé apareciera en la escena musical. 

Sin demasiada alharaca, llegó al mercado entonces “The Christmas Present”, un disco elaborado de manera estupenda por Williams y producido por su colaborador habitual, Guy Chambers; en donde además, nos llevan por un camino construido por 28 tracks producidos de manera minuciosa, siendo cada una de las canciones, un tema que mereciera ser escuchado con la debida atención y detenimiento. Conjuntamente a ello, el cantautor nos propone una idea para que escuchar el disco nos abra a un camino hacia una reflexión obvia, pero al fin reflexión; “The Christmas Present” se compone de dos discos titulados “Christmas Past” y “Christmas Future”, es decir, nos pone a pensar de una manera muy simple y bella, que esta celebración ha estado, está y estará presente a lo largo de la historia del mundo y de la humanidad, así como la importancia que nos representa, aunque seas el más duro de corazón. Y cuando eso lo dice uno de los cantantes con una imagen ruda como la de Williams, es que algo bueno simboliza. 

Es de destacar los arreglos, los coros, la calidad de producción y la instrumentación de cada tema, sin embargo, algo que a mí me llamó poderosamente la atención fueron las estupendas colaboraciones con las que cuenta el disco. Encontramos por ejemplo el primer single y un tema con uno de los intros más espectaculares: “Merry Xmas Everybody”, a dueto con el cantante de jazz Jamie Cullum, en una producción no solo festiva, sino elegante y con una orquestación soberbia; este tema forma parte del disco uno: “Christmas Past”. Otra colaboración fenomenal, es la que realiza con el legendario Rod Stewart en el tema contenido en “Christmas Future”: “Fairytales”, una canción simplemente bella, escrita por el mismo Robbie Williams. Un clásico de estas fiestas también se contiene en “Christmas Future” donde Williams une su talento con el de Bryan Adams en el tema “Christmas (Baby Please Come Home)”; y aunque el arreglo es prácticamente similar al que realizó Mariah Carey (en Navidad, parece que no hay nadie más que ella) en su disco “Merry Christmas” de 1994, escucharlo con voces diferentes siempre es una nueva experiencia. 

Y aunque un disco más de Navidad de un gran artista es algo que en serio, no se necesita en este mercado musical saturado de desgastadas propuestas, este trabajo realizado por Robbie Williams nos deja satisfechos, reconociendo que aún hay artistas que apuestan por la calidad en las producciones, en la instrumentación como atributo y que reconocen que al público no se le puede presentar un disco anodino. Este año entonces, tenemos el sorprendente y estupendo regalo de navidad del chico malo del pop. Un disco que en serio, vale mucho la pena escuchar. 

“El diablo viste a la moda” y la estupenda música que la enmarca


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace unos días, me encontraba en una reunión con familia y amigos. Uno de los temas que recordamos por alguna anécdota personal de alguien, fue la película “El diablo viste a la moda”, cinta de 2006 dirigida por David Frankel y protagonizada por la enorme Meryl  Streep en una de sus tantas interpretaciones emblemáticas y que ha llevado a Miranda Priestly a convertirse en un personaje referente en toda la cultura pop; Anne Hathaway y Emily Blunt completan el reparto protagónico. Sin embargo, el elemento llamó poderosamente la atención en esa plática: la música. Algunas personas conocían las canciones y algunas otras, se quedaban con dudas sobre el nombre. Así que, dado que es una película simbólica y querida, déjenme estimados lectores hoy, compartirles seis canciones estupendas que suenan en “El diablo viste a la moda”: 

1.- “Vogue” 

Intérprete: Madonna

Compositores: Madonna y Shep Pettibone

Álbum: I’m Breathless: Music From And Inspired By The Film Dick Tracy (1990)

Discográfica: Warner / Maverick Records 

Andy (Anne Hathaway) sorprende a su novio Nate (Adrian Grenier) con su cambio de ‘look’ y esa escena es enmarcada con este tema, cuando muestran ya una evolución en la imagen de la protagonista y que ha cambiado su atuendo, para agradar a su implacable jefa, Miranda. Originalmente, “Vogue” también forma parte de una banda sonora, pues fue el primer single del álbum que contenía las pistas de la película del detective “Dick Tracy”, y llevó al álbum al primer sitio de ventas y de popularidad.  

2.- “Suddenly I See” 

Intérprete: KT Tunstall

Compositora: KT Tunstall

Álbum: Eye To The Telescope (2005)

Discográfica: EMI / Virgin Records

Con este tema inicia la película y que en realidad era nuevo en esos años. No hay mejor comienzo para la historia de Miranda y Andy que este fenomenal tema de la cantautora escocesa KT Tunstall. El tema “Suddenly I See” se encuentra en el disco debut de la artista que apareció en el mercado a principios de 2005 y aunque el tema que se utiliza en la película no fue ni siquiera single, se ha convertido al paso del tiempo, en un tema que es plenamente identificable con ella, incluso conozco gente que piensa que fue escrito expresamente para la cinta. 

3.- “Bittersweet Faith”

Intérprete: Bitter:Sweet

Compositoras: Kiran Shahani y Shana Halligan

Álbum: The Mating Game (2006)

Discográfica: Warner Music

Andy va a recoger un encargo de Miranda a una fiesta con lo más notable del jet set y gente de la industria de la moda y el periodismo. Ahí conoce a Chirstian Thompson (Simon Baker), con quien comienza una especie de aventura. La llegada de Andy a esa fiesta, se acompaña de esta gran pieza del dueto de electrónica y jazz femenino llamado Bitter:Sweet y que se contiene el álbum debut de las chicas. “Bittersweet Faith” es otro de los tracks que es mayormente identificado por la película. 

4.- “Sleep”

Intérprete: Azure Ray

Compositoras: Orenda Fink y Maria Taylor

Álbum: Azure Ray (2001)

Discográfica: Flower Moon Records

Miranda le dice a Andy que ahora ella irá a Paris como parte de su staff y no Emily (Emily Blunt). Miranda le encomienda a Andy darle a Emily la terrible noticia, y cuando la chica camina sola por las calles de Nueva York, suena esta estupenda canción del dueto estadounidense de dream pop llamado Azure Ray y que está conformado por Maria Taylor y Orenda Fink. El disco donde que contiene “Sleep”, también fue el debut del hoy aclamado dueto. Cuando este tema apareció en “El diablo viste a la moda”, las chicas de Azure Ray, ya contaban con cierta popularidad en el mercado del indie pop. 

5.- “Crazy: James Michael Mix”

Intérprete: Alanis Morissette

Compositores: Seal y Guy Sigsworth

Álbum: Alanis Morissette: The Collection (2005)

Discográfica: Warner / Maverick Records

Una sesión de fotos para la revista “Runway” en Central Park con un diálogo maravilloso entre Andy y Nigel (Stanley Tucci), culmina con este tema que el británico Seal escribió e interpretó en los años 90’s y que Alanis Morissette lo versionó y presentaba como primer single de su álbum recopilatorio llamado “Alanis Morissette: The Collection”. Este, también es un tema mayormente asociado con la película más que con el disco de la canadiense. 

6.- “City Of Blinding Lights”

Intérprete: U2

Compositor: Bono

Álbum: How To Dismantle An Atomic Bomb (2004)

Discográfica: Universal / Island Records

Este portentoso track, contenido en el disco ganador del Grammy a Álbum del Año en 2005 de la banda irlandesa U2, es el que nos emociona cuando los protagonistas llegan a Paris para el gran evento de la moda. Así, aunque la canción se la compuso Bono a Nueva York, queda como mandada a hacer para la capital francesa. Una escena, que con esta pieza sin duda nos enchina la piel al por mayor. 

“El diablo viste a la moda”, es una película que tiene la estructura de un cuento de hadas clásico y que también, se ha convertido en uno de los emblemas cinematográficos de la última década. No solo por su entrañable historia y sus magníficas actuaciones, sino también porque la música se ha convertido en un elemento clave para que la narrativa de las mujeres protagonistas, funcione al grado de impactarnos en las emociones.

¿Se acuerdan de “Crazy” de Aerosmith?


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace unos días queridos lectores, me encontraba escuchando una de mis listas de reproducción en Spotify, cuando el aleatorio eligió un tema el cual me trajo recuerdos estupendos. Se trataba de “Crazy”, original de la banda Aerosmith y que, en 1994, se convirtió en un gran éxito en las estaciones de radio, en ventas y por tener una gran rotación en el entonces incomparable canal de videos, MTV. 

Ese himno adolescente al más puro estilo de la generación X, no solo representaba un gran track de una de las bandas que posiblemente tenía uno de los ‘revivals’ más emblemáticos de la década de los noventas, representaba fiel a los deseos de los ‘chavos’ de la época, un sueño del que casi todos los estudiantes de secundaria y bachillerato éramos presa: la rebeldía, quizá propia de la juventud no solo de esos años, sino que por naturaleza trae el ser joven. Pero ese sentimiento y por lo que muchos chicos y chicas se notaron particularmente seducidos por esa estupenda pieza no fue precisamente la letra, que habla de una relación tormentosa, sino fue por el clip promocional. 

Hay que destacar que en ese tiempo, la cadena MTV gozaba de gran popularidad y penetración en cientos de hogares. Y es que a la generación X, nos tocó esencialmente ver el comienzo de la decadencia de los canales de televisión abierta, pues a mediados de la década de los noventas, los sistemas de paga comenzaban a ser cada vez más populares para ciertos sectores de la población; en pocas palabras, en esa época, por lo menos teníamos un amigo o dos de nuestro grupo cercano, que ya contaba con algún sistema de televisión de paga en su casa y muchos de nosotros, esperábamos salir temprano algunos días de la escuela para irnos a sentar para ver MTV y escuchar música grandiosa. 

Y fue por esa popularidad que tenía esa cadena televisora entre los adolescentes noventeros que Aerosmith logró conquistar a cuanto chamaco y chamaca veía la producción del clip. Y es que ¿Quién no caía rendido ante los encantos de las entonces también adolescentes Alicia Silverstone y Liv Tyler? (Por cierto, cuando me enteré que Liv era la hija de Steven, el vocalista de la banda, quedé perplejo), que en ese año, contaban con 16 años. Los chicos nos enamorábamos de ellas. Las chicas, deseaban también tener un auto y hacer si no lo mismo, algún acto que mostrara la protesta hacia lo políticamente correcto tal y como las chicas del clip. Lo deseábamos, pero en ese tiempo, los jóvenes aún teníamos ciertos límites. Y ese video, nos conquistaba cada que lo veíamos. No faltó aquél chico que no solo se conformaba con tener el disco compacto llamado “Get A Grip”, donde se incluía el track, sino que hábil y pacientemente, esperaba con un VHS en blanco puesto en la videograbadora para que al momento que “Crazy” de Aerosmith fuera programado, apretara Rec y grabar el hoy, emblemático video. 

La muerte de Kurt Cobain que había sucedido apenas unas semanas antes del estreno de “Crazy”, en cierta forma había dejado un vacío que la industria no tardó en subsanar, llenándonos de propuestas que en esos años eran bastante comerciales, pero que al paso de los años, han sido reconocidas como piezas musicales excelentemente bien ejecutadas. La actitud rebelde de las dos chicas ataviadas de uniformes escolares y que realizaban cualquier cantidad de locuras, se convirtió en una especie de bandera de muchos adolescentes en aquella época, en la que la rebeldía aún se pensaba en actos un tanto ingenuos y que no dañaban a nadie. 

Buena o mala, la canción significa mucho para quienes nos acompañó en alguna vivencia adolescente, cuando quienes somos adultos hoy, aún buscábamos el camino. Cuando las dudas no eran menos, pero sí diferentes. 

Trilogía Berlín: los álbumes que salvaron a Bowie


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Uno de los acontecimientos cinematográficos que están por venir y que me tiene realmente emocionado a pesar de todos los problemas que lo rodean, es la película biográfica de David Bowie, la cual se sabe llevará por nombre tentativo “Starman”. No es un secreto la admiración que siento hacia el cantautor británico, quien siempre me ha parecido, vivía con una especie de iluminación divina y quizá unos 200 años adelantado a su época. Citaré a un muy querido amigo: “Bowie no era un cantante y músico. Era un profeta”. Suscribo 

Se sabe también que el argumento de la posible película serán los eventos que rodearon la grabación del que quizá es su disco más famoso: “The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars”, o como los fanáticos lo conocemos cariñosamente, Ziggy Stardust. Pero la grabación de ese disco es tan interesante e intensa como quizá lo son todos en la carrera del maestro Bowie y hoy queridos lectores les invito a que recordemos tres álbumes tan emblemáticos como históricos, además, de que permitieron a su camaleónica majestad no solo experimentar y realizar nuevos sonidos en su música, sino que salvaron su vida. 

Después del éxito de su disco “Station To Station”, donde su alter ego llamado “El delgado duque blanco” causó devastaciones en el físico del cantante, además de que tenía problemas legales con su abogado, una profunda tristeza abatía a Bowie. El mismo cantautor mencionó en varias entrevistas y en biografías, que debido a su adicción a la cocaína, no recordaba la grabación del disco ni muchos de los sucesos que lo rodearon. Viviendo en Nueva York, la dieta de Bowie consistía en comer únicamente pimientos morrones y meterse cocaína; ocasionándole una apariencia misteriosa, pero sumamente degradante. El duque blanco, se había apoderado de él por completo. 

Sintiendo una profunda pena y tristeza, decide entonces regresarse a Europa, para instalarse en Berlín, hoy capital alemana y que en ese entonces, en 1976, aún se encontraba dividida por los triunfadores de la Segunda Guerra Mundial. Decidido a abandonar las adicciones y sintiendo admiración por el músico Brian Eno, Bowie le plantea realizar un trabajo diferente a lo que había realizado antes. Y ahí se gesta la mítica trilogía de álbumes que se consideran un parte aguas en la historia de la música conformados por los discos: “Low”, “’Heroes’” y “Lodger”, además, enmarcados por la residencia del cantante en una de las capitales culturales por excelencia: Berlín. 

“Low” (Enero, 1977).- Dos conceptos, un disco

Producido por Tony Vizcontti y no por Brian Eno como se piensa, “Low” fue un material que fue grabado pensando en los dos lados que ofrecían los discos de vinilo. El Lado A, contiene piezas muy armoniosas, elegantes y enérgicas. Basta escuchar “Sound And Vision” con un sonido tan aristocrático y con la voz de Bowie cantando al estilo soul. En contraste, el Lado B, es una especie de concepto más lúgubre y oscuro. Ese lado del material comenzaba con la memorable pieza llamada “Warszawa”, la más representativa del lado tétrico de “Low”. Vizcontti comenta que mientras se encontraban en Francia, realizando la grabación en el estudio del castillo Chateou d’ Herouville, Bowie tenía que salir a realizar diligencias a Paris por el caso de la demanda a su abogado; eso, le hacía regresar al estudio enojado y triste, siendo eso, lo que inspiró las pistas del Lado B del material. Asimismo, se le atribuye a “Low” el incluir los primeros efectos digitales en la historia de la música, utilizando el entonces innovador Harmonizer Eventide H910, el cual le permitió a Vizcontti y a Eno, hacer efectos para la batería del álbum, logrando un sonido único en aquellos años; la mezcla se realizó en Hansa Studio, en Berlín . “Low” se encuentra en la lista de los 100 mejores álbumes británicos ocupando el puesto 14. Sin embargo, por raro en su momento, no fue un disco exitoso comercialmente. 

“’Heroes’” (Octubre, 1977).- Un beso en el muro de Berlín

Junto con Ziggy Stardust, éste es otro de los materiales más famosos de David Bowie. Grabado en su totalidad en Hansa Studio en Berlín, “’Heroes’” es descrito por especialistas en música como toda una experiencia acústica. Y no es porque se grabara en ese estilo, sino porque el estudio constaba de una sala grande, donde Bowie, Eno y Vizcontti instalaron a los músicos, logrando un sonido retumbante, poderoso y soberbio. Con Bowie ya de mejor ánimo e inspirado por la atmósfera que el estudio le provocaba por estar muy cerca del muro que dividía la ciudad, comenzaron la grabación del histórico material. Para este trabajo, Tony Vizcontti y el mismo David Bowie le dieron principal notoriedad a dos guitarristas: Carlos Alomar y Robert Fripp. El primero de origen puertorriqueño, es mencionado por los productores como un guitarrista versátil y extremadamente talentoso, capaz de crear esas melodías casi imperceptibles en una primera escucha, pero que sin ellos, simplemente la canción no despegaría… en efecto, tal como en “Heroes”, la canción estelar del álbum. El mito que rodea al track también es un tema que por sí solo, merecería una película. Se comenta que en un estado de profunda melancolía, Bowie miraba el muro de Berlín al lado de Iggy Pop, su ‘roomate’ y mejor amigo; ante ello, se imaginó la historia de dos amantes separados por el muro y que ambos se acercaban en las tardes y besaban la pared, paralelo a donde se encontraban parada la pareja. 

Existe una anécdota relatada por el mismo Iggy Pop y que comenta que en el mítico concierto de Bowie en el extremo del muro en 1978, cantaba justamente ese tema que terminó siendo coreado con miles de personas que se encontraban en el concierto, pero también por quienes estaban del otro lado y quienes tenían el oído pegado al muro. Ese coro, lleno de emotividad, fuerza y esperanza, hizo que Bowie terminara el concierto en un mar de llanto. “Heroes” ha sido versionada por un sinfín de cantantes, utilizada en cientos de películas y fue el himno de la delegación británica en los Olímpicos de 2012. Es una canción delirante y de las más famosas del gran David.  

“Lodger” (Mayo, 1979).- Estrategia oblicua

Este es el disco que culmina la aclamada Trlogía Berlín de David Bowie. Fue realmente hasta después del gran éxito comercial que supuso “’Heroes’” que tanto a Bowie como a Vizcontti, se les ocurrió la idea de la trilogía y “Lodger” supondría el final de esta. La grabación de este material comenzó en los Mountain Studios en Suiza, sin embargo, el sonido que reflejaba en la grabación no fue del agrado ni del productor ni del cantante, por lo que se trasladaron de a los Record Plant en Nueva York, donde también hubo problemas de sonido, pues la disquera, RCA, contrató el Estudio F, el más pequeño del complejo. Aunado a eso, a Vizcontti se le ocurrió una técnica para este material algo osada a la que llamó estrategia oblicua, la cual consistía en escribir ocho acordes en una pizarra y pedirle a los músicos dentro de la sesión que tocaran algo; luego de manera arbitraria, señalaba un acorde y tenían qué seguirlo. Muchos profesionales de la música no comprendieron el experimento y argumentaban falta de orden y escuela, incluso lo catalogaron como “una verdadera mierda”. Ese experimento no fue obstáculo para que el mismo Alomar (el guitarrista en el tema “Heroes”) y a quien tampoco le cayó nada bien eso de la estrategia oblicua, realizara ejecuciones grandiosas para “Fantastic “Boyage” o “Boys Keep Swinging”; o sonidos híbridos como el reggae / turco en “Yassassin”. Descrito como un material con “destellos ocasionales de genialidad”, “Lodger” es el disco más criticado de esta trilogía (no sé si llamarla colección), sin embargo, al paso del tiempo, se ha convertido en un material apreciado, justamente por estar acorde a tiempos más modernos que en el que fue lanzado. Algo típico en Bowie. 

La trilogía Berlín de David Bowie, son discos que han consolidado la genialidad del artista británico, sin quien de verdad, no entenderíamos la música actual. Estos materiales, influenciaron sonidos que más tarde conoceríamos como New Wave, Post-Punk o Industrial, mismos que aparecieron posteriormente a estos trabajos y que se sabe, tienen una base fundamental en lo que creó Bowie en conjunto con sus talentosos colaboradores. Han pasado más de cuarenta años desde el lanzamiento del primer disco de esta trilogía, y que aún cuenta con un sonido que nos sigue sorprendiendo. Porque es el sonido de la historia de la música. 

La música en â€œJoker”


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Esta semana, la polémica y las críticas hacia el trabajo cinematográfico de Todd Phillips, “Joker”, se ha vuelto a llevar los titulares de prácticamente todas las secciones de revistas impresas y portales en su sección de cine o cultura. Y es que no es para menos, para bien o para mal, todos estamos hablando de la película que retrata los orígenes del príncipe payaso del crimen de Ciudad Gótica hasta el punto de que he leído reseñas desde profundas y analíticas hasta algunas descabelladas u otras que dicen que la gente ya se “siente experta en cine” solo porque vio la cinta. Lo cierto es que cada quien puede decir de la película lo que le venga en gana y estar de acuerdo o no en lo que plantea, finalmente, para eso nos forjamos una opinión. 

Pero hoy tengo un punto que a mí me llamó poderosamente la atención; bueno, no solo a mí, sino que es uno de los aspectos de los que también se ha hablado de manera insistente: la selección de canciones. Y mientras podemos identificar algunos temas y algunos no, me parece interesante que rememoremos seis de las canciones que forman parte de la narrativa del peor enemigo de Batman en el cine. Y no intento que descubramos el hoyo en las donas, simplemente que hay tracks que me parecieron por demás trascendentales dentro de la historia y todas tienen algo qué ver con la risa o los payasos. Veamos: 

1.- “Send In The Clowns – From ‘A Little Night Music’”

Interpreta: Frank Sinatra

Álbum: Ol’ Blue Eyes Is Back (1973)

Compositor: Stephen Sondheim

Discográfica: Warner (Reprise Records)

Una canción escrita originalmente para una puesta teatral de Broadway que lleva por nombre justamente “A Little Night Music” y es interpretado por el personaje protagonista, una chica llamada Dessiree. En el tema, recuerda las desventuras de la vida y las dificultades que ha tenido para salir adelante, asimismo, hace referencia a un romance que la protagonista tuvo años atrás. En “Joker”, este es el tema de los créditos finales y que intensifica la tristeza que nos evoca la historia de sufrimiento que desemboca en la locura de Arthur (Joaquin Phoenix). Un tema clásico y estupendo. 

2.- “That’s Life”

Interpreta: Frank Sinatra

Álbum: That’s Life (1966)

Compositores: Dean Kay y Kelly Gordon

Discográfica: Warner (Reprise Records)

Este tema fue grabado originalmente por la cantante de jazz Marion Montgomery, pero fue la versión de Sinatra que alcanzó gran popularidad y se posicionó como uno de los temas emblemáticos de “La voz”. Uno de los temas que enmarca parte de las fantasías y desgracias del personaje principal en “Joker” y lo que puede representar en su vida. “He sido un títere, un pobre, un pirata, un poeta, un peón y un rey” menciona en la letra este tema con el que Arthur, su madre Penny (Frances Conroy) y el sarcasmo que representa Murray Franklin (Robert De Niro), mantienen una relación casi intima. 

3.- “White Room”

Interpreta: Cream

Álbum: Wheels Of Fire (1968)

Compositores: Jack Bruce y Peter Ronald Brown

Discográfica: PolyGram (Polydor Records)

Quizá el tema que más me emocionó en la película. Interpretado por la que se considera la primer súper banda en la historia de la música, la agrupación conformada por Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker presentó este tema en su tercer trabajo de estudio y que fue un gran éxito en nuestro país a finales de la década de los sesentas. Y este tema me emocionó porque vi “Joker” por primera vez, el 06 de octubre por la tarde, unas pocas horas después de que se había anunciado el fallecimiento de Ginger Baker, por lo que la película le rindió un homenaje sin querer. El contexto que enmarca la inigualable “White Room” en la cinta del guasón, es sin duda también algo que eriza la piel, pues la metáfora de la letra parece encajar a la perfección con la devastación que vive Gótica ante la complacida y divertida mirada de Arthur ya más que trasformado en el Joker. Así, nos adentramos a esa ciudad donde el sol, parece no brillar. 

4.- “Smile”

Interpreta: Jimmy Durante

Álbum: As Time Goes By: The Best Of Jimmy Durante (1993)

Compositor: Charles Chaplin

Discográfica: Warner Music / Warner Archives

Una de las referencias más notables de este trabajo de Todd Phillips es el gran homenaje que le hace a Charles Chaplin en un sinnúmero de menciones sutiles y muy concretas. El tema “Smile” (Sonríe) fue escrito por Chaplin para su película de 1936 llamada “Tiempos modernos”, a la cual se hace una mención directa en “Joker”, además de que la escena final es un claro homenaje a Chaplin. Sin embargo, la letra nos habla en resumen, de siempre poner una sonrisa ante cualquier adversidad; así es, es prácticamente la conducta que Arthur, obligado quizá por su madre, muestra en el primer acto de la película. El cantante original es el comediante y showman Jimmy Durante, que la grabó en esos años, pero que fue hasta principios de los noventas, que el tema en su versión original fue incluido en un recopilatorio del legendario artista. 

5.- “Rock And Roll Part II”

Intérprete: Gary Glitter

Álbum: Glitter (1972)

Compositor: Gary Glitter y Mike Leander

Discográfica: Bell Records / Arista Records

El baile de las escaleras del ya enloquecido Guasón es enmarcado con esta canción que en su momento fue memorable, hasta los años noventas, cuando Gary Glitter fue condenado por diversos delitos sexuales y pederastia. La escena de las escaleras, es sin duda una de las tantas guindas que ofrece, sin embargo la polémica por utilizar este track no se hizo esperar. Ayer lunes, se anunció que Glitter no recibirá ni un dólar de las regalías que genere ahora la canción por aparecer en la película número uno en el mundo en esta semana, y todo se irá para apoyo a victimas de esos delitos. 

6.- “Laughing”

Intérprete: The Guess Who

Álbum: Canned Wheat (1969)

Compositor: Burton Cummings y Randy Bachman

Discográfica: RCA

Este tema no aparece en la película, pero esta creación de la banda canadiense The Guess Who, fue el que acompañó al primer avance hace casi un año y donde veíamos la transformación de Joaquin Phoenix en Arthur / Joker. Sin duda, una pieza que enmarcó perfecto la atmósfera que nos esperaba. 

La música es imprescindible para contar cualquier historia y “Joker” no solo tuvo una estupenda selección de canciones, sino también certera y bella. ¿Qué les pareció? Si hizo falta alguna, no duden en ponerla. 

Cinco discos primordiales, cinco bandas británicas y medio siglo de su aparición


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Entre tanto “Guasón”, que si gustó, que si no gustó, que si pudo haber sido mejor o peor y el espectáculo decadente y vergonzoso que han significado los servicios fúnebres de José José; hoy, les invito a que nos olvidemos un poco de eso y de verdad, pasemos un momento recordando cinco materiales británicos no solo esenciales, sino históricos de la música y que este 2019, cumplen 50 años de haber salido al mercado. Y es que en 1969, la euforia de los años sesenta y todo lo que representó en cuanto a libertades, posturas políticas y luchas sociales, también se vio reflejado en la música. Así que sin más palabrería, vamos a recordar estos monumentales discos: 

1.- Disco: “Abbey Road”

Artista: The Beatles

Discográfica: EMI / Apple Records 

Con este material, la que es considerada la mejor banda de la historia, se reunía en un estudio por última vez para grabar un álbum completo. Su duodécimo material contenía temas que hasta la fecha son un referente en la música de todos los tiempos: “Something” de George Harrison, “Come Together” de John Lennon y “Oh! Darling” de Paul McCartney, además del tema escrito e interpretado por Ringo Starr “Octopus’s Garden”. Producido por George Martin, “Abbey Road” también contiene una de las portadas de un álbum más famosas de la historia de la música. Un disco que cada que se escucha, parece que el tiempo se detiene. 

2.- Disco: “II”

Artista: Led Zeppelin

Discográfica: Atlantic Records

A inicios de 1969, debutaba en el mercado la legendaria banda británica. Y en octubre de ese mismo año, lanzaron su segunda producción titulada simplemente “II”, un disco descarado, salvaje, irreverente y hasta acústico. Una obra de arte del rock y de la música en toda la extensión de la palabra. Producido en su totalidad por el guitarrista y líder de la banda Jimmy Page, este disco nos trajo emblemas de la música como “Moby Dick”, “Heartbreaker” y el grandioso “Whole Lotta Love”. Entre rock y blues, los británicos inventaron el género llamado hard rock que después evolucionó en el heavy metal. Un material que fue número uno en Reino Unido y Estados Unidos, además de que sigue siendo un clásico de clásicos. 

3.- Disco: “Let It Bleed”

Artista: Rolling Stones

Discográfica: Decca

Fue en este material, lanzado en diciembre de 1969, en el que Mick Taylor sustituyó al entonces líder de los Stones, Brian Jones en la grabación de la guitarra, pues el deteriorado estado de salud de Taylor por las drogas, le impidió realizar este simbólico disco. Producido por Jimmy Miller, la grabación contiene nueve temas básicos del rock y pop como “Love In Vain”, “Let It Bleed”, “Monkey Man” o “You Can´t Always Get What You Want”. El álbum alcanzó el puesto número tres en Billboard 200 en los Estados Unidos y el uno en Inglaterra, su país de origen. 

4.- Disco: “In The Court Of The Crimson King”

Artista: King Crimson

Discográfica: Island Records / Atlantic Records

Este es el primer disco de rock progresivo de la historia de la música y uno que merece toda nuestra admiración y además toda la gloria que lo rodea, simplemente porque en este material podemos encontrar no solo rock del más alto nivel, sino fusiones con jazz, blues, clásica y sinfónica; además de que la portada, creada por el artista plástico Barry Godber, es una de las más grandiosas carátulas de discos de toda la historia; por cierto, Godber murió pocos meses después de haber presentado el material y esta portada se considera su gran obra. Simplemente, magistral.  

5.- Disco: “Tommy”

Artista: The Who

Discográfica: Decca

La historia de un chico que se queda ciego, sordo y mudo por una serie de eventos traumáticos provocados por su propia madre; además de abusos sexuales por parte de su primo Kevin y su tío Ernie durante su convalecencia y después su adicción al pinball, juego en el que se vuelve estrella, es la cruda historia que nos cuenta este espectacular álbum conceptual de la banda británica The Who. El cineasta Ken Russell llevó esta historia al cine en 1975, y tuvo protagonistas de primer nivel: Jack Nicholson, Tina Turner, Elton John y Eric Clapton. “Tommy” es estimado como uno de los trabajos musicales más memorables del siglo XX y ocupa el lugar número 96 de la lista de los 500 mejores discos de todos los tiempos que publicó la revista Rolling Stone en 2003. Una obra de arte musical sin precedentes y sin igual.

¿A poco no es alucinante esta lista? Si no habías escuchado algo de esta música, espero hayas descubierto por qué se consideran obras maestras del género. Si ya, espero también que hayas disfrutado esta música y su maestría tanto como yo.