2021: 20 años de cinco fabulosos discos


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Pareciera que el año 2001 no fue hace tanto. En realidad, han pasado 20 años desde que se contaba el primer año del milenio y la música que nos acompañaba, era variada, de muchos estilos y de artistas que, al paso de los años, se consagrarían como grandes figuras de la música. Y para que vean que no miento, les invito este jueves a recordar cinco enormes materiales discográficos que actualmente son considerados clásicos de la música y que vieron la luz hace dos décadas, en el lejano 2001: 

1.- “Songs In A Minor”

Artista: Alicia Keys

Fecha de publicación: 05 de junio de 2001

Productores: Jermaine Dupri; Kandi Burruss y Jimmy Cozier

Discográfica: Sony Music / J Records

El álbum debut de Alicia Keys se convirtió en uno de los más exitosos de su carrera y en uno de los discos más premiados de la historia de la música. El sonido R&B y neo soul encontraron en Alicia Keys una exponente que puso al género en alto y la convirtieron en una estrella en toda la extensión de la palabra. La historia de la grabación de “Songs In A Minor” también es muy interesante, y es que Alicia Keys después de graduarse de la Professional Performing Arts School de Nueva York, fue aceptada en la Universidad de Columbia, sin embargo, pronto dejó sus estudios porque decidió iniciar su carrera musical de manera profesional y grabó un demo con el productor Jermaine Dupri, que venía de colaborar con Mariah Carey con gran éxito. Así, comenzó la grabación a mediados del año 2000 y a su lanzamiento, se convirtió en el disco más vendido del 2001, alcanzando la enorme cifra de 12 millones de copias vendidas en el mundo y ganó cinco premios Grammy, incluyendo “Mejor Álbum R&B”. Este disco de Alicia Keys es uno de los más aclamados de su carrera y parece que el tiempo, no pasa por él, aunque ya hayan pasado 20 años. 

2.- “Swing When You’re Winning”

Artista: Robbie Williams

Fecha de publicación: 19 de noviembre de 2001

Productor: Guy Chambers

Discográfica: EMI / Chrissalys Records

Después de que Robbie Williams conquistó el mercado internacional con “Rock DJ”, contenido en su disco anterior, nunca imaginamos que el llamado “Chico malo del pop” nos sorprendería y cautivaría con un trabajo con swing y jazz en homenaje nada menos que a Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr. Y a finales del 2001, llegaba a las tiendas de discos “Swing When You’re Winning” un disco que demostró que Williams no solo podía ser un gran intérprete y compositor de rock-pop, sino que además, era un cantante talentoso y que podía muy bien, con arreglos hechos para orquesta, pues fue acompañado nada menos que por la Orquesta Sinfónica de Londres. El material fue calificado como una locura en su momento, pero le dio el reconocimiento de gran cantante que Robbie había buscado para sacudirse la imagen de chico superficial. Este álbum de Williams, fue elogiado por la crítica y alcanzó el primer lugar de ventas y popularidad en casi toda Europa, Asia y parte de América en países como Canadá y el nuestro, sin embargo, los Estados Unidos siempre ha sido un mercado en donde Williams no ha penetrado con gran fuerza y este disco, no fue la excepción a pesar de que el primer ‘single’, “Somtehing Stupid”, lo interpretó a dúo con Nicole Kidman, cuando la australiana era una de las consentidas de Hollywood y en el otro de los cortes decía: “I Will Talk And Hollywood Will Listen” (Yo hablaré y Hollywood escuchará). Y parece mentira que muchos de nosotros compramos y conservamos este disco como uno de los iconos de inicio del milenio y hoy, esté por cumplir 20 años. 

3.- “Gorillaz”

Artista: Gorillaz

Fecha de publicación: 26 de marzo de 2001

Productores: Tom Girling; Jason Cox; Dan the Automator y Gorillaz

Discográfica: EMI / Parlophone Records

Cuando apareció “Gorillaz” en la escena, era algo así como inconcebible que ya hubiera una banda de dibujos animados tratando de conquistar el mercado musical; de verdad, fue algo inaudito hasta para los más vanguardistas del principio del milenio. Después, salió el disco, lo escuchamos y resultó que era arte en toda la extensión de la palabra; la agrupación de ‘monitos’ experimentaba con sonidos como el hip-hop, el reggae, brit pop, art rock, punk, dub y hasta con música latina, convirtiéndolo con esos elementos, uno de los mejores discos de 2001 y uno de los mejores de la historia sin duda. Años más tarde, me enteré de que Damon Albarn, líder y vocalista de “Blur” era quien se encontraba detrás del proyecto y todo tuvo sentido. El álbum debut de esta banda conformada por los personajes llamados 2D; Murdoc; Noodle y Russell, fue un éxito rotundo en todo el planeta y elogiado por la crítica y el público, quienes reconocieron la calidad en la producción de esta agrupación y lo han colocado en la actualidad como un material de catálogo y de colección. Y sí, ya cumplió 20 años. 

4.- “Vespertine”

Artista: Björk

Fecha de publicación: 27 de agosto de 2001

Productores: Björk; Thomas Knak; Martin Gretschmann y Marius de Vries

Discográfica: EMI / One Little Indian Records

Recuerdo la primera vez que escuché “Vespertine” cuando tenía yo como 21 o 22 años. Repaso esa experiencia sobrecogedora pero que contenía emociones irreconocibles en mis sentidos cuando instrumentos como el arpa o el clavicordio eran piezas fundamentales en la música de la cantante islandesa que presentaba en 2001, uno de sus mejores trabajos en su carrera. La inclusión de estos instrumentos dentro de este disco y de sonidos llamados ‘microritmos’ de cosas cotidianas como cartas siendo barajeadas o hielo rompiéndose, fue pensado en la gente que, al descargar las pistas en Napster, tuviera una calidad digna para escuchar las resonancias íntimas, personales y complejas que esta ‘genio’ había creado para este álbum. “Vespertine” está enmarcado por la filmación de la cinta “Bailando en la oscuridad” y por los conflictos que Björk tuvo con el director, Lars Von Trier, por eso se comenta que en las pistas podemos escuchar los diferentes matices de la cantante en las pistas grabadas, desde el enojo hasta la tristeza. 20 años de este material simplemente increíble. 

5.- “Survivor”

Artista: Destiny’s Child

Fecha de publicación: 01 de mayo de 2001

Productores: Anthony Dent; K-Fam; Mark J.; Feist Rob Fusari; Beyoncé Knowles; Errol “Poppi” McCalla Jr.; Falonte Moore; Poke & Tone; Rapture & E. Seats; Cory Rooney y Dwayne Wiggins

Discográfica: Sony Music / Columbia Records

Un disco que marcó una época en la forma de fusionar el pop y el R&B. “Survivor” fue el tercer disco de las “Destiny’s Child” y de cuando pasaron de cuarteto a trío, además de que con este disco, debutaban en el sello Columbia de Sony Music, a quienes hacía poco se les había ido Mariah Carey por los conflictos personales que tuvo con Tommy Mottola y por supuesto, que les urgía artistas que cubrieran el nicho de este género. Este álbum se convirtió en un éxito rotundo en prácticamente todo el planeta, vendiendo más de cuatro millones de copias, además de que fue ganador de dos premios Grammy, uno de ellos, “Mejor grupo o dúo R&B”. Después de este disco, el declive del grupo fue inminente, pues a la disquera en realidad lo que le interesaba era lanzar como solista a Beyoncé. En estas dos décadas, esta placa sigue siendo un referente del género. 

Yo sé que muchos como yo, quedaron sorprendidos de enterarse de que estos discos, están llegando a las dos décadas de existencia, pues seguramente muchas canciones contenidas en ellos fueron compañeras de aventuras juveniles. 

Estimados lectores, me tomaré un descanso muy necesario en este tiempo de labores virtuales. “Paréntesis” regresará a los portales habituales el próximo martes 10 de agosto. Nos leemos entonces, en fechas próximas. 

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Ed Sheeran regresa con malos hábitos


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace aproximadamente cuatro años, el cantante británico Ed Sheeran dejó los escenarios para dedicarse a su vida personal, a disfrutar del nacimiento de parte del crecimiento de su hija Lyra Antartica, a disfrutar de su matrimonio y a gozar un poco de lo cosechado por su éxito arrollador que desde 2012, tenía en su carrera. De antemano, Sheeran sabía que su regreso podría significar iniciar desde abajo, pues cuando hay un retiro, se corre el riesgo de que el público que sigue a un artista evolucione en sus gustos o que simplemente ya no les guste. 

Pero eso no pasó con Ed Sheeran, quien el pasado 29 de junio, presentó en todo el mundo su corte llamado “Bad Habits” en versión pop y acústica que formará parte de su quinto material discográfico del que aún se desconocen detalles pero que literalmente, medio mundo está aguardando, el tema, pronto se posicionó en el gusto del público logrando colocarse en los primeros lugares de popularidad y de reproducciones en prácticamente todo el planeta, alcanzando el primer lugar en los charts de casi toda Europa y en Canadá, y posicionándose en el quinto puesto del Billboard Hot 100, un logro estupendo. 

“Bad Habits” también ha sido un tema que ha sido muy bien recibido por la crítica, elogiando el manejo de voz del cantautor británico, así como el sonido del ‘track’, que tiene bases en los sonidos disco y pop de la década de los ochenta y noventa. Es de destacar que pese al silencio de cuatro años del autor de “Thinking Out Loud” y “Perfect”, el público que siempre lo ha seguido y la misma prensa especializada, han recibido su regreso de una forma estupenda, reconociendo la calidad en lo que presenta y además, posicionando en lo más alto un tema que es completamente diferente al sonido al que nos tenía acostumbrados. 

El video promocional también fue uno de los acontecimientos más vistos dentro de las redes sociales, pues desde marzo pasado, se filtraron en varias plataformas imágenes de Ed con maquillaje que asemejaba a un zombi, después se supo que sería un vampiro y a través de su cuenta de Instagram, el cantautor pelirrojo nos fue dando pistas hasta confirmar la fecha del lanzamiento del primer video del corte promocional, que cuenta con una explosión de colores y un estilo, muy al “Escuadrón suicida”.

Con un sonido e imagen renovados, con un físico además que nos recuerda a sus primeros años dentro de la industria musical, estamos presenciando la nueva etapa del cantante que nos enloquecía con su guitarra, ahora, explorando resonancias al más puro estilo pop y electrónicos basados en aquellos éxitos del pasado, que han tenido un auge importante en los últimos años. Sin duda, Ed Sheeran siempre ha sido un artista que nos ha sorprendido con su talento que imprime en su sonido y materiales discográficos que lo han colocado como uno de los artistas jóvenes más vendidos de los últimos 20 años. Aún recuerdo la primera vez que escuché sus temas “The A Team”, “Small Bump”; “Gimme Love” y “Lego House” en 2011 y que al menos a mí, me dejaban constancia de que podríamos estar ante uno de los artistas emergentes más talentosos de la década. Estos temas que pertenecieron a su primer disco de nombre “+” (Plus), sirvieron de base para cimentar su carrera, que sin duda ha sido tremendamente exitosa, y como prueba, basta recordar que llenó en tres ocasiones el estadio de Wembley. 

Se dice que el nuevo disco de Ed Sheeran, continuará con el concepto de titularlos con signos matemáticos, y como rumor se menciona de manera insistente que podría llevar por nombre “-“ (Minus) o “=” (Equal). Por lo pronto, Sheeran tiene en ascuas a casi todo el planeta en la espera de su nuevo material, que por los números que ha generado en pocas semanas el ‘single’ “Bad Habits”, se puede vaticinar que será un éxito arrollador.

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Ringo Starr: Más que solo el baterista de “The Beatles”


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Nunca me he considerado algo así como ‘beatlemaniaco’, pero tampoco soy ajeno a su música, a su estilo y a su influencia cultural. Sus creaciones han estado presentes en muchos momentos de mi vida porque mis padres siempre los escucharon en prácticamente cualquier ocasión. Fui creciendo y me fueron gustando sus temas que se convirtieron en compañeros de muchos instantes ahora míos. Conocí a sus integrantes, sus personalidades y estilos cautivadores se convirtieron en referencia; pero por algo, siempre me llamó la atención más que todos el gran Ringo Starr que, reiterando que no soy gran fanático del cuarteto de Liverpool, considero mi “Beatle” favorito. 

Cuando era niño, la canción “Yellow Submarine” me parecía un tema de lo más divertido y, aunque en ese entonces no entendía la letra, su pegajoso ritmo me hacía cantarla o más bien algo así como ‘washawashearla’, porque algo tiene esa pieza escrita por Lennon y McCartney que pone de buenas a quien sea, pero es la interpretación de Ringo la que la hace única. El arreglo adaptado de manera magistral a su limitado tono de barítono, hacían que la rola se convirtiera en algo así como la canción que cualquier persona sin tener la gran voz, podía cantar. Y en efecto, al menos para mí, también sigue siendo una de mis piezas favorita. 

Sin embargo, no podemos negar que fue la ejecución de la batería la que le dio ese toque rebelde y elegante a la música de “The Beatles”. El talento de Starr se notaba en cada ‘track’ aunque la pieza no hubiera sido compuesta por él; se decía que su precisión al tocar la batería lo convertían en un verdadero metrónomo humano, siendo pieza clave para que sus demás compañeros del cuarteto pudieran conocer de manera precisa el ‘tempo’ de la canción y no se descuadraran. Aunado a su talento, el carisma de Ringo siempre fue una pieza fundamental dentro de “The Beatles; mientras que Lennon y McCarteney se perdían en las olas de la popularidad, el acecho tanto de la prensa como de los fans y tenían la habilidad de portarse como súper estrellas; ese comportamiento era completamente opuesto a lo que proyectaba George Harrison quien se consolidaba como la figura sexy del grupo: su misteriosa mirada, su sonrisa de lado y su temperamento rebelde pero discreto lo convertían en un “Beatle” acorralado y deseado; y a todo esto, parecía que el único que parecía disfrutar de todo era Ringo, siempre detrás, con una sonrisa tocando su batería y que, no sin menos fans, parecía que tenía todo calculado, igual que cada golpe a su ‘bataca’. Y sí, por eso, siempre ha sido mi “Beatle” favorito. 

Y justamente por esa personalidad cautivante, no podemos imaginar que la voz del Sargento Pimienta fuera otra más que la del gran Ringo; podría decirse que, sin lugar a duda, nació para ser el personaje central del emblemático disco. Ni McCartney ni Lennon le hubieran impreso ese humor, ese carisma y ese alcance, sólo él podía hacerlo. Esa sencillez y ese carisma le permitieron además ser el integrante del cuarteto más honesto, y esto es notorio en su escasa participación como compositor de los temas y que además él reconocía sin tapujos, pues su aporte dentro del grupo solo se limita a dos piezas: “Don’t Pass Me By” y “Octopus’s Garden” incluidas en los discos “The White Album” de 1968 y en “Abbey Road” de 1969 respectivamente. Sin embargo, algunos de los llamados ‘ringorismos’ justamente nombrados así por él, que en realidad se llaman giros gramaticales, que él empleaba en su lenguaje fueron utilizados como títulos de temas, tal es el caso de “A Hard Day’s Night” que se traduce como “la noche de un día difícil” o “Tomorrow Never Knows” es decir, “mañana nunca sabe” que aunque eran errores realmente sonaban muy originales, al respecto, alguna vez McCartney dijo que “Ringo solía hacer estos ‘malapropismos’, solía decir cosas un poco mal, como la gente hace, pero los suyos eran maravillosos, muy líricos… Eran una especie de magia”; y eso lo hacía único. 

Ayer 07 de julio, Ringo Starr, una de las leyendas vivas más grandes de la música llegó a los 81 años de vida, siendo reconocido como uno de los cinco mejores bateristas del mundo y siendo influencia de un sinnúmero de leyendas, por ejemplo Phil Collins. Desde hace tiempo, Ringo vive en una especie de semi retiro pero no por eso, se le deja de reconocer como uno de los más grandes de la música, alguien que fue mucho más que el baterista del grupo más alucinante de que se tenga memoria. 

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Cinco grandiosos ‘one hit wonder’ internacionales de los ochenta


Ismael Ortiz Romero Cuevas

La década de los ochenta será recordada por la moda estrafalaria, y porque también ya se gozaban de ciertas libertades culturales y se luchaba más abiertamente por otras; fue emblemática por sinfín de elementos, pero sobre todo por la increíble música de grandes artistas que conquistaron el mercado en esos años, citando a Michael Jackson en la etapa en que se convirtió en leyenda; a Madonna cuando surgió o agrupaciones como Bon Jovi o Scorpions entregando trabajos alucinantes. 

Y para recordar esa década, hoy les invito a que recordemos cinco temas clásicos ya en este tiempo, pero que fueron ‘one hit wonders’ de los artistas, pues muchos de ellos, no volvieron a tener un éxito similar al de estos ‘tracks’. Aclaro nuevamente, que el orden no tiene nada qué ver en la calidad, sino que son posiciones arbitrarias: 

1.- “Tainted Love”

Artista: Soft Cell

Álbum: Non-Stop Erotic Cabaret (1981)

Autor: Ed Cobb

Productor: Mike Thorn

Discográfica: EMI

La canción fue escrita originalmente para Gloria Jones y grabada por primera vez en 1964 y fue 17 años después, es decir en 1981 que fue regrabada por el dúo británico llamado “Soft Cell” y que representó su mayor éxito hasta nuestros días. Con este tema, la agrupación alcanzó el puesto número uno en los charts de Canadá, Alemania, Australia, Bélgica y Reino Unido y la posición número ocho en el Billboard Hot 100. Marilyn Manson también versionó el tema y se basó en lo realizado por “Soft Cell” y no en la grabación original. A pesar de los intentos del dúo en revivir su carrera con más álbumes, nunca pudieron superar el éxito de “Tainted Love” y el último conato que tuvieron por hacer resurgir su carrera fue en 2001, pero no pasó a más. Un ‘one hit wonder’ que es un clásico del pop.  

2.- “Take On Me”

Artista: A-Ha

Álbum: Hunting High And Low (1985)

Autores: Magne Muruholme; Morten Harket y Paul Waatkaar-Savoy 

Productores: Alan Taney y Tony Mansfield

Discográfica: Warner Music / Rhino

La banda noruega de new wave y pop, lanzó su álbum debut en 1985 teniendo como primer corte promocional un bombazo de canción: “Take On Me”. En realidad, el corte no se pensaba ni incluir y menos comercializarse como ‘single’ del disco, pues había tenido una versión previa que se lanzó en 1984 y que tuvo una recepción moderada en países como Noruega y Suecia, sin embargo, los productores para completar el ‘tracklist’ del primer disco de “A-Ha”, decidieron hacer una nueva versión que es justamente el que se convirtió en el mayor éxito de su carrera. “Take On Me” alcanzó el puesto número uno en Estados Unidos, Noruega y otros doce países más, lo que derivó en ventas millonarias a nivel mundial de este material hoy icónico, de la década de los ochenta. Y aunque “A-Ha” tiene una carrera sólida en la música europea, el grupo no ha vuelto a tener un éxito del tamaño de “Take On Me”. 

3.- “Maniac”

Artista: Michael Sembello 

Álbum: Bossa Nova Hotel (1983)

Autores: Dennis Matkosky y Michael Sembello

Productor: Phil Ramone

Discográfica: Warner Music / Warner Bros. Records.

Un tema infaltable en las fiestas temáticas de los ochenta, pero que además, se ha convertido en un clásico indiscutible de la música, pues incluso estuvo en el puesto número uno del Billboard Hot 100 durante cuatro semanas en 1983. Muchas personas creen que la canción fue escrita expresamente para la cinta “Flashdance” estrenada ese mismo año, pero no, el tema fue pensado desde su concepción para estar en el disco debut de Sembello que se llamó “Bossa Nova Hotel” y después fue incluido en la cinta; pero la popularidad de “Maniac” se debe en efecto, al gran éxito de “Flasdance” y a que el corte también fue incluido en la banda sonora, siendo ‘single’ tanto del material de Sembello al mismo tiempo que del ‘soundtrack’ de la película. Michael Sembello será eternamente recordado por esta gran canción, misma que él no pudo superar. 

4.- “I Want Candy”

Artista: Bow Wow Wow

Álbum: The Last Of The Mohicans (1982)

Autores: Bert Berns; Bob Feldman; Jerry Goldstein y Richard Gottehrer

Productor: Kenny Laguna 

Discográfica: RCA / Sony Music

Esta canción se convirtió en un indispensable del sonido “new wave” a pesar de que no fue un gran éxito al momento de su lanzamiento, ya que solo alcanzó el puesto número 86 en la lista de Billboard Hot 100 y el 143 en el Billboard 200, sin embargo, en los Estados Unidos se posicionó a tal grado, que la agrupación sigue siendo motivo de culto incluso entre los mismos artistas, por ejemplo, los “Red Hot Chili Peppers” que han mencionado en más de una ocasión a “Bow Wow Wow” como una de sus grandes influencias. “I Want Candy” es todo un himno de positividad y buenas vibras y el ‘track’ es quizá uno de los más famosos de la industria, apareciendo en un gran número de bandas sonoras de películas, comerciales, listas de reproducción y hasta en desfiles de moda. Sin duda, “I Want Candy” es un ‘one hit wonder’ insuperable. 

5.- “Come On Eileen”

Artista: Dexys Midnight Runners

Álbum: Too-Rye-Ay (1982)

Autores: Kevin Rowland; Jim “Big Jim” Paterson y Billy Adam

Productores: Clive Langer y Alan Winstanley

Discográfica: Mercury Records / Universal Music

No podemos negar que en cuanto comenzamos a escuchar las primeras notas de este tema con el violín celta, sabemos que estamos a punto de escuchar uno de los grandes clásicos ochenteros y el buen humor recorre nuestras entrañas; “Come On Eileen” es sin duda una gran canción y que ha trascendido al tiempo como una de las mejores piezas grabadas en la década de los ochenta. La agrupación británica llamada “Dexys Midnight Runners”, alcanzó la primera posición en las listas con este tema en países como Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Países Bajos, Irlanda, Bélgica y Austria por mencionar algunos y ha significado el mayor éxito de la agrupación en su historia. Un ‘track’ que es querido y conocido en prácticamente cada rincón del planeta. 

Espero que este recorrido les haya traído recuerdos o bien, conocer más de estos clásicos de la música que fueron, por obvias razones, el único pero gran éxito de sus intérpretes. 

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Kovacs: La prueba de que la música de la nueva generación puede ser genial


Ismael Ortiz Romero Cuevas

No sé ustedes, pero el martes por la tarde cuando me enteré de los invitados que tendrá Metallica en el relanzamiento del “Black Album” por su aniversario, estuve con un sinsabor tremendo porque esperaba que para homenajear a ese disco que fue referente de inicios de la década de los noventa, merecía tener artistas que fueran identificados por su calidad más que por el valor comercial. Aún con eso y con todo lo que eso provocó no solo en mí, sino en un gran número de fanáticos, tengo confianza en que la agrupación hará que esos artistas, a quienes invitó, suenen como nunca. 

Y recapitulando ese acontecimiento, recordé que hace unas semanas un amigo muy querido de la adolescencia, me preguntaba si me gustaba (a lo que respondí que sí inmediatamente) la cantante originaria de Países Bajos llamada Sharon Kovacs, y que es conocida internacionalmente únicamente por su apellido: Kovacs y que de verdad, ha sorprendido desde hace poco más de un lustro, cuando inició su carrera, por su calidad interpretativa, por sus arreglos oscuros y elegantes, por sus influencias en la música y porque nos recuerda justamente, lo mejor de la pasada década de los noventa con su imagen y estilo. Sí, sin duda hubiera sido una gran invitada (y hasta laureada) del nuevo disco de Metallica. ¡Lástima! Eso no pasó ni creo que pase. 

Cuando vemos a Kovacs no podemos evitar hacer una referencia, la artista lleva un estilo similar a Sinèad O’Connor, la artista que conquistó al mundo con el ‘single’ “Nothing Compares 2U” en 1990, la mirada melancólica de O’Connor y su música un tanto lúgubre y afligida nos remontaban a estados de ánimo que a veces teníamos reprimidos, una imagen que, aunque para muchos de los amantes de la música de la vieja guardia nos parece familiar, no deja de ser impactante y con buenas referencias con respecto a Kovacs. El otro recuerdo que evoca Kovacs es el de Amy Winehouse, pues las modulaciones de voz que realiza son también muy similares; “¿A caso su productor, Oscar Holleman, hizo que imitara a Amy?” me pregunté la primera vez que escuché el tema “50 Shades Of Black”, un tema que sin temor a equivocarme, nos recordará la gran Winehouse, pero que poco a poco va tomando una personalidad y estilo propios. Y quiero ser honesto con ustedes, queridos lectores, Kovacs se ha convertido al paso de sus pocos años de trayectoria, en una de las voces más respetadas y poderosas de la industria, siendo ya un referente en lo que respecta al nuevo estilo del jazz y pop-gótico. 

Hay que escuchar a Kovacs por un sinfín de razones y todas, excelentes. Primero, porque posee una calidad, estilo y habilidad vocal que históricamente ha sido únicamente asociado a las grandes divas de la música; y de ahí deriva la segunda razón: la influencia de Nina Simone o Ella Fitzgerald se notan cabalmente en sus interpretaciones e incluso son referenciadas en el ‘track’ “Diggin’”; el paso de notas altas y bajas haciendo con su voz prácticamente lo que desee, nos pone de manifiesto que Whitney Houston; Mariah Carey y Celine Dion (la llamada “Trinidad del canto”) también forman parte de sus inspiraciones y dejando claro que David Bowie, a quien hace referencia en el corte “My Love”, también forma parte importante como cimiento de sus creaciones. La siguiente razón es que su disco debut, “Shades Of Black”, editado en 2015 sigue poseyendo esa genialidad que la gran mayoría de materiales pierden al paso de los años y nos ha regalado los momentos musicales más seductores y eminentes que, al menos yo, no había escuchado en mucho tiempo.

En agosto del año pasado, Kovacs, presentó el ‘single’ llamado “Mata Hari” (su portada nos recuerda a la gran Björk) y nos dejó en espera de un nuevo álbum que ya queremos tener y escuchar. Y a pesar de que muchos cantantes consagrados tratan de conquistar a nuevos mercados grabando estilos no acordes con el suyo, existen algunos otros de esta generación que nos demuestran que aún hay talentos que apuestan por la música genial y con gran calidad. Si no has escuchado a Kovacs, ¿qué demonios esperas?

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22 años del descomunal álbum de “Red Hot Chili Peppers”


Ismael Ortiz Romero Cuevas

La década de los noventa concluía en términos musicales con grandes materiales que, al paso de los años, se convirtieron en leyendas. Podemos citar por ejemplo a “Hours…” de David Bowie, un disco vanguardista y que significó la primera vez que un álbum se comercializaba completamente en el aún novedoso internet; salía al mercado también el disco “Play” del músico neoyorkino Moby, que daba testimonio de que una producción independiente podía colocarse entre los materiales con grandes ventas; se presentaba también “Rainbow” de Mariah Carey que se puede decir, fue el último éxito masivo de la cantautora y productora hasta el 2005, cuando tuvo el más impresionante ‘revival’ con “The Emancipation Of Mimi”, y entre otros, también llegaban a las estanterías de las tiendas de discos, “Supernatural”, uno de los máximos éxitos de Santana y Phil Colins nos sorprendía a todos con la banda sonora para la película de Disney, “Tarzán”. Como vemos, 1999, realmente fue un año increíble dentro de la música.

Y en mayo de ese año, arribó también al mercado uno de los materiales discográficos más aclamados de todos los tiempos: “Californication” de “Red Hot Chili Peppers”, al que podríamos definir como el trabajo emblema de la banda californiana. Y es que cuando el siglo XX llegaba a su fin, no podíamos encontrar la definición de esos tiempos si no es con la letra y sonido de este material, en el que se hablaba sin tapujos de la sociedad necesitada de cariño y atención, que representaba el acontecimiento de que la generación X se estaba convirtiendo en adulta; por ello, en sus letras podemos encontrar inmersa esa melancolía de esos buenos tiempos y donde también, apelando a esa madurez, se hablaba sin restricciones de drogas, sexo, fiestas, alcohol y demás elementos con los que se identificaban algunos de esos aún jóvenes inconformes. 

Para muchos especialistas en música, “Californication” no es el mejor trabajo de los “Peppers”, pues ellos refieren que el sonido de la agrupación ocupó su mejor momento en discos como “Mother’s Milk” de 1989 o “Blood Sugar Sex Magik” de 1991, donde explotaron al máximo su talento y pusieron de manifiesto la vanguardia en todo sentido dentro del rock alternativo; y podemos darles la razón en eso. Pero, en definitiva, “Californication” es un disco que marcó a una generación, es un álbum que pésele a quien le pese, era la definición certera de una realidad que ya no era tan dulce para muchos adolescentes noventeros, de esa generación que esperaba con ansias el nuevo milenio, pero al mismo tiempo, tenía miedo de sentirse arcaica. Sí, todo eso era “Californication”, que contenía canciones que sonaron en abundancia en todos lados (radio, antros, reuniones, televisión, etc.) y que es una placa que se vendió por decenas de millones alrededor del mundo. 

A quienes nos tocó ser testigos de su salida al mercado, no podemos negar que al escucharlo una lagrimita discreta se rueda por la mejilla, pues es un disco que para quienes fuimos adolescentes en esos años, nos trae recuerdos de muchas vivencias de aquellos años de juventud. ¡Qué rápido se fueron 22 años!, pienso cada que escucho “Scar Tissue”, quizá mi canción preferida del disco o algunas otras como “Around The World”; “Otherside”; “Porcelain” o la misma “Californication”, de este descomunal disco que nos deja una generosa sensación en el alma, por haber estado presentes durante la vigencia del que se puede convertir en uno de los discos históricos pre milenio; porque el percibir esas canciones que comienzan de manera suave y nos llevan a una explosión grandilocuente de sonidos y letra, hace que, al menos yo, me sienta feliz de haber vivido mi adolescencia y juventud en una época donde la música aún era propositiva. 

Y se agradece también porque también muchos coincidimos en que este disco fue algo así como el “apaga todo y vámonos” de los “Peppers” antes de que se convirtieran en una especie de parodia de lo que ellos mismos fueron, ya que, en trabajos posteriores los músicos ofrecieron solo una pizca mínima de la calidad, vanguardia, propuesta y hasta irreverencia que nos dieron en materiales como “Californication” y que hizo que el mundo se fascinara con ellos. Por eso, este trabajo resulta mucho muy importante. 

Gracias a las plataformas digitales, las nuevas generaciones pueden escuchar este material que sin duda, a los cuarentones nos sigue emocionando aunque a los más jóvenes les resulte irrelevante. Así, que amigos de generación y a todos los que gocen de este material, vamos a tomarnos una cerveza y a escuchar este disco (por cierto, ubicado en el puesto 88 de los “200 álbumes definitivos que todo amante de la música debe tener” de la revista Rolling Stone) para celebrar su vigésimo segundo aniversario. Y aunque a lo mejor lo ponemos en Spotify o iTunes por comodidad, algunos aún conservamos nuestro CD de este increíble material. 

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