Horror hecho en México (I)


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Cuando se trata de cine de horror, nos remontamos más a películas del género que no fueron hechas en nuestro país. Hacemos referencia a cintas como “El bebé de Rosemary”, “El exorcista”, las sagas de “Viernes 13” o “Halloween”; pero poco lo asociamos con el cine nacional. Si bien es cierto, el cine fantástico y de este género no ha sido muy bien realizado en México, sin embargo, sí hay historias que merecen la pena que recordemos y que son reconocidas como clásicos de horror. Aquí les invitamos a recordar diez emblemáticas cintas de este cautivador género en dos partes.

Primera parte:

1.- “Alucarda, la hija de las tinieblas” (1978). Director: Juan López Moctezuma.- Una película que presenta referencias al cine gore hecha en México y además, muy bien realizada. Basada en la novela corta de Sheridan Le Fanu llamada “Carmilla” y estelarizada por Tina Romero, “Alucarda” cuenta la historia de dos huérfanas que escapan de su encierro uniéndose a una especie de comunidad itinerante de gitanos. Con ellos, realizan rituales que tienen que ver con brujería, aquelarres, asesinatos y mucha, pero mucha sangre. Algo sin precedentes en nuestro cine y que tiene la calidad en el guión y producción, de cinta de culto.

2.- “El Vampiro” (1957). Director Fernando Méndez.- Uno de los mejores intérpretes del Conde Drácula en el mundo, es sin dudarlo, nuestro querido Germán Robles; un actor con todo el porte y elegancia que el personaje de la época requería. Esta película es emblema del cine con temática vampírica y clara referencia en América y Europa, colocando al Maestro Robles, como un claro ejemplo del arte llevado a otro nivel. Su actuación es tan enigmática y aterradora, que sigue siendo recordada y es influencia a más de medio siglo de haberla hecho. La película cuenta la historia de Martha (Ariadne Welter), quien viaja a ver a su tía en un tren donde conoce a Enrique (Abel Salazar), en una carretera oscura y tenebrosa, esto en una escena visiblemente inspirada en el libro escrito por Bram Stoker (algo que no se hizo en esa época en el cine internacional, solo en el nuestro), continua su viaje en una carreta que transporta un misterioso ataúd que llegó de Hungría. Cuando llega a casa de su tía, descubre que ella no solo está enferma, sino muerta y se queda en su casa a pesar de la horda de vampiros que la acechan. Esta película es reconocida por su valor y apego al libro, a nivel mundial.

3.- “El libro de piedra” (1968). Director: Carlos Enrique Taboada.- ¿Horror gótico en México? Pues sí, y de qué forma. Filmada en Amecameca, Coyoacán y la Ciudad de México, “El libro de piedra” es una película de las más aterradoras filmadas en nuestro país, teniendo qué ver con escenas sobrenaturales, brujería y cambios de personalidad de una niña, que esconde en su ternura el más horripilante de los secretos. La película se centra en el personaje de Julia Septién (Marga López) una reconocida institutriz que es contratada para cuidar a Silvia (Lucy Buj), la hija del millonario Eugenio Ruvalcaba (Joaquín Cordero). Al comenzar una relación cercana, Silva comenta a Julia que tiene un amigo llamado Hugo, y que habla con él. Le cuenta también que Hugo es hijo de un poderoso hechicero que realiza magia negra y que escribió un libro, el cual tiene el secreto de revivir a los muertos. Por eso, el hechicero ha dejado a Hugo al cuidado del libro hasta que él resucite. Poco a poco, hechos aterradores y sobrenaturales comienzan a atormentar a la familia Ruvalcaba. “El libro de piedra”, está basada en la novela “The Turn Of The Screw” de Henry James. Un clásico de horror de nuestro cine que sigue asustando a poco más de medio siglo de haberse estrenado. En 2008 se hizo un remake con Ludwika Paleta como protagonista, sin embargo, no tuvo el éxito esperado. Meterse con un clásico y más de ese tamaño, siempre es arriesgado.

4.- “Más negro que la noche” (1975). Director: Carlos Enrique Taboada.- Una casa embrujada, cuatro atormentadas mujeres y un gato negro: un cliché. Y a pesar de eso, nuevamente Taboada nos regala una obra inigualable. La tía Susana (Tamara Garina), muere y deja de herencia la casa a su sobrina Ofelia (Claudia Islas); la única condición es que cuide a su gato llamado Becker. Ofelia llega a la casa con sus amigas Aurora (Susana Dosamantes), Pilar (Helena Rojo) y Martha (Lucía Méndez) para vivir ahí y cumplir con la encomienda. Inexplicablemente, un día Becker, el gato, aparece muerto un día y cosas espantosas comienzan a suceder. Una película misteriosa y de lo mejor del género en nuestro país, pese al mediocre remake hecho en 2014.

5.- “Hasta el viento tiene miedo” (1967). Director: Carlos Enrique Taboada.- Así es, podría decirse que Taboada merece una mención especial aquí. El tema del internado y de las señoritas encerradas podría nuevamente decir que es un cliché, sin embargo, la maestría del director para adentrarnos en la atmósfera terrorífica es de reconocerse mucho. El suicidio y acontecimientos sobrenaturales han hecho de “Hasta el viento tiene miedo”, una de las cintas de culto del género en nuestro país, además, de que su actriz fetiche, Marga López, estelariza la cinta.

Continuará…

Lady Gaga: De “Poker Face” a â€œShallow”


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Era 2008, cuando Lady Gaga irrumpía en la escena musical con un estilo tan extraño, que llamaba la atención más por sus atuendos que por su talento. Desde ese entonces, cuando cantaba su primer gran éxito llamado “Poker Face”, ya se notaba que la chica era mucho más que el diseño de imagen sofisticada e inaudita. Sabíamos que traía música muy bien producida y que la apariencia era una herramienta para llamar la atención de aquellos jóvenes de finales de la primera década del siglo.

Siendo honestos también, a mucha gente les (o nos) causaba extrañeza y una especie de desconfianza pues su efigie parecía una fusión entre Beyoncé, Madonna, Mariah Carey y Marilyn Manson. En efecto, era muy extraña, recuerdo muy bien la primera vez que vi su video del tema “Bad Romance” contenido en su EP de 2009, llamado “The Fame Monster” de verdad, no supe qué pensar. Las imágenes eran demasiado cautivadoras y saturadas en la pantalla de televisión, llena de blancos deslumbrantes y de imágenes que evocaban a aquella primer cinta magistral llamada “Saw”; veíamos diamantes flotando y terminaba con tonos rojos intensos y una cama en llamas; evoqué de inmediato a un grupo llamado “Prodigy” con su clip llamado “Breathe”, que allá por los años noventas, también tenía una propuesta tétrica, extraña y buena solamente para ciertos sectores. La música era extraordinaria y era evidente la calidad vocal de Gaga ya en ese entonces, pero también quiero ser honesto con ustedes estimados lectores, sin considerarme un gran experto en música, no le hacía yo más de diez años de carrera, pues aunque la imagen y eficacia vocal sea de lo mejor, la mayoría de las veces el artista deja de ser novedoso y el público termina comprando poco su trabajo y ejemplos, tenemos varios: Celine Dion, N’Sync, Il Divo, Mariah Carey, Justin Timberlake y hasta Michael Jackson, que aunque presentaban materiales portentosos, la euforia de sus primeros años habían pasado. Tengo que aclarar aquí, que la euforia por Michael Jackson regresó después de su muerte. Y justo eso pensé que pasaría con Lady Gaga; supuse tendría una carrera impuesta por la moda y en pocos años, la veríamos ya sin la menor sorpresa.

Sin embargo, la artista siempre supo el potencial que tenía en su propuesta, en su música y en su imagen. Al paso de los años, Lady Gaga se fue convirtiendo en una artista que gustaba más de las producciones y presentaciones en vivo, que de los discos de estudio. Y fue ahí donde creció. Lady Gaga llevaba tres discos grabados, todos con el estilo extravagante que la caracterizaba, pero además, con música muy elaborada que presentaba una calidad sorprendente. Y es entonces, cuando una nueva faceta, en verdad nos sorprende a todos los amantes de la música. En 2011, el legendario Tony Bennett lanza su segundo álbum de duetos llamado “Duets II”, donde el primer track y el primer single, se trataba de una versión del tema “The Lady Is A Tramp”, que interpretaba con Lady Gaga. Literal, detuve el disco, respiré y repetí el track. Una, y otra y otra vez. El corte no solo era una pieza maestra, era espectacular. Ahí, descubrí, la menos yo, la versatilidad de Gaga y la capacidad que tenía para interpretar de forma soberbia, cualquier género de música que decidiera. “Duets II” de Tony Bennett contenía temas cantados a dueto con artistas consagrados que evidentemente estuvieran a la altura de tal leyenda de la música, tal como Willie Nelson, Aretha Franklin, Mariah Carey, Michael Bublé o Amy Winehouse pero fue tal el furor que causó el tema cantado con Gaga, que eso dio pie para que ambos cantantes presentaran dos años más tarde el disco “Cheek To Cheek”, donde solo ellos dos ejecutaban los temas; es por demás decir que ese material es considerado uno de los más exitosos del swing y ganador del premio Grammy al Mejor Álbum de corte Clásico. Y en efecto, ahí también confirmamos que en Lady Gaga, teníamos a una artista completa, carismática, camaleónica y tremendamente talentosa.

Después de dos discos de corte electrónico y ese magistral presentado con Bennett, Gaga sacó al mercado su quinto disco de estudio llamado “Joanne”, un material compuesto completamente por ella y con colaboraciones de Mark Ronson. “Joanne” también es un disco un tanto diferente a lo que la cantante tenía acostumbrados a sus fanáticos. Después de consagrarse como una cantante extraordinaria, toma el riesgo de hacer este trabajo con influencia del soft pop y algo de country. Y aunque muchos fanáticos consideraron este trabajo como uno de los más flojos e innecesarios de Lady Gaga, la crítica lo recibió con críticas bastante buenas. Si bien no es su mejor trabajo comercialmente hablando, quizá sí sea algo de lo más elaborado artísticamente hablando.

Y eso, fue antes de lanzar la banda sonora de “Nace una estrella” en 2018, donde también siete temas son compuestos e interpretados por la estrella. Esta banda sonora nuevamente explora géneros como el country, rock y pop. Y dentro de este material se encuentra “Shallow”, compuesto por Lady Gaga y Mark Ronson, hoy, tema ganador del Oscar. Originalmente, esta canción sería utilizada únicamente para los créditos finales de la película, sin embargo, a Bradley Cooper, protagonista y director de “Nace una estrella”,  le conmovió tanto y le pareció un tema con tanta fuerza, que decidió que se interpretara dentro de la historia, apareciendo tres veces en la película. “Shallow”, es quizá la gran corona de Gaga, la que la consagró no solo como una gran cantante, sino como una compositora y arreglista que puede ser reconocida por su talento. Lo único que esperamos es que no se repita el efecto Whitney Houston y tengamos Lady Gaga por muchos más años, sin que éste, represente su más emblemático trabajo. Lo merece, por su talento y por evolucionar de forma sorprendente. Lo necesitamos el público para saber que aún existen artistas de verdad y que no todo está perdido.

Pantera Negra compitiendo como Mejor Película en el Oscar, pero ¿por qué?


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Las películas de súper héroes no son que digamos las consentidas en la entrega del Oscar. Hace unos meses, se anunciaba que habría una categoría que se llamaría Mejor Película Popular y que reconocería a las cintas que iban dirigidas al segmento comercial y hacia grandes masas. Inmediatamente, quienes conocen las intenciones de La Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, comenzaron con especulaciones sobre que esa sería una categoría creada especialmente para “Pantera Negra”, película considerada algo así como de la nueva generación del movimiento “blaxplotation”, al ser actuada por actores afroamericanos en su gran mayoría. Se creó la polémica porque los elementos a considerar para competir en la malograda categoría, casi eran los que presentaba la cinta dirigida por Ryan Clooger.

Y es que si La Academia consideraba una cinta de súper héroes y evidentemente de fantasía para contender en la máxima categoría como finalmente sucedió; la mayoría tanto de críticos como de fanáticos de ese género se preguntaban, ¿por qué entonces los Óscares nunca tomaron en cuenta a películas como “Logan” (2017); “Mujer Maravilla” (2017); “Deadpool” (2016); “El caballero de la noche” (2008); “El hombre araña 2” (2004) o “Harry Potter y el Prisionero de Azkaban” (2004) para ser nominadas, siendo abismalmente mejores que “Pantera Negra”? La razón es muy simple, ninguna de las películas anteriores es producción de Marvel Studios, propiedad de la casa Disney. Aunque “El hombre araña”, “Logan” y “Deadpool” son personajes de Marvel, sus películas fueron producidas por Sony Pictures y 20th Century Fox respectivamente, que no se nos olvide eso.

Siempre ha sido muy evidente la condescendencia con la que el comité del Oscar trata a la todopoderosa casa del ratón Mickey, premiándola con diversos galardones técnicos, a sus guiones y a sus canciones, incluso, aunque compitan con piezas mucho mejores, que además, ya lo mencioné en la entrega pasada sobre “Grandes canciones que debieron llevarse el Oscar”. Y no es que “Pantera Negra” fuera una película mala, lo relevante es que dentro del género, no representó ni un logro técnico, artístico o cinematográfico como sí lo hicieron “El caballero de la noche”, “Logan”, “Mujer Maravilla” o “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, que marcaron pauta en la realización de tomas, en fotografía, efectos visuales, en diseño de vestuario, edición e incluso, en darle personalidad y madurez a toda una franquicia como fue el caso de Cuarón con su adaptación de la novela de J. K. Rowling. Lo que vimos en “Pantera Negra” fue un experimento que quienes somos amantes del cine, sabemos perfecto que ya se hizo hace más de 40 años, cuando Sidney Lumet dirigió la película “El Mago” en 1978, versión “blaxplotation” de “El Mago de Oz”, estelarizada por Diana Ross, Michael Jackson y Nipsey Russell, además con música de Quincy Jones.

Es cierto, sí hemos visto películas de súper héroes compitiendo en ciertas categorías del Oscar y ganado algunas estatuillas, pero nunca en la máxima. Recordemos que “Batman” de 1989, ganó la presea a Mejor Dirección Artística y todos esperábamos la nominación de Jack Nicholson como Mejor Actor (recordemos que en aquella cinta, Nicholson lleva el primer crédito y no Michael Keaton que interpretó a Batman), pero eso no sucedió; “Dick Tracy” se llevó en 1990 tres premios: Mejor Dirección Artística, Mejor Maquillaje y Mejor Canción; asimismo, “El hombre araña 2”, se coronó con el premio a Mejores Efectos Visuales en 2005 y “Escuadrón Suicida” lo obtuvo por Mejor Maquillaje en 2017. La cinta de personajes emanados del cómic que ha logrado hasta la fecha, uno de los máximos galardones, ha sido “El caballero de la noche”, cuando Heath Ledger obtuvo el Oscar póstumo a Mejor Actor de Reparto por su desquiciada y magistral interpretación de El Guasón, además del Oscar a Mejor Edición de Sonido. Incluso, se supo entre algunos periodistas especialistas en cine, que “El caballero de la noche”, había pasado varios filtros y estuvo en el grupo de pre nominadas para Mejor Película, sin embargo, fue descartada por estar basada precisamente en un personaje de comic. Y así, este año, “Pantera Negra” rompió esa regla y se coló en la máxima categoría, evidentemente sin posibilidades de ganar, pero el mérito fue competir con películas tremendas producidas este año como “El infiltrado del kKK”; “La favorita”, “Nace una estrella” o “Roma”.

Otro punto interesante es que La Academia podría utilizar esta nominación a “Pantera Negra” para en años posteriores, crear su deseada categoría a Mejor Película Popular que este año se le cayó. Y eso, también ya lo hizo cuando en 1991, “La bella y la bestia” competía en la terna de Mejor Película, siendo derrotada por obvias razones por “El silencio de los inocentes”; pero eso sirvió de preámbulo para que se fuera trabajando la terna a Mejor Película de Animación, estrenada una década después, en 2001, donde “Shrek” se convertía en la primer cinta de animación en obtener esa estatuilla. Y otro punto que no deberíamos pasar por alto es que la ceremonia en los Estados Unidos se transmite por la cadena de televisión ABC, propiedad también de Disney ¿coincidencia?

Grandes canciones que debieron llevarse el Oscar (IV)


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Llegamos al final de esta serie de canciones espectaculares que por mucho, debieron llevarse la estatuilla dorada a Mejor Canción, pero que por alguna razón, nada más no fue así, pero que se han convertido en grandes clásicos de la música y el cine.

Pero antes, veamos a las dos últimas nominadas de este año a esa categoría que a continuación les presento:

“The Place Where Lost Things Go” – Emily Blunt

Letra y música: Marc Shaiman

Película: “El regreso de Mary Poppins”

La canción es nostálgica y bella. No creo que tenga alguna posibilidad pero, ¡qué demonios! ¡Es Mary Poppins! Solo por eso, vale la pena la nominación.

“When A Cowboy Trades His Spurs For Wings” – Willie Watson y Tim Blake Nelson

Letra y música: David Rawlins y Gillian Welch

Película: “La balada de Buster Scruggs”

Así. Igual que ustedes, no sé de donde carajos sacaron esta canción. Pero vamos, es buena y llena las características de lo que le gusta a La Academia. Además de que la película es dirigida por los hermanos Coen y la canción, interpretada por Tim Blake Nelson a quien no le conocíamos el talento de cantante, pues se ha desempeñado como cineasta, actor y guionista. Pues a ver qué pasa con esta pieza.

Ahora sí, a lo que nos atañe. Vamos a ver las canciones que les propongo hoy que debieron por mucho, llevarse la estatuilla aunque, el reconocimiento de temas clásicos, lo tienen.

7.- “The Look Of Love” – Dusty Springfield

Música: Burt Bacharach. Letra: Hal David

Película: “Casino Royale”

Otra del agente 007, pero esta no era una película convencional, sino una especie de historia extraña llena de humor negro y clichés de los años sesentas y producida por Columbia y no por MGM, que es quien ha hecho las cintas clásicas del agente. La película además, cuenta con un gran número de actores y directores que hicieron una pieza extraña, pero hoy catalogada como de culto, además presentando a quien muchos consideran el Bond original: David Niven. En la cuadragésima entrega del Oscar, celebrada en 1967, el premio a Mejor Canción se lo llevó “Talk To The Animals” que cantaba, o más bien como que recitaba, Rex Harrison de la también original “Dr. Dolittle”, cinta que 30 años más tarde rehízo Eddie Murphy con resultados bastante ridículos. Y como ya han de suponer, esa canción infantiloide que ganó ese año, quedó en el olvido, mientras que “The Look Of Love” sigue estando vigente hasta este momento, pues han hecho versiones de ella, artistas como Diana Krall, Tony Bennett o Chris Botti entre otros tantos. Solo basta con buscarla en YouTube y verán cuantas versiones salen de este tema simplemente hermoso.

8.- “Ghostbusters” – Ryan Parker Jr.

Letra y música: Ryan Parker Jr.

Película: “Los cazafantasmas”

En 1984, en la quincuagésima entrega de los premios, “Footloose” era la gran favorita para llevarse el premio a Mejor Canción, pues dos de sus temas se encontraban en la terna, pero además, competían de nueva cuenta Phil Collins con “Against All Odds” y Stevie Wonder que finalmente se ganó el premio con “I Just Call To Say I Love You”, presea que según los especialistas no se merecía porque consideraron que la canción era muy mala y que la película para la que había sido compuesta era peor: “La chica de rojo”; y sí, es una película no solo mala, sino lo que le sigue. Pero el tema más popular de la terna era justamente el que enmarcaba una película de comedia que fue la sensación a principios de los años ochentas: “Los cazafantasmas”. El tema “Ghostbusters” sonaba en todos lados y era bailado en discotecas y demás lugares con concentración de jóvenes de aquella época. No hay que mencionar de nueva cuenta que ese tema, compuesto por Ryan Parker ha pasado a la historia como uno de los más grandiosos temas compuestos para una película ¿o me equivoco?, es símbolo de una época y de una franquicia completa que quisieron revivir hace dos años, pero que la nostalgia y la influencia que tiene “Los cazafantasmas” originales, hará que cualquier intento, quede corto ante tan monumental acontecimiento.

Queridos lectores, espero les haya gustado la selección de estos ocho temas que hice como preámbulo a la entrega número 91 del premio de la Academia; donde seguro, este domingo estaremos pegados a la televisión para apoyar a nuestra querida y admirada Yalitza Aparicio que se enfrenta en la terna a actrices enormes como Glenn Close y Melissa McCarthy por mencionar algunas. No está por demás decir que todo México y todo Oaxaca, estamos con “Roma”, con Alfonso Cuarón y obviamente, con la tlaxiaquense Yalitza Aparicio. Desde este humilde espacio les deseamos ¡MUCHO ÉXITO!

Grandes canciones que debieron llevarse el Oscar (III)


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Seguimos con la serie de las canciones que son estupendas, compitieron por un premio Oscar a Mejor Canción y por azares del destino, nada más no se lo llevaron. Pero antes de comenzar, veamos dos temas de los que están nominados este año:

“Shallow” – Lady Gaga y Bradley Cooper

Letra y música: Lady Gaga

Película: “Nace una estrella”

Es quizá la gran favorita este año para que se lleve la estatuilla como Mejor Canción.

“I’ll Flight” – Jennifer Hudson

Letra y Música: Diane Warren

Película: “RGB”

Nadie le ve grande posibilidades a este tema, pero puede dar la sorpresa.

Y ahora sí, comenzamos con nuestros recuerdos.

5.- “Power Of Love” – Huey Lewis And The News

Letra: Huey Lewis; Música: Johnny Colla y Chris Hayes

Película: “Volver al futuro”

En la quincuagésima octava ceremonia del Oscar en 1986, la estatuilla a Mejor Película se la llevaba la cinta “África Mía” dirigida por Sydney Pollack. En efecto, una película que se merecía todo el reconocimiento aunque Meryl Streep no resultó ganadora por su actuación en esa película. Pero la categoría a Mejor Canción ese año, también se ponía interesante porque además de ésta, competía el grandioso tema llamado “Separate Lives” que interpretó Phil Collins junto con Marilyn Martin para la película “Sol de media noche” y que era la gran favorita. Nadie apostaba por “Power Of Love”, que al paso de los años no solo se ha convertido en un símbolo de una de las más grandiosas franquicias de culto, sino que es un icono completo del cine, pues no podemos imaginarnos o recordar cualquier aventura de Marty McFly y el Doc sin que nos retumbe en la cabeza la poderosa batería, la voz de Huey Lewis y el pegajoso ritmo. Y como todas las canciones que he presentado, “Power Of Love” pasó a la historia como uno de los temas recordados con más cariño en toda la historia del cine. Incluso el tema ganador de ese año, “Say You, Say Me” de Lionel Richie también de “Sol de medianoche”, ha pasado de ser una gran balada a un tema lento, demasiado meloso y cursi (digno Richie, rey de la melcocha) y al paso de los años, no ha podido posicionarse a la altura de “Power Of Love”. Un tema que de haber sabido en lo que se convertiría, seguro se hubiera llevado el Oscar sin problemas. ¿Están de acuerdo conmigo?

6.- “I Don’t Want To Miss A Thing” – Aerosmith

Letra y música: Diane Warren

Película: “Armageddon”

Era el año 1998 y en la septuagésima primera ceremonia de entrega del Oscar, sabíamos de antemano que ganaría un tema por todo lo que representó. La pieza fue “When You Believe” de “El príncipe de Egipto” que se llevó la estatuilla sin ningún problema. Es más, nadie se opuso porque para empezar, la canción fue escrita por Stephen Schwartz, un veterano de la música del cine; como segundo punto es que la versión comercial la arregló el gran Babyface y el tercero y quizá el punto más importante: fue interpretada por Mariah Carey y Whitney Houston, las mujeres más exitosas en la industria de la música por aquellos años. No había de otra, o ganaba o ganaba. Y así fue. Y ese año también, en la terna estaban compitiendo temas de pesos pesados como Randy Newman o David Foster y éste, de la estupenda Diane Warren y que interpretó la banda Aerosmith para la película “Armageddon”. Y sí, lo único bueno de esa película fue esta magnífica canción que no se llevó el Oscar por las razones que expuse antes, pero que también se ha convertido en un tema muchísimo más famoso que el que interpretaron las divas de la música. Así pasa y díganme si no, “I Don’t Want To Miss A Thing” es espectacular e icónico.

No se pierdan el próximo jueves la última entrega de esta serie que de verdad, ha sido un recorrido espectacular. También con dos canciones con las que se van a sorprender.

Grandes canciones que debieron llevarse el Oscar (II)


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Continuamos con nuestra lista de las grandes canciones que compitieron por el Oscar a Mejor Canción Original y no resultaron triunfadoras pese a que los temas, tenían muchas posibilidades de coronarse. Pero, también me gustaría que conociéramos las piezas que están nominadas este año. Así, que antes de comenzar con el conteo de los temas clásicos, les presento una que está nominada este año:

Canción: “All The Stars”

Canta: Kendrick Lamar

Letra y música: Kendrick Lamar

Película: “Pantera Negra”.

Esta, es mi favorita para que gane este año. Esperemos.

Ahora sí, comencemos con las canciones que son estupendas, compitieron y no ganaron.

3.- “Live And Let Die” – Paul McCartney

Letra y música: Paul y Linda McCartney

Película: “007 Vive y deja morir”.

La primer película del agente británico más famoso de todos los tiempos que protagonizaba Roger Moore, tuvo como marco una gran canción escrita por el matrimonio McCartney (Linda y Paul). Es sin temor a equivocarme una canción que ha envejecido con mucha dignidad, pues su mensaje, su potencia y su sonido, siguen siendo un referente obligatorio en la música moderna. “Live And Let Die”, es un tema que es un clásico de la música y es conocido en todo el mundo. Incluso hay quienes desconocen que el tema fue escrito para una película del 007, pero que la identifican de forma inmediata. En el año 1973, cuando compitió por el Oscar, la pieza galardonada fue “The Way We Were”; en efecto, otro clásico de la música que interpretó Barbra Streisand para la película “Nuestros años felices” dirigida por Sydney Pollack; pero el tema ganador de ese año, no ha sido de tal influencia ni de la popularidad del tema McCartney. “Live And Let Die” es una rolota y punto.

4.- “Have You Ever Really Loved A Woman?” – Bryan Adams y Paco de Lucía

Letra y música: Bryan Adams, Michael Kamen y Mutt Lange

Película: “Don Juan de Marco”

Aún no me cabe en la cabeza que a este tamaño de canción, le haya ganado “Colors Of The Wind”, la insípida y cursi canción de “Pocahontas” en la sexagésima octava ceremonia celebrada en 1995; situación que nuevamente hace más fuerte mi teoría de que la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Estados Unidos tiene mucha preferencia hacia Disney, aunque la canción que compita, como en este caso, sea una pieza no solo mala, sino fea y llena de clichés. Y no es que la canción de Bryan Adams contenga una letra filosófica o bastante profunda, pero pone a flor de piel los sentimientos además de la belleza de los arreglos, poniendo la guinda la guitarra española ejecutada de manera magistral por el insuperable Paco de Lucía.

La historia del amante más grande del mundo y del psiquiatra que intentó curarlo, debía tener una canción digna y “Have You Ever Really Loved A Woman?”, plasmaba perfecto la sensualidad del entonces jovencísimo Johnny Depp y la maestría de lo que se puede considerar la última gran actuación de Marlon Brando en la pantalla grande. Sin duda, este tema sí se debió llevar el Oscar y por mucho. Y como siempre sucede, “Have You Ever Really Loved A Woman?” ha pasado a la historia como una de las más bellas baladas escritas, mientras que casi nadie recuerda si quiera un poco de la letra del tema que ganó el Oscar ese año. Celebren este 14 de febrero con este tema. Bello y digno de cualquier historia de amor.

La siguiente semana, tengo dos temas más que de verdad, se van a sorprender, así que no se lo pierdan.