El cambio del CCCO debe ahora replantear el estacionamiento.

CCCO en construcción

+ La obra actual: ¿de quién, y para quién, será ese gran negocio?


La noche del miércoles, por medio de un comunicado, el gobierno estatal anunció la decisión tomada por el gobernador Gabino Cué Monteagudo, de cambiar la sede del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca “con el propósito de garantizar la unidad de la sociedad oaxaqueña”. Aunque esa es una decisión a todas luces plausible, y de merecido reconocimiento, ahora lo que el gobierno y la sociedad debemos repensar con toda seriedad es qué va a pasar con la obra del estacionamiento, que ya se construye en una zona anexa al Auditorio Guelaguetza. No se trata de si la obra continuará o no, sino de qué utilidad tendrá, y para quién.

En efecto, según el comunicado de prensa aludido, el gobierno sostiene que aún cuando el proyecto del Centro de Cultural y de Convenciones de Oaxaca cuenta con toda la viabilidad técnica, así como con los estudios de impacto ambiental, geológicos y geotécnicos, factibilidades y permisos correspondientes, el gobierno ponderó la unidad entre los oaxaqueños, y esta decisión confirma su compromiso y vocación democrática, al asumir una decisión de Estado que ofrezca una respuesta responsable a todos los sectores de la sociedad civil.

Asimismo, el boletín de prensa señalaba el Mandatario había iniciado, personalmente, las gestiones ante las dependencias federales vinculadas, para concretar el cambio de la sede del Centro de Convenciones. Y se anunciaba: “Se da a conocer también, que todas las obras de modernización del Auditorio Guelaguetza, las obras de mejoramiento vial y equipamiento urbano continuarán sin cambios, incluida la edificación del estacionamiento para 600 vehículos con avance significativo a la fecha, y que dará servicio al Auditorio y a la zona centro de la capital del estado”.

En este sentido, es evidente que una de las grandes manzanas de la discordia alrededor del proyecto del CCCO en el Cerro del Fortín, fue justamente la premura del gobierno estatal de continuar con la construcción del estacionamiento para 600 vehículos mientras se preparaba la consulta ciudadana, así como su empecinamiento de continuar la construcción a pesar de las suspensiones de amparo que consiguieron varias personas, e incluso de las peticiones hechas por el IEEPCO para que detuviera la obra hasta que se realizara la consulta. El gobierno no oyó ninguna de esas peticiones, y ahora por eso se ve obligado a anunciar la continuación de las obras de dicho estacionamiento, a pesar de las interrogantes que ello genera.

Pues resulta que no por el hecho de que el gobierno haya decidido el cambio de sede del CCCO, ahora la ciudadanía debe olvidarse de todo lo que ya se había ejecutado. Dicho estacionamiento, era en realidad la primera fase de la construcción del proyecto, que ahora con el cambio de sede pierde gran parte de su utilidad, pero sí podría ser provechosa para los negocios que se encuentran alrededor de él. En ese sentido, ahora el gobierno estatal debe informar puntualmente a los oaxaqueños qué plan tiene para ese estacionamiento, y de qué forma hará funcional la inversión millonaria que ya realiza en el Cerro del Fortín.

¿NEGOCIO DE QUIÉN?

Una de las cosas que hacen falta con urgencia en la capital, son estacionamientos. De hecho, el Centro Histórico es un gran estacionamiento permanente, debido a la estrechez de las calles y a la falta de movilidad en los cajones de estacionamiento disponibles. Como han fracasado medidas como los parquímetros, entonces lo alternativo habrían de ser espacios utilizables como estacionamientos públicos, para mitigar el problema que resulta ir a esa zona en un vehículo particular, y no hallar un espacio en la vía pública dónde estacionarlo.

Una alternativa sería ese estacionamiento de 600 cajones. Pero el problema es que el nuevo estacionamiento está demasiado lejos de prácticamente todo el centro de las actividades comerciales y gubernamentales, en el primer cuadro de la ciudad. Así, aún ofreciendo amplio espacio para estacionar vehículos, este estacionamiento sería poco utilizado por la población en general debido a que tendrían que caminar al menos ocho o diez cuadras para llegar a cualquier oficina pública, comercio o institución bancaria, de las que se encuentran en el Centro Histórico de la capital.

Ahora bien, lo único que sí tendría cerca dicho estacionamiento son los hoteles Victoria y Fortín Plaza, además del nuevo Centro de Iniciación Musical de Oaxaca. Sería muy lamentable que dicho estacionamiento terminara siendo un espacio para el uso preferente de esos dos hoteles. Ninguno de ellos cuenta con estacionamiento propio, aunque al menos el Fortín Plaza habilitó un espacio más o menos amplio en una de las calles aledañas, que en alguna medida mitiga su falta de cajones de estacionamiento para sus comensales, visitantes y huéspedes. El Hotel Victoria, sin embargo, carece casi por completo de estacionamientos.

Todo esto, abriría la tentación para esas negociaciones de contratar personal para fungir como “valet parking”, y cobrar a los clientes un ticket de estacionamiento superior al que pagarían ellos por utilizar ese espacio. Si hay incertidumbre sobre qué oficina del Gobierno del Estado sería la encargada de administrar y mantener en buen estado dicho estacionamiento, entonces desde ahora el propio gobierno tendría que comenzar por establecer bien la delegación de funciones, y cuáles serían los límites para la firma de convenios de uso preferente de dicho espacio.

Finalmente hay dos cuestiones más que deben ser clarificadas: la primera de ellas es si el CIMO tendrá su propio estacionamiento, ya que por reglamento todas las construcciones deben contar con espacios suficientes para el aparcamiento de vehículos, para no saturar la vía pública. La segunda es aún más importante: ¿vale la pena toda la inversión millonaria que se está haciendo al Auditorio Guelaguetza —estacionamiento incluido— a pesar de que este es un espacio que se utiliza apenas en un puñado de ocasiones en todo el año?

Son algunas de las dudas que aún con el cambio de sede del CCCO, deben ser consideradas por la sociedad y el gobierno en Oaxaca.

CONDOLENCIAS

Con profundo pesar, nos unimos a la pena que embarga a nuestro director y amigo, Wenceslao Añorve Martínez, y a toda su familia, por el sensible fallecimiento de su señora madre, doña María Martínez Melo, acaecido la mañana de ayer en la ciudad de Oaxaca. Respetuosamente. Descanse en paz.