Home Blog Page 442

Caso Cabañas: las disyuntivas del manejo informativo

0

+ Repercusiones no sólo deportivas: son para todo el país

Alrededor de las 6 de la mañana del lunes, en todos los medios informativos del país comenzó a circular información escalofriante: uno de los jugadores estrella del club América de futbol había sido baleado una hora antes, en un bar de la ciudad de México. De inmediato, se dio un despliegue informativo que lo mismo fue del registro puntual de hechos a la especulación; de la consternación al más crudo de los amarillismos; y del punto central de lo que implicaba el hecho, a la manipulación informativa que, finalmente, ha impactado lo mismo en la develación de más situaciones de corrupción —que no son raras en el país—, que en el golpeteo político de oportunidad que, curiosamente, tampoco es raro en México.

A lo largo de la semana que concluye, el disparo de arma de fuego que recibió el paraguayo Salvador Cabañas ha ido de extremo a extremo. Una de las tantas discusiones, por ejemplo, comenzó en el delicadísimo estado de salud en que se encuentra el jugador como consecuencia del ataque, y terminó en un durísimo cuestionamiento sobre qué hacía dicho personaje, en una madrugada de lunes, en un bar en el que aún a las 5 de la mañana se continuaban ingiriendo bebidas embriagantes.

Esa, entre muchas otras, es una discusión de extremos que finalmente no redunda en nada. En efecto, lo más probable es que, como consecuencia de ese hecho, Cabañas quizá no vuelva a ser el mismo de antes, e incluso nunca vuelva a figurar en el futbol de primera división de México. Es la consecuencia, indeseable pero natural, de un hecho como este.

Sin embargo, el otro extremo de la discusión es el más interesante: ¿qué hacía Cabañas, en la farra, al filo del amanecer? Hacía lo que cualquier otro individuo —sea deportista, empresario, estudiante o desempleado— cuando tiene el tiempo, la oportunidad y el dinero para ir a pagarse una buena juerga en un antro de moda.

Es cierto que siendo un deportista de alto rendimiento, un referente para niños y jóvenes, y una estrella a la que idolatran miles de personas, ese no es el mejor ejemplo que podía dar. Pero antes y después de este hecho, la vida deportiva —como cualquier otra en la que corre el dinero y la fama a raudales— ha sido así, porque finalmente más allá de que uno sea jugador, entrenador o demás, todos son hombres y mujeres con aficiones, defectos y hábitos que no necesariamente son, o deberían ser, un referente sobre la moral o la buena conducta para la sociedad.

No obstante, cuestionamientos como este ocuparon buena parte del espacio que, durante los primeros dos días, se dio al caso Cabañas en no pocos medios informativos, en los comentarios deportivos, y hasta en los “análisis políticos” que se han hecho sobre el asunto. Todo esto se vino a aderezar con la difusión de una imagen tomada al jugador minutos después del ataque, en el que se le ve tirado, con el pecho descubierto y manchado de sangre.

¿Tenía algún valor todo esto? Tal parece que no. Y es así porque si el primer extremo del cuestionamiento reprobaba con dureza que el paraguayo y su esposa estuvieran en la parranda en lugar de en su casa, como dicen que debería ser, en el otro extremo se encontraba una difusión “informativa” de una imagen escalofriante que no tenía más razón para aparecer en la prensa de todo el país, que el alimentar el morbo de la sociedad y darle los elementos para corroborar que, en efecto, Cabañas había sido herido y que estaba grave. Nada sustantivo en un asunto que, por sus propias características, tenía todos los elementos para consternar, como lo fue, a toda la nación mexicana, a la afición al futbol y a los seguidores de Las Águilas.

¿CORRUPCIÓN? POR FAVOR

Sin embargo, junto con la consternación y la tristeza genuina que provocó en muchos el lamentable ataque a Salvador Cabañas, también surgió otra polémica que, aunque es escandalosa, está lejos de ser nueva en el país: la simulación y la falta de respeto hasta a algunas de las normas de convivencia más elementales.

El asunto tiene bastante de fondo: hace menos de un año, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal determinó reducir el horario de apertura y venta de bebidas embriagantes de todos los centros de diversión de la capital del país. Se supone que con las nuevas disposiciones, ningún centro nocturno podía vender bebidas alcohólicas a sus clientes después de las 2.30 de la mañana, y que ninguno podría continuar operando una hora después. El caso Cabañas puso en evidencia que esas reglas de operación de bares y centros de diversión, fue una discusión estéril que se apagó en los amplios mantos de la corrupción.

Si recordamos bien, cuando la ALDF dispuso todo lo anterior para las discotecas, bares y restaurantes, todas las organizaciones del ramo se manifestaron en contra de las nuevas reglas y aseguraron que eso les afectaría gravemente en sus ganancias y operaciones, y que incluso se pondría en riesgo la permanencia de miles de empleos que tienen que ver con esas actividades. El gobierno y la Asamblea del DF aseguraron que era para normar las actividades de esos establecimientos y ceñirlos a un orden más estricto. Pero sus detractores incluso dijeron que era una contradicción profunda el hecho de que el gobierno más progresista del país estuviera tomando ese tipo de medidas que restringían las libertades de las personas y minaban una actividad tan productiva como la del esparcimiento nocturno.

Hoy está claro que todas esas escaramuzas no tuvieron efecto alguno. Unos y otros asumieron sus posiciones y todos se cobijaron en la corrupción. El gobierno, según ellos mismos, habría logrado meter en cintura a quienes siempre se habían escabullido de las reglamentaciones que imponía la autoridad; y los dueños de esos establecimientos prefirieron no volver a referirse al tema, e invertir más en la compra de inspectores y autoridades delegacionales, para poder continuar con sus operaciones habituales pero ahora ya no cobijados en la ley, ni en algo más que la corrupción pura y llana.

EFECTO INTERNACIONAL

Finalmente, ayer se dio a conocer que el presidente Felipe Calderón había prometido a su homólogo paraguayo, Fernando Lugo, esclarecer completamente el ataque al futbolista y seleccionado nacional de ese país. La razón es evidente: aunque le inviertan millones de dólares en promoción turística a nuestro país, un hecho de esa naturaleza destruye lo que tanto ha costado edificar. Ante ello, ¿qué hacer? Darle a todo esto el carácter de pleito de cantina, o aparentar que la ley se cumple y que no hay impunidad. Nada, en realidad, está resuelto de fondo.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

PRI: ¿Por qué se generan las confrontaciones?

0

+ Aspirantes a gubernatura, ¿Cómo son asumidos?

Dedicado a la memoria de

mi padre, Ismael H. Ortiz Romero.

Adrián Ortiz Romero Cuevas.

Quienes entienden correctamente la lógica de los procesos políticos, consideraban que si el proceso para elegir en el PRI a su candidato a Gobernador transitaba sin mayores incidentes, el árbitro de la contienda no tendría por qué convertirse o ser llevado a figurar como un foco importante de atención para los medios informativos o la opinión pública. Está ocurriendo exactamente lo contrario, y por eso mismo habría que entender qué mensajes se envían hoy desde el poder a los aspirantes a la gubernatura.

En efecto, el pasado miércoles el senador potosino Carlos Jiménez Macías se apersonó nuevamente en Oaxaca —tal y como lo ha hecho con regularidad desde hace casi tres meses—, pero ya no sólo para sostener encuentros y edificar el diálogo con los aspirantes a la gubernatura, sino ahora para dirigirse a los medios informativos y enviar los mensajes correspondientes a todos aquellos que tienen intereses dentro del proceso sucesorio del priismo.

¿Qué dijo el senador Jiménez, que funge como delegado en Oaxaca del Comité Nacional de su partido, y también como árbitro en este proceso interno? En realidad, parecería que nada nuevo. Esto porque además de reiterar el posicionamiento rígido del priismo respecto a las alianzas entre distantes partidos de oposición, el Legislador por San Luis Potosí reiteró tres puntos que no son nuevos: el respeto de la dirigencia nacional a los procesos del priismo oaxaqueño, el llamado a todos los aspirantes para que se conduzcan con prudencia y dentro de los límites de la moral política; y el hecho de que la decisión final sobre quien recaerá la candidatura aún no ha sido tomada, y que tampoco responderá a caprichos sino a quien garantice el triunfo del tricolor en los comicios de julio próximo.

Parecería que nada nuevo. Sin embargo, lo que verdaderamente debe llamar la atención, es en sí el hecho de que el senador Jiménez haya tenido que salir al paso en los medios de información, para reiterar esas tres circunstancias que, se supone, eran plenamente conocidas y asumidas por los seis aspirantes a la gubernatura y sus equipos. Esta, por tanto, es una consecuencia natural del enrarecimiento que, por diversas circunstancias, le están tratando de inyectar al proceso mismo desde diversos frentes.

Las explicaciones de ese enrarecimiento son visibles: en más de uno de los aspirantes a la candidatura del tricolor a la gubernatura, ha comenzado a permear más la desesperación que la civilidad, motivado todo en la inequidad que reiteradamente acusan. Esto los ha llevado a emprender mecanismos de descalificación hacia sus adversarios internos, que han escalado el bajo perfil y han logrado enturbiar el ambiente entre ellos.

El problema, en todo esto, es que en el lado opuesto —entre quienes son señalados como beneficiarios de la inequidad que sus contrapartes acusan— han comenzado a dominar, en niveles importantes, actitudes de soberbia que finalmente no han hecho más que alimentar las discordancias entre todos ellos. Unos y otros, no han entendido que tanto las actitudes derrotistas, como las triunfalistas, no tienen aún sustento alguno en la realidad como para ser asumidas, y que por tanto era apremiante la necesidad de reiterar las reglas reales del juego, para hacerlos regresar al orden.

Eso es lo que vino a reiterar el senador Jiménez Macías a Oaxaca. Pues para nadie era, antes del miércoles, un secreto que este habrá de ser un proceso que se determine aquí y no en la dirigencia nacional, que una de las reglas básicas, para todos, era la de mantener la civilidad y la prudencia —y no hacer lo contrario por exceso o defecto—; y que la decisión sobre quién abanderará al priismo, aún está lejos de ser tomada.

LA LÓGICA DEL PODER

Las siguientes consideraciones pueden ser compartidas o no por la clase política, por la opinión pública o por quienes buscan ser postulados para un cargo de elección popular. Pero son sólo algunos de los razonamientos en los cuales se sustenta el Jefe Político del priismo, para tomar libremente la decisión sobre quién será el Candidato a Gobernador.

En esa lógica, que es la del poder, ninguno de los que aspiran a hacerse de la candidatura a Gobernador puede acusar inequidad o favoritismos hacia otro de los candidatos. Según esos razonamientos, cada uno de los aspirantes priistas ha tenido oportunidades sobradas de crecer políticamente, de acceder a cargos públicos y comisiones políticas, y de construir sus propias posibilidades de aspirar a la gubernatura.

Según esa visión, en este razonamiento es en el que se fundamenta la decisión de impulsar desigualmente y con mayor vehemencia, al aspirante que menos posibilidades había tenido de adentrarse en el ánimo de la militancia priista y el electorado. Así, esa es la razón por la que el diputado federal Eviel Pérez Magaña, ha recibido fuertes apoyos para poder entrar, posicionarse frente a los demás aspirantes, y tomar una posición dentro de la contienda interna del priismo.

Si esto se observa en sentido contrario, es evidente que ese mismo razonamiento tendría que llevar a considerar a todos los demás, que tal inequidad no existe. Pues en otros momentos, cada uno de ellos había tenido su propio momento de crecer y asumir con sustento real que podía convertirse en aspirante a la gubernatura.

Por ello, dicen, el Jefe Político no le ha negado a ninguno de los seis aspirantes su derecho a participar del proceso interno que actualmente se desarrolla; y que, del mismo modo, el Mandatario nunca habría de desestimar el potencial real y experiencia que tiene cada uno de los que pretende convertirse en abanderado. Sin embargo, se considera que si todos tuvieron ya su oportunidad de acceder al poder y crecer políticamente, ahora lo menos que pueden hacer, es comprender que quien los hizo llegar al sitio en el que se encuentra, es también quien debe influir esencialmente sobre quién será su sucesor.

DELEGADO FIRME

Por cierto, en su encuentro con los medios del pasado miércoles, el senador Jiménez Macías dejó bien en claro que él ha sido, y seguirá siendo, el delegado del CEN del PRI en Oaxaca. Con ello, y aunque no lo dijo, quedó de manifiesto que las intrigas y la guerra de trascendidos y filtraciones, también estaban tratando de hacer blanco en él. A ver si estas reiteraciones son bien entendidas por todos los aspirantes, o si todo esto sigue siendo un buen propósito de uno o dos días, que rápidamente es superado por la incertidumbre y la desesperación, que ha sido moneda corriente en este proceso interno del PRI.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

EPR: nuevos señalamientos a Policías de Oaxaca

0

Adrián Ortiz Romero Cuevas

+ FPAR: ¿por qué es tema de cuidado para PGJE?

Hace cinco días, el Ejército Popular Revolucionario emitió un comunicado a través del cual, se congratula por el reinicio de los trabajos de la Comisión de Mediación con el gobierno federal, para lograr la presentación con vida de sus dos integrantes desaparecidos desde mayo de 2007 en Oaxaca. Sin embargo, en la misiva vierten señalamientos directos en contra del comandante Pedro Hernández Hernández, en los cuales lo acusa ante diversos organismos internacionales de defensa de los derechos humanos, de comandar un nuevo grupo paramilitar del Gobierno del Estado, con el que ha realizado los más recientes actos de represión policíaca que han ocurrido en la entidad. ¿Qué hay alrededor de todo esto?

Es evidente que la historia y las relaciones entre los cuerpos policiacos de Oaxaca y dicho grupo armado, no son nuevas. De hecho, como bien debe recordarse, luego del conflicto magisterial y popular ocurrido en Oaxaca de mayo a diciembre de 2006, quedaron pendientes abundantes señalamientos hechos por las organizaciones inconformes, sobre transgresión a los derechos humanos. Sin embargo, uno de los puntos más álgidos de esta cuestión, se dio en mayo de 2007, cuando el EPR denunció la desaparición de dos de sus militantes, y acusó que todo eso había ocurrido aquí en la capital oaxaqueña.

Desde que ocurrieron los hechos, el EPR sostuvo que había sido un grupo paramilitar del gobierno de Oaxaca, el que había ubicado y aprehendido ilegalmente a sus compañeros. Ante las denuncias, el grupo armado no reparó en aceptar no sólo en revelar públicamente la identidad de los dos desaparecidos —Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya—, sino también en aceptar que ellos, como muchos otros de sus integrantes, tomaron parte del movimiento magisterial del año previo, en su calidad no de guerrilleros sino de luchadores sociales.

En un primer momento, tanto el gobierno federal como el de Oaxaca se negaron a realizar una investigación verdaderamente sustantiva sobre los hechos, y no fue sino hasta cuando el EPR inició acciones de sabotaje a instalaciones estratégicas de Petróleos Mexicanos, que el gobierno del presidente Felipe Calderón accedió a iniciar una indagatoria real sobre las desapariciones.

Mientras ello ocurría, también se daban una serie de desencuentros de orden político entre los gobiernos de Oaxaca y federal, y particularmente entre algunos funcionarios estatales y representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional en el Estado, que comenzaron una guerra mediática de filtraciones, acusaciones y descalificaciones, que tenían como leit motiv la desaparición de los dos eperristas.

¿Qué ocurrió entonces? Que el 25 de abril de 2008, una cuadrilla del Ejército Mexicano, acompañada por elementos de la Policía Federal y de la entonces Agencia Federal de Investigación, se apersonó en las instalaciones de lo que era la Policía Ministerial del Estado, para aprehender al comandante Pedro Hernández Hernández y al elemento Ángel Reyes Cruz, bajo acusaciones de ser los presuntos responsables materiales de la detención y desaparición de los dos eperristas.

¿Qué ocurrió entonces? Que ese intento de venganza orquestado por tres instancias federales —la Secretaría de Seguridad Pública, la de Defensa Nacional y la Procuraduría General de la República— en contra de funcionarios estatales por algunos de los agravios derivados de la crisis popular y magisterial, simplemente falló.

Esto porque, vencido el término constitucional del arraigo que se le impuso a los dos detenidos, éstos fueron liberados por no habérseles acreditado las acusaciones que se les habían formulado. Ambos regresaron a sus funciones. La investigación sobre los eperristas volvió prácticamente a su punto de inicio. Y hasta ahora es mínimo lo que públicamente se sabe sobre posibles avances en la investigación sobre su paradero.

ATENCIÓN, EN

OTRO ASPECTO

Hoy, Pedro Hernández Hernández funge como comandante de la Fuerza Policial de Alto Rendimiento (FPAR). Particularmente, esa corporación llama la atención porque fue la única que no le fue retirada de la potestad directa del procurador Evencio Nicolás Martínez Ramírez, para ser transferida a la cadena de mando de la Policía Estatal y la Secretaría de Seguridad Pública. ¿Qué tiene eso de raro?

En apariencia, nada. Incluso, podría considerarse que una instancia como la de procuración de justicia, necesariamente debe de contar con ciertos elementos policiacos bajo la orden directa del Ministerio Público del Estado, para que realice funciones que especialmente le encomiende la instancia ministerial. Todo esto puede entenderse, debido a que la antigua Policía Ministerial —que era un órgano de la Procuraduría estatal— pasó a ser Agencia Estatal de Investigaciones y se adscribió a la SSPE.

El problema para la FPAR, en realidad, tiene poco o nada que ver con la represión policiaca hacia grupos o manifestaciones sociales, y más bien se inscribe en otros ámbitos. Esto porque, de un tiempo a la fecha, en todas las actuaciones policiacas que ha habido para hacer frente a disturbios o inconformidades sociales, no ha quedado duda de quiénes son los que actúan, cuál es el resultado de esas intervenciones de fuerza, y a qué mando e instancia pertenecen. Hoy, a diferencia del pasado, sobre el sector público de Oaxaca no pesan las acusaciones por violaciones a los derechos humanos que antes abundaban.

Más bien, sobre la FPAR pesan hoy una fama pública que, si bien no tiene que ver con la represión, tampoco es digna de presumirse. Quienes conocen la cotidianeidad de la Procuraduría, saben que el mejor camino para ejecutar una orden de aprehensión en términos específicos, se encuentra en ese grupo.

No es raro, por ejemplo, que dicho grupo sí utilice violencia innecesaria en el momento de las detenciones, o que éste actúe en asuntos sobre los que tienen particular interés algunos funcionarios de la PGJE. Vamos, hoy es casi indisoluble la asociación de FPAR con términos inadmisibles como “sabadazo” o “brutalidad policiaca”, cuando de ejecutar órdenes de aprehensión o atender asuntos de particular relevancia.

ASUNTO IGNORADO

Lo peor del asunto, es que a temas como este en la Procuraduría parecen no tener importancia. Los señalamientos que realizan la sociedad o los medios de información, son tomados como asuntos de saña e inquina, y no como reflejo de lo que en realidad sucede, y que debería ser considerado por el procurador Evencio Nicolás Martínez Ramírez. No le convendría estar rodeado de represores, pero tampoco de transgresores a la legalidad.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

Sobre los notarios

Este espacio le ha dado seguimiento a los señalamientos de corrupción que envuelven al otorgamiento de fiats notariales. Usted, lector, puede consultar lo que aquí se ha escrito sobre el tema, los días 21, 22 y 24 de diciembre de 2009. Hoy, 27 de enero, el diario Reforma, en su sección Templo Mayor, da cuenta de lo siguiente:

“POR MÁS que lo quieren ocultar, en Oaxaca cada día crece el escándalo por la supuesta venta desde el gobierno estatal de decenas de patentes de Notario Público.

“SABIDO ES que en muchos estados (por no decir que en todos) las fiats notariales se reparten de manera discrecional, a gusto del mandatario en turno, generalmente como pago por favores políticos.

“SIN EMBARGO, aquí la cosa pasó de ser un asunto de caprichosa decisión del gobernador a un caso de tal nivel de corrupción que… ¡hasta los funcionarios de Ulises Ruiz se espantaron! Y ésas ya son palabras mayores.

“SEGÚN SE DICE, la Procuraduría oaxaqueña investiga a un grupo de funcionarios locales que, por medio de chanchullos, lograron que el gobierno estatal otorgara patentes notariales a quienes ellos se las habían vendido ilegalmente.

“SE HABLA de que son por lo menos 10 de las 30 fiats que han sido entregadas durante el actual gobierno, en montos que irían de los 3 a los 10 millones de pesos ¡cada una!

“Y AUNQUE hasta ahora no hay detenidos, ni nada que se le parezca, los malosos señalan una curiosa coincidencia: el escándalo del tráfico de influencias se da a la par del silencioso despido de Arturo Vásquez Urdiales, quien fuera hasta diciembre Consejero Jurídico del gobierno estatal.

“PERO COMO dentro del honesto gobierno del honesto Ulises nadie quiere decir nada, habrá que seguir buscando curiosas coincidencias.”

Aquí se dio cuenta de este asunto, antes que en ningún otro medio informativo local o del Distrito Federal.

Adrián Ortiz Romero.

Alianza opositora: van partidos… ¿pero y las facciones?

0

Adrián Ortiz Romero Cuevas

+ Sumas y deslindes: el verdadero “quid” de su efectividad

A menos que algo realmente extraordinario ocurra en los próximos días, es previsible que próximamente las dirigencias estatales y nacionales de los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática, PT y Convergencia, confirmen su participación en la coalición opositora para los comicios de Oaxaca. Ante este escenario, habría que plantearse si la sola decisión de las direcciones partidistas es suficiente para arrastrar a toda su militancia y simpatizantes, o si dicha unión sólo representa un efecto mediático que no corresponde del todo a la realidad.

Hasta ahora, este asunto se ha analizado pero sin tomar en cuenta prácticamente ningún matiz. Es decir, que en los análisis rigoristas, la sola conformación de la alianza opositora se convierte en un riesgo para el priismo; o que, en el caso contrario, la imposibilidad de erigir esa unión de partidos, equivaldría a otorgar un pase casi automático al priismo para que continuara gobernando la entidad durante los próximos seis años. En realidad, la exploración de este asunto va más allá de esos dos razonamientos correctos, pero incompletos.

Mucho se ha dicho hasta ahora, sobre el proceso interno del priismo, que uno de sus factores fundamentales para conducirse a la victoria se llama “unidad”. Esto se ha reiterado hasta el cansancio, no sólo porque prácticamente en todos los procesos electorales existen descontentos, sino también porque la mayoría de las ocasiones ello deriva en rupturas y debilitamiento de las estructuras electorales.

En el caso particular del proceso interno del priismo en Oaxaca, se ha exigido equidad y prudencia, porque lo contrario equivale a quebrantar la unidad y poner en riesgo la victoria, que sólo se consigue en las urnas. Es evidente que el solo hecho de que cualquiera de los seis aspirantes priistas rompa la unidad y emigre del partido, significará un obstáculo importante para que el tricolor pueda cumplir con sus objetivos.

No hay mentira sobre ello, aunque tampoco se descubre el hilo negro.

Sólo que si en el priismo una cohesión real entre todos los actores y sectores políticos, es factor indispensable para que quien resulte candidato pueda obtener el triunfo, esa misma condición se da entre los partidos de oposición que hasta ahora están tratando de erigirse en coalición. Sólo que en ese campo, hoy, hay existen muchas más restas que sumas entre los factores de decisión de esas fuerzas opositoras.

¿Por qué? Porque aún cuando las dirigencias nacionales y estatales del PAN y PRD están determinadas a que pase lo que pase, se integre la coalición y peleen con todo por la gubernatura, las alcaldías y el Congreso del Estado, al interior de esas fuerzas políticas ha habido todo tipo de rebeliones que, lo que están dejando en claro, es que buena parte de los militantes y líderes de la oposición irán al proceso electoral enmarcados por la simulación, el desgano y las confrontaciones.

Hasta ahora, muchas han sido las voces que, alrededor de la alianza, y entre los mismos partidos que lo integran, han manifestado las contradicciones políticas e ideológicas que todo esto conlleva, y que han desautorizado cualquier posibilidad de que tanto la coalición como sus candidatos, tengan viabilidad en el momento de gobernar y de plantear sus respectivos proyectos de gobierno.

Al final, la mayoría de las voces que se han escuchado, han sido alineadas y/o doblegadas por la disciplina de sus partidos o jefes políticos. Pero eso, en realidad, no significa que los apoyos están garantizados y mucho menos que los sectores inconformes participarán de la alianza.

JUNTOS, ¿DE VERDAD?

Hasta ahora, por el lado de Acción Nacional, no sólo ha sido Manuel Espino Barrientos quien mostró su desacuerdo a las alianzas electorales con las fuerzas de izquierda. También lo hizo el propio ex presidente Vicente Fox, e incluso el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont.

En la trinchera perredista las voces de inconformidad han sido mucho mayores. Esto porque si desde el principio al dirigente nacional Jesús Ortega Martínez, se le calificó de “orgánico” y “vendido al calderonismo”, esta inusitada disposición a emprender las alianzas con el panismo en varias entidades federativas, no ha hecho más que acendrar las descalificaciones en su contra.

¿Qué ocurre en el caso de Oaxaca? Que más allá del ánimo gubernamental —y la cizaña y compra de líderes opositores que desde el oficialismo se ha venido operando para minar la coalición—, aquí mismo sí existen fuertes sectores del panismo que no terminan de convencerse de lo que están disponiendo tanto su dirigencia estatal, como la nacional, sobre la coalición opositora. Y mucho menos están conformes con el candidato —el senador Gabino Cué Monteagudo— que está prácticamente impuesto para encabezar la alianza.

Evidentemente, para manifestar esa inconformidad tienen razones de sobra. Son razones seguramente no iguales, pero sí legítimas, las que se anidan entre los sectores panistas de otras entidades del país —una parte del llamado “panismo yunquista” que encarnan el ex presidente Fox y el ex dirigente Espino Barrientos— para inconformarse con esas mismas decisiones que se toman desde la dirigencia nacional.

Si este asunto lo observamos desde el lopezobradorismo, es evidente que él y su amplia facción tampoco parecen muy conformes. Sólo que ellos, a diferencia de los panistas, sí parecen estar dispuestos a ir en uniones que tengan como único objetivo la toma del poder. Quizá en Oaxaca, donde el cuasi candidato Cué es un connotado seguidor del lopezobradorismo, esas corrientes del Gobierno Legítimo y las incondicionales del ex Candidato Presidencial del PRD sí colaboren con el trabajo político. Pero ello, seguro, no ocurrirá en otras entidades donde el candidato de la coalición es panista.

El fondo de este asunto, es que esas fracturas ponen en entredicho la posibilidad de ganar. No basta con que se hagan declaraciones de unidad. Y si PAN y PRD no cuidan todos los detalles para subsanar cuanto antes las fracturas, su alianza sólo será de membretes pero sin un potencial claro para dar la batalla electoral en los comicios de julio.

SUMAR Y RESTAR

Humberto Lópezlena declinó a participar en los comicios municipales. En el priismo y en la oposición, esto clarifica el camino para quienes sí están metidos de fondo en el tema. Entre los tricolores, el único que hasta ahora ha mostrado sustento claro para aspirar a la Alcaldía citadina, es Martín Mathus Alonso. En la oposición, no deja de insistirse en Raúl Bolaños Cacho.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

Alianza PAN-PRD en Estados desata ira priista

0

+ Respuesta tricolor: inadecuada para democracia

Adrián Ortiz Romero Cuevas

La semana pasada fue de turbulencia extrema entre los partidos que pretenden erigirse en coalición para contender por las gubernaturas de al menos tres entidades federativas. Al inicio de esa semana, las dirigencias nacionales tanto del PAN como el PRD y PC, autorizaron a sus órganos estatales a entablar diálogo colectivo para conformar las uniones; luego, diversos líderes de la oposición descalificaron la posibilidad de alianzas entre la derecha y la izquierda. Y durante su plenaria, ocurrida hace cuatro días en Veracruz, el PRI también tomó resolutivos al respecto.

¿Qué postura asumió el tricolor ante las alianzas? La primera, fue tomar el asunto como una afrenta y no como un juego más de esos raros que tiene la democracia. La segunda postura asumida, sin embargo, fue más allá y reveló no sólo un ánimo contradictorio de esa fuerza democrática, sino sobre todo un revanchismo que, a nuestro juicio, parece erróneamente planteado y hasta riesgo para la construcción de la democracia.

¿Qué determinó el priismo? Que, como consecuencia de la autorización presidencial a las alianzas entre el PAN y las llamadas “fuerzas de izquierda” en entidades federativas como Durango, Hidalgo y Oaxaca, los diputados federales del PRI acordaron impulsar una reforma constitucional que reincorpore a las obligaciones del Presidente, la de presentar personalmente el informe anual de gobierno; y, asimismo, reforzar los procesos de revisión de las cuentas públicas de la gestión del presidente Vicente Fox, y la de Felipe Calderón.

¿Por qué, ante ello, considerar que estos resolutivos no contribuyen a la democracia? Porque ni la actuación del PRI, ni la de cualquier otro partido, puede continuar sujeta fundamentalmente a los procesos o las decisiones electorales. Ya en septiembre pasado, había trascendido —y algo había de cierto— en el sentido de que diversos sectores duros del priismo habían condicionado la aprobación del Presupuesto de Egresos de 2010, a la decisión del panismo de no emprender las alianzas, y que incluso eso es lo que finalmente habían transigido, para que algunos sectores del tricolor sí respaldaran la propuesta del paquete económico planteada por el Presidente.

El problema, entonces como ahora, es que con esas propuestas los legisladores pretenden cobrar facturas políticas a sus adversarios políticos, pero a través de las decisiones de Estado que rebasan incluso al gobierno y al partidismo. ¿Por qué? Porque finalmente, temas como el de la fiscalización de las cuentas públicas y la transparencia de los programas sociales ejecutados por el gobierno federal, deberían ser temas no sujetos a vaivenes o revanchas de orden partidista.

En un verdadero Estado democrático, esas revisiones deberían de ocurrir independientemente de que el partido o la facción política en el poder tomara decisiones respecto a los procesos electorales; y las responsabilidades halladas deberían fincarse y ejecutarse con independencia en base a las faltas cometidas, y no a los revanchismos que fundamentalmente están dotados de cargas políticas que los opacan.

Es poco decoroso, y hasta ofensivo —no para los partidos, sino para la democracia y la sociedad, que es la que pone el dinero para que todo el sector público gaste—, que ante decisiones de naturaleza partidista o electoral, las fuerzas dominantes en el Congreso de la Unión amaguen con emprender decisiones que son del interés del Estado.

El deber de revisar escrupulosamente las cuentas públicas no debería estar sujeto a las alianzas. ¿O apoco si el PAN actuara en docilidad al priismo, éstos pasarían por alto los desfalcos y el mal uso de los recursos económicos que los azules han hecho en los últimos 9 años que han tenido el gobierno federal en las manos? Por las recientes decisiones tomadas por el priismo, tal parece que sí.

¿REVIVIR EL INFORME?

Cuando apenas iniciaba el sexenio, a mediados de 2007, el senador Manlio Fabio Beltrones impulsó un paquete de reformas constitucionales con los cuales trató de emprender —como tantas otras veces ha ocurrido— el camino de la Reforma del Estado. En el Congreso, a través de una Ley, se creó la Comisión Ejecutiva de Negociación y Construcción de Acuerdos, y se inició un diálogo que, hasta ahora, ha fructificado en muy poco.

¿Por qué? Porque, a la luz de los hechos, el único acuerdo verdaderamente trascendental que, en concreto, se logró con esa Comisión y las reformas que se pretendían, fue la de la modificación del formato en que ocurrían los informes presidenciales. Los antecedentes, entonces, hablaban por sí mismos:

En su último año de gestión, el presidente Vicente Fox se vio impedido para emitir el mensaje sobre el Informe de Gobierno y estar presente en la sesión inaugural del proceso ordinario de sesiones 2006; y el año siguiente, al presidente Calderón le fue prácticamente negada la posibilidad de cumplir con el “ritual” protocolario del informe de labores.

Por eso, al final, todas las fuerzas políticas coincidieron en que era necesario modificar la obligación constitucional de que el Presidente acudiera a la Cámara de Diputados a presenciar el inicio de las sesiones y a entregar el Informe de Gobierno. Fue un consenso general, y fue el único acuerdo verdaderamente importante que, en esa paradigmática materia de la Reforma del Estado, consiguió la mencionada Comisión.

Hoy los legisladores priistas pretenden nuevamente modificar ese esquema protocolario de informar sobre el estado que guarda la Administración Pública federal, para seguramente volver al pasado. Es decir, para que ahora el Presidente (panista) tenga la obligación de ir a San Lázaro a ser vituperado, cuestionado y encarado; y quizá para que después, cuando el priismo regrese al poder presidencial, se reviva el obsoleto “día del Presidente” que, hasta hace poco más de una década significaba el 1 de septiembre.

BUSCAR ESQUEMAS

Es mentira aquello que dicen los priistas que el informe de gobierno, como actualmente existe, constituye un “vacío” para los poderes Ejecutivo y Legislativo federal. Pero, si ya determinaron “revivir” el informe, deberían buscar mecanismos efectivos para verdaderamente innovar, y no para sólo volver al pasado. No descubrirían nada: en diversos países existen mecanismos eficaces en los cuales los presidentes no sólo informan sino también debaten, rebaten, señalan, acusan y se defienden verbalmente frente a los legisladores. Esa sí sería innovación. Aunque hoy, sólo parece simple revanchismo y demagogia.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

Caso Técnica 6: ingobernabilidad educativa

1

+ Guerra de grupos: lo que importa es daño a educación

 

Adrián Ortiz Romero Cuevas

Cuando ocurría el conflicto magisterial y popular en 2006, en el que los profesores salían a las calles a gritar consignas y exigir soluciones, y para ello tomaban como rehenes las instalaciones educativas, oficinas públicas, vialidades y comercios, se alzaban voces para exigir el cese de dichas acciones: se le cuestionaba a los inconformes, que si ellos hacían eso y lo justificaban con argumentos, cómo podrían después frenar a quienes, imitándolos, hicieran lo mismo pero en su contra. Hoy, mucho de esto último es lo que ocurre en la Secundaria Técnica Número 6. Veamos por qué.

Ya en este espacio dimos cuenta de una larga historia de manejo discrecional de los recursos humanos y económicos que de esa institución, ha hecho el ahora ex director, Miguel Ángel Carrasco Orozco; de cómo, durante 13 años, se valió de la protección y privilegios de la Sección 22 para hacer de esa institución su feudo; y de cómo al cobijarse en la temible UTE consideró que nunca nadie le exigiría cuentas sobre el destino que tienen los millonarios recursos que genera la secundaria pública más grande del Estado.

¿Por qué este caso en particular, es revelador y sintomático de la anarquía que prevalece en el manejo de la educación pública en Oaxaca? Porque, para mal del propio apostolado educativo, hoy la Técnica 6 es un ejemplo de la corrupción tolerada: una rara institución de gran prestigio que se vino abajo; una pulcritud docente que devino en un agrio conflicto interno; una “autoridad educativa” —el ex director Carrasco— que hoy manipula a todo el que se deja para preservar no su cargo, sino el millonario negocio que éste representa. Y la escandalosa indolencia —temor, o imposibilidad— del IEEPO, para darle solución a este problema que crece todos los días.

¿Qué es lo que ocurre en esa institución? Rápidamente, recapitulemos: dos fueron los temas que, hace casi un año, provocaron el inicio de una investigación interna en esa institución: la expedición irregular de certificados, a alumnos que no habían aprobado todas las materias legalmente exigidas.

Y, segundo, la inconformidad del entonces Director —y la profesora Mónica Chagoya Pineda, entre otros— por el acuerdo tomado entre todos los maestros, de modificar el proceso de admisión de nuevos alumnos, clarificarlo, y terminar con la venta de espacios que, hasta entonces, estaba a total disposición de Carrasco Orozco. A esto, pronto se sumó la exigencia de rendición de cuentas sobre los recursos que había generado la cooperativa escolar. Ese dinero estaba en manos de Carrasco, pero en una década no rindió cuentas sobre su inversión o destino.

Esto generó un conflicto entre quienes respaldaron a Carrasco y los que encabezaron la exigencia de una investigación. Luego de varios meses de indagatorias, en diciembre pasado el IEEPO dio a conocer, dentro de la misma institución, que 17 profesores —incluido Carrasco, y tres de quienes solicitaron la investigación— fueran removidos de sus funciones en la Técnica 6.

La autoridad aclaró que todos serían removidos, pero no afectados en sus derechos laborales o salariales. Los tres solicitantes removidos, aceptaron la determinación y fueron reubicados. Pero al reiniciar las labores, el pasado 11 de enero, Carrasco se valió de la manipulación de un sector del Comité de Padres de Familia, para respaldar su atrincheramiento en las instalaciones educativas, para evitar que los enviados del IEEPO y la Sección 22 dieran posesión al nuevo Director y los 16 profesores, ¡y para que los paterfamilias le dieran posesión de su cargo!

Toda una muestra de rebelión, manipulación y desafío a la autoridad que, al final, no terminará afectando a nadie más que a los propios alumnos.

 

LA RUTA DEL DINERO

Lo primero que habría que preguntarse, es por qué Carrasco se niega a dejar un cargo que legalmente ya no ostenta. La respuesta no está en su “dignidad” ni en la preservación de sus derechos y mucho menos en la estabilidad de la institución. Todo se explica siguiendo la ruta del dinero. ¿Por qué?

Porque Carrasco había hecho de la expedición de documentos oficiales, manipulación de calificaciones, concentración de los recursos económicos que genera la institución, y la modificación discrecional de listas de admisión, entre otros, un próspero negocio. Existen pruebas documentales de que, ahí en la Técnica 6 y por la venia de Carrasco, el sobrino de un beisbolista oaxaqueño de grandes ligas, compró su certificado total de educación secundaria. Algo similar ocurría con las admisiones: nadie más que el ex Director sabía cuántos alumnos de los que ingresaban, habían aprobado su examen, y cuántos habían comprado —a él— el espacio.

Del mismo modo, continúa siendo un misterio el monto de las utilidades generadas por la Cooperativa Escolar, así como el destino de los recursos que él cobraba por otorgar exclusividad de ventas a empresas refresqueras, y lo que recibía por concepto de renta de las casetas que, dentro y en los alrededores de la institución, venden alimentos y bebidas a los alumnos. A cada una, sin embargo, la Técnica 6 cobra no menos de 450 pesos diarios. Nadie sabe qué se hizo, durante una década, de todo ese dinero.

Todo eso es lo que, en realidad, se niega a perder el ex director Carrasco. Para eso ha manipulado a algunos padres de familia que lo secundan; pero por esa misma razón tanto el IEEPO como la Sección 22, le han dado la espalda.

 

DAÑO A ALUMNOS

Así, Carrasco dice defender sus derechos, pero está pisoteando del modo más aberrante, tanto la estabilidad de la institución, como los derechos de los alumnos. Sólo de diciembre a la fecha, unos 80 educandos abandonaron la escuela para irse a instituciones menos problemáticas. Sólo que como Carrasco ya no es el director, y ha impedido que Olegario Muñoz tome posesión como su reemplazo, éstos alumnos no han podido obtener sus documentos para ser inscritos. Como sólo asisten en calidad de oyentes, seguramente perderán el año. Y si la autoridad no resuelve pronto el asunto, esto se extenderá a los jóvenes que están a punto de egresar. ¿Cómo solicitarán su preinscripción en el bachillerato, si en la Técnica 6 no hay Director que legalmente les expida una constancia para iniciar sus trámites? Esto no lo ven quienes ignominiosamente respaldan a Carrasco, y la corrupción que lo envuelve. Mientras, la autoridad dejará que este lío y su “director legítimo” se pudran. Los alumnos serán quienes pagarán el costo.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

Finanzas públicas: “parches” que rezagan a economía nacional

0

Adrián Ortiz Romero Cuevas

A mediados de noviembre pasado, el premio Nobel de Economía 2001, Joseph E. Stiglitz criticó duramente al gobierno mexicano, por aplicar medidas fiscales recaudatorias mientras que en el mundo se estaba priorizando el dinamismo de la economía.

Esta crítica ocurría del principio de un enorme caos de las finanzas nacionales: México se enfrentaba tanto a los efectos de la desaceleración económica estadounidense, como a la caída sin precedentes del ingreso público interno. Todos los funcionarios federales descalificaron las opiniones de los expertos internacionales; y junto con las fracciones partidistas en el Congreso se enfilaron a consolidar un régimen fiscal que hoy tiene nuevamente a las finanzas nacionales en medio de un enorme cuestionamiento por su viabilidad en el corto plazo, pero sus debilidades en la competencia con los demás mercados internacionales.

¿QUÉ OCURRE CON

NUESTRA ECONOMÍA?

Que, en términos sencillos, por un lado las finanzas públicas hoy enfrentan los efectos negativos de la concentración del mercado exterior en Estados Unidos de Norteamérica; y por el otro, actualmente las finanzas nacionales están resintiendo los efectos de los excesos cometidos mientras la bonanza petrolera le dio al país recursos en abundancia que no fueron aprovechados de un modo responsable y dinámico. Esta conjunción, significa un enorme boquete en las finanzas públicas que, al menos para 2010, fue subsanado con nuevos embates al bolsillo de la menguante clase media.

En el primero de los casos, el de los efectos ajenos a nuestro entorno, Estados Unidos de Norteamérica se enfrentó, desde finales de 2008, al colapso financiero en que derivaron sus excesos en el otorgamiento, manejo y control del crédito. Esto derivó, en un punto específico, en el resquebrajamiento de su sistema financiero y la necesidad urgente del gobierno por entrar al rescate de la economía y buena parte del sistema bancario, que para entonces se encontraba descapitalizado y enfrentando una fuerte crisis.

Esto, en la Unión Americana, generó una fuerte caída en el consumo y el empleo. El estadounidense común, dejó de gastar en ciertos productos y servicios que hasta entonces le representaban ciertos lujos. Esto se tradujo en que, en lo relativo al comercio, muchos de los productos que allá se dejaron de comercializar tenían como punto de origen nuestro país. El problema, para México, es que por conveniencias y comodidades derivadas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el comercio exterior de nuestro país se había concentrado en un altísimo porcentaje hacia nuestro vecino del norte.

Por eso, el entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, no pudo acertar cuando aseguró que, ante la crisis internacional, México se enfrentaría a un simple catarrito: era cierto que, a diferencia del pasado, las finanzas nacionales tenían fortalezas que antes fueron siempre debilidades. Pero no se contó con que la economía norteamericana cayera en el modo estrepitoso que lo hizo, y que esa caída arrastrara irremediablemente a nuestro comercio, a nuestra moneda, y a la buena parte de la estabilidad de la economía mexicana.

En el segundo de los aspectos, el relativo a los factores internos, a partir de 2007 México comenzó a enfrentarse a una fuerte caída en los precios y el nivel de producción petrolera. Prácticamente desde el inicio de la década, las finanzas mexicanas fueron beneficiarias de una altísima producción de hidrocarburos, y a los más altos costos internacionales del petróleo. Aunque en el pasado se creía que un costo de 120 dólares por barril del combustible fósil equivaldría al colapso mundial, durante varios años esos precios dominaron los mercados internacionales. México, que entonces producía más de 3 millones de barriles por día, recibió cientos de miles de millones de pesos que fueron utilizados para incrementar el aparato y la burocracia gubernamental, y para ser repartido sin ningún criterio claro de responsabilidad y ahorro, entre las entidades federativas.

El problema es que esa doble abundancia se terminó. La producción petrolera ha caído en casi 500 mil barriles de petróleo por día, y algunas calificadoras internacionales calculan que, a diferencia de lo proyectado por el gobierno federal, la producción de 2010 no será de 2.5, sino de 2.3 millones de barriles por día.

Esa caída significa una pérdida directa en los ingresos nacionales. Dinero que se deja de percibir, pero que es necesario para continuar financiando a una pesada estructura gubernamental que no ha cambiado en nada. Lo mismo ocurre con los faltantes internacionales: el contribuyente cautivo, el de siempre, es el que continúa financiando las consecuencias no sólo de la crisis, sino de la negativa de los partidos políticos y los factores de poder para entrar a procesos de replanteamiento a fondo del esquema tributario, para hacerlo más dinámico y más equitativo con todos los mexicanos.

CRÍTICA IGNORADA

James Heckman, ganador del premio ­Nobel de Economía en el año 2000, había señalado antes que su colega Stiglitz, que la economía mexicana era lenta y que estaba perdiendo su filo competitivo; casi al mismo tiempo, el también ganador de dicho reconocimiento internacional en 2006, Edmund Phelps, opinaba que aunque México estaría en posibilidad de incrementar su déficit para financiarse en el corto plazo, el riesgo sería un aumento en las tasas de interés y, en consecuencia, una reducción en inversiones y poca generación de empleos.

Cuando eso ocurrió, tanto el entonces secretario de Hacienda Carstens, como el actual, Ernesto Cordero Arroyo —que entonces fungía como secretario de Desarrollo Social—, aseguraron que los economistas antes mencionados desconocían el problema mexicano, y que más temprano que tarde diversos países comenzarían a plantear esquemas similares de recuperación fiscal, que el mexicano. Incluso dijeron que todo eso significaba actuar con responsabilidad y con apego a las necesidades de la nación.

Hoy, sin embargo, nuevos señalamientos se suman a lo antes señalado. Hace apenas unos días, el presidente del Comité de Asuntos Fiscales de la Cámara Americana de Comercio en México (Amcham), Luis Ortiz, aseguró que en el presente año, México perderá inversión extranjera debido al “parche” fiscal que aprobó el Congreso de la Unión. En este sentido, la crítica es puntual. Dijo que “en época recesiva no es conveniente incrementar tasas; recomendamos estímulos a la inversión y generación de empleos, donde gobiernos locales compartan esfuerzos por la recaudación”.

Por ello, aseguró, muchas de las inversiones que podrían haber llegado a México, hoy están prefiriendo mercados más atractivos como el brasileño, debido a que nuestra economía y el planteamiento fiscal actual hacen al país perder competitividad y desalientan a los empresarios extranjeros que podrían asentar aquí sus capitales, y generar con ello más riqueza y empleo.

MÉXICO, POCO ATRACTIVO

¿Por qué hoy es menos atractivo nuestro país para las inversiones extranjeras? Porque, a diferencia de otros países donde los impuestos bajaron para estimular el consumo y la llegada de nuevos capitales, en México éstos se incrementaron. A saber, el Impuesto al Valor Agregado pasó del 15 al 16 por ciento; el Impuesto Sobre la Renta para personas físicas del 28 al 30 por ciento; se gravaron las telecomunicaciones y también se incrementaron los impuestos a ciertos productos. La “joya de la corona”, en todo esto, fue el anuncio de que a partir del mes de enero de 2010, los combustibles de mayor consumo en el país se incrementarían en la misma medida que la inflación.

Mientras eso ocurría, nuevamente se dejó sin revisar todo lo relativo a los regímenes fiscales especiales, las exenciones y las lagunas legales que existen en la normatividad fiscal federal, a través de las cuales cada año grandes capitales dejan de pagar sumas millonarias de dinero que podrían servir como un nuevo aliciente a la economía mexicana, sin que ésta golpeara recurrentemente a los mismos contribuyentes.

El gobierno no ha dejado de ser el ente abultado que cada año le cuesta a las arcas públicas cientos de miles de millones de pesos que pagamos los contribuyentes; los partidos políticos se negaron a entrar a un replanteamiento fiscal, temerosos por los costos políticos y electorales que podrían pagar por ello; los grupos de poder económico gestionaron hasta donde les fue posible para no perder uno solo de sus privilegios; y todos juntos decidieron que nuevamente teníamos que ser los contribuyentes cautivos —los que cotidianamente pagamos IVA, ISR, IETU, IEPS, Tenencia y demás— los que debíamos seguir financiando ese estado de cosas en el que nadie quiso sacrificar algo verdaderamente importante de entre sus privilegios, para que todos contribuyéramos igual en medio de esta crisis.

REPLANTEAR CARGAS FISCALES

El presidente Vicente Fox organizó, a principios de su administración, una Convención Nacional Hacendaria, en la que participaron los tres poderes de la unión, y los tres niveles de gobierno. Ahí se establecieron algunos criterios para el cobro y cálculo de impuestos, que ahora se están rompiendo. Nuevamente, las inequidades volvieron a hacerse presentes, y todos urgen, para un futuro aún no definido, la urgencia de emprender una nueva convención en la que se planteen los temas de fondo, y sus soluciones.

El problema es que todos están calculando cuánto les costaría esa reforma en el mediano plazo. El Presidente de la República lo hace en función de la aceptación ciudadana, y porque se niega a adelgazar una burocracia delirante que no retribuye en eficiencia y eficacia, los altísimos costos que implica; los partidos por los problemas que ello le generaría en los procesos electorales; los factores económicos, porque perderían privilegios a los que no están decididos a renunciar. Mientras, como siempre, los mexicanos de a pie somos los que tenemos que financiar esta crisis que cada vez nos cuesta más, y nos retribuye menos.

Teoría de conspiraciones: huracanes, golpismo y terremotos

1

+ Haití: ¿No habrá sido los Estados Unidos quien los devastó?

Adrián Ortiz Romero Cuevas

Es curioso ver cómo el ser humano siempre encuentra modos distintos de comprender un hecho, que bien podría tener sólo una explicación. Así es conocida la siempre presente teoría del conspiracionismo, que lo mismo ha estado presente en los conflictos sociales y políticos que ocurren en el mundo, que en los diversos desastres humanos que acontecen con cierta recurrencia. ¿Por qué recurrir a esos locuaces intentos, que casi siempre enredan las explicaciones que, en otro sentido, serían muy sencillas de plantear y comprender?

El asunto no es ocioso. Si recordamos, cuando ocurrió el huracán Gilberto, en septiembre de 1988, grandes extensiones del Caribe y Golfo de México fueron devastadas como quizá nunca antes había ocurrido. De acuerdo con Wikipedia, Gilberto provocó en total 318 muertes: 202 en México, 45 en Jamaica, 30 en Haití, 12 en Guatemala, cinco en Venezuela y la República Dominicana, tres en Estados Unidos y dos en Costa Rica y Nicaragua. Incluso señala que aún cuando no se tiene una cifra exacta del daño total causado por Gilberto, se estima que el total para todos los territorios afectados sería de 5 mil millones de dólares, según estimaciones realizadas en 1998.

Aparentemente, Gilberto fue consecuencia de un violento efecto climatológico que, como en otras ocasiones (el huracán Paulina, que azotó las cosas de Oaxaca y Guerrero en octubre de 1997), provocó estragos en amplias regiones de la República mexicana, y que ocasionó pérdida de vidas humanas y quebrantos económicos importantes. Era, como comúnmente lo dicen, un “desastre” de la naturaleza incontrolable.

Sin embargo, en aquellos años, si se recuerda, hubo una teoría conspiracionista, que aseguraba que el Ejército de los Estados Unidos de Norteamérica había desarrollado armas climatológicas, a través de las cuales podía provocar efectos meteorológicos de grandes magnitudes, para que azotaran regiones en las que ellos tuvieran intereses geopolíticos o económicos que preservar o atacar.

Quienes defendían dicha teoría, señalaban que Gilberto no había sido una eventualidad de la naturaleza sólo que en una magnitud mayor a las normales, sino que éste había sido parte de un experimento realizado por las fuerzas armadas norteamericanas, que se había salido de control.

Evidentemente, ese fue el punto para culpar —como siempre— a nuestro vecino del norte de esa y todas las tragedias que han ocurrido en nuestro continente en el último siglo. Y evidentemente, nunca hubo una sola prueba —ni siquiera cercana— de que algún experimento de tipo nuclear o climatológico influido por la mano del hombre, había sido el provocador de la tragedia en que desembocó el furioso paso del huracán Gilberto por diversos países de la región.

Algo parecido es lo que hoy, ante el terremoto que devastó Haití hace unos días, ya se están comenzando a tejer nuevas teorías no sólo sobre el control que pretendía tomar Estados Unidos sobre aquella isla, sino también sobre el origen de ese terremoto que, en estimaciones actuales, ha provocado unas setenta mil muertes y la devastación total de esa lastimada nación caribeña.

¿CONSPIRACIÓN

ESTADOUNIDENSE?

“Un reporte preparado por la Flota Rusa del Norte estaría indicando que el sismo que ha devastado a Haití fue el ‘claro resultado’ de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus ‘armas de terremotos’. La Flota del Norte ha estado monitoreando los movimientos y las actividades navales estadounidenses en el Caribe desde 2008 cuando los Estadounidenses anunciaron su intención de restablecer la Cuarta Flota que había sido disuelta en 1950, a lo que Rusia respondió un año después con una flota rusa encabezada por el crucero nuclear ‘Pedro el Grande’, comenzando sus primeros ejercicios en esta región desde finales de la Guerra Fría.”

Ese es un fragmento de un “reporte” que circula ampliamente por diversos sitios de Internet desde hace una semana. Llama la atención no sólo la fragilidad de las afirmaciones hechas por quienes signan este documento (un sitio web denominado “aporreo.org” de origen venezolano), sino también por la insistencia casi machacona respecto a la reaparición de lo que bien podría ser una nueva Guerra Fría y hostilidades entre Rusia y los Estados Unidos.

“El informe compara además la experimentación de la Marina Estadounidense de dos de estas armas de terremotos la semana pasada, cuando la prueba en el Pacífico causó un terremoto de magnitud 6.5 azotando el área alrededor de la ciudad de Eureka, en California sin causar muertes, pero con su prueba en el Caribe que causó ya, la muerte de al menos 140 mil inocentes”. Este informe, completo, puede ser consultado en nuestro blog.

¿Algo de veracidad? A la luz de los hechos, ninguna. ¿Algo de mito y conspiracionismo ramplón? Prácticamente todo. Lo cierto es que esta tragedia de Haití tiene otro causante y otras circunstancias. El causante se llama “naturaleza” y las circunstancias se llaman “pobreza”, “marginación” y “descuido gubernamental”, pero no de un año ni de una década, sino algo que bien podría ser ancestral.

Carlos Aguilar Jiménez, articulista de este diario, en sus entregas cotidianas subraya dos cuestiones muy particulares: los desastres no son de la naturaleza, sino de los seres humanos, porque la naturaleza siempre se ha desenvuelto del mismo modo y porque ésta siempre se reconstituye para continuar con sus ciclos naturales. La segunda cuestión que señala, es que no sólo son los eventos de la naturaleza los que causan desastres humanos, sino sobre todo la falta de precaución, de prudencia y de regulación en los asentamientos humanos.

DESASTRES HUMANOS

Es decir, que la gente construye, por poner un ejemplo, casas en los lechos de los ríos, en zonas montañosas o de características que, por sí mismas, ponen en riesgo los asentamientos humanos. Y cuando llega la naturaleza y cumple con sus ciclos de viento, agua, movimientos telúricos o sequía, y con ello provoca desgajamientos de cerros, crecidas de ríos o la caída de casas, para nosotros ésta se vuelve la responsable de que haya lesionados, muertos y daños materiales, y el gobierno es quien tiene que venir al rescate de toda esa población que exige ayuda, pero que antes no escuchó a quienes le advirtieron sobre los riesgos que correrían al asentarse en esos sitios. Ese ha sido, recurrentemente el caso mexicano ante los desastres provocados por la naturaleza, y fue lo que provocó esa devastación sin precedentes en la isla haitiana.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com

PAN-PRD: ¿Cómo coaligarse sin ceder posiciones?

0

+ Perredistas, grandes perdedores de uniones políticas

Hace tres días, el dirigente nacional del Partido Acción Nacional, César Nava Vásquez, aseguró que había disposición para buscar alianzas con los partidos de izquierda en entidades como Hidalgo, Oaxaca y Durango, pero que su partido no respaldaría a candidatos ligados con Andrés Manuel López Obrador, y que tampoco cederían en ciertas posiciones como el rechazo al aborto, a los matrimonios entre homosexuales, y en todas las discusiones relativas a la legitimidad del presidente Felipe Calderón Hinojosa. Más allá del tema ideológico, ¿cómo emprender una alianza en esas condiciones?

Este asunto tiene, en apariencia, una implicación estrictamente ideológica. Podría considerarse que con decisiones como esas, Acción Nacional dejaría a salvo sus principios morales y políticos más de fondo, y con eso tendría las pautas suficientes para lanzarse a una auténtica guerra por el poder tomados del brazo del Partido de la Revolución Democrática y las demás fuerzas de izquierda que lo acompañan.

Nadie se ha percatado, hasta ahora, que al asumir dichas posturas y decidirse a continuar con la empresa aliancista, ningún partido resulta ser más oportunista que el propio Acción Nacional. Del mismo modo, hasta ahora nadie parece iniciado una labor de autocrítica que los lleve a dilucidar que, con esas posiciones asumidas por los azules y convalidadas por los amarillos con su silencio, nadie perderá más que el PRD, no sólo en Oaxaca sino a nivel nacional. Veamos por qué.

En un primer momento, parecería que Acción Nacional está dejando a salvo sus posiciones ideológicas más acendradas, al señalar que ni va con lopezobradoristas, ni pondrá en la mesa de las negociaciones temas como el del aborto o los matrimonios entre homosexuales. Pareciera que esa es la salida más digna que encontraron frente a todos los cuestionamientos que se han vertido en su contra por las contradicciones que le resultan de la unión con las fuerzas de izquierda. En realidad, lejos de dejar a salvo cualquiera de sus principios, con esas posturas lo único que hace el PAN es profundizar la posición desde la cual ellos más que nadie resultan indefendibles.

Las razones son evidentes. Se supone que, teóricamente, en una alianza de partidos se conjuntan no sólo las postulaciones a cargos de elección popular (es decir, todo lo relativo al tema electoral que se dirime en los comicios), sino también las estructuras políticas, las plataformas de gobierno y las propuestas que llevan en conjunto al ciudadano para que éste confíe en ellos como una opción viable en lo electoral y en lo político.

En este sentido, no debe olvidarse que para unos comicios como los de julio próximo en Oaxaca, no sólo se elegirá Gobernador sino también diputados locales y presidentes municipales. Así, ¿cómo pensar en la unificación de una plataforma electoral y un programa de gobierno, cuando algunos, o todos, se reservan posiciones que consideran imposibles de negociar?

Acción Nacional, lo que en realidad está dejando ver, es un falso puritanismo y una marcada doble moral, en la que se niega a aceptar que, en pos de la alianza, los agravios del pasado sean superados, y sus temas tabú puestos a reconsideración; pero en la que, del mismo modo, no se decide a excluirse porque sabe que sólo de ese modo tendrá posibilidades de acceder al poder en entidades federativas que serán cruciales para el futuro, pero en las que ellos tienen una presencia política mucho más que escasa.

DERROTA PERREDISTA

Si en Oaxaca triunfa la coalición opositora, quien finalmente ganará será su candidato y el partido que lo postule. Ese es el escenario que se reproducirá en todas las entidades federativas donde potencialmente pueda ganar una alianza de partidos, en la que vayan coaligados Acción Nacional, el PRD y las demás fuerzas de izquierda. Es notable, en todo esto, el hecho de que independientemente de los triunfos y derrotas que puedan sufrir esas uniones partidistas, quien menos ganará será el partido del Sol Azteca.

El caso de Oaxaca ejemplifica este asunto a la perfección. El senador Gabino Cué Monteagudo es militante y dirigente moral del Partido Convergencia en Oaxaca. Su ascendencia política ligada al ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano, lo liga particularmente con el panismo; y su cercanía no renegada con Andrés Manuel López Obrador lo liga más con el PT que con el perredismo. ¿Habrán ya calculado en éste último partido esa situación?

La respuesta podría ser, lo mismo, afirmativa que negativa. Sin embargo, es evidente que la propia situación del perredismo nacional lo ha llevado a convertirse no sólo en aliado de sus otrora adversarios, sino incluso en su rémora. Ganando o perdiendo el gobierno de Oaxaca, de todos modos ese partido tendrá pocos dividendos que difícilmente podrá capitalizar en el futuro para incrementar sus niveles de aceptación entre el electorado.

Es decir que, si en el supuesto la coalición ganara los comicios de gobernador y la mayoría en el Congreso del Estado, al final el Gobernador electo no se asumiría como militante del PAN-PRD-PC-PT, sino como integrante de una sola de esas fuerzas políticas. Suponiendo también que Gabino Cué se convirtiera en Gobernador, éste no tardaría en reiterar su militancia convergente. Y encaminaría todos sus esfuerzos a ensanchar los capitales políticos de su partido a través de las acciones de gobierno, haciendo alianzas con sus fuerzas más afines.

Esas fuerzas partidistas más cercanas serían todas menos la perredista. La convergente, por razones obvias; la panista, porque ahí se encontraría a una parte de las posiciones que comparte con sus ascendientes políticos; y con la representación lopezobradorista, porque ésta habrá de ser una parte esencial de sus posteriores aventuras políticas. ¿Y el perredismo? Ese otrora icono de la izquierda democrática del país, podría quedar en el papel de comparsa, de conformista o de segundón.

MÁS OPORTUNISMO

Ayer, la prensa local dio cuenta de un encuentro entre María del Carmen Ricárdez Vela, Rosa Nidia Villalobos, y las diputadas Carmelina Cruz Silva, Claudia Silva, Eva Diego, y Paola España, para exigir que en el proceso electoral que se avecina se respeten las cuotas de género, y se tome en cuenta a los cuadros femeninos priistas. Toda una muestra de democracia, que se vio empañada porque, aseguran, Ricárdez Vela convocó a las demás priistas a un desayuno, pero sin decirles cuál era el motivo del encuentro, y mucho menos que había convocado a diversos medios de información. Vaya modos de la Directora del Registro Civil.

almargen@tiempoenlinea.com.mx

almargenoaxaca.wordpress.com