Boicot de S-22, no es riesgo para comicios: es su participación en ellos

Comicios 2015

+ No gana AMLO; gana el grupo gobernante al “recuperar su inversión”

 

Esa avidez por alimentar el morbo y el fatalismo, es lo que ha llevado a varios medios informativos de la capital del país a errar la lectura del llamado al boicot de los comicios de junio próximo que recientemente lanzó la Sección 22 del SNTE. En su lógica, varios medios y analistas procesaron el llamado de forma lineal. No alcanzaron a ver que, en realidad, con esa determinación la 22 está anunciando su participación en el proceso electoral, y la alineación de sus intereses con el grupo gobernante local, que urgentemente necesita “recuperar la inversión” del costo político por respaldarlos incondicionalmente frente a la reforma educativa.

En efecto, la Asamblea Estatal de la Sección 22 acordó el fin de semana pasado lanzarse al boicot de los comicios de junio próximo. En el Acuerdo 29 del documento de Acuerdos, Tareas y Pronunciamientos emanados de su encuentro celebrado el pasado 20 de marzo, puede leerse textualmente lo siguiente: “Esta Asamblea acuerda iniciar con el boicot a las elecciones federales trasladando el plantón estatal para la toma indefinida de las oficinas de los doce distritos electorales del INE y anuncia que no permitirá la instalación de casillas en las escuelas del Estado hasta lograr la solución a todas las demandas del MDTEO por parte del Gobierno Federal y Estatal”.

Entendido este acuerdo de forma lineal, lo que se entiende es lo que literalmente dicen las palabras: que el magisterio democrático oaxaqueño boicoteará los comicios actuando de dos formas: trasladando el plantón estatal a la toma de las oficinas del INE en los once distritos electorales (el documento erróneamente señala doce); y no permitiendo que se instalen casillas electorales en instalaciones escolares en poder de trabajadores de la Sección 22.

Sin embargo, a pesar de lo ruidosa que puede ser esta determinación en un contexto nacional, en el que sí hay varios estados en donde las elecciones están en entredicho por la violencia social o por la alta criminalidad, en este caso la determinación de la Sección 22 debe leerse como el anuncio de su participación —nada nuevo en el escenario político oaxaqueño— en el proceso electoral, y no necesariamente como el boicot literal a los comicios.

Pues resulta que como todo grupo determinante en la gobernabilidad de un estado, la Sección 22 también participa en todos los procesos electorales estatales, pero no de la forma tradicional que todos conocemos. Es decir, nunca en su historia la Sección 22 ha resuelto apoyar directa y abiertamente a un candidato o partido político, sino que su participación siempre debe entenderse por exclusión de sus determinaciones. ¿Qué significa esto?

Que desde hace años, la 22 participa en los procesos electorales locales a través de dos vías: anunciando el boicot general a los comicios, o anunciando campañas de “voto de castigo” para algún partido, o conjunto de partidos, con los que ellos no están de acuerdo. Sólo que cualquiera de esos dos acuerdos no debe entenderse de la forma literal y tajante que parece, y por ende uno no debe limitarse a suponer que esa será su participación en los comicios, o que su intención de fondo es impedir que éstos ocurran.

Más bien, afirmamos que la participación de la Sección 22 en el proceso electoral debe entenderse por exclusión, a partir de que sus intenciones de fondo deben interpretarse en sentido contrario a lo que linealmente afirman.

 

PARTICIPACIÓN POLÍTICA

Esta determinación, además, debemos entenderla en un contexto distinto al nacional: aquí no hay una amenaza real al proceso electoral por violencia social o criminalidad; y aunque lejanos, la Sección 22 y el grupo gobernante local, siempre han sido aliados. Éste último ha invertido gran cantidad de su capital político en respaldar incondicionalmente las determinaciones de la Sección 22. Y si tomamos como base que la lucha permanente de quien ya tiene el poder, se centra en conservarlo e incrementarlo, entonces resulta lógico que esta sea un momento clave para que el magisterio respalde al régimen en su necesidad de mantener los mayores espacios de poder posibles de cara al proceso electoral que se avecina.

En ese sentido, el grupo gobernante tiene particular interés en que fuerzas distintas al PRI retengan la mayor cantidad posible de diputaciones federales. Hoy en día, entre el PAN y el PRD, detentan 10 de las 11 diputaciones federales. Eso, en términos políticos, significa que el PRI está borrado totalmente del contexto político, y que entonces la meta del régimen se centra en conservar esas 10 curules, e incluso tratar de blanquear al PRI.

A partir de ese interés debe entenderse la inusitada determinación de la Sección 22 de boicotear las elecciones. Es una simple determinación, que a lo que apunta es a que los maestros alineados con los intereses sindicales comenzarán a trabajar no a favor de un partido o candidato en particular, pero sí para socavar ciertas posiciones que son clave para un posible repunte del partido tricolor en la entidad.

En esa misma lógica, no sería nada extraño —y no debiera sorprendernos si ocurre, porque muy seguramente eso pasará— que además de este llamado al boicot, luego la 22 llame al voto de castigo en contra de quienes no quieren abrogar la reforma educativa. Finalmente, lo que estarían haciendo es alinear los intereses comunes con el régimen que gobierna la entidad, para tratar de inhibir las posibilidades de una mayor participación ciudadana a favor del Revolucionario Institucional.

Ya en otros procesos electorales, la Sección 22 anunció boicots similares. Los llevó a cabo parcialmente y los hizo también como una forma de tener participación en el proceso electoral. Esto, como lo dicen las autoridades, no puso en riesgo la elección, aunque sí incidió —así fuese de forma marginal— en el resultado de la elección, y reafirmó su alianza con el grupo gobernante.

 

EL MUNDO AL REVÉS

Hay un inusual acuerdo que resalta de entre todos los acordados por la 22 en su más reciente asamblea: el punto 36 señala: “La Asamblea Estatal acuerda que en todas las escuelas que pertenecen al MDTEO se debe laborar en los días de suspensión que marca el calendario oficial vigente emitido por la SEP”. ¿Muy trabajadores y comprometidos con la educación? No. La resolución de trabajar en los días de suspensión, se debe a su rechazo únicamente a las reuniones de Consejo Técnico mensuales, que establece la reforma educativa. Vaya desilusión.