AMLO revela el oportunismo de ir por lo que queda de la Sección 22

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+ Propuestas desorbitadas: devolver a S22 control educativo en Oaxaca


Ayer el líder nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador, vino a Oaxaca a tratar de rescatar lo que queda de la estructura electoral de la Sección 22 del SNTE. Sin la presencia de la dirigencia formal del magisterio, pero sí con toda la estructura de su partido en la entidad, López Obrador prometió devolverle a los profesores la rectoría de la educación, e impulsar una ley educativa estatal acorde con el PTEO de la CNTE. Este es un acto vil de oportunismo que, además, intenta nuevamente engañar y sorprender a los propios integrantes del magisterio oaxaqueño.

En efecto, ayer López Obrador firmó con maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación —sin la presencia de la dirigencia seccional— un convenio para ir juntos en contra de las reformas estructurales del presidente Enrique Peña Nieto, principalmente la Educativa. López Obrador dijo que este acuerdo “es para fortalecer la educación pública de Oaxaca”. Asimismo, lamentó que el Gobierno de Oaxaca “quiera implementar una Reforma Educativa sin el consenso de los maestros”, y dijo que de ganar Morena la gubernatura “se va a detener por completo la injusta campaña de desprestigio en contra de las maestras y los maestros (…) y Oaxaca dejará ser un escenario de conflicto y será laboratorio para la educación en el país”, remató.

Al respecto, AMLO dijo que el actual convenio buscará llevar un programa de transformación social y educativa para los oaxaqueños; que buscarán desde el Gobierno del Estado impulsar una nueva ley apegada al Plan para la Transformación Educativa de Oaxaca (PTEO) y buscarán la cancelación de la reforma educativa en Oaxaca.

Asimismo informó que se creará la Secretaría de Educación Pública, que será dirigido por un personaje nombrado por una terna que presentará el magisterio y que tendrá como requisito que sea originario de la entidad y con una licenciatura en pedagogía o en escuela normal. Resaltó que de llegar a la gubernatura será el cese a la represión, además de que se pagarán los sueldos a los profesores y se buscará la libertad de los presos políticos. Pero, eso sí, este convenio tendrá como objetivo principal votar por los candidatos de Morena el próximo 05 de junio.

Evidentemente, con todas esas promesas lo que busca López Obrador es alimentar una clientela política, y una estructura electoral, que por el momento se encuentra desarticulada y que, por su misma circunstancia, se encuentra totalmente alejada del momento electoral que vive Oaxaca.

En ese sentido, llama la atención las desorbitadas promesas lanzadas por el tabasqueño, en el sentido de que, por ejemplo, crearán una ley acorde al PTEO. Ese es un vil engaño, pues tanto la iniciativa de ley que envió el gobernador Gabino Cué al Congreso hace casi dos años —en agosto de 2014—, como la planteada por la propia Sección 22, eran la transcripción fiel del Plan para la Transformación de la Educación en Oaxaca, con la diferencia de que el gobierno estatal no puede comprometerse a seguir ofreciendo estímulos económicos al magisterio, en paralelo a los que ya establece la federación.

¿Qué de diferente podría tener esa promesa de López Obrador a los profesores oaxaqueños? Básicamente, ninguna. Más allá de la demagogia de su retórica, y de lo aventurado de sus promesas, queda claro que el tabasqueño no tiene más camino que tratar de captar a la estructura de voto magisterial con la estratagema de la reivindicación de su lucha y del cumplimiento de sus demandas, a pesar de que todas y cada una de ellas a estas alturas constituyen hechos consumados que sólo con una reforma nacional tendrían la posibilidad de revertirse.

LUCHA ELECTORAL

En los últimos meses, la Sección 22 se ha seguido manifestando de forma intermitente, aunque sus demandas son muy focalizadas: una de ellas, consiste en la instalación de la mesa de diálogo con el gobierno estatal; y la segunda, en la exigencia de libertad inmediata e incondicional de los profesores que fueron detenidos el año pasado en el marco de la expropiación del IEEPO a la Sección 22.

Y una tercer demanda tiene que ver con el repudio a los anuncios federales de que existen más órdenes de aprehensión en contra de profesores que han participado en acciones sindicales que han derivado en violencia, o  en contra de profesores que retuvieron bienes propiedad del IEEPO, como vehículos y oficinas luego de que se les ordenó entregarlas a la autoridad educativa el año pasado.

¿Qué tiene de particular este conjunto de demandas?, nos preguntábamos en este espacio hace casi un mes (Al Margen 01.03.2016), cuando fue notoria la incapacidad del magisterio oaxaqueño para articularse respecto al proceso electoral que, para entonces, ya había arrancado. Y respondíamos: Que ninguna de esas demandas trae aparejada, ni implícitamente, la intención de participar o incidir en el proceso electoral, y ni siquiera de constituir una señal de que tienen al menos la intención de tener algún tipo de presencia en éste.

Parece que, en realidad, la Sección 22 enfrenta uno de sus escenarios más adversos al sólo poder demostrar desarticulación, baja convocatoria y, además, una circunstancia en la que el gobierno federal le cambió por completo los factores y las variables de negociación, al pasar del sostenimiento de la paz social y la gobernabilidad en Oaxaca (lo que negociaban todavía el año pasado al más alto nivel), a la demanda actual, casi implorada, de que establezcan una mesa de diálogo con el gobierno estatal.

OPORTUNISMO

Al final, esa desarticulación explica que, según el olfato político de López Obrador, este sea el momento de signar un pacto con el magisterio oaxaqueño. Según su lógica, a la 22 le falta un líder que los articule. Por eso la presencia en Oaxaca del tabasqueño, buscando capturar a la clientela política magisterial. Así, buscará llevarlos al escenario del activismo electoral a favor de su candidato. El problema es que Salomón Jara no tiene una sola posibilidad de ganar la gubernatura. Y como partido, Morena tampoco tiene posibilidad de concretar una bancada importante en la LXIII Legislatura del Congreso local. Por eso sus promesas son tan aventuradas: porque no las va a cumplir. Lo que sí va a lograr es el margen de votación para mantener su registro. Vilmente, pues, los va a utilizar. Es lo que mejor sabe hacer.